Ves, ves! te lo digo yo!
Hace mucho tiempo que quería hablar de Ibarretxe. Él viene de otro lugar definitivamente. Hay ondas siderales a su alrededor que todavía retumban en mis oídos, y aunque él aún esté habituado a ellas, es increíble la facilidad con la que ha aprendido la característica pantomima gestual del resto de los políticos.
El otro día le esperé entre bastidores. Entró en el lavabo, y yo fui detrás. Vi que no meaba por la picha, pero no te sabría concretar de donde salía su pipí. Por el ombligo, igual.
Lo agarré de la espalda por sopresa y lo empujé contra la pared opuesta al meadero (dió un giro de ochenta grados sobre mí). Yo era el eje-ejecutor. No salía de su asombro. Sus gorilas no debieran tardar en darse cuenta, por lo que tenía poco tiempo.
Le pregunté el porqué de la secesión. Él pidió ayuda. Gritó fuerte. Antes de huir, le dije que lo sentía mucho.
Salí por la ventana que aba al patio interior y escalé. Me empecé a plantear, mientras iba de una escalera de incendios a otra trepando como un mono, lo que había llegado a hacer por dinero...Cómo me podía haber involucrado en un asunto que iba más allá de las altas esferas públicas. Me pregunté cómo por dinero había aceptado el encargo de Jose María Aznar.
Decidí que hablaría cuanto antes con los poderes fácticos y destaparía la organización clandestina que Aznar había montado. Se acabó todo el dinero, se acabó el prodigioso crecepelos secreto que el expresi se había dignado a prestarme.
Me alegré por ser PERSONA en mayúsculas de nuevo.
Sabía que vendrías a verme a la cárcel antes de que me envenenaran, y también sabía que me envenenarían antes de que me diera tiempo a explicar claramente cuales eran las intenciones de esta plataforma ilegal para la que había trabajado. Quizá no me diera tiempo de implicar a Rato, ni tampoco a Ibarra.
Decidí qué debía hacer primero. Solo había tiempo para escribir una carta. Me podía despedir de ti, o acabar con la lacra que envuelve al mundo.
Traté de hacer ambas cosas. Me di cuenta de que escribía un canto a la vida y a la inegridad, y así nació mi poesía más completa.
Más tarde, ya morido (en el cielo, las almas no hablamos de muertos, sino de moridos), te he visto crecer en un mundo honesto que tiene por condena no creerse nunca del todo bueno y nunca fiarse de sí mismo. Por eso las cosas sé que van a volver a degenerar, pero habrememos, nosotros habremos. Nosotros HABREMOS, y te esperaré junto con los que nunca apostamos por ningun metro cuadrado de inguna parte del planeta.
Tuesday, October 02, 2007
Thursday, September 27, 2007
Esquela 95: Se me acumula el alma cuando la veo
Cada día que pasa, ella está allí. Forma parte ya de la boca de metro. Se debiera llamar Candela, luciera así su nombre a juego con lo que me inspira, que no es otra cosa que sexo desbocado y casi descarnado. Sin embargo es algo más que eso. Cada vez que me meto en la boca, antes he de pasar por delante de ella, y ella me da un periódico. a veces me dice buenos días, otras veces soy yo quien saluda primero. Solo hay una diferencia. Ella, cuando me habla, me mira y me desnuda, me dice que le gustaría apoyarse en una mesa para abrir con más facilidad sus piernas mientras la penetro, o ayudarse de cualquier otro elemento del mobiliario que aparece por arte de magia en mi cabeza. Yo, cuando le hablo, no la miro y callo.
Ella no es solo ese sexo de chupar dedos y arañar espaldas. También es tristeza. Es sencillamente un llanto desde unos ojos de agua azules rodeados de una sombra más lacónica que negra. Su piel es blanca, y a pesar de nunca en la realidad haberla visto derramar una sola lágrima, ya la veo con el rimel corrido.
Entrar en ella, debe ser como entender los secretos más horribles de la tierra; que no somos nada (más que nadie) por ejempo, o, que si somos algo, solo somos algo que cae o se desvanece, algo que se hunde en la espesura de un agua inconcebiblemente espesa, en un lodo de lamentos, en una garganta angustiada, en una lángida desidia de potra drogada.
Ella es dolor puro, y por eso es tan bella. Probablemente ni lo sepa, atuendada con su gorra roja y sus tacones de puta barata. Posiblemente sea tonta perdida y nunca encuentre la oportunidad para crecer, o sencillamente la deje pasar. Quizá sea mucho más feliz que yo. Ella es toda una lanzadera de sexo en estado puro, de vida en definitiva, de un puñado de principales propósitos recubiertos de callejuela y bar de noche, de vecindarios de escalera, de turnos para limpiar la portería, de leves eructos de los borrachos parroquianos de siempre, ella... ella es un atajo de niños compitiendo por decirse "hijo de puta" lo más alto posible, ella es llanto así, y lo lleva dentro, como un paisaje lleva la belleza de ser agreste y yermo, como un castillo porta en el lastre de sus batallas y sus ajadas piedras un recuerdo fascinante para los Nosotros, los que soñamos para y por un tiempo que ya pasó, que ya pasó, que ya pasó, que ya pasó...
Ella es así... es un escrito trágico y carne para comer a la vez.
Ella no es solo ese sexo de chupar dedos y arañar espaldas. También es tristeza. Es sencillamente un llanto desde unos ojos de agua azules rodeados de una sombra más lacónica que negra. Su piel es blanca, y a pesar de nunca en la realidad haberla visto derramar una sola lágrima, ya la veo con el rimel corrido.
Entrar en ella, debe ser como entender los secretos más horribles de la tierra; que no somos nada (más que nadie) por ejempo, o, que si somos algo, solo somos algo que cae o se desvanece, algo que se hunde en la espesura de un agua inconcebiblemente espesa, en un lodo de lamentos, en una garganta angustiada, en una lángida desidia de potra drogada.
Ella es dolor puro, y por eso es tan bella. Probablemente ni lo sepa, atuendada con su gorra roja y sus tacones de puta barata. Posiblemente sea tonta perdida y nunca encuentre la oportunidad para crecer, o sencillamente la deje pasar. Quizá sea mucho más feliz que yo. Ella es toda una lanzadera de sexo en estado puro, de vida en definitiva, de un puñado de principales propósitos recubiertos de callejuela y bar de noche, de vecindarios de escalera, de turnos para limpiar la portería, de leves eructos de los borrachos parroquianos de siempre, ella... ella es un atajo de niños compitiendo por decirse "hijo de puta" lo más alto posible, ella es llanto así, y lo lleva dentro, como un paisaje lleva la belleza de ser agreste y yermo, como un castillo porta en el lastre de sus batallas y sus ajadas piedras un recuerdo fascinante para los Nosotros, los que soñamos para y por un tiempo que ya pasó, que ya pasó, que ya pasó, que ya pasó...
Ella es así... es un escrito trágico y carne para comer a la vez.
Monday, September 24, 2007
Esquela 94: Por una explicación
Existo, en el momento que existo soy actor. En el momento que soy actor interactúo. En el momento en que interactúo, hay un marco. En el momento que hay un marco, construyo un espacio mental. En el momento en que construyo, empiezo a decidir por mí qué es lo más conveniente y lo menos.
Y es dificil, es dificil, porque a veces los caminos tienen señas de papel y tinta. Tinta que con la lluvia se corre, papel que on la lluvia se deshace.
Eres actor, y puedes decidir volar, puedes dejar que el arrepentimiento te rodee, o puedes cometer el peor error, que es pedir perdón sólo para que otra persona se logre sentir un poco mejor.
Saltando entre un espacio y otro, peco enfrente de los ojos de la autoridad, que comete el error de creerse intrínsecamente superior por denominarse autoridad. Y Temo mi marco social, en el momento en que recibo una multa de 125 euros, fruto de una prepotencia que provoca en mí, solamente odio.
Ya no me siento tan bien en mi marco social, precisamente por culpa de aquellos que se encargan de delimitarlo. Un puto policía de mierda que se creyó con el privilegio de volar sin alas por encima de mi cabeza. Desoyó mi lamento y obtiene mi odio como presente. Él está satisfecho con lo que ha decidido. Y eso es lo que más me duele. Porque yo me creo persona, que no es poco, pero me sé sin alas, que es mucho. Ese gilipollas me las va a pagar. Lo mataría solo por haberme negado una explicación. Y me la podía haber dado, me la podía haber dado. ¿qué coño se cree? ya estoy bastante jodido, ya me faltan las suficientes respuestas en esta vida como para que encima me tope con gente incompleta moralmente. Esos son los que deberían estar encerrados en perreras.
No me puedo permitir azorarme. Volveré a mear en las calles y volveré a tocar la guitarra en los parques, porque sin ello, el mundo sería un poco más gris. Porque el mundo brilla como un diamante, en el momento en que lo pulen. Y yo lo pulo meando y tocando la guitarra. Y para ser un diamante debió ser una piedra feúcha antes. Y para ser una piedra feúcha, y yo darme cuenta, tuve que tener percepción, y para que mi percepción me ayudara a adivinar que esto es una piedra feúcha y que tengo que pulirla todavía más, tuvo que venir un policía retrasado mental a recordármelo. Y para que ese policía estuviera allí, tuvo que haber definido antes un marco social que él tuviera que interpretar, un marco en el que yo interactúo, en el momento en que soy actor, previa concepción mía (gracias mamá!)
Policía hijo de puta, me mentiste cuando te pregunté tu placa, pisaste el acelerador cuando golpeé tu furgón, y miraste adelante cuando te dije que me dolía que te sintieras orgulloso de lo que habías hecho. Procuré ser educado y amable, pero con bastardos de mierda como tú, hasta el más pacífico se pregunta si no es necesaria tu muerte para acabar con toda esta lacra.
Esto es lo que provocas.
Y es dificil, es dificil, porque a veces los caminos tienen señas de papel y tinta. Tinta que con la lluvia se corre, papel que on la lluvia se deshace.
Eres actor, y puedes decidir volar, puedes dejar que el arrepentimiento te rodee, o puedes cometer el peor error, que es pedir perdón sólo para que otra persona se logre sentir un poco mejor.
Saltando entre un espacio y otro, peco enfrente de los ojos de la autoridad, que comete el error de creerse intrínsecamente superior por denominarse autoridad. Y Temo mi marco social, en el momento en que recibo una multa de 125 euros, fruto de una prepotencia que provoca en mí, solamente odio.
Ya no me siento tan bien en mi marco social, precisamente por culpa de aquellos que se encargan de delimitarlo. Un puto policía de mierda que se creyó con el privilegio de volar sin alas por encima de mi cabeza. Desoyó mi lamento y obtiene mi odio como presente. Él está satisfecho con lo que ha decidido. Y eso es lo que más me duele. Porque yo me creo persona, que no es poco, pero me sé sin alas, que es mucho. Ese gilipollas me las va a pagar. Lo mataría solo por haberme negado una explicación. Y me la podía haber dado, me la podía haber dado. ¿qué coño se cree? ya estoy bastante jodido, ya me faltan las suficientes respuestas en esta vida como para que encima me tope con gente incompleta moralmente. Esos son los que deberían estar encerrados en perreras.
No me puedo permitir azorarme. Volveré a mear en las calles y volveré a tocar la guitarra en los parques, porque sin ello, el mundo sería un poco más gris. Porque el mundo brilla como un diamante, en el momento en que lo pulen. Y yo lo pulo meando y tocando la guitarra. Y para ser un diamante debió ser una piedra feúcha antes. Y para ser una piedra feúcha, y yo darme cuenta, tuve que tener percepción, y para que mi percepción me ayudara a adivinar que esto es una piedra feúcha y que tengo que pulirla todavía más, tuvo que venir un policía retrasado mental a recordármelo. Y para que ese policía estuviera allí, tuvo que haber definido antes un marco social que él tuviera que interpretar, un marco en el que yo interactúo, en el momento en que soy actor, previa concepción mía (gracias mamá!)
Policía hijo de puta, me mentiste cuando te pregunté tu placa, pisaste el acelerador cuando golpeé tu furgón, y miraste adelante cuando te dije que me dolía que te sintieras orgulloso de lo que habías hecho. Procuré ser educado y amable, pero con bastardos de mierda como tú, hasta el más pacífico se pregunta si no es necesaria tu muerte para acabar con toda esta lacra.
Esto es lo que provocas.
Thursday, September 20, 2007
Esquela 93: Historia Anclada
Esta es la historia que nunca acaba y que siempre empieza. Vamos, que siempre está enmedio, por culpa del puto tiempo que hace que te conozo quizá, quizá por tu cara siempre sonriente cuando está en frente de la mía. Sé que tienes unas intenciones normales a día de hoy... ya sé que no pretendes lo que pretendías los días de trivial en que insinuabas tan cerca de mis labios tantas cosas, que siempre perfectamente comprendí sin que me dijeras nada. Sigues siendo igual que cuando te vi crecer. No puedes depender solo de ti nunca, siempre necesitas a alguien a tu alrededor....
Recuerdo que una vez partia hacia una isla justo en el momento en que más te quise. Vi facil construirme a mi dejándote un poco en el olvido. Para entonces todo esto fue sencillo...
Pero ahora, después de tanto tiempo, tú has seguido apuñalando tu vida de harapo, queriendo tu historia de cartulina. Yo he ido desperdiciando mis contratiempos de oro y mis anécdotas pintorescas.
Al final vuelvo aquí y te encuentro; tú has triunfado tomando el camino sencillo, y yo fracasé en mi árduo recorrido... creo que a la postre, es mejor lo tuyo, la verdad.
Ahora yo te podría ofrecer un poco más que lo que en su día hubo, pero tú ya has saboreado muchas más fases de la vida que yo. No me quieres ver porque me da que te doy respeto y que soy una barrera que no tienes porque romper si puedes rodear. Pero tu cara de niña me anonada y mi hormigón cede para que lo sobrepases con facilidad, apesar de tú querer siempre rodearme, siempre rodearme, siempre rodearme, siempre roderarme, siempre rodearme.
Sea como sea, yo voy a llegar muy cansado al lugar donde está todo lo que pretendí. Tú quizá hayas llegado demasiado pronto al sentido de la vida y a la noción de identidad.
Miro a quien comparte contigo tu vida. No sé cómo sentirme. Puede que como un alumno desagradecdido, puede que como un profesor frustrado. Sea como sea, pude haber hecho más en su día, aunque no fuera necesario. Ahora, sin embargo, te digo que te podría regalar las propinas que me han dado reunidas. Quizá no significarían nada para ti. Pero tal y como tocas sin que te des cuenta mis brazos o mis piernas, tal y como brindas, - la facilidad con que lo haces-, la dulzura que las comisuras de tus labios predican y cómo se vuelven de chinos tus ojos, provocas un lamento mío.
Ya es demasiado tarde para ti, y aún sigue siendo muy pronto para mí. Una vez por accidente coincidimos y no me dió tiempo a quitarme las legañas de los ojos cuando tú ya te habías ido. Escribo a tu salud y por culpa de tanta cerveza. A tu lado todo hubiera sido tan sencillo que ahora contaría muchos años más de los que tengo y tantas menos dudas de las que me anegan.
Recuerdo que una vez partia hacia una isla justo en el momento en que más te quise. Vi facil construirme a mi dejándote un poco en el olvido. Para entonces todo esto fue sencillo...
Pero ahora, después de tanto tiempo, tú has seguido apuñalando tu vida de harapo, queriendo tu historia de cartulina. Yo he ido desperdiciando mis contratiempos de oro y mis anécdotas pintorescas.
Al final vuelvo aquí y te encuentro; tú has triunfado tomando el camino sencillo, y yo fracasé en mi árduo recorrido... creo que a la postre, es mejor lo tuyo, la verdad.
Ahora yo te podría ofrecer un poco más que lo que en su día hubo, pero tú ya has saboreado muchas más fases de la vida que yo. No me quieres ver porque me da que te doy respeto y que soy una barrera que no tienes porque romper si puedes rodear. Pero tu cara de niña me anonada y mi hormigón cede para que lo sobrepases con facilidad, apesar de tú querer siempre rodearme, siempre rodearme, siempre rodearme, siempre roderarme, siempre rodearme.
Sea como sea, yo voy a llegar muy cansado al lugar donde está todo lo que pretendí. Tú quizá hayas llegado demasiado pronto al sentido de la vida y a la noción de identidad.
Miro a quien comparte contigo tu vida. No sé cómo sentirme. Puede que como un alumno desagradecdido, puede que como un profesor frustrado. Sea como sea, pude haber hecho más en su día, aunque no fuera necesario. Ahora, sin embargo, te digo que te podría regalar las propinas que me han dado reunidas. Quizá no significarían nada para ti. Pero tal y como tocas sin que te des cuenta mis brazos o mis piernas, tal y como brindas, - la facilidad con que lo haces-, la dulzura que las comisuras de tus labios predican y cómo se vuelven de chinos tus ojos, provocas un lamento mío.
Ya es demasiado tarde para ti, y aún sigue siendo muy pronto para mí. Una vez por accidente coincidimos y no me dió tiempo a quitarme las legañas de los ojos cuando tú ya te habías ido. Escribo a tu salud y por culpa de tanta cerveza. A tu lado todo hubiera sido tan sencillo que ahora contaría muchos años más de los que tengo y tantas menos dudas de las que me anegan.
Monday, September 17, 2007
Esquela 92: Porque yo lo valgo
En la piscina me sumergía día tras día. Entrenaba muchísimas horas. Hacía un largo tras otro, y a la mínima que flaqueaba, ya tenía el grito de mi entrenador surcando las pequeñas olas que con mis brazadas formaba. Se metía adentro por mi oreja, su grito, y se fundía con la canción que al azar había elegido aquél día para que me acompañara, retumbando en mi cabeza, durante mi acuático calvario.
A menudo, odiaba entrar en aquél mundo azul y frío en donde todo el mundo me superaba ya fuera en edad, ya fuera en velocidad, ya fuera en autoestima. Lo odiaba hasta el punto que le pedía a mi abuelo, que siempre me llevaba hasta la misma puerta del poli en su renault 19, que me leyera algún capítulo de aquél pequeño libro que siempre llevaba en el bolsillo de su rebeca: - Las reses en el arte taurino-.
Solía hablar aquél documento de las ganaderías que hay repartidas por españa, del prestigio de los cuidadores, del respeto de los banderilleros y de la honrada agresión de los picadores.
Yo, para entonces, nadaba. Era un nadador en potencia. Pero nunca me acabó de llamar la atención, todo aquello.
También dibujé, y sin embargo, desde pequeño odié la música. La odié con toda mi fuerza. Ahora aquél elemento relleno de hiel para entonces, es para mi, lo más significativo que tengo alrededor.
Todos nos podemos enamorar y querer a una mujer que postre nuestra inspiración o que la lance por ahí. Pero después de todo, la música se convierte en el fin, en la variable en función de la cual las demás hisorias aparecen y desaparecen de mi existencia.
Porque todos obtenemos el privilegio de querer a algo o a alguien. Pero modelar aquello que puede ser increíblemente suave o áspero, aquello que puede arder de dolor o enfríar de tecnológico,... aquello con lo que apuntas y disparas... eso solo lo puedes conseguir con el arte. Yo ahora me quedo con la música.
A menudo pienso qué es lo que merece la pena. Hay recetas fáciles a las que no pienso hacer feos. Pero, anda, voy a tratar de hacer algo por mi mismo. Voy a interactuar con mi sino, voy a moldear la huella que deje dentro de mi alma, un servidor va a montar su cometa, un servidor se guisará el tocino o hará pipi por sí solo.
Voy a hacer algo por mi mismo. ¡¡Cómo me gusta la gente que hace algo por ella misma!! ¡¡Cómo me gusta quien se quiere demostrar lo que vale! ¡Cómo me gusta el slogan de pantene!
A menudo, odiaba entrar en aquél mundo azul y frío en donde todo el mundo me superaba ya fuera en edad, ya fuera en velocidad, ya fuera en autoestima. Lo odiaba hasta el punto que le pedía a mi abuelo, que siempre me llevaba hasta la misma puerta del poli en su renault 19, que me leyera algún capítulo de aquél pequeño libro que siempre llevaba en el bolsillo de su rebeca: - Las reses en el arte taurino-.
Solía hablar aquél documento de las ganaderías que hay repartidas por españa, del prestigio de los cuidadores, del respeto de los banderilleros y de la honrada agresión de los picadores.
Yo, para entonces, nadaba. Era un nadador en potencia. Pero nunca me acabó de llamar la atención, todo aquello.
También dibujé, y sin embargo, desde pequeño odié la música. La odié con toda mi fuerza. Ahora aquél elemento relleno de hiel para entonces, es para mi, lo más significativo que tengo alrededor.
Todos nos podemos enamorar y querer a una mujer que postre nuestra inspiración o que la lance por ahí. Pero después de todo, la música se convierte en el fin, en la variable en función de la cual las demás hisorias aparecen y desaparecen de mi existencia.
Porque todos obtenemos el privilegio de querer a algo o a alguien. Pero modelar aquello que puede ser increíblemente suave o áspero, aquello que puede arder de dolor o enfríar de tecnológico,... aquello con lo que apuntas y disparas... eso solo lo puedes conseguir con el arte. Yo ahora me quedo con la música.
A menudo pienso qué es lo que merece la pena. Hay recetas fáciles a las que no pienso hacer feos. Pero, anda, voy a tratar de hacer algo por mi mismo. Voy a interactuar con mi sino, voy a moldear la huella que deje dentro de mi alma, un servidor va a montar su cometa, un servidor se guisará el tocino o hará pipi por sí solo.
Voy a hacer algo por mi mismo. ¡¡Cómo me gusta la gente que hace algo por ella misma!! ¡¡Cómo me gusta quien se quiere demostrar lo que vale! ¡Cómo me gusta el slogan de pantene!
Sunday, September 16, 2007
Esquela 91: Es ya casi Navidad
Coletean los sudores y tenemos ya que empezar a pensar en qué nos vamos a ofrecer. Podría gastarme dinero en ella. Podría llevarla a restaurantes caros, o pasar una semana entera en un parque de atracciones. El cielo se va poniendo un poco más gris, a pesar de hacer sol. Los grandes buques, a estas alturas de temporada, no sé bien porqué, me parecen más imponentes. Las rutas marítimas me dan que pensar. Y me es más facil crear paralelismos con todo lo que me rodea y el dinero.
