Lo logran, y lo logran en un extraño punto de mi vida. Está bien, hablemos sin que el tiempo ni el lugar importen, hablemos como deberíamos haber hecho desde el principio, hablemos desde el todo:
Ella sale de el lugar equivocado y por eso me vuelve loco; me promete empezar por el sexo más prohibido; me dice que su corazón pertenece a otro, que lo que me puede dar es placer, pero que no pretenda mirarla a los ojos, no pretenda quererla. Que ella me lo va a enseñar todo porque me lo merezco, pero que ni se me ocurra enamorarme de ella. Se me abre en todos los sentidos; dice que me lo explicará mientras hagamos el amor; que me explicará sus circunstancias, las circunstancias por las que ama a otro y sin embargo me quiere probar como amante; y mientras tanto, mientras tanto descubro Airbag; y la concepción de la vida vuelve a ser prácticamente plena: cuatro cinco acordes tensionados, solo unidos por un hilo casi invisible, retan a la gravedad de manera prodigiosa; entonces veo las fotos que me ha enviado, y no la veo en el metro, no la veo enseñándome sus curvas ni sonriendo; la veo solamente bailando bajo la lluvia el día en que el mundo por fin toca a su fin; la veo diciendo que vaya con ella, pero que aún así nunca me va a amar; y entonces me abraza una tristeza que nada tiene que ver con lo triste; es una tristeza bella y llena de vida; una tristeza radiante que se moja una noche de lluvia intensa; ella me acoge mientras la harmonía se sigue manteniendo al filo de lo atrayente; esos son los 5 o 6 acordes prodigiosos que despiertan en mi sensaciones nunca encontradas; Es increíble notarlo; una canción que está por encima de la tristeza y la felicidad, del recuerdo incluso; una canción superior que coincide con el amor más bajo que se está clavando en mí; un todo en uno, no hay duda.
Después hay gente que se aventura a hablar de la vida, pero no osa nombrar a dios.
Tuesday, March 20, 2012
Thursday, March 15, 2012
Lo que hay que querer
Aquí estoy; en el interior de una burbuja de tranquilidad; quién lo iba a decir, tal y como está todo. Quién iba a decir que una nueva canción fuera a desprenderme de la realidad; una canción con mucho poder de evocación; me lleva al mundo del adiós; el adiós a una persona que quise durante mucho tiempo, pero que no debe seguir a mi lado. Una persona que quise tanto, que ahora que no la quiero, me hace ver la medida de la vida; La quise tanto que ahora que ya no tengo fuerzas para quererla pero no quiero a ninguna otra, me hace ver exactamente el tamaño de la vida.
No lo entiendes? Entonces no has querido; Y todos los que os reís de que yo no haya querido, sois completamente gilipollas. He querido y dejado de querer con tan intensidad, que me río de la vida, porque me parece muy pequeña. Me parece tan pequeña, ahora que no está la persona a la que quise. Yo quiero sólo el brillo puro; Estoy de nuevo cerca de la comprensión gracias a la música y a su recuerdo; quiero rozarlo con los dedos; ese lugar al que nunca llegaremos como personas; está aquí, muy cerca porque ella se ha ido; y la vida es diminuta cuando te quedas exhausto de querer. ¿Qué me espera ahora? Sólo objetos; como mucho alguna hermosa flor un día de sol…
Ayer di una nueva pirueta sobre mí, te esperaba ver al regresar a mi cuerpo, pero solo estaba mi propia espalda esperando en la entrada.
No lo entiendes? Entonces no has querido; Y todos los que os reís de que yo no haya querido, sois completamente gilipollas. He querido y dejado de querer con tan intensidad, que me río de la vida, porque me parece muy pequeña. Me parece tan pequeña, ahora que no está la persona a la que quise. Yo quiero sólo el brillo puro; Estoy de nuevo cerca de la comprensión gracias a la música y a su recuerdo; quiero rozarlo con los dedos; ese lugar al que nunca llegaremos como personas; está aquí, muy cerca porque ella se ha ido; y la vida es diminuta cuando te quedas exhausto de querer. ¿Qué me espera ahora? Sólo objetos; como mucho alguna hermosa flor un día de sol…
Ayer di una nueva pirueta sobre mí, te esperaba ver al regresar a mi cuerpo, pero solo estaba mi propia espalda esperando en la entrada.
Cucumber y las implosiones en el espacio tiempo
Todo sucedió muy rápido. Fue muy extraño.
Cucumber no suele hablar demasiado conmigo a pesar de que trabajamos codo con codo. Suele estar en perfecto silencio. Suele PERMANECER sin más; que diríamos. Puede pasarse así horas y horas, hasta que de repente decide levantarse de su asiento para empezar la ronda. Es quizás por ese motivo que no me extrañó la harmónica paz que reinó durante la primera implosión.
No sé cuanto hacía que se había iniciado el proceso-el de la implosión-, pero seguro que había pasado ya más de una hora desde que Cucumber se sentara en su silla. Una hora y pico en perfecto silencio. Algo de lo más normal en su caso. Aún así, me dio por mirarle de reojo. No es la primera vez que lo hago. Cuando le espío suele andar mirando la pantalla de su ordenador, como cualquier mortal corriente, imbuido en sabe Dios qué clase de pensamientos. Poco más.
Pero esta vez fue distinto. Giré la cabeza y el proceso de desaceleración atómica ya se había iniciado; el gusano dimensional que conectaba dos espacio-tiempos alternativos comenzaba a ser una realidad. La manifestación de la implosión, según mi percepción (o la de cualquier humano) fue impresionante y sutil a la vez. Una clapa de la cabeza de cucumber que abarcaba su sien, se había contraído hacia un hipotético eje central de su propio cráneo. Lo primero que pensé es que la vista me estaba jugando una mala pasada, que era cosa de mis ojos, o de alguna clase de efecto óptico, pero poco después me di cuenta de que estaba convirtiéndome en un privilegiado por asistir por primera vez a la contracción del espacio-tiempo sobre un solo eje.
Sabe sólo dios el motivo exacto por el que sucedió aquello, pero me permito aventurar que fue fruto de un cabreo muy gordo de cucumber. Sí. Cuando ese hombre se cabrea es capaz de solapar calidades sensoriales distintas para el ser humano. Calidades como el espacio y el tiempo.
Y ahí estaba yo…
Cuando vi que una segunda clapa de cráneo se contraída hacia el punto central de la implosión, me vino a la cabeza la imagen de una superfice completamente plana cubierta de arena muy fina. Era como si por la parte de debajo de esa superficie hubieran hecho un agujero, por el que el flujo de arena se perdía, creando durante instantes preciosos hoyos que progresivamente iban agrandando su diámetro; eso es lo que pensé.
Aún azorado pero con la cabeza un poco más fría, me di cuenta de del peligro de la implosión que había generado cucumber: Si me alcanzaba quizás me transportaba a una dimensión donde incluso mi alma dejaría de tener sentido. De repente tuve el primer síntoma de exposición a la implosión: Noté que mis memorias estaban desapareciendo de mi cabeza. Mas que desaparecer, una extraña fuerza las arrancaba para llevarlas hacia el eje dentral de la cabeza de cucumber.
Tuve pánico, a nadie le gusta que le roben los recuedos.
Por suerte, los primeros pensamientos en abandonarme no tenían nada que ver con la comprensión de lo que estaba sucediendo, así que rápidamente me dirigí hacia cucumber, a sabiendas de que aquello podía significar mi final. Me dirigí hacia él con furia, como un jugador de rugby que se dispone a hacer un placaje. No fui directamente a golpearle en la cabeza, eso habría sido un suicidio, pues me hubiera absorbido sin dificultad hacia la dimensión desconocida. Apunté hacia su entrepierna. Tenía la esperanza de que si le arrancaba de ese diabólico letargo de un violento golpe, la implosión se detendría.
Y así fue.
Yodo se detuvo.
La lástima fue que cucumber no volvió nunca ala vida que conocemos. En nuestro mundo sólo era un cadáver. Pero quizá ni dios sepa en este caso lo que ha sido de su alma. Supongo que él mismo fue el primero en sufrir los efectos de la implosión que había creado. Yo detuve el proceso, pero no salve su vida. Es más. Los forenses que le practicaron la autopsia me dijeron que había muerto porque yo le reventé el bazo del golpe que le di y además una de sus costillas se fracturo atravesándole el corazón. Fíjate la fuerza con la que le di.
Ahora estoy en la prisión, a pesar de haberme tratado de defender diciendo que salvé el mundo del peordestino que le podía esperar. Nadie me creyó cuando hablé de la implosión. Debería haberme mantenido al margen cuando ocurrió todo. Debería haber dejado que la tierra y la especie humana con ella desapareciera de nuestra realidad.
Ellos creen ahora que estoy loco, pero pronto saldré en libertad. ¿Porqué?
Porque no hay nada que el dinero no pueda comprar, y ahora se creen que soy todo un artista, pues pinto cuadros que ellos tildan de impresionistas. Me llaman "el nuevo kandisnky". Pero yo sólo pinto lo que vi, lo que vi durante el proceso de la implosión: una haba que se contraía de la manera más oscura y amenazante que un hombre recuerda.
Cucumber no suele hablar demasiado conmigo a pesar de que trabajamos codo con codo. Suele estar en perfecto silencio. Suele PERMANECER sin más; que diríamos. Puede pasarse así horas y horas, hasta que de repente decide levantarse de su asiento para empezar la ronda. Es quizás por ese motivo que no me extrañó la harmónica paz que reinó durante la primera implosión.
No sé cuanto hacía que se había iniciado el proceso-el de la implosión-, pero seguro que había pasado ya más de una hora desde que Cucumber se sentara en su silla. Una hora y pico en perfecto silencio. Algo de lo más normal en su caso. Aún así, me dio por mirarle de reojo. No es la primera vez que lo hago. Cuando le espío suele andar mirando la pantalla de su ordenador, como cualquier mortal corriente, imbuido en sabe Dios qué clase de pensamientos. Poco más.
Pero esta vez fue distinto. Giré la cabeza y el proceso de desaceleración atómica ya se había iniciado; el gusano dimensional que conectaba dos espacio-tiempos alternativos comenzaba a ser una realidad. La manifestación de la implosión, según mi percepción (o la de cualquier humano) fue impresionante y sutil a la vez. Una clapa de la cabeza de cucumber que abarcaba su sien, se había contraído hacia un hipotético eje central de su propio cráneo. Lo primero que pensé es que la vista me estaba jugando una mala pasada, que era cosa de mis ojos, o de alguna clase de efecto óptico, pero poco después me di cuenta de que estaba convirtiéndome en un privilegiado por asistir por primera vez a la contracción del espacio-tiempo sobre un solo eje.
Sabe sólo dios el motivo exacto por el que sucedió aquello, pero me permito aventurar que fue fruto de un cabreo muy gordo de cucumber. Sí. Cuando ese hombre se cabrea es capaz de solapar calidades sensoriales distintas para el ser humano. Calidades como el espacio y el tiempo.
Y ahí estaba yo…
Cuando vi que una segunda clapa de cráneo se contraída hacia el punto central de la implosión, me vino a la cabeza la imagen de una superfice completamente plana cubierta de arena muy fina. Era como si por la parte de debajo de esa superficie hubieran hecho un agujero, por el que el flujo de arena se perdía, creando durante instantes preciosos hoyos que progresivamente iban agrandando su diámetro; eso es lo que pensé.
Aún azorado pero con la cabeza un poco más fría, me di cuenta de del peligro de la implosión que había generado cucumber: Si me alcanzaba quizás me transportaba a una dimensión donde incluso mi alma dejaría de tener sentido. De repente tuve el primer síntoma de exposición a la implosión: Noté que mis memorias estaban desapareciendo de mi cabeza. Mas que desaparecer, una extraña fuerza las arrancaba para llevarlas hacia el eje dentral de la cabeza de cucumber.
Tuve pánico, a nadie le gusta que le roben los recuedos.
Por suerte, los primeros pensamientos en abandonarme no tenían nada que ver con la comprensión de lo que estaba sucediendo, así que rápidamente me dirigí hacia cucumber, a sabiendas de que aquello podía significar mi final. Me dirigí hacia él con furia, como un jugador de rugby que se dispone a hacer un placaje. No fui directamente a golpearle en la cabeza, eso habría sido un suicidio, pues me hubiera absorbido sin dificultad hacia la dimensión desconocida. Apunté hacia su entrepierna. Tenía la esperanza de que si le arrancaba de ese diabólico letargo de un violento golpe, la implosión se detendría.
Y así fue.
Yodo se detuvo.
La lástima fue que cucumber no volvió nunca ala vida que conocemos. En nuestro mundo sólo era un cadáver. Pero quizá ni dios sepa en este caso lo que ha sido de su alma. Supongo que él mismo fue el primero en sufrir los efectos de la implosión que había creado. Yo detuve el proceso, pero no salve su vida. Es más. Los forenses que le practicaron la autopsia me dijeron que había muerto porque yo le reventé el bazo del golpe que le di y además una de sus costillas se fracturo atravesándole el corazón. Fíjate la fuerza con la que le di.
Ahora estoy en la prisión, a pesar de haberme tratado de defender diciendo que salvé el mundo del peordestino que le podía esperar. Nadie me creyó cuando hablé de la implosión. Debería haberme mantenido al margen cuando ocurrió todo. Debería haber dejado que la tierra y la especie humana con ella desapareciera de nuestra realidad.
Ellos creen ahora que estoy loco, pero pronto saldré en libertad. ¿Porqué?
Porque no hay nada que el dinero no pueda comprar, y ahora se creen que soy todo un artista, pues pinto cuadros que ellos tildan de impresionistas. Me llaman "el nuevo kandisnky". Pero yo sólo pinto lo que vi, lo que vi durante el proceso de la implosión: una haba que se contraía de la manera más oscura y amenazante que un hombre recuerda.
Tuesday, March 06, 2012
El rollo de la existencia
“En el rollo de la existencia”, en el Scotex rollo de la existencia, que cae por la fuerza gravitatoria suavemente; pediría, por favor, que fuera sobre la hierba del valle; sobre la húmeda hierba del valle; Allí pediría que cayera todo el rollo, sutilmente; la gravedad no lo vence en un abrir y cerrar de ojos; Allí, en el rollo, hay momentos con candelabros; hay montantes de madera, carpintería fina de siglo y medio atrás; derechos conseguidos. Creíamos que eso ya no nos lo iban a arrebatar; Allí estoy; yendo a por la leña; temiendo encontrarme a Nicolasa; en el corral los gatos predominan por encima de cualquier otra especie animal; dicen que hacen jamón. Eterna Laura se cruza en mi camino cuando yo aún voy en brazos de mi madre; mi primer y único amor me besa en la frente y se vuelve a fundir en plancha con los tejados del Malon crudo, puro, abierto, Malon que hiede a vida. Allí retengo íntimas ilusiones del rollo; Allí estoy. También lo empleo como muro de aislamiento, el cerro bendito; me encierro allí para evitar las bofetadas del día a día… Es un cielo gris, un cielo tapado y feo pero cargado de pensamientos densos, de razonamiento estático duro. Casi puedo tocar todo lo que debía ser. Casi puedo notar la parte paralela e inalcanzable del otro rollo, allí donde la intimidad es el estilo de vida; allí dónde he de recorrer grandes distancias para tener alguna especie de contacto humano, allí donde puedo pasarme semanas, meses viendo las llamas, escuchando su crepitar en el claro donde tengo la casa de mi Malon alternativo, sin futbol, Cocacola ni radio.
Monday, March 05, 2012
Lo que debería ser un buen anuncio
Estamos ante PJ Harvey y Baltasar Garzón. Comparten escena. PJ Harvey apoya en su pecho la cabeza de Garzón, que duerme. Pj Harvey le apoya una mano en la cabeza, haciendo el gesto de acariciarle el pelo. El sofá donde yacen es de piel; están en algún ático de Manhattan. Lo deducimos por las vistas. PJ Harvey lee un libro (obra a elegir, debe ser una novela de entre los 60 y 70).
La instantánea es en blanco y negro. Garzón duerme plácida y profundamente. Al fondo, apoyado en la mesita, vemos un bolso de Antonio Varela.
La frase que acompaña:
“La invulnerabilidad al tiempo te acerca a la verdad. En ese instante, el lujo que resulta, deja de ser lujo. Antonio Varela”
La instantánea es en blanco y negro. Garzón duerme plácida y profundamente. Al fondo, apoyado en la mesita, vemos un bolso de Antonio Varela.
La frase que acompaña:
“La invulnerabilidad al tiempo te acerca a la verdad. En ese instante, el lujo que resulta, deja de ser lujo. Antonio Varela”
Tuesday, February 28, 2012
Calafell en venta
En la piscina; al fondo, los sonidos a pesar de viajar a más de 1000 km por hora, son amortiguados. Al fondo, todo parece ir más lento, aunque los sonidos cobran una velocidad mayor. En el fondo del agua; ojalá pudiéramos seguir respirando ahí abajo.
Ojala sin utilizar los pulmones, pudiéramos seguir viviendo. Allí me iría, con mi necesidad de colonizar. Si tuviera millones de dólares, mandaría construir una réplica exacta de calafell bajo el mar; mandaría colocar un puñado de gente que como yo, no utilice los pulmones para respirar. Estudiaría minuciosamente los terrenos más adecuados para levantar las pirámides de mi existencia;
Ayer mi abuela me recordó que el apartamento lleva tiempo en venta; que el cartel es lo único que le falta. Que el apartamento lleva tiempo en venta pero que no lo quieren gritar a los cuatro vientos para que nadie se entere. Curioso, lo de mi abuela. Pone en venta el apartamento pero no quiere que se venda. Vendría a resumir esa decisión un comprotamiento ancentral, intrínseco al humano que envejece. Me parece una postura escrita; No la culpo por ello. Procuro no pensarlo demasiado, aunque no me cuesta mucho darme cuenta de que si me quitan calafell, me quedo cojo de alma; me quitan una parte MUY importante de mi vida, me quitan el origen y el final de mis dolores y mis sueños. ¿Pero quién soy yo para explicar algo así en un mundo en el que toman por locos a los románticos?
Por eso, tendré que emular un calafell Bajo el mar, una especie de calafell secreto lejos del intervalo que hay del lunes al jueves.
Hoy estoy más cerca de la muerte que ayer. Y esa es una verdad absoluta. Todos los que me rodean se encuentran en la misma situación. Ello me relaja. No me miran como si estuviera enfermo. Ahora empiezo a caer y no hay donde pueda agarrarme. Me hago viejo y sonrío…
Ojala sin utilizar los pulmones, pudiéramos seguir viviendo. Allí me iría, con mi necesidad de colonizar. Si tuviera millones de dólares, mandaría construir una réplica exacta de calafell bajo el mar; mandaría colocar un puñado de gente que como yo, no utilice los pulmones para respirar. Estudiaría minuciosamente los terrenos más adecuados para levantar las pirámides de mi existencia;
Ayer mi abuela me recordó que el apartamento lleva tiempo en venta; que el cartel es lo único que le falta. Que el apartamento lleva tiempo en venta pero que no lo quieren gritar a los cuatro vientos para que nadie se entere. Curioso, lo de mi abuela. Pone en venta el apartamento pero no quiere que se venda. Vendría a resumir esa decisión un comprotamiento ancentral, intrínseco al humano que envejece. Me parece una postura escrita; No la culpo por ello. Procuro no pensarlo demasiado, aunque no me cuesta mucho darme cuenta de que si me quitan calafell, me quedo cojo de alma; me quitan una parte MUY importante de mi vida, me quitan el origen y el final de mis dolores y mis sueños. ¿Pero quién soy yo para explicar algo así en un mundo en el que toman por locos a los románticos?
Por eso, tendré que emular un calafell Bajo el mar, una especie de calafell secreto lejos del intervalo que hay del lunes al jueves.
Hoy estoy más cerca de la muerte que ayer. Y esa es una verdad absoluta. Todos los que me rodean se encuentran en la misma situación. Ello me relaja. No me miran como si estuviera enfermo. Ahora empiezo a caer y no hay donde pueda agarrarme. Me hago viejo y sonrío…
Monday, February 20, 2012
Sólo somos amigos
Entonces lo siento como un nudo en la garganta; algo que necesita salir, algo que he de vomitar. Entonces digo, “coño, si te apetece, adelante”. Entonces empiezo a enfilarlo; empiezo a notarlo; Empiezo a compartir los recuerdos más íntimos. No me preguntes cuánto va a durar; por favor, no lo hagas; déjame disfrutar sin pensarlo dos veces; déjame vivirlo igual que cualquier otra persona; déjame caminarlo, llevarlo encima, déjame estirarlo a lo largo de todo mi cuerpo.
No se trata de encontrar lo que espero, ni tampoco de que vaya excepcionalmente bien. No hay que mirar las barreras; nada de eso. Si ella te dice que lo ha pasado bien y entonces notas la felicidad en tu cuerpo, por favor, no te preguntes nada más. Sólo así consigues coincidir durante un tiempo con alguien en el camino.
Tienes ganas de repetirlo, de hacerlo mejor, de demostrar que aún hay muchas cosas que compartir. No hay que complicarlo, eso es lo que hay. Entonces, debes salir allí y correr, porque hay algo que es evidente: quieres dormir con ella. Y desayunar también.
No se trata de encontrar lo que espero, ni tampoco de que vaya excepcionalmente bien. No hay que mirar las barreras; nada de eso. Si ella te dice que lo ha pasado bien y entonces notas la felicidad en tu cuerpo, por favor, no te preguntes nada más. Sólo así consigues coincidir durante un tiempo con alguien en el camino.
Tienes ganas de repetirlo, de hacerlo mejor, de demostrar que aún hay muchas cosas que compartir. No hay que complicarlo, eso es lo que hay. Entonces, debes salir allí y correr, porque hay algo que es evidente: quieres dormir con ella. Y desayunar también.
