Es como mi madre, como una jarra, o como un pez que no respira pero sigue vivo. Te da por croar a veces, o por retener historias. Y de repente, el tren que has estado esperando, se marcha. Solo te has despistado un momento.
Después, caminas hasta el final del andén, y cuando se acaba la parte asfaltada, bajas al campo que sigue. Al principio hay malas hierbas, y si alguien te ve metiéndote por allí, fijo que piensa "esa tía está loca". Te das un poco de vergüenza, y te aseguras de que nadie se percate de tu incipiente incursión en lo desconocido. Sabes que no estas haciendo nada malo, solo algo raro. Pero lo raro amenudo se asocia con lo negativo. No tendría que ser así. Sigues adentrándote en el campo. Las malas hierbas te llegan ahora por la cintura, y el ramaje es tan espeso que no te ves los pies. Ve con cuidado, hay algunos hierros oxidados de verjas que debieron ser levantadas lustros atrás. Continuas ahora menos preocupada, y de repente ya no te sientes tan ridícula. No crees que nadie te pueda ver ya, incluso ni te importa. Sigues adelante perdiéndote en las profundidades íntimas del bosque, hasta dar con aquél árbol que siempre has visto de lejos, que siempre has visto desde el andén, y qué sin saber exactamente porqué, ha representado siempre algo especial para ti.
En el momento que pasas por debajo de él y el sol se filtra entre sus hojas, estableces un paralelismo hermoso entre esa nueva forma de ver el árbol, y el nuevo modo de concebir lo que siempre habías percibido como algo establecido e incambiable a nivel filosofico, social, cultural y toda esa polla...
Y justo al dejar atrás el tronco del solemne árbol, das con una herrumbrosa harmónica que debe llevar ahí tirada quién sabe cuánto. Piensas que alguien estuvo allí antes que tú, y te sientes menos sola, a pesar de no haber una alma a tu alrededor. Después, caminas un poco más allá, invadida de una felicidad extraña, y sientes como no es necesario que pase nada extraordinario a tu alrededor para sentirte importante. Hay suficiente con fundirse con el paisaje.
Más allá, ya a un trecho del árbol, el campo se ha convertido en un bosquecillo en donde bien se podrían haber esplayado algunos perros labradores persiguiendo liebres. Pronto suena el río y te dejas caer, plácidamente rendida. Entonces piensas en todas as cosas que has dejado atrás durante este trayecto. Te has ido despojando de tus valores y costumbres, ahora haces lo mismo con tu ropa también. te metes en el río, y te bañas en sus aguas de cristal. Está fría. Está muy fría. "ojalá ahora él me estuviera espiando", reflexionas. Y a la vez, te sorprendes al darte cuenta que en este paraje, en donde has olvidado todo lo que te ata a tu vida de siempre, paradójicamente reservas un espacio privilegiado para ése chico. Con un poco de suerte, te darás a los placeres de tu cuerpo y te querrás más que nunca. Eso sí: con la imagen del chaval por testigo en tu cabeza así como la estampa del claro del valle abrazándote y el canto de algún grillo agradablemente tocacojones taladrandote y taladrándote y taladra...
Y lo mejor, es que en realidad tampoco ha pasado nada fuera de lo normal.
Tuesday, December 04, 2007
Saturday, December 01, 2007
Esquela 119: hatefood
Tener miedo y no encontrar la salida es algo que está, pero no está. En la discoteca me tiran un cubata encima, y lo último que espero, es que el color de mi piel sea el motivo de insultos.
Les pregunto cual es la razón de su estupidez, de su locura y de su ignorancia.
De repente, uno de ellos me saca la navaja y volvemos a lo de siempre. Entrar en lugares de blancos siendo negro es para ellos como una provocación. yo lo sé, pero no falto el respeto a nadie.
Empezamos a correr por las calles del barrio, mientras nos vuelven a tirar algunas botellas. A mi no me importa, esta actitud me sigue dando alas para luchar, me sigue dando fuerzas para escribir y desarrollar.
Me voy a cortar el pelo. llevo rastas desde que llegué a este inhóspito lugar. Aún nadie me ha tendido la mano. Me rapo para decir cosas sin utilizar palabras. Y es que nadie me ha preguntado qué color de piel debía elegir en el momento de nacer. Nadie me ha preguntado nada desde que llegué a esta ciudad porteña, y nadie se interesa por mis dificultades diarias.
Solo mis hermanos y yo frente a los cabrones.
Nadie me escribe palabras, y si lo hacen, lo hacen calumniándome en columnas de articulistas descerebrados que igual que el resto de gente de por aquí, dispara antes de preguntar. Me cuesta reconocer que yo también soy capaz de odiar si se empeñan en que odie. No sé donde quieren llegar, pero no puedo quedarme mirando, viendo como distorsionan y tergiversan la realidad a su gusto. no puedo dejar que nos estigmaticen, y que digan que estamos a la cola de todo el mundo. No le deseo esta situación a nadie.
No soy violento, pero tengo algo de orgullo, y si no me dejan levantarme del suelo cuando no hay ningún motivo para que siga comiendo mierda, no me importa nada jugarme lo poco que tengo en favor del resto de mi grupo. "Quizá", he llegado a pensar, "quizá los mártires no estén tan locos". La policía también carga contra nosotros, y mientras nos matan a porrazos, veo en su cara ira. No veo justicia, no veo ley, no veo nada más que IRA. Por eso, por eso, mis hermanos que murieron allí, dentro del armario de fusibles o lo que sea aquello, son hoy honrados por el resto. Por eso quemo coches, por eso esta es mi forma de abrir los ojos. Ellos solo huían de los palos, ellos solo querían comer algo caliente.
Me da igual la manipulación mediática, me da igual la "money-pulation", me da igual que en las televisiones me llamen desgraciado, me da igual... si solo una persona, si solamente una, se da cuenta de lo hipócritas que son todos.
Les pregunto cual es la razón de su estupidez, de su locura y de su ignorancia.
De repente, uno de ellos me saca la navaja y volvemos a lo de siempre. Entrar en lugares de blancos siendo negro es para ellos como una provocación. yo lo sé, pero no falto el respeto a nadie.
Empezamos a correr por las calles del barrio, mientras nos vuelven a tirar algunas botellas. A mi no me importa, esta actitud me sigue dando alas para luchar, me sigue dando fuerzas para escribir y desarrollar.
Me voy a cortar el pelo. llevo rastas desde que llegué a este inhóspito lugar. Aún nadie me ha tendido la mano. Me rapo para decir cosas sin utilizar palabras. Y es que nadie me ha preguntado qué color de piel debía elegir en el momento de nacer. Nadie me ha preguntado nada desde que llegué a esta ciudad porteña, y nadie se interesa por mis dificultades diarias.
Solo mis hermanos y yo frente a los cabrones.
Nadie me escribe palabras, y si lo hacen, lo hacen calumniándome en columnas de articulistas descerebrados que igual que el resto de gente de por aquí, dispara antes de preguntar. Me cuesta reconocer que yo también soy capaz de odiar si se empeñan en que odie. No sé donde quieren llegar, pero no puedo quedarme mirando, viendo como distorsionan y tergiversan la realidad a su gusto. no puedo dejar que nos estigmaticen, y que digan que estamos a la cola de todo el mundo. No le deseo esta situación a nadie.
No soy violento, pero tengo algo de orgullo, y si no me dejan levantarme del suelo cuando no hay ningún motivo para que siga comiendo mierda, no me importa nada jugarme lo poco que tengo en favor del resto de mi grupo. "Quizá", he llegado a pensar, "quizá los mártires no estén tan locos". La policía también carga contra nosotros, y mientras nos matan a porrazos, veo en su cara ira. No veo justicia, no veo ley, no veo nada más que IRA. Por eso, por eso, mis hermanos que murieron allí, dentro del armario de fusibles o lo que sea aquello, son hoy honrados por el resto. Por eso quemo coches, por eso esta es mi forma de abrir los ojos. Ellos solo huían de los palos, ellos solo querían comer algo caliente.
Me da igual la manipulación mediática, me da igual la "money-pulation", me da igual que en las televisiones me llamen desgraciado, me da igual... si solo una persona, si solamente una, se da cuenta de lo hipócritas que son todos.
Friday, November 30, 2007
Picha
La noche es una paloma que se queja desolada. Por mucho que grite, su pecho eminentemente desarrollado amortigua el chillido, y no suena tan agudo como debería.
Una paloma en esta situacición, es como yo cuando tengo ganas de vivir y se me acumulan los planes. Va todo tant rápido que no me relamo de mi última azaña, cuando ya hay otra a la vuelta de la esquina.
Es aquello de no parar ni un segundo, porque no puedes. No hay tiempo de mirar arás. tampoco sé si algo así es vida.
Que vaya todo tan rápido no le gusta a nadie, y si hay alguien que prefiere pasarse la vida a toda velocidad, es que huye de su identidad.
y aunque aún hoy no sé si alguen habrá sido capaz de encontrarla (su identidad), si puedo afirmar que hay gente que tiene la intención de intentarlo.
Nos acabamos dando golpes contra el cristal, y solemos rellenar los huecos que ya están más que rellenos. Cometemos los mismo errores que la gente que vino antes que nosotros con las inquietudes universales. Pero nos gusta igual.
¿Puedo ser yo mismo conmigo mismo? Me parece la manera de empezar todo. Una cartulina y unas tijeras, un panal de abejitas, perros llorando, muelles que amortiguan, latidos que mandan callar, carreteras que solo tienen sentido según el model de vehículo que conduzcas, fachadas destartaladas que paradójicamente al desconcharse encuentran su identidad, certezas de medio pelo que provocan denotativos silencios y bruscos frenazos en la búsqueda de cada día.
Una paloma en esta situacición, es como yo cuando tengo ganas de vivir y se me acumulan los planes. Va todo tant rápido que no me relamo de mi última azaña, cuando ya hay otra a la vuelta de la esquina.
Es aquello de no parar ni un segundo, porque no puedes. No hay tiempo de mirar arás. tampoco sé si algo así es vida.
Que vaya todo tan rápido no le gusta a nadie, y si hay alguien que prefiere pasarse la vida a toda velocidad, es que huye de su identidad.
y aunque aún hoy no sé si alguen habrá sido capaz de encontrarla (su identidad), si puedo afirmar que hay gente que tiene la intención de intentarlo.
Nos acabamos dando golpes contra el cristal, y solemos rellenar los huecos que ya están más que rellenos. Cometemos los mismo errores que la gente que vino antes que nosotros con las inquietudes universales. Pero nos gusta igual.
¿Puedo ser yo mismo conmigo mismo? Me parece la manera de empezar todo. Una cartulina y unas tijeras, un panal de abejitas, perros llorando, muelles que amortiguan, latidos que mandan callar, carreteras que solo tienen sentido según el model de vehículo que conduzcas, fachadas destartaladas que paradójicamente al desconcharse encuentran su identidad, certezas de medio pelo que provocan denotativos silencios y bruscos frenazos en la búsqueda de cada día.
Wednesday, November 28, 2007
Esquela y Moraleja
Ni cansado ni dormido. Tampoco en activo---//// ni por pasiva. Sencillamente caminando, fue a dar contra la persona menos lista que creía que podía existir....
¿Pero qué significa ser listo hoy en día?
A veces, a raíz de cómo vienen las cosas dadas en los tiempos que uno vive, la verdad y la certeza universal se revelan de modo soprendente. Salía por la boca de metro el muchaho. Emergía de entre aquél entresijo de túneles, como el moribundo entre la basura. Se revolvía en la superficie, harto de haber estado oliendo a los demás, harto de casi hurgar en sus narices sin quererlo, harto de pasarse un ratito fatídico en aquella lata de sardinas. Iba él, sumido en su mal humor, cuando, al enfilar las escaleras mecánicas, se topó con lo que creía, el colmo de los colmos: Un séquito de muchachos y muchachas con síndrome de down. "una excursión de retrasados", se dijo, "vaya mierda de atasco forman en la acera, como si no hubiera tenido suficiente con lo del metro". Iba ya maldiciéndose, planteandose cómo rodear al grupo. Iba, el gilipollas de él, dando de ante mano por sentado que en ese tumulto nadie iba a molestarse en abrirle paso. Incluso fugazmente, involuntariamente, pensó que las cortesías son para los listos, que los tontos tienen suficiente con lo que tienen. Así Iba...
Cuando de repente:
"disculpa, puedes pasar por aquí"- Una jóven de aspecto risueño, tierno y expresivo, se hizo delicadamente a un lado dejándo al muchacho hueco para que pudiera atravesar sin rodear la cera.
De repente, resulta que él no era tan listo, y tampoco tan tontos,(ni mucho menos descorteses), los chicos y chicas con síndorme de down.
Al fin y al cabo...
¿qué significa ser listo hoy en día?
¿Pero qué significa ser listo hoy en día?
A veces, a raíz de cómo vienen las cosas dadas en los tiempos que uno vive, la verdad y la certeza universal se revelan de modo soprendente. Salía por la boca de metro el muchaho. Emergía de entre aquél entresijo de túneles, como el moribundo entre la basura. Se revolvía en la superficie, harto de haber estado oliendo a los demás, harto de casi hurgar en sus narices sin quererlo, harto de pasarse un ratito fatídico en aquella lata de sardinas. Iba él, sumido en su mal humor, cuando, al enfilar las escaleras mecánicas, se topó con lo que creía, el colmo de los colmos: Un séquito de muchachos y muchachas con síndrome de down. "una excursión de retrasados", se dijo, "vaya mierda de atasco forman en la acera, como si no hubiera tenido suficiente con lo del metro". Iba ya maldiciéndose, planteandose cómo rodear al grupo. Iba, el gilipollas de él, dando de ante mano por sentado que en ese tumulto nadie iba a molestarse en abrirle paso. Incluso fugazmente, involuntariamente, pensó que las cortesías son para los listos, que los tontos tienen suficiente con lo que tienen. Así Iba...
Cuando de repente:
"disculpa, puedes pasar por aquí"- Una jóven de aspecto risueño, tierno y expresivo, se hizo delicadamente a un lado dejándo al muchacho hueco para que pudiera atravesar sin rodear la cera.
De repente, resulta que él no era tan listo, y tampoco tan tontos,(ni mucho menos descorteses), los chicos y chicas con síndorme de down.
Al fin y al cabo...
¿qué significa ser listo hoy en día?
Saturday, November 24, 2007
Belfast anda, y mi sangre... mi sangre...
Muchísimas pintadas en la pared del poli. Allí, estábamos. A ti te daba un poco de miedo. A mí eso me parecía muy excitante. Vigilabas por si venía la pasma, mientras yo acababa con todos los sprays que tenía en mano.
Desde el principio, siempre procuré no hacer un dibujo absurdo. Nunca entendía aquellos se limitan a firmar mediante un garabato monocromático. Eso es algo feísimo.
Si pintas, pintas de corazón. Es una frase que siempre te he dicho frente al cemento, frente al lugar escondido, frente a la pared que da al bosquecillo. Es nuestra manera de protestar y mi forma de demostrarte lo que te aprecio. Es nuestra manera de manifestarnos, de mostrar al mundo nuestras emociones, de nadar en este sin sentido.
Los graffitis, para nosotros, son como los primeros besos para los quinceañeros. Los colores que elegimos, son como los amigos con quien quiere cada uno gastar su vida. Los dibujos, son nuestra familia.
A unos les da por escribir, a otros por cantar. A nosotros nos da por unir en la fachada de un edificio destartalado nuestras mejores intenciones.
Te voy a decir una cosa. yo fui a belfast durante un día de cada día. Yo fui a Belfast y me encontré un celular enmedio de la carretera. tuve miedo de cogerlo, no fuera a estallar. Después me repugné. Me dí asco por el miedo exagerado que sentí al sopesar la opción de hacerme con él.
En belfast había pintadas. Muchas realizadas sin talento, pero gritadas desde dentro. Incluso vi una en que se exigía la independencia de castilla. Me dio que pensar. Y mientras pensaba, Belfast hacía el amor con mi alma. Se unía silenciosa y dramáticamente conmigo. LA sangre derramada se confundía con mis lágrimas, su noche se convertía en mi sueño, y las promesas de independencia se tornaban mi necesidad de existir frente a ti.
Belfast, mezclado con los graffitis, resulta apasionante. Cuánta emoción contenida, cuanto llanto representado, cuanta tienda cerrada al toque de queda, cuantas carreras de niños que no pueden ser niños, y cuantas risas violadas en sus caras.
Desde el principio, siempre procuré no hacer un dibujo absurdo. Nunca entendía aquellos se limitan a firmar mediante un garabato monocromático. Eso es algo feísimo.
Si pintas, pintas de corazón. Es una frase que siempre te he dicho frente al cemento, frente al lugar escondido, frente a la pared que da al bosquecillo. Es nuestra manera de protestar y mi forma de demostrarte lo que te aprecio. Es nuestra manera de manifestarnos, de mostrar al mundo nuestras emociones, de nadar en este sin sentido.
Los graffitis, para nosotros, son como los primeros besos para los quinceañeros. Los colores que elegimos, son como los amigos con quien quiere cada uno gastar su vida. Los dibujos, son nuestra familia.
A unos les da por escribir, a otros por cantar. A nosotros nos da por unir en la fachada de un edificio destartalado nuestras mejores intenciones.
Te voy a decir una cosa. yo fui a belfast durante un día de cada día. Yo fui a Belfast y me encontré un celular enmedio de la carretera. tuve miedo de cogerlo, no fuera a estallar. Después me repugné. Me dí asco por el miedo exagerado que sentí al sopesar la opción de hacerme con él.
En belfast había pintadas. Muchas realizadas sin talento, pero gritadas desde dentro. Incluso vi una en que se exigía la independencia de castilla. Me dio que pensar. Y mientras pensaba, Belfast hacía el amor con mi alma. Se unía silenciosa y dramáticamente conmigo. LA sangre derramada se confundía con mis lágrimas, su noche se convertía en mi sueño, y las promesas de independencia se tornaban mi necesidad de existir frente a ti.
Belfast, mezclado con los graffitis, resulta apasionante. Cuánta emoción contenida, cuanto llanto representado, cuanta tienda cerrada al toque de queda, cuantas carreras de niños que no pueden ser niños, y cuantas risas violadas en sus caras.
Friday, November 23, 2007
Esquela 118: Canciones de Iván en el coche de David
No suelo poner el título de la esquela antes de empezar a escribir. pero esta vez sí lo he hecho. lo tenía claro.
Son las canciones de Iván Ferreiro mientras vuelvo medio borracho, medio dormido en el coche de David. Me recuerdan a ella. Me recuerdan al Four Roses, me recuerdan a Javea, me recuerdan las fuerzas que me quedan para creer que puede que haya una persona destinada a "cada otra persona". Me recuerdan a cuando volvíamos después de ir a cualquier discoteca medio muertos, tú encima de mí, y yo sintiendo tu cuerpo sobre toda mi piel: Aún hoy soy capaz de volverme loco. Reuno en unos segundos espectaculares todo lo que puedo vender a favor del amor, colapso las salidas sanas de mi convivencia con mi alrededor por tu puta culpa.
Cuando voy excesivamente borracho, siempre acabo igual: Levando banderas medio imaginarias, medio manchadas de sangre, con tu nombre bordado, con tus verdades como únicas en el marco de mi vida, con tus caricias como sobresalientes de entre el resto.
Aún hoy, paseo por la playa y recuerdo a todos mis amigos y todas tus toallas, todos mis placajes para tirarte a la arena y agarrarte antes de que el sol asome, todas las tonterías que tengo reunidas en una batería de confesiones secretas, en un guión que marcan las olas del mar, en un febrero caluroso después de dos años, en unas mantas de Calafell enredadas todavía hoy en nuestros cuerpos, en unas escusas que ahora mismo prefieres utilizar antes de hacer uso de nuestros propios cuerpos como salvavidas de nuestras almas y nuestros deseos más íntimos.
Tú me has pedido que te deje hacer tu vida, por favor. A mí me cuesta, pero acepto las sonrisas que siempre me has brindado como el mejor justificante de tu propia libertad, tus brazos como el documento más valioso para acabar con cualquier juicio que desde mis tribunales más emocionales pueda emitir, tus peticiones de respeto como la integridad de la niña menos afortunada... oh, señor!!!!
Ya no sé por donde andar, y por esa razón trepo como el que más sin rumbo alguno por las paredes de la insolución, de la disolución, del desespero, del pelo revuelto, de las bolsas bajo de los ojos, de las respuestas prohibidas a las preguntas eminentemente humanas.
Hoy tú me has pedido que no nos veamos. Me dices que no me lo tome a juego, que piense enserio en ello. No hay ningún motivo más que el del amor potencialmente contaminante que albergas en tu interior. Yo voy en el coche de David, escuchando las canciones de Iván, y me entretengo pensando en nuestras mil y una historias.
Nunca estudio nada: todo yo soy mis propios recuerdos y la posibilidad de formar parte de tus ilusiones. No soy nada más. No pienso en frío, cuando pienso en ti solo soy capaz de mirarme el corazón y gritar lo que siento. Solo soy capaz de interpretar cartas esféricas, solo soy capaz de aprender a tocar le piano, solo soy capaz de componer un montón de canciones y de pintar cientos de cuadros, de escribir miles de tonterías y de construir peñascos imaginarios en mi corazón, a través de los cuales me inclino y dejo gran parte de mi alma caer. Caer al vacío.
Son las canciones de Iván Ferreiro mientras vuelvo medio borracho, medio dormido en el coche de David. Me recuerdan a ella. Me recuerdan al Four Roses, me recuerdan a Javea, me recuerdan las fuerzas que me quedan para creer que puede que haya una persona destinada a "cada otra persona". Me recuerdan a cuando volvíamos después de ir a cualquier discoteca medio muertos, tú encima de mí, y yo sintiendo tu cuerpo sobre toda mi piel: Aún hoy soy capaz de volverme loco. Reuno en unos segundos espectaculares todo lo que puedo vender a favor del amor, colapso las salidas sanas de mi convivencia con mi alrededor por tu puta culpa.
Cuando voy excesivamente borracho, siempre acabo igual: Levando banderas medio imaginarias, medio manchadas de sangre, con tu nombre bordado, con tus verdades como únicas en el marco de mi vida, con tus caricias como sobresalientes de entre el resto.
Aún hoy, paseo por la playa y recuerdo a todos mis amigos y todas tus toallas, todos mis placajes para tirarte a la arena y agarrarte antes de que el sol asome, todas las tonterías que tengo reunidas en una batería de confesiones secretas, en un guión que marcan las olas del mar, en un febrero caluroso después de dos años, en unas mantas de Calafell enredadas todavía hoy en nuestros cuerpos, en unas escusas que ahora mismo prefieres utilizar antes de hacer uso de nuestros propios cuerpos como salvavidas de nuestras almas y nuestros deseos más íntimos.
Tú me has pedido que te deje hacer tu vida, por favor. A mí me cuesta, pero acepto las sonrisas que siempre me has brindado como el mejor justificante de tu propia libertad, tus brazos como el documento más valioso para acabar con cualquier juicio que desde mis tribunales más emocionales pueda emitir, tus peticiones de respeto como la integridad de la niña menos afortunada... oh, señor!!!!
Ya no sé por donde andar, y por esa razón trepo como el que más sin rumbo alguno por las paredes de la insolución, de la disolución, del desespero, del pelo revuelto, de las bolsas bajo de los ojos, de las respuestas prohibidas a las preguntas eminentemente humanas.
