Wednesday, March 13, 2013

Nunca nada quizá es todo


Circuncidada la emoción, me remito a mis días de yacuzzi; Días en que mi caja torácica era digna de ver, días de reflexión en el salitre del agua; días que me trae el directo en Sidney de Stay faraway (so close).
Una vez pensé que las personas somos lo que queda entre nuestras realidades y nuestros sueños; El espacio que ocupamos allí, es el que nos define.

Aún hoy temo y ansío por igual la formulación de la pregunta total. ¿Lo estoy haciendo bien, o mal?
Me gusta pasear, eso ya lo sabes; me gusta pasear en la soledad y morir silenciosamente. Habitualmente no albergo demasiados buenos pensamientos hacia la condición humana; me sé parte del cáncer, de la condena. Reconozco que la medida de la duración humana es minúscula en comparación al tiempo que va a resistir la tierra todo el dolor que le causamos, y que por eso, sigo pecando, un poco menos intensamente, pero sigo pecando, escondiendo en mi parte más oscura, la idea de que mi sangre, en forma de descendencia, sufra los estragos a los que nosotros hoy damos pie.

Todos lo vemos; vemos que esto no puede ser, pero seguimos adelante. Sin ir más lejos, no puedo resistir la idea, de fundirme con una mujer y con la tecnología. Hacer un trío, mi mujer, la tecnología y yo.
Todo era demasiado bonito, pese al daño que le hacíamos a la tierra, todo era demasiado bonito como para parar; siempre queríamos más, y nunca había suficiente. Había tantas cosas que hacer, que nunca nos dio tiempo de pensar en todo lo que robábamos a nuestro futuro, porque es a él a quien hurtamos, a nuestro futuro, el de nuestros hijos, el de rabino Diego.

Porque pa rabino el mío; Facto de la fe sueca, el Auserón de los pepinos. Mi pene, de facto; tan viajero, tan él mismo. Tan tierno a veces, tan divertido, tan duro en según qué ocasión, tan cobarde y nervioso, tan abrumado y tan sensible, tan amante de la belleza y tan reflexivo, pensador pasante de tiempo y de mundo; cada vez quedan menos huecos, y como cuando cumplí 20 años y me di cuenta de que ya tenía la envergadura humana por la mano, y que por tanto, ya concebía la totalidad de mi existencia, pasada, presente y futura, en un espacio infinitamente superior, y por tanto obtuve  una clarividencia temible, vertiginosa, acerca de mi ciclo como ser vivo, y por ello empecé a obrar de manera distinta, impregnando mis actos de mucha más emotividad, llorando alma, que digo yo, sabiendo que nada es para siempre y que todo cuenta, cerciorándome de que si no tengo todo el valor que predican para  vivir en voz alta, por lo menos, voy a  apostar por la honestidad y por los principios, por la coherencia, la diligencia y la sinceridad en mis actos, por ser digno, que ya es mucho en este mundo de locos… No sé a quién me debo, quizá solo a mí, quizá yo mismo sea mi propio juez un segundo antes de marchitarme del todo, seguramente, sí.  Solo por ello merecerá la pena obrar  de manera ordenada y consecuente. Quizá así halle tranquilidad en el paso de una existencia a la siguiente. Sin estímulos que llegan de fuera en forma de dios, en forma de octavilla o de televisión, en forma de lo que sea. Todo debe ser procesado aquí, en mi interior, y después, quizás después, pase a formar parte de mi imaginería y me ayude a tomar decisiones, pero nunca antes; y bien, como iba diciendo, queda cada vez menos existencia para mí aquí, igual que menos países que acojan mujeres que aún no haya penetrado, todo es lo mismo; todo con su principio y su final, y yo en el mismo sentido que todos los mortales, solo que intentado ir más distraído, mirando las ventanas llevando las riendas de mi vida sin acabar de mirar al frente. Quizás me la pegue. Quizás me la pegue mientras pienso que dudo que haya alguien que haya sido capaz de verlo todo un poco más claro que yo, al fin y al cabo.

Thursday, March 07, 2013

Cirio


El gran cirio, fulgurante, perenne, eterno; jamás vacila. El ufano cirio petula. Petula aunque no exista tal término. Petula entre tomillo y romero; entre viñas y viñedos, bajo un sol radiante que desvela clarividentemente la estampa en la que yo me coloco con exacta igualdad que el resto de los elementos.
El gran cirio, otrora depósito de algún tipo de cereal, ha venido a mí en todo su esplendor. Intento pensar en lo que alberga su interior hueco, si es que alberga algo, y siento escalofríos. La negrura, la furia de lo atemporal, de lo vacuo; posiblemente la descripción más cruenta de la muerte: la nada absoluta.
El gran cirio, pues, lo es todo. Vacío en ebullición por dentro.

Vida, fugacidad, gracia y plenitud por fuera.

Yo llego hasta allí con mi bicicleta, dejo tirada bajo el árbol y me acerco hacia él, atraído por lo sublime de su esbelta figura. Miro su sombra alargada entre la siembra y se me pasa por la cabeza pisarla, ubicarme bajo ella y colocar así el gran elemento entre el sol y lo que vengo siendo yo.

Piso la sombra. Negrura, ablación de los sentidos, de la emoción. Punzadas de vértigo, inmisericorde ignorancia. Me siento desguazado en ese instante. Su poder, el poder del gran cirio es tan fuerte que siento la necesidad de arrodillarme, llorar, pedir perdón por ser capaz de razonar, disculparme por no tener más remedio que interpretar, excusarme por existir.

El gran cirio, sé que el gran cirio no se va a molestar tan siquiera en juzgarme, impasible él.

Wednesday, March 06, 2013

Simpática tecnología (Sonritch)


En el salón technicholor, en el salón hay una pantalla muy grande. La lluvia, desde este hueco, es muy tecnológica. Ruego por mi maletín, ruego por lidiar con las masas tectónicas del mercado, por tener una plataforma móvil con las últimas tecnologías; muero por el olor a precinto recién abierto; por los suelos de parqué y la wi-fi correcta.
Es esto, esto es lo que buscaba; un equipo musical que ni pintado; las sonrisas escurriéndose entre la fornitura del comedor; un llanto jovial si cabe;
Mis amigos me llaman de vez en cuando; que si voy a ir aquí o allí, y por fin, la videoconsola regresa como gran alternativa; por fin redescubro Resident Evil, Mario Bros, Zelda.
Es así como quiero sentirme, encajado en esta vida, igual que encajado en un traje formal que sale al paso. Es una tecnología simpática, una tecnología que me arranca una sonrisa, una tecnología que pretendo abordar con mi hijo si lo tengo alguna vez, al son del atardecer hibernal, por fin podré decir que habré tenido, por fin podré decir que habré vivido.

Thursday, February 28, 2013

El circ d'en titus


De mi codiciada Calafell; De todas las que creyeron que las iba a esperar. De todas las que no me dieron una oportunidad, de todas las que no quisieron escuchar, de las que no estaban en el lugar donde creían estar, a todas ellas, les canto la canción de la lluvia que pronto caerá y se mezclará con la tierra. El florecer de esa humedad, no se va a encontrar en ningún otro lugar.
No hubo tiempo ni tampoco hubo manera. No había otra forma. Debía ser así.
Todo, cada cosa, a su momento, en su lugar. Todo dispuesto para abrasarme y helarme. Todo dispuesto para resbalar por mi cuerpo. Tú, también estás donde debes estar y me caes como me debes caer. Ni se me pasó por la cabeza perder más tiempo del que debía tratando de cambiar nuestros caminos. Vamos a seguir caminando, cada uno en su dirección. Y si sientes pena de lo que pudo haber sido, quizá es que la derrota te colocó de la mejor forma para afrontar cualquier otra victoria.

Thursday, February 21, 2013

No hay otra forma


Argumentos, falsos argumentos;  Tan seguro como la pura redención.  Tan oscuro como una metáfora de la que no hay salida. Allí estamos, cansados; trazándonos el camino espalda con espalda. El itinerario que yo desconozco, reside en tus lomos; Cuando tú te desorientas, debes volver siempre al principio de mis hombros. Y así vamos avanzando, de camino a la primera frontera que encontremos, con la esperanza de que el horizonte cambie en adelante.  Después, todo acaba resultando igual. En lo más profundo de nuestras almas ya lo sabíamos, pero no nos atrevemos a compartir nuestro desespero. No osamos enfrentarnos a nuestros miedos.

No me lo digas a mí, ni a él, ni a ella. Guárdatelo; deja que se pudra dentro de ti. Siéntete mal, y paralelamente siéntete único. Engáñate; escala la cima más alta hacia la nada. Haz sangrar tus manos y espera una cura que nunca va a llegar; un agradecimiento, una felicitación. Así solemos ser; así nos volvemos; cada vez más inseguros los pasos que damos, empecinados en ser más sabios que ayer. Obsesionados por avanzar en una dirección que quizás no sea la adecuada.  No hay tiempo, la vida es muy corta para plantearse cuestiones de tanto calado. Mejor ir hacia donde todo el mundo va, eso sí, intentando ser de los primeros. Una vida no se puede emplear en jugársela entera, ¿no?
He aquí mi morada, he aquí donde vivo.

Wednesday, February 20, 2013

Sin aditivos



Me acabo de pedir una pizza con el triple de diámetro que una pelota medicinal del tamaño de un balón de fútbol.
Estoy con mis amigos en el Hendrix, hace un calor horrible y no hay dinero para arreglar el aire acondicionado. Aún no han plantado árboles en la calzada y las rancheras se estilan por doquier. Llega Peter con su estúpida pandilla de perros falderos, y justo cuando me sirven el café y ya me estoy levantando para girarle la cara… va y apareces tú;
Me viste venir, si ya lo decía yo; Era fácil, no era más que un crío en edad de valer; en edad de hacerse notar. Bastante predecible supongo, pero orgulloso como el que más. Un líder del momento. Mis amigos lo sabían, y sabían que se tenían que juntar conmigo. Pero cuando entraste y vieron mi cara, también supieron que todo se había acabado.
Me viste venir y sonreíste, pero no fue una sonrisa dulce, fue una sonrisa casi de compasión.
Ese instante no lo cambio por nada del mundo; el polvo, el sol, incluso el gilipollas de Peter. Todo era perfecto por aquél entonces. Sin una normativa de emisión de gases tan rígida como la que tenéis ahora. Sin tanta falsa moral como la que abunda hoy entre los jóvenes.
Era todo más sencillo, no me jodáis. Ahora parece que uno debe hacer equilibrios antes de decir lo que piensa, y diga lo que diga, sus palabras van a ser cuestionadas por algún sector social que se quejará de la falta moral que tiene. Oh, vamos, un poco de relax y de buena fe, mis queridos amigos neohippis. Muchos de vosotros albergáis a un tirano en vuestro interior. Sois igual de peligrosos que los peores genocidas. Yo me lo tomo un poco a broma todo. En los 70 todos hacíamos igual. Amigos, enemigos, todo era auténtico de simple.

Monday, February 18, 2013

Entre homosexuales



El día del twist, es el día del twist; es el día de las triquiñuelas; Me encanta cuando haces mucho ruido con muy poca cosa. Me encanta cuando despiertas al mar bailando delante de él. Es tu manera de jugar. Después llegarán en sentido opuesto a las olas que saltan en sincopa  los hombres de los maletines; empecinados en amansar la mar. La brisa, tan ligera, limpia y salada, se morirá de calor; Se congelara de repente, se viciará de un hedor conocido, de salpicón,  de sudor agrio. Somos así; Hablo de nosotros cuando nos olvidamos de ser nosotros; hablo del ejército mortal que somos; luchamos contra nosotros mismos, nos empujamos hacia el precipicio; nos derrotamos, que es lo fácil.
Ganarnos se nos ocurre pocas veces; sólo cuando estamos solos y nos acompaña el mar. En el instituto me visto de una forma moderna. A los 70 me visto de una forma moderna. Se reían antes, y se reirán después. Debo retirarme de la cursa porque no soy como ellos? Debería conseguir un maletín para acabar hundiéndolo en la arena de la costa?  Algunos compañeros intelectuales/homosexuales me han animado a escribir de verdad, a decir cosas que sean más sencillas de interpretar.
¿Debería animarme a añadir un plus de clarividencia a mis redactados? ¿Debería hilar una historia?