Saturday, February 18, 2012
Vamos pasando
tú, corriendo entre los pinos; tú, haciéndote sangre en la cara, rasguños en los brazos; tú, corriendo descalza entre los altos árboles, tú mirando hacia atrás, sin tiempo para recobrar el aire; tú sin unas palabras de propina, tú, con tus motivos de siempre, demasiado potentes para los míos; tú vas corriendo, huyes sin saber de qué, y no miras atrás para despedirte... sólo estás asustada
Friday, February 17, 2012
El buen asesino
Debería empaquetar mis maletas, sí; debería arrojar a cara pepino a la cuneta; Ahí estamos, él y yo en el automóvil: Yo no me fío de él, él de mi tampoco. Pero un proyecto común nos ha unido. Un proyecto cada vez más quebradizo. En cualquier momento se tirará encima de mí… si no lo hago yo antes.
Soy un joven de 27 años de Colorado, pertenezco a una realidad paralela a la vuestra. Prácticamente la única diferencia que hay entre vuestro mundo y el nuestro, es que nosotros conocemos la existencia del vuestro, y vosotros ignoráis el nuestro.
Si os digo que me llamo Tom Blacke seguramente os dará igual, pero si os confieso que he asesinado ya a 17 altos cargos de las empresas y bancos más importantes de Estados Unidos, seguramente querréis saber algunas cosas más de mí.
Sí, aquí también nos asola una crisis cruenta. Igual que en vuestro mundo, las cosas han ido yendo de mal en peor… Aún así, la gente prefiere morirse de hambre tirada en el sofá de casa que salir a la calle a luchar por sus derechos. Creedme cuando os digo que antes de llegar a el extremo de aniquilar todos esos peces gordos, lo intente de muchas otras formas. Pero ninguna fue tan efectiva como esta. No me considero un amante de la lucha armada ni de la violencia. Para mí, lo que hago es ejectutar una herramienta de contro sobre las empresas y los bancos, tiranos todos ellos, que en el marco de esta crisis han encontrado vía libre para hacer y deshacer a su antojo.
En la actualidad, soy el delincuente más buscado en todo el mundo, pero lo más divertido del caso, es que me atribuyen 43 asesinatos, cuando yo sólo he matado a 17 personas. Eso significa que no estaba equivocado cuando ideé mi plan. Estoy seguro de que la policía sabe que no solo hay un asesino, que ya somos más, pero no quiere hacer público este dato, porque eso significaría esparcir más el temor sobre las más altas esferas de las grandes corporaciones. Eso significaría admitir que les estamos ganando la partida.
Me consta que algo está cambiando. Los capos de las empresas de todo Colorado ya se empiezan a echar atrás en sus políticas agresivas de despidos. Hace casi dos años que empecé a matar y por fin el congreso empieza a tenerme(nos) en cuenta a la hora de tomar sus decisiones. Si de algo me he dado cuenta desde que empezó todo esto, es que si eres un poco inteligente, es fácil huir de esta ley podrida y corrupta.
Soy un joven de 27 años de Colorado, pertenezco a una realidad paralela a la vuestra. Prácticamente la única diferencia que hay entre vuestro mundo y el nuestro, es que nosotros conocemos la existencia del vuestro, y vosotros ignoráis el nuestro.
Si os digo que me llamo Tom Blacke seguramente os dará igual, pero si os confieso que he asesinado ya a 17 altos cargos de las empresas y bancos más importantes de Estados Unidos, seguramente querréis saber algunas cosas más de mí.
Sí, aquí también nos asola una crisis cruenta. Igual que en vuestro mundo, las cosas han ido yendo de mal en peor… Aún así, la gente prefiere morirse de hambre tirada en el sofá de casa que salir a la calle a luchar por sus derechos. Creedme cuando os digo que antes de llegar a el extremo de aniquilar todos esos peces gordos, lo intente de muchas otras formas. Pero ninguna fue tan efectiva como esta. No me considero un amante de la lucha armada ni de la violencia. Para mí, lo que hago es ejectutar una herramienta de contro sobre las empresas y los bancos, tiranos todos ellos, que en el marco de esta crisis han encontrado vía libre para hacer y deshacer a su antojo.
En la actualidad, soy el delincuente más buscado en todo el mundo, pero lo más divertido del caso, es que me atribuyen 43 asesinatos, cuando yo sólo he matado a 17 personas. Eso significa que no estaba equivocado cuando ideé mi plan. Estoy seguro de que la policía sabe que no solo hay un asesino, que ya somos más, pero no quiere hacer público este dato, porque eso significaría esparcir más el temor sobre las más altas esferas de las grandes corporaciones. Eso significaría admitir que les estamos ganando la partida.
Me consta que algo está cambiando. Los capos de las empresas de todo Colorado ya se empiezan a echar atrás en sus políticas agresivas de despidos. Hace casi dos años que empecé a matar y por fin el congreso empieza a tenerme(nos) en cuenta a la hora de tomar sus decisiones. Si de algo me he dado cuenta desde que empezó todo esto, es que si eres un poco inteligente, es fácil huir de esta ley podrida y corrupta.
Thursday, February 16, 2012
Lo que yo creo ver
Con la reforma laboral se abarata el despido, y ello, combinado con el miedo generalizado y el parón de la demanda del consumo, provoca que las políticas de empresas se basen en el recorte de la plantilla con el objetivo de aminorar la producción para adaptarla a la pobre demanda interior. Un círculo vicioso donde la dinámica es contractiva. El resultado es evidente: Más paro.
No va a haber a corto ni medio plazo un aumento de la demanda, y aunque los liberales digan que la reforma laboral sirve para recolocar a los trabajadores con mayor flexibilidad, la realidad es que actualmente, ningún capo piensa en sustituir un trabajador por otro. Sólo piensan en deshacerse de ellos como si fueran meros lastres. ¿Es que no lo ven? Eso sí, en España la gente prefiere morirse de hambre tirado en el sofá que salir a la calle a luchar por sus derechos.
No va a haber a corto ni medio plazo un aumento de la demanda, y aunque los liberales digan que la reforma laboral sirve para recolocar a los trabajadores con mayor flexibilidad, la realidad es que actualmente, ningún capo piensa en sustituir un trabajador por otro. Sólo piensan en deshacerse de ellos como si fueran meros lastres. ¿Es que no lo ven? Eso sí, en España la gente prefiere morirse de hambre tirado en el sofá que salir a la calle a luchar por sus derechos.
Vente a correr conmigo
Cuando mezclas tu sangre con la tuya propia, en forma de persona sólo puede aparecer la peor perdición… Cuando tratas de dejarte llevar por lo que tú mismo creas, obtienes una extraña sensación de repulsión hacia ti mismo. Significa eso que tengo problemas mi espíritu? Creo que tiene mérito que mis hombros se quieran mover solos después de escuchar un tema en el que he trabajado con los chicos. Sí, uno de nuestros temas. Tengo algo de fe, de buena fe. Lo que estamos haciendo me mueve. Lo noto, algo de verdad; creación pura; Nos hemos acercado. En realidad noto como nos acercamos cada vez más, sin miedo, sin dudas.
El lugar en el que me siento bien. No me puedo conformar con la línea de siempre. Occidente a veces no logra engañarme; Me miro a mi mismo, pero de una manera que a él no le interesa. No me miro por fuera. Me miro por dentro… Y a occidente le cuesta aceptarlo.
A mí me gusta que sea así. Tuve suerte aunque me quejo de que nunca la tengo. Tuve suerte, porque si no ahora no estaría tan ilusionado por algo. Vamos a grabar un disco, y en algunos momentos, habré logrado ser yo, yo en el espacio y el tiempo que quiero.
El lugar en el que me siento bien. No me puedo conformar con la línea de siempre. Occidente a veces no logra engañarme; Me miro a mi mismo, pero de una manera que a él no le interesa. No me miro por fuera. Me miro por dentro… Y a occidente le cuesta aceptarlo.
A mí me gusta que sea así. Tuve suerte aunque me quejo de que nunca la tengo. Tuve suerte, porque si no ahora no estaría tan ilusionado por algo. Vamos a grabar un disco, y en algunos momentos, habré logrado ser yo, yo en el espacio y el tiempo que quiero.
Thursday, February 09, 2012
Teoría de Zurbarán
Que le zurzan a la puta España, que les zurzan a los putas fachas, que zurzan a todos aquellos que son cómplices, que son muchos más de los que creemos. Tú puedes ser cómplice sólo por ser un ignorante. Ya basta de quejarse por inercia; es hora de descubrir el raciocinio, algo que tanta falta nos hace en este país de gilipollas perdidos y de fascistas y tiranos. No me gusta decirlo; cada uno se debería dar cuenta por sí solo. Únicamente funcionara si se hace de esa manera; si nada se impone. Pero está visto que la gente aquí no se esfuerza por nada del mundo; lo fácil es dejar pasar el tiempo y creer que todo irá a mejor.
Yo supongo que lo mejor que puedo hacer es marcharme muy lejos; cansado de este orgullo patrio que no lleva a ningún lugar; sólo al odio, a la perversidad; Y después está ese horrible sentido de la posesión, destapado por culpa de la agricultura; esa necesidad de controlar un excedente que NO tiene porqué ser necesario ahora que sabemos en qué clase de monstruos nos convierte el poder.
Deberíamos continuar como en los inicios, donde no había relaciones estables, donde existía el verdadero amor en cada uno de los integrantes de un grupo; un amor que no se limitaba a la persona con la que ibas a pasar el resto de tu vida; porque ese concepto no existía; todo se compartía… pero no, no; hace tiempo que nos vencieron y nosotros no lo sabemos; hace tiempo que la partida la ganaron los de allí arriba; los de los coches caros, los de los patrimonios descomunales, los de los paraísos fiscales… Y nos han derrotado de la mejor manera, de la más implacable: haciéndonos creer que aún tenemos voz y voto… pero incluso esa voz y ese voto nos lo ceden conscientemente, para que de ese modo aplaquemos toda nuestra frustración o parte de ella de una manera que nosotros creemos que da lugar a alguna esperanza… pero no, esa voz y voto son estériles… porque esta batalla estaba perdida de antemano; la raíz del problema la hemos olvidado y ya ni se advierte… yo me aventuro basándome en conjeturas mías; pero nunca vamos a conseguir nada porque no exigimos lo correcto y lo que nos va a hacer ser puros; no exigimos ni la caída de la familia monoparental ni la caída del sentido de la posesión. Y mientras no lo hagamos, siempre acabaremos yendo por los mismos derroteros…
Por eso digo que el matrimonio, la entrega a otra persona para el resto de tu vida es un engaño; una necesidad más para ubicarte en el salvaje mundo del consumismo.
Yo me río de todos aquellos que se juran amor eterno, pues en realidad lo que están reconociendo es la aceptación de su sometimiento al capitalismo.
Yo supongo que lo mejor que puedo hacer es marcharme muy lejos; cansado de este orgullo patrio que no lleva a ningún lugar; sólo al odio, a la perversidad; Y después está ese horrible sentido de la posesión, destapado por culpa de la agricultura; esa necesidad de controlar un excedente que NO tiene porqué ser necesario ahora que sabemos en qué clase de monstruos nos convierte el poder.
Deberíamos continuar como en los inicios, donde no había relaciones estables, donde existía el verdadero amor en cada uno de los integrantes de un grupo; un amor que no se limitaba a la persona con la que ibas a pasar el resto de tu vida; porque ese concepto no existía; todo se compartía… pero no, no; hace tiempo que nos vencieron y nosotros no lo sabemos; hace tiempo que la partida la ganaron los de allí arriba; los de los coches caros, los de los patrimonios descomunales, los de los paraísos fiscales… Y nos han derrotado de la mejor manera, de la más implacable: haciéndonos creer que aún tenemos voz y voto… pero incluso esa voz y ese voto nos lo ceden conscientemente, para que de ese modo aplaquemos toda nuestra frustración o parte de ella de una manera que nosotros creemos que da lugar a alguna esperanza… pero no, esa voz y voto son estériles… porque esta batalla estaba perdida de antemano; la raíz del problema la hemos olvidado y ya ni se advierte… yo me aventuro basándome en conjeturas mías; pero nunca vamos a conseguir nada porque no exigimos lo correcto y lo que nos va a hacer ser puros; no exigimos ni la caída de la familia monoparental ni la caída del sentido de la posesión. Y mientras no lo hagamos, siempre acabaremos yendo por los mismos derroteros…
Por eso digo que el matrimonio, la entrega a otra persona para el resto de tu vida es un engaño; una necesidad más para ubicarte en el salvaje mundo del consumismo.
Yo me río de todos aquellos que se juran amor eterno, pues en realidad lo que están reconociendo es la aceptación de su sometimiento al capitalismo.
Sunday, January 29, 2012
Mi familia
Vacío, fuera de toda carga humano; hoy lo único que me identifica es la relación con mi familia. Es lo que me rescata de todo lo que a mi alrededor se va desvaneciendo. Hoy soy un sermón todo yo: los domingos me hablan más de mí que ningún otro día; los domingos me explican. Es así como siempre ha sido y será. Yo estoy aquí como siempre, y esta vez he de maniobrar. Se acabó esta vida tan impersonal, tan alborotada, tan tránsfuga.
Voy a comprarme una corbata y voy a dejar de lado todo lo que me deja vacío; voy a disfrutar de la compañía de mi familia; me voy a cerrar. Abrirme no me ha servido de nada. Mira lo que tengo: una vida sin nombre, una especie de cartel como cualquier otro indicador en la autopista.
No estoy preparado para querer a nadie; sólo hago daño, no tengo la suerte del amor; no tengo motocicleta con la que llevarla, no tengo nada que me interese a mi alrededor. Sólo mi familia y los sonidos. Voy a dejar pasar este domingo, voy a dejar pasar esta semana, voy a poner fin a algo, aunque no sepa el qué, estoy harto de llorar. Voy a grabar un disco, voy a hacer ejercicios vocales, voy a ver con más frecuencia a mi abuelos, voy a inspirarme en ellos y en toda mi familia, que es lo único auténtico que hay aquí, lo único que tiene un sentido.
Voy a hacerme fraile, voy a perderme por los valles,a mezclarme en su espesura, a fundirme con su densidad vegetal, a emanar frío y humedad, a emanar la forma de vida correcta; voy a alejarme de este mundo sin nombre donde parece que haya mil barandillas donde apoyarse, pero donde ninguna es real. Voy a caer en lo natural, en lo genuíno, voy a empezar a hacerlo bien. Voy a pensar más en mi familia. Voy a correr, voy a encontrar una dirección, voy a atravesarla, voy a dar oportunidades a quién piense que las merece, voy a encontrar la parte original de la vida; se acabó la continuidad y la sutil evasión de lo que me pide el alma. Voy a volar de una vez y me voy a ir lejos, y desde allí arriba, nunca perderé de vista mi familia, que será una delgada linea entre miles de millones más, perdidas en un tiempo encajonado en un espacio infinito. Allí,entre todas, estará mi línea, mi referencia, por lo que existo y por lo que puedo encontrar algo verdadero.
Voy a comprarme una corbata y voy a dejar de lado todo lo que me deja vacío; voy a disfrutar de la compañía de mi familia; me voy a cerrar. Abrirme no me ha servido de nada. Mira lo que tengo: una vida sin nombre, una especie de cartel como cualquier otro indicador en la autopista.
No estoy preparado para querer a nadie; sólo hago daño, no tengo la suerte del amor; no tengo motocicleta con la que llevarla, no tengo nada que me interese a mi alrededor. Sólo mi familia y los sonidos. Voy a dejar pasar este domingo, voy a dejar pasar esta semana, voy a poner fin a algo, aunque no sepa el qué, estoy harto de llorar. Voy a grabar un disco, voy a hacer ejercicios vocales, voy a ver con más frecuencia a mi abuelos, voy a inspirarme en ellos y en toda mi familia, que es lo único auténtico que hay aquí, lo único que tiene un sentido.
Voy a hacerme fraile, voy a perderme por los valles,a mezclarme en su espesura, a fundirme con su densidad vegetal, a emanar frío y humedad, a emanar la forma de vida correcta; voy a alejarme de este mundo sin nombre donde parece que haya mil barandillas donde apoyarse, pero donde ninguna es real. Voy a caer en lo natural, en lo genuíno, voy a empezar a hacerlo bien. Voy a pensar más en mi familia. Voy a correr, voy a encontrar una dirección, voy a atravesarla, voy a dar oportunidades a quién piense que las merece, voy a encontrar la parte original de la vida; se acabó la continuidad y la sutil evasión de lo que me pide el alma. Voy a volar de una vez y me voy a ir lejos, y desde allí arriba, nunca perderé de vista mi familia, que será una delgada linea entre miles de millones más, perdidas en un tiempo encajonado en un espacio infinito. Allí,entre todas, estará mi línea, mi referencia, por lo que existo y por lo que puedo encontrar algo verdadero.
Wednesday, January 25, 2012
"this must be the night"
“Esta puede que sea la noche” Eso es lo que siempre me repetía durante aquellos años; entonces paseábamos por el clot, Entonces paseábamos por los suburbs; la noche no hacía más que empezar; entonces nos llevaban en coche, entonces reteníamos aún algún fotograma de juzgado de guardia en nuestras cabezas; Andorra, vallirana, el punto de encuentro, Willy Deville, la sede, y porfin solo aquello que merece la pena a mi lado.
A la hora de la verdad no me sorprendió que faltaran tantos de mis amigos. Tampoco les culpé. Ellos sencillamente entendían la manera de vivir de forma distinta, a saber: todas aquellas aventuras sencillamente se habían convertido en recuerdos que era impensable recuperar de cualquier manera. Para mí, por desgracia no era así, puesto que creía que las directrices habían sido marcadas desde el momento que fui niño y adolescente, y el resto de la vida, no hacía falta más que seguirlas en cierto modo; en la medida de lo posible.
Ahora soy un tipo definitivamente solitario, en parte porque lo he elegido, en parte porque me han obligado; Permanezco vivo gracias a mi cabeza y conservo aún ganas de crear. Nunca a mi alrededor hubo alquien a quien considerar parecido a mi. Nunca encontré el ambiente adecuado, pero quizás por eso el resultado es así de bueno.
Y conforme pasa el tiempo, les echo menos de menos. A mis amigos, digo.
A la hora de la verdad no me sorprendió que faltaran tantos de mis amigos. Tampoco les culpé. Ellos sencillamente entendían la manera de vivir de forma distinta, a saber: todas aquellas aventuras sencillamente se habían convertido en recuerdos que era impensable recuperar de cualquier manera. Para mí, por desgracia no era así, puesto que creía que las directrices habían sido marcadas desde el momento que fui niño y adolescente, y el resto de la vida, no hacía falta más que seguirlas en cierto modo; en la medida de lo posible.
Ahora soy un tipo definitivamente solitario, en parte porque lo he elegido, en parte porque me han obligado; Permanezco vivo gracias a mi cabeza y conservo aún ganas de crear. Nunca a mi alrededor hubo alquien a quien considerar parecido a mi. Nunca encontré el ambiente adecuado, pero quizás por eso el resultado es así de bueno.
Y conforme pasa el tiempo, les echo menos de menos. A mis amigos, digo.
Friday, January 20, 2012
Breve ensayo sobre una parte del todo
Es lo febril de este enero lo que apunta a febrero ejerciendo de motor del tiempo.
P observa en el televisor la nueva serie que acaban de estrenar: "La serie del hombre aburrido". Como su título indica, esta serie trata sobre la aburrida historia de un hombre aburrido que cada día hace exactamente lo mismo. No sólo eso, si no que lo que hace, a parte de predecible y repetitivo, carece de cualquier tipo de intensidad y pasión, y por tanto, carece de huella, de imprenta imborrable en el corazón de uno.
P ve la serie y se contenta pensando que hay alguien que es más aburrido que él. Y así funciona el mundo. P tiene una vida casi tan triste como la del protagonista de nuestra serie, pero aún así, cada vez que conecta su televisor, se siente vivo, porque su felicidad empieza por la desgracia de los demás. Y las series simplifican esta ecuación de por sí sencilla.
Hace tiempo que elegimos el camino fácil, y no me dejo de preguntar qué sería de P si no pudiese ver esa serie en la que hay un hombre con una vida más miserable que la suya.
Ahora no hará falta que me pregunte más. Cierran series yonkis… y la masa cobra voz propia. Yo aún no sé qué pensar; el mundo digital me viene grande, y por otra parte, cabalgo con mi grupo de música. Cultura sí, está claro. Pero hay algo que me impide posicionarme en contra de la caída de este tipo de portales y no es el predecible motivo: Se trata de la saturación de la oferta, que ya no hace a nadie vivir ni vibrar, ni convertirse en verdadero fan, ni saborear de verdad, ni profundizar todo lo que toca en cada uno de los trabajos que hoy en día circulan por internet.
La masa desaprende a querer. Y esto que pasa con internet va más allá de lo cultural. También sucede con lo sexual: Esta facilidad para acceder al mercado de la carne, de la que yo mismo me aprovecho, me convierte en un hombre que viaja por encima de las velocidades recomendadas para disfrutar del trayecto. Este mundo que vomita sin filtros es demasiado peligroso para unas mentes cada vez más débiles, que son las nuestras. Pero la cosa más alarmante es la reciprocidad; la vinculación entre estos dos elementos: a mayor cantidad de estímulo, menor resistencia mental.
Algunos no se dan cuenta, pero ya hemos empezado. Hemos empezado a comernos vivos mientras nos eyaculamos los unos a los otros. Hemos empezado a morirnos de éxito y placer, hemos saturado las vías de lo romántico, las hemos reventado para dar lugar a la ilimitada autocomplacencia…
No sé qué mierda de mundo es este en el que yo también soy cómplice de la progresiva desvirtualización de los auténticos y genuinos elementos. ¿Quién puede decir que no? Los años de gloria en una vida humana no alcanzan los 20 o 30… quizás demasiado poco tiempo para que nos lleguemos a arrepentir de verdad.
P observa en el televisor la nueva serie que acaban de estrenar: "La serie del hombre aburrido". Como su título indica, esta serie trata sobre la aburrida historia de un hombre aburrido que cada día hace exactamente lo mismo. No sólo eso, si no que lo que hace, a parte de predecible y repetitivo, carece de cualquier tipo de intensidad y pasión, y por tanto, carece de huella, de imprenta imborrable en el corazón de uno.