La órbita elíptica de la tierra manda que el sol se nos aleje un poco. No sé si es eso o el eje de traslación lo que provoca que bajen las temperaturas. A mí me repercute de la sieguiente manera: busco ojos negros por todas partes. los ojos negros pegan más que el resto con la navidad. pienso en los abrigos y en la alternativa al dinero a la hora de regalarte algo; Hacerte una canción, un dibujo, amasar yo mismo los panecillos.
Además, está la videoconsola. Ahora que llega la época de recogerse en casa, la necesito más que nunca, la necesito a ella cerca de mí. Un buen videojuego con un argumento que me haga temblar y las visitas a los grandes centros comerciales. Tener que hablar contigo acerca de cualquier cosa y encontrarme irremediablemente al final del pasillo principal besándote... rodeado de videojuegos....
Esto es lo que se está precipitando sobre mí.
La órbita elíptica de la tierra manda que el sol se nos aleje un poco. No sé si es eso o el eje de traslación lo que provoca que bajen las temperaturas. A mí me repercute de la sieguiente manera: busco ojos negros por todas partes. los ojos negros pegan más que el resto con la navidad. pienso en los abrigos y en la alternativa al dinero a la hora de regalarte algo; Hacerte una canción, un dibujo, amasar yo mismo los panecillos.
Además, está la videoconsola. Ahora que llega la época de recogerse en casa, la necesito más que nunca, la necesito a ella cerca de mí. Un buen videojuego con un argumento que me haga temblar y las visitas a los grandes centros comerciales. Tener que hablar contigo acerca de cualquier cosa y encontrarme irremediablemente al final del pasillo principal besándote... rodeado de videojuegos....
Esto es lo que se está precipitando sobre mí.
Saturday, September 15, 2007
Aclar
Sí, quizá sí que eres un diamante en bruto. Es complicado, pero también es bueno. Lo mejor que podemos hacer es empezar a coleccionar pequeñas ilusiones. Sé que si no fuera por ti, hasta aquí no habría llegado. Ahora querría tener un montón de corazón que regalarte, pero no logro encontrarlo. Creo que me voya meter en mi soledad, dado que ya hemos dejado las cosas claras.
La canción dice que el amor duele, pero que a veces es un dolor agradable que te hace sentir vivo. Por el momento lo mejor será que cada uno beba de su propia agua.
La canción dice que el amor duele, pero que a veces es un dolor agradable que te hace sentir vivo. Por el momento lo mejor será que cada uno beba de su propia agua.
Wednesday, September 12, 2007
Esquela 90: Implosión en la nada
Recuerda las manos que te puse en los labios mientras la antigravedad descongestionaba el perímetro espacial. Recuerda la órbita elíptica de nuestros cuerpos y la nada como núcleo por eclosionar, siempre por eclosionar. Desconexiones de cables como principal argumento esgrimido por la tecnología mas pura y limpia. Gongs espaciales y luces por adición. Blanco sobre blanco y rojo sobre negro. Tanta cantidad de brillo, que ya no queda nada de televisión.
Si quieres te lo digo en forma de cama psicodélica y redonda para que te hagas mejor a la idea.
(y me río)
Lo soñé, yo soñé que te besaba del revés, y que como respuesta obtenía la menor importancia hacia ti. Todo era un proceso y sencillamente éramos una pieza más. Pronto las voces empiezan a retumbar en la cámara y el presente se confunde con los recuerdos... La Percepción, nuestra percepción, recibe las órdenes de crear un puente entre el presente (que gestiona sensorialmente), y el lóbulo que asigna a la información adquirida la etiqueta de "lejano y nostalgico recuerdo".
Por fin, la vida se concibe de otro modo para nosotros, y así, obtenemos lo que queríamos, que no es más que una respuesta basta que nunca sabremos manejar. Por otra parte, el proceso general del que formamos parte- esto es El Proceso- sigue evolucionando y aprendiendo. Ahora ya no es un río, ahora ya no es lineal ni para nosotros. Se curva poco a poco y quiere volverse cíclico.
Si quieres te lo digo en forma de cama psicodélica y redonda para que te hagas mejor a la idea.
(y me río)
Lo soñé, yo soñé que te besaba del revés, y que como respuesta obtenía la menor importancia hacia ti. Todo era un proceso y sencillamente éramos una pieza más. Pronto las voces empiezan a retumbar en la cámara y el presente se confunde con los recuerdos... La Percepción, nuestra percepción, recibe las órdenes de crear un puente entre el presente (que gestiona sensorialmente), y el lóbulo que asigna a la información adquirida la etiqueta de "lejano y nostalgico recuerdo".
Por fin, la vida se concibe de otro modo para nosotros, y así, obtenemos lo que queríamos, que no es más que una respuesta basta que nunca sabremos manejar. Por otra parte, el proceso general del que formamos parte- esto es El Proceso- sigue evolucionando y aprendiendo. Ahora ya no es un río, ahora ya no es lineal ni para nosotros. Se curva poco a poco y quiere volverse cíclico.
Tuesday, September 11, 2007
Esquela 89: Un lloro
Si usted cierra los ojos después de un día duro de trabajo en la ciudad, la escuchará llorar. No me pregunte el qué ni porqué. Usted lo sabe tan bien como yo. Había iglesias, fueron diciendo, antes de que el mundo se pusiera a desatar sus lágrimas.
Sonaron alarmas, también explicaban. Pero ya era demasiado tarde.
Hace mucho tiempo que la tierra se estaba quejando. Hace tiempo que sus frutos nos lo comentaron. Cometimos el error de creer que incluso ella giraba alrededor de nosotros. No cerramos los ojos a tiempo. Ciérrelos usted ahora, por favor. Ciérrelos y escúchela llorar. No queremos que algo así vuelva a pasar.
Hay mucho griterío en cualquier lugar de trabajo. Me dijeron que había hospitales y que las cortinas hablaban, pero sólo los que estaban al borde de la muerte cerebral atendieron al mensaje que nuestra madre nos lanzaba. Los demás, continuamos cruzando genéticamente alimentos. Sé que ese no es el problema, lo sé. Pero esque la extenuamos. La tierra nos lloraba y la olvidamos como el hijo que no recuerda que sus padres le han hecho.
La tierra se cansó, y como nadie cerraba los ojos para ecuchar sus ruegos, empezó a acumular todas las lágrimas que le debíamos... y las convirtió en el diluvio que ha acabado por extinguirnos. Y aún somos lo suficientemente hipócritas para desoírla por enésima vez. Aún creemos no depender de ella.
Construyeron iglessias, me comentaban, los estúpidos de ellos construían iglesias para canalizar toda su fe. Con lo sencillo que era llorar por la tierra... pero en vez de eso, los gilipollas miraron hacia el cielo y lanzaron en el sentido opuesto las oraciones.
Lo único que hemos recibido son las lágrimas acumuladas de nuestra madre, cansada de que no la hayamos sabido querer.
Sonaron alarmas, también explicaban. Pero ya era demasiado tarde.
Hace mucho tiempo que la tierra se estaba quejando. Hace tiempo que sus frutos nos lo comentaron. Cometimos el error de creer que incluso ella giraba alrededor de nosotros. No cerramos los ojos a tiempo. Ciérrelos usted ahora, por favor. Ciérrelos y escúchela llorar. No queremos que algo así vuelva a pasar.
Hay mucho griterío en cualquier lugar de trabajo. Me dijeron que había hospitales y que las cortinas hablaban, pero sólo los que estaban al borde de la muerte cerebral atendieron al mensaje que nuestra madre nos lanzaba. Los demás, continuamos cruzando genéticamente alimentos. Sé que ese no es el problema, lo sé. Pero esque la extenuamos. La tierra nos lloraba y la olvidamos como el hijo que no recuerda que sus padres le han hecho.
La tierra se cansó, y como nadie cerraba los ojos para ecuchar sus ruegos, empezó a acumular todas las lágrimas que le debíamos... y las convirtió en el diluvio que ha acabado por extinguirnos. Y aún somos lo suficientemente hipócritas para desoírla por enésima vez. Aún creemos no depender de ella.
Construyeron iglessias, me comentaban, los estúpidos de ellos construían iglesias para canalizar toda su fe. Con lo sencillo que era llorar por la tierra... pero en vez de eso, los gilipollas miraron hacia el cielo y lanzaron en el sentido opuesto las oraciones.
Lo único que hemos recibido son las lágrimas acumuladas de nuestra madre, cansada de que no la hayamos sabido querer.
Monday, September 10, 2007
Esquela 88: La silla endeble
Sabes, me escribieron el mail más bonito.
Pensando en él y en quien lo escribió, obtienes los siguientes privilegios:
Los días pueden ser siempre claros, los billetes siempre serán gratuitos y los tatuajes indoloros. las quejas son juegos de niños y los caprichos son monumentos enormes en nombre del amor. las tiendas de campaña son palacetes árabes, y el amor se convierte en un chucho con ganas de lamerte entero. Es el chucho de Amor...
La vida, mi vida, cobra forma de tocino, y a pesar de odiar el maltrato hacia los animales, me siento como un mozo de pueblo a la caza de uno de esos. Siento que soy el elegido para agarrarlo del cuello y llevarlo al matadero.
Me imagino al padre de MAtías Prats, que deduzco que se llamaba igual él. Me lo imagino haciendo de labordeta, pero en época franquista. Me lo imagino yendo de pueblo en pueblo. Parando en Malón, para hacer un reportaje acerca de la caza del tocino. Me lo imagino retransmitiendo para toda españa este evento fantástico. No me pondría nervioso por su presencia. Menos aún por su voz grave y elegante. Me pondría nervioso por ti.
LLega el momento: Me revuelco por el barro tras él (el dichoso tocino, que en ralidad es mi vida). Es una lucha entre el animal y el más animal. Las otras mozas del pueblo no me importan, aunque sé que para el resto de muchachos, ésta es una forma de hacer el gallo ante ellas y ganárselas con suma facilidad después. Yo solo disfruto viendo cómo me miras desde el burladero. Corro por el barro y a cada resbalón, retozo de ilusión. No tengo tiempo para mirar alrededor. Si lo hago, se me clavan tus ojos. Me siento tentado, y entre el jaleo y el corazón que se me sale por la garganta, una de las veces que me pongo en pié después de una divertida caída, echo un vistazo a lo que me envuelve. Me encuentro con las gafas oscuras del Señor Prats, que tienen la mágica facultad de destacar entre el gentío. Hay mucho alboroto y me noto el barro en el pecho. La camisa me pesa por la tierra que lleva pegada, y el tocino es el único que parece regocijarse de la situación más que yo.
Y si bien sé que no te gusta esta analogía y que te encabezonarías en discutirla miles de días y de noches, yo, algo así, sólo lo haría por ti. Solo por ti, y gracias a ti, la vida cobra forma, así como sentido, y es facil saber que la puedes llegar a exprimir de arriba abajo.
Son tantas cosas ya, que cada vez todo se enreda más.
Yo no puedo presumir de mucho. Suelo temer los acercamientos de cualquier tipo. Las personas, yo entre ellas, amenudo decepcionan. Contigo, sin embargo, voy escribiendo una novela de altibajos que no sé si lleva a algun lado. Por nada del mundo dejaría de escribir, y me siento inchado y contento como una paloma por deberte tantos favores. Me gustaría devolvértelos poco a poco y con cuenta gotas. No excederme en mi generosidad, para que de este modo siempre vuelvas a pedir.
Pero nada es sencillo ¿verdad? No sé si soportaría que me enviaras postales desde lejos, más aún cuando ahora me dices que no bromee acerca de desaparecer juntos del mapa. Me impresiona tu actitud. Tan femenina como cambiante. Recta y curva. No puedo seguir con estos achaques. Se están convirtiendo en una droga perjudicial, a la que tampoco quiero renunciar.
Me escribes este mail tan bonito después de haberlo hecho tan mal contigo. Empieza a quedarnos poco tiempo, y yo me pongo a pensar en asuntos profesionales cuando cabe la posibilidad de que me escuches si te planteo levantar centros en mozambique o morirnos de malaria directamente.
Sigo sin saber absolutamente nada. Sólo que eres una piedra preciosa y especial.
Pensando en él y en quien lo escribió, obtienes los siguientes privilegios:
Los días pueden ser siempre claros, los billetes siempre serán gratuitos y los tatuajes indoloros. las quejas son juegos de niños y los caprichos son monumentos enormes en nombre del amor. las tiendas de campaña son palacetes árabes, y el amor se convierte en un chucho con ganas de lamerte entero. Es el chucho de Amor...
La vida, mi vida, cobra forma de tocino, y a pesar de odiar el maltrato hacia los animales, me siento como un mozo de pueblo a la caza de uno de esos. Siento que soy el elegido para agarrarlo del cuello y llevarlo al matadero.
Me imagino al padre de MAtías Prats, que deduzco que se llamaba igual él. Me lo imagino haciendo de labordeta, pero en época franquista. Me lo imagino yendo de pueblo en pueblo. Parando en Malón, para hacer un reportaje acerca de la caza del tocino. Me lo imagino retransmitiendo para toda españa este evento fantástico. No me pondría nervioso por su presencia. Menos aún por su voz grave y elegante. Me pondría nervioso por ti.
LLega el momento: Me revuelco por el barro tras él (el dichoso tocino, que en ralidad es mi vida). Es una lucha entre el animal y el más animal. Las otras mozas del pueblo no me importan, aunque sé que para el resto de muchachos, ésta es una forma de hacer el gallo ante ellas y ganárselas con suma facilidad después. Yo solo disfruto viendo cómo me miras desde el burladero. Corro por el barro y a cada resbalón, retozo de ilusión. No tengo tiempo para mirar alrededor. Si lo hago, se me clavan tus ojos. Me siento tentado, y entre el jaleo y el corazón que se me sale por la garganta, una de las veces que me pongo en pié después de una divertida caída, echo un vistazo a lo que me envuelve. Me encuentro con las gafas oscuras del Señor Prats, que tienen la mágica facultad de destacar entre el gentío. Hay mucho alboroto y me noto el barro en el pecho. La camisa me pesa por la tierra que lleva pegada, y el tocino es el único que parece regocijarse de la situación más que yo.
Y si bien sé que no te gusta esta analogía y que te encabezonarías en discutirla miles de días y de noches, yo, algo así, sólo lo haría por ti. Solo por ti, y gracias a ti, la vida cobra forma, así como sentido, y es facil saber que la puedes llegar a exprimir de arriba abajo.
Son tantas cosas ya, que cada vez todo se enreda más.
Yo no puedo presumir de mucho. Suelo temer los acercamientos de cualquier tipo. Las personas, yo entre ellas, amenudo decepcionan. Contigo, sin embargo, voy escribiendo una novela de altibajos que no sé si lleva a algun lado. Por nada del mundo dejaría de escribir, y me siento inchado y contento como una paloma por deberte tantos favores. Me gustaría devolvértelos poco a poco y con cuenta gotas. No excederme en mi generosidad, para que de este modo siempre vuelvas a pedir.
Pero nada es sencillo ¿verdad? No sé si soportaría que me enviaras postales desde lejos, más aún cuando ahora me dices que no bromee acerca de desaparecer juntos del mapa. Me impresiona tu actitud. Tan femenina como cambiante. Recta y curva. No puedo seguir con estos achaques. Se están convirtiendo en una droga perjudicial, a la que tampoco quiero renunciar.
Me escribes este mail tan bonito después de haberlo hecho tan mal contigo. Empieza a quedarnos poco tiempo, y yo me pongo a pensar en asuntos profesionales cuando cabe la posibilidad de que me escuches si te planteo levantar centros en mozambique o morirnos de malaria directamente.
Sigo sin saber absolutamente nada. Sólo que eres una piedra preciosa y especial.
Esquela 87: Soy todo un mierdas
De la manera en que viste y la forma de milagro espectacular de la que presume mientras baila a la orilla del río amén del transistor que suena... Son las doce de la mañana de cualquier domingo y podría estar metido en un coche de camino al lugar de las costilladas, podría quemarme el sol en la cara y tener todos mis asuntos profesionales atados. podría ser capaz de olvidar los cinco días de la semana en que se trabaja y quererla sólo a ella.
Bruce Springsteen bañaría con Thunder Road toda mi mañana y mis proyectos más immediatos cosnsistirían en encontrar el punto a las costillas del cordero o lograr dar con un buen all-i-oli.
Quizá porque estamos a las puertas de ocutubre, me pongo a pensar en la primavera. Es sabido que cuanto más lejos está algo de ti, más te gustaría conseguirlo, (por lo menos si es mínimamente agradable).
Mi vida, desde su perspectiva más dura se podría definir como la de un muchacho más asustado de perder lo que tiene, que ilusionado por ganar lo que no posee.
Bruce Springsteen bañaría con Thunder Road toda mi mañana y mis proyectos más immediatos cosnsistirían en encontrar el punto a las costillas del cordero o lograr dar con un buen all-i-oli.
Quizá porque estamos a las puertas de ocutubre, me pongo a pensar en la primavera. Es sabido que cuanto más lejos está algo de ti, más te gustaría conseguirlo, (por lo menos si es mínimamente agradable).
Mi vida, desde su perspectiva más dura se podría definir como la de un muchacho más asustado de perder lo que tiene, que ilusionado por ganar lo que no posee.
Wednesday, September 05, 2007
Lidia
Lidia
Stolen parts of my heart, bring them back
Please confirm
you found love so far away from me
Then i'll try to rebuild an argue to turn the present
Into my best gift
Ey lidia, still stoned by your eyes
You were to my,
like a snowflake trough the heat
Lidia
forget all this words
If you ever heard
Let them die
Among all the times i've watched you
Dreamed you
i just want,
you to have fun and thank you
For your eyes ('cause)
Ey lidia, still stoned by your eyes
They were to my,
like snowflakes trough the heat
Stolen parts of my heart, bring them back
Please confirm
you found love so far away from me
Then i'll try to rebuild an argue to turn the present
Into my best gift
Ey lidia, still stoned by your eyes
You were to my,
like a snowflake trough the heat
Lidia
forget all this words
If you ever heard
Let them die
Among all the times i've watched you
Dreamed you
i just want,
you to have fun and thank you
For your eyes ('cause)
Ey lidia, still stoned by your eyes
They were to my,
like snowflakes trough the heat
Esquela 86: Pin y Pon y los secre-recuerdos
Ayer, al dar de nuevo con los viejos recuerdos que por pendientes llevabas, se me revolvió plácidamente el estómago. Para mí, ya no eres quien eras. Hace tiempo que dejamos de gustarnos, pero sin embargo, hay cosas que no pueden cambiar nunca. Como la sonrisa que tienes. Sigue hablando igual. Sigue desatando el mismo flujo de alegría cada vez que emerge debajo de tus ojos. Y quien dice ojos, también puede hablar de rías, o de muelles tristes y lluviosos. De manos entumecidas, de cientos de nudos marineros que jamás ya, atinaré a descubrir. No te apures, no me importa.
Si hay algo que me puedo retraer, es la manera en que acabó nuestra historia: murió sin fuerza, no dió ningún bandazo, se hundió progresivamente en la indiferencia que caracteriza a dos personas muy contenidas pero que tienen demasiado de que hablarse.
Y decía que te vi, y cuando nos despedimos de nuevo tan fríamente, no tuve agallas de mirarte a los ojos. pero cuando el coche empezó a avanzar y tú continuaste a pié por la avenida, encontré el valor para sopesar tu espalda de soslayo. Aguanté y aguante hasta que la caprichosa perspectiva me trajo de nuevo tu cara.
En el momento que tú, fuganzmente, te decidiste a escrutar a través del cristal del vehículo (quizá para lanzar una póstuma, tierna, cálida y criminal sonrisa), me di cuenta de que no iba a soportarlo, y rápido, apunté de nuevo al frente, solo para evitarte a ti, y ante todo a tus labios. Y así condenamos nuestra historia, después de su revisión.
La dejamos igual que estaba.
Conociéndote sólo un poco, sé que quizá, por tu condición de mujer perteneciente a tierras de "recuerdo-anclaje", evocaste las muchas noches en que salimos y me comentabas a ciegas algunas pocas cosas acerca de mis rasgos o de nuestras situaciones. Hubo una vez una ventana en cuya repisa te recostaste. Allí me musitaste la primera cosa que recordé ayer al verte.
Qué más da. Dimos una oportunidad a nuestra relación por su buena conducta. Revisamos el caso, y decidimos que la condena permaneciera, que la indiferencia reinara y que el recuerdo nos anegara. Quizá por miedo a que al salir de nuevo a la calle, la acusada nos matara de amor.
Si hay algo que me puedo retraer, es la manera en que acabó nuestra historia: murió sin fuerza, no dió ningún bandazo, se hundió progresivamente en la indiferencia que caracteriza a dos personas muy contenidas pero que tienen demasiado de que hablarse.
Y decía que te vi, y cuando nos despedimos de nuevo tan fríamente, no tuve agallas de mirarte a los ojos. pero cuando el coche empezó a avanzar y tú continuaste a pié por la avenida, encontré el valor para sopesar tu espalda de soslayo. Aguanté y aguante hasta que la caprichosa perspectiva me trajo de nuevo tu cara.
En el momento que tú, fuganzmente, te decidiste a escrutar a través del cristal del vehículo (quizá para lanzar una póstuma, tierna, cálida y criminal sonrisa), me di cuenta de que no iba a soportarlo, y rápido, apunté de nuevo al frente, solo para evitarte a ti, y ante todo a tus labios. Y así condenamos nuestra historia, después de su revisión.
La dejamos igual que estaba.
Conociéndote sólo un poco, sé que quizá, por tu condición de mujer perteneciente a tierras de "recuerdo-anclaje", evocaste las muchas noches en que salimos y me comentabas a ciegas algunas pocas cosas acerca de mis rasgos o de nuestras situaciones. Hubo una vez una ventana en cuya repisa te recostaste. Allí me musitaste la primera cosa que recordé ayer al verte.
Qué más da. Dimos una oportunidad a nuestra relación por su buena conducta. Revisamos el caso, y decidimos que la condena permaneciera, que la indiferencia reinara y que el recuerdo nos anegara. Quizá por miedo a que al salir de nuevo a la calle, la acusada nos matara de amor.
Sunday, September 02, 2007
Ahora
Por mucho que me encabezone, los acontecimientos se desarrollan como en cualquier otra parte del mundo, y los experimento como cualquier otra persona que pueda estar en una situación parecida a la mía.
Ahora mismo, debe ser lógico que piense que es septiembre, y que la gente se dedica a retomar sus vidas. Pronto llegará octubre y con él, la obsesión de que es en ese mes cuando más inspiración puede uno agarrar.