Friday, February 15, 2013

El rey del recreo


Todos días, con el dedo curvado; recojo las migas con el dedo curvado; Los aviones pasan. La pared de roca es naranja, vívida de naranja, siempre que el sol de la tarde le da de refilon. El sol collejea la roca, la estira, rebaña su calor por ella. El puente blanco, el de siempre, permanece donde siempre. Hay maleza, hierbas que se adueñan de los huecos que hay entre las cavidades del torrente; Es un paisaje bonito, apacible. Esplugues me ha visto crecer, y hoy, soy yo quien la ve a ella desde este precioso ático.
Mis abuelos hacen cábalas, yo decido volver a coger un pincel y dejar atrás mi etapa de cocainómano. Quizás el olor agresivo del aguarrás me ayude a soportarlo todo mejor. Quizás retomar el óleo me haga contactar con la crudeza de la vida; esa que me rodea y me aprieta, pero que a la vez me importa tan poco. Quizá necesite reconectarme. Quizás necesito un poco de polígono en vena, quizás necesite contar con todas saquellas visiones de provinciano, quizás ansíe volver a ser el rey del recreo; Quizás mecesite un poco de amor, quizás una nueva guitarra eléctrica; quizás necesite dejar de trabajar; quizás pueda volar y encentar; dar con los diez puntos; Desde el pequeño ático, su terraza floreada, geranios y jazmin, menta y alguna rosa fugitiva, el trastero, emblemático trastero, opta a las presidenciales de los trasteros. Es un trastero consolidado, más que consolidado, de experiencia contrastada y capaz de revolucionar el panorama de los recuerdos.

El esfínter cansado


En los días como hoy , me como el codo de un bocao. Mi propio codo. En casa soy un extraño más; mi hogar es el de los demás; a veces los míos, a veces otros. Mi intimidad es violada un día tras otro; pero ya llevo tanto tiempo así que he olvidado el dolor; ya no me acuerdo ni de mi propia persona, de mi alma, de la facilidad que tenía para entretenerme yo sólo con mis reflexiones. No recuerdo lo que me han llegado a fortalecer; ahora por la falta de tiempo, de la profundidad he pasado a la superficialidad; cuatro frases, cuatro recursos para que la gente crea que estoy bien. No tengo ganas de discutir con nadie. No tengo un puto minuto para recrearme en mis lamentos; ni un hueco para homenajear los tiempos pasados en forma de qué sé yo; ya sea una canción, ya sea un miserable pensamiento. Es ahí donde me hallo, Picallo, es allí donde me hallo. Porculizado permanentemente. Mi esfínter se ha dado, es como un paracaídas permanentemente abierto. Ya desconozco el término “contracción”. Ya no puedo retener para después estallar. La mierda siempre es la misma, cae con la misma intensidad, gotea regularmente, pastosa y sin carácter.

Es febrero, ya sé que si no me siento triste durante este mes, no me sentiré triste ningún otro. Pero es que no solo me siento triste, es que me siento vacío. Y ese es el verdadero problema.  Todo me parece cada vez más de broma y menos importante. Me alejo de mí mismo. Ya no retengo mis ventosidades, y sin embargo, eructo con más remilgos.

Monday, February 11, 2013

Mujer PC



Luces parpadeantes; el miedo en el cuerpo; me hago mayor; en el barco, el capitán no deja de dar órdenes. Indica a la tripulación que controle no sé qué botes, que el timonel vire hacia sólo sabe dios dónde, que si las sirgas se han de aflojar; Yo con mi PC, aquí ando. Me he traído todo el trabajo de casa. Y eso que estas debían ser unas buenas vacaciones… En este Barco en el que me he metido, debía estar con una chica de cabello moreno y ascendencia china; Juraría que ella embarcó conmigo; pero ahora ella se ha convertido en este PC. De amor no me hables. Si no le besé el cuello más de cien veces, no se lo besé ninguno; Y uno se cansa; uno se cansa y lo que era un placer, se vuelve trabajo; quizás por eso ahora ella es un pc, y yo soy el oficinista más preciso que existe.

A ella le gustaba estar cerca de mí. Supongo que se debía sentir sola. Menos mal que este no es un destino sin rumbo, y ella no es una carta esférica. Dónde va a parar. Aquí hay cientos de tripulantas, ojo, tripulantas, que están mucho más buenas. Hoy toca inmersión. Y después atracaremos en el muelle e iremos a jugar al golf. No al minigolf. Al golf.

Es así. Antes de enfilar la pasarela de embarque, ya sabía yo que esa nena se iba a convertir en una computadora: fría y calculadora. Sin sentimientos. La experiencia ha sido tan lamentable que ni me ha dado tiempo a entristecerme. Detrás de esa chica-PC solo ha habido luz y planes increíblemente sugerentes. Ella llevaba el gris de serie, y yo no soy tonto. 

Wednesday, February 06, 2013

Por lo que a mí respecta


Está visto que aquí no hay mucho que hacer; Algunos dicen de comer plantas; Otros sueñan con inventar pastillas que maten el sentido de la necesidad desarrollado a causa del capitalismo salvaje; Yo me encuentro entre los que comen carne roja; los que sueñas desgarradoramente y tratan de aprender algo bueno con la guitarra. Si corre sangre por mis venas, cállate la puta boca. Los vegetarianos pasean por la vida medio muertos desde el momento en que dejan de dar un bocado a un animal.

La gente necesita ayuda, la gente necesita que le echen una mano. La gente necesita. La gente NECESITA. Necesita piscinas que NECESITAN cloro. Necesita 2das residencias, pero para eso NECESITAN antes una casa. Necesitan, necesitan, necesitan. Yo necesito. Los vegetarianos necesitan comida tratada y no renuncian a la parte del mundo que les interesa: un buen trabajo, envidia en casa.

Yo necesito que me lancen una cuerda, que me echen una mano. Pero a veces NO ES NECESARIO. A veces, cuando tengo una guitarra cerca, NO NECESITO nada más. No necesito tu amor, no necesito rellenarme con tus palabras, con tus caricias, con tus cambios de humor.

Estoy en plena parrillada, de fondo suena ROPE. Tengo a mi amigo al lado, ambos jugueteamos con la carne de la parrilla, nos miramos, damos una vuelta a alguna de las piezas al empezar a dorarse, nos sonreímos, vemos lo apetitoso de nuestro trabajo. En ese momento, deseamos que aparezcan activistas veganos para quemarlos como el resto de carne que vamos a degustar.

Thursday, January 31, 2013

El jueves más triste del mundo




Puede que sea porque llevo un año escribiendo canciones para mi grupo y a día de hoy las ignoran mientras hacen caso a “los virtuosos de la producción”, puede que sea que ayer no vi el Madrid Barça. Puede que sea que además, los culés sólo lograron arrancar un empate en territorio merengue. Quizás es que en el trabajo recogen mis ideas y cambian el nombre de su autor…

O puede que sencillamente hoy haya escuchado la voz del último castrati.

Sí, debe ser eso.

Aún ando profundamente impactado… Le despojaron de sus testículos. Aunque la operación estuviera justificada por enfermedad, en esa voz había otras almas. Almas de personas a quienes arrebataron sus genitales sólo con un objetivo; el de conservar su voz celestial.

Qué canto tan triste, allá por el 1900. Qué vida tan horrible. Qué llanto tan estrepitoso, qué desazón. Me invade el vacío y se me hace un nudo en la garganta.

Ese canto ha acabado de hacerme sentir miserable. Necesito ir a la otra punta de la vida. Al extremo de Calafell. Hoy estoy rendido. No es mala energía, es abatimiento.

Monday, January 28, 2013

El trayecto más cómodo.

T-Muriel atiende al teléfono; Toposhisha, se aclara la garganta. El hombre de la cabeza redonda que no deja huella, se preocupa por el proyecto que tiene entre manos. El equipo lubrica; Yo lo sé, y sonrío. El equipo lubrica, y la tarde igual. Cae el sol.


Vivo en Calafell y mi mujer es latina. Quién lo iba a decir. Vemos películas con frecuencia. Cojo el tren cada día. Está embarazada. Pronto tendré una vida normal y corriente, si no la tenía ya. Tengo una pequeña libreta donde escribo los planes que tengo para con el que será mi mocoso favorito. Sé que puede nacer muerto, pero no me puedo resistir a plasmar esas ideas de cómo pasar un día junto a él y a mi mujer.

Adoramos el minigolf. Adoramos el minigolf y alguna vez logramos enredar a algunos amigos para que nos acompañen y rían con nosotros. No te creas, que alguna noche también salimos por ahí y aguantamos hasta las tantas.

Y sí, allí, al final del horizonte, está la muerte. Nos acompaña cada día. Sabemos que algún día llegará hasta la costa y desembarcara con el ímpetu de quien sabe que tiene mucho que celebrar, pues una victoria segura le aguarda.

La muerte entra limpia si cada tarde, antes de cenar, paseas por el mar. Me costó mucho convencer a mi mujer de que nos quedáramos cerca del mar. Ella siempre ha preferido la montaña. Pero ahora parece rendirse con la misma placidez que yo a la inmensidad y su horizonte prodigioso. Y así pasamos nuestras vidas, atadas a la muerte. Y así entendemos que estamos coincidiendo en el tiempo y el espacio, que compartimos un camino, y así, cada caricia se disfruta con la máxima intensidad. Cada palabra es un regalo, cada suspiro es la rúbrica de un instante irrepetible. Y cuando le arreglo un mechón de su cabello negro, es como sí pasara la página de un episodio magnífico de nuestras vidas. Otro capítulo inolvidable e irrepetible. Ni mejor ni peor que los demás. Y si la beso, si me atrevo a besarla, me siento siempre como la primera vez y me sorprendo por enésima. Ese es su poder, el de llevarme de la mano por todo el sendero, pero sin moverme de mis orígenes, el de rebañarme por el trayecto en vez de simplemente transportarme. Ella me hace disfrutar e impregnarlo todo de sal. Ella hace que quiera dejar huella. Puedo decir que sin ella no soy nada; no porque dependa de ella, si no por todo lo que saca de mí.

Wednesday, January 23, 2013

Vástagos del desatino

Billy, el dueño del viejo 7/11, esnifa cocaína como si le fuera la vida. Tiene 70 años y sigue abriendo la puerta de su negocio cada puta tarde. Hay quien dice que si logra estar allí cada día del año, es porque nunca llega a salir a la calle. Quizás es que no tiene una casa donde ir.


La pequeña Molly, y digo pequeña no por su edad, si no por su altura y su aspecto; trabaja también como si le fuera la vida. Es periodista, y redacta con ansia. Con el ansia de ahuyentar con cada letra que escribe, los fantasmas que le susurran al oído que se va a morir sola. Ella tiene un compañero en la redacción; Un compañero al que le gusta escuchar música. Un compañero que escribe columnas de opinión de vívido modo. Ella es súmamente metódica en lo suyo, que es la sección de política. Él es apasionado, sencillamente, y sangra cuando escribe.

Ella le interrumpe, ella le interrumpe siempre que él se envalentona frente al blanco del papel. Siempre pidiéndole la opinión, su consideración en lo que respecta a alguna memez. Demasiado melódica para él, ella. Entonces él siente rabia. Siente rabia por no estallar de una forma natural, como lo haría una ola contra el malecón. Él sabe que ella es una buena persona. También sabe que ella se siente sola, pero él está solo y no se siente mal.