P ve la serie y se contenta pensando que hay alguien que es más aburrido que él. Y así funciona el mundo. P tiene una vida casi tan triste como la del protagonista de nuestra serie, pero aún así, cada vez que conecta su televisor, se siente vivo, porque su felicidad empieza por la desgracia de los demás. Y las series simplifican esta ecuación de por sí sencilla.
Hace tiempo que elegimos el camino fácil, y no me dejo de preguntar qué sería de P si no pudiese ver esa serie en la que hay un hombre con una vida más miserable que la suya.
Ahora no hará falta que me pregunte más. Cierran series yonkis… y la masa cobra voz propia. Yo aún no sé qué pensar; el mundo digital me viene grande, y por otra parte, cabalgo con mi grupo de música. Cultura sí, está claro. Pero hay algo que me impide posicionarme en contra de la caída de este tipo de portales y no es el predecible motivo: Se trata de la saturación de la oferta, que ya no hace a nadie vivir ni vibrar, ni convertirse en verdadero fan, ni saborear de verdad, ni profundizar todo lo que toca en cada uno de los trabajos que hoy en día circulan por internet.
La masa desaprende a querer. Y esto que pasa con internet va más allá de lo cultural. También sucede con lo sexual: Esta facilidad para acceder al mercado de la carne, de la que yo mismo me aprovecho, me convierte en un hombre que viaja por encima de las velocidades recomendadas para disfrutar del trayecto. Este mundo que vomita sin filtros es demasiado peligroso para unas mentes cada vez más débiles, que son las nuestras. Pero la cosa más alarmante es la reciprocidad; la vinculación entre estos dos elementos: a mayor cantidad de estímulo, menor resistencia mental.
Algunos no se dan cuenta, pero ya hemos empezado. Hemos empezado a comernos vivos mientras nos eyaculamos los unos a los otros. Hemos empezado a morirnos de éxito y placer, hemos saturado las vías de lo romántico, las hemos reventado para dar lugar a la ilimitada autocomplacencia…
No sé qué mierda de mundo es este en el que yo también soy cómplice de la progresiva desvirtualización de los auténticos y genuinos elementos. ¿Quién puede decir que no? Los años de gloria en una vida humana no alcanzan los 20 o 30… quizás demasiado poco tiempo para que nos lleguemos a arrepentir de verdad.
Wednesday, January 18, 2012
El lugar de las ganas
Ahí, escalando la pendiente; entre el romaní, la hojarasca y el tomillo. Cantimplora, sol, frío, risas y esqueletos que nos persiguen y siempre nos perseguirán. Sí, ahí estábamos, contándonos los unos a los otros las historias que entre todos inventamos conscientemente, pero que pronto se convertirían en particulares leyendas. Después de aquello, de las meriendas y del querer ir a casa de amigos; superada la excitación de ver a nuestras madres hablar y sonreír entre ellas, vino Calafell y el espacio adolescente. Sí; ahí estábamos; en un lugar extraño donde el sexo pesaba. Yo estaba un poco atontado, como siempre; tenía suficiente con emanar estilo de una manera sutil. Evidentemente, nunca lo logré. Aún así, es curioso pensar cómo hay veces que no conseguir tu objetivo te lleva a una forma entrañable y sorprendente de felicidad. Una felicidad, que seguramente, eso sí, se reconozca más tarde: Tomé los pasos correctos a pesar de pensar que lo estaba haciendo fatal.
Quizá esa sea la tónica de mi vida; no me importaría: Tomar lo que en el presente creo que son pasos incorrectos para mantener así mi fe por mejorar viva, y ver después, con el paso del tiempo, que puestos a existir, lo que hice estuvo bien…
Hoy estoy completamente solo, y la tendencia es pedir a alguien que te acompañe cuando estás solo. Y es que ése es el problema, estoy solo, pero no me siento solo. Sencillamente me siento vivo; Podría, por ejemplo, coger un tren para llegar a la piscina en la que tantas tonterías hice. Podría hacerlo sólo por mirarla otra vez. Siento una fuerza extraordinaria cuando me lo planteo. Entonces me pregunto dónde residen las ganas; dónde se originan. Quien habla de piscinas habla de Karts, habla de autos de choque, de partidos de futbol… Es este sol y este cielo claro de invierno el que me traslada hasta el papel de plata. Quizás es eso, quizás el lugar de las ganas no existe en ningún espacio o lugar concreto. Quizás solamente ocurre que fluye de la conjunción de sensaciones encontradas, de recuerdos a la deriva, de grandes momentos extraviados que orbitan entre ellos y que a veces, sí, se alinean. Debo tener tantos, que dan fruto a una especie de enciclopedia de absurdos pero gratos objetivos… Ni idea…
Pero ahí están las ganas: proyectándose a través de los lentes; ahí están naciendo de incontables posibilidades, de infinitas combinaciones; las ganas por volver a tener lo que tuve, aunque sea de una manera un poco diferente… cuanto más retienes, cuanto más guardas de lo vivido; más sencillo es volver a encontrarlo en el porvenir.
(Y por ende, más fácil es establecer interconexiones y paralelismos que te acercan al presunto patrón de la percepción)
Quizá esa sea la tónica de mi vida; no me importaría: Tomar lo que en el presente creo que son pasos incorrectos para mantener así mi fe por mejorar viva, y ver después, con el paso del tiempo, que puestos a existir, lo que hice estuvo bien…
Hoy estoy completamente solo, y la tendencia es pedir a alguien que te acompañe cuando estás solo. Y es que ése es el problema, estoy solo, pero no me siento solo. Sencillamente me siento vivo; Podría, por ejemplo, coger un tren para llegar a la piscina en la que tantas tonterías hice. Podría hacerlo sólo por mirarla otra vez. Siento una fuerza extraordinaria cuando me lo planteo. Entonces me pregunto dónde residen las ganas; dónde se originan. Quien habla de piscinas habla de Karts, habla de autos de choque, de partidos de futbol… Es este sol y este cielo claro de invierno el que me traslada hasta el papel de plata. Quizás es eso, quizás el lugar de las ganas no existe en ningún espacio o lugar concreto. Quizás solamente ocurre que fluye de la conjunción de sensaciones encontradas, de recuerdos a la deriva, de grandes momentos extraviados que orbitan entre ellos y que a veces, sí, se alinean. Debo tener tantos, que dan fruto a una especie de enciclopedia de absurdos pero gratos objetivos… Ni idea…
Pero ahí están las ganas: proyectándose a través de los lentes; ahí están naciendo de incontables posibilidades, de infinitas combinaciones; las ganas por volver a tener lo que tuve, aunque sea de una manera un poco diferente… cuanto más retienes, cuanto más guardas de lo vivido; más sencillo es volver a encontrarlo en el porvenir.
(Y por ende, más fácil es establecer interconexiones y paralelismos que te acercan al presunto patrón de la percepción)
Wednesday, January 11, 2012
La habitación de Daniel
Yo tengo videojuegos; tengo muchísimos videojuegos; entonces, mi amigo Daniel, que tiene la misma videoconsola que yo, me invita a ir a jugar a su casa. Me encanta bajar a su habitación; …Digo bajar ¡porque hay unas escaleras nada más entrar por su puerta! Sí, bajas unas escaleras… Su habitación es como un sótano increíble; Solo que tiene además una terraza para él sólo… una terraza iluminada en el corazón de Espulgues de Llobregat; Su barrio es una pasada; deberías pasar allí una temporada para entenderlo… Yo desde aquí solo os puedo decir que tiene una Master System, estanterías de mecano ancladas a la pared y pelotas de básquet que huelen siempre a nuevo; un sinfín de G-Joes… y su padre, que trabaja en donde se hacen las Galletas maría, siempre nos trae cosas increíbles de su oficina. La última vez fueron aquellas galletas articuladas, con manos y con pies y con cara… ¡qué bien lo pasamos!
El Pvc está bien considerado, y lo hueles sin miedo; siguen dando los Muppet babies y los snorkels al medio día, y llamar a alguien “caraculo” me sigue pareciendo una cosa de mayores. Hoy vamos a jugar a un videojuego de aviones, aunque antes le pediré que echemos una partida al Alex Kid, una más, por Dios… Sólo una más.
El Pvc está bien considerado, y lo hueles sin miedo; siguen dando los Muppet babies y los snorkels al medio día, y llamar a alguien “caraculo” me sigue pareciendo una cosa de mayores. Hoy vamos a jugar a un videojuego de aviones, aunque antes le pediré que echemos una partida al Alex Kid, una más, por Dios… Sólo una más.
Monday, January 09, 2012
Sepelio, voluntad y resuloción
Sepelio no debería significar lo que significa. Sepelio es una palabra demasiado sofisticada y moderna para significar lo lúgubre de la muerte; lo que ésta me inspira cuando recurro a ella con palabras mínimamente técnicas.
Sepelio suena a zepelín pero de manera mucho más resuelta, más dura, más “prepárate que no me ando con tonterías”.
Estoy a dos pasos del verano; y eso que no llegamos a 10 de enero. Aún así, no me puedo resistir a él y me dejo llevar por lo que me evoca; Este verano me voy a hacer llamar Tony Granger y voy a ser el más adolescente de todos pese a mis arrugas; Y esperaré, allí apoyado en cualquier baranda del paseo, a que pases, a que pases tal y como pasabas en mis más pueriles sueños, los más antiguos: Con tu pañuelo, con tus vaqueros raídos y abiertos, con tu sonrisa y tu aspecto eminentemente yanqui. ¿Por qué no?
Porqué no va a ser posible algo así; algo que me haga recordar que yo también creí en el amor hacia una sola mujer. Algo que me detenga; Ahí estás a juego con el cielo rosa y azul, perfectamente combinada con las tardes de verano y su sol que cae pero que nunca acaba.
Como cuando era niño y el sexo no me perdía; como cuando era puro; como cuando la carne no se vendía barata y tenías que ganártela a base de elaborados sueños, tretas y piropos. Como cuando era necesario superarse.
Sepelio suena a zepelín pero de manera mucho más resuelta, más dura, más “prepárate que no me ando con tonterías”.
Estoy a dos pasos del verano; y eso que no llegamos a 10 de enero. Aún así, no me puedo resistir a él y me dejo llevar por lo que me evoca; Este verano me voy a hacer llamar Tony Granger y voy a ser el más adolescente de todos pese a mis arrugas; Y esperaré, allí apoyado en cualquier baranda del paseo, a que pases, a que pases tal y como pasabas en mis más pueriles sueños, los más antiguos: Con tu pañuelo, con tus vaqueros raídos y abiertos, con tu sonrisa y tu aspecto eminentemente yanqui. ¿Por qué no?
Porqué no va a ser posible algo así; algo que me haga recordar que yo también creí en el amor hacia una sola mujer. Algo que me detenga; Ahí estás a juego con el cielo rosa y azul, perfectamente combinada con las tardes de verano y su sol que cae pero que nunca acaba.
Como cuando era niño y el sexo no me perdía; como cuando era puro; como cuando la carne no se vendía barata y tenías que ganártela a base de elaborados sueños, tretas y piropos. Como cuando era necesario superarse.
Saturday, January 07, 2012
Soy moto de agua
Y aquí estamos hoy, en Calafell, frente a este sol de invierno que parece quemar todos mis complejos creativos y me hace sentir extremadamente limpio y feliz. Hoy voy a hablar claro de proyectos como el de morir.
Morir contento.
Hace tiempo que me preparo, y trato de hacerlo bien, pero es en días como éstos en que sé que podría lograrlo tranquilamente; dejar este mundo con una sonrisa para mirarlo porfin de ese otro modo; para poder olvidar tomar decisiones y tener opiniones, para estar más cerca de la unidad básica de la existencia.
Siento tan banal el trabajo al aferrarme a esta sensación de maternidad...
Hoy doy vida; soy madre de mí mismo; explosiono interiormente; no voy a rebatir, pues estoy por encima o por debajo de la práctica humanidad. Un poco cerca de nuevo del alrededor. Y ahora solo quiero querer sin preguntar. Colindo con las respuestas y me apetece querer sin preguntar porqué. Delego con entusiasmo en el sol de esta tarde, en el mar que le acompaña. Delego sin huir; pues delego en lo que siento mío, en "otra parte de mí".
No ando para charlas; que os den por el culo, pero sin rabia, diría yo. Os abrazaría con fuerza aunque no lo comprendiéseis, pues no hay nada que comprender. Ahora estamos por encima y por debajo; es un momento extraordinario. Valgo por moto de agua y apartamento en primera línea; valgo por todo lo que quiero; y no quiero nada más; siento no quereros como perosnas; hoy no estoy preparado par eso; solo quiero a las unidades básicas d la existencia; y los hombres no nos encontramos en nuestro estado natural dentro de ese grupo. No quiero complicaciones. Soy moto de agua.
Morir contento.
Hace tiempo que me preparo, y trato de hacerlo bien, pero es en días como éstos en que sé que podría lograrlo tranquilamente; dejar este mundo con una sonrisa para mirarlo porfin de ese otro modo; para poder olvidar tomar decisiones y tener opiniones, para estar más cerca de la unidad básica de la existencia.
Siento tan banal el trabajo al aferrarme a esta sensación de maternidad...
Hoy doy vida; soy madre de mí mismo; explosiono interiormente; no voy a rebatir, pues estoy por encima o por debajo de la práctica humanidad. Un poco cerca de nuevo del alrededor. Y ahora solo quiero querer sin preguntar. Colindo con las respuestas y me apetece querer sin preguntar porqué. Delego con entusiasmo en el sol de esta tarde, en el mar que le acompaña. Delego sin huir; pues delego en lo que siento mío, en "otra parte de mí".
No ando para charlas; que os den por el culo, pero sin rabia, diría yo. Os abrazaría con fuerza aunque no lo comprendiéseis, pues no hay nada que comprender. Ahora estamos por encima y por debajo; es un momento extraordinario. Valgo por moto de agua y apartamento en primera línea; valgo por todo lo que quiero; y no quiero nada más; siento no quereros como perosnas; hoy no estoy preparado par eso; solo quiero a las unidades básicas d la existencia; y los hombres no nos encontramos en nuestro estado natural dentro de ese grupo. No quiero complicaciones. Soy moto de agua.
Wednesday, December 28, 2011
Adiós, ahora
A veces corre un viento que no es viento. Es sonido, pero no es movimiento; Es el rebote de la ambulancia, es el amortiguado lloro del niño; la pared destartalada; la esquina que me ha visto crecer.
A veces me enjuago con fuerza, aprieto los puños, a veces quiero huir de cualquier parte. Y quién no; A veces no entiendes el mundo aunque tratas de ser puro y acercarte a lo absoluto; a veces no entiendes porqué te hacen pagar cuando no debes nada.
Como ahora, que he de ir hacia aquél cruce con Diagonal, para decirte que no podemos seguir así; que han sido unos meses encantadores, como tu cara; que aún hoy me sigue pareciendo espectacular. ¿Pero qué puedo hacer yo, si no me dejan elegir quererte un poco más de lo que te quiero, y lo que te quiero no se suficiente para seguir adelante contigo?
Siempre hablo de mí antes que de los demás. Es algo normal para alguien que se valora lo suficiente como para no ceder ante este mundo de salvajes ni un ápice de su autenticidad. Y por ello, sé que es tiempo de dejarlo, de mirar hacia otro lado, de evolucionar en el sentido positivo de la palabra…. Pero eso no quita que no me vaya a acordar de ti toda la vida como alguien que me acompañó en la mejor época de mi existencia; alguien con quien compartí algunas risas, más caricias y mejor aún sexo… Nuestra escalera siempre va a ser nuestra escalera; nuestras fiestas en gracia; las salidas por Barceloneta, los bares que ya nos sabemos con la palma de nuestras manos… Nuestra parte de Calafell… Sí, te debo una parte de mí;
Ahora no puedo hacer más que reír en tu nombre y desearte suerte a la vez que levo el ancla; ojalá tú también continúes con tu viaje y no te detengas; ojalá no dejes de aprender y evites acomodarte; ojalá perdure tu buen corazón por encima de todos los tiempos y ojalá, dios sabe que ojalá, aquella maldad que nunca percibí en ti; absolutamente nunca, ... Ojalá que siga en el otro extremo de la tierra.
Adiós.
A veces me enjuago con fuerza, aprieto los puños, a veces quiero huir de cualquier parte. Y quién no; A veces no entiendes el mundo aunque tratas de ser puro y acercarte a lo absoluto; a veces no entiendes porqué te hacen pagar cuando no debes nada.
Como ahora, que he de ir hacia aquél cruce con Diagonal, para decirte que no podemos seguir así; que han sido unos meses encantadores, como tu cara; que aún hoy me sigue pareciendo espectacular. ¿Pero qué puedo hacer yo, si no me dejan elegir quererte un poco más de lo que te quiero, y lo que te quiero no se suficiente para seguir adelante contigo?
Siempre hablo de mí antes que de los demás. Es algo normal para alguien que se valora lo suficiente como para no ceder ante este mundo de salvajes ni un ápice de su autenticidad. Y por ello, sé que es tiempo de dejarlo, de mirar hacia otro lado, de evolucionar en el sentido positivo de la palabra…. Pero eso no quita que no me vaya a acordar de ti toda la vida como alguien que me acompañó en la mejor época de mi existencia; alguien con quien compartí algunas risas, más caricias y mejor aún sexo… Nuestra escalera siempre va a ser nuestra escalera; nuestras fiestas en gracia; las salidas por Barceloneta, los bares que ya nos sabemos con la palma de nuestras manos… Nuestra parte de Calafell… Sí, te debo una parte de mí;
Ahora no puedo hacer más que reír en tu nombre y desearte suerte a la vez que levo el ancla; ojalá tú también continúes con tu viaje y no te detengas; ojalá no dejes de aprender y evites acomodarte; ojalá perdure tu buen corazón por encima de todos los tiempos y ojalá, dios sabe que ojalá, aquella maldad que nunca percibí en ti; absolutamente nunca, ... Ojalá que siga en el otro extremo de la tierra.
Adiós.
Friday, December 23, 2011
Alto y claro
Hoy leía en el As que el gabinete de gobierno de Rajoy es prácticamente madridista en su totalidad. Sólo hay un atlético, un seguidor de las palmas y un perico, que según un participante del foro no es espanyolista, si no barcelonista.
El fascismo encubierto extiende sus redes a las puertas del 2012. A más de uno de esos ministros le gustaría traer consigo la pena de muerte y “aderezar” a algún radical catalán. Que no nos engañen. Estamos en un país en donde se ignora a Catalunya, y en donde los gobernantes de esta pequeña nación que somos, para más inri, son gilipollas perdidos. Como suelo, no hago bandera de catalanidad; no soy de esos. Los castells no me llaman la atención, las grallas me saturan el oído y las sardanas son lo más aburrido que una cultura ha parido.
Sencillamente hablo de un territorio maltratado por el choque de intereses, un espacio desnutrido por la falta de gestión de las grandes ideas. A veces porque no las hay. A veces porque no interesa que cuajen.
Sea como fuera, identificados los principales problemas, observamos que el más superficial, en este caso es el más grave: La dependencia de una España casposa y rancia que aunque no lo sepa, convive con Catalunya bajo un “ni contigo ni sin ti”.
No tengo ganas de escribir mucho más acerca de ello. Es un problema sencillo. Un tema de gestión del dinero, de respeto y reconocimiento ya no cultural, si no social. Vivimos sometidos a unos medios de comunicación centralistas que acentúan el problema. Y mientras tanto, nosotros no nos creemos nuestro potencial, y los de la capital se creen el suyo sobremanera. Y dios sabe que la fe mueve montañas...
El fascismo encubierto extiende sus redes a las puertas del 2012. A más de uno de esos ministros le gustaría traer consigo la pena de muerte y “aderezar” a algún radical catalán. Que no nos engañen. Estamos en un país en donde se ignora a Catalunya, y en donde los gobernantes de esta pequeña nación que somos, para más inri, son gilipollas perdidos. Como suelo, no hago bandera de catalanidad; no soy de esos. Los castells no me llaman la atención, las grallas me saturan el oído y las sardanas son lo más aburrido que una cultura ha parido.
Sencillamente hablo de un territorio maltratado por el choque de intereses, un espacio desnutrido por la falta de gestión de las grandes ideas. A veces porque no las hay. A veces porque no interesa que cuajen.
Sea como fuera, identificados los principales problemas, observamos que el más superficial, en este caso es el más grave: La dependencia de una España casposa y rancia que aunque no lo sepa, convive con Catalunya bajo un “ni contigo ni sin ti”.
No tengo ganas de escribir mucho más acerca de ello. Es un problema sencillo. Un tema de gestión del dinero, de respeto y reconocimiento ya no cultural, si no social. Vivimos sometidos a unos medios de comunicación centralistas que acentúan el problema. Y mientras tanto, nosotros no nos creemos nuestro potencial, y los de la capital se creen el suyo sobremanera. Y dios sabe que la fe mueve montañas...
Thursday, December 22, 2011
Comprensión de bolsillo
El tiempo: El tiempo es un tren que hace del futuro el pasado…
La luz: La luz es impertinente y se acerca a la verdad como nadie
El sonido: El sonido son choques solamente. Una consecuencia. Lo que queda.
El odio: El odio es una forma de amor. La ausencia de amor no es odio. Es indiferencia.
El amor: El amor es inusitada intensidad.
El mar: El mar te aleja, te tapa los oídos. El mar es la droga más sana.
El ocio: Ocio es Aitor Ocio. Ocio es futbol y todas sus variantes.
Un collage: Es la vida
La vida: Un pasatiempos.
El tiempo…
El dinero: El dinero es el sueño mientras se vive a quemarropa.
La luz: La luz es impertinente y se acerca a la verdad como nadie
El sonido: El sonido son choques solamente. Una consecuencia. Lo que queda.
El odio: El odio es una forma de amor. La ausencia de amor no es odio. Es indiferencia.
El amor: El amor es inusitada intensidad.
El mar: El mar te aleja, te tapa los oídos. El mar es la droga más sana.