Hoy tú me has pedido que no nos veamos. Me dices que no me lo tome a juego, que piense enserio en ello. No hay ningún motivo más que el del amor potencialmente contaminante que albergas en tu interior. Yo voy en el coche de David, escuchando las canciones de Iván, y me entretengo pensando en nuestras mil y una historias.
Nunca estudio nada: todo yo soy mis propios recuerdos y la posibilidad de formar parte de tus ilusiones. No soy nada más. No pienso en frío, cuando pienso en ti solo soy capaz de mirarme el corazón y gritar lo que siento. Solo soy capaz de interpretar cartas esféricas, solo soy capaz de aprender a tocar le piano, solo soy capaz de componer un montón de canciones y de pintar cientos de cuadros, de escribir miles de tonterías y de construir peñascos imaginarios en mi corazón, a través de los cuales me inclino y dejo gran parte de mi alma caer. Caer al vacío.
Wednesday, November 21, 2007
Esquela 117: Esto no es una novela
¿Te acuerdas? La procesión nos pilló enmedio; Tú en una acera, yo en otra, y todo el séquito marchando entre los dos. Algunos borrachos suelen aprovechar ese tipo de días para despotricar contra el aire, para lanzar sus botellas contra el vacío, y para exigir explicaciones a la nada.
Yo esperaba que cuando pasara todo aquél gentío, tú continuaras allí, esperándome aún. Confié en que aguardases. Mientras las piras de fuego se comían la oscuridad del firmamento, yo miraba las ventanas de los vecinos. Todas abiertas a pesar del viento y el chispeo. Alguna familia asomada; algunos críos en los brazos de sus madres señalando los pasos.
Y yo allí, tranquila y plácidamente, haciendo tiempo mientras el tráfico se desvanecía progresivamente hasta permitir que pudiera ver la otra acera de nuevo.
Tú ya no estabas.
Siempre he pecado de lo mismo. "Que el sea mi sino quien se escriba a sí mismo, en vez de ser yo quien lo haga". Siempre me he dicho lo mismo: "que las cosas vengan, que no sea yo el que vaya". Siempre delegando en el destino. Hasta ahora, creía que aquella manera de entender las cosas me había servido para ser feliz. Ahora me doy cuenta de que aquella felicidad en realidad sos eran pequeñas victorias que llevaban hasta la derrota final.
No quiero ser tan dramático. Los trenes, algunos, vuelven a pasar. Quizá tú no andes en el próximo. Sea como sea, esta vez no seré yo quien se siente en el banco del andén hasta que el traqueteo del convoy me saque de mi (hasta ahora) atontamiento.
Me he mirado al espejo y me he dado cuenta de que ya soy un viejo más. Para lo malo, y también para lo bueno. En esta ocasión no voy a coger el tren, voy a ir a pié, y si en el camino me encuentro algún acompañante ocasional, le invitaré a un cigarrillo y a un trago. Si hay suerte, habrá buena conversación, y si me conviene, incluso le alargaré mi mano para postrarla en su hombro.
No voy a esperar a ser YO para "alguien". Esta vez "alguien" será para mí.
Y con ello, la procesión ha ido pasando, la banda detrás, y la gente del pueblo ha cerrado el grupo. Ahora solo estamos las fachadas, las ventanas con sus portones chocando contra el yeso de la pared, y el viento riéndose de todos. Quizá son los borrachos los únicos que se dan cuenta.
Yo esperaba que cuando pasara todo aquél gentío, tú continuaras allí, esperándome aún. Confié en que aguardases. Mientras las piras de fuego se comían la oscuridad del firmamento, yo miraba las ventanas de los vecinos. Todas abiertas a pesar del viento y el chispeo. Alguna familia asomada; algunos críos en los brazos de sus madres señalando los pasos.
Y yo allí, tranquila y plácidamente, haciendo tiempo mientras el tráfico se desvanecía progresivamente hasta permitir que pudiera ver la otra acera de nuevo.
Tú ya no estabas.
Siempre he pecado de lo mismo. "Que el sea mi sino quien se escriba a sí mismo, en vez de ser yo quien lo haga". Siempre me he dicho lo mismo: "que las cosas vengan, que no sea yo el que vaya". Siempre delegando en el destino. Hasta ahora, creía que aquella manera de entender las cosas me había servido para ser feliz. Ahora me doy cuenta de que aquella felicidad en realidad sos eran pequeñas victorias que llevaban hasta la derrota final.
No quiero ser tan dramático. Los trenes, algunos, vuelven a pasar. Quizá tú no andes en el próximo. Sea como sea, esta vez no seré yo quien se siente en el banco del andén hasta que el traqueteo del convoy me saque de mi (hasta ahora) atontamiento.
Me he mirado al espejo y me he dado cuenta de que ya soy un viejo más. Para lo malo, y también para lo bueno. En esta ocasión no voy a coger el tren, voy a ir a pié, y si en el camino me encuentro algún acompañante ocasional, le invitaré a un cigarrillo y a un trago. Si hay suerte, habrá buena conversación, y si me conviene, incluso le alargaré mi mano para postrarla en su hombro.
No voy a esperar a ser YO para "alguien". Esta vez "alguien" será para mí.
Y con ello, la procesión ha ido pasando, la banda detrás, y la gente del pueblo ha cerrado el grupo. Ahora solo estamos las fachadas, las ventanas con sus portones chocando contra el yeso de la pared, y el viento riéndose de todos. Quizá son los borrachos los únicos que se dan cuenta.
Sunday, November 18, 2007
Esquela 116: Preámbulo navideño
Estos días hace mucho frío. Temo por la tierra y por mi integridad física. Me pica la garganta mientras me asomo al balcón y observo como engalanan las calles. Luces de navidad subvencionadas por los comerciantes de esplugues. He de empezar a pensar en regalos, en descontarme una parte del sueldo y reservarla para los grandes centros comerciales. He de quemar billetes sumido en la gran multitud; a saber; tiendas atestadas dee gente al borde del orgasmo, que ríe y solloza, que corre y que pisa, que pega codazos y babea.
El invierno, a diferencia de lo que los científicos nos puedan explicar, no existe antes de que existiera la especie humana.
El invierno, ha sido una medida que ha tomado la propia tierra para hacernos un favor a las personas. El invierno, con su frío, impide que sudemos lo que deberíamos sudar dentro de los centros comerciales. Imagino unas compras navideñas en pleno verano: Tumultos en las puertas de acceso de las grandes superficies. Gente cayendo desmayada por el hedor de sus iguales. Unidades del SAMUR superadas por los acotecimientos, histeria y descontrol.
En el hemisferio sur lo deben pasar mal.
No sé. Igualmente me gusta la navidad, y me gusta mi pueblo. Y el aceite.
El invierno, a diferencia de lo que los científicos nos puedan explicar, no existe antes de que existiera la especie humana.
El invierno, ha sido una medida que ha tomado la propia tierra para hacernos un favor a las personas. El invierno, con su frío, impide que sudemos lo que deberíamos sudar dentro de los centros comerciales. Imagino unas compras navideñas en pleno verano: Tumultos en las puertas de acceso de las grandes superficies. Gente cayendo desmayada por el hedor de sus iguales. Unidades del SAMUR superadas por los acotecimientos, histeria y descontrol.
En el hemisferio sur lo deben pasar mal.
No sé. Igualmente me gusta la navidad, y me gusta mi pueblo. Y el aceite.
Saturday, November 17, 2007
Esquela 115: Sopresas de la vejez
Tenía muchas cosas que reunir, ya sabes todo el papeleo que conlleva un cambio domiciliario. Tuve que recoger varios documentos que se escondían en cajones que hacía años que no abría. Di con los formularios de matriculación de nuestros hijos, di con algunas fotos que tomamos para el tercer aniversario de Pedro. Di con su álbum de 2do de primaria.
¿Cuántos años debía tener para entonces? no más de ocho.
Después, mientras seguía hurgando, empezó a llover. Eran las ocho de la tarde, y tú debías estar al caer.
Tenía miedo de que me vieras llorar. últimamente en el trabajo no me van muy bien las cosas, y no sé bien porqué, no encuentro las fuerzas para tratar de superar este mal momento. Ya sé que pronto lo dejaré... pero... Veo a nuestros hijos y pienso que ellos tienen muchas cosas que hacer, muchas ilusiones que culminar en caso de que su estado anímico flaquee alguna vez. Son jóvenes.
Yo, sin embargo, a mis cincuenta y pico, solo pienso en alcanzar de un modo digno el día que me jubile. Y para ello es necesario que cotice durante unos años más. Pedro me ha dicho que pinte, que baile, o que levante un restaurante. Pedro me ha dicho que en la ciudad, no voy a encontrar un trabajo como el que tuve hace años. Era demasiado feliz, y todo estaba demasiado bien, me ha dicho. Ahora, dice, todos los trabajos que tengo es normal que me parezcan duros.
Es curioso que a mi edad me entre vértigo, me entre miedo y sienta esta excitación extraña. Me has convencido para que lo deje todo y me vaya contigo al pueblo de tus padres. Estoy aterrada. Hemos discutido mucho, pero es cierto que aquí llevo mucho tiempo aburrida, y que quizá, el miedo a la novedad que supone el empezar en otro lugar, es el único motivo que me retiene aquí.
Son sólo unas horas en coche. A Pedro y a Toni espero tenerlos cerca. Espero que no se olviden de mí y que vengan a verme. Al fin y al cabo, son mis hijos, son mis piezas. Debería confiar en ellos.
Los árboles, el campo, las liebres... de verdad serán la medicina que necesito? No tengo ni idea. Me llevaré libros y enseres de ciudad. Acondicionaré la casa adheriendo la última tecnología. Me comparé un caballete y óleos, un lienzo y un piano, abriré un pequeño colmado, cada mañana subiré haciendo footing hasta el castillo, y encontraré alguna vecina de buen corazón, a pesar de su más que probable talante fascista.
No quiero más sobresaltos. Envejeceré sosegadamente, aunque ahora mismo eso me parezca imposible lejos de la capital. Iré contando el cabello que se me cae, iré viendo fotografías y regando los geranios, barriendo las hojas de la calle, contando los copos de nieve, leyendo las cartas de amor que me enviabas con 20 años, una a una, para ir encajonandolas en mi corazón. Uno a uno, los días se irán a la cama conmigo, uno a uno, iré robándote momentos en que estemos juntos, una a una, escucharé las palabras que aún te quedan por decirme, uno por uno, sentiré los besos que te quedan por regalarme dulcemente, una a una, te pediré que vuelvas a hacer todas las tonterías que recuerdo de ti, una a una, una a una...
******
Una a una, una a una... iré agarrando las últimas monedas que me quedan en el bolsillo, las apilaré y recontaré en la palma de mi mano, y ojalá me quede para la cocacola y el último paquete de tabaco de la máquina. Y que sean los últimos artículos de cada una de sus máquinas, por favor, Así me sentiré más especial. Después me preguntaré porqué la gente dice amar la poesía más que nada en el mundo, y después se asusta si se le acerca alguien extraño y sin malas intenciones por la calle.
Yo, como mi madre, solo quiero aire fresco y alguien que me quiera. Todas las cosas las cosas malas que haya dicho, son en realidad mis deseos más fervientes de que todo te vaya bien. Sabes que volvería a nacer si pudiera y tú me lo pidieras.
Te vas a una casa de pueblo, justo el día en que te das cuenta de que ya no tiene importancia tu día de mañana. Has de aprender a valorar los recuerdos y lo que te ocurre en el momento en que vives, has de averiguar como dejar de lado las ilusiones que yo, por ejemplo sigo teniendo, y que para mi ahora son tan necesarias. Yo también me tendré que deshacer de ellas algún día si no quiero que mi cabeza se muera de desidia antes de que lo haga mi cuerpo.
Seguiré tus pasos, y acabaré haciendo lo mismo que tú, madre. Todos acabaremos haciendo lo mismo al final, porque todos tenemos en común el hecho de que en algún momento dejaremos de existir.
De momento, este sábado voy a la discoteca a mover el esqueleto.
¿Cuántos años debía tener para entonces? no más de ocho.
Después, mientras seguía hurgando, empezó a llover. Eran las ocho de la tarde, y tú debías estar al caer.
Tenía miedo de que me vieras llorar. últimamente en el trabajo no me van muy bien las cosas, y no sé bien porqué, no encuentro las fuerzas para tratar de superar este mal momento. Ya sé que pronto lo dejaré... pero... Veo a nuestros hijos y pienso que ellos tienen muchas cosas que hacer, muchas ilusiones que culminar en caso de que su estado anímico flaquee alguna vez. Son jóvenes.
Yo, sin embargo, a mis cincuenta y pico, solo pienso en alcanzar de un modo digno el día que me jubile. Y para ello es necesario que cotice durante unos años más. Pedro me ha dicho que pinte, que baile, o que levante un restaurante. Pedro me ha dicho que en la ciudad, no voy a encontrar un trabajo como el que tuve hace años. Era demasiado feliz, y todo estaba demasiado bien, me ha dicho. Ahora, dice, todos los trabajos que tengo es normal que me parezcan duros.
Es curioso que a mi edad me entre vértigo, me entre miedo y sienta esta excitación extraña. Me has convencido para que lo deje todo y me vaya contigo al pueblo de tus padres. Estoy aterrada. Hemos discutido mucho, pero es cierto que aquí llevo mucho tiempo aburrida, y que quizá, el miedo a la novedad que supone el empezar en otro lugar, es el único motivo que me retiene aquí.
Son sólo unas horas en coche. A Pedro y a Toni espero tenerlos cerca. Espero que no se olviden de mí y que vengan a verme. Al fin y al cabo, son mis hijos, son mis piezas. Debería confiar en ellos.
Los árboles, el campo, las liebres... de verdad serán la medicina que necesito? No tengo ni idea. Me llevaré libros y enseres de ciudad. Acondicionaré la casa adheriendo la última tecnología. Me comparé un caballete y óleos, un lienzo y un piano, abriré un pequeño colmado, cada mañana subiré haciendo footing hasta el castillo, y encontraré alguna vecina de buen corazón, a pesar de su más que probable talante fascista.
No quiero más sobresaltos. Envejeceré sosegadamente, aunque ahora mismo eso me parezca imposible lejos de la capital. Iré contando el cabello que se me cae, iré viendo fotografías y regando los geranios, barriendo las hojas de la calle, contando los copos de nieve, leyendo las cartas de amor que me enviabas con 20 años, una a una, para ir encajonandolas en mi corazón. Uno a uno, los días se irán a la cama conmigo, uno a uno, iré robándote momentos en que estemos juntos, una a una, escucharé las palabras que aún te quedan por decirme, uno por uno, sentiré los besos que te quedan por regalarme dulcemente, una a una, te pediré que vuelvas a hacer todas las tonterías que recuerdo de ti, una a una, una a una...
******
Una a una, una a una... iré agarrando las últimas monedas que me quedan en el bolsillo, las apilaré y recontaré en la palma de mi mano, y ojalá me quede para la cocacola y el último paquete de tabaco de la máquina. Y que sean los últimos artículos de cada una de sus máquinas, por favor, Así me sentiré más especial. Después me preguntaré porqué la gente dice amar la poesía más que nada en el mundo, y después se asusta si se le acerca alguien extraño y sin malas intenciones por la calle.
Yo, como mi madre, solo quiero aire fresco y alguien que me quiera. Todas las cosas las cosas malas que haya dicho, son en realidad mis deseos más fervientes de que todo te vaya bien. Sabes que volvería a nacer si pudiera y tú me lo pidieras.
Te vas a una casa de pueblo, justo el día en que te das cuenta de que ya no tiene importancia tu día de mañana. Has de aprender a valorar los recuerdos y lo que te ocurre en el momento en que vives, has de averiguar como dejar de lado las ilusiones que yo, por ejemplo sigo teniendo, y que para mi ahora son tan necesarias. Yo también me tendré que deshacer de ellas algún día si no quiero que mi cabeza se muera de desidia antes de que lo haga mi cuerpo.
Seguiré tus pasos, y acabaré haciendo lo mismo que tú, madre. Todos acabaremos haciendo lo mismo al final, porque todos tenemos en común el hecho de que en algún momento dejaremos de existir.
De momento, este sábado voy a la discoteca a mover el esqueleto.
Thursday, November 15, 2007
Esquela 114: Parece que nos hemos alejado de tanto volver
No es un coche más: la primera razón es que desde aquí dentro, no se ve ningún otro por la carretera. Vale, tampoco hay luces. Es curioso que regresemos a Chicago. Las razones que nos traen de vuelta, son las mismas que arrastrarían a la costa cualquier resto de un naufragio.
¿La corriente?, ¿el amor? ¿la apatía?.
Como un resto de madera blanda es mecida y transportada y después hundida progresiva y suavemente en la propia arena. Luego, el agua espumosa de una ola rota recién, se asemeja a la madre de dicho pedazo inerte de casco de barcaza. Se encarga de arropar con ternura aquél resto de nave. El oleaje encrespado o manso es una madre sobreprotectora para aquél fragmento podrido, una madraza que recubre con su manto blanco a su hijo predilecto, una y otra vez. Todas las que haga falta.
Nosotros volvemos a Chicago porque nuestra madre nos ha llevado hasta allí. Como la corriente arrastra al pedazo hasta su el lecho de su muerte y consumo eterno.
Volvemos a chicago Natalia y yo, y ya no tenemos ninguna utilidad para nadie. No por ello nos sentimos mal. Ya no tenemos ninguna fuerza para preocuparnos. Aquí henos, henos aquí, en este vehículo destartalado, perdidos en una carretera en medio de la nada, dejando que nuestras manos nos guíen, tratando de desatender a nuestro destino, si bien sabemos en donde vamos acabar cayendo rendidos. Sea como hojas otoñales, sea como náufragos perdidos.
Vamos a volver al principio, donde todo empezó. Retornaremos a Chicago, allí donde yo empecé a conocerla, y ella empezó a conocerme a mí. Volvemos al mismo lugar, como vuelven los perros viejos y cansados.
¿Nunca has tenido una sensación así?
¿La corriente?, ¿el amor? ¿la apatía?.
Como un resto de madera blanda es mecida y transportada y después hundida progresiva y suavemente en la propia arena. Luego, el agua espumosa de una ola rota recién, se asemeja a la madre de dicho pedazo inerte de casco de barcaza. Se encarga de arropar con ternura aquél resto de nave. El oleaje encrespado o manso es una madre sobreprotectora para aquél fragmento podrido, una madraza que recubre con su manto blanco a su hijo predilecto, una y otra vez. Todas las que haga falta.
Nosotros volvemos a Chicago porque nuestra madre nos ha llevado hasta allí. Como la corriente arrastra al pedazo hasta su el lecho de su muerte y consumo eterno.
Volvemos a chicago Natalia y yo, y ya no tenemos ninguna utilidad para nadie. No por ello nos sentimos mal. Ya no tenemos ninguna fuerza para preocuparnos. Aquí henos, henos aquí, en este vehículo destartalado, perdidos en una carretera en medio de la nada, dejando que nuestras manos nos guíen, tratando de desatender a nuestro destino, si bien sabemos en donde vamos acabar cayendo rendidos. Sea como hojas otoñales, sea como náufragos perdidos.
Vamos a volver al principio, donde todo empezó. Retornaremos a Chicago, allí donde yo empecé a conocerla, y ella empezó a conocerme a mí. Volvemos al mismo lugar, como vuelven los perros viejos y cansados.
¿Nunca has tenido una sensación así?
Wednesday, November 14, 2007
Esquela 113: Separación Real
Las lágrimas caían de cualquier carne. De cualquier Serhumano. Cada uno de nosotros ha quedado en una plaza, acordando previamente una fecha, exigiendo a la persona con quien se va a reunir, que vaya completamente sola.
Más de una de esas veces, lo único que había por enviar era un beso. Y muy pocas de más de una de esas veces, ese beso solo era para joder.
Eso es lo que debió pensar Su Majestad cuando le comunicó su hija Elena que dejaba al conde de Marichalar.
Hoy me paro a leer todas las portadas de todos lo periódicos. Y me doy cuenta de que todo el mundo y todo el sistema son una farsa. Que la gente ya no vive para vivir, si no que vive para sobrevivir. y si no vive para sobrevivir, vive para que sobrevivan sus ideas por encima de las demás. Todos estamos entretenidos en estas cosas.
El ABC solo ha dedicado una página de su edición del miércoles a la separación Real. El ABC! ...ese diario que publica suplementos extraordinarios que alaban a la realeza cada vez que Leonor saluda a las cámaras.
La Vanguardia, sin embargo, abría su edición con el tema en portada.
Hoy el mundo, se ha vuelto un poco del revés, no? Quienes más hablan de mierda, hoy callan, y viceversa.El diario Qué, ese diario de titulares que atentan continuemante contra la humanidad y que tanto odio pero que tanto llevo en la mano (porque me lo ofrece cada mañana la niña de barrio mórbida, (QUECUALQUIERALEDICE"NOQUIEROESTAMIERDADEPERIODICO"VIENDOCOMO MIRA)...Bueno, ese diario, ese diario reducía la noticia al nivel de "breve" en la escala mediática. El diario ADN, lo ensalzaba bastante más, sin embargo.
Hoy me doy cuenta de cómo de hipócritas son los que defienden que el matrimonio dura toda la vida. Hoy prefieren girar la cabeza y hacer ver que ignoran aquello que en realidad les duele en el alma. Esto es la separación real. Así actúan todos esos hijos de puta. Su mundo se basa en costumbres ´rígidas, que no quieren jamás cuestionar ni que nadie cuestione. Por eso su mundo es de papel, y su pico y pala, de hojalata. Así nunca van a poder cavar lo suficiente profundo para abrirse el corazón. Abrirse el corazón y que note en su superficie el tacto suave y metálico del aire frío.
Nosotros, todo eso lo hicimos hace tiempo. Ahora no tenemos que encargarnos de mantener apuntalados nuestros principios. porque no son de papel, si no de lloro y dureza, de tristeza y de felicidad verdadera, de ávido descubrimiento, redescubrimiento, de carne y hueso, de hedor y de sonrisa.
Nosotros no somos tibios.
Ahora, el Rey llora. Han sido unos días duros para él. Yo siempre pensé que se llevaría bien con mi abuelo. Son igual de enrollados y campechanos. Pero hoy me doy cuenta de que mi abuelo vale mucho más que el rey. Mi abuelo, en su situación, no hubiera mandado callar a nadie. Se hubiera levantado y hubiera desaparecido, sencillamente. Mucho más tacto y elegancia. Quizá la moraleja de todo esto sea aquella que nos explica que cualquiera en cualquier situación se puede ver superado, siempre relativizando en función de su estatus y condición. O lo que es lo mismo: los obstáculos y las angustias, no existen, si no que nosotros nos las creamos. Todo es extrapolable, y todos nos queremos sentir felices. Para eso es necesario que antes nos sintamos tristes. Y como la tristeza se acaba convirtiendo en una necesidad, la gente se inventa motivos para lamentarse. Cada uno lo hace a juego con la vida que lleva.
Rey, hay un sitio en donde la felicidad no es relativa, si no que es absoluta. Te llevarías bien con sabina. José Tomás y Sabina se llevan bien, Mi abuelo y José Tomás también, y como antes he dicho, fijo que mi abuelo se lleva bien con el Rey. Parece que todo cuadra. Ello no quita que, Rey, abdiques de una puta vez y te dediques a vivir como en el fondo te conviene, que es en el pueblo de mi abuelo. teniendo tiempo para ti y siendo menos tibio.