Algunos izan las velas y otros las arrían. Septiembre es como el "click" que suena cuando te aseguras la mochila con esos agrarres de puntas de plástico que se encajan apretándolos entre sí. Septiembre es una transición para casi todos.
Yo no voy a viajar, no me voy a tomar un año sabático. Y a pesar de ello, no sé que va a ser de mí a corto plazo. Pero tengo más tiempo para querer, para tocar, para odiar y fastidiarme. tengo un poco más de tiempo para sentirme agente de mi vida. Tengo un poco más de tiempo para fijarme en japón, para leer, para tratar de comprender qué es lo que me frena a la hora de adquierir un pequeño cerdito que nunca se enguarre. Tengo tiempo para montarme muchas más historias en la cabeza después de intercambiar una mirada con una mujer, tengo mucho más tiempo para tratar de lograr que mis pedos sean alebosamente sonoros,y tengo tiempo para dedicarme a sentir más que escuchar la música. Dar rienda suelta a mi conciencia, sin que me pese el deber de tener que responder ante alguien que no soy yo y ante objetivos que siempre me fueron ajenos.
Ahora, si bien es más difícil, tengo que responderante mí. Más difícil, sí. Pero más gratificante.
Vaya, que sentirse auto-util en el marco social es guay.
Ahora mismo, debe ser lógico que piense que es septiembre, y que la gente se dedica a retomar sus vidas. Pronto llegará octubre y con él, la obsesión de que es en ese mes cuando más inspiración puede uno agarrar.
Algunos izan las velas y otros las arrían. Septiembre es como el "click" que suena cuando te aseguras la mochila con esos agrarres de puntas de plástico que se encajan apretándolos entre sí. Septiembre es una transición para casi todos.
Yo no voy a viajar, no me voy a tomar un año sabático. Y a pesar de ello, no sé que va a ser de mí a corto plazo. Pero tengo más tiempo para querer, para tocar, para odiar y fastidiarme. tengo un poco más de tiempo para sentirme agente de mi vida. Tengo un poco más de tiempo para fijarme en japón, para leer, para tratar de comprender qué es lo que me frena a la hora de adquierir un pequeño cerdito que nunca se enguarre. Tengo tiempo para montarme muchas más historias en la cabeza después de intercambiar una mirada con una mujer, tengo mucho más tiempo para tratar de lograr que mis pedos sean alebosamente sonoros,y tengo tiempo para dedicarme a sentir más que escuchar la música. Dar rienda suelta a mi conciencia, sin que me pese el deber de tener que responder ante alguien que no soy yo y ante objetivos que siempre me fueron ajenos.
Ahora, si bien es más difícil, tengo que responderante mí. Más difícil, sí. Pero más gratificante.
Vaya, que sentirse auto-util en el marco social es guay.
Thursday, August 30, 2007
Esquela 84: El secreto de esa islandesa
Deberías verlos...
El aire de la montaña les sienta muy bien. Las vistas ayudan. Cada mañana caminan por la cresta de la sierra y lanzan pequeñas cositas que encuentran por el camino. Las arrojan desde lo más alto de la montaña. Suelen ser algunas botellas, chatarra o "cockklaries".
Se convirtió en un hábito, ¿verdad? en un ejercicio de vitalidad e independencia. En una apuesta decidida por el optimismo y la madera.
Cuando se recogen en casa después de un día largo, se entretienen escuchando el susurrar de las mesitas de noche al contraerse. Es el frío de la altura y la naturaleza. Vivimos en lo alto de la montaña.
Las hojas de los árboles caen en invierno y en verano. No por que sean caducas. Solo es porque hay demasiadas. Ellos las chutan y se divierten sintiéndose independientes y autosuficientes. Es un ritual descarnador de felicidad. Es un punto concreto delimitado perfectamente en el mapa de las emociones. Lo encuentran con facilidad siempre que quieren. ¡qué envidia! ¿Será el bosque?
Por la mañana es todo fascinante... el mundo despierta, pero antes de que se quite las legañas, ya hay algunos pajarillos cantando. Solo eso y el silencio. Entonces, los críos, hundidos en la soledad completa, vuelven de nuevo a la parte más alta del peñasco. Son los únicos que han madrugado. Ellos y los pajaros. Vuelven a lanzar pequeñas latas y afilan el oído espectantes... hasta que los pequeños objetos que acaban de arrojar chasquean!!... chasquean contra las rocas!!!!... en lo que dura la caída libre, ellos se imaginan a sí mismos precipitándose detrás... imaginan sus huesos tiernos chicando contra las rocas que hay allí abajo.... y... chas!!!!! instantes después de que las piedrecitas retumben al tocar la falda de la montaña, solo queda una cosa por imaginar...: ¿estarían sus ojos abiertos después de haberse reventado sus cuerpos contra el suelo?.... Este es su hábito diario, su pequeño ritual....
Cada día hacen las mimas cosas, antes de que su madre se dspierte... cada día lo hacen, cada día lanzan piedras al vacío y se imaginan detrás de ellas... se embriagan del miedo de perder la vida, se emborrachan de esa sensación... se extasian...absoltuamente todos y cada uno de los días... así,... así,... cada día igual...y para cuando ella despierte.. cuando su madre despierte....
Cuando su madre se despierta, ellos saben perfectamente cómo de afortunados son de tenerla a su lado, protegiéndolos... se sienten mucho más felices por tener cerca a su madre... y le piden que les quiera bien fuerte, le piden que les quiera bien fuerte.
A Björk, de Björk y de mí.
El aire de la montaña les sienta muy bien. Las vistas ayudan. Cada mañana caminan por la cresta de la sierra y lanzan pequeñas cositas que encuentran por el camino. Las arrojan desde lo más alto de la montaña. Suelen ser algunas botellas, chatarra o "cockklaries".
Se convirtió en un hábito, ¿verdad? en un ejercicio de vitalidad e independencia. En una apuesta decidida por el optimismo y la madera.
Cuando se recogen en casa después de un día largo, se entretienen escuchando el susurrar de las mesitas de noche al contraerse. Es el frío de la altura y la naturaleza. Vivimos en lo alto de la montaña.
Las hojas de los árboles caen en invierno y en verano. No por que sean caducas. Solo es porque hay demasiadas. Ellos las chutan y se divierten sintiéndose independientes y autosuficientes. Es un ritual descarnador de felicidad. Es un punto concreto delimitado perfectamente en el mapa de las emociones. Lo encuentran con facilidad siempre que quieren. ¡qué envidia! ¿Será el bosque?
Por la mañana es todo fascinante... el mundo despierta, pero antes de que se quite las legañas, ya hay algunos pajarillos cantando. Solo eso y el silencio. Entonces, los críos, hundidos en la soledad completa, vuelven de nuevo a la parte más alta del peñasco. Son los únicos que han madrugado. Ellos y los pajaros. Vuelven a lanzar pequeñas latas y afilan el oído espectantes... hasta que los pequeños objetos que acaban de arrojar chasquean!!... chasquean contra las rocas!!!!... en lo que dura la caída libre, ellos se imaginan a sí mismos precipitándose detrás... imaginan sus huesos tiernos chicando contra las rocas que hay allí abajo.... y... chas!!!!! instantes después de que las piedrecitas retumben al tocar la falda de la montaña, solo queda una cosa por imaginar...: ¿estarían sus ojos abiertos después de haberse reventado sus cuerpos contra el suelo?.... Este es su hábito diario, su pequeño ritual....
Cada día hacen las mimas cosas, antes de que su madre se dspierte... cada día lo hacen, cada día lanzan piedras al vacío y se imaginan detrás de ellas... se embriagan del miedo de perder la vida, se emborrachan de esa sensación... se extasian...absoltuamente todos y cada uno de los días... así,... así,... cada día igual...y para cuando ella despierte.. cuando su madre despierte....
Cuando su madre se despierta, ellos saben perfectamente cómo de afortunados son de tenerla a su lado, protegiéndolos... se sienten mucho más felices por tener cerca a su madre... y le piden que les quiera bien fuerte, le piden que les quiera bien fuerte.
A Björk, de Björk y de mí.
Monday, August 27, 2007
No temo a las rocas del mar
Quizá somos sencillamente la sudoración del planeta tierra. Y vamos caminando por ahí creyendo ser capaces de hacer el bien y el mal.
Izascun, digo quizá... quizá tomar decisiones difíciles no es tan dramático. Los Pobres Lugares por los que pasamos -los lugares exentos de aparente importancia ante nuestra percepción-, si son recordados misteriosamente, creo que pueden hablar mucho más de nosotros que cualquier otra cosa.
Me gustaría haber dado con el principio básico de la nostalgia. Porque la nostalgia es el detonador de la poesía. Creo que la nostalgia nos distingue más que la ilusión. la nostalgia es la esencia de la vida. El misterio más bien guardado.
Es fácil encontrar los ingredientes para provocar que un momento especial en la vida de uno aflore, pero lo que hace tan misterioso a dicho momento, es que no sabes cuando te va a envolver, cuando va a ser el instante preciso.
Yo estuve contigo varias noches en que no teníamos mucho que hacer. No me preguntes porqué cuando estábamos de pié sobre la sumergida roca, se me tatuó en el alma la postal que formábamos.
No sé porqué fue ese instante, pero sí sé cómo lo provoqué. Lo provoqué estando contigo. Visto fríamente, haciendo un ejercicio particular de abstracción, (despojándome del romanticismo humano, esto es, creyendo que somos, por ejemplo, sencillos productos de la sudoración terráquea), tú fuiste un anzuelo, que creí colocar para que el momento nostálgico picara. Porque quizá hay algo más importante que las personas, y eso es sencillamente el tiempo que pasa, las situaciones en los instantes, el flujo en definitiva, que llena de meandros el río que por fin da al mar. Al mar en que, volviendo a mi piel humana y a mi condición de hombre con alma, me bañaba contigo. Todo es gracias a ti, y a veces está bien sencillamente sentirse vivo y especial para una sola persona. A veces con eso hay suficiente.
Debería decir que sentirme muy muy muy bien estando a tu lado es infinitamente y agradecidamente fácil.
Izascun, digo quizá... quizá tomar decisiones difíciles no es tan dramático. Los Pobres Lugares por los que pasamos -los lugares exentos de aparente importancia ante nuestra percepción-, si son recordados misteriosamente, creo que pueden hablar mucho más de nosotros que cualquier otra cosa.
Me gustaría haber dado con el principio básico de la nostalgia. Porque la nostalgia es el detonador de la poesía. Creo que la nostalgia nos distingue más que la ilusión. la nostalgia es la esencia de la vida. El misterio más bien guardado.
Es fácil encontrar los ingredientes para provocar que un momento especial en la vida de uno aflore, pero lo que hace tan misterioso a dicho momento, es que no sabes cuando te va a envolver, cuando va a ser el instante preciso.
Yo estuve contigo varias noches en que no teníamos mucho que hacer. No me preguntes porqué cuando estábamos de pié sobre la sumergida roca, se me tatuó en el alma la postal que formábamos.
No sé porqué fue ese instante, pero sí sé cómo lo provoqué. Lo provoqué estando contigo. Visto fríamente, haciendo un ejercicio particular de abstracción, (despojándome del romanticismo humano, esto es, creyendo que somos, por ejemplo, sencillos productos de la sudoración terráquea), tú fuiste un anzuelo, que creí colocar para que el momento nostálgico picara. Porque quizá hay algo más importante que las personas, y eso es sencillamente el tiempo que pasa, las situaciones en los instantes, el flujo en definitiva, que llena de meandros el río que por fin da al mar. Al mar en que, volviendo a mi piel humana y a mi condición de hombre con alma, me bañaba contigo. Todo es gracias a ti, y a veces está bien sencillamente sentirse vivo y especial para una sola persona. A veces con eso hay suficiente.
Debería decir que sentirme muy muy muy bien estando a tu lado es infinitamente y agradecidamente fácil.
Tuesday, August 14, 2007
Esquela 83: Dos amigos

Roystone Drenthe mira a través de los enormes ventanales. es una tarde de tormenta. tormenta de verano. Es confortable ver caer tanto agua mientras se está recogido en el hotel de concentración.
Por fin, alguien pica a la puerta. Roystone al principio ni se inmuta, está sumido en la inmensidad de la lluvia, en el chasquido de las gotas en el cristal. Roystone está ausente.
Han de volver a picar a la puerta, esta vez con más insistencia, para que el joven futbolista se percate de que hay alguien que le reclama. Consiguiendo salir ya del estado en que se encontraba sumido, Drenthe se vuelve hacia la puerta, da unos pasos sobre la moqueta de la habitación y abre.
Es Jeff Tweedy, su gran amigo, que ha venido expresamente desde Chicago para hablar con él.
- Jeff, cuánto tiempo, dame un abrazo!
- Ah, viejo amigo, veo que siguen atontándote las tormentas de verano... cualquiera diría que esto es Madrid, parece que en realidad no te hayas movido de holanda con este tiempo.
- Sí, es curioso, pasa, a migo mío, explícame, qué tal el viaje?
Roystone ofrece a Jeff tomar cualquier cosa que le apetezca del mueble bar. Empiezan por hablar de las giras que Tweedy tiene planeadas para esta temporada, de los críos, de la familia, de los amigos en común. Sin embargo, ambos saben para qué están allí. Jeff pronto aborda el tema por el que su amigo se siente tan confundido y angustiado, y por el cual, en realidad, Roystone le ha invitado a venir.
- Has empezado a entrenar con tus nuevos compañeros?
- Sí, pero aún no he logrado adaptarme del todo, en las sesiones preparatorias tocan menos de lo que pensaba el balón. Yo venía a españa porque creía en la filosofía de "mimar la pelota".
-Escucha, Roy, ya te dije que eso sólo lo hacían en Barcelona. No quiero ser duro contigo... pero porqué diablos te precipitaste? Sabes que en el Freyenoord todavía podías aprender algunas cosas... deberías haber crecido un poco más allí. después deberías haber saltado a Barcelona... Esa gente es buena... y el ambiente en la ciudad también está muy bien, deberías haber visto a los lugareños...cuando toqué en el Primavera Sound se entregaron y disfrutaron con mi presencia en el escenario. En Madrid nunca me ha pasado lo mismo. Creo que en el fútbol es igual.
-Vaya, tweedy, no sé, me esperaba que me dieras ánimos por haber decidido empezar en Madrid, un amigo está para apoyar en los momentos difíciles y en las decisiones delicadas.
-Lo sé roy... pero tu mismo declaraste que el Barcelona era tu equipo preferido... sabías que le interesabas también a ese club... quizá no a corto plazo, pero sí a medio... ¿qué es lo que ha pasado, Roy? siempre te habías quejado de los mercenarios en tu profesión... y ahora parece que actúas como ellos. Sé que estoy siendo duro, pero ya sabes qué opino de las relaciones entre amigos. Prefiero la sinceridad a la hipocresía de un apoyo que no tengo porqué ofrecerte, dado que aún puedes cambiar las cosas...
Hay un silencio de varios segundos... el teléfono interrumpe la calma y la reflexión. Royston descuelga el auricular. Desaparece del salón. Jeff sabe que quien llama es Calderón, pero no se concentra en la conversación. "Que cada uno juegue sus cartas limpiamente", se dice.
Pero Ramón Calderón nunca juega limpio. Parece que Jeff no conoce del todo al mandamás del Real Madrid. No es algo reprochable en absoluto... él es una estrella del rock estadounidense que sencillamente quiere aconsejar a su amigo. No tiene porqué estar empapado de la liga española de fútbol.
Roy aparece de nuevo en el salón, colgando el teléfono inalámbrico.
- Qué tal?- Pregunta Jeff.
- Ramón es un bocazas, amigo. Me acaba de decir que si ganamos la liga me compra Holanda entera y me la regala.
(risas de los dos amigos)
Jeff habla:
- El otro día le vi en las noticias... cómo puede combinar una americana azul marino de corte clásico con unos pantalones salmón en pleno verano?
- Ese hijo de puta está loco, sabes, jeff, quizá he hecho mal accediendo a jugar aquí. Quizá no ha sido la decisión correcta.
(hay un silencio que Jeff no se decide a romper, de repente Roy sonríe mientras apunta con los ojos al suelo)
Roy dice: -"decisión, correcta, decisión correcta"...¿Recuerdas cuando tuve que tomar la "decisión" más importante de mi vida...quizá me equivoqué... Recuerdas aquellos veranos que pasábamos en Chicago?
- Cómo los voya olvidar, amigo, la crema de cacahuetes de tu madre estaba asquerosa, y quizá por ese motivo recuerdo tan bien aquellos condenados veranos.
- Oh, recuerdas cuando me enseñaste a grindar, a hacer nosegrabs y otros tipos de grapas en el skate park?
-Amén, Roy, amén, aprendías rápido como un diablillo... tenías muchísimo talento. Pero eso ya es agua pasada... no? Mírate, en el fútbol también has demostrado muy buenas maneras... estás en la élite.
- No, Jeff, aún recuerdo perfectamente el día en que el representante del sponsor Oniric, Jameson Watts, me ofreció esponsorizarme en los torneos más importantes del EEUU... recuerdas que para entonces, en Europa también el Freyenoord se había fijado en mí, no? recuerdas cómo dudé, entre el fútbol y el skate?... Recuerdas cómo te pedí consejo acerca de cual era el camino que debía elegir?
- Claro que lo recuerdo, Roy, fue difícil para mí.
- Sí, éramos inseparables, todos los veranos que hemos pasado han sido increíbles, verdad...? Sin embargo, tçú me aconsejaste que me dedicara al futbol, aún sabiendo que eso iba a a perjudicar nuestra amistad, aún sabiendo que de fichar por el Freyenoord no nos íbamos a poder ver tan a menudo. Tú creíste en mi por encima de nuestra amistad, y ahora he llegado hasta aquí...
(silencio, solo el relajante chasquido de las gotas contra la vidriera se dilucida en un momento que parece de postal. Dos figuras a contraluz, una sentada en un sofa inclinada hacia delante, mirando el vaso de whisky que sostiene entre las manos. Ese es jeff. Roy, esta de pié, dando la espalda a la ventana y frente a jeff. En la mano tiene un aquarios).
- Jeff, yo te hice caso muy a mi pesar y al tuyo, pero ahora no me puedo quejar, lo tengo todo, y nuestra amistad, ha sobrevivido, aunque ya no pasemos aquellos atardeceres sentados sobre la rama del nogal del jardín de la señorita Weir. Ambos creímos en las circunstancias de la vida, más que en amor propio de nuestra amistad, que en esos momentos podía nublar nuestra capacidad para elegir la opción más adecuada objetivamente...Y gracias a dios, todo ha salido bien. ¿Cómo quieres, entonces, que no te haga caso ahora?
(jeff sonríe)
-En la proxima canción, voy a hablar de ti, Roy.
Roy dejó plantado a Ramón Calderón a la semana siguiente y se marchó a jugar a la Premier League, en donde triunfó los 10 años siguientes. Después de colgar las botas, creó en Chicago la escuela de skate "Roy decissions", de la cual actualmente es un profesor más.
Actualmente se le puede ver en los conciertos de Jeff Tweedy y el grupo Wilco. Aparece de vez en cuando tocando los bongos.
Monday, August 13, 2007
Esquela 82: Madalena sideral
Pediría ser tan tierno como una madalena. Y decirte con cierta facilidad que te debería querer. Bendecir y ser tierno como una madalena. Pero en vez de eso, solo te puedo pedir que seas paciente conmigo.
A mí también me sabe mal tocarte y no sentir nada. También me sabe mal no aguantar ni un minuto a tu lado en la cama después de haberme corrido. Pero vas a tener que ser paciente conmigo, porque no soy tan tierno como una madalena.
A veces es mejor no meterse en estos asuntos y dedicarse solo a los amigos. Esque me siento tan mal cuando quiero que desaparezcas...
Deberíamos irnos todos al mar y meternos abrazados. Hundirnos pacíficamente y que la marea después arrastre nuestros cuerpos. Hay un sinfin de cosas que no haré y utilizaré el sexo para suplrilas. Sé que está bien. Los problemas hacen pensar. Yo no soy tierno como una madalena.
No me sirven los pechos de cualquier mujer. Me pueden llegar a poner de malhumor, las tetas flácidas. Ojalá fuera tierno como una madalena y no me importaran estas cosas. Me voy a meter en el agua.
Necesito estar solo, y para eso necesito tiempo. PAra estar en paz conmigo necesito angustiarme. Para angustarme necesito estar solo, y para eso necesito tiempo.
Ya no desarrollo ideas. Solo firego platos y agarro buses. Noto como cada vez soy más vulgar. Son exigencias del guión. Tú o tu TV. Tú eliges.
ültimamente he llegado a hacer la cama meticulosamente... es como un acto reflejo que me sale del alma cuando pienso en ti. Pero tweedy y yo sabemos que mantener las cosas limpias por desgracia no cambia nada
A mí también me sabe mal tocarte y no sentir nada. También me sabe mal no aguantar ni un minuto a tu lado en la cama después de haberme corrido. Pero vas a tener que ser paciente conmigo, porque no soy tan tierno como una madalena.
A veces es mejor no meterse en estos asuntos y dedicarse solo a los amigos. Esque me siento tan mal cuando quiero que desaparezcas...
Deberíamos irnos todos al mar y meternos abrazados. Hundirnos pacíficamente y que la marea después arrastre nuestros cuerpos. Hay un sinfin de cosas que no haré y utilizaré el sexo para suplrilas. Sé que está bien. Los problemas hacen pensar. Yo no soy tierno como una madalena.
No me sirven los pechos de cualquier mujer. Me pueden llegar a poner de malhumor, las tetas flácidas. Ojalá fuera tierno como una madalena y no me importaran estas cosas. Me voy a meter en el agua.
Necesito estar solo, y para eso necesito tiempo. PAra estar en paz conmigo necesito angustiarme. Para angustarme necesito estar solo, y para eso necesito tiempo.
Ya no desarrollo ideas. Solo firego platos y agarro buses. Noto como cada vez soy más vulgar. Son exigencias del guión. Tú o tu TV. Tú eliges.
ültimamente he llegado a hacer la cama meticulosamente... es como un acto reflejo que me sale del alma cuando pienso en ti. Pero tweedy y yo sabemos que mantener las cosas limpias por desgracia no cambia nada
Sunday, August 12, 2007
Esquela 81: Unamuno
Si pudiera correr un poco más, correría un poco más. Algunos pistones de mi maquinaria ya empiezan a saltar... son una premonición a la que nadie presta atención. Pequeños engranajes que van cediendo. Cosas que pueden parecer insignificantes en un primer momento.