El ocio: Ocio es Aitor Ocio. Ocio es futbol y todas sus variantes.
Un collage: Es la vida
La vida: Un pasatiempos.
El tiempo…
El dinero: El dinero es el sueño mientras se vive a quemarropa.
Wednesday, December 21, 2011
Cucumber Head
Cucumber Head es un hombre ocupado; Cucumber Head, se aventuran algunos compañeros de curro a comentar- es más agua que pepino. Los más osados lo equiparan a un globo hinchado por el más gamberro de una pandilla de gamberros. Otros hablan de visiones en las vigilias de sus sueños en las que Cucumber Head tiene un aspecto total y absoluto de preservativo rellenado hasta sus límites de liquido sanguinolento. Si ya de por sí la estampa es angustiosa, todo cobra un aspecto aún más dantesco cuando explican los profetas, que ese condón se irrita con facilidad, y que el sintoma más clarificador de dicho estado consiste en la emulsión un hilillo de sangre por la obertura del profilactico, que pese a estar atada a la vieja usanza, tiene el don de dejar escapar la diminuta ráfaga de líquido a presión no se sabe cómo.
Cucumber Head también ha sido descrito como un humano más; El único rasgo que le diferencia de los mortales, apuntan los más racionales, es su mentón invertido. “si lo miras de lejos parece el típico “tick” que ponen los profesores en los trabajos de sus alumnos después de revisarlos”. El clásico “visto”, vaya.
El testimonio más impactante y escabroso nos llega del hombre que trabaja justo en la mesa de al lado. Explica que una vez, buscando un bolígrafo, encontró por accidente en el cajón de Cucumber Head un informe radiológico en donde se indicaba que éste disponía de un corazón minúsculo, pero lleno de vitalidad y energía. “Un corazón tan pequeño como el dedo meñique de un recién nacido…pero también igual de trufado de vida”.
Desde entonces en secreto, y nunca públicamente, se empezó a extender por toda la oficina el apodo de “Big Little heart” para referirse a Cucumber Head… Un apodo bastante acertado, todo hay que decirlo, puesto que a pesar de ser un hombre con poca paciencia y bastante irascible, en los momentos cumbre (momentos “cumbre”, ¿será porque él es “Cucumber”?) sabía dar las mejores muestras de apoyo a sus esbirros. Y digo esbirros porque para él, eso es lo que eran todos aquellos empleados que trabajaban a sus órdenes.
Sí, él era jefe de un pequeño equipo de personas en su oficina. Un puñado de jóvenes expuestos a sus permanentes cambios de humor.
Cucumber Head era así.
(…)
Cucumber Head también ha sido descrito como un humano más; El único rasgo que le diferencia de los mortales, apuntan los más racionales, es su mentón invertido. “si lo miras de lejos parece el típico “tick” que ponen los profesores en los trabajos de sus alumnos después de revisarlos”. El clásico “visto”, vaya.
El testimonio más impactante y escabroso nos llega del hombre que trabaja justo en la mesa de al lado. Explica que una vez, buscando un bolígrafo, encontró por accidente en el cajón de Cucumber Head un informe radiológico en donde se indicaba que éste disponía de un corazón minúsculo, pero lleno de vitalidad y energía. “Un corazón tan pequeño como el dedo meñique de un recién nacido…pero también igual de trufado de vida”.
Desde entonces en secreto, y nunca públicamente, se empezó a extender por toda la oficina el apodo de “Big Little heart” para referirse a Cucumber Head… Un apodo bastante acertado, todo hay que decirlo, puesto que a pesar de ser un hombre con poca paciencia y bastante irascible, en los momentos cumbre (momentos “cumbre”, ¿será porque él es “Cucumber”?) sabía dar las mejores muestras de apoyo a sus esbirros. Y digo esbirros porque para él, eso es lo que eran todos aquellos empleados que trabajaban a sus órdenes.
Sí, él era jefe de un pequeño equipo de personas en su oficina. Un puñado de jóvenes expuestos a sus permanentes cambios de humor.
Cucumber Head era así.
(…)
Monday, December 19, 2011
Match 2
En el momento en que te cansas de las mejores cosas, en el momento en que desconfías de tu alrededor, en el momento en que sólo te tienes a ti, y te acusas por quererte demasiado; por llevarte hasta el último extremo. Ese espacio en que ya nadie te sigue. Un lugar en el que no te preocupa saber si lo has hecho bien o mal, no te preocupa saber si eres bueno o no, sencillamente porque no hay nada ni nadie más.
Es lo que pasa cuando vas muy rápido; rompes la barrera de lo social, de lo concebido.
No me voy a volver un salvaje, no me voy a poner a comer bananas… pero sí que me voy a sentir miserable y asocial. ¡Deja que me sienta así!
A veces te sientes único por ser querido como nadie; a veces te sientes especial por ser incapaz de entregarte a nadie; pero cuando esa persona sobre la cual te pensabas que tenías el control te hace lo mismo, te trasladas repentinamente a aquél mundo justo e ideal según tú mismo: El lugar donde nadie se entrega a nadie. El lugar fácil, seguro, en donde no hay nada que reprochar a nadie.
Pero ese lugar tan justo es dificil de soportar cuando es perfecto, ¿eh? Cuando las luces y sus destellos perdiéndose en la oscuridad son lo único que te queda; los sonidos de la ciudad y de tus pasos al caminar es lo único que tienes, cuando sabes que realmente no hay nadie siguiéndote después de haberte tenido… resulta que tú también eres un poco humano.
27 años; suficiente de lo de antes.
Tengo que ponerme a hacer los deberes y encontrar retos incesantes en una sola persona.
Es lo que pasa cuando vas muy rápido; rompes la barrera de lo social, de lo concebido.
No me voy a volver un salvaje, no me voy a poner a comer bananas… pero sí que me voy a sentir miserable y asocial. ¡Deja que me sienta así!
A veces te sientes único por ser querido como nadie; a veces te sientes especial por ser incapaz de entregarte a nadie; pero cuando esa persona sobre la cual te pensabas que tenías el control te hace lo mismo, te trasladas repentinamente a aquél mundo justo e ideal según tú mismo: El lugar donde nadie se entrega a nadie. El lugar fácil, seguro, en donde no hay nada que reprochar a nadie.
Pero ese lugar tan justo es dificil de soportar cuando es perfecto, ¿eh? Cuando las luces y sus destellos perdiéndose en la oscuridad son lo único que te queda; los sonidos de la ciudad y de tus pasos al caminar es lo único que tienes, cuando sabes que realmente no hay nadie siguiéndote después de haberte tenido… resulta que tú también eres un poco humano.
27 años; suficiente de lo de antes.
Tengo que ponerme a hacer los deberes y encontrar retos incesantes en una sola persona.
Wednesday, December 14, 2011
la búsqueda de lo absoluto
A veces me pregunto qué es lo que nos queda de todo lo que vivimos; o más aún: Qué es lo que nos quedará justo en el momento en que nos tengamos que ir.
En qué pensaré; qué será lo más importante; Si tendré la sensación de haberlo hecho bien; si tendré algo que reprocharme, si habré sangrado lu suficiente; si habré visto suficientes lugares; si no me habré detenido en algún momento.
Yo tengo sed; sigo teniendo sed; no quiero quedarme aquí, no quiero conformarme aún; hay mucho que descubrir; no quiero postrarme comprando aquél piso con aquella chica; no quiero que el miedo a quedarme sólo me detenga; lo único que quiero es ser mi juez y mi responsable; mi único responsable; lo único que quiero es tener que rendirme cuentas a mi mismo; no quiero depender de otra persona; no quiero acabar así con todo lo que me espera; quiero seguir teniendo fuego en la cabeza, quiero seguir sorprendiéndome de mi mismo.
No quiero parar cuando se revele aquella sensación de la que todo el mundo habla descuidadamente: el amor; Qué sabrán de amor; Qué coño van a saber cuando encuentran tan fácilmente las palabras para definirlo; quizás se confunden y de lo que hablan es sencillamente de evitar la sensación de angustia que les produce quedarse sólo con ellos mismos. Si eso es el amor no lo quiero para nada; no lo busco como una respuesta a las preguntas de la vida; nunca he pensado en él como algo que se deba de alcanzar para entenderlo todo; quizá es al contrario; cuando logras entenderlo todo; entenderte a ti, es cuando encuentras el amor. Quiero pensar que es así.
Esa es la libertad que ansío; la de mantener siempre un pensamiento fuerte y desbordante que no encuentre diques en lo convencional o lo establecido; un pensamiento que solo atiende al respeto como único freno; al respeto por lo que merece la pena…
Es normal sentirse a veces solo cuando se piensa así; pero cuando coincides con alguien en el camino; sientes que nada va a acabar nunca; sientes que puede haber algo por encima de nuestra propia percepción; algo que crece cuando se vive acorde con lo que se piensa. Algo que no se puede decir que sea bueno; pero que hoy, te arranca esa sonrisa y te da un remanso de paz en esa continúa búsqueda de lo absoluto.
En qué pensaré; qué será lo más importante; Si tendré la sensación de haberlo hecho bien; si tendré algo que reprocharme, si habré sangrado lu suficiente; si habré visto suficientes lugares; si no me habré detenido en algún momento.
Yo tengo sed; sigo teniendo sed; no quiero quedarme aquí, no quiero conformarme aún; hay mucho que descubrir; no quiero postrarme comprando aquél piso con aquella chica; no quiero que el miedo a quedarme sólo me detenga; lo único que quiero es ser mi juez y mi responsable; mi único responsable; lo único que quiero es tener que rendirme cuentas a mi mismo; no quiero depender de otra persona; no quiero acabar así con todo lo que me espera; quiero seguir teniendo fuego en la cabeza, quiero seguir sorprendiéndome de mi mismo.
No quiero parar cuando se revele aquella sensación de la que todo el mundo habla descuidadamente: el amor; Qué sabrán de amor; Qué coño van a saber cuando encuentran tan fácilmente las palabras para definirlo; quizás se confunden y de lo que hablan es sencillamente de evitar la sensación de angustia que les produce quedarse sólo con ellos mismos. Si eso es el amor no lo quiero para nada; no lo busco como una respuesta a las preguntas de la vida; nunca he pensado en él como algo que se deba de alcanzar para entenderlo todo; quizá es al contrario; cuando logras entenderlo todo; entenderte a ti, es cuando encuentras el amor. Quiero pensar que es así.
Esa es la libertad que ansío; la de mantener siempre un pensamiento fuerte y desbordante que no encuentre diques en lo convencional o lo establecido; un pensamiento que solo atiende al respeto como único freno; al respeto por lo que merece la pena…
Es normal sentirse a veces solo cuando se piensa así; pero cuando coincides con alguien en el camino; sientes que nada va a acabar nunca; sientes que puede haber algo por encima de nuestra propia percepción; algo que crece cuando se vive acorde con lo que se piensa. Algo que no se puede decir que sea bueno; pero que hoy, te arranca esa sonrisa y te da un remanso de paz en esa continúa búsqueda de lo absoluto.
Tuesday, December 13, 2011
Conforme te vas
En el camino de los desencontrados de nuevo; me invade una felicidad sobrehumana…. Lejana a lo que te pueda dar con mi sudor y mi día a día.
Las sensaciones se han ido revelando, y por fin puedo decir algo con cierto significado: La inspiración está en la comprensión de uno mismo a veces, pero también en la comprensión de los demás hacia uno mismo.
Este fin de semana vinieron los aires de la otra punta de Europa a mis calles, y me mecieron como nunca me ha logrado mecer el aire viciado de esta ciudad cargada de estupideces y luces que ciegan.
Y aprendí, o por fin apuntalé en mi alma, una lección clara:
No puedo andar con alguien por pena, por continuidad, o porque no hay nada mejor. Hacer eso significa renunciar a una punta de creatividad que hoy por hoy, necesito.
Eso es lo que me has enseñado con tu visita fugaz; eso es lo que me enseñas mientras vuelvo a notar la necesidad de crear.
Y no es tan sencillo ni tan frío; por evidenciar esto que siento, he de pagar algo a cambio, que es el dolor de tu marcha; supongo que una cosa va ligada a la otra; Si escribo es para relleñar un hueco en que tú encajabas perfectamente; un hueco que hasta hace bien poco creía olvidado.
Las sensaciones se han ido revelando, y por fin puedo decir algo con cierto significado: La inspiración está en la comprensión de uno mismo a veces, pero también en la comprensión de los demás hacia uno mismo.
Este fin de semana vinieron los aires de la otra punta de Europa a mis calles, y me mecieron como nunca me ha logrado mecer el aire viciado de esta ciudad cargada de estupideces y luces que ciegan.
Y aprendí, o por fin apuntalé en mi alma, una lección clara:
No puedo andar con alguien por pena, por continuidad, o porque no hay nada mejor. Hacer eso significa renunciar a una punta de creatividad que hoy por hoy, necesito.
Eso es lo que me has enseñado con tu visita fugaz; eso es lo que me enseñas mientras vuelvo a notar la necesidad de crear.
Y no es tan sencillo ni tan frío; por evidenciar esto que siento, he de pagar algo a cambio, que es el dolor de tu marcha; supongo que una cosa va ligada a la otra; Si escribo es para relleñar un hueco en que tú encajabas perfectamente; un hueco que hasta hace bien poco creía olvidado.
Monday, December 12, 2011
Circulando paralelo
Siempre igual; aunque esta haya sido la primera vez contigo; Siempre igual entre nosotros. Aunque haya sido la primera vez que nos vemos en dos años. Ha sido como bajar al río y ver el agua de siempre en forma de sexo.
No por bajar más veces va a dejar de ser menos bello.
Ahí estábamos, en nuestro lugar milagrosamente común; sabiendo que cada uno va por su lado y que eso es suficiente para celebrarlo en la cama y juntos; A medida que fuimos encontrándonos iba paseando por los huecos de un valle que conocía como la palma de mi mano; pero que me hacía sentir plácido. Un lugar parecido a casa.
Es sorprendente esta calma; esta familiaridad a la hora de hacer el amor; Este es un lugar sólo para los más perdidos, porque los más perdidos suelen hablar sin tapujos.
No hubo magia, sólo compartimos los quejidos mórbidamente y deseamos ser algo mejores; despojarnos de todas las evidencias que la vida nos muestra y que nos hacen sentir tan conscientemente miserables.
Porque la primera vez contigo, fue la primera vez menos primera vez de mi vida.
No por bajar más veces va a dejar de ser menos bello.
Ahí estábamos, en nuestro lugar milagrosamente común; sabiendo que cada uno va por su lado y que eso es suficiente para celebrarlo en la cama y juntos; A medida que fuimos encontrándonos iba paseando por los huecos de un valle que conocía como la palma de mi mano; pero que me hacía sentir plácido. Un lugar parecido a casa.
Es sorprendente esta calma; esta familiaridad a la hora de hacer el amor; Este es un lugar sólo para los más perdidos, porque los más perdidos suelen hablar sin tapujos.
No hubo magia, sólo compartimos los quejidos mórbidamente y deseamos ser algo mejores; despojarnos de todas las evidencias que la vida nos muestra y que nos hacen sentir tan conscientemente miserables.
Porque la primera vez contigo, fue la primera vez menos primera vez de mi vida.
Thursday, December 01, 2011
Mujerúsica
“Tengo una sensación que no había sentido hasta ahora”
Me gustaría decir algo así alguna vez; decir que siento algo mejor que cuando miro al televisor; decir que con mi imaginación puedo convertirte en alguien que doy por sentado que va a cantar;
Es difícil de especificar; te podría hablar de agujas que se clavan; Podría abordar temas como los límites de la física para con los pulmones; te podría hacer rodar con un soplido; te podría colocar encima de mi hombro; llevarte lejos desde la rampa de mi lomo, te podría hacer coger carrerilla sin que te dieras cuenta; te podría hacer volar… pero eso no sólo depende de mí; Se trata de que tú toques; de que tengas la base; de que primero lo hagas aparatoso, para desvestirlo atolondradamente después, pero sin perder el ritmo; es como cuando lo notas en las canciones; cuando se arma una decisión que parece inamovible; cuando se constituyen sentimientos que parecen más bien rotundas verdades… y después se humanizan mientras siguen entrándote por las venas con la mima intensidad; se despojan de sus sistemas para caerte por todo el cuerpo abrasado como si fueran el agua que te va a salvar la vida; Esa sensación, es necesaria mientras ruedas para así, tener la certeza de que te diriges a algún lugar.
Es entonces: cuando lo dejas caer todo por el camino; en ese preciso instante de la canción; cuando ella se convierte en una especie de prensa que machaca todo lo que hay entre ti y el sol o la luna.
Me gustaría decir algo así alguna vez; decir que siento algo mejor que cuando miro al televisor; decir que con mi imaginación puedo convertirte en alguien que doy por sentado que va a cantar;
Es difícil de especificar; te podría hablar de agujas que se clavan; Podría abordar temas como los límites de la física para con los pulmones; te podría hacer rodar con un soplido; te podría colocar encima de mi hombro; llevarte lejos desde la rampa de mi lomo, te podría hacer coger carrerilla sin que te dieras cuenta; te podría hacer volar… pero eso no sólo depende de mí; Se trata de que tú toques; de que tengas la base; de que primero lo hagas aparatoso, para desvestirlo atolondradamente después, pero sin perder el ritmo; es como cuando lo notas en las canciones; cuando se arma una decisión que parece inamovible; cuando se constituyen sentimientos que parecen más bien rotundas verdades… y después se humanizan mientras siguen entrándote por las venas con la mima intensidad; se despojan de sus sistemas para caerte por todo el cuerpo abrasado como si fueran el agua que te va a salvar la vida; Esa sensación, es necesaria mientras ruedas para así, tener la certeza de que te diriges a algún lugar.
Es entonces: cuando lo dejas caer todo por el camino; en ese preciso instante de la canción; cuando ella se convierte en una especie de prensa que machaca todo lo que hay entre ti y el sol o la luna.
Monday, November 28, 2011
Notar cada amanecer como el primero
Podría ser el mejor de los Costeau; alcanzar profundidades sólo al alcance de los pulmones más resistentes; podría pasarme la vida allí, costeando las mil orillas soleadas o enfadadas; muy cabreadas. De desafiantes oleajes; podría encontrar miles de detalles que me hicieran seguir escribiendo con el ansia de la primera vez; Cada nuevo coral, o mejor aún cada nuevo color de cada coral, es una bonita historia en realidad.
Podría pasarme el flujo entero de mi existencia escupiendo esos relatos; ser un simple transformador; una veleta; Cambiante, eternamente cambiante; donde ayer hizo un viento fuerte, hoy puede que reine el sol y el anticiclón; puede que el rocío de antaño hoy sea calor abrasador.
Podría pasarme la vida así; siendo un transformador. Sin hijos a la vista; que hoy los traen a pares; como si se tratara de un juego de estrategia donde elijes de antemano como vas a distribuir los vástagos en el espacio-tiempo; estudias las mejores coyunturas económicas mientras te olvidas de vivir y de rendir tributo a la vida misma, que no es otra cosa que una madeja de azarosas posibilidades.
Puedes tener una especie de metas; u otras. Es muy sencillo: Puedes avanzar por los caminos a través de los cuales otros ya caminaron. Puede significar para ti EVOLUCIÓN el hecho de formar una familia rodeado de las mejores circunstancias, habiéndolo calculado prácticamente todo. Puedes sentirte bien contigo mismo sólo por crear lo que te dicen que debes crear. Puedes lograr llenar tu corazón de gratitud con ese tipo de objetivos.
Desgraciados los que tienen suficiente con eso; con esa especie de mierda que ya de entrada se revela como una mera contradicción; a saber: ¿Cómo puedes sentirte orgulloso y pleno por algo que no depende exclusivamente de ti, algo tan esencial como dar vida? ¿Cómo puedes sentirte orgulloso y pleno de algo que ya estaba escrito que ibas a intentar, algo que se sabía antes de que nacieras, algo que debería ser lo mínimo?
¿Porqué para tantos esto significa “avanzar”?
Eso, para mí, se juega en otro tipo de liga; En la que yo quiero creer que me encuentro es en aquella competición en la que debes intentar romper muros, abrir nuevas vías y perspectivas constantemente enfrentadas con lo previsiblemente establecido. Creo en los caminos que empiezan en uno, salen afuera para estallar, y regresan para implosionar de nuevo en el corazón propio. Hablo de retos que hacen que permanezcas siempre despierto, en una especie de estado de emergencia; un invariable “cuestionar”, un “rendirte cuentas” permanente, una última vuelta sobre la percepción y lo preconcebido. Creo en ese tipo de cosas, y esas cosas son las que de verdad me hacen avanzar.
Y que conste, que también quiero tener hijos. Debe ser algo precioso.
Podría pasarme el flujo entero de mi existencia escupiendo esos relatos; ser un simple transformador; una veleta; Cambiante, eternamente cambiante; donde ayer hizo un viento fuerte, hoy puede que reine el sol y el anticiclón; puede que el rocío de antaño hoy sea calor abrasador.
Podría pasarme la vida así; siendo un transformador. Sin hijos a la vista; que hoy los traen a pares; como si se tratara de un juego de estrategia donde elijes de antemano como vas a distribuir los vástagos en el espacio-tiempo; estudias las mejores coyunturas económicas mientras te olvidas de vivir y de rendir tributo a la vida misma, que no es otra cosa que una madeja de azarosas posibilidades.
Puedes tener una especie de metas; u otras. Es muy sencillo: Puedes avanzar por los caminos a través de los cuales otros ya caminaron. Puede significar para ti EVOLUCIÓN el hecho de formar una familia rodeado de las mejores circunstancias, habiéndolo calculado prácticamente todo. Puedes sentirte bien contigo mismo sólo por crear lo que te dicen que debes crear. Puedes lograr llenar tu corazón de gratitud con ese tipo de objetivos.
Desgraciados los que tienen suficiente con eso; con esa especie de mierda que ya de entrada se revela como una mera contradicción; a saber: ¿Cómo puedes sentirte orgulloso y pleno por algo que no depende exclusivamente de ti, algo tan esencial como dar vida? ¿Cómo puedes sentirte orgulloso y pleno de algo que ya estaba escrito que ibas a intentar, algo que se sabía antes de que nacieras, algo que debería ser lo mínimo?