Rey, no llores. Apuesto a que el Marichalar presumía de una fantástica disfunción eréctil. Esa era la verdadera causa. Hoy, abro las ventanas y se me escapa una sonrisa con sorna. No puedo evitar pensar en todos aquellos andaluces agolpados frente a la puerta de aquella iglesia sevillana en donde se prometieron amor hasta el final la infanta y su marido. Toda esa masa lloró por algo que me preocupa. Dediquémonos todos a la música y a lo que tenemos más cerca, ¡por favor!. Cuanto más cerca mejor. Menos ideas y más hechos. Así la felicidad y la tristeza son más autenticas y tiene más fundamento. Menos prestigio y aristocracia.
Más de una de esas veces, lo único que había por enviar era un beso. Y muy pocas de más de una de esas veces, ese beso solo era para joder.
Eso es lo que debió pensar Su Majestad cuando le comunicó su hija Elena que dejaba al conde de Marichalar.
Hoy me paro a leer todas las portadas de todos lo periódicos. Y me doy cuenta de que todo el mundo y todo el sistema son una farsa. Que la gente ya no vive para vivir, si no que vive para sobrevivir. y si no vive para sobrevivir, vive para que sobrevivan sus ideas por encima de las demás. Todos estamos entretenidos en estas cosas.
El ABC solo ha dedicado una página de su edición del miércoles a la separación Real. El ABC! ...ese diario que publica suplementos extraordinarios que alaban a la realeza cada vez que Leonor saluda a las cámaras.
La Vanguardia, sin embargo, abría su edición con el tema en portada.
Hoy el mundo, se ha vuelto un poco del revés, no? Quienes más hablan de mierda, hoy callan, y viceversa.El diario Qué, ese diario de titulares que atentan continuemante contra la humanidad y que tanto odio pero que tanto llevo en la mano (porque me lo ofrece cada mañana la niña de barrio mórbida, (QUECUALQUIERALEDICE"NOQUIEROESTAMIERDADEPERIODICO"VIENDOCOMO MIRA)...Bueno, ese diario, ese diario reducía la noticia al nivel de "breve" en la escala mediática. El diario ADN, lo ensalzaba bastante más, sin embargo.
Hoy me doy cuenta de cómo de hipócritas son los que defienden que el matrimonio dura toda la vida. Hoy prefieren girar la cabeza y hacer ver que ignoran aquello que en realidad les duele en el alma. Esto es la separación real. Así actúan todos esos hijos de puta. Su mundo se basa en costumbres ´rígidas, que no quieren jamás cuestionar ni que nadie cuestione. Por eso su mundo es de papel, y su pico y pala, de hojalata. Así nunca van a poder cavar lo suficiente profundo para abrirse el corazón. Abrirse el corazón y que note en su superficie el tacto suave y metálico del aire frío.
Nosotros, todo eso lo hicimos hace tiempo. Ahora no tenemos que encargarnos de mantener apuntalados nuestros principios. porque no son de papel, si no de lloro y dureza, de tristeza y de felicidad verdadera, de ávido descubrimiento, redescubrimiento, de carne y hueso, de hedor y de sonrisa.
Nosotros no somos tibios.
Ahora, el Rey llora. Han sido unos días duros para él. Yo siempre pensé que se llevaría bien con mi abuelo. Son igual de enrollados y campechanos. Pero hoy me doy cuenta de que mi abuelo vale mucho más que el rey. Mi abuelo, en su situación, no hubiera mandado callar a nadie. Se hubiera levantado y hubiera desaparecido, sencillamente. Mucho más tacto y elegancia. Quizá la moraleja de todo esto sea aquella que nos explica que cualquiera en cualquier situación se puede ver superado, siempre relativizando en función de su estatus y condición. O lo que es lo mismo: los obstáculos y las angustias, no existen, si no que nosotros nos las creamos. Todo es extrapolable, y todos nos queremos sentir felices. Para eso es necesario que antes nos sintamos tristes. Y como la tristeza se acaba convirtiendo en una necesidad, la gente se inventa motivos para lamentarse. Cada uno lo hace a juego con la vida que lleva.
Rey, hay un sitio en donde la felicidad no es relativa, si no que es absoluta. Te llevarías bien con sabina. José Tomás y Sabina se llevan bien, Mi abuelo y José Tomás también, y como antes he dicho, fijo que mi abuelo se lleva bien con el Rey. Parece que todo cuadra. Ello no quita que, Rey, abdiques de una puta vez y te dediques a vivir como en el fondo te conviene, que es en el pueblo de mi abuelo. teniendo tiempo para ti y siendo menos tibio.
Rey, no llores. Apuesto a que el Marichalar presumía de una fantástica disfunción eréctil. Esa era la verdadera causa. Hoy, abro las ventanas y se me escapa una sonrisa con sorna. No puedo evitar pensar en todos aquellos andaluces agolpados frente a la puerta de aquella iglesia sevillana en donde se prometieron amor hasta el final la infanta y su marido. Toda esa masa lloró por algo que me preocupa. Dediquémonos todos a la música y a lo que tenemos más cerca, ¡por favor!. Cuanto más cerca mejor. Menos ideas y más hechos. Así la felicidad y la tristeza son más autenticas y tiene más fundamento. Menos prestigio y aristocracia.
Sunday, November 11, 2007
Esquela 112: La Urba
Esta noche bebemos de ti, juventud. Brindamos para que el tiempo no nos arrebate lo que nos queda de cuando éramos niños.
Bebemos de ti y del alquitrán. De las pelotas que arrancábamos de los setos para tirárselas a los coches. De las veces que picamos todos aquellos timbres, o de aquellas otras que enterramos revistas pornográficas en el bosque. Bebemos del primer cubata de nuestra vida, de los polis y de los cacos. Bebemos de la primera confesión, y del último agarron que una chica nos dió antes de que nos empezaran a poner cachondos las mujeres. Bebemos de las evidencias y de su manera de presentarse: Frases tan socorridas como "el amor duele" tenían más sentido ayer que hoy. Bebemos de las películas en el ático del amigo retrasado mental. Bebemos de la ingenuidad y de la inocencia. De los trenes de cercanías que pillabamos sin pagar y que ahora muchos pagan sin poder utilizar. ¿Tiene cosas raras, la vida eh?
La urba. La urba y los calippos de fresa. Los trayectos cortos y excitantes hasta la playa. Los comentarios obscenos en voz alta al cruzarnos con alguna "breva".
La poca trascendencia que tenía todo aquello ahora se ha esfumado. Ojalá pudiera volver a ver las cosas como las veía entonces. Quizá actuaría amenudo sin tacto, pero no habría tiempo para detenerse a pensar en nada. Siempre habría algo que hacer: una excursión en bici, un baño en el puerto, un partidillo de futbol, la coca-cola, la radio....
Bebemos de ti y del alquitrán. De las pelotas que arrancábamos de los setos para tirárselas a los coches. De las veces que picamos todos aquellos timbres, o de aquellas otras que enterramos revistas pornográficas en el bosque. Bebemos del primer cubata de nuestra vida, de los polis y de los cacos. Bebemos de la primera confesión, y del último agarron que una chica nos dió antes de que nos empezaran a poner cachondos las mujeres. Bebemos de las evidencias y de su manera de presentarse: Frases tan socorridas como "el amor duele" tenían más sentido ayer que hoy. Bebemos de las películas en el ático del amigo retrasado mental. Bebemos de la ingenuidad y de la inocencia. De los trenes de cercanías que pillabamos sin pagar y que ahora muchos pagan sin poder utilizar. ¿Tiene cosas raras, la vida eh?
La urba. La urba y los calippos de fresa. Los trayectos cortos y excitantes hasta la playa. Los comentarios obscenos en voz alta al cruzarnos con alguna "breva".
La poca trascendencia que tenía todo aquello ahora se ha esfumado. Ojalá pudiera volver a ver las cosas como las veía entonces. Quizá actuaría amenudo sin tacto, pero no habría tiempo para detenerse a pensar en nada. Siempre habría algo que hacer: una excursión en bici, un baño en el puerto, un partidillo de futbol, la coca-cola, la radio....
Saturday, November 10, 2007
Esquela 111: Al llegar borracho
No es ni mucho menos la primera vez que me digo que mañana brillará el día. No es la primera vez ni mucho menos, que digo, que las nubes se irán, y que no sentiré nada de miedo, y que intentaré saber cuántos árboles abrazo. Lo que no sé, no lo siento.
Quizá mañana coja la bicicleta sin preguntarme porqué no salí la noche anterior.
Digo recordar a mis padres, mis hermanos y yernos trabajando duro. Y todo es una mentira, pues yo también me empleo duro, pese que nadie me lo haya reconocido.
Y trabajar tan duro como yo trabajo, sin reconocimiento alguno, es una mierda.
Sí, viendo cómo están las cosas, quizá un día cogeré una pistola y mataré a alguien. Después diré "no tengo idea de cómo sucedió". Parece que esta actitud empieza a ser modélica.
Habrá muertos esparcidos por la tierra. No tendré tiempo de limpiar su sangre, porque antes me encerrarán.
Y desearé que la parte de existencia que me quede sea como aquella pieza de blues, como aquél soul retador, como aquél gospel de coyuntura, como aquél rock primeresco, como aquellas migas de con las que las palomas se alimetan sobre el hule.
Sí; Pronto aparecerá una paloma, y mañana ya no quedará nada por lo cual pueda recordar todo esto.
Quizá mañana coja la bicicleta sin preguntarme porqué no salí la noche anterior.
Digo recordar a mis padres, mis hermanos y yernos trabajando duro. Y todo es una mentira, pues yo también me empleo duro, pese que nadie me lo haya reconocido.
Y trabajar tan duro como yo trabajo, sin reconocimiento alguno, es una mierda.
Sí, viendo cómo están las cosas, quizá un día cogeré una pistola y mataré a alguien. Después diré "no tengo idea de cómo sucedió". Parece que esta actitud empieza a ser modélica.
Habrá muertos esparcidos por la tierra. No tendré tiempo de limpiar su sangre, porque antes me encerrarán.
Y desearé que la parte de existencia que me quede sea como aquella pieza de blues, como aquél soul retador, como aquél gospel de coyuntura, como aquél rock primeresco, como aquellas migas de con las que las palomas se alimetan sobre el hule.
Sí; Pronto aparecerá una paloma, y mañana ya no quedará nada por lo cual pueda recordar todo esto.
Sábado
Los domingos se ciernen encima de todo dios. Descubren los miedos de cada uno. Salvajemente, echan a un lado la sábana que confortablemente nos recubre, para encontrarnos debajo, agazapados y aturdidos.
Ayer me alegré por no tener tiempo de enamorarme de ti. Ya sabes, tengo tantas cosas en la cabeza que no puedo pararme a darme cuenta de el fracaso que representa tu pérdida.
Quizá, si hubiéramos vivido en algún país en donde las cosas no fueran tan rápido, hubiera languidecido queriendo querer olvidarte.
Por suerte, estamos aquí, envueltos en esta dinámica en que no hay tiempo para asimilar derrotas. Tampoco hay tiempo para las victorias.
Hoy es domingo, y es el único momento que tengo para pensar en tu cara prodigiosa rodeada de mantas, o tu cuerpo suave colocado sobre la cama. ¿Quién lo puso ahí? Durante el tiempo que estoy a tu lado, parece que nada haya sido casual.
Y cuando miremos atrás, como estoy seguro de que vamos a hacer, quiero que aparezcan las luces de la ciudad de Tokio, y que nos cansemos solo de observar.
¿Qué porqué?
No tengo nada contra ti. Hemos decidido chocar como bolas de billar. Será difícil que nos volvamos a reencontrar. Y es un poco jodido. Ya sé que lo acordamos de antemano. Pero no calculé aquella fuga de amor que apareció en mi coraza mientras chocaba y chocaba, y volvía a chocar contra ti.
La estética Manga, los stands de academias de cómics, y el edificio de la Farga en un atardecer otoñal... La combinación tiene mucho peso en mi corazón. No sé si lo podré llevar solo.
Ayer me alegré por no tener tiempo de enamorarme de ti. Ya sabes, tengo tantas cosas en la cabeza que no puedo pararme a darme cuenta de el fracaso que representa tu pérdida.
Quizá, si hubiéramos vivido en algún país en donde las cosas no fueran tan rápido, hubiera languidecido queriendo querer olvidarte.
Por suerte, estamos aquí, envueltos en esta dinámica en que no hay tiempo para asimilar derrotas. Tampoco hay tiempo para las victorias.
Hoy es domingo, y es el único momento que tengo para pensar en tu cara prodigiosa rodeada de mantas, o tu cuerpo suave colocado sobre la cama. ¿Quién lo puso ahí? Durante el tiempo que estoy a tu lado, parece que nada haya sido casual.
Y cuando miremos atrás, como estoy seguro de que vamos a hacer, quiero que aparezcan las luces de la ciudad de Tokio, y que nos cansemos solo de observar.
¿Qué porqué?
No tengo nada contra ti. Hemos decidido chocar como bolas de billar. Será difícil que nos volvamos a reencontrar. Y es un poco jodido. Ya sé que lo acordamos de antemano. Pero no calculé aquella fuga de amor que apareció en mi coraza mientras chocaba y chocaba, y volvía a chocar contra ti.
La estética Manga, los stands de academias de cómics, y el edificio de la Farga en un atardecer otoñal... La combinación tiene mucho peso en mi corazón. No sé si lo podré llevar solo.
Tuesday, November 06, 2007
Esquela 110: Buenas maneras
Fregar los platos y sentir el sol en la cara, denunciar lo tóxico de según qué desinfectantes. El olor a amoniaco en pleno invierno, y esos cielos tan característicos de esta etapa: parece que por mucha luz que haya durante el día, una tela de papel cebolla lo cubra todo.
Es un sol cansado.
Hoy me da por pensar en cosas muy tontas.
Tengo minutos por delante, y facturas que enviar. tengo visitas programadas, tengo que comprar café y limpiar las mesas. Tengo que enfrentarme a la cajera del supermercado, y a las suegras que ocasionalmente coinciden conmigo en el ascensor. A veces hay suerte. Una menuda anciana de sonrisa entrañable se vuelve loca de felicidad si le abres la puerta y le sigues la conversación lo que dura el trayecto hasta el décimo piso.
"qué jodido está el mundo", me digo. "Esto es cuestión de respeto, no puede ser que alguien valore tanto el mirarle a la cara". Supongo que nos estamos desacostumbrando de los buenos modales.
Vemos a los niños corretear, a las abuelas charlar... y nos creemos que por no estar en ninguno de esos grupos, somos inmortales. Que estamos por encima. A mi me parece fatal. A veces, cuando los viejos nos hablan, damos por sentado que nos esta diciendo alguna tontería. No les prestamos atención de antemano. Creo que se les podría dar una oportunidad.
En clase de música, me siento en la fila de los viejos. Me molesta queellos mismos me miren con tanto asombro cuando les hablo, les platico y les río las bromas. Y no me enfado con ellos. me enfado con esta sociedad, que se encarga de hacer dar por sentado a la gran mayoría e la gente que mi comportamiento es extraño, y que debería estar en la última fila con los de mi edad haciendo el loko. Eso en una clase de música no lo pienso hacer. Ya tengo el resto de la semana.
Y lo mejor de todo, es que la abuela a la que he abierto la puerta y acompañado en el ascensor, me ha obsequiado con cosas extrañas que aún ahora siguen revoloteando en mi corazón.
Es un sol cansado.
Hoy me da por pensar en cosas muy tontas.
Tengo minutos por delante, y facturas que enviar. tengo visitas programadas, tengo que comprar café y limpiar las mesas. Tengo que enfrentarme a la cajera del supermercado, y a las suegras que ocasionalmente coinciden conmigo en el ascensor. A veces hay suerte. Una menuda anciana de sonrisa entrañable se vuelve loca de felicidad si le abres la puerta y le sigues la conversación lo que dura el trayecto hasta el décimo piso.
"qué jodido está el mundo", me digo. "Esto es cuestión de respeto, no puede ser que alguien valore tanto el mirarle a la cara". Supongo que nos estamos desacostumbrando de los buenos modales.
Vemos a los niños corretear, a las abuelas charlar... y nos creemos que por no estar en ninguno de esos grupos, somos inmortales. Que estamos por encima. A mi me parece fatal. A veces, cuando los viejos nos hablan, damos por sentado que nos esta diciendo alguna tontería. No les prestamos atención de antemano. Creo que se les podría dar una oportunidad.
En clase de música, me siento en la fila de los viejos. Me molesta queellos mismos me miren con tanto asombro cuando les hablo, les platico y les río las bromas. Y no me enfado con ellos. me enfado con esta sociedad, que se encarga de hacer dar por sentado a la gran mayoría e la gente que mi comportamiento es extraño, y que debería estar en la última fila con los de mi edad haciendo el loko. Eso en una clase de música no lo pienso hacer. Ya tengo el resto de la semana.
Y lo mejor de todo, es que la abuela a la que he abierto la puerta y acompañado en el ascensor, me ha obsequiado con cosas extrañas que aún ahora siguen revoloteando en mi corazón.
Monday, November 05, 2007
Esquela 109: Pam i pipa
¿Porqué tuvo que ser tan evidente y tan sencillo? ¿o tan triste y claramente explicado?
Hasta ahora, creía que incluso los rugidos del motor de un camión de la basura, escondían un mensaje oculto. O que la propia mierda que éstos vierten en los estercoleros contiene en sus entresijos algún misterio esperando a ser resuelto.
Son las once de la mañana, y no encuentro nada nuevo. Son mis ganas de pintar las que me han agarrado a mí... qué lástima que no haya sido yo quien las haya cogido a ellas.
Esto provoca una contienda interior. Ya no sé si cuando quiero, creo en lo que quiero, o creo en el momento en que quiero.
Son las 7 de la tarde, el teléfono suena. ¿Quién coño puede ser? a veces intento engañarme a mi mismo diciéndome "hijo de puta el que me despierta de mi siesta". En las sienes retumba el sonido del teléfono. Pero todo es mentira, y en el fondo siempre ansío que solo sea la voz de siempre.
No siempre soy tan oscurantista. Hay muchos momentos en que me sorprendo. No tantos como quisiera, quizá. Lo que me reporta mi sopresa, puede contener a veces una moraleja triste y excesivamente sencilla. pero en según que momentos me gusta dejarme llevar, y olvidarme de historias y debates interiores. Me pasó eso hace poco, me desperté y algo había cambiado en el lugar que ya conocía; algo poco apasionante se había convertido en una pequeña ilusión que cruza la calle.
Y así fue, me desperté y la ilusión cruzó la calle. Ahora ya no sé si seguirla o quedarme aquí, pensando que todo es una mierda.
Hoy, me quiero gritar con fuerza que las personas que traen magia, a veces no tienen porque ser mágicas del modo que yo esperaba. Quiero aseverar que las historias a veces no por ser increíbles y espectaculares en mis sueños, tienen porque ser más fascinantes que las que me puede regalar una realidad sencilla y repleta de detalles de barrio.
De vez en cuando debería aprender a rendirme, a creer un poco más en la vida. A no esperar que todo sea como yo me lo imaginé. A entender que me pueden sorprender sin esperar yo la forma en que me sorprendan. Suena un poco raro, pero viene a ser muy poco complejo, en realidad. Demasiado poco. Tanto como el hecho de no pensar tanto y soltar las riendas de mi cabeza.
Mira, el mundo es una montaña rusa, y no tengo porqué montarme, ja, ja.
Hasta ahora, creía que incluso los rugidos del motor de un camión de la basura, escondían un mensaje oculto. O que la propia mierda que éstos vierten en los estercoleros contiene en sus entresijos algún misterio esperando a ser resuelto.
Son las once de la mañana, y no encuentro nada nuevo. Son mis ganas de pintar las que me han agarrado a mí... qué lástima que no haya sido yo quien las haya cogido a ellas.
Esto provoca una contienda interior. Ya no sé si cuando quiero, creo en lo que quiero, o creo en el momento en que quiero.
Son las 7 de la tarde, el teléfono suena. ¿Quién coño puede ser? a veces intento engañarme a mi mismo diciéndome "hijo de puta el que me despierta de mi siesta". En las sienes retumba el sonido del teléfono. Pero todo es mentira, y en el fondo siempre ansío que solo sea la voz de siempre.
No siempre soy tan oscurantista. Hay muchos momentos en que me sorprendo. No tantos como quisiera, quizá. Lo que me reporta mi sopresa, puede contener a veces una moraleja triste y excesivamente sencilla. pero en según que momentos me gusta dejarme llevar, y olvidarme de historias y debates interiores. Me pasó eso hace poco, me desperté y algo había cambiado en el lugar que ya conocía; algo poco apasionante se había convertido en una pequeña ilusión que cruza la calle.
Y así fue, me desperté y la ilusión cruzó la calle. Ahora ya no sé si seguirla o quedarme aquí, pensando que todo es una mierda.
Hoy, me quiero gritar con fuerza que las personas que traen magia, a veces no tienen porque ser mágicas del modo que yo esperaba. Quiero aseverar que las historias a veces no por ser increíbles y espectaculares en mis sueños, tienen porque ser más fascinantes que las que me puede regalar una realidad sencilla y repleta de detalles de barrio.
De vez en cuando debería aprender a rendirme, a creer un poco más en la vida. A no esperar que todo sea como yo me lo imaginé. A entender que me pueden sorprender sin esperar yo la forma en que me sorprendan. Suena un poco raro, pero viene a ser muy poco complejo, en realidad. Demasiado poco. Tanto como el hecho de no pensar tanto y soltar las riendas de mi cabeza.
Mira, el mundo es una montaña rusa, y no tengo porqué montarme, ja, ja.
Saturday, November 03, 2007
Esquela 108: Al tío Edu
¿Porqué fue... porqué fue que te vi allí, trabajando los campos? El lomo al sol, el lomo al sol. A veces, con un poco de suerte, alguna banda se deja caer ocasionalmente por ahí. Tocan los tambores, y después se cargan a todos los esclavos que encuentran en su camino.
"no tengo ni idea de como sucedió, no tengo idea de porqué los maté"
Eso dicen, y la prensa les cree, les cree gratamente, juvilosamente, llena de virtud, tranquilidad. llena de una paz interior que asombra, más si cabe aún, por lo noble y lo sincero de sus deseos, y a la vez lo endémicamente malo de la humanidad.
Labraban al sol, y así pasaron cierto tiempo, hasta que los enviaron como primera línea de ataque en conflictos armados de la época de la guerra fría. La época de los visionarios, la época de los poco escépticos y milagrosamente prácticos. La época de las triquiñuelas o Knokeos elegantes. Los primeros trajes de línea moderna, las primeras corbatas satinadas.
Así es como lo vivimos en Japón, nos hicieron creer que el fundamental problema era la pérdida de nuestra identidad. Los que nos lo dijeron se ve que eran sordos.
Sondeos permanentes sorpresivamente entre la población. Atlas de juguete, o mundo astral. Las barras que hoy utilizan los crupiers para brindar fichas al "gambler", fueron ayer unas impresionantes y preciadas por sus portadores, baras magníficas con la que se trasladaban las pequeñas figuras de plomo entre los países (carta astral distance".