Billy el viejo cocainómano, pierde el culo por Molly, que acude a comprar goma de mascar semanalmente a su pequeño antro. Billy quiere ofrecerle cocaína. Sabe que ella se asustaría, pero a Billy le empieza a dar todo igual. Quiere ofrecerle cocaína, y sueña con la idea de que ella le quiera follar con el colocón encima. Billy tiene 70 años, pero su lívido sigue siendo la de aquél adolescente que se masturbaba en los tejados de Brooklin con los puentes de la gran manzana por testigo.

Molly se deja. Billy le ofrece cocaína y Molly acepta. Nunca antes ha probado la cocaína, pero aun sin saber porque, en cuestión de segundos ambos se sirven del cristal del mostrador para ponerse hasta las cejas. Ya no hay goma de mascar que valga. A molly se le hace un nudo en el estómago. Jamás practicarán sexo, piensa Billy. Billy siente pena por la pequeña Molly. Y que un tipo como él sienta pena por alguien, es algo demoledor para lo que viene siendo el compendio de emociones hasta ahora registradas en el mundo. Molly esnifa enloquecida, como una diabla fugitiva. Ha logrado desbancar a Billy en cuanto a tesón. Llora cocaína, la pequeña Molly, sus ojos de Topollilla supuran cocaína.

Molly quiere matarse de un modo sórdido. Y eso a Billy no le hace ninguna gracia. Le va a arruinar el negocio, y además, no quiere formar parte de esa estampa, no le gusta haber sido elegido por la pequeña para acompañarla hasta la sobredosis. No quiere ser partícipe de la última voluntad de la chica, que parece haber decidido que ya que va a morir sola, va a rizar el rizo y va a morir también desgraciada. Billy se sabe agente activo de esa desgracia a la que la joven aspira de camino a su última voluntad.

Molly se empieza a fotografíar con el móvil junto a Billy. Lo agarra del cuello. La nariz de Molly sangra levemente. Ella no para de darle besos en la sien, y ahora le pide que la folle. Que la folle por dios. Pero Billy no puede. Quién lo iba a decir. Billy no puede. No porque su miembro sufra los achaques de la edad y no levante cabeza; no. Más bien se trata de la pena pura. Billy siente pena pura.

LA policía ha llegado y ha rodeado el local de Billy. Llevan horas allí, y parece que Molly ha enviado las fotografías de la fiesta a su ex, que es agente de la policía local. Billy no sabe de tecnologías, pero ahí tiene a la policía, rodeando su negocio. Entonces Billy monta en cólera.

¿Qué porqué?

¿Cómo que porqué?

Billy; una malaputa te ha ganado la partida, y ahora tú, de repente vuelves a ser más desgraciado que ella; y si era eso lo que quería la nena? Y si ella lo que buscaba era conseguir que alguien fuera más jodidamente desgraciado que ella a la hora de la verdad?

Billy ha abierto los ojos y es consciente de este hecho, aún así, cuesta actuar con la cabeza fría. Le apetece machacar a ese pequeño saco de huesos. Pero si lo hace, él será ya no el malo, si no el desdichado de la película.

Da igual… ¿cómo debe sonar la cabeza de la muchacha reventándose, golpe a golpe contra la esquina del mostrador? Quizás los restos de cocaína sobre la superficie amortigüen un poco el sonido? Quizás la sangre profusa que llegue a saltar de las córneas de Molly, mezclada con la cocaína, se asemejen al tomate frito mezclado con el queso granulado que tanto adora Billy? Pensar en ello ha hecho que le entre hambre. Billy coge con fuerza la cabeza de Molly y le asesta el primer golpe, muy potente, contra el cristal del mostrador. Es increíble ver cómo sonríe la chica antes, durante y después del impacto. Parece muy excitada. Le ha dado por hablar:

“Ale el viejo, que se ha vuelto loco, jajaja”

Esto es lo único que le da tiempo a decir, porque justo cuando Billy se dispone a darle el segundo golpe, la policía dispara (el ex, para más inri). Billy sabe que va a morir, pero en un acto de lucidez, interpone la cabeza de la muchacha entre la trayectoria de la bala y su cuello.

No hemos de olvidar que los rifles de asalto son tremendamente potentes.

La cabeza de Molly se ha convertido en una sandía desechada en el proceso de selección de las grandes industrias de refrescos.

Billy ha perdido la quijada. Su mentón debe andar por Papiol.

El ex se siente extraño, pero no se siente mal. Molly nunca le completó. Esque esa chica tenía algo descorazonador, muy descorazonador en su interior.



Es una historia absurda, pero más absurdo es el mundo en que vivimos, un lugar donde la mayoría de la gente, cuando hace algo por los demás, es algo malo.

Firmo mi artículo de opinión, y me marcho a casa.

Tuesday, January 22, 2013

Tres capítulos

Algunas veces, tienes algo que entregar, tienes algo que entregarte a ti mismo; un sentimiento que notas al llegar; llama a tu puerta; las estrías, sientes as estrías como las líneas que separan la vida de lo que viene después; No la llamo por su nombre porque la tema; No la llamo por su nombre, sencillamente porque no creo en ella.


Son demasiadas cosas entregadas; Demasiadas emociones en la memoria; Son demasiados helicópteros y amaneceres; Son demasiados amigos; son demasiados abrazos, y también demasiado dolor.

Si no la llamo por su nombre, no es porque la tema; es porque no existe; Solo se trata de echar a volar; De una etapa más; Un paso natural. Los maletines de ejecutivo se quedarán por siempre mirando al mar e incluso ellos nos van a echar de menos. Ya no soy un niño; ya concibo detrás del miedo, concibo en un lugar abierto, rajado, concibo sin referencias; concibo detrás de la tierra; me alcanzo la espalda con mis propios brazos; Los helicópteros no alteran el curos de las cosas; sus motores martillean el firmamento; las baldosas, el mosaico; todo se va resquebrajando.



De nuevo en andorra; de nuevo de compras; de nuevo el olor a libros nuevos, Las videoconsolas más potentes del mercado. Esta vez no voy sólo, voy acompañado con la mujer de mi vida; esta vez noto el capitalismo atravesándome el corazón. Esta vez noto caer todo; que todo embellece; “Puedo desaparecer”, le digo a mi chica, “puedo desaparecer aquí y ahora, y pasar a formar parte de el espíritu de este centro comercial”. Afuera nieva; los niños crecen fuertes; hay una pizzería que quizás atine volver a pisar; y entre las montañas, corren caballos salvajes; corren por las colinas; Tu pelo, tu honestidad es lo que precisamente te hace peligrosa; Tu lejanía me ata más a ti, tus ganas de reír, de bailar; me hacen dependiente de las danzas marítimas; Busco en el mar un remedio para mi dolor. Traté de manejarte; tu tiraste tan fuerte de las riendas, que me sangran las manos; Sigues desde el otro extremo del mundo los acontecimientos; Yo yo sólo deseo un vehículo con reproductor de mp3; una plaza junto a ti; una carretera hacia andorra. Frotar mi cabeza contra el alquitrán como un tomate lo haría contra el pan. Morir mientras estás cerca. Por fin lo he dicho. Por fin hablo de la muerte aunque no crea en ella. ¿Quién puede llamar muerte a un instante tan fino que ni existe? Muerte es ignorancia. Es lo que sólo Vallirana sabe que hay por encima de nuestras cabezas.

Monday, January 21, 2013

Pienso que podemos


En la heladería de Ballyskeagh, Aquella que solo Dios sabe si exite; se producen extraños encuentros entre sucesos más que personas; Entre historias y su esencia; el pequeño barrio obrero; las chaquetas cargadas de género para ahuyentar el frío, el hule, la policía; La controvertida ley de enseñanza; los niños corren, los padres vigilan. Pero no vigilan si sus retoños cruzan o dejan de cruzar la carretera, vigilan cómo crecen. Vigilan el tipo de personas en que se van a convertir. Dicho así, no suena mal. Pero se olvidan de los pequeños retos que hacen que la vida de un niño, sea precisamente eso, la vida de un niño.

Los padres, sus religiones, sus ideologías, aquellas cosas que ellos mismos llaman principios, Todo aquello va a pesar sobre la espalda de sus hijos.

Debemos ir con cuidado, debemos ir con mucho cuidado, padres de nosotros. Sin saberlo, somos la peor arma para nuestros hijos.

Ellos sólo piensan en saltar, en correr más rápido que el viento; ellos, solo piensan en respirar fuerte y en reír, en llegar más lejos porque los demás les acompañan. Ellos ven en las montañas de chatarra que hay en el puerto grandes monstruos que van a rellenar las historias más fascinantes; Ellos son los que hacen apuestas sobre qué habrá al otro lado del horizonte cuando nosotros sólo les enseñamos que no deben acercarse al agua, ellos son los que ponen la potencia, los que tienen la cuatrera inspiración blandida de cabo a rabo, son los que hacen que se desborde de alegría todo el pueblo, los que pegan fuerte.



¿Quiénes somos, después de ser niños? Sólo el arma. Sólo somos el arma.

Wednesday, January 16, 2013

Buenos sentimientos


Subimos al escenario; beat, beat, beat, señalas con la mano, beat, beat, beat. Agarro el pie del micro mientras me convulsiono. Es lo único que hace que no pierda el equilibrio…ese maldito pie de micro, beat beat beat… Grito entre cada espacio que me deja el bombo, estallo reverberadamente, me expando y freno en seco el cañón de energía en la síncopa, beat, beat, beat, entra más percusión todavía, y por fin, mientras vocifero, veo las imágenes; veo el pelo rubio, veo un gran centro comercial. Mis hombros, ya en el papiol, continúan retándose el uno al otro, a ver quién hace callar a quien antes. No hay manera, beat beat beat… Y cuando de repente, la percusión se queda de nuevo bajo mínimos y el tema pide la presencia de mi voz más que nunca, me abro, me desgarro por dentro, creo una historia, creo una expectativa y me voy abriendo por el vientre, como si tuviera una cremallera que rodea todo mi cuerpo. Hablo de comerciales, la guitarra acolcha los golpetazos que se da mi alma contra la carcasa que son mis costillas; beat, beat, beat, Algún efecto, las voces del publico… estoy exhausto y esto no ha hecho más que empezar. Da igual, de todos modos, no sé de dónde coño saqué las fuerzas desde el principio. Beat beat… beat.

Tuesday, January 15, 2013

El tributo caro


En el dance hall de los absurdos, luzco mis zapatos de charol negros y blancos. También son absurdos, como absurdo es haber llegado hasta esta sala. Bailo y sonrío con la esperanza de que se den cuenta de que no finjo. De que soy el propio personaje. Bailo y mantengo mi sonrisa y por una vez, esa estúpida actitud me parece más relajada que la mía original. Mis músculos se cansan rápido de sonreír cuando no sonrío expresamente. Esta vez poco me importa. Mantengo la estúpida sonrisa aunque duela. Porque más me duele demostrar a los demás lo jodidamente que ando.

Camino por encima de los tejados, me siento y echo un vistazo al manto de edificios. Noto el viento, es agradable. Sale el sol y sí, estoy vivo.

En el dance hall sigo bailando de modo absurdo, con movimientos esperpénticos. Quiero gritar, esta es mi manera de gritar, es mi manera de tratar de ahuyentar los fantasmas, bailar como quien grita para que algún tipo de ruido le acompañe.