No estoy triste. Y a mi anónimo, le quiero decir que no me importa que mi casa esté sucia. Ese no es el motivo por el que siento que mi vida se esta yendo a pique. El motivo real es la familia monoparental, la estructua social de hoy en día, la ausencia de monopatines en las tiendas de juguetes, la falta de una certeza más sólida acerca de la definitva posibilidad de la consecución de un estilo de vida completamente americano.
Me toca los cojones en exceso que existan dibujos manga tan guays y que después mi vida, en contraste, sea una mierda. Me desespera que ya no me sienta tranquilo cuando juego a la consola. ¿Porqué tengo la sensación de no estar haciendo lo que debo cuando empuño un mando de la wii? Me angustia ya incluso ser feliz.
Me preocupa levantar monumentos por aquellas convicciones sin contenido a las que disfrazo gratuitamente con el nombre de Dios. Las motos de agua- hasta ahora- me han dado más motivos para seguir adelante que las preguntas para las que nunca encontraré una respuesta.
Es pleno verano, el verano holgazanea tirado por la hierba, el verano se relame a sí mismo, el verano vitorea su propio tiempo libre. He de practicar más sexo y escribir menos.
No estoy triste. Y a mi anónimo, le quiero decir que no me importa que mi casa esté sucia. Ese no es el motivo por el que siento que mi vida se esta yendo a pique. El motivo real es la familia monoparental, la estructua social de hoy en día, la ausencia de monopatines en las tiendas de juguetes, la falta de una certeza más sólida acerca de la definitva posibilidad de la consecución de un estilo de vida completamente americano.
Me toca los cojones en exceso que existan dibujos manga tan guays y que después mi vida, en contraste, sea una mierda. Me desespera que ya no me sienta tranquilo cuando juego a la consola. ¿Porqué tengo la sensación de no estar haciendo lo que debo cuando empuño un mando de la wii? Me angustia ya incluso ser feliz.
Me preocupa levantar monumentos por aquellas convicciones sin contenido a las que disfrazo gratuitamente con el nombre de Dios. Las motos de agua- hasta ahora- me han dado más motivos para seguir adelante que las preguntas para las que nunca encontraré una respuesta.
Es pleno verano, el verano holgazanea tirado por la hierba, el verano se relame a sí mismo, el verano vitorea su propio tiempo libre. He de practicar más sexo y escribir menos.
Tuesday, August 07, 2007
Esquela 80-08-08-84
Esquela 80 u 81... qué más da...
Son las 12 justas de la noche.
Ahora lo puedo decir por fin: este es el cumpleaños más triste de mi vida.
Son las 12 justas de la noche.
Ahora lo puedo decir por fin: este es el cumpleaños más triste de mi vida.
Sunday, August 05, 2007
Esquela 79: Motor de aire
Me asusta pensar que apenas sé quién soy o de qué soy capaz. Me asusta no tener las cosas un poco más claras a estas alturas.
Me extraña que aún no haya aparecido un nuevo movimiento tendencioso que aglomere una serie de máximas universales que lo coloquen por encima de los demás.
Los pelatys quieren estar por encima de los rappers, los rappers por encima de los hevyolos, los heviolos por encima de los hippis-gruncios, estos por encima de los poppys gafuos y pseudo-intelectualoides...(largo etcétera).
Todos estos estilos basan su existencia en una razón triste como la vida misma. Los unos necesitan de los otros para seguir arrastrando a los jóvenes hacia su propia presunción de identidad. Y es que se necesita algo que odiar para poder saber qué se siente al querer. Es sencillo. Esto me lleva a pensar que no hay un movimiento por encima del otro, que no hay una autenticidad implícita en ninguna moda. Son los demás estilos los que definen la realidad de uno en concreto. Son los roces con las otras realidades las que conforman la nuestra. Entonces, todo está en el aire y nosotros SOMOS porque se ha entretejido una impresionante red de referencias externas a nuestro alrededor, símbolos y prejuicios que no tienen significado por sí mismos, pero sí que lo tienen en el momento en que partimos del propósito de encontrar enemigos y amigos, el propósito de despuntar un poco más que los demás, el propósito de catalogar y ser catalogado.
Decía, pues, que no entendía porqué no ha aparecido un movimiento trendy que haga de las verdades universales su bandera. Claro que, ponte a buscar ahora verdades universales... Como eso es muy difícil, quizá sea más sencillo crear una tribu urbana que se base en las contradicciones ideológicas y estéticas para encontrar su caldo de cultivo.
Me imagino un ejecutivo con maletín de cuero a juego con su taparabos, o una joven nacionalista quemándose a lo bonzo como protesta por la inminente tala de varios árboles milenarios. Me imagino a Rocío Durcal o como coño se escriba, bailando el pogo...
La nueva evolución en el campo de las tribus urbanas, el nuevo fenómeno sociológico que diera lugar a algo mucho mejor o mucho peor de lo que hasta ahora había: Los contradictorios; chicos malos y buenos, que mascan chiclé y que hacen de la contradicción y la incoherencia su estilo de vida. En realidad, todos hemos venido siendo contradictorios con nosotros mismos desde siempre. Si lo asumimos como algo lógico y evidente, si lo aceptamos abiertamente, viviremos más tranquilos con nosotros mismos, aunque eso le cueste la vida al planeta. (se la iba a costar igualmente).
Me extraña que aún no haya aparecido un nuevo movimiento tendencioso que aglomere una serie de máximas universales que lo coloquen por encima de los demás.
Los pelatys quieren estar por encima de los rappers, los rappers por encima de los hevyolos, los heviolos por encima de los hippis-gruncios, estos por encima de los poppys gafuos y pseudo-intelectualoides...(largo etcétera).
Todos estos estilos basan su existencia en una razón triste como la vida misma. Los unos necesitan de los otros para seguir arrastrando a los jóvenes hacia su propia presunción de identidad. Y es que se necesita algo que odiar para poder saber qué se siente al querer. Es sencillo. Esto me lleva a pensar que no hay un movimiento por encima del otro, que no hay una autenticidad implícita en ninguna moda. Son los demás estilos los que definen la realidad de uno en concreto. Son los roces con las otras realidades las que conforman la nuestra. Entonces, todo está en el aire y nosotros SOMOS porque se ha entretejido una impresionante red de referencias externas a nuestro alrededor, símbolos y prejuicios que no tienen significado por sí mismos, pero sí que lo tienen en el momento en que partimos del propósito de encontrar enemigos y amigos, el propósito de despuntar un poco más que los demás, el propósito de catalogar y ser catalogado.
Decía, pues, que no entendía porqué no ha aparecido un movimiento trendy que haga de las verdades universales su bandera. Claro que, ponte a buscar ahora verdades universales... Como eso es muy difícil, quizá sea más sencillo crear una tribu urbana que se base en las contradicciones ideológicas y estéticas para encontrar su caldo de cultivo.
Me imagino un ejecutivo con maletín de cuero a juego con su taparabos, o una joven nacionalista quemándose a lo bonzo como protesta por la inminente tala de varios árboles milenarios. Me imagino a Rocío Durcal o como coño se escriba, bailando el pogo...
La nueva evolución en el campo de las tribus urbanas, el nuevo fenómeno sociológico que diera lugar a algo mucho mejor o mucho peor de lo que hasta ahora había: Los contradictorios; chicos malos y buenos, que mascan chiclé y que hacen de la contradicción y la incoherencia su estilo de vida. En realidad, todos hemos venido siendo contradictorios con nosotros mismos desde siempre. Si lo asumimos como algo lógico y evidente, si lo aceptamos abiertamente, viviremos más tranquilos con nosotros mismos, aunque eso le cueste la vida al planeta. (se la iba a costar igualmente).
Wednesday, August 01, 2007
Esquela 78: Hoy sin ayer ni mañana
¿y qué coño puedo hacer para que me leas?
¿Qué puedo hacer para que esto te siga pareciendo interesante?
¿cómo puedo seguir fingiendo que escribo aquí porque... porque sí!...?
Voy a decir la primera verdad, ya que tú me obligas desde tu ignorancia:
Quiero ser una estrella.
ME da igual si lo soy ahora o cuando muera.
Quiero ser una estrella solo para que tú te pongas enferma de amor.
Solo para que me des asco.
Por lo pronto sigues sin escribirme ninguna carta.
Todos sois una mierda. Una mierda gigante. Todos sois lamentables.
Ahora miradme y decid que soy genial, prometedme que me mantendreis en vuestras memorias.
Y después de todo, pienso...¿porqué quiero pareceros sorprendente?
Hasta aquí parece que he tenido que llegar. Desnudar mis pensamientos parece ser que tamoco va a ser suficiente. Ni la honestidad ya sirve para diferenciarse. Es porque no hay nadie distinto quizá?
¿Dónde estás, puta?
Quiero recogerme en ti y vomitarte todo entero. Quiero vaciarme en ti y llenarme contigo. Y cuanto menos apareces más fuerte te haces. Ya no eres una mujer... eres el significado de todas las cosas, y lo serás hasta que te descubra y te deje tirada en la cuneta mienras lloro por mi desgracia, por la desgracia de saber que tampoco tú eres suficiente cuando solo eres de carne y te tengo delante.
Si no me mato, es porque me gusta recordar lo que fui, aunque cuando lo fui, me sentía igual de miserable que hoy.
No voy a pasar el corrector, porque hoy escribo un pco menos para vosotros, y un poco más para mí. Os jodeis todos, sacosde mierda.
¿Qué puedo hacer para que esto te siga pareciendo interesante?
¿cómo puedo seguir fingiendo que escribo aquí porque... porque sí!...?
Voy a decir la primera verdad, ya que tú me obligas desde tu ignorancia:
Quiero ser una estrella.
ME da igual si lo soy ahora o cuando muera.
Quiero ser una estrella solo para que tú te pongas enferma de amor.
Solo para que me des asco.
Por lo pronto sigues sin escribirme ninguna carta.
Todos sois una mierda. Una mierda gigante. Todos sois lamentables.
Ahora miradme y decid que soy genial, prometedme que me mantendreis en vuestras memorias.
Y después de todo, pienso...¿porqué quiero pareceros sorprendente?
Hasta aquí parece que he tenido que llegar. Desnudar mis pensamientos parece ser que tamoco va a ser suficiente. Ni la honestidad ya sirve para diferenciarse. Es porque no hay nadie distinto quizá?
¿Dónde estás, puta?
Quiero recogerme en ti y vomitarte todo entero. Quiero vaciarme en ti y llenarme contigo. Y cuanto menos apareces más fuerte te haces. Ya no eres una mujer... eres el significado de todas las cosas, y lo serás hasta que te descubra y te deje tirada en la cuneta mienras lloro por mi desgracia, por la desgracia de saber que tampoco tú eres suficiente cuando solo eres de carne y te tengo delante.
Si no me mato, es porque me gusta recordar lo que fui, aunque cuando lo fui, me sentía igual de miserable que hoy.
No voy a pasar el corrector, porque hoy escribo un pco menos para vosotros, y un poco más para mí. Os jodeis todos, sacosde mierda.
Saturday, July 21, 2007
Esquela 78: Estúpido cometido
Te juro que aún conservo, acumulando polvo sobre mi escritorio, la botella de tinto que pensaba compratir contigo. Por si algún día te da por llamarme.
Esta es la actitud típica de cualquier loco que espera a que sus fantasías por fin se precipiten sobre la realidad.
Por otro lado, la antigravedad tampoco existe, pero se puede hacer sentir.
Esta es la actitud típica de cualquier loco que espera a que sus fantasías por fin se precipiten sobre la realidad.
Por otro lado, la antigravedad tampoco existe, pero se puede hacer sentir.
Saturday, July 14, 2007
Esquela 77: Cuando significado se desprenda de significante
La bonoloto le tocó, y lo primero que hizo fue comprarse un tupperware.
Canceló la cena porque no quería beber por dos. Se tatuó el cubo y el rastrillo de playa en el hombro en donde aún no se los había tatuado.
Todos los cubitos de plástico que había en la costa, se prometió no volver a robárselos a los niños. Salir un poco más de noche y aprender a tocar algún instrumento.
Permitió que le enseñaran el camino los demás, y se encontró con la negativa de quienes le rodeaban.
Lo único que aprendió justo después de desmayarse del susto y saberse millonario, es que ya no le impresionaba la francesa. Podía personarse en un periquete allí donde ella estudiaba. Seguro que ahora él tenía más dinero que ella.
Ahora podía conseguirla tan fácilmente que solo fue a verla para reírse en su cara.
El dinero sí da la felicidad, el dinero sí la da. Pero hay que saber manejarla. El dinero da la felicidad, pero el dinero no es felicidad. El dinero es lo mejor que hay, pero no hay para todos.
El dinero y s gestión son divertidos. Te puedes comprar las chanclas que más te gustan. El dinero es como cualquier cosa buena, hay que saber administrarla. Sin dinero se puede ser feliz, pero es muy difícil. Con dinero y cabeza se es sublime. Sin cabeza y con dinero te angustias.
No me jodas. Es difícil vivir tranquilo cuando sabes que hay gente que cada día tiene el privilegio de zarpar, gente que puede comer lo que le da la gana, gente que solo trabaja para sí misma del modo que cree necesario.
El dinero es guay. YA no voy a poder renunciar a nuestra casa con tecnología adherida. Ya no voy a poder ser feliz con poco. "Pásame un poco de eso para no joderme más la vida". El dinero tenía que aparecer. La hipocresía también. Ya no sé si lo del huerto es viable, sin mi portátil al lado.
Prométeme una cosa, prométeme que vamos a llegara otros planetas en donde haya aire y agua, prométeme que habrá multitud de recursos por explotar y trillones de hectáreas por quemar. Cientos de nuevos países que crear y pervertir a través de esas fronteras que tanto nos gustan. Masturbarnos y levantar fronteras nos gusta.
Prométeme que siempre va a haber más espacio que el espacio. Si no, al final ni incluso con dinero podré comprar nada; sencillamente camparé por el vacío con un saco de monedas por lastre. ¿qué sentido va a tener todo, si ya no hay nada que comprar?
Canceló la cena porque no quería beber por dos. Se tatuó el cubo y el rastrillo de playa en el hombro en donde aún no se los había tatuado.
Todos los cubitos de plástico que había en la costa, se prometió no volver a robárselos a los niños. Salir un poco más de noche y aprender a tocar algún instrumento.
Permitió que le enseñaran el camino los demás, y se encontró con la negativa de quienes le rodeaban.
Lo único que aprendió justo después de desmayarse del susto y saberse millonario, es que ya no le impresionaba la francesa. Podía personarse en un periquete allí donde ella estudiaba. Seguro que ahora él tenía más dinero que ella.
Ahora podía conseguirla tan fácilmente que solo fue a verla para reírse en su cara.
El dinero sí da la felicidad, el dinero sí la da. Pero hay que saber manejarla. El dinero da la felicidad, pero el dinero no es felicidad. El dinero es lo mejor que hay, pero no hay para todos.
El dinero y s gestión son divertidos. Te puedes comprar las chanclas que más te gustan. El dinero es como cualquier cosa buena, hay que saber administrarla. Sin dinero se puede ser feliz, pero es muy difícil. Con dinero y cabeza se es sublime. Sin cabeza y con dinero te angustias.
No me jodas. Es difícil vivir tranquilo cuando sabes que hay gente que cada día tiene el privilegio de zarpar, gente que puede comer lo que le da la gana, gente que solo trabaja para sí misma del modo que cree necesario.
El dinero es guay. YA no voy a poder renunciar a nuestra casa con tecnología adherida. Ya no voy a poder ser feliz con poco. "Pásame un poco de eso para no joderme más la vida". El dinero tenía que aparecer. La hipocresía también. Ya no sé si lo del huerto es viable, sin mi portátil al lado.
Prométeme una cosa, prométeme que vamos a llegara otros planetas en donde haya aire y agua, prométeme que habrá multitud de recursos por explotar y trillones de hectáreas por quemar. Cientos de nuevos países que crear y pervertir a través de esas fronteras que tanto nos gustan. Masturbarnos y levantar fronteras nos gusta.
Prométeme que siempre va a haber más espacio que el espacio. Si no, al final ni incluso con dinero podré comprar nada; sencillamente camparé por el vacío con un saco de monedas por lastre. ¿qué sentido va a tener todo, si ya no hay nada que comprar?
Wednesday, July 11, 2007
Tecno makes it better
Te lo mostraron aquella noche, en el momento álgido de la canción salió la persona sorda al escenario. Empezó a bailar frenéticamente al ritmo de su propio himno. Las masas enloquecieron con los gestos de su mandíbula.
Sí, había siempre un ritmo detrás de cada decisión que tomé. Y quien no piensa en música cuando elige los caminos de su vida, es un monstruo. Un monstruo abominable. Siempre que recuerdo cuando me rompían la camiseta y me clavaban las uñas en la lengua, había una canción de fondo. Cuando mi madre parió había otra muy distinta. Cuando me transformaste los dedos en lo que tú precisabas, y me pediste que mi lengua se convirtiera en una dulce mentirosa, sonaba el latido de algo que se gesta como nosotros lo hacemos.
Llega el momento en que nos cansamos de crecer. Entonces nos anclamos a los demás. Y ya lo tengo. Envidio a los vehículos y a los productos que la tecnología nos ofrece. Ellos se queman y se convierten en chatarra como nosotros, pero no sienten nada.
Más quiero aún, el asfalto que cada día pisamos y que últimamente arde. Más que besar a mis hijos, prefiero ser la tele que les contempla. Prefiero ser la situación, el conjunto, la coyuntura, el contexto, etc.
Todas estas cosas no entienden de desazón, aunque sí de nostalgia.
Prefiero ser el semáforo que marca el tiempo que queda para que te den otra bofetada al llegar a casa. No tener porqué preocuparme de nada. Estar siempre en rojo para evitar tu paso, marcando así tu ritmo. No, no me gusta marcar el ritmo, solo encontrarlo.
Un paquete de cigarrillos que se lanzó en la calle un día lluvioso. Escuchar que no te importa que te den de ostias sin yo entender nada. Ser un coche volcado y no interpretar los quejidos de quien apreso. Ser una parte de mí, objeto de sueño para los demás; hacer reír a los críos mientras pulsan mis botones, Massachussets, o como coño se escriba.
Ser hombre es muy cansado, muy difícil, y siempre acaba mal la cosa. Ser contexto o situación que anhelo es mejor. Ser una especie de manteca untada por encima de toda la realidad, no entender porqué en tu casa hoy a las tres de la tarde hay silencio. no entender porqué si hasta ahora siempre salías a hacer la colada y charlabas con la vecina, hoy hay silencio.
No entender porqué suena hueca tu caída en el suelo, no entender porqué vomitas sangre y porqué hoy él ha salido de trabajar antes y te mata a musitados puntapiés.
Sí, había siempre un ritmo detrás de cada decisión que tomé. Y quien no piensa en música cuando elige los caminos de su vida, es un monstruo. Un monstruo abominable. Siempre que recuerdo cuando me rompían la camiseta y me clavaban las uñas en la lengua, había una canción de fondo. Cuando mi madre parió había otra muy distinta. Cuando me transformaste los dedos en lo que tú precisabas, y me pediste que mi lengua se convirtiera en una dulce mentirosa, sonaba el latido de algo que se gesta como nosotros lo hacemos.
Llega el momento en que nos cansamos de crecer. Entonces nos anclamos a los demás. Y ya lo tengo. Envidio a los vehículos y a los productos que la tecnología nos ofrece. Ellos se queman y se convierten en chatarra como nosotros, pero no sienten nada.
Más quiero aún, el asfalto que cada día pisamos y que últimamente arde. Más que besar a mis hijos, prefiero ser la tele que les contempla. Prefiero ser la situación, el conjunto, la coyuntura, el contexto, etc.
Todas estas cosas no entienden de desazón, aunque sí de nostalgia.
Prefiero ser el semáforo que marca el tiempo que queda para que te den otra bofetada al llegar a casa. No tener porqué preocuparme de nada. Estar siempre en rojo para evitar tu paso, marcando así tu ritmo. No, no me gusta marcar el ritmo, solo encontrarlo.
Un paquete de cigarrillos que se lanzó en la calle un día lluvioso. Escuchar que no te importa que te den de ostias sin yo entender nada. Ser un coche volcado y no interpretar los quejidos de quien apreso. Ser una parte de mí, objeto de sueño para los demás; hacer reír a los críos mientras pulsan mis botones, Massachussets, o como coño se escriba.
Ser hombre es muy cansado, muy difícil, y siempre acaba mal la cosa. Ser contexto o situación que anhelo es mejor. Ser una especie de manteca untada por encima de toda la realidad, no entender porqué en tu casa hoy a las tres de la tarde hay silencio. no entender porqué si hasta ahora siempre salías a hacer la colada y charlabas con la vecina, hoy hay silencio.
No entender porqué suena hueca tu caída en el suelo, no entender porqué vomitas sangre y porqué hoy él ha salido de trabajar antes y te mata a musitados puntapiés.
Saturday, July 07, 2007
El bastión
Querida, querida, ¿cómo me despiertas a estas horas de la madrugada? Esque has olvidado que por mucho calor que haga ya en Groenlandia, las noches siguen siendo eternas y que los que aquí llegamos como colonos huyendo de la disenteria o como coño se escriba, hemos desarrollado la capacidad de dormir durante todo lo que aguanta la luna en nuestro cielo? Un mes para ser exactos. Me ha llegado tu carta y ha logrado levantar expectativas en todo el pueblo. Últimamente es raro que se presente el cartero por aquí. En realidad es extraño ver a cualquier forastero. ME quedaban aún unos días de sueño, pero da igual, ya los recuperaré el mes que viene.
Sea como sea, me ha hecho mucha ilusión recibir tu misiva, pero he de ir con cuidado; no demostrar demasiada efusividad ante la recepción de un documento privado. Ya sabes que cualquier motivo de felicidad es perseguido por las fuerzas represoras.
Tu tienes mutantes por alrededor, yo me mantengo casto entre los humanos limpios, pero el precio que he de pagar por ello es muy alto.
Aún no sé quién es T, y obviamente, desconozco a su hijo. Lo de ritual para su bautizo me pareció precioso.