En el colegio los niños lloran, agarran pataletas porque no hay neskuick suficiente en ninguna parte del mundo para ellos. Y mientras pequeños negros mueren de hambre. Y no tienen fuerza ni para patalear.
Es posiblemente la navidad, la falta de memoria histórica, quizá el cáñamo, quizá la sorpresa inminentemente amorosa, o puede que sólo la banda, que marcha en formación.
Yo me quedo mirándola. Ellos después matarán a algunos esclavos. Y sin embargo, para mí, solo habrán sido una banda marchante, que portaba las estrellas del firmamento enganchadas como globos de helio através de un cable invisible a cada uno de sus instrumentos.
La magia, se hubiera respirado también en alguna casa obrera. Con olor a lavadero y a disolvente feroz, con olor a ti, o a toda la sorpresa que me reporta de vez en cuando la vida.
y es que te lleva de un lado para otro, la vida. Y nunca sabes donde vas a acabar o qué vas a acabar pensando. Donde no había nada, puede que haya algo. Donde había, solo había focalización y nada más.
"no tengo ni idea de como sucedió, no tengo idea de porqué los maté"
Eso dicen, y la prensa les cree, les cree gratamente, juvilosamente, llena de virtud, tranquilidad. llena de una paz interior que asombra, más si cabe aún, por lo noble y lo sincero de sus deseos, y a la vez lo endémicamente malo de la humanidad.
Labraban al sol, y así pasaron cierto tiempo, hasta que los enviaron como primera línea de ataque en conflictos armados de la época de la guerra fría. La época de los visionarios, la época de los poco escépticos y milagrosamente prácticos. La época de las triquiñuelas o Knokeos elegantes. Los primeros trajes de línea moderna, las primeras corbatas satinadas.
Así es como lo vivimos en Japón, nos hicieron creer que el fundamental problema era la pérdida de nuestra identidad. Los que nos lo dijeron se ve que eran sordos.
Sondeos permanentes sorpresivamente entre la población. Atlas de juguete, o mundo astral. Las barras que hoy utilizan los crupiers para brindar fichas al "gambler", fueron ayer unas impresionantes y preciadas por sus portadores, baras magníficas con la que se trasladaban las pequeñas figuras de plomo entre los países (carta astral distance".
En el colegio los niños lloran, agarran pataletas porque no hay neskuick suficiente en ninguna parte del mundo para ellos. Y mientras pequeños negros mueren de hambre. Y no tienen fuerza ni para patalear.
Es posiblemente la navidad, la falta de memoria histórica, quizá el cáñamo, quizá la sorpresa inminentemente amorosa, o puede que sólo la banda, que marcha en formación.
Yo me quedo mirándola. Ellos después matarán a algunos esclavos. Y sin embargo, para mí, solo habrán sido una banda marchante, que portaba las estrellas del firmamento enganchadas como globos de helio através de un cable invisible a cada uno de sus instrumentos.
La magia, se hubiera respirado también en alguna casa obrera. Con olor a lavadero y a disolvente feroz, con olor a ti, o a toda la sorpresa que me reporta de vez en cuando la vida.
y es que te lleva de un lado para otro, la vida. Y nunca sabes donde vas a acabar o qué vas a acabar pensando. Donde no había nada, puede que haya algo. Donde había, solo había focalización y nada más.
Thursday, November 01, 2007
Esquela 107: Spiders
Empezaste a llorar justo después de que te dijera aquello que vi. De noche, y en la cama. Edredonada y sepultada bajo ventanas de colgantes cortinas inclinadas y flexibles. Empezaste a llorar, y te volviste irresistible por enésima vez. por enésima vez me retraje mi condición humana.
Me haces seguir pensando incluso cuando no estás. Al menos en las cosas que he creído que has dicho.
pero si hoy lloras, ya sé porqué es. No crees lo que vi, pero vi un planeta lleno de seres extraños. Una especie de marcianos que se parecían bastante a nosotros. Me llamó de ellos la atención una cosa asombrosa bajo mi punto de vista. Ellos también utilizaban vehículos para desplazarse. vehículos que alcanzaban mayor velocidad que la que ellos podían experimentar si solo se ayudaban de sus extremidades, -piernas, diría, también-.
Esos vehículos, esos coches, esos automóviles, sin embargo, tenían una carrocería prodigiosa. eran pirámides móviles. Sí, su estructura era piramidal. Milagrosamente, me atrevería a decir, piramidales.
Cuántas vidas esos marcianos salvaron, cómo de bien conservaban a su especie! Ahora te explico porqué; porque cuando había un accidente de tráfico, al chocar dos pirámides, una siempre se elevaba a causa de la fuerza cinética por encima de la otra, y de ese modo excepcional el impacto eramuy raramente instantáneamente mortal...
Eso es lo que te expliqué. mientras tu estabas tirada en la cama. me mandaste a paseo, me dijiste que siguiera las golosinas, que al final llegaría hasta el diablo, el que las colocaba. "Sigue al diablo, y vete con él", me espetaste.
Yo esperaba que me recibieras de otro modo. Con os brazos abiertos y tus pechos calientes. Con tus edredones de caricias. Suaves y anímicamnete densas.
Yo vi los planos, cariño. Yo los vi.
No había vehículo piramidal igual. Unos tenían una base más baja que otros, de ese modo, siempre uno se elevaba por encima del otro en el choque.
Todo el mundo se peleaba por adquirir un coche piramidal de base baja. Claro, estos eran los que se mantenían en tierra firme bajo cualquier adversidad. Servían de trampolín para los coches de base más alta, que salían despedidos hacía el cielo.
Si alguien debía morir, siempre acababan siendo los de los cohes piramidales de base alta.
Los coches de base baja pues, eran los más caros, no por una cuestión de carrocería, no por una cuestión de diseño. Solo por el motivo de que eran más seguros. Solo pro una cuestión de selección natural.
En aquél mundo del que te hablé, el dinero se convertía directamente en lo que aquí se trata de disfrazar a través de numerosas etapas psicológicas, esto es, en supervivencia.
Te lo he explicado, y no te ha gustado.
Me haces seguir pensando incluso cuando no estás. Al menos en las cosas que he creído que has dicho.
pero si hoy lloras, ya sé porqué es. No crees lo que vi, pero vi un planeta lleno de seres extraños. Una especie de marcianos que se parecían bastante a nosotros. Me llamó de ellos la atención una cosa asombrosa bajo mi punto de vista. Ellos también utilizaban vehículos para desplazarse. vehículos que alcanzaban mayor velocidad que la que ellos podían experimentar si solo se ayudaban de sus extremidades, -piernas, diría, también-.
Esos vehículos, esos coches, esos automóviles, sin embargo, tenían una carrocería prodigiosa. eran pirámides móviles. Sí, su estructura era piramidal. Milagrosamente, me atrevería a decir, piramidales.
Cuántas vidas esos marcianos salvaron, cómo de bien conservaban a su especie! Ahora te explico porqué; porque cuando había un accidente de tráfico, al chocar dos pirámides, una siempre se elevaba a causa de la fuerza cinética por encima de la otra, y de ese modo excepcional el impacto eramuy raramente instantáneamente mortal...
Eso es lo que te expliqué. mientras tu estabas tirada en la cama. me mandaste a paseo, me dijiste que siguiera las golosinas, que al final llegaría hasta el diablo, el que las colocaba. "Sigue al diablo, y vete con él", me espetaste.
Yo esperaba que me recibieras de otro modo. Con os brazos abiertos y tus pechos calientes. Con tus edredones de caricias. Suaves y anímicamnete densas.
Yo vi los planos, cariño. Yo los vi.
No había vehículo piramidal igual. Unos tenían una base más baja que otros, de ese modo, siempre uno se elevaba por encima del otro en el choque.
Todo el mundo se peleaba por adquirir un coche piramidal de base baja. Claro, estos eran los que se mantenían en tierra firme bajo cualquier adversidad. Servían de trampolín para los coches de base más alta, que salían despedidos hacía el cielo.
Si alguien debía morir, siempre acababan siendo los de los cohes piramidales de base alta.
Los coches de base baja pues, eran los más caros, no por una cuestión de carrocería, no por una cuestión de diseño. Solo por el motivo de que eran más seguros. Solo pro una cuestión de selección natural.
En aquél mundo del que te hablé, el dinero se convertía directamente en lo que aquí se trata de disfrazar a través de numerosas etapas psicológicas, esto es, en supervivencia.
Te lo he explicado, y no te ha gustado.
Tuesday, October 30, 2007
Esquela 106: El coletazo estéril
Trato de mantenerme ocupado; hago todo tipo de tareas domésticas: desde la compra hasta la cama, desde la limpieza de los lavabos hasta la acción de planchar la ropa.
Después, cuando todo está limpio, obtengo unos segundos preciosos, y resulta que los empleo pensando en ti.
Conclusión: mantener las cosas limpias no cambia nada.
He estado pensando en el origen de mis frustraciones. Sí, quizá el causa principal de la existencia de éstas, es la falta aparente de motivos precisamente para comprenderlas.
Cuando peor me siento es precisamente cuando no sé porqué me siento tan mal.
Sí.
Pero bueno, queriendo ir un poco más allá, queriendo arrojar algo de luz acerca del asunto, o lo que es lo mismo, queriendo decir algo que aún nadie haya dicho, he caído en una gran ironía:
Muchas de las veces que me siento mal, me siento mal porque noto mi existencia vacua. Insignificante. Porqué? Porque noto que no voy a innovar en ningún aspecto: ni en el social, ni en el matemático, ni en el artístico, científico... y ni en lo que es peor.... el filosófico.
Que ya está todo dicho, vamos.
Esto me lleva pensar en cuál es el motivo de que esté todo dicho.
Entonces caigo en el posible motivo. Ahí va mi apuesta: Somos muchos. Muchísimos. más de los que la propia naturaleza había previsto. Al ser tantos, ha habido tantos personajes importantes en el mundo, que en el terreno de la innovación, la clase humana ya ha tocado techo.
Quizá queda alguna pequeña cosa aún por descubrir. Pero ahora ya es casi imposible dar con ella. Es como buscar una aguja en un pajar.
Joder, la naturaleza no es tan sabia. Somos más gilipollas de lo que ella misma podía imaginar.
Después, cuando todo está limpio, obtengo unos segundos preciosos, y resulta que los empleo pensando en ti.
Conclusión: mantener las cosas limpias no cambia nada.
He estado pensando en el origen de mis frustraciones. Sí, quizá el causa principal de la existencia de éstas, es la falta aparente de motivos precisamente para comprenderlas.
Cuando peor me siento es precisamente cuando no sé porqué me siento tan mal.
Sí.
Pero bueno, queriendo ir un poco más allá, queriendo arrojar algo de luz acerca del asunto, o lo que es lo mismo, queriendo decir algo que aún nadie haya dicho, he caído en una gran ironía:
Muchas de las veces que me siento mal, me siento mal porque noto mi existencia vacua. Insignificante. Porqué? Porque noto que no voy a innovar en ningún aspecto: ni en el social, ni en el matemático, ni en el artístico, científico... y ni en lo que es peor.... el filosófico.
Que ya está todo dicho, vamos.
Esto me lleva pensar en cuál es el motivo de que esté todo dicho.
Entonces caigo en el posible motivo. Ahí va mi apuesta: Somos muchos. Muchísimos. más de los que la propia naturaleza había previsto. Al ser tantos, ha habido tantos personajes importantes en el mundo, que en el terreno de la innovación, la clase humana ya ha tocado techo.
Quizá queda alguna pequeña cosa aún por descubrir. Pero ahora ya es casi imposible dar con ella. Es como buscar una aguja en un pajar.
Joder, la naturaleza no es tan sabia. Somos más gilipollas de lo que ella misma podía imaginar.
Sunday, October 28, 2007
Esquela 105: Recogiendo la siembra
-Hola, buenos días, vengo por lo del anuncio.
-Oh, lo del pico y la pala, no?
-Sí, eso es. Lo sé, ahórrese los comentarios. Sé que se trabaja muy duro, y que mi apariencia ya le está haciendo dudar de si soy capaz de agarrar cualquier herramienta de labranza. Le voy a decir una cosa: No tengo ida de como funciona concretamente, pero cada vez que el sol me pega en la espalda, puedo pasarme horas sembrando.
-Ya, entiendo, entiendo. Bueno, no soy yo quien ha de decidir si usted es apto para este trabajo. Pasé por ahí, el señor Wilmeight está dentro.
***
El señor Wilmeight tenía un montón de posters en la pared de lo que en un futuro sería una Prúsia desmembrada. La Alemania plurinacional de antes de los 1900 convivia con la América de los esclavos negros.
- Hola hijo, vienes por lo de la siembra, verdad?
- Sí, así es. Vi el anuncio. Busco alguna manera de encontrar dinero para...
-Hijo, no tan rápido. ¿Una copa? (silencio, etc.) Escucha, tú eres de los que creen que estoy loco? ya sabes, todo aquello de las predicciones del futuro y esas cosas...
-Bueno, señor...
- Jesús, vamos hombre, ya sé que lo has escuchado... Tranquilo, no dependerá de lo que pienses de mí el hecho de obtener este trabajo, pero vamos hijo, necesito saberlo... ¿Crees que estoy loco?
- No sé la verdad... pero aquello de que Alemania se enamorará de Japón me parece un poco extraño. ¿cómo se enamoran dos países?
-Mira, mocoso de mierda, déjame que te llame así, "mocoso de mierda". no te preocupes, no lo digo en tono despectivo. Bueno, pues como te iba a decir, aquí, en este lugar, no importa lo que pienses. Supongo que vienes del lugar aquél en donde la gente no se siente bien si no habla de sí misma a los demás. Vienes de el lugar en donde sois muchos, tantos que ya no hay suficiente con existir. tenéis que presumir los unos delante de los otros para encontrar cierto grado de satisfacción en vuestras vidas.
Pues bien, aquí, en Odessa, en donde acabas de llegar, el ritmo discurre de otro modo porque yo lo he decidido. No te creas, hijo, que vivo en una realidad que me ha vuelto ciego. Yo antes era como tú y como los demás. Pero me can´sé de hablar de mí, de mis hazañas, me canse de ser un equilibrista de emociones y sentimientos. no me llevaba bien con la gente porque no le gustaba lo les solía decir, pero sabes qué es lo que les decía, hijo? les decía la verdad. Era así de sencillo. pero ya sabemos que a menudo las verdades duelen, no? La mayoría de lña gente prefiere callarse las verdades y vivir en una complicada red de cortesías, convenciones, elementos implícitos... Yo me cansé de sentirme como el equilibrista que te he dicho. No podía aguantar ceder un poco para ganar otro poco. Me sentía pegado al resto de la gente, como si todos fuéramos un solo objeto. Si yo decidía lo que yo quería, a los demás les iba a afectar de algún modo. Yo no quería que así fuera, pero parece que no soy quien para decidir lo que los demás piensan. Así que he desaparecido.
Ahora hablo mucho de mí, pero solo contigo, porque quiero que te quede clara una sola cosa: Todo esto te lo estoy explicando para que compruebes que yo también una vez viví enganchado a los demás. Yo conocí la realidad en la que tú has vivido desde el momento en que naciste.
Yo sé que has venido a labrar la tierra porque buscas estar solo. No hace falta que me lo expliques. Me parece muy bien, muchacho. Aquí, las cosas buenas suceden muy lentamente. Has de ser paciente con ellas. habrá veces en que querrás compartir tu felicidad, sentirás esa necesidad de expresar lo que por dentro te pase. Entonces vendrá la parte más difícil del ejercicio: tendrás que cazar una postal con los ojos, y compartir solo con ella absolutamente todo. Mira, no tienes que hacer nada más. No has de hablar para que los demás digan que eres el mejor. Nunca más tendrás que decir cosas indirectamente para que los demás se fijen en ti. No tendrás que escuchar, tampoco, las tonterías de quienes te rodeaban.
Sé que no soportas ver la felicidad de los demás cuando tú te sientes miserable. Y también sé que no te gusta el saberte así. Esa es la diferencia. Por eso te vas a quedar aquí el tiempo que creas necesario. Recogiendo la siembra.
-Oh, lo del pico y la pala, no?
-Sí, eso es. Lo sé, ahórrese los comentarios. Sé que se trabaja muy duro, y que mi apariencia ya le está haciendo dudar de si soy capaz de agarrar cualquier herramienta de labranza. Le voy a decir una cosa: No tengo ida de como funciona concretamente, pero cada vez que el sol me pega en la espalda, puedo pasarme horas sembrando.
-Ya, entiendo, entiendo. Bueno, no soy yo quien ha de decidir si usted es apto para este trabajo. Pasé por ahí, el señor Wilmeight está dentro.
***
El señor Wilmeight tenía un montón de posters en la pared de lo que en un futuro sería una Prúsia desmembrada. La Alemania plurinacional de antes de los 1900 convivia con la América de los esclavos negros.
- Hola hijo, vienes por lo de la siembra, verdad?
- Sí, así es. Vi el anuncio. Busco alguna manera de encontrar dinero para...
-Hijo, no tan rápido. ¿Una copa? (silencio, etc.) Escucha, tú eres de los que creen que estoy loco? ya sabes, todo aquello de las predicciones del futuro y esas cosas...
-Bueno, señor...
- Jesús, vamos hombre, ya sé que lo has escuchado... Tranquilo, no dependerá de lo que pienses de mí el hecho de obtener este trabajo, pero vamos hijo, necesito saberlo... ¿Crees que estoy loco?
- No sé la verdad... pero aquello de que Alemania se enamorará de Japón me parece un poco extraño. ¿cómo se enamoran dos países?
-Mira, mocoso de mierda, déjame que te llame así, "mocoso de mierda". no te preocupes, no lo digo en tono despectivo. Bueno, pues como te iba a decir, aquí, en este lugar, no importa lo que pienses. Supongo que vienes del lugar aquél en donde la gente no se siente bien si no habla de sí misma a los demás. Vienes de el lugar en donde sois muchos, tantos que ya no hay suficiente con existir. tenéis que presumir los unos delante de los otros para encontrar cierto grado de satisfacción en vuestras vidas.
Pues bien, aquí, en Odessa, en donde acabas de llegar, el ritmo discurre de otro modo porque yo lo he decidido. No te creas, hijo, que vivo en una realidad que me ha vuelto ciego. Yo antes era como tú y como los demás. Pero me can´sé de hablar de mí, de mis hazañas, me canse de ser un equilibrista de emociones y sentimientos. no me llevaba bien con la gente porque no le gustaba lo les solía decir, pero sabes qué es lo que les decía, hijo? les decía la verdad. Era así de sencillo. pero ya sabemos que a menudo las verdades duelen, no? La mayoría de lña gente prefiere callarse las verdades y vivir en una complicada red de cortesías, convenciones, elementos implícitos... Yo me cansé de sentirme como el equilibrista que te he dicho. No podía aguantar ceder un poco para ganar otro poco. Me sentía pegado al resto de la gente, como si todos fuéramos un solo objeto. Si yo decidía lo que yo quería, a los demás les iba a afectar de algún modo. Yo no quería que así fuera, pero parece que no soy quien para decidir lo que los demás piensan. Así que he desaparecido.
Ahora hablo mucho de mí, pero solo contigo, porque quiero que te quede clara una sola cosa: Todo esto te lo estoy explicando para que compruebes que yo también una vez viví enganchado a los demás. Yo conocí la realidad en la que tú has vivido desde el momento en que naciste.
Yo sé que has venido a labrar la tierra porque buscas estar solo. No hace falta que me lo expliques. Me parece muy bien, muchacho. Aquí, las cosas buenas suceden muy lentamente. Has de ser paciente con ellas. habrá veces en que querrás compartir tu felicidad, sentirás esa necesidad de expresar lo que por dentro te pase. Entonces vendrá la parte más difícil del ejercicio: tendrás que cazar una postal con los ojos, y compartir solo con ella absolutamente todo. Mira, no tienes que hacer nada más. No has de hablar para que los demás digan que eres el mejor. Nunca más tendrás que decir cosas indirectamente para que los demás se fijen en ti. No tendrás que escuchar, tampoco, las tonterías de quienes te rodeaban.
Sé que no soportas ver la felicidad de los demás cuando tú te sientes miserable. Y también sé que no te gusta el saberte así. Esa es la diferencia. Por eso te vas a quedar aquí el tiempo que creas necesario. Recogiendo la siembra.
Saturday, October 27, 2007
Esquela 104: Puteado
Irme.
Irme.
Por fin, en otro lugar. Falsificar documentos, desafiar con la mirada los guardas del control. llevar pañuelos de seda rojos atados a tu cuello. Conocer el sol de otra ciudad y tu nuevo manera de sudar por su calor especial. ver palmeras que provocan una dulce amnesia en mi cabeza.
Nada de lo que he vivido antes de llegar aquí existe. Todo se ha volatilizado. Mi pasado gangrenado ha sido extirpado. Ahora ya no huelo el hedor de mis propios errores. Mis referencias pasadas porfin han dejado de infectar mi mi presente y mi futuro.
Muchos dolares en la cartera. Mucho dinero que gastar, y ni una sola despedida importante. Todo lo que tenemos está en esta maleta. Todo lo que tenemos es este traje blanco y lumínico, este mapa hacia las vegas, este montón de dinero que quemar.
Voy a tomar pasos arriesgados, pero solo ya podrás tú dañarme.
Cuando me vaya de aquí, no habrá ningún emotivo adios. Hoy no tengo las fuerzas para nada. Todo lo que he dejado atrás es una farsa, un paisaje de almas estériles, un puñado de caprichos de la época.
Allí donde voy, solo tendré tiempo de ser yo. No tendré ningun hueco para ser por y para alguien, alguien que no soy. Solo podrás verme tú llorar, solo podrás ver tú como renuncio a mis principios para alcanzar mis metas, solo tú serás testigo de mi horrible y verdadera cara, que quema más que el sol, la que está verdaderamente dentro de mí.
Me he ido acercando cada día más a esta situación. No me importa por fin lo que digan de mí. Me siento limpio cada vez que hago daño. Porfin he repartido tanto dolor, que sólo tú te quieres acercar a mí. Solo tienes mi condición humana por garantía. La garantía de que todo lo que haga puede justificarse.
Irme.
Por fin, en otro lugar. Falsificar documentos, desafiar con la mirada los guardas del control. llevar pañuelos de seda rojos atados a tu cuello. Conocer el sol de otra ciudad y tu nuevo manera de sudar por su calor especial. ver palmeras que provocan una dulce amnesia en mi cabeza.
Nada de lo que he vivido antes de llegar aquí existe. Todo se ha volatilizado. Mi pasado gangrenado ha sido extirpado. Ahora ya no huelo el hedor de mis propios errores. Mis referencias pasadas porfin han dejado de infectar mi mi presente y mi futuro.
Muchos dolares en la cartera. Mucho dinero que gastar, y ni una sola despedida importante. Todo lo que tenemos está en esta maleta. Todo lo que tenemos es este traje blanco y lumínico, este mapa hacia las vegas, este montón de dinero que quemar.
Voy a tomar pasos arriesgados, pero solo ya podrás tú dañarme.
Cuando me vaya de aquí, no habrá ningún emotivo adios. Hoy no tengo las fuerzas para nada. Todo lo que he dejado atrás es una farsa, un paisaje de almas estériles, un puñado de caprichos de la época.