¿Porqué para tantos esto significa “avanzar”?
Eso, para mí, se juega en otro tipo de liga; En la que yo quiero creer que me encuentro es en aquella competición en la que debes intentar romper muros, abrir nuevas vías y perspectivas constantemente enfrentadas con lo previsiblemente establecido. Creo en los caminos que empiezan en uno, salen afuera para estallar, y regresan para implosionar de nuevo en el corazón propio. Hablo de retos que hacen que permanezcas siempre despierto, en una especie de estado de emergencia; un invariable “cuestionar”, un “rendirte cuentas” permanente, una última vuelta sobre la percepción y lo preconcebido. Creo en ese tipo de cosas, y esas cosas son las que de verdad me hacen avanzar.
Y que conste, que también quiero tener hijos. Debe ser algo precioso.
Tuesday, November 22, 2011
Al recurrir a miliki como fuente de inspiración
Hay un secreto en un columpio; dice que te quedas sin tiempo a pesar de seguir queriéndote balancear cual niño pequeño;
Las alarmas se activan mediante sonidos marinos y mientras te llegas a preguntar la clase de gilipolleces que puede llegar a esupir una mente que sólo se dedica a huir de la mierda; la vida me tiene tan decepcionado que ya no hay tiempo ni de enamorarse; ya no hay tiempo de compartir pasioenes; Suerte tienes de conservar una en estado puro; y ándate con ojo, porque pronto se convertirá en una carga más si no logras superarte constantemente; El esfuerzo es cada vez más necesario, pero jamás debe convertirse en sobreesfuerzo en la tarea creativa. Ahora siempre he de pensar en algo; siempre he de acabar cayendo en la arena; y aunque sea otoño, la inspiración llega más mansa, como una ola que alcanza la costa en un mar en calma; poca cosa, muy poca cosa. Hay que administrar bien los recursos; La sensibilida dflojea progresivamente; menos mal que de eso ya me ahn hablado. He de entrenar la viveza mental cada vez más conscientemente; he de chiripiriflautiquizar, que diría Miliki…
Lo he de hacer en este ambiente en que he elegido desenvolverme. Con narizotas aburridos a la carga; con hombres drácula poco inquietos zarandeándome; Ese es el lugar donde ahora vivo; una enciclopedia repleta de mierda, un hilo dental lleno de restos de pollo de anteayer, un nylon que atraviesa mi cuerpo entrando por una oreja y saliendo por el culo.
Ahí está el nylon, bien tenso; y yo en una posición tremendamente cómica, colgado y contrayéndome de dolor, partiéndome el cerebro irremediablemente, convirtiéndome en el mongólico más simpático de toda la clase.
Las alarmas se activan mediante sonidos marinos y mientras te llegas a preguntar la clase de gilipolleces que puede llegar a esupir una mente que sólo se dedica a huir de la mierda; la vida me tiene tan decepcionado que ya no hay tiempo ni de enamorarse; ya no hay tiempo de compartir pasioenes; Suerte tienes de conservar una en estado puro; y ándate con ojo, porque pronto se convertirá en una carga más si no logras superarte constantemente; El esfuerzo es cada vez más necesario, pero jamás debe convertirse en sobreesfuerzo en la tarea creativa. Ahora siempre he de pensar en algo; siempre he de acabar cayendo en la arena; y aunque sea otoño, la inspiración llega más mansa, como una ola que alcanza la costa en un mar en calma; poca cosa, muy poca cosa. Hay que administrar bien los recursos; La sensibilida dflojea progresivamente; menos mal que de eso ya me ahn hablado. He de entrenar la viveza mental cada vez más conscientemente; he de chiripiriflautiquizar, que diría Miliki…
Lo he de hacer en este ambiente en que he elegido desenvolverme. Con narizotas aburridos a la carga; con hombres drácula poco inquietos zarandeándome; Ese es el lugar donde ahora vivo; una enciclopedia repleta de mierda, un hilo dental lleno de restos de pollo de anteayer, un nylon que atraviesa mi cuerpo entrando por una oreja y saliendo por el culo.
Ahí está el nylon, bien tenso; y yo en una posición tremendamente cómica, colgado y contrayéndome de dolor, partiéndome el cerebro irremediablemente, convirtiéndome en el mongólico más simpático de toda la clase.
Friday, November 18, 2011
La vida de un anillo
Tiene la cara desviada; la calle extendida, y entra en el primer emplazamiento donde le atiende una cara plana y sonriente con jarrones de porcelana al fondo; le brinda los mejores avances a pesar del olor a jamón; y de repente se nota la montura de unas gafas en sus sienes; entonces decide seguir en aquél sorprendente mundo, porque las gafas no sonde pasta y por tanto, no se creeun maldito hijo de puta. Y entonces continúa allí, viendo el fútbol en el televisor mientras empieza a llover; y recibe un mensaje de una amiga y amante, y tiene tiempo para darse cuenta de que desciende por un tobogán, y que eso es la vida sin más. Entonces se fija en el metal de la barra; en aquella chapa preciosa; y si en algún momento asoma la angustia o la amargura; ya se ha ido con aquél brillo;
Él formaba parte de una vida normal; tenía que conformarse con sentir las gotas de agua; practicar sexo y disfrutar del futbol. Anestesiarse con el alcohol y las canciones. No tenía tan poco si lo comparaba con lo de los demás. Y eso le causaba una triste felicidad que le hacía seguir el rumbo que los demás marcaban.
El chino-japonés-andaluz le reía; los chocos iban llegando y pensaba en sus canciones; bendito don de la creación; “es lo único que me hace sobrevolar mi propia existencia; aún sigo siendo una orquídea: puedo acariciar como en un filme”.
Anillos, venas, uñas en carne viva; sus manos son así, y no sabe si le gustan por ser suyas o por ser atractivas en su deformidad.
Los pinchos, las medianas y las croquetas iban pasando… en la puerta el hollín; odiada polución barcelonina. El ensanche estrecha la vida; llegar a casa, abrir la nevera, perder el tiempo mirando el bonito parque interior de su manzana desde la galería mientras degusta un Activia; dormir y atravesar las mismas sensaciones siempre y cuando haya ilusiones sobre las que asegurar un campo base. Es así de curioso; ilusiones para no perder el norte en una vida sumamente aburrida.
Él formaba parte de una vida normal; tenía que conformarse con sentir las gotas de agua; practicar sexo y disfrutar del futbol. Anestesiarse con el alcohol y las canciones. No tenía tan poco si lo comparaba con lo de los demás. Y eso le causaba una triste felicidad que le hacía seguir el rumbo que los demás marcaban.
El chino-japonés-andaluz le reía; los chocos iban llegando y pensaba en sus canciones; bendito don de la creación; “es lo único que me hace sobrevolar mi propia existencia; aún sigo siendo una orquídea: puedo acariciar como en un filme”.
Anillos, venas, uñas en carne viva; sus manos son así, y no sabe si le gustan por ser suyas o por ser atractivas en su deformidad.
Los pinchos, las medianas y las croquetas iban pasando… en la puerta el hollín; odiada polución barcelonina. El ensanche estrecha la vida; llegar a casa, abrir la nevera, perder el tiempo mirando el bonito parque interior de su manzana desde la galería mientras degusta un Activia; dormir y atravesar las mismas sensaciones siempre y cuando haya ilusiones sobre las que asegurar un campo base. Es así de curioso; ilusiones para no perder el norte en una vida sumamente aburrida.
Wednesday, November 16, 2011
A veces soy la maricona más preciosa
Tengo solamente 20 años, soy un poco inocente, débil, ingenuo: pero también soy una orquídea, un fan enfervorizado, un soñador. No soy un predicador, pero soy un soñador con mucho que explicar;
Y siempre que haya una carretera, caminaré sobre ella; siempre que haya una distancia, la reventaré. No es algo que diga porque sí;
Me quedan muchas cosas que vivir por primera vez, pero disfruto de la ilusión como nadie y escucho las cosas que tienen que decirme mis propias sensaciones; Cometo errores, pero no me arrepiento de nada una segunda vez; quizá vaya balanceándome por el camino, pero soy resistente. Me he metido aquí, pero he prometido a alguien que voy a llegar al final. Y se lo he prometido a la única persona a la que nunca puedo fallar. Me lo he prometido a mi mismo.
Estoy pasándolo bien conociendo poco a poco este lugar; aunque los demás rían, soy una orquídea que no teme más de la cuenta; Soy una maricona, me dicen, pero sólo soy una orquídea en pleno sendero. No me voy a avergonzar de nada de esto.
Me he hecho una promesa, ya ésta orquídea hermosa que soy yo, no la puedo decepcionar
Y siempre que haya una carretera, caminaré sobre ella; siempre que haya una distancia, la reventaré. No es algo que diga porque sí;
Me quedan muchas cosas que vivir por primera vez, pero disfruto de la ilusión como nadie y escucho las cosas que tienen que decirme mis propias sensaciones; Cometo errores, pero no me arrepiento de nada una segunda vez; quizá vaya balanceándome por el camino, pero soy resistente. Me he metido aquí, pero he prometido a alguien que voy a llegar al final. Y se lo he prometido a la única persona a la que nunca puedo fallar. Me lo he prometido a mi mismo.
Estoy pasándolo bien conociendo poco a poco este lugar; aunque los demás rían, soy una orquídea que no teme más de la cuenta; Soy una maricona, me dicen, pero sólo soy una orquídea en pleno sendero. No me voy a avergonzar de nada de esto.
Me he hecho una promesa, ya ésta orquídea hermosa que soy yo, no la puedo decepcionar
Tuesday, November 15, 2011
Las dos caras de la tecnología
Hay un vito-cal (calvito) receloso que sonríe contenidamente sólo si las cosas van bien y que tiene algo de actor de serie americana con dejes orientales en sus movimientos.
Me siento extremadamente confortable en mi trayecto hacia la muerte. Me siento como en un coche familiar tapizado con la mejor piel… ese olor incluso más embriagador que el de los nuevos libros de texto recién abiertos que se adueña no solo de mi olfato, si no del resto de mis sentidos.
Quizás es que he encontrado la fórmula para que seamos amigos y amantes eternamente, ¿te imaginas?
Estoy hablando al aire. De todo lo que existe en esta vida, lo que más se parece a lo que alguna vez soñé y nunca llegó a ser del todo real, es la tecnología. La tecnología que a veces se me antoja tan familiar y tierna.
Puedo caminar sobre superficies de luz, puedo dar volumen en espacios huecos, puedo proyectar pensamientos en paredes blancas. Y me digo… “ojalá rescatáramos sólo lo bueno de la tecnología; seria milagroso”.
Pero no conseguimos deshacemos del eterno peligro del consumismo y su evolución, indisolublemente unido, parece ser, a la tecnología más puntera. No nos deshacemos de su enorme parte oscura. Ahí están, las dos caras de la tecnología… de las que yo sólo he soñado una. Pero esa una era igual que la real. Me estremece y me emociona pensar que sí que somos capaces de hacer algo de lo que sentirnos orgullosos más allá de nuestros logros emocionalmente puntuales.
Me hace sonreír saber que la tecnología tiene algo místico y que a veces, sencillamente, “lo logramos”.
Me siento extremadamente confortable en mi trayecto hacia la muerte. Me siento como en un coche familiar tapizado con la mejor piel… ese olor incluso más embriagador que el de los nuevos libros de texto recién abiertos que se adueña no solo de mi olfato, si no del resto de mis sentidos.
Quizás es que he encontrado la fórmula para que seamos amigos y amantes eternamente, ¿te imaginas?
Estoy hablando al aire. De todo lo que existe en esta vida, lo que más se parece a lo que alguna vez soñé y nunca llegó a ser del todo real, es la tecnología. La tecnología que a veces se me antoja tan familiar y tierna.
Puedo caminar sobre superficies de luz, puedo dar volumen en espacios huecos, puedo proyectar pensamientos en paredes blancas. Y me digo… “ojalá rescatáramos sólo lo bueno de la tecnología; seria milagroso”.
Pero no conseguimos deshacemos del eterno peligro del consumismo y su evolución, indisolublemente unido, parece ser, a la tecnología más puntera. No nos deshacemos de su enorme parte oscura. Ahí están, las dos caras de la tecnología… de las que yo sólo he soñado una. Pero esa una era igual que la real. Me estremece y me emociona pensar que sí que somos capaces de hacer algo de lo que sentirnos orgullosos más allá de nuestros logros emocionalmente puntuales.
Me hace sonreír saber que la tecnología tiene algo místico y que a veces, sencillamente, “lo logramos”.
Monday, November 14, 2011
Al entregarme a ese tal Dios...
Hoy voy a la iglesia por primera vez. Las demás, en que no me entregué, no cuentan. Hoy voy como el primer devoto. Hoy soy jesuita, soy papista, hoy me abandono a un dios para que haga los deberes por mí, justo como hace cualquier cobarde. Hoy soy un cobarde más, sí, un cobarde como todos vosotros… Hoy espero encontrar una especie de compañía que me ayude a salir adelante. Hoy me resigno y me aferro a algo que no existe. Hoy soy capaz de llorar por algo que inventaron los demás. Un “algo” que mal entendido ha resultado ser una enferemdad.
Me pongo mi sombrero antiguo; desempolvo mi corbata. Hoy todo tiene un regusto casposo y rancio. Lo noto; pero eso me emociona todavía más. Todo está yendo a la perfección. Ahí estoy; ansiando encontrarme con ese pedazo de yeso lloroso; con ganas, sabe ese maldito dios, con ganas de pedirle explicaciones..., con ese odio contenido que se va a multiplicar por mil cuando le mire a la cara y él no varíe su expresión. Entro en la iglesia, y noto, por fin noto lo que notan los demás; los devotos. Estoy más cerca de todo; de la vida, de la muerte, del odio y del amor. Me sitúo a la altura de las emociones y siento cómo de una patada puedo arrebatárselas a los demás, aunque las mías no se las lleve jamás Jesús. Me siento tan sumido en la divinidad que empieza a parecerme normal estar por encima del resto de los mortales. “Si dios no puede arrancarme esta sensación de odio del interior, será porque soy más fuerte que él”, me digo. Entonces lo veo claro durante unos segundos preciosos: yo también puedo volar torres gemelas, yo también puedo inmolarme si me da la puta gana.
Esa es la mierda que ofrecen si te desvías un solo centímetro del camino que quieren que sigas. Te has de sentir triste, te has de sentir frustrado, y si vas un poco más allá, más razón les estarás dando;
Porque si atentas les das la razón.
Y así siguen funcionando en este sistema perfecto en donde tristemente, la sensación de verdadero y eficaz conjunto social sólo se obtiene cuando cae sobre nosotros el peso de la desgracia.
Como cuando dicen aquello de privatización de beneficio, socialización de perdidas. Emocionalmente damos la misma pena.
Me pongo mi sombrero antiguo; desempolvo mi corbata. Hoy todo tiene un regusto casposo y rancio. Lo noto; pero eso me emociona todavía más. Todo está yendo a la perfección. Ahí estoy; ansiando encontrarme con ese pedazo de yeso lloroso; con ganas, sabe ese maldito dios, con ganas de pedirle explicaciones..., con ese odio contenido que se va a multiplicar por mil cuando le mire a la cara y él no varíe su expresión. Entro en la iglesia, y noto, por fin noto lo que notan los demás; los devotos. Estoy más cerca de todo; de la vida, de la muerte, del odio y del amor. Me sitúo a la altura de las emociones y siento cómo de una patada puedo arrebatárselas a los demás, aunque las mías no se las lleve jamás Jesús. Me siento tan sumido en la divinidad que empieza a parecerme normal estar por encima del resto de los mortales. “Si dios no puede arrancarme esta sensación de odio del interior, será porque soy más fuerte que él”, me digo. Entonces lo veo claro durante unos segundos preciosos: yo también puedo volar torres gemelas, yo también puedo inmolarme si me da la puta gana.
Esa es la mierda que ofrecen si te desvías un solo centímetro del camino que quieren que sigas. Te has de sentir triste, te has de sentir frustrado, y si vas un poco más allá, más razón les estarás dando;
Porque si atentas les das la razón.
Y así siguen funcionando en este sistema perfecto en donde tristemente, la sensación de verdadero y eficaz conjunto social sólo se obtiene cuando cae sobre nosotros el peso de la desgracia.
Como cuando dicen aquello de privatización de beneficio, socialización de perdidas. Emocionalmente damos la misma pena.
Friday, November 11, 2011
Agujero Zulú
Cuando más me deturo a pensar, más cosas encuentro mal colocadas. Es el sencillo esquema del pez que se muerde la cola. Voy corriendo, pero he de tomar un descanso. Y sentir cómo cada vez que te detienes porque te duele el pecho del cansancio y te pesan las piernas sobremanera, las angustias te invaden, es como vivir en un infierno plácido.
Sabes, digo que quiero cambiar cosas y nunca cambio. Llevo dos años queriendo cambiar algo. No tengo el don de querer.
Sabes, digo que quiero cambiar cosas y nunca cambio. Llevo dos años queriendo cambiar algo. No tengo el don de querer.
Monday, November 07, 2011
Feliz con lo que toca
Viene la oficina amable y me abraza tiernamente. Por un momento pensé que era mi madre, pero detrás de esa fachada hay unos objetivos gélidos salpimentados con angustia.
A nadie le gusta cazar una estrella que no es la suya, a nadie le gusta morir por una causa que no siente… pero ahí estamos, viviendo resignados mientras anochece más pronto.
Hoy es un perfecto lunes de oficina: Noviembre, nubes, algo de frío y un chispeo débil. LA gente embutida ya en ropa de invierno; las chanclas son sólo patrimonio de los despistados o los aguerridos pero descontextualizados. Hoy me apetece pasear por L’Illa, probarme corbatas y tener hijos; Me apetece llegar a casa y entretenerme con tecnología; me apetece ser feliz con lo que toca.
Pero todos es una mentira, eso estoy condenado a saberlo, y a la verdad se le puede evitar, pero no la puedes destruir. Permanece siempre en algún lugar, colgada en lo alto de Dios sabe qué.
Planeamos con ilusión, porque cada alma fue obsequiada con algo de eso. En un momento u otro, te has de sentir orgulloso de quién eres de la forma en que eres.
Aunque seas un perdedor compulsivo como yo, acabas teniendo la sensación de que tus convicciones al final solo son un juego más dentro del gran casino de la vida. Porque decidimos que fuera un casino lleno de luz y de color, nuestra vida.
Algunos elegimos morir en vida para convertirnos en espectadores excepcionales que no se aplican lo que piensan, pero que no olvidan nunca lo que por sí solos aprendieron. Otros eligen vivir.
A nadie le gusta cazar una estrella que no es la suya, a nadie le gusta morir por una causa que no siente… pero ahí estamos, viviendo resignados mientras anochece más pronto.
Hoy es un perfecto lunes de oficina: Noviembre, nubes, algo de frío y un chispeo débil. LA gente embutida ya en ropa de invierno; las chanclas son sólo patrimonio de los despistados o los aguerridos pero descontextualizados. Hoy me apetece pasear por L’Illa, probarme corbatas y tener hijos; Me apetece llegar a casa y entretenerme con tecnología; me apetece ser feliz con lo que toca.
Pero todos es una mentira, eso estoy condenado a saberlo, y a la verdad se le puede evitar, pero no la puedes destruir. Permanece siempre en algún lugar, colgada en lo alto de Dios sabe qué.
Planeamos con ilusión, porque cada alma fue obsequiada con algo de eso. En un momento u otro, te has de sentir orgulloso de quién eres de la forma en que eres.
Aunque seas un perdedor compulsivo como yo, acabas teniendo la sensación de que tus convicciones al final solo son un juego más dentro del gran casino de la vida. Porque decidimos que fuera un casino lleno de luz y de color, nuestra vida.
Algunos elegimos morir en vida para convertirnos en espectadores excepcionales que no se aplican lo que piensan, pero que no olvidan nunca lo que por sí solos aprendieron. Otros eligen vivir.
Wednesday, November 02, 2011
Yorgos off the record
Yorgos Papandreu se encuentra de pié, mirando a través de la ventana de su despacho. Entonces Eva Kaili irrumpe en la sala. La cara de la joven refleja cansancio, tensión. Son días duros.
- ¿Yorgos, se puede saber en qué estás pensando?
Yorgos permanece con la mirada anclada en la nada. Su tono de voz tranquilo contrasta con la excitación de la diputada socialista.
- ¿Que en qué estoy pensando? Muy sencillo: pienso en la democracia. En el verdadero origen de la palabra. Pienso en todo lo que hemos construido a su alrededor, en todo lo que hemos levantado. ¿Y sabes qué veo? Veo un gran edificio defectuoso; un edificio sin suficientes puertas ni ventanas. Veo un espacio voluminoso pero absurdo. ¿Qué es un edificio si las personas no podemos mirara a través de sus ventanas, como hago yo ahora mismo?
La diputada parece contrariada pero Yorgos continua
- La política también puede ser un arte, puede ser amor. Aunque parece que todos lo hayamos olvidado… Estamos sometidos. El pueblo lo sabe. ¿Y a quién nos debemos? Al pueblo. No sabemos qué va a pasar, pero ha llegado la hora de tomar nuestras propias decisiones.
No me vas a creer, pero yo veo en toda esta situación una oportunidad. He leído ya algunos artículos en la prensa internacional… todos se han apresurado a calificar nuestra salida de Europa de locura. Explican que nos convertiremos en un país tercermundista… Pero yo he estado en las playas de Mika Tea, yo anduve en mis años mozos en San Francisco Libre… Y los atardeceres no sentaban mal a nadie. Se trata de volver a aprender y de renunciar a lo que aunque no lo parezca, no hace más que angustiarnos… Es una oportunidad para volver a creer que otro mundo es posible. Algunos debemos ser los primeros.
Los liberales del resto de Europa nos han llevado hasta aquí, queriendo estirar la cuerda al máximo para sacar los mayores beneficios de nuestra situación. Ahora les anega el miedo, porque la cuerda está a punto de romperse.