Nadia


En el caso de hoy, sólo yo he cruzado la línea. Me pensaba que íbamos a ser los dos los que rompiéramos los límites, pero llegar hasta aquí ha sido más importante que el hecho de que me acompañaras- El problema es que ahora miro a mi lado y te quedaste muy atrás.
Hacía tantísimo tiempo que no me sentía con las fuerzas de ir un poco más allá, de caer de lado y romperme las costillas… que mira, finalmente es así como me he encontrado; ante esa gran ostia a la que le perdí el espeto.
Ha llegado muy pronto, tan pronto como tú has desaparecido. Y no, tengo claro que no voy a rogarte. No lo mereces. No lo mereces por una sencilla razón: Has sido cruel conmigo. Alevosamente cruel. Quisiste retenerme para sentirte fuerte frente a los demás, para que fuera una carta de refuerzo en tu estrategia. Una estrategia levantada para batir a otro. No a mí.
Y todo lo que estuve esperando, sobrevino en una sola noche; Todo lo que hube soñado, ocurrió en 10 horas. Fue tan fugaz, que no tuve consciencia de la magnitud de las emociones hasta varios días después. No las asimilé hasta ahora que me sobrevienen. El problema es que si mi cuerpo ya no estaba preparado para asimilar tantas cosas buenas en tan corto intervalo de tiempo, imagínate si también ha de asimilar ahora una desazón igual o peor de potente que tu sorprendente presencia.
Hablo de tu ausencia.
Me gusta, siempre me ha gustado relamerme las heridas, pero tengo la boca pastosa de la espesura de la sangre y el sabor propio del hierro me hacen saber que no estoy tan bien como cuando recibo otros golpes.
Llegados a este punto, sólo cabe desear que sea el fondo de todo. Solo cabe esperar que mañana quiera volver a empezar, que lo voy a conseguir. Me enjuago con estas palabras la piel, y veo caer tus gestos y tu olor. Me despido de todas las fuerzas que me has dado.
He cruzado la línea y nada es como esperaba. Tú sólo me dejaste a las puertas de este principio.

Monday, January 14, 2013

En un momento

Los hombres desembarcamos en las mujeres con una intensidad inusitada, pero en la mayoría de casos, solemos desaparecer de la misma forma, aunque entonces, a eso se le llama sequedad.

Thursday, January 10, 2013

Cinderello

Ya lo vuelvo a sentir, ya me vuelvo a colocar los cascos, ya vuelvo a seleccionar esa misma canción de siempre. Already over it; Ya vuelvo a pensar que he perdido una buena moza. HAcía tiempo que no me sentía así... Joder, qué bien  sienta cuando piensas que te pondrías hasta el culo de éxtasis con la persona a la que adoras al lado. Cuando te dices “cruzaría la frontera por ti”, y de repente ya estás en ese coche destartalado. No sabes cómo, pero no te ha costado llegar hasta allí. El viento cálido te pega en la cara, el cielo se contagia del naranja arcilloso del terreno. El motel de siempre, en la carretera que sea, el motel de siempre; Los olores ácidos de la gasolinera; la camarera que mascar chiclé e itinerantes camioneros en la barra.
Por mucho que corra, por lejos que vaya, hay cosas que no puedo dejar atrás, es cierto, ahora lo comprendo. El amor es una de esas cosas que jamás puedes dejar atrás. Llevo varios años escuchando esa frase, y hasta hoy no la había comprendido.
No puedo. Mick tampoco puede. Nadie puede.
Debemos seguir corriendo porque preferimos sentir el dolor del esfuerzo mezclándose con el dolor puro del desamor. Cualquier tipo de dolor es mejor que el dolor puro, claro está; debemos seguir huyendo porque preferimos renunciar a nosotros mismos a que el destino renuncie a nosotros. El amor por una nena así se anuncia: contundente e implacable. Se dirige a tu yugular. La secciona sin vacilar. Entonces, por fin corres como el pollo sin cabeza, asumiendo una sinrazón de trayectoria que sólo acabará cuando caigas desfallecido en algún rincón
¿Ahora qué hago, si estás encima de mí siempre?

Monday, January 07, 2013

Mi sueño mozambiqueño




Ayer soñé que viajaba a Mozambique; Ayer soñé que descendía por una escalinata, y pisaba la tierra prometida; los niños me rodeaban, daban vueltas a mi alrededor, saltaban y gritaban, y los mayores sonreían plácidamente; los árboles custodiaban tan magnífico encuentro; se erizaban como mi propia piel, al son de un viento bendito; todos vestidos en seda; con muchos hospitales por levantar; con muchos colegios que construir; Los pequeños cabezones chillaban y yo les acariciaba el cráneo ocasionalmente... Estaba muy lejos de aquí; tan lejos que no llegan vuestros malos pensamientos; tan lejos que la envidia no tiene nombre, tan lejos que la avaricia, más allá de llenárseme la boca diciendo que es un pecado, muere al tiempo que sucede. Aquí las únicas vueltas que se le da a las cosas son esas, las que da un niño alrededor de su divertimento.

Descendí por la escalinata y pregunté por las vacunas al doctor. Los camotillos me zarandeaban insistentemente. Renacuajos. Angelitos.

El doctor dijo que sí con la cabeza y me guió hasta el pequeño almacén colmado de medicamentos. La fuente seguía ofreciendo agua, y los críos pronto empezaron a cantar.

Me sentí miserable por pensar en todos vosotros. Todos los que he dejado en la gran ciudad. Porque pensé en vosotros con cierta maldad. Y después reflexioné “verdaderas esas palabras, aquellas que explican que tu felicidad es más intensa cuando sabes que hay quién no ha tenido el valor de arriesgarse a mejorar sus expectativas”.

Las mujeres del poblado empezaron a cantar con los niños y a dar palmas, y yo cometí el error de creerme casi un Dios en aquella tierra. Ese fue el colmo de aquél criollo emocional. Por fin llegué al punto en que me di cuenta de que todo pensamiento que se refería a mi propia persona, a mi propio estado emocional, de un modo abstracto y alejado, era fruto de una visión muy occidentalizada de todo lo que allí venía sucediendo. Una visión que me pervertía como ser vivo. Todo lo que sentía acerca de mí mismo, necesitaba presumirlo, y como allí aquello no tenía sentido, me conformaba creyéndome apóstol. Mi cultura es vergonzosa.

Afortunadamente, aunque no puedo aplacar mis delirios de grandeza, he llegado a comprender que éstos son consecuencia de una enfermedad de transmisión cultural, y esta gente me medica contra ella.

Y así fue mi sueño mozambiqueño.

Friday, January 04, 2013

Cientos de laureles

Pasan los años, y Dios sabe, Dios sabe perfectamente que la potencia no es la misma, y que me armo de inspiración que viene antes de que me ponga a trabajar; y que ese proceso no es garantía de éxito, y mucho menos de regularidad. Voy dando bandazos aún; le pongo un poco más de tesón, algo más de voluntad; pero hago de mí, sigo haciendo de mi el objetivo de mis quejas, de mis errores, de mis fallos. también de mis logros, Dios mío, tengo 28 años y en el fondo sigo pensando que soy un niño aturdido  brumado, apaleado por los acontecimientos; Salgo a correr como los demás, procuro hacerlo igual de bien. ya sabes que quiero sonreír, sabes que quiero vibrar, sabes que sé, que a al final de mis días esta actitud que llevo encima me desesperará, porque cada día que pasa, me vuelvo más loco a mí mismo. Cada vez estoy más enjaulado en mis propios hábitos, mis propias rutinas. ¿Te crees que lo había olvidado?

Hoy retumba el final del pasado año en mis sienes. retumba toda esta mierda, retumba toda esta vida. Lo único que he sabido hacer bien después de todo, es rodearme de gente honesta. Pasarlo bien de vz en cuando.

Friday, December 21, 2012

La vida de Larry



Larry sonríe inmisericordemente: el mundo se acaba y la gente arde envuelta en llamas. Larry continua sonriendo. Tiene la misma expresión en la cara que cuando nació su hija, o cuando le cortaron por primera vez el pelo. Larry tiene casco. Es su porpio pelo. O era. Ahora el tipo ya no es como antes; y la vigorosidad de su cabello tampoco es la misma.

Larry va de putas a menudo. Siempre con esa media sonrisa en la cara; Larry, eso sí, paga diligentemente. Siempre ha sido un gran defensor de los malos hábitos, así que cuando mejor se comporta, es cuando los lleva a cabo.

Pero ¿quién dijo que ir de putas es un mal hábito? Sólo Dios lo sabe, o mejor dicho, su iglesia. Y hablando de iglesias, sólo hay un tipo de personas, -porque cabronazos, no sois más que personas como yo- que sean todavía más malévolas que Larry. Ellos son los curas, los padres. No todos, pero sí algunos. Muy oscuros, los padres.

Larry ya no consume cocaína. Su tabique dijo “prou”. Ahora Larry trabaja en una agencia de publicidad y su participación en timbas de póker es proporcionalmente inversa a la inclinación de su miembro cuando se acuesta con una ramera. Larry es así, cuando no puede llenar su vida con un mal vicio, ya está buscando otro.

Larry a veces intenta ser gracioso ante Papá Mentón. La mayoría de veces no lo consigue. Aún así, no pierde su media sonrisa.

Alguna gente dice que tiene varias ofertas de grandes empresas de ocio para que se convierta en su mascota. Dicen que le quieren ver repartir dólares. Sacándolos de su propio sombrero de copa.

No sé. Creo que esos grandes lobbys del ocio tienen vista.

Friday, December 14, 2012

Hazme tu objetivo

No hagas de mi tu payaso, no hagas de mí tu pasatiempos, no hagas de mí tu juguete, No hagas de mi una telenovela, no hagas de mí tu quiz show, no hagas de mí tu capricho, no hagas de mi tu postre, no hagas de de mi tu recreo, no hagas de mi tu distracción, no hagas de mi una simple sección de sucesos, el horóscopo. No hagas de mi sólo un antojo, vamos…
Si haces algo de mí, hazme tu objetivo

Monday, December 10, 2012

La noche del escorpión picudo.

¿Huacho qué pasó?
La noche escorpiona me ha dejado el cuerpo hinchado, me ha dejado el cuerpo hinchado y el alma con ganas de más oscuridad, de más son, de más lumbre, pues los años pasan, pero el espíritu es siempre el mismo; no perece; se conserva intacto si las notas quedan escritas en algún lugar;
Es lo grande de la música, ya lo sabemos; enfrasca las sensaciones. De ahí el ansia de dolor que me da el escorpión picudo.

Wednesday, December 05, 2012

El día en que llegó T-Múriel





T-Múriel es T-Moonie evolucionado hasta convertirse en una nenaza. Todo fue de una manera unexpected:

Un día en que el estado implositivo de T-Moonie era realtivamente bajo, se creó un inesperado gusano temporal hacia la cuarta dimensión que absorbió un 4.73% del alma de una de sus empleadas. Generó el suceso un desequilibrio en nuestra realidad. La joven cuya alma había sido ultrajada, estallí de irá, i T-moonie, que en ese momento no pretendía absorber ente alguno, se quedó allí pasmado, esuchando cómo la joven reclamaba lo que era suyo: La totalidad de sus espíritu.

“Ella dijo que estaba harta, y entonces se fue. El Cucumber fue detrás de ella diciéndole que por favor hablaran antes, que todo se podía solucionar. Después de encerrarse durante media hora (tiempo real) una habitación, todo volvió a ser como antes, y el delicado orden mundial volvió a establecerse.

T-Múriel apareció en el momento en que T-Moonie rogaba a la chica que se quedara. Más allá El comportamiento de Cucumber fue el de papá mentón fusionado con T-Sunion añadiendo un toque afeminado. Vulnerabilidad; sollozos, temor. T-Sunion parecía haber olvidado su dignidad, y por supuesto, su porte.

Wednesday, November 28, 2012

La etapa correcta

Los puertos industriales; me gustan los puertos industriales. Es de lo poco que salvo de la parte oscura de la obra humana. Los puertos industriales y las grandes factorías de cemento. A menudo voy hacia allá con mis mejores amigos; ¿será el olor a óxido lo que me ha llevado a formar una banda con ellos?


Quizás son las nubes grises, este clima eternamente lluvioso; Puede que sea la ilusión de vivir en una herrumbrosa caravana; Los árboles o los duendes que se esconden tras ellos.