Allí donde voy, solo tendré tiempo de ser yo. No tendré ningun hueco para ser por y para alguien, alguien que no soy. Solo podrás verme tú llorar, solo podrás ver tú como renuncio a mis principios para alcanzar mis metas, solo tú serás testigo de mi horrible y verdadera cara, que quema más que el sol, la que está verdaderamente dentro de mí.
Me he ido acercando cada día más a esta situación. No me importa por fin lo que digan de mí. Me siento limpio cada vez que hago daño. Porfin he repartido tanto dolor, que sólo tú te quieres acercar a mí. Solo tienes mi condición humana por garantía. La garantía de que todo lo que haga puede justificarse.
Thursday, October 25, 2007
Esquela 103: Amor de honor en oriente
Hay un regalo que alguien no se atreve a dar a una persona; a la persona a la que se lo quiere regalar. Quién lo recibe, aún sin saberlo, se siente contento por el plausible presente. Son cosas que suelen suceder de padre a hijo, de hermano a hermano, de amigo a enemigo amado.
Son pequeños gestos que van más allá de su espectacularidad física. Son pequeños obsequios con grandes connotaciones. Somos orgullosos y agradecidos, y siempre crecimos en un mundo en donde los silencios pesan más que las palabras.
Habrá un día, estoy seguro, en que el hombre que más amo, me dirá con tan solo una mirada hacia mí, y después hacia el cielo, habrá un día, pongo mi mano en el fuego, en que el hombre al que más quiero, me enseñará, con tan solo una sonrisa y con sus manos en los bolsillos, habrá un día en que el hombre que yo quiero ser, se alejará ofreciéndome su espalda como mejor premio, habiéndome abierto su corazón en el momento previo, y me habrá explicado sin palabras:
"Ya no me necesitas, yo lo sé, y es hora de que tú también te enteres"
Son pequeños gestos que van más allá de su espectacularidad física. Son pequeños obsequios con grandes connotaciones. Somos orgullosos y agradecidos, y siempre crecimos en un mundo en donde los silencios pesan más que las palabras.
Habrá un día, estoy seguro, en que el hombre que más amo, me dirá con tan solo una mirada hacia mí, y después hacia el cielo, habrá un día, pongo mi mano en el fuego, en que el hombre al que más quiero, me enseñará, con tan solo una sonrisa y con sus manos en los bolsillos, habrá un día en que el hombre que yo quiero ser, se alejará ofreciéndome su espalda como mejor premio, habiéndome abierto su corazón en el momento previo, y me habrá explicado sin palabras:
"Ya no me necesitas, yo lo sé, y es hora de que tú también te enteres"
Wednesday, October 24, 2007
Esquela 102: Más de lo mismo
Se me hace raro, aunque no sé el qué. Viene un toro decidido, dispuesto a volar el triángulo amoroso por los aires.
Desde mi terraza, me dedico a observar los movimientos de un anciano que milagrosamente conserva su forma en un estado excepcional. Vive en el bloque de enfrente, y él también tiene una especie de balcón. Colmado el lugar de macetas con geranios y lilas, ese abuelo cada mañana allí aparece. "Las flores son para los viejos", me decía hasta que le conocí. Qué curioso que sea precisamente ese ser correoso que ha perdido el respeto a la muerte, el que me haga ver que las flores no son para los viejos, si no para la gente ha aprendido cuales son las cosas buenas en la vida.
Mi terraza es más alta que la suya, razón por la cual mi ángulo de visión sobre su casa es óptimo para analizar todos sus movimientos. Ahí va, cada día con su cinta ancha de algodón en la cabeza y su camiseta imperio impoluta. Se pone a hacer flexiones, haga sol o caiga un chaparrón. Sea como sea, siempre acaba empapado. Me imagino comiéndome su carne. Masticar ese pellejo debe ser lo mismo que masticar una michana de ternera barata muy pasada. Es un hombre sano, íntegramente interesante por ser tan despreocupado, por no esperar nada de la vida y a la vez siempre huir de la muerte desmerecida o ávida. Es sereno. Un tipo fascinante. Su transistor no es exactamente transistor, ya que se pueden poner cd's en él. Usualmente se pone canciones inglesas. Pop inglés de calidad.
Siempre me planteo saludarle alguna vez. Ese hombre solitario parece tener algo que enseñarme. Algunas veces lo he observado con mis amigos. Normalmente se ríen y ya está. Para mí es un privilegio tenerle allí. un espectáculo, una lección, una fiesta. Algunas veces escucha "drum & bass" y pega puñetazos al aire. Es esquelético, pero no enjuto. Tiene unos dientes grandes y brillantes, aunque no sé si son de verdad. Achina los ojos a cada golpeo. Me recuerda a Clint Eastwood. Es la misma mirada que el americano tiene cuando se cubre tras la puerta de un vehículo mientras tratan de acribillarlo a balazos. Es el rotro de quien escucha los casquetes de las balas caer a su lado, amortiguados por la chapa del coche.
Me parece bello. Me parece especial. Y a veces me asombro de lo poco importante que parece mi vida cuando le observo. He llegado a pensar que como mejor se está es viéndole. Que lo mejor que tengo en esta vida, es lo que él me ofrece. Inlcuso llego a plantearme que en realidad solo hemos nacido para observar.
No merece la pena hacer nada más. No tengo fuerzas para mezclarme con nadie ya. El sol es motivo suficiente para mi felicidad. También la lluvia. Me encierro en mí mismo. Decido no abrir la puerta a nadie. Solo el viejo, el cielo y yo.
Me costó asumirlo, pero no tenía nada que hacer contigo. Solo hubiera acabado donde siempre acabo; en la cuneta, o en los brazos de mi madre. Siempre hubiera tropezado con la misma piedra, siempre hubiera pedido del mismo modo perdón, siempre hubiera creído que era la primera vez, siempre hubiera deseado que fuera la última, siempre hubiera ansiado que hubiera algo detrás de alguien, siempre hubiera esperado un as en la manga, una historia jamás contada, un pedazo virgen de tierra, una huella mágica y eterna.
Algunos dicen que ese tipo de cosas a las que acabo de referirme, son precisamente las aspiraciones que nos hacen grandes y magníficos. Son metas que hacen que queramos seguir viviendo. Me parece horrible. No sé si existe esta palabra, pero me parece "antropocéntrico".
Yo quiero seguir viviendo. Pero desde aquí, una platea en donde sencillamente te premian por observar.
Las intransigencias como recurso para sentir que existo ya han quedado atrás en mi camino hacia la muerte, eso es fijo.
Desde mi terraza, me dedico a observar los movimientos de un anciano que milagrosamente conserva su forma en un estado excepcional. Vive en el bloque de enfrente, y él también tiene una especie de balcón. Colmado el lugar de macetas con geranios y lilas, ese abuelo cada mañana allí aparece. "Las flores son para los viejos", me decía hasta que le conocí. Qué curioso que sea precisamente ese ser correoso que ha perdido el respeto a la muerte, el que me haga ver que las flores no son para los viejos, si no para la gente ha aprendido cuales son las cosas buenas en la vida.
Mi terraza es más alta que la suya, razón por la cual mi ángulo de visión sobre su casa es óptimo para analizar todos sus movimientos. Ahí va, cada día con su cinta ancha de algodón en la cabeza y su camiseta imperio impoluta. Se pone a hacer flexiones, haga sol o caiga un chaparrón. Sea como sea, siempre acaba empapado. Me imagino comiéndome su carne. Masticar ese pellejo debe ser lo mismo que masticar una michana de ternera barata muy pasada. Es un hombre sano, íntegramente interesante por ser tan despreocupado, por no esperar nada de la vida y a la vez siempre huir de la muerte desmerecida o ávida. Es sereno. Un tipo fascinante. Su transistor no es exactamente transistor, ya que se pueden poner cd's en él. Usualmente se pone canciones inglesas. Pop inglés de calidad.
Siempre me planteo saludarle alguna vez. Ese hombre solitario parece tener algo que enseñarme. Algunas veces lo he observado con mis amigos. Normalmente se ríen y ya está. Para mí es un privilegio tenerle allí. un espectáculo, una lección, una fiesta. Algunas veces escucha "drum & bass" y pega puñetazos al aire. Es esquelético, pero no enjuto. Tiene unos dientes grandes y brillantes, aunque no sé si son de verdad. Achina los ojos a cada golpeo. Me recuerda a Clint Eastwood. Es la misma mirada que el americano tiene cuando se cubre tras la puerta de un vehículo mientras tratan de acribillarlo a balazos. Es el rotro de quien escucha los casquetes de las balas caer a su lado, amortiguados por la chapa del coche.
Me parece bello. Me parece especial. Y a veces me asombro de lo poco importante que parece mi vida cuando le observo. He llegado a pensar que como mejor se está es viéndole. Que lo mejor que tengo en esta vida, es lo que él me ofrece. Inlcuso llego a plantearme que en realidad solo hemos nacido para observar.
No merece la pena hacer nada más. No tengo fuerzas para mezclarme con nadie ya. El sol es motivo suficiente para mi felicidad. También la lluvia. Me encierro en mí mismo. Decido no abrir la puerta a nadie. Solo el viejo, el cielo y yo.
Me costó asumirlo, pero no tenía nada que hacer contigo. Solo hubiera acabado donde siempre acabo; en la cuneta, o en los brazos de mi madre. Siempre hubiera tropezado con la misma piedra, siempre hubiera pedido del mismo modo perdón, siempre hubiera creído que era la primera vez, siempre hubiera deseado que fuera la última, siempre hubiera ansiado que hubiera algo detrás de alguien, siempre hubiera esperado un as en la manga, una historia jamás contada, un pedazo virgen de tierra, una huella mágica y eterna.
Algunos dicen que ese tipo de cosas a las que acabo de referirme, son precisamente las aspiraciones que nos hacen grandes y magníficos. Son metas que hacen que queramos seguir viviendo. Me parece horrible. No sé si existe esta palabra, pero me parece "antropocéntrico".
Yo quiero seguir viviendo. Pero desde aquí, una platea en donde sencillamente te premian por observar.
Las intransigencias como recurso para sentir que existo ya han quedado atrás en mi camino hacia la muerte, eso es fijo.
Tuesday, October 23, 2007
¿Fue Maite o Madrid?
Ayer, en una boca de metro de Madrid, se me cayó un recuerdo. Y a pesar de no haber estado para entonces allí, allí es donde fue a parar mi recuerdo. No me digas porqué. Los recuerdos no entienden de distancias. Fue a parar allí y no fue por nada. Soy capaz, justo ahora, de evocar "la Circular" porque una chica me dijo una vez que así se llamaba. Una línea de metro circular. Como su propio nombre indica. Era casi para navidades del año pasado.
Me había esacapado de casa sin decir nada, y allí estaba. Madrid no me pareció una ciudad tan puntillista como barcelona. Me pareció más diluída. Me pareció más regular, que no por ello armónica. No tiene aquellos monumentos que en barcelona emergen tras cualquier esquina. No tiene aquella anarquía en sus calles y ese drástico cambio arquitectónico entre fachada y fachada. Los contrastes son más dificiles de adivinar, lo de hoy y lo de ayer no se junta tanto ni está tan junto como en mi ciudad.
Sin embargo, Madrid puede presumir de llorar despierta. Tiene un pequeño Hospitalet guardado en ella. Una parte excesivamente humana en sus avenidas, una prole genuínamente humilde, unas nuves trazadas en un gris más espeso que el de mi ciudad.
Aún hoy, sigo tratándo de averiguar porqué tengo una sensación tan exraña cuando pienso en Madrid. Quizá tenga que ver con ello la época en que la pisé. Fue hace un año.
También la compañía ayudó a que me llevara de allí esta sensación: Tan amable como no me podía imaginar. Tan adecuada para mi alma, tan entregada y libre, tan coqueta en secreto, y sobretodo tan melancólica en sus partes más íntimas.
Fue Madrid, quien volvió a Maite Madrid? o fue Maite quen volvió a Madrid Maite? Sea como fuera, nunca una ciudad y una mujer se habían complementado tanto. Y me gusta que sea así, porque no distingo entre personas ni lugares. Prefiero quedarme solo con el vacío por único apoyo. Prefiero arrojar mis recuerdos como se lanza una granada de mortero. Una caída sorda en un emplazamiento, y que la metralla alcance a quien haya de por medio.
Me había esacapado de casa sin decir nada, y allí estaba. Madrid no me pareció una ciudad tan puntillista como barcelona. Me pareció más diluída. Me pareció más regular, que no por ello armónica. No tiene aquellos monumentos que en barcelona emergen tras cualquier esquina. No tiene aquella anarquía en sus calles y ese drástico cambio arquitectónico entre fachada y fachada. Los contrastes son más dificiles de adivinar, lo de hoy y lo de ayer no se junta tanto ni está tan junto como en mi ciudad.
Sin embargo, Madrid puede presumir de llorar despierta. Tiene un pequeño Hospitalet guardado en ella. Una parte excesivamente humana en sus avenidas, una prole genuínamente humilde, unas nuves trazadas en un gris más espeso que el de mi ciudad.
Aún hoy, sigo tratándo de averiguar porqué tengo una sensación tan exraña cuando pienso en Madrid. Quizá tenga que ver con ello la época en que la pisé. Fue hace un año.
También la compañía ayudó a que me llevara de allí esta sensación: Tan amable como no me podía imaginar. Tan adecuada para mi alma, tan entregada y libre, tan coqueta en secreto, y sobretodo tan melancólica en sus partes más íntimas.
Fue Madrid, quien volvió a Maite Madrid? o fue Maite quen volvió a Madrid Maite? Sea como fuera, nunca una ciudad y una mujer se habían complementado tanto. Y me gusta que sea así, porque no distingo entre personas ni lugares. Prefiero quedarme solo con el vacío por único apoyo. Prefiero arrojar mis recuerdos como se lanza una granada de mortero. Una caída sorda en un emplazamiento, y que la metralla alcance a quien haya de por medio.
Saturday, October 20, 2007
Esquela 101: No es un día más
La vi como se ve al nombre que lleva, que no es otro que el de la hiedra. Derrotada y mansa, se deja matar por el sol que amanece. Es un día que empieza de nuevo. El naranja morado del vespertino, puesto del revés.
Lleva por nombre algo fugaz, o lo que el ramaje tierno soporta en forma de pequeñas motas de agua. Partículas vírgenes del resto de días del mundo, reposan sobre la superficie floral.
Se presentó a la par que su nombre, solo que de noche. Algunas veces he querido coleccionar todo ese rocío, y juntar su esencia en un frasco. Eso es algo imposible. Igual de imposible me resultó atraparla a ella. Anonadado por su sencillez, me convenrtí en un ser torpe. Conozco esta sensación. Las horas fueron pasando como se van evaporando sus pequeños regalos acuáticos a la luz de un sol que crece entre la espesura de su vegetación.
No supe dar los pasos acertados. No me quise sentir mareado, y resistí la tentación de saber qué me hubiera contestado si la hubiera abordado.
Sé que es humana. Pero no puedo evitar querer creer que es algo más. Está igual de viva que la parte del día que porta en su nombre por bandera. Está igual de húmeda y fría, es igual de niña que cuando encontré mi manera de querer, o como la jornada que por temprana se despereza. Su leña no crepita, pues es todavía dulce. Y yo no la puedo prender a pesar de prometerme encarnar toda la fuerza de un sol que se sabe perfectamente torpe. Pues tanto ese sol como yo, intentamos cazar a rocío, y lo único que conseguimos, es que se evapore a cada intento.
Lleva por nombre algo fugaz, o lo que el ramaje tierno soporta en forma de pequeñas motas de agua. Partículas vírgenes del resto de días del mundo, reposan sobre la superficie floral.
Se presentó a la par que su nombre, solo que de noche. Algunas veces he querido coleccionar todo ese rocío, y juntar su esencia en un frasco. Eso es algo imposible. Igual de imposible me resultó atraparla a ella. Anonadado por su sencillez, me convenrtí en un ser torpe. Conozco esta sensación. Las horas fueron pasando como se van evaporando sus pequeños regalos acuáticos a la luz de un sol que crece entre la espesura de su vegetación.
No supe dar los pasos acertados. No me quise sentir mareado, y resistí la tentación de saber qué me hubiera contestado si la hubiera abordado.
Sé que es humana. Pero no puedo evitar querer creer que es algo más. Está igual de viva que la parte del día que porta en su nombre por bandera. Está igual de húmeda y fría, es igual de niña que cuando encontré mi manera de querer, o como la jornada que por temprana se despereza. Su leña no crepita, pues es todavía dulce. Y yo no la puedo prender a pesar de prometerme encarnar toda la fuerza de un sol que se sabe perfectamente torpe. Pues tanto ese sol como yo, intentamos cazar a rocío, y lo único que conseguimos, es que se evapore a cada intento.
Thursday, October 18, 2007
Esquela 100: Tómeme un descanso
Me jode bastante no poder escribir por miedo a lo que puedan pensar. "Si me ganan,- asevero,- que me ganen entero desde el principio". Pero no puede ser así. He aquí el mundo de los equilibristas de comportamiento, también conocido como el aterrador mundo de los humanos; sin saber qué decir o qué hacer, me paseo como las manecillas de un reloj. Tengo miedo de ir más rápido o más lento, y a la vez me siento insignificante por ir al compás del resto del tiempo. Es una verdadera mierda.
Todo huele a Calafell cuando quiero volver atrás. Lo que ahora es un bastión pelaty para la gran mayoría de los mortales, bajo mi trastocado punto de vista, sigue siendo un referente emocional determinante en las decisiones que aún hoy tomo a la hora de aderezar mi rumbo.
Puedo tener malos días. Hoy, sin ir más lejos, he amenazado a mi jefe diciéndole que igual yo a él no o conocía demasiado, pero que él no se enteraba de la mitad del funcionamiento del mundo. Le he dicho que si fuera él el que tuviera la pistola con la que le estaba apuntando a la cabeza, debería ir con cuidado de donde apunta.
Era un día jodido, una mierda de día. he estado apunto de apretar el gatillo. Le he dicho que escuchara bien, que yo solo busco explicaciones que sé que nunca entenderé.
De padre a hijo, o de alumno a profesor... todos los nacimientos son un punto congelado en el tiempo. La única transición adelgazada. El único instante que se vale por sí mismo. La muerte, comparada con el nacimiento, no es tan espectacular, a no ser que uno explosione (se haga pedazos y resulte pasmosamente mutilado) en el punto culminante de su existencia.
Las muertes estan infravaloradas. Debería haber vendedores de forma de morir. Expertos que te asesoraran acerca de cuál es el orden en que debes ir dejando las cosas atrás antes del gran momento. El alma y la integridad, deberían ser el último lastre del cual nos debemos deshacer. Eso sin olvidar la lucidez.
Como por regla general la gente se puede hacer una idea de la década en que va a dejar el mundo, es en esa misma década en la que las personas deberíamos empezar un magnifico periplo através de las emociones. Deberíamos ir recapitulando, dejando cartas por doquier y tomar cada día un baño en el mar como si fuera él último. Deberíamos jactarnos de lo vivido a la vez que sintieramos cómo es de vasto el mundo. Deberíamos abrazar sin complejos y eructar con orgullo después de cada comida. Deberíamos pintar aunque nunca lo hubieramos hecho, pillar la borrachera tocando la guitarra aunque fuera la primera vez que agarrabamos cualquiera de las dos cosas. Deberíamos reír ante las figuras religiosas a destajo. Si ellas son tan buenas como dicen sus defensores, seguro que Sus Respetables Entidads se lo tomaría bien. Y es que ningun creador se puede sentir más orgulloso de su obra, que aquél que la contempla contenta y desenfadada, resuelta y lista para encarar con dos cojones la muerte.
"jonathan, ve a tomar un paseo con tu hermana la luna, y deja que blanquecino brillante rellene tu habitación, viviste bajo tierra como un perro abandonado, has estado huyendo de lo que no entendías"
"Fácil?" Ethan se chamusca el pelo con un láser. Ha tenido suerte, a pesar de ello no ha sido detectado por el potente y asombroso sistema de seguridad. Ahora se disfraza de camarero para pasar desapercibido en la recepción oficial. Corre el riesgo de atraer a alguna adinerada y cachonda invitada. Ethan lo sabe, pero ya está curtido en galanes huídas.
Justo como me encuentro en este momento, ojalá me encuentren con los 80. Igual de agilipollado, igual de contento conmigo mismo, igual de estrellado...
Todo huele a Calafell cuando quiero volver atrás. Lo que ahora es un bastión pelaty para la gran mayoría de los mortales, bajo mi trastocado punto de vista, sigue siendo un referente emocional determinante en las decisiones que aún hoy tomo a la hora de aderezar mi rumbo.
Puedo tener malos días. Hoy, sin ir más lejos, he amenazado a mi jefe diciéndole que igual yo a él no o conocía demasiado, pero que él no se enteraba de la mitad del funcionamiento del mundo. Le he dicho que si fuera él el que tuviera la pistola con la que le estaba apuntando a la cabeza, debería ir con cuidado de donde apunta.
Era un día jodido, una mierda de día. he estado apunto de apretar el gatillo. Le he dicho que escuchara bien, que yo solo busco explicaciones que sé que nunca entenderé.
De padre a hijo, o de alumno a profesor... todos los nacimientos son un punto congelado en el tiempo. La única transición adelgazada. El único instante que se vale por sí mismo. La muerte, comparada con el nacimiento, no es tan espectacular, a no ser que uno explosione (se haga pedazos y resulte pasmosamente mutilado) en el punto culminante de su existencia.
Las muertes estan infravaloradas. Debería haber vendedores de forma de morir. Expertos que te asesoraran acerca de cuál es el orden en que debes ir dejando las cosas atrás antes del gran momento. El alma y la integridad, deberían ser el último lastre del cual nos debemos deshacer. Eso sin olvidar la lucidez.
Como por regla general la gente se puede hacer una idea de la década en que va a dejar el mundo, es en esa misma década en la que las personas deberíamos empezar un magnifico periplo através de las emociones. Deberíamos ir recapitulando, dejando cartas por doquier y tomar cada día un baño en el mar como si fuera él último. Deberíamos jactarnos de lo vivido a la vez que sintieramos cómo es de vasto el mundo. Deberíamos abrazar sin complejos y eructar con orgullo después de cada comida. Deberíamos pintar aunque nunca lo hubieramos hecho, pillar la borrachera tocando la guitarra aunque fuera la primera vez que agarrabamos cualquiera de las dos cosas. Deberíamos reír ante las figuras religiosas a destajo. Si ellas son tan buenas como dicen sus defensores, seguro que Sus Respetables Entidads se lo tomaría bien. Y es que ningun creador se puede sentir más orgulloso de su obra, que aquél que la contempla contenta y desenfadada, resuelta y lista para encarar con dos cojones la muerte.
"jonathan, ve a tomar un paseo con tu hermana la luna, y deja que blanquecino brillante rellene tu habitación, viviste bajo tierra como un perro abandonado, has estado huyendo de lo que no entendías"
"Fácil?" Ethan se chamusca el pelo con un láser. Ha tenido suerte, a pesar de ello no ha sido detectado por el potente y asombroso sistema de seguridad. Ahora se disfraza de camarero para pasar desapercibido en la recepción oficial. Corre el riesgo de atraer a alguna adinerada y cachonda invitada. Ethan lo sabe, pero ya está curtido en galanes huídas.
Justo como me encuentro en este momento, ojalá me encuentren con los 80. Igual de agilipollado, igual de contento conmigo mismo, igual de estrellado...