Aquí las cosas tampoco van muy bien, la verdad. Los niños siguen llorando cuando acompañan a sus madres a las grandes superficies, aunque el sonido de sus llantos no suena como la guitarra eléctrica que escuchábamos cuando éramos jóvenes.
Te quiero preguntar si seguís conservando la virtud de tener cosquillas. Aquí la hemos perdido. Debe ser por lo gris que es todo.
Aun tengo 22 años, no sé si te lo había dicho. Lo que pasa es que escribo desde un limpiaparabrisas gigante que en ciertos momentos traslada mi mente a una realidad venidera. Lo leva hasta allí, arriba, y me lo trae de nuevo, lo vuelve a levar, y lo vuelve a traer... pero como todo lo que con el cristal roza, mi cerebro se va desgastando. Cada vez estoy más tonto.
Ya no tengo novia, ni hijos. Los tuve, pero mi cabeza ahora está conmigo, en los 22. Sabes? recuperé el número de aquél ligue que nunca acabó significando nada. Pero deberías ver lo contento que me he puesto. Es curioso sentir la incertidumbre de la esperanza sabiendo que no va a pasar nada nunca.
¿Tú tienes hijos, chica? Ahora que mi cabeza está de vuelta, y estoy con los 22 y contigo, ahora que aún no ha pasado ninguna de esas desgracias que harán que tengamos que separar nuestros caminos, ahora que aquello de que "el sol quema" sigue siendo una expresión, me apetece seguir haciendo lo que nunca debería haber hecho, que es salir cada noche y forzar el hígado. Me sigue apeteciendo reírme de los demás contigo, y olvidar losa compromisos sociales. Yo siempre decidí que sólo cuidaría de mí.
Está todo tan escrito...doce monos es la mejor película que nunca se habrá rodado. Brad está enorme.
De los otros, sigo sin saber nada. Aquél de la desarrollada hormona sigue congelando su blog. Me preocupa que haya desaparecido y se haya vuelto etéreo. El cuello ancho murió en el concierto de despedida de Tweedy, ya sabes, colgaron la guitarra cuando vieron que todo aquello de emular a los músicos del Titanic no iba con ellos. Llenaron el estadio y varias personas que estaban en primera fila murieron aplastadas por la multitud. Y sí, cuello fue una de las víctimas.
Del resto, nada de nada, no sé absolutamente nada.
Tu eres un ser mutógeno ya? espero que hayas tenido relativa suerte.
Besos desde el Bastión
Sea como sea, me ha hecho mucha ilusión recibir tu misiva, pero he de ir con cuidado; no demostrar demasiada efusividad ante la recepción de un documento privado. Ya sabes que cualquier motivo de felicidad es perseguido por las fuerzas represoras.
Tu tienes mutantes por alrededor, yo me mantengo casto entre los humanos limpios, pero el precio que he de pagar por ello es muy alto.
Aún no sé quién es T, y obviamente, desconozco a su hijo. Lo de ritual para su bautizo me pareció precioso.
Aquí las cosas tampoco van muy bien, la verdad. Los niños siguen llorando cuando acompañan a sus madres a las grandes superficies, aunque el sonido de sus llantos no suena como la guitarra eléctrica que escuchábamos cuando éramos jóvenes.
Te quiero preguntar si seguís conservando la virtud de tener cosquillas. Aquí la hemos perdido. Debe ser por lo gris que es todo.
Aun tengo 22 años, no sé si te lo había dicho. Lo que pasa es que escribo desde un limpiaparabrisas gigante que en ciertos momentos traslada mi mente a una realidad venidera. Lo leva hasta allí, arriba, y me lo trae de nuevo, lo vuelve a levar, y lo vuelve a traer... pero como todo lo que con el cristal roza, mi cerebro se va desgastando. Cada vez estoy más tonto.
Ya no tengo novia, ni hijos. Los tuve, pero mi cabeza ahora está conmigo, en los 22. Sabes? recuperé el número de aquél ligue que nunca acabó significando nada. Pero deberías ver lo contento que me he puesto. Es curioso sentir la incertidumbre de la esperanza sabiendo que no va a pasar nada nunca.
¿Tú tienes hijos, chica? Ahora que mi cabeza está de vuelta, y estoy con los 22 y contigo, ahora que aún no ha pasado ninguna de esas desgracias que harán que tengamos que separar nuestros caminos, ahora que aquello de que "el sol quema" sigue siendo una expresión, me apetece seguir haciendo lo que nunca debería haber hecho, que es salir cada noche y forzar el hígado. Me sigue apeteciendo reírme de los demás contigo, y olvidar losa compromisos sociales. Yo siempre decidí que sólo cuidaría de mí.
Está todo tan escrito...doce monos es la mejor película que nunca se habrá rodado. Brad está enorme.
De los otros, sigo sin saber nada. Aquél de la desarrollada hormona sigue congelando su blog. Me preocupa que haya desaparecido y se haya vuelto etéreo. El cuello ancho murió en el concierto de despedida de Tweedy, ya sabes, colgaron la guitarra cuando vieron que todo aquello de emular a los músicos del Titanic no iba con ellos. Llenaron el estadio y varias personas que estaban en primera fila murieron aplastadas por la multitud. Y sí, cuello fue una de las víctimas.
Del resto, nada de nada, no sé absolutamente nada.
Tu eres un ser mutógeno ya? espero que hayas tenido relativa suerte.
Besos desde el Bastión
Friday, June 29, 2007
Esquela 76: Mi (este) verano
Cuento cómo cuentan los demás sus días. Cuento sus aventuras, sus sonrisas, cuento sus noches y sus botellas vacías. Cuento sus emociones, sus amistades, sus recorridos, sus anécdotas, sus robos en baratos supermercados. Cuento sus chapuzones, sus besos, sus caminatas, sus sudores y calores. Sus nuevos monumentos, sus playas desiertas y sus abrazos. Sus secretos y sus vivencias, las estrías que cada emoción deja en sus corazones. Cuento sus albergues y todos los mapas en donde los encontraron. Cuento sus lunas, sus tiendas de campaña, sus kilómetros y su carburante. Cuento sus gratas sorpresas en forma de autóctonos restaurantes. Cuento sus ignorancias y lo que les hace fuerte, cuento sus miedos, y por fin, al final, cuento su vuelta, su regreso.
Es entonces cuando dejo de fustigarme.
Esto es malo.
Yo también tendré un verano increíble alguna vez. Viajaré por ahí, como un aventurero, y no necesitaré de nadie, más que del alrededor que vaya encontrando a mi paso. También habrá un día en que alguien cuente cómo cuento mi vida.
Lo hará alguien que esté encerrado en una jaula. Lo hará alguien que piense salir algún día.
Orange, vete a la puta mierda. Yoigo, te elijo a ti. Eso sí, antes de romper mi idilio con la anaranjada compañía, me voy a aprovechar de ella para dar de nuevo con tu número. Ojalá pueda. Voy a registrarme y voy a obtener mi número de acceso., conocido en mi corazón como clave de la esperanza.
Voy a hacer de las nuevas tecnologías mi bandera. Voy a programar en tres dimensiones, voy a diseñar espacios increíbles, voy a desarrollar videojuegos. Esa es mi comida de pájaro enjaulado.
Después, cuando salga de aquí, correré 18 millas hasta llegar al hotel de las putas más cercano. Allí me acogerán con los brazos abiertos. Después iré a la playa con mis mejores amigos y nos tatuaremos un cubo y una pala en el hombro.
Mira que yo no soy de tatuajes, pero joder, un cubo y una pala en el hombro.... son demasiado ...
Es lo único que me podría marcar en el cuerpo.
18 millas hasta el hotel de las putas, hasta las playas de tus chanclas, hasta tus pies que te piso y te quejas. El roce de la arena no contribuye a tu calma. Más bien te la hace perder. Bailaremos toda nuestra puta vida, e incluso en algún momento llevaré la iniciativa, de forma divertida. tú te vas a reír, pero yo creo que no lo hago tan mal. ten cuenta que todo esto lo voy construyendo sobre la marcha.
Y pasaremos bailando toda la vida, en todas las playas del mundo, agarrado, separados, sanos o corroídos por las drogas. cansados, chillando, apretándonos fuerte o sobre el terremoto más potente. Jamás morirse habrá sido tan fácil.
Y a pesar de la propia scotland yard siembre la ciudad de coches bombas para justificar después la necesidad de levantar barreras y más barreras, y a pesar de que Sarkozy se muera de envidia por no haber tenido esa idea antes, tu y yo nos moriremos de un infarto de felicidad.
Muchos besos y muchos abrazos, me regalo tu piel-postal y hago el loco desde mi casa. Yo no trabajo desde mi casa. Solo hago el loco.
Es entonces cuando dejo de fustigarme.
Esto es malo.
Yo también tendré un verano increíble alguna vez. Viajaré por ahí, como un aventurero, y no necesitaré de nadie, más que del alrededor que vaya encontrando a mi paso. También habrá un día en que alguien cuente cómo cuento mi vida.
Lo hará alguien que esté encerrado en una jaula. Lo hará alguien que piense salir algún día.
Orange, vete a la puta mierda. Yoigo, te elijo a ti. Eso sí, antes de romper mi idilio con la anaranjada compañía, me voy a aprovechar de ella para dar de nuevo con tu número. Ojalá pueda. Voy a registrarme y voy a obtener mi número de acceso., conocido en mi corazón como clave de la esperanza.
Voy a hacer de las nuevas tecnologías mi bandera. Voy a programar en tres dimensiones, voy a diseñar espacios increíbles, voy a desarrollar videojuegos. Esa es mi comida de pájaro enjaulado.
Después, cuando salga de aquí, correré 18 millas hasta llegar al hotel de las putas más cercano. Allí me acogerán con los brazos abiertos. Después iré a la playa con mis mejores amigos y nos tatuaremos un cubo y una pala en el hombro.
Mira que yo no soy de tatuajes, pero joder, un cubo y una pala en el hombro.... son demasiado ...
Es lo único que me podría marcar en el cuerpo.
18 millas hasta el hotel de las putas, hasta las playas de tus chanclas, hasta tus pies que te piso y te quejas. El roce de la arena no contribuye a tu calma. Más bien te la hace perder. Bailaremos toda nuestra puta vida, e incluso en algún momento llevaré la iniciativa, de forma divertida. tú te vas a reír, pero yo creo que no lo hago tan mal. ten cuenta que todo esto lo voy construyendo sobre la marcha.
Y pasaremos bailando toda la vida, en todas las playas del mundo, agarrado, separados, sanos o corroídos por las drogas. cansados, chillando, apretándonos fuerte o sobre el terremoto más potente. Jamás morirse habrá sido tan fácil.
Y a pesar de la propia scotland yard siembre la ciudad de coches bombas para justificar después la necesidad de levantar barreras y más barreras, y a pesar de que Sarkozy se muera de envidia por no haber tenido esa idea antes, tu y yo nos moriremos de un infarto de felicidad.
Muchos besos y muchos abrazos, me regalo tu piel-postal y hago el loco desde mi casa. Yo no trabajo desde mi casa. Solo hago el loco.
Tuesday, June 26, 2007
Esquela 75: Todo bien. Todo mal.
Tengo siempre algo clavado que solo se me infecta cada vez que te vas.
Son muchas las ocasiones en que tú, yo, o ambos, desaparecemos del mapa. Después, pasan días, semanas, y cada uno aprende a retomar el hilo de su vida. Como si nada hubiera pasado.
Bueno, no se si exactamente funciona así.
Me escribiste cosas que me han llegado a emocionar, y hoy, que aún te siento dentro, me revuelco en mi desdicha. Ya sabes que es como me gusta. El dolor que me das, sirve para que me entren muchas fuerzas y quiera gritar, quiera escribir, dibujar, o inventar algo genial.
Hacía tiempo que no sentía SER para otra persona a través del lenguaje de las caricias, y me doy cuenta, como viene siendo habitual, que ha sido de nuevo gracias a ti. A veces, cuando bromeo con lo de los críos bañándose en los ríos, pienso de verdad que va a ser la única forma factible de obtener una felicidad plena. Es divertido que sea así.
Me lamento por haber bebido tanto la última noche que estuvimos juntos. Yo no sabía que iba a encontrarme con lo que siempre me encuentro una vez me lo encuentro. Hay cosas que por mucho que se rescriban siempre parecen nuevas. De haber imaginado que iba a ser todo tan fantástico durante unas horas, me hubiera tragado solo la sal y la arena, o la misma toalla, si hacía falta. Qué vergüenza que tú misma me lo tuvieras que recordar, aquello de la toalla. Una vez me hiciste caer en ello, pensé qué miserable que es la misma memoria y qué poco que vale mi cabeza, si solo con tu ayuda puedo recordar los mejores momentos de mis últimos meses, o de mi vida. Qué más da.
Ahora, como pasaría justo en los últimos instantes del concierto de rock que más he esperado, noto como las estrellas caen sobre mí, el cielo se cierra y mis deseos esculpen un rayo de felicidad que procura escapar de todo lo que se me cae encima.
Siempre viene pasando lo mismo.
Vuelves a tomar tu vida de la mano, y esta vez ya no hay nada que te haga regresar.
Son muchas las ocasiones en que tú, yo, o ambos, desaparecemos del mapa. Después, pasan días, semanas, y cada uno aprende a retomar el hilo de su vida. Como si nada hubiera pasado.
Bueno, no se si exactamente funciona así.
Me escribiste cosas que me han llegado a emocionar, y hoy, que aún te siento dentro, me revuelco en mi desdicha. Ya sabes que es como me gusta. El dolor que me das, sirve para que me entren muchas fuerzas y quiera gritar, quiera escribir, dibujar, o inventar algo genial.
Hacía tiempo que no sentía SER para otra persona a través del lenguaje de las caricias, y me doy cuenta, como viene siendo habitual, que ha sido de nuevo gracias a ti. A veces, cuando bromeo con lo de los críos bañándose en los ríos, pienso de verdad que va a ser la única forma factible de obtener una felicidad plena. Es divertido que sea así.
Me lamento por haber bebido tanto la última noche que estuvimos juntos. Yo no sabía que iba a encontrarme con lo que siempre me encuentro una vez me lo encuentro. Hay cosas que por mucho que se rescriban siempre parecen nuevas. De haber imaginado que iba a ser todo tan fantástico durante unas horas, me hubiera tragado solo la sal y la arena, o la misma toalla, si hacía falta. Qué vergüenza que tú misma me lo tuvieras que recordar, aquello de la toalla. Una vez me hiciste caer en ello, pensé qué miserable que es la misma memoria y qué poco que vale mi cabeza, si solo con tu ayuda puedo recordar los mejores momentos de mis últimos meses, o de mi vida. Qué más da.
Ahora, como pasaría justo en los últimos instantes del concierto de rock que más he esperado, noto como las estrellas caen sobre mí, el cielo se cierra y mis deseos esculpen un rayo de felicidad que procura escapar de todo lo que se me cae encima.
Siempre viene pasando lo mismo.
Vuelves a tomar tu vida de la mano, y esta vez ya no hay nada que te haga regresar.
Thursday, June 21, 2007
Esquela 74: De donde vengo.
Te tengo que decir una cosa, Milú-lu-Luna. Las cuerdas de mi guitarra nunca se llegaron a romper. Se quedaron herrumbrosas. Hay quien disfruta escuchándolas así, balanceándose estridentemente, perdiendo la piel.
Si no morí ayer cuando aquél coche cruzó, me debería sentir afortunado. No hay ningún zaguán en donde tenga sentido andar con la camisa abierta. No circulan los perros por las aceras residenciales. Tampoco llevan collares con el nombre de sus dueños.
Sólo una vez se olvidó de acordarse de su persona, y de repente entendió que la cultura no es fruto de la humanidad, si no que las personas somos el cáncer de las culturas. Y claro está, todos los dioses se tornaron de papel. Porque su lugar lo empezó a ocupar, firme, quien debía.
Las culturas nos han provocado. Y nosotros somos peces planos para ellas.
Ahora que todos estamos tan mezclados, ahora que una nana de Donegal se convierte en un hit para cientos de barceloninos, las culturas tiemblan. Somos horribles.
Pero ya tomaron su decisión: nos enviarán al espacio. Nos repartirán entre diferentes planetas, y todo volverá a empezar. Nuevos colonos; nuevas culturas. Supervivencia, dicen ellas.
Las culturas se ríen. Nosotros,-sus frutos-, nos creemos el paradigma universal. Ellas han estado apunto de perecer. Casi nos las comemos, pero han encontrado el remedio para sobrevivir. Nos lanzan al espacio para asegurarse larga vida, y nosotros... Nosotros somos el puto ombligo del mundo.
Si no morí ayer cuando aquél coche cruzó, me debería sentir afortunado. No hay ningún zaguán en donde tenga sentido andar con la camisa abierta. No circulan los perros por las aceras residenciales. Tampoco llevan collares con el nombre de sus dueños.
Sólo una vez se olvidó de acordarse de su persona, y de repente entendió que la cultura no es fruto de la humanidad, si no que las personas somos el cáncer de las culturas. Y claro está, todos los dioses se tornaron de papel. Porque su lugar lo empezó a ocupar, firme, quien debía.
Las culturas nos han provocado. Y nosotros somos peces planos para ellas.
Ahora que todos estamos tan mezclados, ahora que una nana de Donegal se convierte en un hit para cientos de barceloninos, las culturas tiemblan. Somos horribles.
Pero ya tomaron su decisión: nos enviarán al espacio. Nos repartirán entre diferentes planetas, y todo volverá a empezar. Nuevos colonos; nuevas culturas. Supervivencia, dicen ellas.
Las culturas se ríen. Nosotros,-sus frutos-, nos creemos el paradigma universal. Ellas han estado apunto de perecer. Casi nos las comemos, pero han encontrado el remedio para sobrevivir. Nos lanzan al espacio para asegurarse larga vida, y nosotros... Nosotros somos el puto ombligo del mundo.
Tuesday, June 19, 2007
Esquela 73: 100 o 102, alarde en forma de manifiesto
Mi entrada cien en este blog coincide con la manifestación resuelta de mis otras dos entradas a lo largo de mi cabellera. Estas últimas avanzan de modo devastador y decidido. Coincide (también mi entrada 100) con la consagración de un descubrimiento, que son las sensaciones que me aporta Jeff Tweedy en su último cd.
Las flores se marchitan, y tampoco soy capaz de retener mis pensamientos. Me siento como un viejo solitario que espera un tren fantasma en una estación abandonada. Las esencias de mi vida se van volviendo etéreas, volátiles... no tienen ya fuerza.
las amistades se forjan y los amores surgen... ¿no?
¿De eso ha servido todo lo que hemos caminado? ¿para darme cuenta de estas tonterías?
¿Y todo lo que se ha olvidado? Todos mis mocos de niño eran más poderosos y vitales que las restricciones me yo mismo me impongo ante los demás hoy en día.
Vamos, vamos, vamos rodando y queriendo mantenernos como el primer día. Lo que al principio era un estado natural (IMPROVISACIÓN, ALEGRÍA, NATURALIDAD, CURIOSIDAD), el tiempo se encarga de tornarlo algo artificial. Son las mismas ganas de continuar siendo jóvenes las que nos condenan a ser así de miedosos, a sentirnos así de inseguros, así de rocosos y torpes...
Esa es la lástima... yo me quedé con cientos de palabras en la punta de la lengua por miedo a que me censuraran, y ahora ya ni me acuerdo de ellas. Ese es el problema. Con el tiempo, las pieles se endurecen y los temores, que nunca han estado, si no que siempre nos los imaginamos desde el centro del alma, al tratar de escapar, rebotan en aquella carne curtida y permanecen el resto de nuestra vida en nuestro interior.
Todo parece disfrazarse, todo parece vestirse de barreras... cada vez dudamos más de nuestro interior y del de los demás... cada vez nos separamos más y pedimos más muros entre nuestra casa y el resto del mundo. Es sencillamente eso, ...
¿Cuál es el precio que hemos de pagar por este tipo de seguridad? Por estas puertas cerradas, por estos aeropuertos, por estos bolsillos hasta los topes de cremalleras?
La TRANQUILIDAD. La tranquilidad por la "seguridad". Vaya una mierda. Me cago en Sarkozy y en la madre que la parió. No entiendo como alguien se puede sentir seguro si se protege de antemano de cualquier otra persona.
Yo mismo me asusto cuando me rozan en el metro, yo mismo me levanto a ver si la puerta esta cerrada cuando oigo algún ruido, yo soy el primero que evita callejones oscuros y sacrifico por esta actitud mía la posibilidad de descubrir bellos lugares.
Ya no sé si está dentro de mí. ¿La solución? más anticonceptivos = menos seres humanos en la tierra. Y es que el problema trasciende campos y campos de concepción. Todo esta conectado.
Un día jugaré a las cartas contigo y con tu pelo rojo, y me importara una mierda todo.
Las flores se marchitan, y tampoco soy capaz de retener mis pensamientos. Me siento como un viejo solitario que espera un tren fantasma en una estación abandonada. Las esencias de mi vida se van volviendo etéreas, volátiles... no tienen ya fuerza.
las amistades se forjan y los amores surgen... ¿no?
¿De eso ha servido todo lo que hemos caminado? ¿para darme cuenta de estas tonterías?
¿Y todo lo que se ha olvidado? Todos mis mocos de niño eran más poderosos y vitales que las restricciones me yo mismo me impongo ante los demás hoy en día.
Vamos, vamos, vamos rodando y queriendo mantenernos como el primer día. Lo que al principio era un estado natural (IMPROVISACIÓN, ALEGRÍA, NATURALIDAD, CURIOSIDAD), el tiempo se encarga de tornarlo algo artificial. Son las mismas ganas de continuar siendo jóvenes las que nos condenan a ser así de miedosos, a sentirnos así de inseguros, así de rocosos y torpes...
Esa es la lástima... yo me quedé con cientos de palabras en la punta de la lengua por miedo a que me censuraran, y ahora ya ni me acuerdo de ellas. Ese es el problema. Con el tiempo, las pieles se endurecen y los temores, que nunca han estado, si no que siempre nos los imaginamos desde el centro del alma, al tratar de escapar, rebotan en aquella carne curtida y permanecen el resto de nuestra vida en nuestro interior.
Todo parece disfrazarse, todo parece vestirse de barreras... cada vez dudamos más de nuestro interior y del de los demás... cada vez nos separamos más y pedimos más muros entre nuestra casa y el resto del mundo. Es sencillamente eso, ...