Ellos ladran, Eva. Ladran porque tienen miedo.
Les vamos a enseñar que no hay nada que temer.
Eva, en ese momento se debate entre la felación y la llamada a seguridad. Yorgos parece haberse dado cuenta y le espeta:
-Eva, con ese nombre, tú debes ser partícipe obligada de este nuevo origen.
Eva elige la primera opción.
- ¿Yorgos, se puede saber en qué estás pensando?
Yorgos permanece con la mirada anclada en la nada. Su tono de voz tranquilo contrasta con la excitación de la diputada socialista.
- ¿Que en qué estoy pensando? Muy sencillo: pienso en la democracia. En el verdadero origen de la palabra. Pienso en todo lo que hemos construido a su alrededor, en todo lo que hemos levantado. ¿Y sabes qué veo? Veo un gran edificio defectuoso; un edificio sin suficientes puertas ni ventanas. Veo un espacio voluminoso pero absurdo. ¿Qué es un edificio si las personas no podemos mirara a través de sus ventanas, como hago yo ahora mismo?
La diputada parece contrariada pero Yorgos continua
- La política también puede ser un arte, puede ser amor. Aunque parece que todos lo hayamos olvidado… Estamos sometidos. El pueblo lo sabe. ¿Y a quién nos debemos? Al pueblo. No sabemos qué va a pasar, pero ha llegado la hora de tomar nuestras propias decisiones.
No me vas a creer, pero yo veo en toda esta situación una oportunidad. He leído ya algunos artículos en la prensa internacional… todos se han apresurado a calificar nuestra salida de Europa de locura. Explican que nos convertiremos en un país tercermundista… Pero yo he estado en las playas de Mika Tea, yo anduve en mis años mozos en San Francisco Libre… Y los atardeceres no sentaban mal a nadie. Se trata de volver a aprender y de renunciar a lo que aunque no lo parezca, no hace más que angustiarnos… Es una oportunidad para volver a creer que otro mundo es posible. Algunos debemos ser los primeros.
Los liberales del resto de Europa nos han llevado hasta aquí, queriendo estirar la cuerda al máximo para sacar los mayores beneficios de nuestra situación. Ahora les anega el miedo, porque la cuerda está a punto de romperse.
Ellos ladran, Eva. Ladran porque tienen miedo.
Les vamos a enseñar que no hay nada que temer.
Eva, en ese momento se debate entre la felación y la llamada a seguridad. Yorgos parece haberse dado cuenta y le espeta:
-Eva, con ese nombre, tú debes ser partícipe obligada de este nuevo origen.
Eva elige la primera opción.
Friday, October 28, 2011
A las puertas...
Unos días de lluvia, un fin de semana en una casa que es casi mía; el viaje, en tren viendo el mar gris limpio. En su interior únicamente hay cosas buenas, aunque sea sólo por una vez. Si me doy prisa, podré disfrutar del olor a tierra mojada; del olor a césped húmedo. Lo podré hacer en silencio…
El patio de Héctor vuelve a aparecer; me hago inmortal al tiempo que el cuerpo me pesa; congelo el tiempo, pero necesito un acompañante. Cientos de filmes esperan y la estampa se torna idílica con tantas películas por ver.
Habrá algún bosque desde el cual tirar mierda envuelta en papel de periódico? ¿Alguna saliente desde lo alto de la cual sea posible hacer llegar un sobre repleto de mierda al primer convoy del regional?
A lo que me llevan estas sensaciones es al vacío. Porque las heces descargan mi intestino, y porque mi mente por fin encuentra un lugar en el que pensar por pensar, sin que nada ni nadie le mande.
Entonces viene el resindent evil, las pajas en el baño; el olor a humedad del cuartillo del agua. Las niñas de la urba que ahora ya no están y que con su ausencia hacen los retazos que guardo de ellas más fuertes y perfectos. Todas se fusionan en una, pero básicamente predominan tres: Nuria, Maria Jesús y Silvia. A cuál más tonta, me pregunto. A cual más follable. Instinto y utopía, memorai volátil y una de ellas en especial, agarrándose de una barra metálica mientras jadea y suda. ¿Qué debe haber sido de ellas? Sus carnes ya no estarán tensionadas, pero es que las mías tampoco. Ahora les podría reír las gracias de igual a igual y decirles “yo me muero, pero vosotras os pudrís conmigo”. La popularidad es de papel, no cabe duda, y a la mínima que cae alguna gota, se arruga.
Ella, mi pequeña, no es así. Ella nunca tuvo lugar para albergar el sentido de la popularidad en su corazón. Por eso cuando llueve sólo se moja, y sigue siendo bella con su pelo oscuro.
El patio de Héctor vuelve a aparecer; me hago inmortal al tiempo que el cuerpo me pesa; congelo el tiempo, pero necesito un acompañante. Cientos de filmes esperan y la estampa se torna idílica con tantas películas por ver.
Habrá algún bosque desde el cual tirar mierda envuelta en papel de periódico? ¿Alguna saliente desde lo alto de la cual sea posible hacer llegar un sobre repleto de mierda al primer convoy del regional?
A lo que me llevan estas sensaciones es al vacío. Porque las heces descargan mi intestino, y porque mi mente por fin encuentra un lugar en el que pensar por pensar, sin que nada ni nadie le mande.
Entonces viene el resindent evil, las pajas en el baño; el olor a humedad del cuartillo del agua. Las niñas de la urba que ahora ya no están y que con su ausencia hacen los retazos que guardo de ellas más fuertes y perfectos. Todas se fusionan en una, pero básicamente predominan tres: Nuria, Maria Jesús y Silvia. A cuál más tonta, me pregunto. A cual más follable. Instinto y utopía, memorai volátil y una de ellas en especial, agarrándose de una barra metálica mientras jadea y suda. ¿Qué debe haber sido de ellas? Sus carnes ya no estarán tensionadas, pero es que las mías tampoco. Ahora les podría reír las gracias de igual a igual y decirles “yo me muero, pero vosotras os pudrís conmigo”. La popularidad es de papel, no cabe duda, y a la mínima que cae alguna gota, se arruga.
Ella, mi pequeña, no es así. Ella nunca tuvo lugar para albergar el sentido de la popularidad en su corazón. Por eso cuando llueve sólo se moja, y sigue siendo bella con su pelo oscuro.
Monday, October 24, 2011
Me baja octubre por fin
La lluvia cae y diluye todos mis pensamientos, que se mezclan como los colores en el agua residual de la acuarela. No llegan a la caballa y prefieren quedarse en el tintero. Ese es su espacio original. Allí, en ese agua de mala muerte, aparecen retazos de emociones miserables y deseos enfermizos aderezados con la habitual confusión. Pienso en penetrar a una extraña, pienso en querer a quien empieza a ser una conocida, pienso en que no quiero pensar nada de eso.
Por las noches tengo los anhelos más puros. Deseo olvidar todas mis ansias e instintos y convertirme en lo que recuerdo de mis preciosas postales: Un poco de aire entre los huecos de un árbol de la urbanización, una sonrisa amortiguada de un niño lanzándose a la piscina, una merienda en el apartamento de mi abuela. Es entonces cuando puedo conciliar el sueño, cuando me siento mejor, cuando me siento ordenado.
Y mira que es fácil de verlo, mira que es fácil si lo sientes. La vida es un error progresivo. Sólo al principio no hay ninguna madeja de temores, complejos, ni de instintos que chocan con lo que nosotros elegimos socialmente al hacernos mayores. Estoy cansado de los constantes dilemas, las permanentes incoherencias entre lo que somos y lo que queremos ser. Estoy harto de querer justificarme y escuchar las justificaciones de los demás. No puedo soportar el natural amanecer de los temores y las codicias.
Por eso, cada noche me cuesta dormir y solo concilio el sueño cuando logro imaginar que soy de todo menos humano.
Por las noches tengo los anhelos más puros. Deseo olvidar todas mis ansias e instintos y convertirme en lo que recuerdo de mis preciosas postales: Un poco de aire entre los huecos de un árbol de la urbanización, una sonrisa amortiguada de un niño lanzándose a la piscina, una merienda en el apartamento de mi abuela. Es entonces cuando puedo conciliar el sueño, cuando me siento mejor, cuando me siento ordenado.
Y mira que es fácil de verlo, mira que es fácil si lo sientes. La vida es un error progresivo. Sólo al principio no hay ninguna madeja de temores, complejos, ni de instintos que chocan con lo que nosotros elegimos socialmente al hacernos mayores. Estoy cansado de los constantes dilemas, las permanentes incoherencias entre lo que somos y lo que queremos ser. Estoy harto de querer justificarme y escuchar las justificaciones de los demás. No puedo soportar el natural amanecer de los temores y las codicias.
Por eso, cada noche me cuesta dormir y solo concilio el sueño cuando logro imaginar que soy de todo menos humano.
Monday, October 17, 2011
Después del horror
Una verdad universal es que todas las transexuales tienen un book.
Después de decir esto, quiero manifestar mi terrible pero ya enésima decepción para con la especie humana. Acabo de ver un video en donde una niña de apenas 4 o 5 años es arrollada en una callejuela a la salida de un centro comercial por una furgoneta. El conductor se da cuenta, pero sigue hacia adelante, como si hubiera pasado por encima de un maldito montón de arena.
Durante 7 minutos la niña yace al borde de la muerte tendida en el suelo. Esos 7 minutos sólo sirven para que más de 10 personas pasen por delante sin prestar atención a la pequeña, que sangra y tieen varios huesos rotos. Sólo sirven para eso, y para que le arrolle un camión más.
Así estamos. Y yo me pregunto si sería capaz de llegar a ser tan impasible, tan monstruoso. No lo sé, pero este mundo me cansa profundamente. Cada vez más. A veces deseo intensamente la muerte de mucha gente. Mientras lo anhelo me siento puro. Desde una parte muy profunda de mi corazón deseo que según qué gente deje de existir. Deseo que mueran determinadas personas, y que sepan varios segundos o minutos antes que va a desaparecer. Deseo la muerte de todo aquél que no se inmuta o no se quiere inmutar por la vida de una niña.
Veo anuncios en la tv que retratan momentos idílicos en una sociedad fantástica y feliz. Deseo la muerte de quienes originan estos anuncios. Deseo la muerte de los peces gordos impasibles. Deseo la muerte de todos aquellos que crean un mundo en donde la gente sólo cree en lo que quiere oír. Deseo la muerte de todos aquellos que nunca añadieron la autodrítica ni la crítica constructiva a sus valores más básicos. Deseo la muerte de toda la gente a la que no le puedes hablar de verdad. Deseo la muerte de quien no cree en sí mismo.
Así, y sólo así, podremos volver a empezar.
Eso es lo que pienso desde mi parte más oscura.
Pero después me calmo y no quiero matar a nadie, aunqueen secreto me siento feliz por haber pensado así durante unos instantes. Eso significa que aún conservo la cordura, y que soy persona. Aunque sea sólo un poco.
Después de decir esto, quiero manifestar mi terrible pero ya enésima decepción para con la especie humana. Acabo de ver un video en donde una niña de apenas 4 o 5 años es arrollada en una callejuela a la salida de un centro comercial por una furgoneta. El conductor se da cuenta, pero sigue hacia adelante, como si hubiera pasado por encima de un maldito montón de arena.
Durante 7 minutos la niña yace al borde de la muerte tendida en el suelo. Esos 7 minutos sólo sirven para que más de 10 personas pasen por delante sin prestar atención a la pequeña, que sangra y tieen varios huesos rotos. Sólo sirven para eso, y para que le arrolle un camión más.
Así estamos. Y yo me pregunto si sería capaz de llegar a ser tan impasible, tan monstruoso. No lo sé, pero este mundo me cansa profundamente. Cada vez más. A veces deseo intensamente la muerte de mucha gente. Mientras lo anhelo me siento puro. Desde una parte muy profunda de mi corazón deseo que según qué gente deje de existir. Deseo que mueran determinadas personas, y que sepan varios segundos o minutos antes que va a desaparecer. Deseo la muerte de todo aquél que no se inmuta o no se quiere inmutar por la vida de una niña.
Veo anuncios en la tv que retratan momentos idílicos en una sociedad fantástica y feliz. Deseo la muerte de quienes originan estos anuncios. Deseo la muerte de los peces gordos impasibles. Deseo la muerte de todos aquellos que crean un mundo en donde la gente sólo cree en lo que quiere oír. Deseo la muerte de todos aquellos que nunca añadieron la autodrítica ni la crítica constructiva a sus valores más básicos. Deseo la muerte de toda la gente a la que no le puedes hablar de verdad. Deseo la muerte de quien no cree en sí mismo.
Así, y sólo así, podremos volver a empezar.
Eso es lo que pienso desde mi parte más oscura.
Pero después me calmo y no quiero matar a nadie, aunqueen secreto me siento feliz por haber pensado así durante unos instantes. Eso significa que aún conservo la cordura, y que soy persona. Aunque sea sólo un poco.
Monday, October 10, 2011
La misma mierda sabe jodidamente bien
Siquiera los muchachos, todos ahí, entusiasmados. Porque en su corazón sólo cupo eso. Sin espacio para nada más. Era todo un paisaje de encajes en donde elementos que aparentemente no tenían ninguna relación, aparecían hermosamente conectados. El sol se convirtió de la manera más demostrable posible en la ilusión, el césped redactaba lo que sucedía y daba apoyo emocional. Las paredes comprendían; se enorgullecían de formar parte del proceso, Y las personas humanas por fin lo podían sentir. Sentir desde un punto en que la muerte no asustaba.
Todos formábamos parte del proceso, y a todos nos sentaba magníficamente bien.
Dime, ¿cuántas veces te ha pasado algo así?
La harmonía daba el sentido total, descubría lo mejor de nosotros.
No tuve que drogarme para sentirlo. Es más, aún lo siento a veces, desde el trabajo, incluso. Miro por la ventana y me desborda la alegría. Son reminiscencias emocionales que me hacen mirar adelante, querer seguir avanzando, me hacen colmar mi cabeza con nuevos proyectos…
Ojalá no las deje de sentir nunca.
Todos formábamos parte del proceso, y a todos nos sentaba magníficamente bien.
Dime, ¿cuántas veces te ha pasado algo así?
La harmonía daba el sentido total, descubría lo mejor de nosotros.
No tuve que drogarme para sentirlo. Es más, aún lo siento a veces, desde el trabajo, incluso. Miro por la ventana y me desborda la alegría. Son reminiscencias emocionales que me hacen mirar adelante, querer seguir avanzando, me hacen colmar mi cabeza con nuevos proyectos…
Ojalá no las deje de sentir nunca.
Wednesday, October 05, 2011
El juego de la silla
La tierra se contrae y sus conchas mujeres también. Cierra sus trompas, se seca, deja de producir esporas, y sus mujeres lo notan.
Noto sus cambios, los de Madre Tierra; pues soy su confesor, amigo, hijo.
La tierra el año pasado soltó sus feromonas femeninas y las mujeres del mundo sintieron la necesidad de darse al placer, de cuestionar, en caso de tener estables relaciones, si ese era su camino. Muchas de esas mujeres decidieron ser libres y romper con sus hombres, pensando que aún tenían y debían vivir sus últimas locuras de manera autónoma e independiente.
El año pasado, las mujeres con las que me codeo—la mayoría de ellas de mi edad más o menos—decidieron ser libres sin importarles la carga de sus años.
Este otoño, sin embargo, la tierra se contrae y sus conchas mujeres también. Cierra sus trompas, se seca, deja de producir esporas, y sus mujeres lo notan.
Noto sus cambios, pues soy su confesor, amigo, hijo.
Este otoño las mujeres de mi edad temen. Olvidaron ser libres e independientes. Ahora a las mujeres con las que me codeo les ha entrado la prisa. Noto que si enganchan pareja es ya para toda la vida, aunque lo digan con la cabeza baja y resignada. Su reloj de la vida se lo ha mandado.
En el circuito sexual en el que ando sumido, se acaban los Karts que montar. Las mujeres de mi edad se han cansado de creer que aún tienen tiempo por delante y como si estuviéramos jugando al juego de la silla (aquél en que siempre hay una silla menos que participantes), se han sentado en sus lugares y si por ellas fuera, jamás lo cederían. Se quedarían allí en sus sillas toda la vida, por maltrechas e incómodas que sean. “Todo es mejor que no tener un lugar donde sentarse”, deben pensar.
Lo que me pregunto es porqué ha sucedido este otoño.
Y ahora me quedo más solo.
Me tendré que echar novia en caso de que yo también sea gilipollas y me crea participante de mi propio juego de la silla.
Noto sus cambios, los de Madre Tierra; pues soy su confesor, amigo, hijo.
La tierra el año pasado soltó sus feromonas femeninas y las mujeres del mundo sintieron la necesidad de darse al placer, de cuestionar, en caso de tener estables relaciones, si ese era su camino. Muchas de esas mujeres decidieron ser libres y romper con sus hombres, pensando que aún tenían y debían vivir sus últimas locuras de manera autónoma e independiente.
El año pasado, las mujeres con las que me codeo—la mayoría de ellas de mi edad más o menos—decidieron ser libres sin importarles la carga de sus años.
Este otoño, sin embargo, la tierra se contrae y sus conchas mujeres también. Cierra sus trompas, se seca, deja de producir esporas, y sus mujeres lo notan.
Noto sus cambios, pues soy su confesor, amigo, hijo.
Este otoño las mujeres de mi edad temen. Olvidaron ser libres e independientes. Ahora a las mujeres con las que me codeo les ha entrado la prisa. Noto que si enganchan pareja es ya para toda la vida, aunque lo digan con la cabeza baja y resignada. Su reloj de la vida se lo ha mandado.
En el circuito sexual en el que ando sumido, se acaban los Karts que montar. Las mujeres de mi edad se han cansado de creer que aún tienen tiempo por delante y como si estuviéramos jugando al juego de la silla (aquél en que siempre hay una silla menos que participantes), se han sentado en sus lugares y si por ellas fuera, jamás lo cederían. Se quedarían allí en sus sillas toda la vida, por maltrechas e incómodas que sean. “Todo es mejor que no tener un lugar donde sentarse”, deben pensar.
Lo que me pregunto es porqué ha sucedido este otoño.
Y ahora me quedo más solo.
Me tendré que echar novia en caso de que yo también sea gilipollas y me crea participante de mi propio juego de la silla.
Tuesday, October 04, 2011
Sigilo
Iré con cuidado, es lo único que puedo prometer. Me miro y salto de alegría un poco. Lo hago por ti y por verte así de sencillamente entregada. Es como si no existieran los problemas y solo hubiera patines en la playa esperando ser utilizados para surcar las olas.
Es una felicidad plácida, sencilla, rala y que no esconde nada. ¿La has notado alguna vez? Es una felicidad veraniega y cálida aunque empieza al fresco de la noche. Es una felicidad pequeña pero intensa que encuentra su fuente inagotable en una sonrisa penetrante y en una mirada descaradamente felina. Ella se acerca a mí felina, con su cuerpo y sus movimientos felinos. Ella apoya la cabeza en mi hombro de una manera felina. Sigilo. Ella me habla del verano sin soltar palabra, ella estaba allí, en Calafell, allí donde hay tantos gatos abandonados.
Si alguna vez pudiera deshacerme de todos mis pasajeros caprichos y me quedara en su isla (la isla de Ella), mi existencia se revelaría a un ritmo lento y andaría plagada de minúsculas y graciosas síncopas de donde extraer oro puro sería algo extraordinariamente normal.
Quién sabe, quién sabe si llegará el día en que me cansaré de mirar culos y tetas y por fin me entregaré a una sonrisa como quien se entrega al vino cansado de probar todas las cervezas del mundo y haberse llenado la barriga de mierda.
Si ese día llega, tendré mucho de que presumir con tu sonrisa a mi lado
Es una felicidad plácida, sencilla, rala y que no esconde nada. ¿La has notado alguna vez? Es una felicidad veraniega y cálida aunque empieza al fresco de la noche. Es una felicidad pequeña pero intensa que encuentra su fuente inagotable en una sonrisa penetrante y en una mirada descaradamente felina. Ella se acerca a mí felina, con su cuerpo y sus movimientos felinos. Ella apoya la cabeza en mi hombro de una manera felina. Sigilo. Ella me habla del verano sin soltar palabra, ella estaba allí, en Calafell, allí donde hay tantos gatos abandonados.
Si alguna vez pudiera deshacerme de todos mis pasajeros caprichos y me quedara en su isla (la isla de Ella), mi existencia se revelaría a un ritmo lento y andaría plagada de minúsculas y graciosas síncopas de donde extraer oro puro sería algo extraordinariamente normal.
Quién sabe, quién sabe si llegará el día en que me cansaré de mirar culos y tetas y por fin me entregaré a una sonrisa como quien se entrega al vino cansado de probar todas las cervezas del mundo y haberse llenado la barriga de mierda.
Si ese día llega, tendré mucho de que presumir con tu sonrisa a mi lado
Monday, October 03, 2011
Arameo
“Ahora soy arameo”, me digo mientras me tiro un peo.
Entonces empieza el farragoso viaje, el itinerario del hombre descontento. Una trayectoria basada en pasmosa mansedumbre, un safari en donde el único que viaja es un animal enjaulado. Ese animal lleva mi nombre y por tarjeta de presentación una sencilla congestión nasal y unos oídos tapados. Tampoco podemos olvidar su espalda cargada, algo entumecida.
“Ha sido un buen fin de semana”, me digo. “Es un placer tenerla y retenerla entre los brazos”. Es tan pequeña y vive tan lejos de mí, que es un placer invitarla a casa y verla interactuar con los objetos de mi cultura. Soy un doctor de humanos especializado en la emoción en primera fase. Cuando beso, no beso sino que analizo telegramas.
Desempeño este trabajo desde que tengo memoria, y esté en el lugar en que esté, --por ejemplo aquí—sigo dándolo todo en lo que se refiere a las curvas de comportamiento, a los elementos que nos hacen débiles o que nos dan fe… Ese es mi verdadero camino aunque la realidad diga que me pudro sobre esta silla rallada.