Sunday, October 14, 2007
Esquela 99: Aquí y allí, igualito siempre
El diablo se me presentó en vez de morado, en platino fulgurante. Utilizaba tallas especiales, como las modelos de "miss talla grande". "Supersize", o algo así, también lo llaman.
Los pecados de los que me habló no son tan temibles a primera vista. Quizá por eso los cometemos. Me puso delante de las narices pasteles de fresa montados en nata, tocinillos asados con manzanas entre sus fauces, me puso alguna uva sospechosamente grande... y entre todo ello, filtrada por medio, una lágrima mía.
Me invitó a ir con él "ven", me decía, "ven", y me estendía los brazos, me invitaba a abrazarle.
Fui bienvenido.
Y al entrar en su reino, divisé cientos... miles, millones incluso, de concienzudas abejitas que con voluntad y paciencia, formaban lindísimos caminitos de miel. Una de ellas se me acercó, y yo dí un salto hacia a trás. me sorprendió su tamaño. Era casi tan grande como yo. "tranquilo, no pasa nada, te acostumbrarás".
Me miré el cuerpo. Era una de ellas. Una abeja en un panal infinito, concienzuda y voluntariosa. Sentí que también mi misión era construir enormes pasajes de meloso flujo a través de exagonales cápsulas estancas.
Las guitarras empezaron a estallar, impresionantemente acompasadas. Las notaba en mi alma como fuegos artificiales. Era igual, solo que sin olor a pólvora y sin color.
Nada me retuvo a la hora de tomar mi decisión. No estaba el hospital en donde conocí a aquella muchacha que formulaba sentimientos más que deseos. Tampoco nadie me alentaba ya a seguir entre los vivos. Nada me agarraba a la famosa luz. Una enfermera tiene ya su vida construida, y no me va a rescatar de mi coma, a no ser que me entregue su corazón íntegramente. Y eso no se lo iba a pedir. Primero, porque la respiranción asistida y los sedantes me lo impedían, y segundo, porque si realmente ella hubiera querido, me hubiera hablado cuando estabamos a solas de otra cosa que no fueran sus hijos o su marido. Me hubier a hablado de fantasías realizables sólo conmigo a su lado.
Su voz era una cuerda en movimineto pendular suspendida enmedio de la nada. Era lo único que me retenía entre estas dos tierras.
Pero al final me he rendido, y me he reunido con el diablo. Y desde aquí, me doy cuenta de que nada en el mundo de los vivos es para tanto, que nos tomábamos todo muy a pecho y que se desprecia el vino. Claro, ahora me vuelvo a sentir igual que cuando estaba vivo. Lo único que pasa es que en vez de trabajar, formar una familia y tener aspiraciones que solo sirven para que uno se engañe a sí mismo, ahora construyo panales junto a las demás abejitas.
No es tan diferente lo que hacía cuando estraba vivo de lo que hago ahora en el infierno de los muertos. Además, todos están aquí. Creo que no existe ningún dios. Solo este Satán de fulgurante platino.
Los pecados de los que me habló no son tan temibles a primera vista. Quizá por eso los cometemos. Me puso delante de las narices pasteles de fresa montados en nata, tocinillos asados con manzanas entre sus fauces, me puso alguna uva sospechosamente grande... y entre todo ello, filtrada por medio, una lágrima mía.
Me invitó a ir con él "ven", me decía, "ven", y me estendía los brazos, me invitaba a abrazarle.
Fui bienvenido.
Y al entrar en su reino, divisé cientos... miles, millones incluso, de concienzudas abejitas que con voluntad y paciencia, formaban lindísimos caminitos de miel. Una de ellas se me acercó, y yo dí un salto hacia a trás. me sorprendió su tamaño. Era casi tan grande como yo. "tranquilo, no pasa nada, te acostumbrarás".
Me miré el cuerpo. Era una de ellas. Una abeja en un panal infinito, concienzuda y voluntariosa. Sentí que también mi misión era construir enormes pasajes de meloso flujo a través de exagonales cápsulas estancas.
Las guitarras empezaron a estallar, impresionantemente acompasadas. Las notaba en mi alma como fuegos artificiales. Era igual, solo que sin olor a pólvora y sin color.
Nada me retuvo a la hora de tomar mi decisión. No estaba el hospital en donde conocí a aquella muchacha que formulaba sentimientos más que deseos. Tampoco nadie me alentaba ya a seguir entre los vivos. Nada me agarraba a la famosa luz. Una enfermera tiene ya su vida construida, y no me va a rescatar de mi coma, a no ser que me entregue su corazón íntegramente. Y eso no se lo iba a pedir. Primero, porque la respiranción asistida y los sedantes me lo impedían, y segundo, porque si realmente ella hubiera querido, me hubiera hablado cuando estabamos a solas de otra cosa que no fueran sus hijos o su marido. Me hubier a hablado de fantasías realizables sólo conmigo a su lado.
Su voz era una cuerda en movimineto pendular suspendida enmedio de la nada. Era lo único que me retenía entre estas dos tierras.
Pero al final me he rendido, y me he reunido con el diablo. Y desde aquí, me doy cuenta de que nada en el mundo de los vivos es para tanto, que nos tomábamos todo muy a pecho y que se desprecia el vino. Claro, ahora me vuelvo a sentir igual que cuando estaba vivo. Lo único que pasa es que en vez de trabajar, formar una familia y tener aspiraciones que solo sirven para que uno se engañe a sí mismo, ahora construyo panales junto a las demás abejitas.
No es tan diferente lo que hacía cuando estraba vivo de lo que hago ahora en el infierno de los muertos. Además, todos están aquí. Creo que no existe ningún dios. Solo este Satán de fulgurante platino.
Saturday, October 13, 2007
Esquela 98: El año en que Raúl fue la gran promesa (rumbo al mundial '98)
Hemos estado intentando durante mucho tiempo mezclarnos el uno con el otro. Hemos estado bailando en lo alto de cumbres borrascosas algunas danzas tradicionales. Hemos estado viajando el uno por el cuerpo del otro, dejando a nuestro paso por estela la tinta que se inyecta bajo la piel y que al final, irremediablemente forma un tatuaje eterno. Nos hemos quemado juntos, nos hemos cansado y vaciado, hemos vuelto a empezar después de habernos puesto al revés... hemos estado mintiéndonos deliberadamente y ambos lo hemos sabido desde el principio.
¿Qué es lo que se supone que debemos hacer?
Deberemos volver, como en tantas otras ocasiones, a los skateparks de detrás del colegio. Deberemos volver a grapar, y escuhar los gritos amortiguados de otros deportistas. Mientras tanto, el sol volverá a caer y las bicicletas pedirán a chirridos un poco de tres en uno. Cada vez que lo recuerdo, falta el Verde del RGB en mi cabeza. Solo hay calidez. Llegará la noche e inventaremos trayectos al infinito.
Cumpliremos al final 40 años otra vez. Seremos los viejos de siempre, como cualquier otro viejo de la tierra, y tendremos que contentarnos con haber sido básicos el uno para el otro. Yo siempre mantrendré el secreto de la esperanza de que después de morir me pase algo más sencillo. Que en la siguiente existencia, no tenga que odiarte por ser tú un mundo tan pequeño.
Llega ya octubre con su navidad a cuestas. Los videojuegos otra vez. El "qué será de mí" de nuevo. Afortunadamente hay cosas que cambian incluso dentro del trayecto cíclico. Por ejemplo, Raúl definitivamente no cuenta para Aragonés. Me gusta saber que hay algunas cosas que sí que cambian y que al final, a mi me afectan, por insignificantes que sean. Me gusta leer el AS y ver cómo de descarados son bombardeando al técnico de la selección mediante argumentos que apelan más a lo emocional que a lo racional. Y es que como dijo "el sabio", con Raúl no hemos ganado nada. ¿A qué responde esta manipulación de la opinión publica? ¿A que se deben estas ansias por expandir el pensamiento central? Pasa que estamos en España, amigo. Un país precioso que no sabe darse cuenta de lo que tiene. Hay ciertos (son bastantes) hijos de puta escasos de alma que se encapricahn en creer que lo mejor es pintar de un solo color la vida. Es cierto que así las cosas son más sencillas, pero son más pobres también, y causan más dolor. la tolerancia es un valor muy básico y parace olvidado también. Yo me siento bien cuando dejo hablar a quien difiere conmigo en cualquier tópico. Después, llega la hora de rebatir, y los silencios que acaecen enmedio de la discusion cortés, suelen ser mucho más potentes en la cabeza de quienes participan en la asamblea, que cualquier bala propinada con odio.
Yo no sé dejar de odiar si sé que me odian. Yo no lo sé hacer, y creo que nadie lo puede hacer tampoco. Pero sí estoy dispuesto a dar mi brazo a torcer, ofrecer un tiempo de flexibilidad, olvidar durante unos instantes la desidia que me anega... pero solo lo hago para que lo hagan los demás también. En esos momentos mágicos a veces sucede el milagro, y te entiendes. "La tierra puede llegar a ser bella", te dices.
Hospitales · escuelas · universidade · miradores · industria · amor · mar· pacificación ·olas · tierra · nichos en la costa · sal que se come la carne.
Cosas así deberían darnos miedo del respeto que les deberíamos tener. Deberían ser tan evidentes, que las palabras para definirlas no deberían haber sido inventadas.
¿Qué es lo que se supone que debemos hacer?
Deberemos volver, como en tantas otras ocasiones, a los skateparks de detrás del colegio. Deberemos volver a grapar, y escuhar los gritos amortiguados de otros deportistas. Mientras tanto, el sol volverá a caer y las bicicletas pedirán a chirridos un poco de tres en uno. Cada vez que lo recuerdo, falta el Verde del RGB en mi cabeza. Solo hay calidez. Llegará la noche e inventaremos trayectos al infinito.
Cumpliremos al final 40 años otra vez. Seremos los viejos de siempre, como cualquier otro viejo de la tierra, y tendremos que contentarnos con haber sido básicos el uno para el otro. Yo siempre mantrendré el secreto de la esperanza de que después de morir me pase algo más sencillo. Que en la siguiente existencia, no tenga que odiarte por ser tú un mundo tan pequeño.
Llega ya octubre con su navidad a cuestas. Los videojuegos otra vez. El "qué será de mí" de nuevo. Afortunadamente hay cosas que cambian incluso dentro del trayecto cíclico. Por ejemplo, Raúl definitivamente no cuenta para Aragonés. Me gusta saber que hay algunas cosas que sí que cambian y que al final, a mi me afectan, por insignificantes que sean. Me gusta leer el AS y ver cómo de descarados son bombardeando al técnico de la selección mediante argumentos que apelan más a lo emocional que a lo racional. Y es que como dijo "el sabio", con Raúl no hemos ganado nada. ¿A qué responde esta manipulación de la opinión publica? ¿A que se deben estas ansias por expandir el pensamiento central? Pasa que estamos en España, amigo. Un país precioso que no sabe darse cuenta de lo que tiene. Hay ciertos (son bastantes) hijos de puta escasos de alma que se encapricahn en creer que lo mejor es pintar de un solo color la vida. Es cierto que así las cosas son más sencillas, pero son más pobres también, y causan más dolor. la tolerancia es un valor muy básico y parace olvidado también. Yo me siento bien cuando dejo hablar a quien difiere conmigo en cualquier tópico. Después, llega la hora de rebatir, y los silencios que acaecen enmedio de la discusion cortés, suelen ser mucho más potentes en la cabeza de quienes participan en la asamblea, que cualquier bala propinada con odio.
Yo no sé dejar de odiar si sé que me odian. Yo no lo sé hacer, y creo que nadie lo puede hacer tampoco. Pero sí estoy dispuesto a dar mi brazo a torcer, ofrecer un tiempo de flexibilidad, olvidar durante unos instantes la desidia que me anega... pero solo lo hago para que lo hagan los demás también. En esos momentos mágicos a veces sucede el milagro, y te entiendes. "La tierra puede llegar a ser bella", te dices.
Hospitales · escuelas · universidade · miradores · industria · amor · mar· pacificación ·olas · tierra · nichos en la costa · sal que se come la carne.
Cosas así deberían darnos miedo del respeto que les deberíamos tener. Deberían ser tan evidentes, que las palabras para definirlas no deberían haber sido inventadas.
Wednesday, October 10, 2007
Esquela 97: La Muerte de María
Hoy María Escario se ha suicidado.
Todo ha sido por vuestra culpa, imbéciles.
María Escario, la otrora reputada periodista deportiva de televisión española, ha sido hallada hoy a media mañana tendida sin vida sobre la cama de su domicilio, situado en la avenida principal de móstoles. El cuerpo sin vida lo ha encontrado su marido, Patricio Guzmán, que alertado por la abundante sangre que, según él mismo ha declarado, rodeaba a Escario, se ha encargado personalmente de alertar a los servicios del samur, que no han podido hacer más que certificar la muerte de la jornalista.
La causa de la defunción se sabrá después de la autopsia que se realiza en el tanatorio de la Virgen de la Trinidad de Madrid, pero todo parece apuntar a que María Escario se quitó la vida cortándose las venas a causa de la presión que tuvo que soportar por parte de los sectores más conservadores de la sociedad. La periodista había denunciado varias amenazas de muerte por parte de anónimos que decían hablar siempre en nombre del Señor.
Pronto se han sucedido las primeras reacciones por el fallecimiento. Rouco Varela, máximo reprensentante de la iglesia católica en España, ha afirmado que se trataba "de una persona que no merecía ningún cargo público y que por merecer, no se merece ni reposar en el lado del Señor". Las duras declaraciones del ala más inquisidora de la iglesia española contrastan con el el dolor que reflejan las palabras de Boris Izaguirre: "es una pena que el peso social haya podido con María. Ella no hizo más que aliñar con humanidad un mundo frío como el de los telenoticias. Se nos va como una mártir"
Hay que recordar que María Escario fue destituida como jornalista de la primera de televisión Española a causa de la "anécdota" que protagonizó en plena retransmisión en directo del telediario del domingo 22 de septiembre al medio día. Todo sucedió después de que aparecieran unas imágenes que ilustraban la noticia de que un espontáneo había saltado desnudo al campo de Old Traford mientras se diputaba el Liverpoool-Westham. Al finiquitar la noticia, Alvaro Sáez, el compañero y también presentador del mismo telenoticias, aseveró que dicho espontáneo no estaba en absoluto "mal dotado", a lo que Escario, respondió en un acto reflejo: "desde luego, todas las que han pasado por aquí [bajando la mirada hacia su entrepierna], tienen mucho que envidiar a esa que acabamos de ver".
Este fue el detonante que provocó una serie de reacciones por parte de pesos pesados en la esfera mediatica, eclesiástica y política a nivel nacional. La mayoría de quienes se pronunciaron al respecto del tema, cargaron con dureza contra la periodista, hasta el punto de tildarla de "ramera miserable" o "patata caliente y bocazas". Una semana después Escario fue destituida al finalizar de una reunión de urgencia entre los máximos responsables de la cadena.
No es, con todo ello, nada reprobable pensar que la jornalista se quitara la vida voluntariamente.
Este periodista se permite hoy saltarse las normas y las convenciones, para decir que María no lo merecía.
María, María, te quiero, María. Y qué mal esta el mundo, o mejor dicho, qué mal está quien hoy en día habita el mundo. Aunque sí, el mundo está mal, pero no es su culpa, es culpa de la mayoría de quienes lo pisamos. Hoy tú eres la noticia, hoy tú eres dada, y hace pocas semanas, eras tu quien las repartías, las noticas. Hablabas de edificos altos, hablabas de grandes parques, de coches bomba, de torres gemelas caídas. también nos brindastes simpaticas nuevas. Sonreímos contigo al ver a la pequeña Leonor, y temblamos como tu voz tembló de rabia cuando condenaste a los Asesinos de Miguel Angel blanco. María, el mundo no esta hecho para nosotros. Esos gilipollas te comiron viva, esos hijos de puta que creen obrar en nombre de todos nosotros hicieron como hace un cañón atómico empeñado en matar a un pobre pajarillo.
Las grandes fuerzas son para los grandes problemas. Las pequeñas tonterías son para adornar el alma. Y esos ignorantes siguen dominándonos, María, siguen dominándonos.
Todo ha sido por vuestra culpa, imbéciles.
María Escario, la otrora reputada periodista deportiva de televisión española, ha sido hallada hoy a media mañana tendida sin vida sobre la cama de su domicilio, situado en la avenida principal de móstoles. El cuerpo sin vida lo ha encontrado su marido, Patricio Guzmán, que alertado por la abundante sangre que, según él mismo ha declarado, rodeaba a Escario, se ha encargado personalmente de alertar a los servicios del samur, que no han podido hacer más que certificar la muerte de la jornalista.
La causa de la defunción se sabrá después de la autopsia que se realiza en el tanatorio de la Virgen de la Trinidad de Madrid, pero todo parece apuntar a que María Escario se quitó la vida cortándose las venas a causa de la presión que tuvo que soportar por parte de los sectores más conservadores de la sociedad. La periodista había denunciado varias amenazas de muerte por parte de anónimos que decían hablar siempre en nombre del Señor.
Pronto se han sucedido las primeras reacciones por el fallecimiento. Rouco Varela, máximo reprensentante de la iglesia católica en España, ha afirmado que se trataba "de una persona que no merecía ningún cargo público y que por merecer, no se merece ni reposar en el lado del Señor". Las duras declaraciones del ala más inquisidora de la iglesia española contrastan con el el dolor que reflejan las palabras de Boris Izaguirre: "es una pena que el peso social haya podido con María. Ella no hizo más que aliñar con humanidad un mundo frío como el de los telenoticias. Se nos va como una mártir"
Hay que recordar que María Escario fue destituida como jornalista de la primera de televisión Española a causa de la "anécdota" que protagonizó en plena retransmisión en directo del telediario del domingo 22 de septiembre al medio día. Todo sucedió después de que aparecieran unas imágenes que ilustraban la noticia de que un espontáneo había saltado desnudo al campo de Old Traford mientras se diputaba el Liverpoool-Westham. Al finiquitar la noticia, Alvaro Sáez, el compañero y también presentador del mismo telenoticias, aseveró que dicho espontáneo no estaba en absoluto "mal dotado", a lo que Escario, respondió en un acto reflejo: "desde luego, todas las que han pasado por aquí [bajando la mirada hacia su entrepierna], tienen mucho que envidiar a esa que acabamos de ver".
Este fue el detonante que provocó una serie de reacciones por parte de pesos pesados en la esfera mediatica, eclesiástica y política a nivel nacional. La mayoría de quienes se pronunciaron al respecto del tema, cargaron con dureza contra la periodista, hasta el punto de tildarla de "ramera miserable" o "patata caliente y bocazas". Una semana después Escario fue destituida al finalizar de una reunión de urgencia entre los máximos responsables de la cadena.
No es, con todo ello, nada reprobable pensar que la jornalista se quitara la vida voluntariamente.
Este periodista se permite hoy saltarse las normas y las convenciones, para decir que María no lo merecía.
María, María, te quiero, María. Y qué mal esta el mundo, o mejor dicho, qué mal está quien hoy en día habita el mundo. Aunque sí, el mundo está mal, pero no es su culpa, es culpa de la mayoría de quienes lo pisamos. Hoy tú eres la noticia, hoy tú eres dada, y hace pocas semanas, eras tu quien las repartías, las noticas. Hablabas de edificos altos, hablabas de grandes parques, de coches bomba, de torres gemelas caídas. también nos brindastes simpaticas nuevas. Sonreímos contigo al ver a la pequeña Leonor, y temblamos como tu voz tembló de rabia cuando condenaste a los Asesinos de Miguel Angel blanco. María, el mundo no esta hecho para nosotros. Esos gilipollas te comiron viva, esos hijos de puta que creen obrar en nombre de todos nosotros hicieron como hace un cañón atómico empeñado en matar a un pobre pajarillo.
Las grandes fuerzas son para los grandes problemas. Las pequeñas tonterías son para adornar el alma. Y esos ignorantes siguen dominándonos, María, siguen dominándonos.
Tuesday, October 02, 2007
Esquela 96: ¡¡Ay como el agua!!
Ves, ves! te lo digo yo!
Hace mucho tiempo que quería hablar de Ibarretxe. Él viene de otro lugar definitivamente. Hay ondas siderales a su alrededor que todavía retumban en mis oídos, y aunque él aún esté habituado a ellas, es increíble la facilidad con la que ha aprendido la característica pantomima gestual del resto de los políticos.
El otro día le esperé entre bastidores. Entró en el lavabo, y yo fui detrás. Vi que no meaba por la picha, pero no te sabría concretar de donde salía su pipí. Por el ombligo, igual.
Lo agarré de la espalda por sopresa y lo empujé contra la pared opuesta al meadero (dió un giro de ochenta grados sobre mí). Yo era el eje-ejecutor. No salía de su asombro. Sus gorilas no debieran tardar en darse cuenta, por lo que tenía poco tiempo.
Le pregunté el porqué de la secesión. Él pidió ayuda. Gritó fuerte. Antes de huir, le dije que lo sentía mucho.
Salí por la ventana que aba al patio interior y escalé. Me empecé a plantear, mientras iba de una escalera de incendios a otra trepando como un mono, lo que había llegado a hacer por dinero...Cómo me podía haber involucrado en un asunto que iba más allá de las altas esferas públicas. Me pregunté cómo por dinero había aceptado el encargo de Jose María Aznar.
Decidí que hablaría cuanto antes con los poderes fácticos y destaparía la organización clandestina que Aznar había montado. Se acabó todo el dinero, se acabó el prodigioso crecepelos secreto que el expresi se había dignado a prestarme.
Me alegré por ser PERSONA en mayúsculas de nuevo.
Sabía que vendrías a verme a la cárcel antes de que me envenenaran, y también sabía que me envenenarían antes de que me diera tiempo a explicar claramente cuales eran las intenciones de esta plataforma ilegal para la que había trabajado. Quizá no me diera tiempo de implicar a Rato, ni tampoco a Ibarra.
Decidí qué debía hacer primero. Solo había tiempo para escribir una carta. Me podía despedir de ti, o acabar con la lacra que envuelve al mundo.
Traté de hacer ambas cosas. Me di cuenta de que escribía un canto a la vida y a la inegridad, y así nació mi poesía más completa.
Más tarde, ya morido (en el cielo, las almas no hablamos de muertos, sino de moridos), te he visto crecer en un mundo honesto que tiene por condena no creerse nunca del todo bueno y nunca fiarse de sí mismo. Por eso las cosas sé que van a volver a degenerar, pero habrememos, nosotros habremos. Nosotros HABREMOS, y te esperaré junto con los que nunca apostamos por ningun metro cuadrado de inguna parte del planeta.
Hace mucho tiempo que quería hablar de Ibarretxe. Él viene de otro lugar definitivamente. Hay ondas siderales a su alrededor que todavía retumban en mis oídos, y aunque él aún esté habituado a ellas, es increíble la facilidad con la que ha aprendido la característica pantomima gestual del resto de los políticos.
El otro día le esperé entre bastidores. Entró en el lavabo, y yo fui detrás. Vi que no meaba por la picha, pero no te sabría concretar de donde salía su pipí. Por el ombligo, igual.
Lo agarré de la espalda por sopresa y lo empujé contra la pared opuesta al meadero (dió un giro de ochenta grados sobre mí). Yo era el eje-ejecutor. No salía de su asombro. Sus gorilas no debieran tardar en darse cuenta, por lo que tenía poco tiempo.