No olvides que aquí aún son los 80, y que por tanto, no es hábil el uso social de internet. Aquí hay tiempo para deleitarse con los detalles; de un enmohecida a lámina de acero puede salir una canción; de los tiempos muertos entre chatarra puede salir una canción; del reflejo del agua mezclada con combustible puede salir una canción, de la vuelta a casa puede salir una canción.

Es fácil. En mi tiempo, la mente reposa; en el tuyo, no.

De ahí que nuestra banda transmita. YA nos han llamado de algunos bares; como estamos en esta pequeña isla, nos hemos hecho pronto algo populares. Llegamos a todas partes con nuestra furgoneta; además, aquí, a parte de muelles grises, hay muchos paisajes naturales muy bonitos

Tuesday, November 27, 2012

Abordando a KYOKO

Algunas maneras de abordar a KYOKO




- Habláme de ti

- ¿Bailas?

- En días de lluvia necesito hablar contigo

- ¿Vamos a tomar un helado?

- ¿A caso también dominas el catalán?

- Hay muchas palomitas que consumir juntos

- Hoy soy una máquina de bailar por y para ti

- Kyoko... Yo... Yo... No importa.

- Enséñame algo para salir adelante después de este jodido día

- ¿Conoces Sangtraït?

-Tus pies...

- Me has golpeado muy fuerte

- Quiero tomar un té contigo

- La ciudad te reclama, Kyoko





EL NOSTRE 1099

Recorrent els camps de blat i arròs amb les nostres mountain bikes... allà al Delta, escoltant Sangtraït a tota pastilla; Amb les nostres Reebock de Pump, amb les nostres llegendes, erigides des de la nostra pròpia memòria, la nostra pròpia cultura popular. Allà, amb l’Esteve creant boles d’energia con si fos en Songoku. L’arnau recolzant-lo amb tota la fe necessària... preparant les colònies com si fossin l’últim viatge de les nostres vides; en Sergi era punki i no ho sabia tot i la cua que lluïa, jo m’estimava la Laia i tampoc ho sabia tot i que vaig compartir el llit amb ella; jo no ho sabia. Per a mi ella era una vampiressa. El Lluç era un tipus popular i pringat a la vegada; la grassa de la Gemma anava d’Esplugues a la Fageda den Jordà. El Latorre plorant tan aviat com sortia de la ciutat; tots corrent cercant els esquelets maleïts que vivien a dalt de tot de la muntanya encantada.


El Costança posant ordre, localitzant talent, perdent els papers en els moments clau; fent-nos témer.

I allà estàvem natros, entre porcs, el David i jo entre porcs castigats, menjant els nostres plats de coliflors entre porcs. Allò era una càstig maco, i no les merdes d’ara. Menjar entre porcs al corral.

Rifant-nos a la eli... Jo sempre vaig estar a prop, però no la vaig poder gaudir; i pensant, mentre tant, que qui deia “ves-te’n” seria el primer en fugir si pogués. No salvaria cap vida de camí.

La Dida va ser la primera en oferir-me de ser la seva parella a un ball. Una pera, una taronja, i molts d’altres...

Tots quan ens morim, ens trobarem a l’infern. O mes ben dit al concert que ens oferirà Sangtraït.

Monday, November 26, 2012

Furia en Mentoria




Cuando Papá Mentón consiguió por fin alcanzar el nivel de Papá Mentón Mentolado, el mundo entero tembló.



En adelante, los golpes que propinaría a todo aquél que deshonrara la tierra de Mentoria, serían, si cabe, aún más mortíferos. El toque mentolado de su aliento, a pesar de parecer agradable al olfato, contenía partículas, que bueno, cómo os diría… Venenosas es poco, vaya.



Esa toxina, combinada con el Doble Tirabuzón Nosebone, su golpe maestro, había elevado al anciano a la categoría de Dios. No en vano, eran muchos los que querían ofrecer algún tipo de sacrificio regularmente en honor a su Papá. Incluso había quienes hablaban de vidas humanas.



Yorigué fue la primera virgen sacrificada, y lo curioso es que en los libros de historia no se la recuerda tanto por ser la víctima inicial del ritual, como por lo mal organizado y la escabechina que supuso el acto.



“Aquello fue dantesco, una brutalidad. Delantal, el verdugo, había olvidado sus cuchillos especiales de degüello, y no tuvo más remedio que improvisar una estaca que cortar, cortaba menos que un calcetín mojado.”



Papá Mentón, sordo como una tapia y con la vista muy afectada, se guiaba en gran medida por los susurros de su efebo, que le retrataba al oído todo lo que acontecía… Menos mal que el chaval fue lo suficiente inteligente para omitir según qué escabrosos detalles… esto fue los salvajes golpes en el estómago de la joven y el posterior efluvio de tripas.



Papá Mentón no hubiera querido un espectáculo así de bochornoso, y de haberlo percibido tal y como realmente fue, su mandíbula hubiera puesto orden entre tanto salvaje.



Muchos antropólogos, filósofos, pensadores y estudiosos de la condición humana en definitiva, se han interesado por los ritos sucedidos en Mentoria. Aún hoy se hacen la siguiente pregunta:



¿Es el tirano quien construye al abyecto pueblo, o es el pueblo mismo quien construye al tirano y la abyección?

Friday, November 23, 2012

Kyoko, petóleo, niños y comunión.


¿Eh, has escuchado las noticias hoy?

Un f-18 ha sido abatido esta mañana, y ya están construyendo otro en su lugar.

En el sureste del país juegan con cubiletes y palas en la costa de la playa.

Yo me echo mi crema de verano en el cuerpo; después, me dirijo a la señorita Kyoko de nuevo, que toma el sol a mi lado.

Los niños se levantan empiezan a correr por la costa salpicando a la gente que pasea remojándose los pies. “los niños son el petróleo”, pienso. “Los niños son el petróleo de la vida”, me da por pensar. Hay que ver cómo arrancan la energía de la nada; hay que ver con qué facilidad abruman al eterno observador. Comparto mis pensamientos con Kyoko, y florece el enésimo almendro en el interior de mi corazón. No por ser uno entre tantos otros, deja de ser menos espectacular. Ese es el poder de compartir mis momentos con Kyoko; Incluso la eterna felicidad tiene puntas de intensidad regulares, a pesar de no existir la tristeza en mi alma desde que la conozco.

Kyoko no puede estar mucho tiempo bajo el sol. Como cualquier cosa preciosa, debe resguardarse pronto de sus rayos. Ahí se va, por donde ha venido. Solitaria, muy solitaria Kyoko. Se pierde entre las dunas. Yo me quedo con la duda de saber cuándo volveré a verla. Quizás pasen días, quizá semanas…puede que años.

Los niños siguen correteando, rebozándose en la arena. Pienso entonces en el resto de mi vida. El resto de mis amigos. Ellos pertenecen a este mundo. Los quiero por ser como son, pero con ellos no puedo atravesar los alambres que separan mi alma de la del mundo. Kyoko me hace sentir como el vapor de una terma. Con ella al lado me veo desde fuera, y sí, lo reconozco; me siento fuego, me siento cerveza; hoguera y sonrisas; me siento luciérnaga; Me siento baile y pueblo; Es comunión; Vamos todos juntos sin preguntarnos hacia dónde; lo importante es sentir que no estás sólo; tienes el crepitar, las carcajadas; algún eructo de felicidad; las patatas fritas de la parada; el kétchup, la salsa barbacoa; Tienes el Hospitalet.



Todos nos montamos en la espalda de Kyoko. Tan pequeña como es ella debes pensar que no hay manera de caber ahí encima; pero sí se puede: Su espalda la conforman hectáreas de dispares emociones. Hay sitio para todos nosotros. Ella nos lleva de un lado a otro cuando está cerca de nosotros. No importa si eres momento, si eres olor, accidente geográfico, persona, paisaje; aullido. Aquí, encima de la espalda de Kyoko, todos somos iguales.

Todo el mundo está invitado a colgarse de ella. Sólo hay que tener un poco de imaginación.

Tuesday, November 20, 2012

Kyoco en Cuba

Aquél ruido ensordecedor no provenía de una fuente de sonido definida; Aquél sonido lo era todo en el ambiente; impregnaba hasta el último hueco de la ciudad; el calor isleño, la humedad haciéndose fuerte en espesura de la noche y cargando el aire de brujería; algunas pulperías con las persianas entreabiertas y los comerciantes vendiendo sus pollos clandestinamente; Viejos deshuesando aves en la acera y arrojando los deshechos en las esquinas de las porterías… Niños corriendo y gritando a horas intempestivas; alguna madre tras ellos vociferando más aún, si cabe. La cena se enfría. Pandillas echando el ratito en la fuente. Música amortiguada, eso nunca faltaba; el contrabajo que retumba de fachada en fachada; la trompeta que atraviesa las paredes más gruesas de las construcciones coloniales; las luces de la calle, blincando anárquicamente, pintando demonios rojos en el cielo; La eterna dosis de anacronismo reinando en las principales avenidas y yo aflojándome la corbata.

La señorita Kyoko, de padres japoneses, ya no parecía retener nada de su cultura original; la contención parecía haber desaparecido; su sonrisa era abierta y sincera; su caminar había dejado tras de sí la solemnidad, para arrimarse a la gracia del son.

Ya en la cama, cuando me reveló que era virgen; comprendí que a pesar de haber asimilado perfectamente el flow cubano, aquella inquietante jóven no había renunciado a según qué valores de la milenaria cultura japonesa.

Andaba yo absorto en este pequeño pensamiento, cuando sin dilación alguna procedió a hacerme la felación que probablemente, más insolentemente menospreciaba los límites entre lo carnal y espiritrual.

Así era Kyoko




Thursday, November 15, 2012

La Tierra de Mentoria

Parece que no esté, pero está; papá mentón tiene perfectamente estructurado todo en su cabeza.


La vida no se define con cuatro clusters; es una frase que papá mentón solía pronunciar, mientras se apoyaba en su bastón y erguía su contundente mentón orgulloso.

Nos encontramos en Mentoria, la tierra donde el tamaño del mentón es más importante incluso que el del miembro viril. Papá mentón es el sabio de esa región tan próspera en conocimientos. Los niños danzan alrededor de él cada mañana, cuando sale a pasear y a saludar a los vecinos de la villa. A veces, Papá Mentón es un poco cascarriabias; deberíais verlo durante los meses de más calor, cuando las moscas merodean constantemente su mentón. ¡Cómo se pone papá Mentón! Alza su bastón sin dudarlo para ahuyentar a las moscas cojoneras.

Papá mentón tiene unas cejas muy pobladas; tanto que cuesta vislumbrar el brillo de sus ojos. Le acompaña una extraña música cuando camina. Música Disney, aventuran algunos de los que han estado alguna vez cerca de él.

Papá mentón es un hombre entrañable, aunque absolutamente todos los habitantes de mentoria, saben que más vale no hacerle enfadar.

Papa mentón ha reventado a golpes de mandíbula a 678 personas en toda su vida. Una media de doce cada año, o lo que es lo mismo, una casi cada mes. Padres de familia fueron fulminados de un golpe, igual que alguna mujer de mala vida… pero sobretodo, papá mentón se cebaba con los hombres que lucían larga melena.

¿Porqué? Sólo Dios sabe porqué.

Aún así, y por el contrario de lo que se pueda pensar, muchos hombres de espesa cabellera paseaban por mentoria, aunque si veíana papá mentón deambulando por la city, se acojonaban de manera lamentable. Más de uno, para no renunciar a su cabellera, se había cambiado de sexo.

Gente curiosa, la de Mentoria.