¿Cuál es el precio que hemos de pagar por este tipo de seguridad? Por estas puertas cerradas, por estos aeropuertos, por estos bolsillos hasta los topes de cremalleras?
La TRANQUILIDAD. La tranquilidad por la "seguridad". Vaya una mierda. Me cago en Sarkozy y en la madre que la parió. No entiendo como alguien se puede sentir seguro si se protege de antemano de cualquier otra persona.
Yo mismo me asusto cuando me rozan en el metro, yo mismo me levanto a ver si la puerta esta cerrada cuando oigo algún ruido, yo soy el primero que evita callejones oscuros y sacrifico por esta actitud mía la posibilidad de descubrir bellos lugares.
Ya no sé si está dentro de mí. ¿La solución? más anticonceptivos = menos seres humanos en la tierra. Y es que el problema trasciende campos y campos de concepción. Todo esta conectado.
Un día jugaré a las cartas contigo y con tu pelo rojo, y me importara una mierda todo.
Thursday, June 07, 2007
Esquela 72: Remedios para insolvencias
Lecciones que la vida me ha enseñado son más bien pocas. Tiene gracia que muchos nos fijemos en como fuman los demás. Les gusta gustar, y a nosotros nos gusta que nos gusten a través de su manera de expulsar el humo. Más cuando lo hacen a contraluz, o cuando esa nieblina del cigarro se enrolla en los haces de luz tardíos que a lengüetazos entran por las ventanas de cualquier fachada modernista del paseo de gracia.
En realidad, que sea importante el estilo con que alguien fuma, es algo que me cuesta explicar. Hoy vi a un hombre jugar con un perro. Tenía una pelota que a veces lanzaba. Otras veces hacía el gesto pero no la lanzaba. A veces fintaba, y rápido, pocas décimas de segundo después, arrojaba el esférico bien lejos. Pensé que jugar con un perro también puede llegar a ser un arte, una acción llena de estética y virilidad en caso de ser hombre. De fertilidad en caso de ser mujer. Da igual. Sea como sea, jugar con un perro está desprestigiado. Putos fumadores, y más jodidos aún aquellos que llegaron a ser alguien por fumar como fumaban. Puto Humprey.
Lecciones de la vida, decía. Lecciones que quizá sea absurdo tratar de trasladar. Discípulo puede que sea ya una palabra sin sentido para el buen maestro. Ese es uno que ha aprendido a darse cuenta de que el tiempo en esta vida es muy poco. Tan poco que ya hay suficiente con dedicarse a uno mismo. Porque todo es demasiado bonito, no? Si todos hiciéramos así, y nadie pretendiera concebir saber algo más que los demás, la totalidad de la humanidad, quizá se limitaría a ver los pájaros volar, los trenes pasar, el mar rumorear, el batería tocar, y los sueños, danzar sin miedos en voz alta.
Oh, a veces lo mejor es reírse y encaramarse a una buena conversación. Lo único que nada supera es ver nacer una amistad siendo docto en bares. Quizá la próxima vez vaya siendo hora de dejar de lado las dos horas libres entre la mañana y la tarde. Quizá sea mejor olvidarse de los relojes durante un tiempo. Tiene guasa el puto asunto.
Vivir a lo Niño de Puntillas que Escribe en la Pared de Tiza con Tiza es un remedio. Otro es darte un beso.
En realidad, que sea importante el estilo con que alguien fuma, es algo que me cuesta explicar. Hoy vi a un hombre jugar con un perro. Tenía una pelota que a veces lanzaba. Otras veces hacía el gesto pero no la lanzaba. A veces fintaba, y rápido, pocas décimas de segundo después, arrojaba el esférico bien lejos. Pensé que jugar con un perro también puede llegar a ser un arte, una acción llena de estética y virilidad en caso de ser hombre. De fertilidad en caso de ser mujer. Da igual. Sea como sea, jugar con un perro está desprestigiado. Putos fumadores, y más jodidos aún aquellos que llegaron a ser alguien por fumar como fumaban. Puto Humprey.
Lecciones de la vida, decía. Lecciones que quizá sea absurdo tratar de trasladar. Discípulo puede que sea ya una palabra sin sentido para el buen maestro. Ese es uno que ha aprendido a darse cuenta de que el tiempo en esta vida es muy poco. Tan poco que ya hay suficiente con dedicarse a uno mismo. Porque todo es demasiado bonito, no? Si todos hiciéramos así, y nadie pretendiera concebir saber algo más que los demás, la totalidad de la humanidad, quizá se limitaría a ver los pájaros volar, los trenes pasar, el mar rumorear, el batería tocar, y los sueños, danzar sin miedos en voz alta.
Oh, a veces lo mejor es reírse y encaramarse a una buena conversación. Lo único que nada supera es ver nacer una amistad siendo docto en bares. Quizá la próxima vez vaya siendo hora de dejar de lado las dos horas libres entre la mañana y la tarde. Quizá sea mejor olvidarse de los relojes durante un tiempo. Tiene guasa el puto asunto.
Vivir a lo Niño de Puntillas que Escribe en la Pared de Tiza con Tiza es un remedio. Otro es darte un beso.
Sunday, June 03, 2007
Esquela 71: Gestión
Te espero como quien sin fe espera. La cara de quién se habitúa a que todo esté por suceder aún sabiendo que nada pasará. Esa es mía. Hace tiempo que dejé de hacerme preguntas que a día de hoy encuentro absurda. “Porqué desapareciste", "porqué no llegamos ni a discutir”, o “porqué no construimos aquella historia de catedrales centenarias entre los dos”.
No me ha dado tiempo ni a poder rendirte cuentas, has pasado tan rápido que no he podido tener aquella sensación de victoria, que te invade cuando sabes que mientras muchos se aburrirían de mirarte, a mi aún me queda un largo camino.
Desde aquí, lo preconcebido solo tiene un sentido inútil y doloroso. Suspiro por algo que no era cierto. Por ser, ni fue. Solo estaba en mi cabeza.
Ahora salgo por los mismos bares y no puedo evitar recorrer sus huecos con la mirada. Si me preguntan que qué me pasa, digo que nada. Y si sospechan que miento, me consuelo pensando que he sido honesto. Porque pasa que allí no pasa nada. No estás.
No nos conocimos como alumno y profesora. Pero yo impregno de docencia a quien me desconcierta. A ti te bañé en un halo de contención y cortesía. En galleta con chocolate fino, suave. Te guardé como maestra de diques, como cabina de presurización, como comportamiento que a mi también me debería llegar algún día. Te puse un paso por delante de tus dos. Y te colgué así de mis deberes más que de mis ilusiones.
Decidí que eras un objetivo más profesional que mis conversaciones con los constructores de arquitectura efímera. Concluí que eres lo más práctico que he visto.
Más vale mirarlo todo igual. Todo funciona a través de una serie de estímulos disfrazados de cualquier cosa.
Yo he decidido pensar que la vida es un constante negocio.
No me ha dado tiempo ni a poder rendirte cuentas, has pasado tan rápido que no he podido tener aquella sensación de victoria, que te invade cuando sabes que mientras muchos se aburrirían de mirarte, a mi aún me queda un largo camino.
Desde aquí, lo preconcebido solo tiene un sentido inútil y doloroso. Suspiro por algo que no era cierto. Por ser, ni fue. Solo estaba en mi cabeza.
Ahora salgo por los mismos bares y no puedo evitar recorrer sus huecos con la mirada. Si me preguntan que qué me pasa, digo que nada. Y si sospechan que miento, me consuelo pensando que he sido honesto. Porque pasa que allí no pasa nada. No estás.
No nos conocimos como alumno y profesora. Pero yo impregno de docencia a quien me desconcierta. A ti te bañé en un halo de contención y cortesía. En galleta con chocolate fino, suave. Te guardé como maestra de diques, como cabina de presurización, como comportamiento que a mi también me debería llegar algún día. Te puse un paso por delante de tus dos. Y te colgué así de mis deberes más que de mis ilusiones.
Decidí que eras un objetivo más profesional que mis conversaciones con los constructores de arquitectura efímera. Concluí que eres lo más práctico que he visto.
Más vale mirarlo todo igual. Todo funciona a través de una serie de estímulos disfrazados de cualquier cosa.
Yo he decidido pensar que la vida es un constante negocio.
Tuesday, May 29, 2007
Esquela 70: La realidad que se supera
Aún sigo creyéndola allí, en ese frankfurt de mala muerte.
Quizá fue ese mi error; llevarla a un sitio en donde la carne es el ingrediente básico de cualquier receta.
Yo no sabía que era vegetariana, pero desde la primera vez que la vi, lo deduje. Esa piel blanca, esa poca sangre en las venas, esa falta de ímpetu...
Daba igual, era mejor que la gran mayoría. Se habí traído de su cultura la frialdad y el hielo.
No parecía interesarle demasiado nuestra situación. De eso también me di cuenta pronto. Y claro, con aquello me acabó de arrebatar el corazón.
habló de elfos, lo que me pareció sumamente gracioso, pues ella tenía un rostro cuyas características re3cordaban a las de esos legendarios duendecillos. Seguro que se lo debían haber dicho cientos de veces, pero ella ahí estaba: hablando de aquello como lo haría cualquier persona normal. Pero ella no era normal. O por lo menos la situación no lo era.
Una persona con cara de elfo no puede hablar de elfos eludiendo su similitud a ellos la primera vez que queda con otra persona. Es renunciar a utilizar un guiño que contribuye a amenizar cualquier charla.
Aquello me descolocó más
Aún sigo buscándola.
A menudo creo que se ha fundido con las estatuas que iban colocando por Rambla Catalunya justo después de que ella me reconociera su debilidad hacia la escultura.
Así fue el último paseo, que ni sacado de un cuento de hadas, ni de elfos.
Sencillamente ella reconoció su amor hacia el arte de tallar, y de repente, brotaron estatuas a su alrededor.
Aún sigo buscándola.
Quizá fue ese mi error; llevarla a un sitio en donde la carne es el ingrediente básico de cualquier receta.
Yo no sabía que era vegetariana, pero desde la primera vez que la vi, lo deduje. Esa piel blanca, esa poca sangre en las venas, esa falta de ímpetu...
Daba igual, era mejor que la gran mayoría. Se habí traído de su cultura la frialdad y el hielo.
No parecía interesarle demasiado nuestra situación. De eso también me di cuenta pronto. Y claro, con aquello me acabó de arrebatar el corazón.
habló de elfos, lo que me pareció sumamente gracioso, pues ella tenía un rostro cuyas características re3cordaban a las de esos legendarios duendecillos. Seguro que se lo debían haber dicho cientos de veces, pero ella ahí estaba: hablando de aquello como lo haría cualquier persona normal. Pero ella no era normal. O por lo menos la situación no lo era.
Una persona con cara de elfo no puede hablar de elfos eludiendo su similitud a ellos la primera vez que queda con otra persona. Es renunciar a utilizar un guiño que contribuye a amenizar cualquier charla.
Aquello me descolocó más
Aún sigo buscándola.
A menudo creo que se ha fundido con las estatuas que iban colocando por Rambla Catalunya justo después de que ella me reconociera su debilidad hacia la escultura.
Así fue el último paseo, que ni sacado de un cuento de hadas, ni de elfos.
Sencillamente ella reconoció su amor hacia el arte de tallar, y de repente, brotaron estatuas a su alrededor.
Aún sigo buscándola.
Sunday, May 27, 2007
He oído un cd que pega con mis domingos
Podría ser ligero. Lo he pensado muchas veces. Los deberes, guardarlos todos en un cuadernillo de tapa dura. Un cuadernillo rojo como muchos otros. Apuntar allí todos mis logros, todas mis metas, todas mis responsabilidades, todas las ganas de odiarte o de sentir que contigo nada acaba. Podría clasificar las aspiraciones, y dar un cierto aire de orden a mi vida.
Podría dar calabazas por tener planes con mi grupo de jazz, y tener la virtud de todos aquellos que por desinterés hacia la raza humana actúan: Se fusionan con el propio humo de sus cigarrillos, parecen volar como murciélagos entre batalla y batalla, y por sus venas no corre nada. o corre Nada. Nada de manera muy intensa.
Todo es mucho más HABITUAL que eso. Crecí escuchando las FM. Mis padres hacían frente a las facturas, la casa olía a pan y poco más. Por eso ahora me dedico a poner mesas y a pensar que una buena cena puede significar un nada desdeñable recuerdo de por vida. Aún, sin embargo, no he llegado al extremo de concebir como un fruto legal de nuestro dinamismo social la hipoteca. Quizá mi evolución como persona es más lenta que la de las propias tendencias mercantilistas.
Hay suficiente con mantenerse ocupado y oler el suavizante de las sábanas mientras las coloco en el colchón.
Hay un cd que pega con mis domingos.
Podría dar calabazas por tener planes con mi grupo de jazz, y tener la virtud de todos aquellos que por desinterés hacia la raza humana actúan: Se fusionan con el propio humo de sus cigarrillos, parecen volar como murciélagos entre batalla y batalla, y por sus venas no corre nada. o corre Nada. Nada de manera muy intensa.
Todo es mucho más HABITUAL que eso. Crecí escuchando las FM. Mis padres hacían frente a las facturas, la casa olía a pan y poco más. Por eso ahora me dedico a poner mesas y a pensar que una buena cena puede significar un nada desdeñable recuerdo de por vida. Aún, sin embargo, no he llegado al extremo de concebir como un fruto legal de nuestro dinamismo social la hipoteca. Quizá mi evolución como persona es más lenta que la de las propias tendencias mercantilistas.
Hay suficiente con mantenerse ocupado y oler el suavizante de las sábanas mientras las coloco en el colchón.
Hay un cd que pega con mis domingos.
Tuesday, May 22, 2007
Me hiciste
Como si se tratara de un laberinto. Un laberito vertical.
Todo va sucediendo, y mientras la rapidez del alrededor se trata de filtrar por cada uno de mis huecos, obtengo fe desesperada. Fe en la existencia de un refugio naturalmente privado.
Las cosas no están saliendo bien. Lo de más cerca se desmorona, y ya no me puedo pretsar tiempo solamene a mí.
¿En eso consiste, verdad? En eso consiste todo... en prestar tiempo a los demás, para pudrirnos como ellos.
Y una mierda. Delízate por mi brazo y vuelve a mí. La angustia de verte perdida ahora la empiezo a comprender. Es la primera vez. No eres mi alrededor, ni eres nada que esté fuera de mí. Tú eres mi otra parte, la que me vió salir de allí, la parte de antes. Eres el meandro que me precede. Diferente y femenino: hueles a mí y yo a ti. Eres una pequeña parte en forma de respuesta a las preguntas que no sé ni sabré formular. Eres mi punta y me dueles si te hacen daño.
Eres un hospital grande y vacío, con los ventanales abiertos y las cortinas blancas hondeando. Y desde allí salté, y no me digas ahora que te vas a caer. No me jodas ahora, tierra bella mía, no me vayas a joder.
Todo te lo debo y me deberé lo que te pueda pasar, tierra demasiado bonita. Te quiero ver reír siempre, porque tu felicidad es mía, porque si tus aguas bajan empantanadas, yo me empantano. Todo lo que arrastras, yo me lo meto. Todo lo que llevas, lo llevaré. Todo lo que sueñas, es mi condena.
No quiero estar así. Sal para arriba y sé de nuevo.
Un beso.
Todo va sucediendo, y mientras la rapidez del alrededor se trata de filtrar por cada uno de mis huecos, obtengo fe desesperada. Fe en la existencia de un refugio naturalmente privado.
Las cosas no están saliendo bien. Lo de más cerca se desmorona, y ya no me puedo pretsar tiempo solamene a mí.
¿En eso consiste, verdad? En eso consiste todo... en prestar tiempo a los demás, para pudrirnos como ellos.
Y una mierda. Delízate por mi brazo y vuelve a mí. La angustia de verte perdida ahora la empiezo a comprender. Es la primera vez. No eres mi alrededor, ni eres nada que esté fuera de mí. Tú eres mi otra parte, la que me vió salir de allí, la parte de antes. Eres el meandro que me precede. Diferente y femenino: hueles a mí y yo a ti. Eres una pequeña parte en forma de respuesta a las preguntas que no sé ni sabré formular. Eres mi punta y me dueles si te hacen daño.
Eres un hospital grande y vacío, con los ventanales abiertos y las cortinas blancas hondeando. Y desde allí salté, y no me digas ahora que te vas a caer. No me jodas ahora, tierra bella mía, no me vayas a joder.
Todo te lo debo y me deberé lo que te pueda pasar, tierra demasiado bonita. Te quiero ver reír siempre, porque tu felicidad es mía, porque si tus aguas bajan empantanadas, yo me empantano. Todo lo que arrastras, yo me lo meto. Todo lo que llevas, lo llevaré. Todo lo que sueñas, es mi condena.
No quiero estar así. Sal para arriba y sé de nuevo.
Un beso.
Tuesday, May 15, 2007
Esquela 69: Enciendo mi Nintendo, luego existo.
Quedé pronto para correr por las aceras. Antes de que amaneciera ya no era el único. Se había ido uniendo alguna gente que automáticamente se convirtió en amiga. Me sentí primario e instintivo. Y después reflexioné; quizá los sentimientos y la pureza se sienten solo siendo un animal. Y como un animal corrí.
Las normas no estaban pactadas, y el motivo era sencillo. Esa explosión de voluntad en forma de zancada tenía como combustible el derecho a no renunciar a ti hasta rozar la coacción.
Encendí la nintendo y grité a pecho abierto cada vez que os metía un gol y os teníais que tomar medio cubata. También llegué a perder la cabeza al ver aquellos faros. Yo también quise pegar patadas a las puertas de los coches, porque el cielo es inalcanzable incluso cuando te sientes feliz.
Olvidamos eurovisión, e incluso te olvidé a ti.
Ahora vuelvo al trabajo.
Encenderé mis nintendos cada noche de fin de semana, y a cada joya que me regalen. Encenderé mi nintendo a cada sonrisa, y a cada apelación masculina al orgullo y a la casta. Encenderé mi nintendo para olvidarte o para imaginarme cómo juegas conmigo. Encenderé mi nintendo para hacerme tatuajes en el corazón gratis. Encenderé mi nintendo para romperme la voz justificadamente. Encenderé mi nintendo para calentar mis madrugadas, para vivir a coro, para encontrar la felicidad de un modo sencillo y no por ello menos meritorio... porque al fin ya al cabo, mientras agarro ese mando, sigo siendo yo... ese gilipollas al que le gusta creerse infeliz.
Cuando enciendo mi nintendo, se me olvidan las tonterías, y solo me importa correr más que los demás. Mi mundo es sencillo y tiene unos limites muy bien marcados. Cuando enciendo mi nintendo, pongo al alcance de mi cabeza un ring en donde medirme a mis temores. Cuando enciendo mi nintendo, sé tocar la guitarra, sé tocar el piano, soy el mejor dibujante del mundo, e improviso con lo que me echen.
Cuando enciendo mi nintendo, por fin existo.
Las normas no estaban pactadas, y el motivo era sencillo. Esa explosión de voluntad en forma de zancada tenía como combustible el derecho a no renunciar a ti hasta rozar la coacción.
Encendí la nintendo y grité a pecho abierto cada vez que os metía un gol y os teníais que tomar medio cubata. También llegué a perder la cabeza al ver aquellos faros. Yo también quise pegar patadas a las puertas de los coches, porque el cielo es inalcanzable incluso cuando te sientes feliz.
Olvidamos eurovisión, e incluso te olvidé a ti.
Ahora vuelvo al trabajo.
Encenderé mis nintendos cada noche de fin de semana, y a cada joya que me regalen. Encenderé mi nintendo a cada sonrisa, y a cada apelación masculina al orgullo y a la casta. Encenderé mi nintendo para olvidarte o para imaginarme cómo juegas conmigo. Encenderé mi nintendo para hacerme tatuajes en el corazón gratis. Encenderé mi nintendo para romperme la voz justificadamente. Encenderé mi nintendo para calentar mis madrugadas, para vivir a coro, para encontrar la felicidad de un modo sencillo y no por ello menos meritorio... porque al fin ya al cabo, mientras agarro ese mando, sigo siendo yo... ese gilipollas al que le gusta creerse infeliz.
Cuando enciendo mi nintendo, se me olvidan las tonterías, y solo me importa correr más que los demás. Mi mundo es sencillo y tiene unos limites muy bien marcados. Cuando enciendo mi nintendo, pongo al alcance de mi cabeza un ring en donde medirme a mis temores. Cuando enciendo mi nintendo, sé tocar la guitarra, sé tocar el piano, soy el mejor dibujante del mundo, e improviso con lo que me echen.
Cuando enciendo mi nintendo, por fin existo.
Sunday, May 13, 2007
Esquela 68: Allí
Agarró fuerte.
Le agarró bien fuerte.
La vida a veces parece no tener suficientes nombres. Bueno, demasiados, en realidad. Todo parece muy sencillo, tanto que abruma. Otras veces, tan complicado que da vértigo.
Siempre tan cerca las soluciones, los pequeños detalles que debías... retales de postales púrpura. Esquinas amarillentas del hollín del día adía en la ciudad.
La soledad a menudo nos asusta. Sonreiría, yo propondría sonreír y enseñar los dientes con fuerza. Sonreír a la luna. enseñarle nuestros defectos y temores en forma de sarro. Desnudarnos de verdad y ser inmunes a nosotros mismos.
Es difícil, si no imposible. Y las soluciones siempre tan cerca.
Tocaría una canción. Una receta para hacer frente al vacío. Ya no sé cuando voy a volver a tener tiempo de pasear y perderme en mis inquietudes. Ya me están castrando. Lo noto. Los parques, las gentes que habitan en ellos, los carros colmados de productos de primera necesidad, las puertas entornadas...puertas en que se filtra el sonido de la televisión. Son porterías de edificios construidos durante el franquismo. Secos. Allí, está, para que haya un poco de corriente, con la puerta entornada, dando a la escalera. hablando sin importarle que la puedan escuchar... prestando atención a las noticias. hablando sola. 70 años. 80 quizá. No importa que la escuchen, porque a aprendido que está sola.
La puedo querer más que a muchos amigos. En ese momento, te juro que puedo.
Después, después me miro. Soy joven. A veces me derrotan las situaciones, me superan los contextos. "Cada cosa a su tiempo", me digo. Pero estoy sano. La coyuntura, que es el segundo nombre de la vida, tiene un solo elemento que se nos permita comprender: Nada nunca es igual.