Le pregunté el porqué de la secesión. Él pidió ayuda. Gritó fuerte. Antes de huir, le dije que lo sentía mucho.
Salí por la ventana que aba al patio interior y escalé. Me empecé a plantear, mientras iba de una escalera de incendios a otra trepando como un mono, lo que había llegado a hacer por dinero...Cómo me podía haber involucrado en un asunto que iba más allá de las altas esferas públicas. Me pregunté cómo por dinero había aceptado el encargo de Jose María Aznar.
Decidí que hablaría cuanto antes con los poderes fácticos y destaparía la organización clandestina que Aznar había montado. Se acabó todo el dinero, se acabó el prodigioso crecepelos secreto que el expresi se había dignado a prestarme.
Me alegré por ser PERSONA en mayúsculas de nuevo.
Sabía que vendrías a verme a la cárcel antes de que me envenenaran, y también sabía que me envenenarían antes de que me diera tiempo a explicar claramente cuales eran las intenciones de esta plataforma ilegal para la que había trabajado. Quizá no me diera tiempo de implicar a Rato, ni tampoco a Ibarra.
Decidí qué debía hacer primero. Solo había tiempo para escribir una carta. Me podía despedir de ti, o acabar con la lacra que envuelve al mundo.
Traté de hacer ambas cosas. Me di cuenta de que escribía un canto a la vida y a la inegridad, y así nació mi poesía más completa.
Más tarde, ya morido (en el cielo, las almas no hablamos de muertos, sino de moridos), te he visto crecer en un mundo honesto que tiene por condena no creerse nunca del todo bueno y nunca fiarse de sí mismo. Por eso las cosas sé que van a volver a degenerar, pero habrememos, nosotros habremos. Nosotros HABREMOS, y te esperaré junto con los que nunca apostamos por ningun metro cuadrado de inguna parte del planeta.
Thursday, September 27, 2007
Esquela 95: Se me acumula el alma cuando la veo
Cada día que pasa, ella está allí. Forma parte ya de la boca de metro. Se debiera llamar Candela, luciera así su nombre a juego con lo que me inspira, que no es otra cosa que sexo desbocado y casi descarnado. Sin embargo es algo más que eso. Cada vez que me meto en la boca, antes he de pasar por delante de ella, y ella me da un periódico. a veces me dice buenos días, otras veces soy yo quien saluda primero. Solo hay una diferencia. Ella, cuando me habla, me mira y me desnuda, me dice que le gustaría apoyarse en una mesa para abrir con más facilidad sus piernas mientras la penetro, o ayudarse de cualquier otro elemento del mobiliario que aparece por arte de magia en mi cabeza. Yo, cuando le hablo, no la miro y callo.
Ella no es solo ese sexo de chupar dedos y arañar espaldas. También es tristeza. Es sencillamente un llanto desde unos ojos de agua azules rodeados de una sombra más lacónica que negra. Su piel es blanca, y a pesar de nunca en la realidad haberla visto derramar una sola lágrima, ya la veo con el rimel corrido.
Entrar en ella, debe ser como entender los secretos más horribles de la tierra; que no somos nada (más que nadie) por ejempo, o, que si somos algo, solo somos algo que cae o se desvanece, algo que se hunde en la espesura de un agua inconcebiblemente espesa, en un lodo de lamentos, en una garganta angustiada, en una lángida desidia de potra drogada.
Ella es dolor puro, y por eso es tan bella. Probablemente ni lo sepa, atuendada con su gorra roja y sus tacones de puta barata. Posiblemente sea tonta perdida y nunca encuentre la oportunidad para crecer, o sencillamente la deje pasar. Quizá sea mucho más feliz que yo. Ella es toda una lanzadera de sexo en estado puro, de vida en definitiva, de un puñado de principales propósitos recubiertos de callejuela y bar de noche, de vecindarios de escalera, de turnos para limpiar la portería, de leves eructos de los borrachos parroquianos de siempre, ella... ella es un atajo de niños compitiendo por decirse "hijo de puta" lo más alto posible, ella es llanto así, y lo lleva dentro, como un paisaje lleva la belleza de ser agreste y yermo, como un castillo porta en el lastre de sus batallas y sus ajadas piedras un recuerdo fascinante para los Nosotros, los que soñamos para y por un tiempo que ya pasó, que ya pasó, que ya pasó, que ya pasó...
Ella es así... es un escrito trágico y carne para comer a la vez.
Ella no es solo ese sexo de chupar dedos y arañar espaldas. También es tristeza. Es sencillamente un llanto desde unos ojos de agua azules rodeados de una sombra más lacónica que negra. Su piel es blanca, y a pesar de nunca en la realidad haberla visto derramar una sola lágrima, ya la veo con el rimel corrido.
Entrar en ella, debe ser como entender los secretos más horribles de la tierra; que no somos nada (más que nadie) por ejempo, o, que si somos algo, solo somos algo que cae o se desvanece, algo que se hunde en la espesura de un agua inconcebiblemente espesa, en un lodo de lamentos, en una garganta angustiada, en una lángida desidia de potra drogada.
Ella es dolor puro, y por eso es tan bella. Probablemente ni lo sepa, atuendada con su gorra roja y sus tacones de puta barata. Posiblemente sea tonta perdida y nunca encuentre la oportunidad para crecer, o sencillamente la deje pasar. Quizá sea mucho más feliz que yo. Ella es toda una lanzadera de sexo en estado puro, de vida en definitiva, de un puñado de principales propósitos recubiertos de callejuela y bar de noche, de vecindarios de escalera, de turnos para limpiar la portería, de leves eructos de los borrachos parroquianos de siempre, ella... ella es un atajo de niños compitiendo por decirse "hijo de puta" lo más alto posible, ella es llanto así, y lo lleva dentro, como un paisaje lleva la belleza de ser agreste y yermo, como un castillo porta en el lastre de sus batallas y sus ajadas piedras un recuerdo fascinante para los Nosotros, los que soñamos para y por un tiempo que ya pasó, que ya pasó, que ya pasó, que ya pasó...
Ella es así... es un escrito trágico y carne para comer a la vez.
Monday, September 24, 2007
Esquela 94: Por una explicación
Existo, en el momento que existo soy actor. En el momento que soy actor interactúo. En el momento en que interactúo, hay un marco. En el momento que hay un marco, construyo un espacio mental. En el momento en que construyo, empiezo a decidir por mí qué es lo más conveniente y lo menos.
Y es dificil, es dificil, porque a veces los caminos tienen señas de papel y tinta. Tinta que con la lluvia se corre, papel que on la lluvia se deshace.
Eres actor, y puedes decidir volar, puedes dejar que el arrepentimiento te rodee, o puedes cometer el peor error, que es pedir perdón sólo para que otra persona se logre sentir un poco mejor.
Saltando entre un espacio y otro, peco enfrente de los ojos de la autoridad, que comete el error de creerse intrínsecamente superior por denominarse autoridad. Y Temo mi marco social, en el momento en que recibo una multa de 125 euros, fruto de una prepotencia que provoca en mí, solamente odio.
Ya no me siento tan bien en mi marco social, precisamente por culpa de aquellos que se encargan de delimitarlo. Un puto policía de mierda que se creyó con el privilegio de volar sin alas por encima de mi cabeza. Desoyó mi lamento y obtiene mi odio como presente. Él está satisfecho con lo que ha decidido. Y eso es lo que más me duele. Porque yo me creo persona, que no es poco, pero me sé sin alas, que es mucho. Ese gilipollas me las va a pagar. Lo mataría solo por haberme negado una explicación. Y me la podía haber dado, me la podía haber dado. ¿qué coño se cree? ya estoy bastante jodido, ya me faltan las suficientes respuestas en esta vida como para que encima me tope con gente incompleta moralmente. Esos son los que deberían estar encerrados en perreras.
No me puedo permitir azorarme. Volveré a mear en las calles y volveré a tocar la guitarra en los parques, porque sin ello, el mundo sería un poco más gris. Porque el mundo brilla como un diamante, en el momento en que lo pulen. Y yo lo pulo meando y tocando la guitarra. Y para ser un diamante debió ser una piedra feúcha antes. Y para ser una piedra feúcha, y yo darme cuenta, tuve que tener percepción, y para que mi percepción me ayudara a adivinar que esto es una piedra feúcha y que tengo que pulirla todavía más, tuvo que venir un policía retrasado mental a recordármelo. Y para que ese policía estuviera allí, tuvo que haber definido antes un marco social que él tuviera que interpretar, un marco en el que yo interactúo, en el momento en que soy actor, previa concepción mía (gracias mamá!)
Policía hijo de puta, me mentiste cuando te pregunté tu placa, pisaste el acelerador cuando golpeé tu furgón, y miraste adelante cuando te dije que me dolía que te sintieras orgulloso de lo que habías hecho. Procuré ser educado y amable, pero con bastardos de mierda como tú, hasta el más pacífico se pregunta si no es necesaria tu muerte para acabar con toda esta lacra.
Esto es lo que provocas.
Y es dificil, es dificil, porque a veces los caminos tienen señas de papel y tinta. Tinta que con la lluvia se corre, papel que on la lluvia se deshace.
Eres actor, y puedes decidir volar, puedes dejar que el arrepentimiento te rodee, o puedes cometer el peor error, que es pedir perdón sólo para que otra persona se logre sentir un poco mejor.
Saltando entre un espacio y otro, peco enfrente de los ojos de la autoridad, que comete el error de creerse intrínsecamente superior por denominarse autoridad. Y Temo mi marco social, en el momento en que recibo una multa de 125 euros, fruto de una prepotencia que provoca en mí, solamente odio.
Ya no me siento tan bien en mi marco social, precisamente por culpa de aquellos que se encargan de delimitarlo. Un puto policía de mierda que se creyó con el privilegio de volar sin alas por encima de mi cabeza. Desoyó mi lamento y obtiene mi odio como presente. Él está satisfecho con lo que ha decidido. Y eso es lo que más me duele. Porque yo me creo persona, que no es poco, pero me sé sin alas, que es mucho. Ese gilipollas me las va a pagar. Lo mataría solo por haberme negado una explicación. Y me la podía haber dado, me la podía haber dado. ¿qué coño se cree? ya estoy bastante jodido, ya me faltan las suficientes respuestas en esta vida como para que encima me tope con gente incompleta moralmente. Esos son los que deberían estar encerrados en perreras.
No me puedo permitir azorarme. Volveré a mear en las calles y volveré a tocar la guitarra en los parques, porque sin ello, el mundo sería un poco más gris. Porque el mundo brilla como un diamante, en el momento en que lo pulen. Y yo lo pulo meando y tocando la guitarra. Y para ser un diamante debió ser una piedra feúcha antes. Y para ser una piedra feúcha, y yo darme cuenta, tuve que tener percepción, y para que mi percepción me ayudara a adivinar que esto es una piedra feúcha y que tengo que pulirla todavía más, tuvo que venir un policía retrasado mental a recordármelo. Y para que ese policía estuviera allí, tuvo que haber definido antes un marco social que él tuviera que interpretar, un marco en el que yo interactúo, en el momento en que soy actor, previa concepción mía (gracias mamá!)
Policía hijo de puta, me mentiste cuando te pregunté tu placa, pisaste el acelerador cuando golpeé tu furgón, y miraste adelante cuando te dije que me dolía que te sintieras orgulloso de lo que habías hecho. Procuré ser educado y amable, pero con bastardos de mierda como tú, hasta el más pacífico se pregunta si no es necesaria tu muerte para acabar con toda esta lacra.
Esto es lo que provocas.
Thursday, September 20, 2007
Esquela 93: Historia Anclada
Esta es la historia que nunca acaba y que siempre empieza. Vamos, que siempre está enmedio, por culpa del puto tiempo que hace que te conozo quizá, quizá por tu cara siempre sonriente cuando está en frente de la mía. Sé que tienes unas intenciones normales a día de hoy... ya sé que no pretendes lo que pretendías los días de trivial en que insinuabas tan cerca de mis labios tantas cosas, que siempre perfectamente comprendí sin que me dijeras nada. Sigues siendo igual que cuando te vi crecer. No puedes depender solo de ti nunca, siempre necesitas a alguien a tu alrededor....
Recuerdo que una vez partia hacia una isla justo en el momento en que más te quise. Vi facil construirme a mi dejándote un poco en el olvido. Para entonces todo esto fue sencillo...
Pero ahora, después de tanto tiempo, tú has seguido apuñalando tu vida de harapo, queriendo tu historia de cartulina. Yo he ido desperdiciando mis contratiempos de oro y mis anécdotas pintorescas.
Al final vuelvo aquí y te encuentro; tú has triunfado tomando el camino sencillo, y yo fracasé en mi árduo recorrido... creo que a la postre, es mejor lo tuyo, la verdad.
Ahora yo te podría ofrecer un poco más que lo que en su día hubo, pero tú ya has saboreado muchas más fases de la vida que yo. No me quieres ver porque me da que te doy respeto y que soy una barrera que no tienes porque romper si puedes rodear. Pero tu cara de niña me anonada y mi hormigón cede para que lo sobrepases con facilidad, apesar de tú querer siempre rodearme, siempre rodearme, siempre rodearme, siempre roderarme, siempre rodearme.
Sea como sea, yo voy a llegar muy cansado al lugar donde está todo lo que pretendí. Tú quizá hayas llegado demasiado pronto al sentido de la vida y a la noción de identidad.
Miro a quien comparte contigo tu vida. No sé cómo sentirme. Puede que como un alumno desagradecdido, puede que como un profesor frustrado. Sea como sea, pude haber hecho más en su día, aunque no fuera necesario. Ahora, sin embargo, te digo que te podría regalar las propinas que me han dado reunidas. Quizá no significarían nada para ti. Pero tal y como tocas sin que te des cuenta mis brazos o mis piernas, tal y como brindas, - la facilidad con que lo haces-, la dulzura que las comisuras de tus labios predican y cómo se vuelven de chinos tus ojos, provocas un lamento mío.
Ya es demasiado tarde para ti, y aún sigue siendo muy pronto para mí. Una vez por accidente coincidimos y no me dió tiempo a quitarme las legañas de los ojos cuando tú ya te habías ido. Escribo a tu salud y por culpa de tanta cerveza. A tu lado todo hubiera sido tan sencillo que ahora contaría muchos años más de los que tengo y tantas menos dudas de las que me anegan.
Recuerdo que una vez partia hacia una isla justo en el momento en que más te quise. Vi facil construirme a mi dejándote un poco en el olvido. Para entonces todo esto fue sencillo...
Pero ahora, después de tanto tiempo, tú has seguido apuñalando tu vida de harapo, queriendo tu historia de cartulina. Yo he ido desperdiciando mis contratiempos de oro y mis anécdotas pintorescas.
Al final vuelvo aquí y te encuentro; tú has triunfado tomando el camino sencillo, y yo fracasé en mi árduo recorrido... creo que a la postre, es mejor lo tuyo, la verdad.
Ahora yo te podría ofrecer un poco más que lo que en su día hubo, pero tú ya has saboreado muchas más fases de la vida que yo. No me quieres ver porque me da que te doy respeto y que soy una barrera que no tienes porque romper si puedes rodear. Pero tu cara de niña me anonada y mi hormigón cede para que lo sobrepases con facilidad, apesar de tú querer siempre rodearme, siempre rodearme, siempre rodearme, siempre roderarme, siempre rodearme.
Sea como sea, yo voy a llegar muy cansado al lugar donde está todo lo que pretendí. Tú quizá hayas llegado demasiado pronto al sentido de la vida y a la noción de identidad.
Miro a quien comparte contigo tu vida. No sé cómo sentirme. Puede que como un alumno desagradecdido, puede que como un profesor frustrado. Sea como sea, pude haber hecho más en su día, aunque no fuera necesario. Ahora, sin embargo, te digo que te podría regalar las propinas que me han dado reunidas. Quizá no significarían nada para ti. Pero tal y como tocas sin que te des cuenta mis brazos o mis piernas, tal y como brindas, - la facilidad con que lo haces-, la dulzura que las comisuras de tus labios predican y cómo se vuelven de chinos tus ojos, provocas un lamento mío.
Ya es demasiado tarde para ti, y aún sigue siendo muy pronto para mí. Una vez por accidente coincidimos y no me dió tiempo a quitarme las legañas de los ojos cuando tú ya te habías ido. Escribo a tu salud y por culpa de tanta cerveza. A tu lado todo hubiera sido tan sencillo que ahora contaría muchos años más de los que tengo y tantas menos dudas de las que me anegan.
Monday, September 17, 2007
Esquela 92: Porque yo lo valgo
En la piscina me sumergía día tras día. Entrenaba muchísimas horas. Hacía un largo tras otro, y a la mínima que flaqueaba, ya tenía el grito de mi entrenador surcando las pequeñas olas que con mis brazadas formaba. Se metía adentro por mi oreja, su grito, y se fundía con la canción que al azar había elegido aquél día para que me acompañara, retumbando en mi cabeza, durante mi acuático calvario.
A menudo, odiaba entrar en aquél mundo azul y frío en donde todo el mundo me superaba ya fuera en edad, ya fuera en velocidad, ya fuera en autoestima. Lo odiaba hasta el punto que le pedía a mi abuelo, que siempre me llevaba hasta la misma puerta del poli en su renault 19, que me leyera algún capítulo de aquél pequeño libro que siempre llevaba en el bolsillo de su rebeca: - Las reses en el arte taurino-.
Solía hablar aquél documento de las ganaderías que hay repartidas por españa, del prestigio de los cuidadores, del respeto de los banderilleros y de la honrada agresión de los picadores.
Yo, para entonces, nadaba. Era un nadador en potencia. Pero nunca me acabó de llamar la atención, todo aquello.
También dibujé, y sin embargo, desde pequeño odié la música. La odié con toda mi fuerza. Ahora aquél elemento relleno de hiel para entonces, es para mi, lo más significativo que tengo alrededor.
Todos nos podemos enamorar y querer a una mujer que postre nuestra inspiración o que la lance por ahí. Pero después de todo, la música se convierte en el fin, en la variable en función de la cual las demás hisorias aparecen y desaparecen de mi existencia.
Porque todos obtenemos el privilegio de querer a algo o a alguien. Pero modelar aquello que puede ser increíblemente suave o áspero, aquello que puede arder de dolor o enfríar de tecnológico,... aquello con lo que apuntas y disparas... eso solo lo puedes conseguir con el arte. Yo ahora me quedo con la música.
A menudo pienso qué es lo que merece la pena. Hay recetas fáciles a las que no pienso hacer feos. Pero, anda, voy a tratar de hacer algo por mi mismo. Voy a interactuar con mi sino, voy a moldear la huella que deje dentro de mi alma, un servidor va a montar su cometa, un servidor se guisará el tocino o hará pipi por sí solo.
Voy a hacer algo por mi mismo. ¡¡Cómo me gusta la gente que hace algo por ella misma!! ¡¡Cómo me gusta quien se quiere demostrar lo que vale! ¡Cómo me gusta el slogan de pantene!
A menudo, odiaba entrar en aquél mundo azul y frío en donde todo el mundo me superaba ya fuera en edad, ya fuera en velocidad, ya fuera en autoestima. Lo odiaba hasta el punto que le pedía a mi abuelo, que siempre me llevaba hasta la misma puerta del poli en su renault 19, que me leyera algún capítulo de aquél pequeño libro que siempre llevaba en el bolsillo de su rebeca: - Las reses en el arte taurino-.
Solía hablar aquél documento de las ganaderías que hay repartidas por españa, del prestigio de los cuidadores, del respeto de los banderilleros y de la honrada agresión de los picadores.
Yo, para entonces, nadaba. Era un nadador en potencia. Pero nunca me acabó de llamar la atención, todo aquello.
También dibujé, y sin embargo, desde pequeño odié la música. La odié con toda mi fuerza. Ahora aquél elemento relleno de hiel para entonces, es para mi, lo más significativo que tengo alrededor.
Todos nos podemos enamorar y querer a una mujer que postre nuestra inspiración o que la lance por ahí. Pero después de todo, la música se convierte en el fin, en la variable en función de la cual las demás hisorias aparecen y desaparecen de mi existencia.
Porque todos obtenemos el privilegio de querer a algo o a alguien. Pero modelar aquello que puede ser increíblemente suave o áspero, aquello que puede arder de dolor o enfríar de tecnológico,... aquello con lo que apuntas y disparas... eso solo lo puedes conseguir con el arte. Yo ahora me quedo con la música.
A menudo pienso qué es lo que merece la pena. Hay recetas fáciles a las que no pienso hacer feos. Pero, anda, voy a tratar de hacer algo por mi mismo. Voy a interactuar con mi sino, voy a moldear la huella que deje dentro de mi alma, un servidor va a montar su cometa, un servidor se guisará el tocino o hará pipi por sí solo.
Voy a hacer algo por mi mismo. ¡¡Cómo me gusta la gente que hace algo por ella misma!! ¡¡Cómo me gusta quien se quiere demostrar lo que vale! ¡Cómo me gusta el slogan de pantene!
Sunday, September 16, 2007
Esquela 91: Es ya casi Navidad
Coletean los sudores y tenemos ya que empezar a pensar en qué nos vamos a ofrecer. Podría gastarme dinero en ella. Podría llevarla a restaurantes caros, o pasar una semana entera en un parque de atracciones. El cielo se va poniendo un poco más gris, a pesar de hacer sol. Los grandes buques, a estas alturas de temporada, no sé bien porqué, me parecen más imponentes. Las rutas marítimas me dan que pensar. Y me es más facil crear paralelismos con todo lo que me rodea y el dinero.
La órbita elíptica de la tierra manda que el sol se nos aleje un poco. No sé si es eso o el eje de traslación lo que provoca que bajen las temperaturas. A mí me repercute de la sieguiente manera: busco ojos negros por todas partes. los ojos negros pegan más que el resto con la navidad. pienso en los abrigos y en la alternativa al dinero a la hora de regalarte algo; Hacerte una canción, un dibujo, amasar yo mismo los panecillos.
Además, está la videoconsola. Ahora que llega la época de recogerse en casa, la necesito más que nunca, la necesito a ella cerca de mí. Un buen videojuego con un argumento que me haga temblar y las visitas a los grandes centros comerciales. Tener que hablar contigo acerca de cualquier cosa y encontrarme irremediablemente al final del pasillo principal besándote... rodeado de videojuegos....
Esto es lo que se está precipitando sobre mí.
La órbita elíptica de la tierra manda que el sol se nos aleje un poco. No sé si es eso o el eje de traslación lo que provoca que bajen las temperaturas. A mí me repercute de la sieguiente manera: busco ojos negros por todas partes. los ojos negros pegan más que el resto con la navidad. pienso en los abrigos y en la alternativa al dinero a la hora de regalarte algo; Hacerte una canción, un dibujo, amasar yo mismo los panecillos.
Además, está la videoconsola. Ahora que llega la época de recogerse en casa, la necesito más que nunca, la necesito a ella cerca de mí. Un buen videojuego con un argumento que me haga temblar y las visitas a los grandes centros comerciales. Tener que hablar contigo acerca de cualquier cosa y encontrarme irremediablemente al final del pasillo principal besándote... rodeado de videojuegos....
Esto es lo que se está precipitando sobre mí.
Saturday, September 15, 2007
Aclar
Sí, quizá sí que eres un diamante en bruto. Es complicado, pero también es bueno. Lo mejor que podemos hacer es empezar a coleccionar pequeñas ilusiones. Sé que si no fuera por ti, hasta aquí no habría llegado. Ahora querría tener un montón de corazón que regalarte, pero no logro encontrarlo. Creo que me voya meter en mi soledad, dado que ya hemos dejado las cosas claras.