Tuesday, November 13, 2012

Lo curioso fue que no supe qué responder

En la transición que va de otoño a navidad; allí dejamos nuestros mejores votos; nuestras mejores intenciones; Printadas en la tierra, en la roca; allí donde las respuestas solo nos las podía dar el cielo, el viento; las nubes; allí donde no valía la pena la palabra humana; allí es donde pudimos guardar todo lo bueno; todas nuestras sensaciones… allí siguen, allí, junto con las mejores personas que ya hoy, sé que no voy a volver a encontrar; gente que ocupa un lugar tan importante en mi corazón que me hace querer gritar hasta que la garganta me sangra, gente a la que he dado todo mi cariño; y gente a la que aún así, le sigo debiendo demasiado; no hay tantos, pero siguen ahí; yo sé quiénes son, y me alegro de ser consciente de todo lo que no voy a poder ser capaz de darles en una sola vida; Nunca podré, pero yo me acerco a ellos y se lo susurro; les prometo que voy a aprovechar mi tiempo en su nombre, y que no les pueda dar a ellos por falta de espacio, se lo daré a los que vengan; porque al final, somos eso; corriente.


Así que cuando corro, vaya donde vaya, corro por vosotros; y aunque no encuentre la meta, aunque vosotros no me veas cruzarla; prometo acabar exhausto; darlo todo, desplegar lo que llevo, para que podáis sentiros orgullosos de aquello que estalla, que explosiona, que salta de alegría, que se rompe, se quiebra de felicidad, aquello que continua.

Thursday, November 08, 2012

La democracia perfecta


“Alguna vez”; la mayoría de mis escritos empiezan así, con esas palabras. “Alguna vez”. En realidad eso no significa otra cosa que el hecho de que me predispongo a soñar con una intensidad un poco mayor de la habital. Tengo cosas que hacer; Darme de baja del seguro de los cojones, comprar un cable MIDI para el teclado; colgar el anuncio de la habitación, mirar algún amplificador de voz y acústica… y algo más habrá; Quizás acostarme con esa vieja amiga; tan sólo por el ansia de seguir buscando historias en donde no las hay, por intentar hacer el dibujo de lo que debería ser mi película; tan solo por no morirme sin hacerlo; Quizás por su culo tan redondo y erguido, tan prominente y rígido; por sus piernas tan esbeltas, con las articulaciones perfectamente marcadas; esa piel tan tersa y firme, quizás por ser excompañera de instituto.

Cada uno llora a su manera. Cuando llega el fin de semana cada uno llora a su manera; unos necesitan compañía para hacerlo, otros preferimos la soledad; no hay nadie que nos pueda entender. Nadie puede entender a nadie, pero solo los que lloramos en la soledad nos atrevemos a lanzar al cielo este pensamiento. Morimos solos por acompañados que estemos, pero eso no nos priva de dejar este mundo con una sonrisa. Porque no tenemos a nadie, menos al los recuerdos. Los recuerdos llegan a ser alguien, pues el presente no existe, este es tanoslo la visagra entre el pasado y el futuro. La gente no existe, solo lo que retenemos de ella en nuestra memoria. Por eso, en el momento de la muerte, cuando el futuro que siempre hemos conocido ya no se percibe, no te queda nada ni nadie. Solo tus recuerdos, que pueden ser personas o pueden ser como personas pero estar formados de paisajes y sensaciones. Algunos llaman a esa sensación dios. Otros preferimos llamarlo nostalgia, qué más da, si todos nos hallamos de la misma manera frente al precipicio. Sí, el momento de la muerte es lo más democrático que vamos a conocer nunca; Ahí estamos todos, desnudos, viejos y ajados ante la nada. Con el mismo miedo en la conciencia. Solo hubo un momento parecido a este, fue al nacer; pero eso fue el después de. Esto es el antes de.

Tuesday, November 06, 2012

Las caras del Maestro

T-Súnion es T-Moonie cuando alcanza su estado familiar (cuando piensa en los suyos aunque esté en el trabajo).


T-Moonie es Papá Mentón cuando se muestra contento y dulce. Sin estrés.

Papá Mentón es Habbah Negrah cuando se revela como un hombre conciliador con sus discípulos, orgulloso de ellos.

Habbah Negra es Big Little al mostrar su parte más oscura, aquella que contrae la realidad (implosiones) y genera gusanos espacio-temporales

Big Little es T-Súnion cuando sus iguales y superiores lo consideran vulnerable.

Monday, October 29, 2012

Al salir de casa

Yo lo siento igual que tú; siento que nos estamos echando a perder. No te creas que sólo  tú percibiste que ya no bates  a la luna en la carrera por reinar en lo alto de la noche; No te creas que, para tu envidia, permanezco igual de desafiante que otrora ante el oleaje.

Los brazos me pesan un poco más cuando intento abrazar todo el horizonte que mis ojos alcanzan a ver. No creas que sólo tú ya no saltas para borrar el sol de un manotazo; no creas que su ardor ahora es un poco más molesto solo para ti; No creas que ya no suenan tan fuertes las carcajadas, que los momentos son tan brillantes e intensos; que los caminos de vuelta a casa ya no son casi como el último paseo que das antes de que la tierra estalle. No creas que en mis letras permanece la misma ilusión, la ilusión del primerizo en esto de la vida; No, no. Ya me han contado por encima de qué va esto; ya me han hecho un breve resumen de lo que cabe esperar; nada es lo que pretendimos en su día; hemos conquistado, conquistamos y conquistaremos menos de la mitad de lo que nos atrevimos a soñar; Este no es aquél relato perfecto, en donde claro que hay tristeza, pero detrás incluso de lo más jodido cabe aprender una gran lección; no, aquí hay cosas absurdas, momentos sin sentido, historias que acaban a medias aunque tú pienses que deberían continuar, sinrazones que conforman por paradójico que sea, el sentido de todo; Significados que esperas ver aparecer a la vuelta de la esquina, pero que nunca llegan. Ya te digo, a mí también me hablaron de ello .
Entonces...

Entonces está ese momento en que sales por la puerta, sabiendo que hay algunos de tus amigos esperándote ahí fuera; ese momento en que revisas si llevas encima las llaves, la cartera, el teléfono. Ese momento en que tomas aire y empiezas a bajar las escaleras;
Ese instante es lo más parecido a nuestra propia novela.
La gente no se debería extrañar al ver a alguien sonriendo a solas por la ciudad.
 

Friday, October 26, 2012

Este ni Andújar

El partido ha empezado; no es un partido cualquiera. Es el último partido. El más largo, pero el último. Gana quien se despereza con más sentimiento; quien mejor se retuerce entre las sábanas; a quién más le duele la luz del amanecer; Gana aquél que es capaz de fundirse con el tono pastel de la estancia.
Ese es el partido que vamos a jugar; el de las tenues vivencias; el de el eterno domingo, el de, ¿porqué no reconocerlo?, las largas relaciones, la familia y los amigos; ese es nuestro último partido. Hay que saber jugarlo. Si cometes un error nunca va a ser el definitivo, pero va a costar olvidarlo mucho más que en el resto de encuentros. Aquí todo es mucho más reflexivo; aquí la vida es como un buen vino; va pasando, la vida va acompañando, es así. La vida cuando se vive de verdad, es cuando te acompaña tú siendo nada.
No eres su dueño, ella es solo tu compañera de viaje, tu propia vida. Es como estas nubes grises de hoy que me obligan a vomitar todo esto; Sí, hoy estoy muy de vuelta. Estoy brillantemente de vuelta, y este ambiente depresivo me gusta sentirlo así, sobre el hilo de tiempo extendiéndose, plácidamente.

No, hoy no me vengas con grandes y atolondradas ciudades. Hoy no me sirve lo urbano.

Tuesday, October 23, 2012

Un tatuaje, una derrota

En contra de los tatuajes, debo decir. Un tatuaje, una derrota. Quizás no es para tanto. No. Hay gente que lo siente, hay gente que realmente necesita tener ese dibujo grabado en la piel, más allá de lo que puedan opinar los demás. Pero siento decir que ese no es el caso de la mayoría. Un tatuaje, una derrota. Sí.
La cosa, a mi parecer va así: uno se tatua por la necesidad que siente de diferenciarse de los demás. Renuncia a cultivar su talento en el campo que sea, descartando por ende una forma de destacar limpia y verdaderamente gratificante. En vez de eso ataja tatuándose el cuerpo. Es esta una manera de ser distinto en la que no se ha de invertir esfuerzo alguno. No es necesario potenciar ninguna faceta personal para ser reconocido. Solo esperar a que el tatuador acabe su trabajo.
Un tatuaje, una derrota. Nunca una forma de arte habrá hecho tanto daño a la sociedad. Nunca una forma de arte habrá servido paran adormilar a las masas, o peor aún, para hacerles creer que ya tienen aquello que anhelaban, aquel objetivo para la consecución del cual hacía falta transgredir las normas.
¿Cómo era?
Ah, sí:
Un tatuaje, una derrota.

Monday, October 22, 2012

El poder de la tómbola

Dame algo de ese Nesckuik, solía suplicar;


Dame algo de ese aroma color naranja y miel; Dame un poco más de esa bombilla enroscada en esa lámpara tan 70s. Dame, un poco de papel forrado; esa mezcla prodigiosa; dame algo de los mejores cuñados; de las mejores suegras; dame algo de tu barrio, por dios; Dame el tiempo sin rodeos, el tiempo como es y como pasa; Dame las instrucciones precisas para vivir, sufrir, divertirme y morir. Dame de ti; dame de tu Valliranesca; de tus conos pica pica, dame de tus mezclas como te he dicho; abuela mía; dame de tus cables cortados, de las pistolas de 8 bits; dame un poco más de la clave, de la sonrisa; de la llegada de la navidad, dame un poco de mí. Devuélveme a tu lugar; llevándome siempre muy lejos, pero siempre haciéndome sentir como en casa; siendo el punto, por fin el punto donde nada cambia y todo es igual;

Tuesday, October 16, 2012

El sonido blanco me molesta


Cuando lo consigues domar; cuando consigues domar esa cabeza de habbah negra; Cuando consigues calmar a la bestia parda; cuando consigues adormecer sus instintos más oscuros después de haberle invocado con ramas secas,… entonces viene a ti todo lo que debe venir.

Mi historia es normal, como la de cualquier otro ser humano: unas botas gastadas, cansancio, el sol pegando fuerte en la cara y una carretera larga. Las compañías las vas encontrando por el camino; la música nunca te abandona, incluso en los momentos más silenciosos la notas acariciándote la espalda; Mi historia es una historia normal; palizas, hemorragias, gritos en el bar; Yo cubriéndome el hígado, yo dejándome la piel por mis amigos, yo pereciendo;

Aún hay gente que se atreve a preguntarme según qué mierdas; aún hay gente jodidamente estúpida que se atreve a molestarme; no te confundas, yo puedo ser muy hijo de puta; yo puedo ser peor que la propia carretera que enfilas. Puedo ser más cabrón que tu propio destino. Pero ahora estoy cansado; sólo quiero una copa, algo de buena compañía; quiero un poco de calma y una cerveza mezclada, quiero relax, no quiero más mierda, ok? Quiero charlar un poco sólo. Ven aquí, ven aquí.

Thursday, October 11, 2012

Aún hoy


Aun hoy por las esquinas de las grandes residencias, por los rincones de las grandes urbanizaciones, hurgo con mi nariz hasta el fondo de los vértices; muevo las manos en el aire y trato de retener una capa fina de electricidad estática que debe ser lo que tú dejaste a tu paso; porque algo debiste dejar;

La bicicleta, y el camino de tierra. Elementos siempre presentes. El pase en profundidad, allí en la pista del frontón. Alberto se desmarcaba, yo apenas miré. Fui Laudrup durante unos segundos magníficos. Después volvíamos sudados, y deseaba ver a Nuria en bañador saliendo de la piscina; Deseaba que me tratara con desprecio si hacía falta, pero que me dedicara, al fin y al cabo unas palabras. Carlitos, su hermano menor, jugaba conmigo en el parking a pelota, ella nos reñía porque su moto estaba aparcada muy cerca. Yo sumaba 14 años. Imagínate;

Hablo de esa sensación, esa es la que se ha ido y no va a regresar. Ese olor a libro de texto salido del horno, esa primera vez, hablo de ese sol que quemaba de verdad; directo a la piel.