Entonces empieza el farragoso viaje, el itinerario del hombre descontento. Una trayectoria basada en pasmosa mansedumbre, un safari en donde el único que viaja es un animal enjaulado. Ese animal lleva mi nombre y por tarjeta de presentación una sencilla congestión nasal y unos oídos tapados. Tampoco podemos olvidar su espalda cargada, algo entumecida.
“Ha sido un buen fin de semana”, me digo. “Es un placer tenerla y retenerla entre los brazos”. Es tan pequeña y vive tan lejos de mí, que es un placer invitarla a casa y verla interactuar con los objetos de mi cultura. Soy un doctor de humanos especializado en la emoción en primera fase. Cuando beso, no beso sino que analizo telegramas.
Desempeño este trabajo desde que tengo memoria, y esté en el lugar en que esté, --por ejemplo aquí—sigo dándolo todo en lo que se refiere a las curvas de comportamiento, a los elementos que nos hacen débiles o que nos dan fe… Ese es mi verdadero camino aunque la realidad diga que me pudro sobre esta silla rallada.
Thursday, September 22, 2011
Simposio sin más
Reencontré las situaciones allí donde las había dejado. En un sótano húmedo fueron madurando. El aire, frío y cargado pudría todo lo que allí dentro se encontraba. Entonces empecé a reír pensando que si pudría mi alma, quizás en realidad la purificaba. Como el vino mismo, como las sensaciones y los recuerdos, que simbolizan perfectamente el sinsentido de la vida. Cuanto más lejos está algo, más lo quieres, ¿verdad?
Entonces te acaricié el pelo pensando que, si ahora te quería un poco, te podría llegar a querer como a nadie cuando desaparecieras de mi vida. Entonces, valoré mucho más aquel momento en que te pasaba la mano por la cara.
¿En qué vida nos ha tocado vivir? ¿Existirá algún otro tipo de existencia en que no tengas que estar tan pendiente de lo que piensan o hacen los demás?
Tuve que construir antes de haber nacido lo que construiré algún día en esta vida. Tuve que haber decidido en algún momento sentir así. En algún momento que se escapa a mi propia razón. Tuve que elegir estar aquí así de perdido. Me quise tocar la espalda con el brazo. Pero no llegué. Entonces te pedí ayuda en aquel sótano al que llegamos sin entender que era un espacio precioso. Tú me acariciaste la espalda. Esa sería una de las pocas cosas que nunca podría hacer sin tu ayuda, volví a pensar. Qué curioso, tenerte aquí, tan cerca, ahora, y que no me molestes. Qué curioso romper contigo algunas de las barreras que siempre he levantado auspiciado por mis miedos.
¿Será que no hay ya tanto tiempo que perder? Será que sí hay un equilibrio entre mi madurez y la de mis recuerdos, entre la de los lugares y la del tiempo. ¿Y si todo eso pasa aquí y ahora?
Entonces te acaricié el pelo pensando que, si ahora te quería un poco, te podría llegar a querer como a nadie cuando desaparecieras de mi vida. Entonces, valoré mucho más aquel momento en que te pasaba la mano por la cara.
¿En qué vida nos ha tocado vivir? ¿Existirá algún otro tipo de existencia en que no tengas que estar tan pendiente de lo que piensan o hacen los demás?
Tuve que construir antes de haber nacido lo que construiré algún día en esta vida. Tuve que haber decidido en algún momento sentir así. En algún momento que se escapa a mi propia razón. Tuve que elegir estar aquí así de perdido. Me quise tocar la espalda con el brazo. Pero no llegué. Entonces te pedí ayuda en aquel sótano al que llegamos sin entender que era un espacio precioso. Tú me acariciaste la espalda. Esa sería una de las pocas cosas que nunca podría hacer sin tu ayuda, volví a pensar. Qué curioso, tenerte aquí, tan cerca, ahora, y que no me molestes. Qué curioso romper contigo algunas de las barreras que siempre he levantado auspiciado por mis miedos.
¿Será que no hay ya tanto tiempo que perder? Será que sí hay un equilibrio entre mi madurez y la de mis recuerdos, entre la de los lugares y la del tiempo. ¿Y si todo eso pasa aquí y ahora?
La última parte de lo mismo
El elevalunas eléctrico no cede en su empeño de subir, de trepar, de escalar… aunque sea perforando la chapa de la carrocería, el marco de la puerta… y allí sigo yo: Poniéndo el culo para que me lo parta en cuatro. Sí que hay cosas que los padres pueden mejorar, aunque para sus hijos sean siempre los mejores del mundo. A veces, cuando llevas tiempo escuchando sus consejos, te das cuenta del truco, del consistir de sus palabras. Cuando quieres algo, te hacen recordar lo que desprecias, y cuando abres los ojos y cres encontrar la clave el lo que olvidaste al principio, te piden que no te desvíes, que lo que querías cuando fuiste a pedirles consejo, es lo más adecuado.
Y ahí estás tú, mareado.
Entonces no te queda más remedio que buscar consejo en tu interior. Deseas tener una pared pintada de blanco dentro del alma en donde se escriban solas las frases, las instrucciones. Es más fácil seguir algo o alguien que abrir camino. No descubro nada nuevo.
Sabes qué pasa. Que siempre he sabido qué tengo que hacer. Pero uno a veces necesita apoyo por mucho que quiera hacerse el fuerte. Pero cuando el apoyo se basa en una metodología, y cuando llegas a comprenderla, los apoyos ya no son más que la expresión más triste del vació que existe a tu alrededor o la risa más gorda del destino, que ahí sigue, divirtiéndose eternamente mientras para ti un año es una vida, y para él… para el un año es algo inasimilable de nimio.
Y ahí estás tú, mareado.
Entonces no te queda más remedio que buscar consejo en tu interior. Deseas tener una pared pintada de blanco dentro del alma en donde se escriban solas las frases, las instrucciones. Es más fácil seguir algo o alguien que abrir camino. No descubro nada nuevo.
Sabes qué pasa. Que siempre he sabido qué tengo que hacer. Pero uno a veces necesita apoyo por mucho que quiera hacerse el fuerte. Pero cuando el apoyo se basa en una metodología, y cuando llegas a comprenderla, los apoyos ya no son más que la expresión más triste del vació que existe a tu alrededor o la risa más gorda del destino, que ahí sigue, divirtiéndose eternamente mientras para ti un año es una vida, y para él… para el un año es algo inasimilable de nimio.
Wednesday, September 14, 2011
Las paredes del tunel sin respuesta
Si me preguntaran ahora mismo qué es lo que deseo, o más específicamente cómo imagino mi vida perfecta, me costaría responder.
No sé si querría alguien a mi lado. No ha existido en mi vida nadie que crea que me debe acompañar hasta el final de mi camino.
Si me preguntaran qué quiero hoy y ahora, no sabría que responder exactamente. Y si se me ocurriera una respuesta, sería una respuesta de mínimos. “Calafell”, respondería. Si alguien algún conocido me estuviera viendo, se tiraría de los pelos y se (o me) preguntaría “porqué”, “porqué” por enésima vez.
“que ya somos adultos”, me dirían.
Quizás es que no sé soñar. Quizás ese es el problema.
Yo soy el tatuaje de la adolescencia en la piel raída de un viejo. Soy persistente y triste, vivo en un mundo que no es el mío.
Procuro pensar de nuevo en qué podría ser lo que más deseo, y sigo sin conseguir encotrar una respuesta normal.
“Calafell” sólo eso. Como si fuera el desagüe que se lleva todo.
No sé si querría alguien a mi lado. No ha existido en mi vida nadie que crea que me debe acompañar hasta el final de mi camino.
Si me preguntaran qué quiero hoy y ahora, no sabría que responder exactamente. Y si se me ocurriera una respuesta, sería una respuesta de mínimos. “Calafell”, respondería. Si alguien algún conocido me estuviera viendo, se tiraría de los pelos y se (o me) preguntaría “porqué”, “porqué” por enésima vez.
“que ya somos adultos”, me dirían.
Quizás es que no sé soñar. Quizás ese es el problema.
Yo soy el tatuaje de la adolescencia en la piel raída de un viejo. Soy persistente y triste, vivo en un mundo que no es el mío.
Procuro pensar de nuevo en qué podría ser lo que más deseo, y sigo sin conseguir encotrar una respuesta normal.
“Calafell” sólo eso. Como si fuera el desagüe que se lleva todo.
Tuesday, September 13, 2011
Memorias de una existencia gris
Qué bien me siento, qué ligero y abandonado, qué dado…
No peso nada, las preocupaciones más angustiosas y estériles se han quedado de camino. Ya sólo quedo yo, limpio completamente. Las líneas están definidas de nuevo, y es curioso haber llegado hasta aquí casi ya sin ganas de odiar.
No tengo a nadie que odiar. Es curioso que el sentimiento que más espacio ocupa en mi corazón sea el de lástima. Lástima por quienes se hicieron una idea equivocada de mí. No me importa. No es su culpa. Me equivoqué yo al elegir este lugar. Ellos pertenecen a este mundo y son felices con lo que pueden arrancar desde esta oficina.
Les veo llegar a la oficina contentos, con ganas de batallar contra el día que se les echa encima… parece que han encontrado todo lo que necesitaban en esta lidia. Con un poco de suerte –piensan – no tendremos que darle vuelta alguna al sentido de la vida hasta que nos acostemos.
Y después, me ven a mí, contando las barras de la bandera americana… Desde fuera puedo parecer muy tonto. Lo sé. También sé que ese parecer se paga caro en un lugar como este. Pero no tengo fuerzas para cambiar, si lo que me espera por ser el mejor aquí dentro es un aumento de 2000 euros brutos anuales. Ese me harán creer que es un gran premio. No culpo a quién nace con la vocación, a quien encuentra el reto de su vida aquí dentro. Este es su espacio. Casi le envidio. Yo he intentado encontrar mi lugar en estas mesas, pero apenas sigo como el primer día. No he estallado. Es verdad. No he ofrecido nada bueno. Miento. Algo sí. Lo poco que ofrecí se lo apropiaron, pensando que sería incapaz de defender mis propias ideas. Este es el mundo en el que ellos viven y yo me encuentro sin existir. Un mundo que va demasiado rápido para quién quiere engalanarse con los mejores detalles de la vida.
Aquí no hay ninguna cosa que me llame demasiado la atención. La gente ha elegido sus parejas, sus casas, y sus pequeñas aspiraciones. Yo, por el contrario, sigo siendo algo romántico. Y no pido huir lejos de aquí. Solo abrir un espacio que aún nadie haya abierto. Y así voy a hacer. Así lo voy a encontrarme de nuevo con la mejor versión de mi mismo. Una que conocí antes de entrar en esta oficina. Una que cantaba sin miedo, una que se hacía respetar allí donde iba…
Algunos, los más estúpidos y cortos de mira, pueden pensar que me rendí… ¿Pero qué significa rendirse cuando luchabas por una causa que nunca fue la tuya?
No peso nada, las preocupaciones más angustiosas y estériles se han quedado de camino. Ya sólo quedo yo, limpio completamente. Las líneas están definidas de nuevo, y es curioso haber llegado hasta aquí casi ya sin ganas de odiar.
No tengo a nadie que odiar. Es curioso que el sentimiento que más espacio ocupa en mi corazón sea el de lástima. Lástima por quienes se hicieron una idea equivocada de mí. No me importa. No es su culpa. Me equivoqué yo al elegir este lugar. Ellos pertenecen a este mundo y son felices con lo que pueden arrancar desde esta oficina.
Les veo llegar a la oficina contentos, con ganas de batallar contra el día que se les echa encima… parece que han encontrado todo lo que necesitaban en esta lidia. Con un poco de suerte –piensan – no tendremos que darle vuelta alguna al sentido de la vida hasta que nos acostemos.
Y después, me ven a mí, contando las barras de la bandera americana… Desde fuera puedo parecer muy tonto. Lo sé. También sé que ese parecer se paga caro en un lugar como este. Pero no tengo fuerzas para cambiar, si lo que me espera por ser el mejor aquí dentro es un aumento de 2000 euros brutos anuales. Ese me harán creer que es un gran premio. No culpo a quién nace con la vocación, a quien encuentra el reto de su vida aquí dentro. Este es su espacio. Casi le envidio. Yo he intentado encontrar mi lugar en estas mesas, pero apenas sigo como el primer día. No he estallado. Es verdad. No he ofrecido nada bueno. Miento. Algo sí. Lo poco que ofrecí se lo apropiaron, pensando que sería incapaz de defender mis propias ideas. Este es el mundo en el que ellos viven y yo me encuentro sin existir. Un mundo que va demasiado rápido para quién quiere engalanarse con los mejores detalles de la vida.
Aquí no hay ninguna cosa que me llame demasiado la atención. La gente ha elegido sus parejas, sus casas, y sus pequeñas aspiraciones. Yo, por el contrario, sigo siendo algo romántico. Y no pido huir lejos de aquí. Solo abrir un espacio que aún nadie haya abierto. Y así voy a hacer. Así lo voy a encontrarme de nuevo con la mejor versión de mi mismo. Una que conocí antes de entrar en esta oficina. Una que cantaba sin miedo, una que se hacía respetar allí donde iba…
Algunos, los más estúpidos y cortos de mira, pueden pensar que me rendí… ¿Pero qué significa rendirse cuando luchabas por una causa que nunca fue la tuya?
Wednesday, September 07, 2011
¡Más ceniza para las flores!
Vamos a ver lo que pasa en la ciudad, vamos a ver qué pasa de cerca. Vamos a verlo antes de que ello nos pille por detrás, antes de que ello nos vea a nosotros. Vamos a correr como el viento y vamos a recortar el día. Vamos a ver qué partes podemos cambiar, cuáles se pueden solucionar, cuales conservan su esencia. Cuáles son genuinas aún. Vamos a ver qué pedazos se pueden seguir amando con la misma intensidad. Vamos a amontonar todos esos girones, esos retazos de humanidad que aún se puedan conservar. Que sean limpios aunque estén cubiertos de polvo. Como el polvo mismo como elemento central de la adolescencia. Qué “todo” tan puro. Como la tarde que cae sin preocupación, así me gustaría estar a mi. Como el sol que nunca rebota. Me gustaría volver a encontrar los pilares originales de mi existencia. Ahora me siento sobre un montón de alfileres de tantas cosas pequeñas que me sostienen. Me siento desorientado de dolor. Me duele tanto todo que he perdido la voz. Mi alma anda desorientada y pocos puntos –los de siempre- permanecen en el mismo lugar que años atrás. El torbellino de la propia deriva ha arrasado con casi todo, y como imponentes rocas que atraviesan el mar desde dentro hacia fuera con incesante violencia, aparecen las piscinas de siempre, los suelos de pequeña piedra, o la misma patty. Muchas cosas continúan indemnes, pero no tengo tiempo de abrazarlas siquiera. Allí están, como islotes en la tormenta.
La vigorosidad, la miro. Miro la vigorosidad. Miro lo que queda de ella, una curva tímida de lo que fue una existencia llena de fuerza y de ganas de machacar las superficies más duras. Porque lo duro es lo que más se acerca a la eternidad. Ya lo dice la palabra. Duro, - durabilidad, eternidad- Yo nací con la ilusión de ser eterno. Es obvio que tal ilusión haya desaparecido incluso como tal. Lo que no me imaginaba es que con su desvanecer también se iba a desvanecer la fuerza de la inspiración, la potencia de la creación, el elemento en definitiva, que más motivos me da para que siga adelante.
Eternidad e inspiración, tan fuertemente ligadas. Son conclusiones a las que llegas a la vez que te das cuenta con una risa tonta y melancólica en la cara de que cuando eras adolescente el mayor de tus problemas era follarte a alguna nena.
La vigorosidad, la miro. Miro la vigorosidad. Miro lo que queda de ella, una curva tímida de lo que fue una existencia llena de fuerza y de ganas de machacar las superficies más duras. Porque lo duro es lo que más se acerca a la eternidad. Ya lo dice la palabra. Duro, - durabilidad, eternidad- Yo nací con la ilusión de ser eterno. Es obvio que tal ilusión haya desaparecido incluso como tal. Lo que no me imaginaba es que con su desvanecer también se iba a desvanecer la fuerza de la inspiración, la potencia de la creación, el elemento en definitiva, que más motivos me da para que siga adelante.
Eternidad e inspiración, tan fuertemente ligadas. Son conclusiones a las que llegas a la vez que te das cuenta con una risa tonta y melancólica en la cara de que cuando eras adolescente el mayor de tus problemas era follarte a alguna nena.
Wednesday, August 17, 2011
Mallola
La duran, alli haciendo el loco; el pablito antes de ser consumido; Manolo cantando el wirifá e imponiendo tendencia sin saberlo; el Latorre apodandome neumowsky y haciéndome feliz; la invenon reventando testículos; todo alli en ese maldito cemento, ese maldito césped que hoy vuelvo a pisar en uno de esos paseos que no sé quién como me manda hacer. No sé quién me ha impulsado a sentarme en este banco y agobiarme de angustia. Ahogarme de angustia.... Me veo y no me reconozco. Me duele la cabeza muchísimo. Me pica un mosquito en el pie y me arranca de mis profundos pensamientos; lo aparto como puedo y me propongo continuar; pero no sé hacia dónde. Todos los caminos que recorro para huir de mi presente me llevan al pAsado. Eso me mata. Qué puedo proponerme que me soprenda? Estoy harto de querer por querer sin que nada me detenga, harto de enamorarme de los lugares que pisé. Los mosquitos, hijos de puta, han encontrado un blanco perfecto en mi. No me dejan sentir esta soledad profunda que me asedia.
Saturday, August 13, 2011
Apunte clarificador
Mi opinión:
Dios para empezar es algo que no podemos concebir, si es que existe. Así que no creo que nadie pueda aventurarse a simplificar la creación de la vida en la tierra hablando de ella y creyendo comprender su causa. Hay algo que no lograremos entender nunca. Le puedes llamar Dios, le puedes llamar Origen, le puedes llamar amor o odio... qué más da... sea como sea nosotros no somos su principal obra, así que dejad de ponerle cara y ojos a vuestro ansiado dios.
Dios para empezar es algo que no podemos concebir, si es que existe. Así que no creo que nadie pueda aventurarse a simplificar la creación de la vida en la tierra hablando de ella y creyendo comprender su causa. Hay algo que no lograremos entender nunca. Le puedes llamar Dios, le puedes llamar Origen, le puedes llamar amor o odio... qué más da... sea como sea nosotros no somos su principal obra, así que dejad de ponerle cara y ojos a vuestro ansiado dios.
Tesón
Un remanso de paz. Toco las teclas. Me machaco los dedos y en este día de hoy, el único punto que parece que no se mueve al compás de los demás, es el de la niña pequeña. Me vacía por dentro, me desgasta pensar que no vas a ser tú la que me acompañe. Nunca lo tuve tan claro desde el primer momento como contigo. pero eso no ha significado que me haya cansado de ti. No. Sigo queriéndote ver.
En esta vida que llevo, el no cambiar se paga muy caro. y yo quiero cambiar pronto todo. debo aportar nuevas cartas a mi propia baraja. Como cuando juego al Age of empires... Hace tiempo que mi mano está viciada. Debo llegar lejos de una vez, debo darlo todo, entregarme con fe y entrega por aquello en lo que creo. Lo voy a hacer. No se trata de empezar en otro lugar. No se trata de conseguir un empleo un poco mejor o recorrer los mayores kilómetros sin más. Lo veo claro, solo se trata de esfuerzo e inspiración. Tesón.
En esta vida que llevo, el no cambiar se paga muy caro. y yo quiero cambiar pronto todo. debo aportar nuevas cartas a mi propia baraja. Como cuando juego al Age of empires... Hace tiempo que mi mano está viciada. Debo llegar lejos de una vez, debo darlo todo, entregarme con fe y entrega por aquello en lo que creo. Lo voy a hacer. No se trata de empezar en otro lugar. No se trata de conseguir un empleo un poco mejor o recorrer los mayores kilómetros sin más. Lo veo claro, solo se trata de esfuerzo e inspiración. Tesón.
Friday, August 05, 2011
El maestro
Aquí estoy, despidiéndome de mis hábitos y rutinas para encarar tres semanas de nereidas vacaciones. Hoy voy a aseverar como alguien plácidamente integrado en el sistema; así que no hay que esperar sorpresas. No, hoy no. Sólo pienso en echar la siesta y en la esperanza de estallar creativamente cuando despierte; como en los viejos tiempos, ya sabes.
Está claro qe no puede suceder de manera idéntica, pero voy a hacer bonitos dibujos con el fino hilo de inspiración que todavía brota en mi. Ya no soy aquel joven descarado e impertinente (nunca lo he sido, pero tenía armas para ser considerado como tal, como lo bueno de esos calificativos), ahora soy un maestro más, deseoso de ser escuchado. Un maestro que practica con su pincel; que intenta depurar su técnica de mano alzada, que gestiona mejor los recursos de que dispone.
Miro la vida y pienso que esto es lo que me queda y la mejor actitud con la que puedo encarar mi descarrilamiento y el de todos. Así que voy a pasear y a dedicarme a descubrir otros talentos, otros talentos qe puedan explosionar aún de una manera bella. Quiero pensar que puedo ser importante para ellos; quiero dejar una parte de mi en una persona genial; quiero ser un complemento para una vida que viene y que tiene mucho que revelarnos.
Lo he dicho ya; soy el maestro. Hoy me doy cuenta.
Está claro qe no puede suceder de manera idéntica, pero voy a hacer bonitos dibujos con el fino hilo de inspiración que todavía brota en mi. Ya no soy aquel joven descarado e impertinente (nunca lo he sido, pero tenía armas para ser considerado como tal, como lo bueno de esos calificativos), ahora soy un maestro más, deseoso de ser escuchado. Un maestro que practica con su pincel; que intenta depurar su técnica de mano alzada, que gestiona mejor los recursos de que dispone.