La canción dice que el amor duele, pero que a veces es un dolor agradable que te hace sentir vivo. Por el momento lo mejor será que cada uno beba de su propia agua.
La canción dice que el amor duele, pero que a veces es un dolor agradable que te hace sentir vivo. Por el momento lo mejor será que cada uno beba de su propia agua.
Wednesday, September 12, 2007
Esquela 90: Implosión en la nada
Recuerda las manos que te puse en los labios mientras la antigravedad descongestionaba el perímetro espacial. Recuerda la órbita elíptica de nuestros cuerpos y la nada como núcleo por eclosionar, siempre por eclosionar. Desconexiones de cables como principal argumento esgrimido por la tecnología mas pura y limpia. Gongs espaciales y luces por adición. Blanco sobre blanco y rojo sobre negro. Tanta cantidad de brillo, que ya no queda nada de televisión.
Si quieres te lo digo en forma de cama psicodélica y redonda para que te hagas mejor a la idea.
(y me río)
Lo soñé, yo soñé que te besaba del revés, y que como respuesta obtenía la menor importancia hacia ti. Todo era un proceso y sencillamente éramos una pieza más. Pronto las voces empiezan a retumbar en la cámara y el presente se confunde con los recuerdos... La Percepción, nuestra percepción, recibe las órdenes de crear un puente entre el presente (que gestiona sensorialmente), y el lóbulo que asigna a la información adquirida la etiqueta de "lejano y nostalgico recuerdo".
Por fin, la vida se concibe de otro modo para nosotros, y así, obtenemos lo que queríamos, que no es más que una respuesta basta que nunca sabremos manejar. Por otra parte, el proceso general del que formamos parte- esto es El Proceso- sigue evolucionando y aprendiendo. Ahora ya no es un río, ahora ya no es lineal ni para nosotros. Se curva poco a poco y quiere volverse cíclico.
Si quieres te lo digo en forma de cama psicodélica y redonda para que te hagas mejor a la idea.
(y me río)
Lo soñé, yo soñé que te besaba del revés, y que como respuesta obtenía la menor importancia hacia ti. Todo era un proceso y sencillamente éramos una pieza más. Pronto las voces empiezan a retumbar en la cámara y el presente se confunde con los recuerdos... La Percepción, nuestra percepción, recibe las órdenes de crear un puente entre el presente (que gestiona sensorialmente), y el lóbulo que asigna a la información adquirida la etiqueta de "lejano y nostalgico recuerdo".
Por fin, la vida se concibe de otro modo para nosotros, y así, obtenemos lo que queríamos, que no es más que una respuesta basta que nunca sabremos manejar. Por otra parte, el proceso general del que formamos parte- esto es El Proceso- sigue evolucionando y aprendiendo. Ahora ya no es un río, ahora ya no es lineal ni para nosotros. Se curva poco a poco y quiere volverse cíclico.
Tuesday, September 11, 2007
Esquela 89: Un lloro
Si usted cierra los ojos después de un día duro de trabajo en la ciudad, la escuchará llorar. No me pregunte el qué ni porqué. Usted lo sabe tan bien como yo. Había iglesias, fueron diciendo, antes de que el mundo se pusiera a desatar sus lágrimas.
Sonaron alarmas, también explicaban. Pero ya era demasiado tarde.
Hace mucho tiempo que la tierra se estaba quejando. Hace tiempo que sus frutos nos lo comentaron. Cometimos el error de creer que incluso ella giraba alrededor de nosotros. No cerramos los ojos a tiempo. Ciérrelos usted ahora, por favor. Ciérrelos y escúchela llorar. No queremos que algo así vuelva a pasar.
Hay mucho griterío en cualquier lugar de trabajo. Me dijeron que había hospitales y que las cortinas hablaban, pero sólo los que estaban al borde de la muerte cerebral atendieron al mensaje que nuestra madre nos lanzaba. Los demás, continuamos cruzando genéticamente alimentos. Sé que ese no es el problema, lo sé. Pero esque la extenuamos. La tierra nos lloraba y la olvidamos como el hijo que no recuerda que sus padres le han hecho.
La tierra se cansó, y como nadie cerraba los ojos para ecuchar sus ruegos, empezó a acumular todas las lágrimas que le debíamos... y las convirtió en el diluvio que ha acabado por extinguirnos. Y aún somos lo suficientemente hipócritas para desoírla por enésima vez. Aún creemos no depender de ella.
Construyeron iglessias, me comentaban, los estúpidos de ellos construían iglesias para canalizar toda su fe. Con lo sencillo que era llorar por la tierra... pero en vez de eso, los gilipollas miraron hacia el cielo y lanzaron en el sentido opuesto las oraciones.
Lo único que hemos recibido son las lágrimas acumuladas de nuestra madre, cansada de que no la hayamos sabido querer.
Sonaron alarmas, también explicaban. Pero ya era demasiado tarde.
Hace mucho tiempo que la tierra se estaba quejando. Hace tiempo que sus frutos nos lo comentaron. Cometimos el error de creer que incluso ella giraba alrededor de nosotros. No cerramos los ojos a tiempo. Ciérrelos usted ahora, por favor. Ciérrelos y escúchela llorar. No queremos que algo así vuelva a pasar.
Hay mucho griterío en cualquier lugar de trabajo. Me dijeron que había hospitales y que las cortinas hablaban, pero sólo los que estaban al borde de la muerte cerebral atendieron al mensaje que nuestra madre nos lanzaba. Los demás, continuamos cruzando genéticamente alimentos. Sé que ese no es el problema, lo sé. Pero esque la extenuamos. La tierra nos lloraba y la olvidamos como el hijo que no recuerda que sus padres le han hecho.
La tierra se cansó, y como nadie cerraba los ojos para ecuchar sus ruegos, empezó a acumular todas las lágrimas que le debíamos... y las convirtió en el diluvio que ha acabado por extinguirnos. Y aún somos lo suficientemente hipócritas para desoírla por enésima vez. Aún creemos no depender de ella.
Construyeron iglessias, me comentaban, los estúpidos de ellos construían iglesias para canalizar toda su fe. Con lo sencillo que era llorar por la tierra... pero en vez de eso, los gilipollas miraron hacia el cielo y lanzaron en el sentido opuesto las oraciones.
Lo único que hemos recibido son las lágrimas acumuladas de nuestra madre, cansada de que no la hayamos sabido querer.
Monday, September 10, 2007
Esquela 88: La silla endeble
Sabes, me escribieron el mail más bonito.
Pensando en él y en quien lo escribió, obtienes los siguientes privilegios:
Los días pueden ser siempre claros, los billetes siempre serán gratuitos y los tatuajes indoloros. las quejas son juegos de niños y los caprichos son monumentos enormes en nombre del amor. las tiendas de campaña son palacetes árabes, y el amor se convierte en un chucho con ganas de lamerte entero. Es el chucho de Amor...
La vida, mi vida, cobra forma de tocino, y a pesar de odiar el maltrato hacia los animales, me siento como un mozo de pueblo a la caza de uno de esos. Siento que soy el elegido para agarrarlo del cuello y llevarlo al matadero.
Me imagino al padre de MAtías Prats, que deduzco que se llamaba igual él. Me lo imagino haciendo de labordeta, pero en época franquista. Me lo imagino yendo de pueblo en pueblo. Parando en Malón, para hacer un reportaje acerca de la caza del tocino. Me lo imagino retransmitiendo para toda españa este evento fantástico. No me pondría nervioso por su presencia. Menos aún por su voz grave y elegante. Me pondría nervioso por ti.
LLega el momento: Me revuelco por el barro tras él (el dichoso tocino, que en ralidad es mi vida). Es una lucha entre el animal y el más animal. Las otras mozas del pueblo no me importan, aunque sé que para el resto de muchachos, ésta es una forma de hacer el gallo ante ellas y ganárselas con suma facilidad después. Yo solo disfruto viendo cómo me miras desde el burladero. Corro por el barro y a cada resbalón, retozo de ilusión. No tengo tiempo para mirar alrededor. Si lo hago, se me clavan tus ojos. Me siento tentado, y entre el jaleo y el corazón que se me sale por la garganta, una de las veces que me pongo en pié después de una divertida caída, echo un vistazo a lo que me envuelve. Me encuentro con las gafas oscuras del Señor Prats, que tienen la mágica facultad de destacar entre el gentío. Hay mucho alboroto y me noto el barro en el pecho. La camisa me pesa por la tierra que lleva pegada, y el tocino es el único que parece regocijarse de la situación más que yo.
Y si bien sé que no te gusta esta analogía y que te encabezonarías en discutirla miles de días y de noches, yo, algo así, sólo lo haría por ti. Solo por ti, y gracias a ti, la vida cobra forma, así como sentido, y es facil saber que la puedes llegar a exprimir de arriba abajo.
Son tantas cosas ya, que cada vez todo se enreda más.
Yo no puedo presumir de mucho. Suelo temer los acercamientos de cualquier tipo. Las personas, yo entre ellas, amenudo decepcionan. Contigo, sin embargo, voy escribiendo una novela de altibajos que no sé si lleva a algun lado. Por nada del mundo dejaría de escribir, y me siento inchado y contento como una paloma por deberte tantos favores. Me gustaría devolvértelos poco a poco y con cuenta gotas. No excederme en mi generosidad, para que de este modo siempre vuelvas a pedir.
Pero nada es sencillo ¿verdad? No sé si soportaría que me enviaras postales desde lejos, más aún cuando ahora me dices que no bromee acerca de desaparecer juntos del mapa. Me impresiona tu actitud. Tan femenina como cambiante. Recta y curva. No puedo seguir con estos achaques. Se están convirtiendo en una droga perjudicial, a la que tampoco quiero renunciar.
Me escribes este mail tan bonito después de haberlo hecho tan mal contigo. Empieza a quedarnos poco tiempo, y yo me pongo a pensar en asuntos profesionales cuando cabe la posibilidad de que me escuches si te planteo levantar centros en mozambique o morirnos de malaria directamente.
Sigo sin saber absolutamente nada. Sólo que eres una piedra preciosa y especial.
Pensando en él y en quien lo escribió, obtienes los siguientes privilegios:
Los días pueden ser siempre claros, los billetes siempre serán gratuitos y los tatuajes indoloros. las quejas son juegos de niños y los caprichos son monumentos enormes en nombre del amor. las tiendas de campaña son palacetes árabes, y el amor se convierte en un chucho con ganas de lamerte entero. Es el chucho de Amor...
La vida, mi vida, cobra forma de tocino, y a pesar de odiar el maltrato hacia los animales, me siento como un mozo de pueblo a la caza de uno de esos. Siento que soy el elegido para agarrarlo del cuello y llevarlo al matadero.
Me imagino al padre de MAtías Prats, que deduzco que se llamaba igual él. Me lo imagino haciendo de labordeta, pero en época franquista. Me lo imagino yendo de pueblo en pueblo. Parando en Malón, para hacer un reportaje acerca de la caza del tocino. Me lo imagino retransmitiendo para toda españa este evento fantástico. No me pondría nervioso por su presencia. Menos aún por su voz grave y elegante. Me pondría nervioso por ti.
LLega el momento: Me revuelco por el barro tras él (el dichoso tocino, que en ralidad es mi vida). Es una lucha entre el animal y el más animal. Las otras mozas del pueblo no me importan, aunque sé que para el resto de muchachos, ésta es una forma de hacer el gallo ante ellas y ganárselas con suma facilidad después. Yo solo disfruto viendo cómo me miras desde el burladero. Corro por el barro y a cada resbalón, retozo de ilusión. No tengo tiempo para mirar alrededor. Si lo hago, se me clavan tus ojos. Me siento tentado, y entre el jaleo y el corazón que se me sale por la garganta, una de las veces que me pongo en pié después de una divertida caída, echo un vistazo a lo que me envuelve. Me encuentro con las gafas oscuras del Señor Prats, que tienen la mágica facultad de destacar entre el gentío. Hay mucho alboroto y me noto el barro en el pecho. La camisa me pesa por la tierra que lleva pegada, y el tocino es el único que parece regocijarse de la situación más que yo.
Y si bien sé que no te gusta esta analogía y que te encabezonarías en discutirla miles de días y de noches, yo, algo así, sólo lo haría por ti. Solo por ti, y gracias a ti, la vida cobra forma, así como sentido, y es facil saber que la puedes llegar a exprimir de arriba abajo.
Son tantas cosas ya, que cada vez todo se enreda más.
Yo no puedo presumir de mucho. Suelo temer los acercamientos de cualquier tipo. Las personas, yo entre ellas, amenudo decepcionan. Contigo, sin embargo, voy escribiendo una novela de altibajos que no sé si lleva a algun lado. Por nada del mundo dejaría de escribir, y me siento inchado y contento como una paloma por deberte tantos favores. Me gustaría devolvértelos poco a poco y con cuenta gotas. No excederme en mi generosidad, para que de este modo siempre vuelvas a pedir.
Pero nada es sencillo ¿verdad? No sé si soportaría que me enviaras postales desde lejos, más aún cuando ahora me dices que no bromee acerca de desaparecer juntos del mapa. Me impresiona tu actitud. Tan femenina como cambiante. Recta y curva. No puedo seguir con estos achaques. Se están convirtiendo en una droga perjudicial, a la que tampoco quiero renunciar.
Me escribes este mail tan bonito después de haberlo hecho tan mal contigo. Empieza a quedarnos poco tiempo, y yo me pongo a pensar en asuntos profesionales cuando cabe la posibilidad de que me escuches si te planteo levantar centros en mozambique o morirnos de malaria directamente.
Sigo sin saber absolutamente nada. Sólo que eres una piedra preciosa y especial.
Esquela 87: Soy todo un mierdas
De la manera en que viste y la forma de milagro espectacular de la que presume mientras baila a la orilla del río amén del transistor que suena... Son las doce de la mañana de cualquier domingo y podría estar metido en un coche de camino al lugar de las costilladas, podría quemarme el sol en la cara y tener todos mis asuntos profesionales atados. podría ser capaz de olvidar los cinco días de la semana en que se trabaja y quererla sólo a ella.
Bruce Springsteen bañaría con Thunder Road toda mi mañana y mis proyectos más immediatos cosnsistirían en encontrar el punto a las costillas del cordero o lograr dar con un buen all-i-oli.
Quizá porque estamos a las puertas de ocutubre, me pongo a pensar en la primavera. Es sabido que cuanto más lejos está algo de ti, más te gustaría conseguirlo, (por lo menos si es mínimamente agradable).
Mi vida, desde su perspectiva más dura se podría definir como la de un muchacho más asustado de perder lo que tiene, que ilusionado por ganar lo que no posee.
Bruce Springsteen bañaría con Thunder Road toda mi mañana y mis proyectos más immediatos cosnsistirían en encontrar el punto a las costillas del cordero o lograr dar con un buen all-i-oli.
Quizá porque estamos a las puertas de ocutubre, me pongo a pensar en la primavera. Es sabido que cuanto más lejos está algo de ti, más te gustaría conseguirlo, (por lo menos si es mínimamente agradable).
Mi vida, desde su perspectiva más dura se podría definir como la de un muchacho más asustado de perder lo que tiene, que ilusionado por ganar lo que no posee.
Wednesday, September 05, 2007
Lidia
Lidia
Stolen parts of my heart, bring them back
Please confirm
you found love so far away from me
Then i'll try to rebuild an argue to turn the present
Into my best gift
Ey lidia, still stoned by your eyes
You were to my,
like a snowflake trough the heat
Lidia
forget all this words
If you ever heard
Let them die
Among all the times i've watched you
Dreamed you
i just want,
you to have fun and thank you
For your eyes ('cause)
Ey lidia, still stoned by your eyes
They were to my,
like snowflakes trough the heat
Stolen parts of my heart, bring them back
Please confirm
you found love so far away from me
Then i'll try to rebuild an argue to turn the present
Into my best gift
Ey lidia, still stoned by your eyes
You were to my,
like a snowflake trough the heat
Lidia
forget all this words
If you ever heard
Let them die
Among all the times i've watched you
Dreamed you
i just want,
you to have fun and thank you
For your eyes ('cause)
Ey lidia, still stoned by your eyes
They were to my,
like snowflakes trough the heat
Esquela 86: Pin y Pon y los secre-recuerdos
Ayer, al dar de nuevo con los viejos recuerdos que por pendientes llevabas, se me revolvió plácidamente el estómago. Para mí, ya no eres quien eras. Hace tiempo que dejamos de gustarnos, pero sin embargo, hay cosas que no pueden cambiar nunca. Como la sonrisa que tienes. Sigue hablando igual. Sigue desatando el mismo flujo de alegría cada vez que emerge debajo de tus ojos. Y quien dice ojos, también puede hablar de rías, o de muelles tristes y lluviosos. De manos entumecidas, de cientos de nudos marineros que jamás ya, atinaré a descubrir. No te apures, no me importa.
Si hay algo que me puedo retraer, es la manera en que acabó nuestra historia: murió sin fuerza, no dió ningún bandazo, se hundió progresivamente en la indiferencia que caracteriza a dos personas muy contenidas pero que tienen demasiado de que hablarse.
Y decía que te vi, y cuando nos despedimos de nuevo tan fríamente, no tuve agallas de mirarte a los ojos. pero cuando el coche empezó a avanzar y tú continuaste a pié por la avenida, encontré el valor para sopesar tu espalda de soslayo. Aguanté y aguante hasta que la caprichosa perspectiva me trajo de nuevo tu cara.
En el momento que tú, fuganzmente, te decidiste a escrutar a través del cristal del vehículo (quizá para lanzar una póstuma, tierna, cálida y criminal sonrisa), me di cuenta de que no iba a soportarlo, y rápido, apunté de nuevo al frente, solo para evitarte a ti, y ante todo a tus labios. Y así condenamos nuestra historia, después de su revisión.
La dejamos igual que estaba.
Conociéndote sólo un poco, sé que quizá, por tu condición de mujer perteneciente a tierras de "recuerdo-anclaje", evocaste las muchas noches en que salimos y me comentabas a ciegas algunas pocas cosas acerca de mis rasgos o de nuestras situaciones. Hubo una vez una ventana en cuya repisa te recostaste. Allí me musitaste la primera cosa que recordé ayer al verte.
Qué más da. Dimos una oportunidad a nuestra relación por su buena conducta. Revisamos el caso, y decidimos que la condena permaneciera, que la indiferencia reinara y que el recuerdo nos anegara. Quizá por miedo a que al salir de nuevo a la calle, la acusada nos matara de amor.
Si hay algo que me puedo retraer, es la manera en que acabó nuestra historia: murió sin fuerza, no dió ningún bandazo, se hundió progresivamente en la indiferencia que caracteriza a dos personas muy contenidas pero que tienen demasiado de que hablarse.
Y decía que te vi, y cuando nos despedimos de nuevo tan fríamente, no tuve agallas de mirarte a los ojos. pero cuando el coche empezó a avanzar y tú continuaste a pié por la avenida, encontré el valor para sopesar tu espalda de soslayo. Aguanté y aguante hasta que la caprichosa perspectiva me trajo de nuevo tu cara.
En el momento que tú, fuganzmente, te decidiste a escrutar a través del cristal del vehículo (quizá para lanzar una póstuma, tierna, cálida y criminal sonrisa), me di cuenta de que no iba a soportarlo, y rápido, apunté de nuevo al frente, solo para evitarte a ti, y ante todo a tus labios. Y así condenamos nuestra historia, después de su revisión.
La dejamos igual que estaba.
Conociéndote sólo un poco, sé que quizá, por tu condición de mujer perteneciente a tierras de "recuerdo-anclaje", evocaste las muchas noches en que salimos y me comentabas a ciegas algunas pocas cosas acerca de mis rasgos o de nuestras situaciones. Hubo una vez una ventana en cuya repisa te recostaste. Allí me musitaste la primera cosa que recordé ayer al verte.
Qué más da. Dimos una oportunidad a nuestra relación por su buena conducta. Revisamos el caso, y decidimos que la condena permaneciera, que la indiferencia reinara y que el recuerdo nos anegara. Quizá por miedo a que al salir de nuevo a la calle, la acusada nos matara de amor.
Sunday, September 02, 2007
Ahora
Por mucho que me encabezone, los acontecimientos se desarrollan como en cualquier otra parte del mundo, y los experimento como cualquier otra persona que pueda estar en una situación parecida a la mía.
Ahora mismo, debe ser lógico que piense que es septiembre, y que la gente se dedica a retomar sus vidas. Pronto llegará octubre y con él, la obsesión de que es en ese mes cuando más inspiración puede uno agarrar.
Algunos izan las velas y otros las arrían. Septiembre es como el "click" que suena cuando te aseguras la mochila con esos agrarres de puntas de plástico que se encajan apretándolos entre sí. Septiembre es una transición para casi todos.
Yo no voy a viajar, no me voy a tomar un año sabático. Y a pesar de ello, no sé que va a ser de mí a corto plazo. Pero tengo más tiempo para querer, para tocar, para odiar y fastidiarme. tengo un poco más de tiempo para sentirme agente de mi vida. Tengo un poco más de tiempo para fijarme en japón, para leer, para tratar de comprender qué es lo que me frena a la hora de adquierir un pequeño cerdito que nunca se enguarre. Tengo tiempo para montarme muchas más historias en la cabeza después de intercambiar una mirada con una mujer, tengo mucho más tiempo para tratar de lograr que mis pedos sean alebosamente sonoros,y tengo tiempo para dedicarme a sentir más que escuchar la música. Dar rienda suelta a mi conciencia, sin que me pese el deber de tener que responder ante alguien que no soy yo y ante objetivos que siempre me fueron ajenos.
Ahora, si bien es más difícil, tengo que responderante mí. Más difícil, sí. Pero más gratificante.
Vaya, que sentirse auto-util en el marco social es guay.
Ahora mismo, debe ser lógico que piense que es septiembre, y que la gente se dedica a retomar sus vidas. Pronto llegará octubre y con él, la obsesión de que es en ese mes cuando más inspiración puede uno agarrar.
Algunos izan las velas y otros las arrían. Septiembre es como el "click" que suena cuando te aseguras la mochila con esos agrarres de puntas de plástico que se encajan apretándolos entre sí. Septiembre es una transición para casi todos.
Yo no voy a viajar, no me voy a tomar un año sabático. Y a pesar de ello, no sé que va a ser de mí a corto plazo. Pero tengo más tiempo para querer, para tocar, para odiar y fastidiarme. tengo un poco más de tiempo para sentirme agente de mi vida. Tengo un poco más de tiempo para fijarme en japón, para leer, para tratar de comprender qué es lo que me frena a la hora de adquierir un pequeño cerdito que nunca se enguarre. Tengo tiempo para montarme muchas más historias en la cabeza después de intercambiar una mirada con una mujer, tengo mucho más tiempo para tratar de lograr que mis pedos sean alebosamente sonoros,y tengo tiempo para dedicarme a sentir más que escuchar la música. Dar rienda suelta a mi conciencia, sin que me pese el deber de tener que responder ante alguien que no soy yo y ante objetivos que siempre me fueron ajenos.
Ahora, si bien es más difícil, tengo que responderante mí. Más difícil, sí. Pero más gratificante.
Vaya, que sentirse auto-util en el marco social es guay.
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