Eso no va a volver, mucho es que no lo haya olvidado, que recuerde la sensación aunque ya sea incapaz de revivirla. Otros habrían seguido su camino. Pero yo sigo ahí, junto a Miguelón, al Frentudo, al rey del futbolín. Ahí sigue Macario Chufa Doble Valdufa . Yo fui un héroe a mi manera. Lo importante es que yo lo creyera.

En la pizzería Héctor era tratado con respeto, labrándome un futuro entre los grandes; época dorada hasta que llegaron Abel y compañía, los esbirros de Patty, la princesa de Calafell. Mis sueños se empezaron a desintegrar la primera vez que me enamoré. Justo cuando entraba ella, mi alma salía por la puerta derrotada. Aquello era demasiado para mí; jugando a la serpiente, tratando de batir el récord de puntos sólo para tener algo de que hablar con ella. Jamás lo logré. Y ella siempre fue la puta malcriada que conocí con 16 años. Apuesto a que lo sigue siendo. Tan eclipsada por su propia belleza y por los encantos y ventajas del mundo más machista, no ha sabido cultivar su espíritu. Ojala no sea así. Ojalá me equivoque. Su mirada ausente cada mañana, ya con 20 años, allí en el café; Su madre la acompañaba. Yo pasaba por allí para ir a trabajar y rezaba para que me mirara. A veces lo conseguía. Ella hacía un gran esfuerzo, era como si librara la batalla más sangrienta contra el destino, como si luchara contra su propia naturaleza perfecta: Levantaba el labio sin cambiar la expresión de sus ojos: Me estaba sonriendo (vía el más venerable desdén).

Yo aquí sigo, perenne yo en mis percepciones. El mundo no es capaz de cambiarme. El mundo humano no puede conmigo. Sigo como el puto primer día. El puto primer día que descubrí que si yo mismo era de alguna manera, era exactamente esa. Esa que es esta. Por eso homenajeo la verdad absoluta, esa a la que no podemos llegar como hombres. Porque mi impertinencia ante el temporal me hace creer que por lo menos me acerco. Me acerco a lo absoluto porque aún hoy no he cambiado nada.

Tuesday, October 09, 2012

No eras una inocente

Lo que pasa, Peter, lo que pasa…


(entonces me agarra la cara con sus palmas, noto la humedad de sus lágrimas en mis mejillas).

Lo que pasa es que estoy jodidamente harto de ser Blanco.

Pronto me someteré a una operación para alargarme el pene, y a otra para tostarme la piel.

Yo le dije que para lo primero sí que era necesario operarse, pero que para lo segundo sólo hacía falta tomar el sol

Él me contesta que no tiene tiempo, y de repente me da por pensar que sus problemas no tienen nada que ver con los míos.

Yo sueño con una california instaurada en Catalunya; con un nuevo país lejos de Rajoy y sus esbirros.

Hoy leo que uno de cada cuatro españoles aboga por abolir el sistema autonómico. Genial. Parece que todos estamos de acuerdo en que las cosas deben cambiar. Unos nos vamos y otros se centralizan, y tan contentos.

Ese es uno de los problemas que me rondan por la cabeza; el otro es averiguar porqué te sigo recordando, porqué no te dije que te quería cuando hicimos aquél picnic en el Tibidabo, porque no traté de hacerte el amor la segunda o la tercera noche. Porqué lo hice tan mal. Hoy sigues teniendo un sabor muy poco residual, demasiado instalado en mi interior; profundo y según como doloroso. No te interesas por mí; siempre soy yo quien pregunta. Te hice mal? Es eso? Eres rencorosa? Fue aquello de Madrid? Fue que cuando estuve allí no te fui a ver? Eres jodidamente hermosa. No tenemos nada que ver. No te llamo la atención lo más mínimo. Tendré que follar a mujeres ocasionales. Tú podrías haber hecho que me detuviera; ahora estaría disfrutando de un sistema de bienestar mucho mejor que el mío; estaría pasando frío en las calles, pero no respiraría aire contaminado. Practicaría turismo sanitario y sería tan hijodeputa como los tuyos.

Tú, tu teatro. Menos mal que te dedicas a esa mierda. Cuando lo pienso, me relajo y me digo que no eras para tanto; soy un maldito tsunami cuando pienso en ti, me vuelvo inestable. Una masa más que tectónica, tetónica. Bueno, tetónica tu, que buenas peras tenías.

Qué mal lo hice todo. Nunca he perdido nada porque nunca he tenido nada. Algunos firmarían por obtener este resultado. Yo ya estoy harto de los empates.

Ah, una cosa más: Cuando me siento feliz, me siento TAN feliz que soy incapaz de compartir mi felicidad.

Wednesday, October 03, 2012

La perorata me emociona

Vendrás mañana? Lo pregunto más que nada para saber si podré dormir esta noche. Si podré conciliar el sueño. Hay un coche negro ahí fuera, aparcado al lado de la carretera… el tipo que lo conduce me está mirando, madre, me está mirando.


Fuiste tú quien rompió la ventanda, quien escondió los vínculos y las estrellas? Joder, abre la puta puerta; Si hoy no estás , dime por lo menos que mañana sí que andarás por aquí; es el momento de convertir el Hospitalete en la parte más magnífica de Belfast. Tú lo sabes tan bien como yo. Es momento de marcarnos la historia en el pecho, para dejar nosotros así nuestra huella en ella: No nos van a borrar, esta vez no nos van a borrar de la historia; Esta vez vamos a caminar por encima de sus rabias y de sus envidias, esta vez no nos van a poder callar, por lo mucho que tenemos que denunciar. No lo van a lograr.

Me gustaría que estuvieras aquí, viviendo esta rebelión, porque todos hemos de sentir dolor para vivir de verdad. No me voy a quedar atrás; yo también siento a veces el deseo de formar parte de algo que está por encima de mí, yo a veces también siento el deseo de ser inmortal, de permanecer por encima de los tiempos; y esta es la forma en que elijo hacerlo; luchando por una ilusión que va más allá de mi territorio.

No me llames nacionalista; no me llames nacionalista; no lucho por algo que ya existía. Lucho solamente por lo que tiene que ser, por el orden natural y por la justicia. Lucho por un mañana mejor.

Wednesday, September 26, 2012

Cuando Rouco Golpea por enésima vez

Gregory Mudson levantó polvareda con aquella exposición fotográfica. Mucha más aún, con aquél video en ultra slow motion, en el que durante dos horas se mostraba el descoyuntamiento de Jimeno, que en realidad había tenido lugar en fracciones preciosas de segundo.


Sí. Ted Jimeno, hombre depresivo donde los hubiera, había perdido su trabajo dos semanas atrás, y su hija, la niña de sus ojos y único motivo por el que seguir adelante, había sido arrollada accidentalmente en un parquing dos días después. Ted Jimeno, como es fácil deducir, decidió quitarse la vida una semana más tarde del fallecimiento la pequeña. Pero antes tomó la decisión de convertir su suicidio en algo público. Una medida sorprendente cuando lo habitual es llevar a cabo este acto de modo íntimo y cargado de pudor.

Así pues, Ted Jimeno quiso hacer algo grande por la humanidad antes de dejarse ir.

Aún hoy, muchos se preguntan porqué tuvo tiempo de pensar en la raza humana, cuando ya no había nada que le retuviera en nuestro mundo. Sea como fuere, ahí estaba, enviando una amenaza de muerte velada al mejor fotógrafo de la ciudad. No sólo le amenazaba a él, si no a toda su familia: A su hija Kelly,  asu esposa Matt e incluso a su perro Gazapo.

¿Que qué pedía a cambio de no degollarlos? Convertir su muerte en una obra arte.

Nuestro fotógrafo, esto es Gregory Mudson, también apodado “fotógrafo del cielo”, desde el primer momento en que recibió la carta de Jimeno confraternizó con él. La Justificable Oscuridad, sentimiento acerca del cual ya había hablado en alguna de sus conferencias, sentimiento el cual, según él, le había hecho llegar tan lejos en la fotografía, sentimiento sin el cual, carecería de una parte básica de su inspiración y óptica personal, la Justificable Oscuridad, que iba diciendo, le hizo querer desde el primer momento a ese pobre hombre de apellido Jimeno. No hizo falta más que una carta que justificara la coacción, para que Gregory se pusiera manos a la obra con Jimeno.

Se reunieron en una antigua nave industrial de las afueras de la ciudad. Gregory llevó su mejor equipo de cámaras. La mejor iluminación. Su hija Kelly le acompañaba, él había detectado en ella la Justificable Oscuridad, así que estaba tranquilo. A Jimeno tampoco le importó que la pequeña estuviera allí, más bien al contrario, era una forma de recordar a su propia hija.

Todo fueron buenas palabras; Todo fue amor: mientras Kelly preparaba la iluminación sonriente, Jimeno le explicaba a Gregory cómo se imaginaba que debía ser el otro lado, para después preguntarle si las cámaras le favorecerían. Kelly decía que no con la cabeza mientras escuchaba a los dos hombres; ahora preparaba un té para ellos. Al acercarse a Jimeno con la bandeja, dejó que le acariciara la cara, y que le dijera que le recordaba a su hija. Ella seguía sonriendo, tan llena de vida, tan contenta por aquellas palabras; Gregory buscaba la mejor iluminación, el mejor encuadre. Jimeno hacía muecas divertidas, que se monitorizaban perfectamente. Aquello era una comunión magnifica que desarbolaba cualquier mala intención que pudiera tener, si es que la tiene, la figura de la muerte.

La recortada era de Jimeno, la tenía desde hacía mucho tiempo, desde que era adolescente; la compró cuando trabajaba para un granjero de Ohío y dormía en su establo. El viejo le ayudó a pagar la mitad del arma. “Tu seguridad es mi seguridad” le decía el viejo. El rifle estaba ya herrumbroso, pero Jimeno la había probado dos días antes, cuando tuvo tentaciones pero se acobardó. Acabó disparando al aire y volando el techo de su jodida chabola, porque aquello no era otra cosa más que una miserable chabola.

Fue cuando colocaron el arma a un metro de la cabeza de Jimeno, justo en frente, y apoyada en un trípode, cuando los rostros de todos los allí presentes se tornaron serios. Fue un acto de solemnidad, pero no se palpó miedo ni arrepentimiento en la nave. Hubo dolor, como no, pero también fortaleza, decisión y superioridad frente a la idea de la muerte. Del gatillo de la recortada pendía un hilo que Kelly entregó a Jimeno. El tenía los ojos inundados de lágrimas y Kelly también se emocionó. Ambos se fundieron en un fuerte abrazo. “Adiós, mi niña”, le musitó Jimeno. Al separarse, Jimeno ya tenía en la mano el hilo que activaría el gatillo. Gregory hizo un ademán de inclinar la cabeza para dar a entender que todo estaba preparado.



Rouco Varela, figura demoniaca donde las haya, no tardó nada en poner el grito en el cielo: “salvajismo”, “blasfemia”, “ultraje al señor”.



“Y yo me canso” explica Gregory, “y yo me canso de decir que la belleza es belleza, que lo consentido deja lugar a la pureza en el disfrute de la belleza, y yo me canso de tratar de saltar por encima, pero no me dejáis, hijos de puta, no me dejáis. Me cogéis de los tobillos y yo no he hecho daño a nadie, ni molesto tampoco. Hijos de puta. ¿Qué teméis? ¿Qué es lo que teméis? ¿Que la plebe descubra el nuevo estadío? ¿Qué seáis prescindibles? Rocas, rocas de mar; no somos más que los chasquidos, sólo que se nos permite soñar. Entended que no somos más que eso. Rocas, sólo que se nos permite enamorarnos. La difracción de una quijada, la metralla abrasando el globo ocular, la danza progresiva de la lengua convirtiéndose en colgajo, pero sobretodo, el momento en que se apaga la luz en la cabeza de uno y sólo queda la oscuridad… ¿cuál es ese momento? Hasta qué parte se debe machacar un cerebro para que éste se rinda? ¿A caso la búsqueda de ese instante ínfimo, no es la más bella de las artes?