Vuelvo a caer a la tierra. Quiero ser lúcido para mí siempre. Sé que nunca voy a salir adelante con tranquilidad, por mucho que estudie mi alrededor. Pero puedo explotar más las relaciones, hasta hacerlas desaparecer.
Le agarró bien fuerte.
La vida a veces parece no tener suficientes nombres. Bueno, demasiados, en realidad. Todo parece muy sencillo, tanto que abruma. Otras veces, tan complicado que da vértigo.
Siempre tan cerca las soluciones, los pequeños detalles que debías... retales de postales púrpura. Esquinas amarillentas del hollín del día adía en la ciudad.
La soledad a menudo nos asusta. Sonreiría, yo propondría sonreír y enseñar los dientes con fuerza. Sonreír a la luna. enseñarle nuestros defectos y temores en forma de sarro. Desnudarnos de verdad y ser inmunes a nosotros mismos.
Es difícil, si no imposible. Y las soluciones siempre tan cerca.
Tocaría una canción. Una receta para hacer frente al vacío. Ya no sé cuando voy a volver a tener tiempo de pasear y perderme en mis inquietudes. Ya me están castrando. Lo noto. Los parques, las gentes que habitan en ellos, los carros colmados de productos de primera necesidad, las puertas entornadas...puertas en que se filtra el sonido de la televisión. Son porterías de edificios construidos durante el franquismo. Secos. Allí, está, para que haya un poco de corriente, con la puerta entornada, dando a la escalera. hablando sin importarle que la puedan escuchar... prestando atención a las noticias. hablando sola. 70 años. 80 quizá. No importa que la escuchen, porque a aprendido que está sola.
La puedo querer más que a muchos amigos. En ese momento, te juro que puedo.
Después, después me miro. Soy joven. A veces me derrotan las situaciones, me superan los contextos. "Cada cosa a su tiempo", me digo. Pero estoy sano. La coyuntura, que es el segundo nombre de la vida, tiene un solo elemento que se nos permita comprender: Nada nunca es igual.
Vuelvo a caer a la tierra. Quiero ser lúcido para mí siempre. Sé que nunca voy a salir adelante con tranquilidad, por mucho que estudie mi alrededor. Pero puedo explotar más las relaciones, hasta hacerlas desaparecer.
Wednesday, May 02, 2007
El testigo de la esperanza
Podría ser una película.
Podría estar metido en ella.
Bailaríamos ambos, no con los pies. Sí con las palabras. Derrotaríamos a Rafa Nadal en tierra batida, si el granate anaranjado de la pista fuera un sencillo guión de cortometraje.
¿Has sentido alguna vez cómo funciona una coreografía de palabras, interpretada a dos?
Es como si al dejar de hablar, siguieras pensando con palabras. pero es que no las piensas, si no que brotan de otro lugar. Ese lugar eres tú.
En muy poco tiempo me vinieron cientos de escenas espectaculares a la cabeza: Noches destartaladas en desvalijados parques de atracciones, perritos calientes en el caminillo que se pierde en la espesura de la arboleda del parque central, pequeñas constelaciones en tus filtros de tabaco que no atino a memorizar...
Yo no sé si nada es verdad, pero esta vez ojalá pueda comprobar si hay algo detrás de mi, o todo esta detrás de mi cabeza. Hay mucho, hay mucho que descubrir, cual espeleólogo adentrado en la gruta humana espiritual.
No me quise acostar contigo. lograste que no me importara tener la casa vacía, taladraste a mi peor enemiga lo que duró el colchón de tu norte, contra el que dulcemente me estampé para salir rebotado hacia en donde ahora estoy: el punto más alto de la expectativa, allí donde tuteas al testigo de la esperanza.
Empieza la caída: es tarde, estoy cansado y mañana, entre Paseo de Gracia y Aragón,-del lado de la montaña,- me espera una realidad humana. Un "Sí, la vida misma puede saber a película" o un "la película no esta en la vida, sólo en tu cabeza".
Nunca tuve tan claro que en la búsqueda de los límites, no existen las medias tintas.
Podría estar metido en ella.
Bailaríamos ambos, no con los pies. Sí con las palabras. Derrotaríamos a Rafa Nadal en tierra batida, si el granate anaranjado de la pista fuera un sencillo guión de cortometraje.
¿Has sentido alguna vez cómo funciona una coreografía de palabras, interpretada a dos?
Es como si al dejar de hablar, siguieras pensando con palabras. pero es que no las piensas, si no que brotan de otro lugar. Ese lugar eres tú.
En muy poco tiempo me vinieron cientos de escenas espectaculares a la cabeza: Noches destartaladas en desvalijados parques de atracciones, perritos calientes en el caminillo que se pierde en la espesura de la arboleda del parque central, pequeñas constelaciones en tus filtros de tabaco que no atino a memorizar...
Yo no sé si nada es verdad, pero esta vez ojalá pueda comprobar si hay algo detrás de mi, o todo esta detrás de mi cabeza. Hay mucho, hay mucho que descubrir, cual espeleólogo adentrado en la gruta humana espiritual.
No me quise acostar contigo. lograste que no me importara tener la casa vacía, taladraste a mi peor enemiga lo que duró el colchón de tu norte, contra el que dulcemente me estampé para salir rebotado hacia en donde ahora estoy: el punto más alto de la expectativa, allí donde tuteas al testigo de la esperanza.
Empieza la caída: es tarde, estoy cansado y mañana, entre Paseo de Gracia y Aragón,-del lado de la montaña,- me espera una realidad humana. Un "Sí, la vida misma puede saber a película" o un "la película no esta en la vida, sólo en tu cabeza".
Nunca tuve tan claro que en la búsqueda de los límites, no existen las medias tintas.
Tuesday, April 24, 2007
Esquela 67: Los chicos me van a odiar cuando cante
Es tan evidente que ya se ha acabado todo lo que rezaba que empezara...
Tú eras un detonador de ojos verdes y grises. Los metros se contaban por puñados desde el inicio de tu expresión, hasta tu colchoneta suave. Tú, podrías haber significado para mí.
Te hubiera enviado un millar de postales con atardeceres hermosos, hubiera coleccionado miles de corales sólo para que los vieras tú.
Cada puto día parece peor de lo que podría haber sido si no andas ahí. Todos los coches del mundo nunca estarán llenos por mucho que los conduzca. Las carreteras serán largas e insulsas, y siquiera el surf y su soledad me harán sentirme lleno de emoción.
Es muy duro ver que te escapas sin haberte parado a pensar que todavía quedaban algunas fichas de autos de choque en tus bolsillos.
Podría ser todo ahora -con el sol y el buen tiempo-, tan perfecto si te hubiera seguido viendo... me hubiera gastado todo lo que tenía en ti, y así por fin hubiera entendido.
Me hubiera esforzado por hacerte reír. Hubiera cerrado todos los bares y hubiera tenido contigo cosas tontas que hubieran pertenecido a la naturalidad y a la literatura.
Pero parece que tú andas en otra etapa y quieres anudar la luna al cielo alzándote de puntillas. Es un momento en que no quieres depender de nadie.
Tú subes y yo bajo. Mi hermano me pide el mp3 porque mañana tiene una hora muerta en el instituto. Y justo en ese momento me siento increíblemente miserable. Mañana trabajo 9 horas, y no te tengo ni a ti, ni le tengo a la música.
Ojalá te conociera un poco más para tener fuerzas de odiarte, decirte que eres tonta por despreciarme, y que no haces más que perder la cabeza. ya sé, que lo único que pasa es que tu vas por otros caminos. Y sólo es eso.
Cómo duele el amor más mundano.
Nunca me va a joder más ver lo preciosos que son los días, notar cómo la gente ríe a mi alrededor, cómo pasean todos tranquilamente y cómo el calor azuza mis ganas de vivir. Odio tenerlo todo menos la última pieza del puzzle.
Debo prescindir de lo más divertido. Y nunca me vas a esperar a la salida de la tienda de tatuajes, tampoco vas a empezar a correr antes de pique a todos los timbres, ni vamos a restregarnos en la misma hierba a escondidas. No tendré un montón de promesas secretas de que presumir contigo cuando sea viejo. Nunca podré decir aquello de que éramos demasiado jóvenes para morir, porque nunca lo habré sentido. Tú no habrás estado ahí.
Tú eras un detonador de ojos verdes y grises. Los metros se contaban por puñados desde el inicio de tu expresión, hasta tu colchoneta suave. Tú, podrías haber significado para mí.
Te hubiera enviado un millar de postales con atardeceres hermosos, hubiera coleccionado miles de corales sólo para que los vieras tú.
Cada puto día parece peor de lo que podría haber sido si no andas ahí. Todos los coches del mundo nunca estarán llenos por mucho que los conduzca. Las carreteras serán largas e insulsas, y siquiera el surf y su soledad me harán sentirme lleno de emoción.
Es muy duro ver que te escapas sin haberte parado a pensar que todavía quedaban algunas fichas de autos de choque en tus bolsillos.
Podría ser todo ahora -con el sol y el buen tiempo-, tan perfecto si te hubiera seguido viendo... me hubiera gastado todo lo que tenía en ti, y así por fin hubiera entendido.
Me hubiera esforzado por hacerte reír. Hubiera cerrado todos los bares y hubiera tenido contigo cosas tontas que hubieran pertenecido a la naturalidad y a la literatura.
Pero parece que tú andas en otra etapa y quieres anudar la luna al cielo alzándote de puntillas. Es un momento en que no quieres depender de nadie.
Tú subes y yo bajo. Mi hermano me pide el mp3 porque mañana tiene una hora muerta en el instituto. Y justo en ese momento me siento increíblemente miserable. Mañana trabajo 9 horas, y no te tengo ni a ti, ni le tengo a la música.
Ojalá te conociera un poco más para tener fuerzas de odiarte, decirte que eres tonta por despreciarme, y que no haces más que perder la cabeza. ya sé, que lo único que pasa es que tu vas por otros caminos. Y sólo es eso.
Cómo duele el amor más mundano.
Nunca me va a joder más ver lo preciosos que son los días, notar cómo la gente ríe a mi alrededor, cómo pasean todos tranquilamente y cómo el calor azuza mis ganas de vivir. Odio tenerlo todo menos la última pieza del puzzle.
Debo prescindir de lo más divertido. Y nunca me vas a esperar a la salida de la tienda de tatuajes, tampoco vas a empezar a correr antes de pique a todos los timbres, ni vamos a restregarnos en la misma hierba a escondidas. No tendré un montón de promesas secretas de que presumir contigo cuando sea viejo. Nunca podré decir aquello de que éramos demasiado jóvenes para morir, porque nunca lo habré sentido. Tú no habrás estado ahí.
Thursday, April 19, 2007
Sentido
Ayer tuve la pesadilla más horrible que he podido sufrir. No es demasiado original. Tampoco puede presumir de tener contenido más allá de lo angustioso de saber que se te acaba la vida.
De un día para otro, anunciaron -después de una serie de sucesos horribles y aparentemente inexplicables acaecidos en los últimos meses- que el calentamiento global se enervaría en cuestión de menos de una semana, provocando temperaturas que acabarían con todos nosotros.
Efectivamente, en el Sahara ya habían empezado a estallar géiseres de fuego. Brotaban de la nada, como aparentemente lo hace una llama que prende en un papel a raíz del efecto del cristal de una lupa.
¿Pero como podía ser? ¿Cómo no lo habían pronosticado antes? Se debía tratar de una tomadura de pelo... Cómo algo con lo que siempre había crecido (el calentamiento global) se había trastornado de repente? Quizá no le habíamos dado demasiadas vueltas, lo habíamosa arrinconado allí en un hueco de nuestra memoria... como aquél que se habitua a ver desgracias en la tele hasta el punto que se hace inmune a ellas. ( a las noticas, no a las balas que ocasionalmente aparecen en las noticias). Quizá era eso... y yo qué sé
Todo parecía demasiado horrible para ser verdad, pero en cuestión de unas horas yo ya empezaba a notar el calor. Me asomé por la ventana... mis padres trabajaban, estaba solo en casa. En la calle, la gente corría anunciando el fin del mundo. Realmente hacía mucho calor.
No recuerdo con claridad lo que seguía, pero guardo aún en mi memoria la sensación de saberme muerto.
Creo recordar que sólo me pude despedir por teléfono de los míos. Ellos tampoco sabían qué tipo de credibilidad darle a las noticias de televisión. Pero todos notábamos el calor. En cuestión de un par de días aquello sería insoportable si seguía creciendo al ritmo que lo estaba haciendo a lo largo de aquella tarde.
Poco después, llegó la hora de asumirlo. La gente no hacía más que decidir de qué forma morir.
Yo monté en un tren atestado de gente. No sé hacia dónde iba.
Una cara, una chica. No tenia ni idea de quién era. Su rostro no era el de nadie que conociera en realidad. Me pidió que hiciéramos el amor en el mismo tren mientras empezaba a notar que las ruedas de este se tambaleaban demasiado. El hierro de las vías se debía estar dilatando en exceso. Podría ser que volcáramos en cualquier momento. Eso es lo que pensé mientras ella me pedía que nos enrolláramos allí mismo.
Yo estaba solo en mi periplo hacia la muerte, y en ese momento, ella me pareció más una hermana que una mujer angustiada. Le di un beso, porque en ese momento la quise muchísimo. pero no quería tener sexo. No podía. Tenía demasiado horror concentrado en la cabeza. Me sentí cobarde mientras ambos caíamos entre el resto del gentío del vagón hacia un flanco. Las chispas saltaron, pero nadie pareció morir. Sólo lamentos y gritos.
Todos seguíamos vivos. Pero el calor empezaba ya a ser asfixiante. No sé cómo coño me fui a meter precisamente en un tren el día que me iba a morir de calor. Sencillamente lo que hacía, era ironizar con la muerte, cuando en realidad lo único que pretendía era huir de ella de modo desbocado.
Empecé a mirar el paisaje tirado en las láminas metálicas ardientes, y todo a mi alrededor empezó a estallar. Lenguas de fuego aparecían al azar por doquier. Sentí como me moría de calor. Sentí que me quemaba hasta el punto en que el dolor se convertía en algo secundario. Estaba a las puertas de la muerte. Pensé con todas mis fuerzas que no podía ser... que porqué habíamos ignorado todo aquello del calentamiento de la tierra. Que el planeta por fin se cobraba su venganza, y que nosotros, por mucho tiempo más que hubiera pasado, jamás hubiéramos sido capaces de rectificar el rumbo para enfilar otra ruta que no fuera la del petróleo y la del placer para nuestra generación. Pensé que todos nosotros decimos que nos importan nuestros hijos, pero que también sabemos que nuestras palabras se las lleva el viento, y que en realidad vivimos solo para nosotros mismos y que nosotros somos nuestra propia medida. Pensé que la forma de razonar de todos y todas, ha sido en los últimos tiempos la que se apoyaba en nuestra grandeza. Siempre nos hemos creído superiores al planeta mismo, y nos hemos apoyado los unos en los otros cuando hemos tenido miedo. pero esta vez nadie nos iba a salvar.
Yo ya ardía. Un dolor que se convertía en una línea eterna resumía toda mi existencia. Un chastquido de dientes... un aptretar intensamente la mandíbula hasta que los dientes se convierten en harina. Ya no pensaba en nadie absolutamente. Solo tenía pavor. Solo era pavor. Horror, angustia. La eternidad le viene grande a cualquiera. La empezaba a palpar y una histeria silenciosa se apoderó de mi. Me quise agarrar a las faldas de no sé qué, pero no había nada. Me di cuenta de mi miserabilidad cuando me cercioré de que solo pensaba en salvarme yo. Solo pedía salvarme yo. No tenia tiempo para desear nada más. Todo yo era horror e instinto.
Aún no lo lograba creer del todo. Nadie está preparado para ese momento si es mínimamente feliz. Nadie absolutamente puede estar preparado. Lo juro. Yo ya ardía y deseé por último que todo fuera un sueño.
Fue una pesadilla tan fuerte que alcancé la vida del revés. Lo prometo. Fue un sueño tan real que juro que llegué a estar unas décimas de segundo muerto en la cama de verdad. Pero deseé tan fuerte volver a la vida que se me concedió la voluntad y me cayó esta existencia de regalo. Unas décimas de segundo muerto. Tan fuerte fue aquello que en ninguna otra ocasión he temido a la muerte.
Deseé con tanta vehemencia, tanto fervor y tanto convencimiento retornar a lo que hasta entonces había sido mi vida real, que ahora me siento extremadamente dichoso.
Lo primero que he pensado al salir de esa realidad paralela, es que habíamos dicho que este fin de semana nos íbamos a ver. HE deseado durante todo el día escuchar la canción que tanto me recuerda a ti "lugares destartalados", se llama. ME he puesto el doble de feliz porque estoy vivo y porque además, parece que te voy a ver.
Lo de la muerte ya me imaginaba que iba a ser así. Ya me imaginaba que sólo iba a desear mi resurrección y la de nadie más. Solo tenia fuerzas para eso. No creo que por ello deba ser un monstruo. Deberías haber tenido tú, aquél sueño.
Da igual, da igual. Te voy a ver, vamos a cenar, y vamos improvisar sobre la marcha. Cada vez que pienso en ti, pienso en eso otro y viceversa. Los extremos se tocan, dicen. Yo estoy de acuerdo con eso. Vamos a columpiarnos hasta dar la voltereta.
De un día para otro, anunciaron -después de una serie de sucesos horribles y aparentemente inexplicables acaecidos en los últimos meses- que el calentamiento global se enervaría en cuestión de menos de una semana, provocando temperaturas que acabarían con todos nosotros.
Efectivamente, en el Sahara ya habían empezado a estallar géiseres de fuego. Brotaban de la nada, como aparentemente lo hace una llama que prende en un papel a raíz del efecto del cristal de una lupa.
¿Pero como podía ser? ¿Cómo no lo habían pronosticado antes? Se debía tratar de una tomadura de pelo... Cómo algo con lo que siempre había crecido (el calentamiento global) se había trastornado de repente? Quizá no le habíamos dado demasiadas vueltas, lo habíamosa arrinconado allí en un hueco de nuestra memoria... como aquél que se habitua a ver desgracias en la tele hasta el punto que se hace inmune a ellas. ( a las noticas, no a las balas que ocasionalmente aparecen en las noticias). Quizá era eso... y yo qué sé
Todo parecía demasiado horrible para ser verdad, pero en cuestión de unas horas yo ya empezaba a notar el calor. Me asomé por la ventana... mis padres trabajaban, estaba solo en casa. En la calle, la gente corría anunciando el fin del mundo. Realmente hacía mucho calor.
No recuerdo con claridad lo que seguía, pero guardo aún en mi memoria la sensación de saberme muerto.
Creo recordar que sólo me pude despedir por teléfono de los míos. Ellos tampoco sabían qué tipo de credibilidad darle a las noticias de televisión. Pero todos notábamos el calor. En cuestión de un par de días aquello sería insoportable si seguía creciendo al ritmo que lo estaba haciendo a lo largo de aquella tarde.
Poco después, llegó la hora de asumirlo. La gente no hacía más que decidir de qué forma morir.
Yo monté en un tren atestado de gente. No sé hacia dónde iba.
Una cara, una chica. No tenia ni idea de quién era. Su rostro no era el de nadie que conociera en realidad. Me pidió que hiciéramos el amor en el mismo tren mientras empezaba a notar que las ruedas de este se tambaleaban demasiado. El hierro de las vías se debía estar dilatando en exceso. Podría ser que volcáramos en cualquier momento. Eso es lo que pensé mientras ella me pedía que nos enrolláramos allí mismo.
Yo estaba solo en mi periplo hacia la muerte, y en ese momento, ella me pareció más una hermana que una mujer angustiada. Le di un beso, porque en ese momento la quise muchísimo. pero no quería tener sexo. No podía. Tenía demasiado horror concentrado en la cabeza. Me sentí cobarde mientras ambos caíamos entre el resto del gentío del vagón hacia un flanco. Las chispas saltaron, pero nadie pareció morir. Sólo lamentos y gritos.
Todos seguíamos vivos. Pero el calor empezaba ya a ser asfixiante. No sé cómo coño me fui a meter precisamente en un tren el día que me iba a morir de calor. Sencillamente lo que hacía, era ironizar con la muerte, cuando en realidad lo único que pretendía era huir de ella de modo desbocado.
Empecé a mirar el paisaje tirado en las láminas metálicas ardientes, y todo a mi alrededor empezó a estallar. Lenguas de fuego aparecían al azar por doquier. Sentí como me moría de calor. Sentí que me quemaba hasta el punto en que el dolor se convertía en algo secundario. Estaba a las puertas de la muerte. Pensé con todas mis fuerzas que no podía ser... que porqué habíamos ignorado todo aquello del calentamiento de la tierra. Que el planeta por fin se cobraba su venganza, y que nosotros, por mucho tiempo más que hubiera pasado, jamás hubiéramos sido capaces de rectificar el rumbo para enfilar otra ruta que no fuera la del petróleo y la del placer para nuestra generación. Pensé que todos nosotros decimos que nos importan nuestros hijos, pero que también sabemos que nuestras palabras se las lleva el viento, y que en realidad vivimos solo para nosotros mismos y que nosotros somos nuestra propia medida. Pensé que la forma de razonar de todos y todas, ha sido en los últimos tiempos la que se apoyaba en nuestra grandeza. Siempre nos hemos creído superiores al planeta mismo, y nos hemos apoyado los unos en los otros cuando hemos tenido miedo. pero esta vez nadie nos iba a salvar.
Yo ya ardía. Un dolor que se convertía en una línea eterna resumía toda mi existencia. Un chastquido de dientes... un aptretar intensamente la mandíbula hasta que los dientes se convierten en harina. Ya no pensaba en nadie absolutamente. Solo tenía pavor. Solo era pavor. Horror, angustia. La eternidad le viene grande a cualquiera. La empezaba a palpar y una histeria silenciosa se apoderó de mi. Me quise agarrar a las faldas de no sé qué, pero no había nada. Me di cuenta de mi miserabilidad cuando me cercioré de que solo pensaba en salvarme yo. Solo pedía salvarme yo. No tenia tiempo para desear nada más. Todo yo era horror e instinto.
Aún no lo lograba creer del todo. Nadie está preparado para ese momento si es mínimamente feliz. Nadie absolutamente puede estar preparado. Lo juro. Yo ya ardía y deseé por último que todo fuera un sueño.