Miro la vida y pienso que esto es lo que me queda y la mejor actitud con la que puedo encarar mi descarrilamiento y el de todos. Así que voy a pasear y a dedicarme a descubrir otros talentos, otros talentos qe puedan explosionar aún de una manera bella. Quiero pensar que puedo ser importante para ellos; quiero dejar una parte de mi en una persona genial; quiero ser un complemento para una vida que viene y que tiene mucho que revelarnos.
Lo he dicho ya; soy el maestro. Hoy me doy cuenta.
Thursday, July 28, 2011
Los hijos de siempre
Cuando me tomo mi tiempo; cuando juego algún solitario; es cuando me doy cuenta de que no tengo un lugar en donde me pueda dispersar del todo para por fin romperme.
El corazón se me parará pronto. Lo sé. Lo sé porque me he dado cuenta de que es importante que para que lata, la cabeza encuentre una pista lisa para correr rala; afilando el viento.
¿Tío, quieres un puto cigarrillo? La espera es el mejor de los lugares para cualquier despistado como yo. Mirando el neumático desgastado; percibiendo la tensión de la curvatura en su base; Disfrutando del momento que hay antes de volver a pensar en lo de siempre… Que qué hago aquí; que qué debería estar haciendo.
Creo que la peor de las condenas de todos aquellos que nos preguntamos algo, es constatar que todos acabamos amontonados en el mismo punto de la cuneta; si es que es cuneta y no callejón sin salida.
Voy a ir avanzando poco a poco y voy a ver si así el impacto, si lo ha de haber, es directamente frontal.
Voy a decidir morir silenciosamente. Morir bellamente; morir para los demás mientras yo sólo me dedico a encontrar mi lugar. Eso es. Morir para vivir tranquilo, sin este ojo gigante que clava su mirada en mi espalda… ¿y si todo aquello a lo que trato de responder es sólo fruto de un proceso social y de mi permanente contacto con la gente que vive en esta dinámica humana en la que yo también me encuentro sumido?
Volvemos al punto de siempre; el número de humanos es un factor decisivo para la concepción y la práctica efectiva de los valores que lleguemos a dirimir.
El corazón se me parará pronto. Lo sé. Lo sé porque me he dado cuenta de que es importante que para que lata, la cabeza encuentre una pista lisa para correr rala; afilando el viento.
¿Tío, quieres un puto cigarrillo? La espera es el mejor de los lugares para cualquier despistado como yo. Mirando el neumático desgastado; percibiendo la tensión de la curvatura en su base; Disfrutando del momento que hay antes de volver a pensar en lo de siempre… Que qué hago aquí; que qué debería estar haciendo.
Creo que la peor de las condenas de todos aquellos que nos preguntamos algo, es constatar que todos acabamos amontonados en el mismo punto de la cuneta; si es que es cuneta y no callejón sin salida.
Voy a ir avanzando poco a poco y voy a ver si así el impacto, si lo ha de haber, es directamente frontal.
Voy a decidir morir silenciosamente. Morir bellamente; morir para los demás mientras yo sólo me dedico a encontrar mi lugar. Eso es. Morir para vivir tranquilo, sin este ojo gigante que clava su mirada en mi espalda… ¿y si todo aquello a lo que trato de responder es sólo fruto de un proceso social y de mi permanente contacto con la gente que vive en esta dinámica humana en la que yo también me encuentro sumido?
Volvemos al punto de siempre; el número de humanos es un factor decisivo para la concepción y la práctica efectiva de los valores que lleguemos a dirimir.
Thursday, July 14, 2011
El lugar de la levedad
En un lugar tan lejano y recogido, que sólo hay sitio para el sonido de una sencilla guitarra. Hay tan poco espacio que ésta no se puede rasgar. Sólo puntear levemente. Como leve lograré ser por fin, máxima realidad a la que aspiro.
Ser leve y quedar tirado entre el atardecer y el anochecer. Morir a rastras de sutiles ritmos, percusiones sordas y voces ásperas de agotamiento.
No significa que voy a estar mal. Al contrario. En un lugar así me voy a sentir tan relajado y extenso que mi sonrisa va a ser eterna y va a recorrer todas las llanuras de alrededor buscando siempre meterse entre el sol y el horizonte. Ahí va a ir lisa mi sonrisa. Muy lisa…
Y ni los recuerdos la van a alcanzar.
Es un día nublado de verano. LA muerte se cierne como una amiga. Más buena amiga de lo que me esperaba. Ayer un hombre alcanzó los dos o tres metros en el aire fruto del impacto propinado por un tranvía. Mi reacción no fue tan emocionante como yo mismo habrías esperado.
No me pareció tan bello y dramático. No tuve fuerzas para sentir su angustia, no tuve fuerzas para grabar la imagen en mi retina.
Y eso me da que pensar. YA no tengo la capacidad de observación tan impoluta. Esta entelada y mis percepciones no me entran puras. Así no hay quien viva en paz. Me alejo del lugar de la brevedad. Tengo demasiado protagonismo en mi propio parecer. No he reservado nada para los silencios de la tierra ni para el dolor de los demás.
Ser leve y quedar tirado entre el atardecer y el anochecer. Morir a rastras de sutiles ritmos, percusiones sordas y voces ásperas de agotamiento.
No significa que voy a estar mal. Al contrario. En un lugar así me voy a sentir tan relajado y extenso que mi sonrisa va a ser eterna y va a recorrer todas las llanuras de alrededor buscando siempre meterse entre el sol y el horizonte. Ahí va a ir lisa mi sonrisa. Muy lisa…
Y ni los recuerdos la van a alcanzar.
Es un día nublado de verano. LA muerte se cierne como una amiga. Más buena amiga de lo que me esperaba. Ayer un hombre alcanzó los dos o tres metros en el aire fruto del impacto propinado por un tranvía. Mi reacción no fue tan emocionante como yo mismo habrías esperado.
No me pareció tan bello y dramático. No tuve fuerzas para sentir su angustia, no tuve fuerzas para grabar la imagen en mi retina.
Y eso me da que pensar. YA no tengo la capacidad de observación tan impoluta. Esta entelada y mis percepciones no me entran puras. Así no hay quien viva en paz. Me alejo del lugar de la brevedad. Tengo demasiado protagonismo en mi propio parecer. No he reservado nada para los silencios de la tierra ni para el dolor de los demás.
Monday, July 11, 2011
La Sagrada Mierda
Estos primeros días de verano no acaba de quitarse del el cielo la pesadumbre. Una pesadumbre que quizás viene de dentro. Puede que no. Puede que llegue de fuera. Me gustaría que el cielo fuera claro. Perdona, quería decir que mis pensamientos fueran claros.
Me detengo un momento y reviso la bolsa. Quedan muy pocos cartuchos que disparar. Suspiro y le pregunto al cielo si realmente me entiende. Al instante creo caer en mi propio error: Quizás soy yo quien no lo entiende a él.
“Este es el camino de siempre”, concluyo. Tan manoseado que da asco y me hace sentir miserable.
Pensar no va a servir para que mis manos dejen de temblar: No va a servir para olvidarme de la resaca de cada mañana de fin de semana.
Todo lo que hube imaginado se traduce ya a la realidad. Ha llegado el momento. Y me sorprendo al pensar, paradójicamente tranquilo, que esto no está tan mal. A pesar de todo lo que no se ha cumplido, esto no está tan mal.
A pesar de no sentir ninguna emoción trepándome por la espalda o machacándome el pecho, a pesar de no asustarme por recibir un balonazo de intensa emoción, sigo pensando que me muevo bien, que dibujo pequeños trazos que cuesta ver, pero que al fin y al cabo, permanecen en el aire.
Me detengo un momento y reviso la bolsa. Quedan muy pocos cartuchos que disparar. Suspiro y le pregunto al cielo si realmente me entiende. Al instante creo caer en mi propio error: Quizás soy yo quien no lo entiende a él.
“Este es el camino de siempre”, concluyo. Tan manoseado que da asco y me hace sentir miserable.
Pensar no va a servir para que mis manos dejen de temblar: No va a servir para olvidarme de la resaca de cada mañana de fin de semana.
Todo lo que hube imaginado se traduce ya a la realidad. Ha llegado el momento. Y me sorprendo al pensar, paradójicamente tranquilo, que esto no está tan mal. A pesar de todo lo que no se ha cumplido, esto no está tan mal.
A pesar de no sentir ninguna emoción trepándome por la espalda o machacándome el pecho, a pesar de no asustarme por recibir un balonazo de intensa emoción, sigo pensando que me muevo bien, que dibujo pequeños trazos que cuesta ver, pero que al fin y al cabo, permanecen en el aire.
Monday, July 04, 2011
Nova Andorra
Estamos en el punto en que la relación entre la intensidad y el perímetro de la explosión es perfecta. Después de ahora, cada segundo que vayamos sumando, será un segundo para describir un declive temporal.
Algunas ascuas fulgurarán unos instantes más acabando de desgarrar y expandir un cerco otrora prodigioso. Eso es lo que va a suceder.
Redacto a marchas forzadas acerca de una maravilla de instante. El mejor, quizá. Aquél en que me sentí más desdichado, perdido, desorientado de toda mi vida.
Me preguntarán qué era de mi existencia en aquellos momentos. Yo contestaré: Muchas chicas, un trabajo de mierda, aspiraciones y sueños y un letargo de trasfondo que aplacará todo lo que pudiera haber sido.
Si todo marcha con la debida normalidad, tendré hijos adoptivos o de sangre y una mujer fantástica. Manejaré un auto familiar de gama media y me dirigiré a Andorra improvisadamente cualquier fin de semana. Y en secreto desearé que mis hijos experimenten aquella dulce excitación de ir a un pequeño paraíso fiscal donde obtendrán uno de los pocos caprichos gratuitos que les pienso otorgar alguna vez. Quizá unos cascos para su plataforma multimedia, quizá algún videojuego carísimo. ¿Lo haré por ellos, o lo haré por mí?
¿Por su corazón caminarán con paso firme las emociones que camparon por el mío? Ojalá que sí. Eso es lo más humano que se me ocurre decir. Yo ya nunca volveré a ser el mismo, pero ellos pueden ser lo que yo fui. Serlo a su manera. Pueden escribir algunas cosas interesantes, pueden tener un grupo de música y pueden sangrar. Y algún día, ellos también experimentarán este abandono que me asedia. Ellos habrán hecho su camino y querré que quieran a su padre como yo quiero al mío. Veladamente.
Algunas ascuas fulgurarán unos instantes más acabando de desgarrar y expandir un cerco otrora prodigioso. Eso es lo que va a suceder.
Redacto a marchas forzadas acerca de una maravilla de instante. El mejor, quizá. Aquél en que me sentí más desdichado, perdido, desorientado de toda mi vida.
Me preguntarán qué era de mi existencia en aquellos momentos. Yo contestaré: Muchas chicas, un trabajo de mierda, aspiraciones y sueños y un letargo de trasfondo que aplacará todo lo que pudiera haber sido.
Si todo marcha con la debida normalidad, tendré hijos adoptivos o de sangre y una mujer fantástica. Manejaré un auto familiar de gama media y me dirigiré a Andorra improvisadamente cualquier fin de semana. Y en secreto desearé que mis hijos experimenten aquella dulce excitación de ir a un pequeño paraíso fiscal donde obtendrán uno de los pocos caprichos gratuitos que les pienso otorgar alguna vez. Quizá unos cascos para su plataforma multimedia, quizá algún videojuego carísimo. ¿Lo haré por ellos, o lo haré por mí?
¿Por su corazón caminarán con paso firme las emociones que camparon por el mío? Ojalá que sí. Eso es lo más humano que se me ocurre decir. Yo ya nunca volveré a ser el mismo, pero ellos pueden ser lo que yo fui. Serlo a su manera. Pueden escribir algunas cosas interesantes, pueden tener un grupo de música y pueden sangrar. Y algún día, ellos también experimentarán este abandono que me asedia. Ellos habrán hecho su camino y querré que quieran a su padre como yo quiero al mío. Veladamente.
Monday, June 20, 2011
El normal reencuentro
Podría conducir muchas millas más, si me lo pides. Ahí afuera, con esa lluvia cayendo, ese paisaje negro y esas luces de neón, otra vez tan ocasionales, reventando a esteladas la oscuridad.
Por fin volvimos a coincidir. Y no sé qué soy, pero tú estás cerca de contestarlo. Aún estás. Si no me respondes, tampoco me va a importar. Tú eres más educada de lo que me imaginaba.
No te creas que no me apetece marcharme. Por eso estoy aquí, contigo. Aunque no estés en realidad y esto te pueda parecer extraño, ahora mismo viajamos en el mismo autobús vacío. Solos tú y yo. La contractualidad nos ha unido. La coyuntura, las circunstancias, las vicisitudes…
Quiero irme. Quiero no parar de irme.
Por fin volvimos a coincidir. Y no sé qué soy, pero tú estás cerca de contestarlo. Aún estás. Si no me respondes, tampoco me va a importar. Tú eres más educada de lo que me imaginaba.
No te creas que no me apetece marcharme. Por eso estoy aquí, contigo. Aunque no estés en realidad y esto te pueda parecer extraño, ahora mismo viajamos en el mismo autobús vacío. Solos tú y yo. La contractualidad nos ha unido. La coyuntura, las circunstancias, las vicisitudes…
Quiero irme. Quiero no parar de irme.
Saturday, June 18, 2011
Calafell urgente
Hoy es uno de esos días en que tengo el sol de mi lado y el tiempo a favor; uno de esos días en que puedo porfin mirarme e intuir hacia dónde voy. La intución se presenta definida; hoy más que nunca quiero regresar al calafell más íntimo para morir mientras vivo, para entenderlo todo algo mejor, para rendir cuentas al destino y hacer que se sienta orgulloso de lo que ha logrado conmigo... Hoy más que nunca me quiero ahogar con esas olas; desvanecerme de felicidad enfilando el paseo.
Más que nunca; sé que aquél es mi lugar de después del trato humano. Necesito volver a los caminos de tierra que me ofrecen algún tipo de sentido, una clase de final para mi mente. Quiero abrazarme fuertemente, quiero tenerme siempre, quiero importarme eternamente, quiero sucumbir únicamente ante mi propia ambición; quiero que mi historia se entienda vièndome el rostro... Mierda; necesito ir a calafell.
Más que nunca; sé que aquél es mi lugar de después del trato humano. Necesito volver a los caminos de tierra que me ofrecen algún tipo de sentido, una clase de final para mi mente. Quiero abrazarme fuertemente, quiero tenerme siempre, quiero importarme eternamente, quiero sucumbir únicamente ante mi propia ambición; quiero que mi historia se entienda vièndome el rostro... Mierda; necesito ir a calafell.
Friday, June 17, 2011
Qué bien me sientan los 23+
Implosionaré por onésima vez rompiendo los baremos de lo estructurado y planteando un nuevo terreno. Aunque eso de un nuevo terreno es algo relativo, como relativo es el juego que a mi alrededor acaece. Imposible encontrar un sustento que no sea otra treta de todo lo que se mueve y conspira. Porque conspira. Todo conspira. Alrededor, incluso por encima de nuestros dioses. Aquellos dioses que creemos tan grandes e inconcebibles. Por el hecho de imaginarnos ni que sea sólo una parte de ellos, ya pasan a engordar el gran engaño total.
Sí, es verdad lo que estás pensando. Me acabo de aurodeclarar el mayor perceptor del mundo, por encima incluso de mi propia percepción como mortal “standard”. Sí, hoy me apetece. Habrán unos más por ahí también. Pero no nos preocupamos en discernir los elementos existentes después del reventar de los dioses construidos por la mano humana.
Cuando atravesamos las etapas de la percepción, llegamos a un punto infinito. No or ello absoluto. Un lugar en que no tenemos nada que hacer. Cuando rompes con tus dioses, florece un maravilloso vacío que aspiras abriendo tus pulmones, para acabar musitando algo así como “me aburro, vuelvo a casa”
Estamos en esas; y en esas estamos.
Sí, es verdad lo que estás pensando. Me acabo de aurodeclarar el mayor perceptor del mundo, por encima incluso de mi propia percepción como mortal “standard”. Sí, hoy me apetece. Habrán unos más por ahí también. Pero no nos preocupamos en discernir los elementos existentes después del reventar de los dioses construidos por la mano humana.
Cuando atravesamos las etapas de la percepción, llegamos a un punto infinito. No or ello absoluto. Un lugar en que no tenemos nada que hacer. Cuando rompes con tus dioses, florece un maravilloso vacío que aspiras abriendo tus pulmones, para acabar musitando algo así como “me aburro, vuelvo a casa”
Estamos en esas; y en esas estamos.
Thursday, June 09, 2011
Un dato cualquiera
Podría intentar acoplar una ventana a otra y así igual todo iría a mejor veamos, voy a tratar de proceder...
Ahora sigo pretendiendo ser el número uno; el lince. Pero todos acabamos cayendo. Y eso también lo sé. Así que creo que ene l fondo solo espero. Soy actor y telespectador a la vez. Dos papeles incompatibles en una sola persona. Y cada persona es un poco así
Ahora sigo pretendiendo ser el número uno; el lince. Pero todos acabamos cayendo. Y eso también lo sé. Así que creo que ene l fondo solo espero. Soy actor y telespectador a la vez. Dos papeles incompatibles en una sola persona. Y cada persona es un poco así
Thursday, June 02, 2011
Mi inquietante teoría
Más allá de extravagantes hipótesis, románticas conjeturas o mágicas casualidades imposibles de interpretar, el amor se me revela como la tristeza más sencilla que en su haber tiene el ser humano.
Me remito a hechos, cuando digo que el amor es una clase de religión, una forma de fe que hay que colocar sobre alguien de tu misma especie. Y si la persona que eliges para depositar esa fe no te corresponde; no pasa nada, la colocarás en otra con el tiempo. Es así, y quién no se quiera dar cuenta, es porque se ha cerrado mentalmente. No depende de las otras personas, encontrar el amor. Depende de una misma.
El amor es, en definitiva, un ejercicio mucho más individualista de lo que parece. Empieza y acaba en uno mismo, y de camino pasa por otra persona.
Pero quiero ir un poco más allá. ¿Qué pasa si es así de triste e individualista el amor? Pues que al final cada persona se acaba enamorando y siendo correspondido (sobretodo siendo correspondido) por alguien igual de feo o guapo que el respectivo. Así es. Algunos amigos míos empezaron entregando su corazón a increíbles bellezas que les correspondían al principio, pero que poco más tarde volaban (cediendo al permanente cortejo de otros machos más atractivos). A cada nueva relación, mi amigo bajaba un poco el listón de lo físico, hasta que llegó un momento en que él se estabilizó. La chica con la que se quedó al final era de guapura parecida a la de mi amigo. Dos personas igual de guapas permanecerán siempre juntas. Esto es como sintonizar la radio: Empiezas probando, te pasas de señal, te quedas corto, te vuelves a pasar, vuelves a quedarte corto y al final la clavas. En el caso de mi amigo, empezó pasándose de señal y sólo se ha dedicado a mover hacia un sentido el regulador. Suerte o desgracia, depende cómo se mire.
Claro que hay otros factores a la hora de decidir pareja: Simpatía, dinero, inteligencia. Pero el que marca la teoría equivalente a la ecuación cinética sin rozamiento ni otros elementos externos es el que aquí desarrollo. Eso sí. Esta teoría funciona más con los hombres que con las mujeres. Las mujeres abogan por el prestigio. Los hombres por el instinto.
Veo que el tiempo me da la razón, y que el amor es muy parecido al catolicismo o al protestantismo. Yo, por mi parte, intentaré seguir creyendo en mí antes que en nadie. Eso no quita que no me pueda embelesar con los increíbles detalles de las grandes catedrales ni adore los motivos que colocaron tan alto los mejores arquitectos de la historia. Pero siempre los observaré sin perder la distancia que hay entre mi cielo y mis pies.
Me remito a hechos, cuando digo que el amor es una clase de religión, una forma de fe que hay que colocar sobre alguien de tu misma especie. Y si la persona que eliges para depositar esa fe no te corresponde; no pasa nada, la colocarás en otra con el tiempo. Es así, y quién no se quiera dar cuenta, es porque se ha cerrado mentalmente. No depende de las otras personas, encontrar el amor. Depende de una misma.
El amor es, en definitiva, un ejercicio mucho más individualista de lo que parece. Empieza y acaba en uno mismo, y de camino pasa por otra persona.
Pero quiero ir un poco más allá. ¿Qué pasa si es así de triste e individualista el amor? Pues que al final cada persona se acaba enamorando y siendo correspondido (sobretodo siendo correspondido) por alguien igual de feo o guapo que el respectivo. Así es. Algunos amigos míos empezaron entregando su corazón a increíbles bellezas que les correspondían al principio, pero que poco más tarde volaban (cediendo al permanente cortejo de otros machos más atractivos). A cada nueva relación, mi amigo bajaba un poco el listón de lo físico, hasta que llegó un momento en que él se estabilizó. La chica con la que se quedó al final era de guapura parecida a la de mi amigo. Dos personas igual de guapas permanecerán siempre juntas. Esto es como sintonizar la radio: Empiezas probando, te pasas de señal, te quedas corto, te vuelves a pasar, vuelves a quedarte corto y al final la clavas. En el caso de mi amigo, empezó pasándose de señal y sólo se ha dedicado a mover hacia un sentido el regulador. Suerte o desgracia, depende cómo se mire.
Claro que hay otros factores a la hora de decidir pareja: Simpatía, dinero, inteligencia. Pero el que marca la teoría equivalente a la ecuación cinética sin rozamiento ni otros elementos externos es el que aquí desarrollo. Eso sí. Esta teoría funciona más con los hombres que con las mujeres. Las mujeres abogan por el prestigio. Los hombres por el instinto.
Veo que el tiempo me da la razón, y que el amor es muy parecido al catolicismo o al protestantismo. Yo, por mi parte, intentaré seguir creyendo en mí antes que en nadie. Eso no quita que no me pueda embelesar con los increíbles detalles de las grandes catedrales ni adore los motivos que colocaron tan alto los mejores arquitectos de la historia. Pero siempre los observaré sin perder la distancia que hay entre mi cielo y mis pies.
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