Reflexionemos.





Friday, September 21, 2012

Ochentoctubre

Octubre, los corazones negros se contraen, la enemistad perdura, aligual que los adoquines que alimentan el verdín. Octubre, las habbahs Negrahs parecen encontrar la simbiosis junto con los ambientes cálidos y acogedores.


Yo en octubre no hago más que llorar por dentro y tragarme mi propio sudor. Notar lo amargo que es el mundo, llevarme a mejor con la muerte; llamarla amiga… eso sí, sin hacerle feos a la vida. Octubre con gafas de pasta sería otro mes más. Pero octubre no está para mariconadas. Octubre vuela por encima de los demás. Todos lo saben; octubre le llega a uno hasta el fondo; con todas las historias anónimas de otros protagonista que sintieron lo mismo que yo, y que tampoco llegaron a firmar nada de nada. No firmaron un solo contrato.

Por encima de la enfermedad, del dolor, y del amor. Allí se encuentra el pico de octubre; eternamente sentado, muerto de cansancio, pero con los brazos abiertos para seguir abrazando, con la necesidad de abrazar pese a estar apunto de fallecer; así es octubre; lo más parecido a la nada; necesita de todo lo demás. Pero todo lo demás también sólo encuentra su sentido más puro cuando siente sus brazos alrededor.

Belfast, maldito Belfast, bendito Belfast; jodida moqueta; los niños, la leche por la barbilla; la falta de servilletas; el carbón, la permanente convivencia con el desespero; el desgaste de encontrarse con la perenne supervivencia. Pero también los campos yermos, la hierba húmeda, el viento que te punza, los deseos se mastican, se pueden masticar, los asuntos pendientes son las sierras que siempre vas a tener delante. Octubre se te mete jodidamente adentro. Debes hace esfuerzos por seguir respetando a tu propia vida; porque solo tienes ganas de irte, de marchar, de no volver ni saber nada de nadie más. Así es Octubre.

Tuesday, September 18, 2012

Al final del camino aburrido

El tiempo se me acaba, lo noto. Ha sido un placer, pero ahora me he de ir. Demasiado discreto para estar aquí. Esto es un error. Demasiadas pocas plumas que lucir. Demasiadas pocas ganas de trepar por trepar. Demasiado espacio para la paciencia, la comprensión, y mucho más aún para el virtuosismo. Mi tiempo se acaba, no tengo mucho tiempo. No todo lo que me llevo es malo. Hay algo bueno, o eso quiero pensar. El tiburón hace tiempo que me eligió como apetecible carnaza, pero hasta ahora había encontrado otros torsos ocasionales que desguazar con sus fauces herrumbrosas pero implacables. Ahora ya ha llegado hasta mí y tiene muchísimas ganas de acabar con esto. Me huele, y yo me huelo mi otra vida. Siente mi sabgre caliente, y yo me imagino que quizá lo que venga después sea un poco mejor. Se acerca mi momento y él sonríe y mueve la cola de júvilo. Se frota las manos y se alborota como un chimpancé encaramado a su jaula. Roza la histeria durante un instante mágico, pero pronto se contiene.


Hoy quizás no dicte sentencia, quizás mañana. También husmea mi miedo. Es un perro malo, yo soy sólo la rama seca.

Wednesday, September 12, 2012

Noche de guardería


El viejecillo da vueltas a su caja musical. El autobús recorre la ciudad. Los murmullos de los pasajeros se convierten en un rumor; al igual que las luces que puedo distinguir a los pies de los edificios grises y rectos. De nuevo piso el alquitrán frío y húmedo de esta gran ciudad con mis botas de cuero. Mi solo contacto con este suelo, me hace evocar aquella noche, aquella noche de guardería. En aquél médico, entre aquellas sillas. La sala de espera. Y tu cuidándome, como siempre. Y yo tranquilo y excitado a la vez.

Hubo una vez una gran avenida con algún MacDonald’s, hubo una vez coches que viajaban más rápido que la velocidad del neón, hubo una vez que hubiera muerto para regalarte inmortalidad. La hubo, hubo aquella sensación pura de protección. Tus caricias eran muros infranqueables para la velocidad de la ciudad. Tu caminar me hacía invulnerable. Mirabas la hora puntualmente. Tus ojos después se perdían en el cosmos. Yo te cogía de la mano y me dejaba llevar. Eras tan inmortal, tan bella, tan ausente. Lo eras todo absolutamente; Y me permitía reírme de la ciudad porque tú me llevabas. E ir al médico no me daba miedo. Encontrar sentimientos era tan fácil como coleccionar cromos, el olor de plástico no sentaba mal, los ejecutivos eran mis divertidos osos de peluche. No existía mucho más en aquél mundo, precisamente porque todo estaba por desvelarse.

Y tú me tenías totalmente. No quedaba nada de mí fuera de ti.

Friday, September 07, 2012

Tenryuubyto's toys

Toda la crema de cacahuete del mundo no va a aliviar mi dolor; octubre me empieza a llenar el pecho, y sé que voy a estallar. Jugando con fuego no, con lo siguiente, me hallo. Pero Calafell me eterniza, así que puedo estar tranquilo de verdad…. Y es que por encima de las particiones hay un whole.


Fíjate, ¡utilizo términos en inglés! Al final algo habré aprendido después de estos dos años y pico en la parte más occidental de mi vida: Sí, he aprendido a ser más hipócrita, a beber de la nada y a mear nada. He aprendido a negociar con la nada, he hecho de la nada mi estilo de vida. Esta rueda dentada está acabando conmigo. Sabes, lo necesito. Necesito ir a Calafell. I do need that, como diría mi lado más podrido. Podemos poner a Dios por testigo; podemos tratar de resolverlo de algún modo.

Cuando la ignorancia no es suficiente (---¿suficiente para qué? Me pregunto a mí mismo, y acto seguido me respondo “para tu puto culo, cabrón. Y así lo dejo---), se convierte en la esencia de la autoridad. Pero qué más da. Me estoy imaginando oliendo el plástico nuevo de las barcas hinchables con las que surcaré la costa, me estoy imaginado las palas, e incluso me estoy imaginando junto a la chilena; fíjate como estoy hoy de vendido. Estoy loco. Soy un viejo loco.

Thursday, September 06, 2012

La prima del amigo Riesgo

Esta esquela es un tanto controvertida, pero creo que puede llegar a tener algo de sentido, así que cállense, mis millones de detractores de mierda.


Andaba yo pensando en todo esto de la prima de riesgo. La prima de riesgo bien podría ser una mujer cuyo nombre jamás sabremos, pero de la cual sí conocemos algo evidente, esto es su parentesco con Riesgo, aquél pueblerino mesetario asqueroso del cual a menudo nos avergonzamos.

Bueno, la gente -entre al que me incluyo-, sigue sin entender porqué un día sube la prima, otro baja, pero nunca acaba de solucionarse nada. Hoy, en el trabajo, una chica decía “si baja, que baje y no vuelva a subir, y si sube, que suba tanto que dejemos de jugar a este estúpido juego”. Bueno, me he permitido exagerar un poco sus palabras. Pero qué más os da, si no leéis una mierda.

La cosa es que después de su observación se ha hecho el silencio. Nadie ha sabido contestar porqué a estas alturas de temporada continuamos sometidos a la sinrazón de una tal prima de Riesgo. Yo he pensado para mis adentros, sin atreverme a decir nada algo así como la siguiente respuesta:

“Esto es una especie de pasatiempo para dinosaurios especuladores, donde el principal objetivo es estirar la soga que ahoga a un país, dejándole solo el aire suficiente para que pueda seguir pidiendo clemencia”.

Después de pensar esto, la desazón ha invadido mi corazón, más que nada porque al principio, esta teoría me ha parecido bastante lúcida, pero acto seguido he caído en que en la vida, todo se rige por este principio. Incluso las relaciones entre hombres y mujeres. Ya lo decía aquél chiste extremadamente misógeno: “cuanto más fuerte les pegas, más rápido vuelven”. Ese es el único arte del capitalismo: el repartir sufrimiento y dolor en la justa medida para que nadie llegue a prescindir de las soluciones que éste mismo sistema ofrece en forma de adicción al consumo y felicidad en serie.

Pues eso, la prima de riesgo, puede ser económica, o puede ser humana, pero es una mala puta .

Monday, September 03, 2012

De vuelta en vuelta

Cae agosto laminado; como una tabla de madera más; algunas virutas, de profesión follaputas, saltan graciosamente. El polvo se ondula, y el carpintero, que según muchos se llama José, ya ni repara en su propio trabajo. Tantos años haciendo lo mismo matan la curiosidad del más ávido de saber.

No han cambiado muchas cosas. Más de uno estaría orgulloso de oír algo así a  estas alturas. El mundo está my mal, así que más vale pájaro en mano que ciento volando.

No lo sé. Yo lo único que quiero es ir a Tenesee.

Se aproximan 4 dás de fiesta. Si no puedo ir a Tenesee iré a Calafell e intentaré homenajearme. No tengo nada. Lo sé. Por fortuna no soy lo que tengo, si no lo que siento; Por todo lo demás no vivo.  Veamos el octubre está lejos, pero ya se empieza a laminar también. Si consigo un poco más de dinero me comparé un coche, sólo un poco más. El objetivo es sencillo: Llegar a mi Andorra soñada. Hemos empezado son buen pie este otoño. Creo que conforme pasan los años, uno aprende a llevarse mejor con la muerte, y por tanto, con las estaciones que más se asocian a ella. Este otoño me está sentando sorprendentemente bien; la decadencia de la vida, este otoño me está sentando mejor que nunca. El mundo está mal, y yo hoy vivo en mi realidad mejor casi que ayer.  Recuerdo a Jess por ser tan fugaz; recuerdo a Charlotte por ser francesa, recuerdo a Alice por ser dolorosa. Francia es condenadamente parda, crepuscular, malnacida.  Son abominables, sus seres. Me dejan una huella horrible.  Bueno, espera, también estuvo esa Tal Audrey, el armario loco. Ella no me quema en la espalda.

Pronto anochecerá. No tengo la necesidad de demostrar tanto como antes. Ahora quiero enseñar solo lo mejor. Sin complejos. Es hora de dejar de avergonzarse.

Friday, August 10, 2012

Los ladrones en agosto

Los ladrones van haciendo su trabajo; tú los ves y no dices nada. Cada vez son más rápidos y metódicos.  Igual que cuando fui a esa última disco en donde estabas. Eres la segunda parisina a la que beso, y no podía ser de otra forma, tienes un sabor especial. No entiendo porque estáis tan “por encima” de todo. Al final, parece incluso que choquéis entre vosotras. Es mentira; miento. A pesar de ser iguales entre vosotras, sois especiales e irrepetibles.  Sois un muro por el que los ladrones como yo, no podemos trepar. Un muro frío y alto.
Allí estaba el muro; paredes de yeso extremadamente  frías a pesar estar en pleno agosto. Voy a repetir; voy a treparlo alguna vez, voy a dejarme de hispanas de una vez. Voy a tener una piscina para los dos. Queridos amigos, me voy de casa.
Tú no estás, me has dejado vacío, pero ya me he topado con algunas que me han hecho lo mismo. Ya no lloro, madre, ya no lloro, pero tampoco me encaramo a mi dolor para escupir letras sentidas. Ahora lo que tengo es esto: esto me lo da una tía super guapa de París, que tiene un tatuaje en la muñeca. Pone algo en inglés, pero ya ni recuerdo el qué, así que imagínate. Anda, que vamos bien.
Hay algo a pesar de mi edad (ya 28 años) que sigue presentándose en mi corazón con la misma intensidad de siempre. Es California.