Fue una pesadilla tan fuerte que alcancé la vida del revés. Lo prometo. Fue un sueño tan real que juro que llegué a estar unas décimas de segundo muerto en la cama de verdad. Pero deseé tan fuerte volver a la vida que se me concedió la voluntad y me cayó esta existencia de regalo. Unas décimas de segundo muerto. Tan fuerte fue aquello que en ninguna otra ocasión he temido a la muerte.
Deseé con tanta vehemencia, tanto fervor y tanto convencimiento retornar a lo que hasta entonces había sido mi vida real, que ahora me siento extremadamente dichoso.
Lo primero que he pensado al salir de esa realidad paralela, es que habíamos dicho que este fin de semana nos íbamos a ver. HE deseado durante todo el día escuchar la canción que tanto me recuerda a ti "lugares destartalados", se llama. ME he puesto el doble de feliz porque estoy vivo y porque además, parece que te voy a ver.
Lo de la muerte ya me imaginaba que iba a ser así. Ya me imaginaba que sólo iba a desear mi resurrección y la de nadie más. Solo tenia fuerzas para eso. No creo que por ello deba ser un monstruo. Deberías haber tenido tú, aquél sueño.
Da igual, da igual. Te voy a ver, vamos a cenar, y vamos improvisar sobre la marcha. Cada vez que pienso en ti, pienso en eso otro y viceversa. Los extremos se tocan, dicen. Yo estoy de acuerdo con eso. Vamos a columpiarnos hasta dar la voltereta.
Sunday, April 15, 2007
Esquela 66: ...ehhh!! que va a hablar...
Antes de todo, querría agradecer a mi madre el hecho de haberme parido. Sin sus esfuerzos y una pizca de mi padre, hoy yo no pordría estar aquí, con todos vosotros. Esta cena no hubiera sido posible sin ella.
El motivo que ha llevado hoy a que el vino sea nuestra bebida, a que los camareros nos atiendan y a que no tengamos que limpiar los lavabos en los que vamos a orinar- y hemos estado orinando- durante gran parte de la noche, es el hecho de existir.
(¿Sois sólo un sueño, o sois actores desorientados que partís de la nada como yo?)
Guardo unas palabras en mi buzón para la Mujer Jarra, Hermética Jarra. Coloque donde coloque mis palabras, ella siempre tiene espacio para mí. Mis reconocimientos también van dirigidos a aquellos con los que sangro y quemo caucho... ¿qué sería de mí sin el espacio que me prestais en vuestras vidas? No me quiero olvidar de mi hermano, que crece sano y fuerte y desarrolla un sentido común propio e instransferible. Verle desde aquí, no tiene precio.
¿Cómo no voy a pensar en los amores fugaces, de los que apenas recuerdo sus nombres, pero si las lunas y los soles que se pusieron deacuerdo para ofrecérmelos? Lo contractual, transformado en balón de cuero, siempre ha sido importante de tan fatuo.
A todos, gracias por haber inventado el futbol en época de londinense hambruna. Si fuera un deprote de ricos, me trataría de convencer de que no es bueno. Gracias, por tanto, a la londinense hambruna, garante de la modestia a la que el balonpié apela.
Amigos, queridos, y enemigos, odiados. Todos sabemos que el verano se acerca, y que no hay nada mejor que cultivar el cuerpo y mostrarlo a golpe de dedos. El voley playa nos hará libres. No me gusatría pasar por alto todos aquellos culos, que mientras adoraba, me parecían los únicos y los sublimes; todos aquellos culos de todas aquellas chicas que alguna vez jugaron cerca de mí a voley playa. Mientras los miraba, incluso me parecía que las gabiotas cantaban. Y si en alguna ocasión tocaba compartir equipo con alguno de ellos... me deberíais haber visto... como si tuviera al mismísimo Don Felipe de Borbón a mi lado.
Aún hay quien me pregunta poruqé siempre ando enamorado. Antes me preocupaba relamerme incluso de mi angustia. Ahora ya no.
Tengo los dientes rotos y podridos, pero sigo sonriendo a la soledad.
Un beso para todos aquellos, tadas aquellas, y todo aquello que se cruzó en mi vida y me hizo estar como estoy.
El motivo que ha llevado hoy a que el vino sea nuestra bebida, a que los camareros nos atiendan y a que no tengamos que limpiar los lavabos en los que vamos a orinar- y hemos estado orinando- durante gran parte de la noche, es el hecho de existir.
(¿Sois sólo un sueño, o sois actores desorientados que partís de la nada como yo?)
Guardo unas palabras en mi buzón para la Mujer Jarra, Hermética Jarra. Coloque donde coloque mis palabras, ella siempre tiene espacio para mí. Mis reconocimientos también van dirigidos a aquellos con los que sangro y quemo caucho... ¿qué sería de mí sin el espacio que me prestais en vuestras vidas? No me quiero olvidar de mi hermano, que crece sano y fuerte y desarrolla un sentido común propio e instransferible. Verle desde aquí, no tiene precio.
¿Cómo no voy a pensar en los amores fugaces, de los que apenas recuerdo sus nombres, pero si las lunas y los soles que se pusieron deacuerdo para ofrecérmelos? Lo contractual, transformado en balón de cuero, siempre ha sido importante de tan fatuo.
A todos, gracias por haber inventado el futbol en época de londinense hambruna. Si fuera un deprote de ricos, me trataría de convencer de que no es bueno. Gracias, por tanto, a la londinense hambruna, garante de la modestia a la que el balonpié apela.
Amigos, queridos, y enemigos, odiados. Todos sabemos que el verano se acerca, y que no hay nada mejor que cultivar el cuerpo y mostrarlo a golpe de dedos. El voley playa nos hará libres. No me gusatría pasar por alto todos aquellos culos, que mientras adoraba, me parecían los únicos y los sublimes; todos aquellos culos de todas aquellas chicas que alguna vez jugaron cerca de mí a voley playa. Mientras los miraba, incluso me parecía que las gabiotas cantaban. Y si en alguna ocasión tocaba compartir equipo con alguno de ellos... me deberíais haber visto... como si tuviera al mismísimo Don Felipe de Borbón a mi lado.
Aún hay quien me pregunta poruqé siempre ando enamorado. Antes me preocupaba relamerme incluso de mi angustia. Ahora ya no.
Tengo los dientes rotos y podridos, pero sigo sonriendo a la soledad.
Un beso para todos aquellos, tadas aquellas, y todo aquello que se cruzó en mi vida y me hizo estar como estoy.
Tuesday, April 10, 2007
Esquela 65: La decadencia
Estaba yo en la salita de espera fumando el último cigarrillo. Ya sabes que siempre que hablo de mí utilizando la escritura, me gusta decir que fumo. Contractualmente a lo estipulado según muchas almas que por aquí han pasado, yo sólo fumo en fantasías.
A la lumbre del fuego de la leña más molona, y más solo que ninguna otra vez, me lamento y soy feliz. Hoy choca más que nunca mi miserabilidad contra mi alegría. Otras veces andan un poco más separadas la una de la otra, pero al final, siempre acaban necesitándose.
Podría hacer varias cosas con mi vida: Podría masturbarme y darme, entregarme al viento merced. Sería angustioso... También podría hacer como Sadie, y lanzarme de un quinto piso al vacío... pero yo todavía no he tenido cinco hijos, ni he intentado ganarme la vida con trabajos de mierda... bueno, eso último quizá sí... Podría perderme entre las luces de la ciudad y convertirme en un amante del pop y del underground, que absurdamente acaban siendo lo mismo, por mucho que les pese a los más "alternativos". Podría ser una prostituta de lujo. Pero soy hombre.
Hoy, en mí, quedan muy pocas cosas identificables: nostalgia por los lugares que nunca he conocido, y pasión por el alcohol si lo tomo de vez en cuando.
Yo ya nunca escribiré mi historia con letras de dorada bohemia. Yo ya me empiezo a fundir en la multitud y a ser anónimo incluso en mis pensamientos. Noto cómo muero, oigo mi propio llanto desde el fondo de mi alma... allí donde la fe redentora sigue tratando de alimentar una convicción que los demás me comen. Pero esque mi fe está perdiendo terreno progresivamente. Lo noto.
Sucede lo mismo noche tras noche, y todo aquello que supe que debía haber hecho, noto que ya no es el momento de hacerlo. Me doy a la supremacía de la ignorancia y me resigno. Bajo la cabeza y todos nos ponemos contentos. Pronto nadie sabrá nada de mí. Desapareceré del mapa habiendo querido ser espectacular, como el resto de los que mañana compartan sus vidas conmigo. Lo más triste es que nos creeremos especiales dentro de nuestra condición. Raül de los 40, ya te lo digo, me avergüenzo de ti. Espero que por lo menos tengas una buena mujer, puestos ser convencionales.
A la lumbre del fuego de la leña más molona, y más solo que ninguna otra vez, me lamento y soy feliz. Hoy choca más que nunca mi miserabilidad contra mi alegría. Otras veces andan un poco más separadas la una de la otra, pero al final, siempre acaban necesitándose.
Podría hacer varias cosas con mi vida: Podría masturbarme y darme, entregarme al viento merced. Sería angustioso... También podría hacer como Sadie, y lanzarme de un quinto piso al vacío... pero yo todavía no he tenido cinco hijos, ni he intentado ganarme la vida con trabajos de mierda... bueno, eso último quizá sí... Podría perderme entre las luces de la ciudad y convertirme en un amante del pop y del underground, que absurdamente acaban siendo lo mismo, por mucho que les pese a los más "alternativos". Podría ser una prostituta de lujo. Pero soy hombre.
Hoy, en mí, quedan muy pocas cosas identificables: nostalgia por los lugares que nunca he conocido, y pasión por el alcohol si lo tomo de vez en cuando.
Yo ya nunca escribiré mi historia con letras de dorada bohemia. Yo ya me empiezo a fundir en la multitud y a ser anónimo incluso en mis pensamientos. Noto cómo muero, oigo mi propio llanto desde el fondo de mi alma... allí donde la fe redentora sigue tratando de alimentar una convicción que los demás me comen. Pero esque mi fe está perdiendo terreno progresivamente. Lo noto.
Sucede lo mismo noche tras noche, y todo aquello que supe que debía haber hecho, noto que ya no es el momento de hacerlo. Me doy a la supremacía de la ignorancia y me resigno. Bajo la cabeza y todos nos ponemos contentos. Pronto nadie sabrá nada de mí. Desapareceré del mapa habiendo querido ser espectacular, como el resto de los que mañana compartan sus vidas conmigo. Lo más triste es que nos creeremos especiales dentro de nuestra condición. Raül de los 40, ya te lo digo, me avergüenzo de ti. Espero que por lo menos tengas una buena mujer, puestos ser convencionales.
Monday, April 09, 2007
Mis conceptos
Sé que de debería haber escuchado cada una de tus palabras. De ese modo hubiera aprendido a temer la vulnerabilidad de los demás. No pensé que tuviera que cuidar de quien más quiero, ni tampoco que existiera ningún límite.
Yo quiero que cada pequeña cosa no suponga ningún obstáculo. Aún somos un poco jóvenes. Quería quemar unos cartuchos más, sólo era eso... pero jamás pensé que tuviera que tener cuidado con lo que te decía. Pensaba que en eso consistía lo nuestro; en irnos desnudando sin saber que íbamos a encontrar debajo, pensaba que esa era la más grade de las relaciones, la del redescrubrimiento, la de los pestillos sin echar, la de la carta blanca... Soñaba en cavar un hoyo en tu alma obstinadamente, sin temer lo profundo que iba a llegar. Creí que te parecería bien, porque así, tú te encontrarías con tus miedos y los podrías combatir. Yo quería que conmigo hicieran lo mismo; que fueran duros y me obligaran a mirarme al espejo, porque creía que en eso consistía todo esto. Creía que uno ha de ser riguroso con los mejores, para que todavía lleguen más lejos.
Yo quería que cada pequeña cosa no supusiera un obstaculo. Aún somos jóvenes, y prefiero dormir mientras tengo los ojos abiertos, y yo, sin tu ayuda, no puedo expandirme. Yo pensaba que tú también querías. Pero te debería haber escuchado. Nadie es de hierro.
Yo quiero que cada pequeña cosa no suponga ningún obstáculo. Aún somos un poco jóvenes. Quería quemar unos cartuchos más, sólo era eso... pero jamás pensé que tuviera que tener cuidado con lo que te decía. Pensaba que en eso consistía lo nuestro; en irnos desnudando sin saber que íbamos a encontrar debajo, pensaba que esa era la más grade de las relaciones, la del redescrubrimiento, la de los pestillos sin echar, la de la carta blanca... Soñaba en cavar un hoyo en tu alma obstinadamente, sin temer lo profundo que iba a llegar. Creí que te parecería bien, porque así, tú te encontrarías con tus miedos y los podrías combatir. Yo quería que conmigo hicieran lo mismo; que fueran duros y me obligaran a mirarme al espejo, porque creía que en eso consistía todo esto. Creía que uno ha de ser riguroso con los mejores, para que todavía lleguen más lejos.
Yo quería que cada pequeña cosa no supusiera un obstaculo. Aún somos jóvenes, y prefiero dormir mientras tengo los ojos abiertos, y yo, sin tu ayuda, no puedo expandirme. Yo pensaba que tú también querías. Pero te debería haber escuchado. Nadie es de hierro.
Saturday, April 07, 2007
Esquela 64: Lírica destacada del humano contemporáneo
Eres peligrosa porque eres honesta
Eres peligrosa por no saber lo que quieres
Convertiste mi corazón como una carcasa hueca
Para que cualquier otro espíritu, se recogiera en él
Eres un accidente esperando suceder,
Eres un pedazo de cristal enterrado en la arena de la playa
Me dices cosas que sabes que nunca llegarás a hacer
Y me dejas al borde de un precipicio
¿Quién montará tus caballos salvajes?
¿Quién nadará en tu mar azul?
¿Quién se va a acabar precipitando al final?
¿Dónde lo has robado?
No me sirve que necesitaras el efectivo.
Ni que lo hayas rajado sólo porque yo quería esa venganza
Y te ríes de mí cuando te pregunto cosas serias...
Por favor, podemos seguir siendo amigos???
Cuanto más profundo es más puro...
El tacto se convierte en una tromba de agua
Y el bello, en un torrente de aire cálido
Vamos a pasear por los bosques
Vamos a los lugares donde aún queda magia
Mientras que los ríos y los árboles se ríen de nosotros
Hallujah, sólo el cielo sabe de las puertas que tu abres...
Yo no puedo hacer más que cerrarlas
Nunca te gires, por favor
Nunca te gires una vez más
Nunca vuelvas tu corazón gitano
Nunca mires atrás
Nunca te vuelvas y mires atrás
Vamos, nunca más vuelvas a mirar atrás
¿Quién montará tus caballos salvajes?
¿Quién nadará en tu mar azul?
¿Quién se va a acabar precipitando al final?
¿Quién se va a jactar de haber probado todo el mar entero de una sola bocanada?
u2
Eres peligrosa por no saber lo que quieres
Convertiste mi corazón como una carcasa hueca
Para que cualquier otro espíritu, se recogiera en él
Eres un accidente esperando suceder,
Eres un pedazo de cristal enterrado en la arena de la playa
Me dices cosas que sabes que nunca llegarás a hacer
Y me dejas al borde de un precipicio
¿Quién montará tus caballos salvajes?
¿Quién nadará en tu mar azul?
¿Quién se va a acabar precipitando al final?
¿Dónde lo has robado?
No me sirve que necesitaras el efectivo.
Ni que lo hayas rajado sólo porque yo quería esa venganza
Y te ríes de mí cuando te pregunto cosas serias...
Por favor, podemos seguir siendo amigos???
Cuanto más profundo es más puro...
El tacto se convierte en una tromba de agua
Y el bello, en un torrente de aire cálido
Vamos a pasear por los bosques
Vamos a los lugares donde aún queda magia
Mientras que los ríos y los árboles se ríen de nosotros
Hallujah, sólo el cielo sabe de las puertas que tu abres...
Yo no puedo hacer más que cerrarlas
Nunca te gires, por favor
Nunca te gires una vez más
Nunca vuelvas tu corazón gitano
Nunca mires atrás
Nunca te vuelvas y mires atrás
Vamos, nunca más vuelvas a mirar atrás
¿Quién montará tus caballos salvajes?
¿Quién nadará en tu mar azul?
¿Quién se va a acabar precipitando al final?
¿Quién se va a jactar de haber probado todo el mar entero de una sola bocanada?
u2
Thursday, April 05, 2007
Esquela 63: spokojnoj nochi
Yo no muero por los países,
Sí por una mujer de cada país.
Sí por las rusas de mi amor y de mi sexo
Tengo miedo de enamorarme
De un alma fría y sobria
Y de zarandearme rítmicamente
Al compás de sus caderas
Seguirla como la cola de un cometa
Sigue la ropa abierta que hace hermosuras en el viento
Ojalá piruetear fuera un verbo y no solo lo que es, esto es un sustantivo.
Ahora bien, te prometo que voy a hacer de tu número de teléfono
Mi bandera
Y con ella, voy a cruzar cada una de las diezmil fronteras que los demás, con su miedo, nos imponenen
Yo haré pedagogía del amor, como la que un corrupto hoy,
Guerrillero ayer,
Nos recomienda
Ahora, con tu teléfono en mi mano, y con tus orígenes en mi conocimiento
Me dispongo a aprender la melodía más bonita en mi harmónica
Bailaré para tu estatua de porcelana
Y brindaré con pañuelos en cabezas de ancianas analfabetas
Anudados en mi garganta
Eres rusa, y me siento más cerca de ti que de cualquiera
No he hablado contigo
Pero nuestras barreras son sólo lo que los otros piensan
¿A que sí?
Yo conseguiré que me mires en el momento cumbre
Tus ojos entonces me abrirán la verdadera biblia,
Manchada en tinta roja y aprovechable y sabia por algun lado
Sí por una mujer de cada país.
Sí por las rusas de mi amor y de mi sexo
Tengo miedo de enamorarme
De un alma fría y sobria
Y de zarandearme rítmicamente
Al compás de sus caderas
Seguirla como la cola de un cometa
Sigue la ropa abierta que hace hermosuras en el viento
Ojalá piruetear fuera un verbo y no solo lo que es, esto es un sustantivo.
Ahora bien, te prometo que voy a hacer de tu número de teléfono
Mi bandera
Y con ella, voy a cruzar cada una de las diezmil fronteras que los demás, con su miedo, nos imponenen
Yo haré pedagogía del amor, como la que un corrupto hoy,
Guerrillero ayer,
Nos recomienda
Ahora, con tu teléfono en mi mano, y con tus orígenes en mi conocimiento
Me dispongo a aprender la melodía más bonita en mi harmónica
Bailaré para tu estatua de porcelana
Y brindaré con pañuelos en cabezas de ancianas analfabetas
Anudados en mi garganta
Eres rusa, y me siento más cerca de ti que de cualquiera
No he hablado contigo
Pero nuestras barreras son sólo lo que los otros piensan
¿A que sí?
Yo conseguiré que me mires en el momento cumbre
Tus ojos entonces me abrirán la verdadera biblia,
Manchada en tinta roja y aprovechable y sabia por algun lado
Tuesday, April 03, 2007
Esquela 62: Con amargura para Lena
No valgo para nada. Siquiera soy capaz de oír correctamente los automóviles. Todo es una llanura. Mire donde mire, no hay absolutamente nada.
Y me jode. Me jode que te hayas marchado, y que me saludes únicamente para recordarme que me derrotaste, y que ya no me necesitas para anestesiar la angustia de tu soledad.
Sé que has encontrado a alguien. Sí, para eso sí soy bueno; puedo saber cuándo alguien que alguna vez ha querido estar conmigo quiere estar con otro. Se te nota en la manera que tienes de hablarme: Ya no sientes la necesidad de decir ninguna palabra por encima de las mías. Tampoco me rebates ni me sugieres.
Mis relaciones con las mujeres siempre han sido como una carrera: Rivalidad y ganas de hacer daño. Pero eso solo era para que me sintiera más orgulloso de ti cuando te levantaras. Siempre supe donde estaba el límite. Y tu fuiste la única que adoptó bien el papel.
Ahora es como si abandonaras la competi de repente, no por que te falle el corazón, si no porque mira sencillamente a otro lado. Y yo ando sin mi liebre ya y me siento desorientado, en lo que fue un sendero y ahora es llanura.
Si me preguntan, nunca tengo reparo en reconocer que has sido sumamente perfecta bajo mi percepción. Ideal, y todas esas mierdas. Yo necesitaba saber que iba a ir a tu cuidad y que me ibas a ofrecer tu morada. De ese modo, hubiera conseguido sacar fuerzas para currar cada día y así amasar una fortuna. Fui feliz durante la primera jornada laboral. Y lo seguiría siendo si el dinero para mi tuviera un sentido. El sentido de comprar un pasaje hacia el Charles.
Si bien callejero, no soy un chucho baboso. Sé admitir cuando he perdido.
Y me jode. Me jode que te hayas marchado, y que me saludes únicamente para recordarme que me derrotaste, y que ya no me necesitas para anestesiar la angustia de tu soledad.
Sé que has encontrado a alguien. Sí, para eso sí soy bueno; puedo saber cuándo alguien que alguna vez ha querido estar conmigo quiere estar con otro. Se te nota en la manera que tienes de hablarme: Ya no sientes la necesidad de decir ninguna palabra por encima de las mías. Tampoco me rebates ni me sugieres.
Mis relaciones con las mujeres siempre han sido como una carrera: Rivalidad y ganas de hacer daño. Pero eso solo era para que me sintiera más orgulloso de ti cuando te levantaras. Siempre supe donde estaba el límite. Y tu fuiste la única que adoptó bien el papel.
Ahora es como si abandonaras la competi de repente, no por que te falle el corazón, si no porque mira sencillamente a otro lado. Y yo ando sin mi liebre ya y me siento desorientado, en lo que fue un sendero y ahora es llanura.
Si me preguntan, nunca tengo reparo en reconocer que has sido sumamente perfecta bajo mi percepción. Ideal, y todas esas mierdas. Yo necesitaba saber que iba a ir a tu cuidad y que me ibas a ofrecer tu morada. De ese modo, hubiera conseguido sacar fuerzas para currar cada día y así amasar una fortuna. Fui feliz durante la primera jornada laboral. Y lo seguiría siendo si el dinero para mi tuviera un sentido. El sentido de comprar un pasaje hacia el Charles.
Si bien callejero, no soy un chucho baboso. Sé admitir cuando he perdido.
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