Era sencillo.
Yo, parecía ser el único gilipollas que no se daba cuenta de cómo funcionaba la cosa. Parecía ser el único que estaba acojonado por todo aquello.
La noticia, sólo la sabían unos cuantos. No sé quien había tenido la idea de difundirla de esa manera... el gobierno, supongo, siguiendo las directrices pautadas desde la ONU, quizá. Sea como fuere, fui el último en enterarme.
Al despertarme, de repente se me había revelado. No sabía en qué modo, pero ya lo sabía. El mismo día que todo iba a acabar. Me enteraba de que el mundo se iba a morir el mismo día que todo debía suceder.
Tampoco sabía la manera exacta en que íbamos a desaparecer... Pero me daba la sensación de que sería por falta de aire.
Allí estaba, tirado en la cama, y pensando " voy a morir, como el resto de la gente, y solo lo he sabido el mismo día en que va a pasar todo. Parecía ser que mis padres hacía ya varias semanas que sabían de qué iba todo aquello. Aun sin saber cómo, al despertarme, tenía en mí cabeza las indicaciones que me había dado mi madre. Era cómo si mas hubiera inyectado en la cabeza mientras dormía:
"Esta mañana has de coger el autocar 1028 hacia el aeropuerto. En el portaequipaje encontrarás un traje de piloto y un quit rápido para aprender a pilotar un helicóptero. Vigila que nadie te robe nada, porque no todos podrán hacer lo que tú vas a hacer. Muchos querrían tener la oportunidad de poder escapar en helicóptero. Volaréis hasta Andalucía. Cuida de tu hermano"
"Pero... escapar de qué, madre? dicen que vamos a morir vayamos donde vayamos.... vamos a morir... morir... ¿Vamos a morir, madre?"
"sí, pero allí igual aguantas vivo unas horas más "
No me lograba hacer a la idea. Todo aquello estaba pasando.
Aún seguía en la cama, sin acabar de comprender que todos íbamos a dejar de existir. Me resistía a creerlo. Entonces, se me ocurrió comprobar si funcionaba internet. No podía dejar de pensar porqué coño no me lo habían dicho antes.... ¿cuánto tiempo hacía que el gobierno debía saber que todos íbamos a morir? Sí, estaba claro que si no habían dicho nada antes, era para que la gente no se descontrolara y el pánico no cundiera.
pero ahora, esas horas, en que estaba tirado en la cama, estaban siendo las peores de mi vida. Quizá, si hubiera sabido con unas semanas de antelación aquello, al principio hubiera temido mi muerte, pero después habría tenido tiempo de mentalizarme, para mirarla cara a cara en el momento de nuestro encuentro recibirla con temple. No me apetecía morir consumido por el miedo y la angustia de alguien que está asumiendo de repente una debacle, pero eso era lo que me estaba pasando y lo que me iba a pasar.
Entré en internet y vi que ningún dominio funcionaba, ninguna página se abría. Eso hacía más evidente que todo aquello no era una broma. De repente, pensé en la noticia que había leído en el diario Qué, el día anterior "La nueva generacion es la primera que tiene posibilidades de morir antes que la anterior". pero ese artículo lo que venía a explicar, por lo menos de primeras, era que la mala alimentación acaba con la salud de los jóvenes de hoy en día. Eso es lo que venía a decir, pero viendo cómo estaban yendo las cosas, se me ocurrió pensar que quizá se trataba en realidad de un mensaje encriptado que anunciaba la tragedia.
Oh, odiaba tener que irme del mundo consumido por el miedo. Eso era lo que más me jodía. Morir con esa sensación metida en el cuerpo, calada en los huesos. Morirme sin tener tiempo de asumirlo. Sin tener tiempo de pensar en lo que había sido mi vida, sin poder mirar atrás, eso que tanto me gusta hacer. Me iba a morir como un cobarde, y cuanto más lo pensaba, más miedo tenía. ME daba cuenta de lo importante que es el momento de la muerte, lo importante que es saberlo encarar adecuadamente, con valentía. El último pensamiento que tienes en el mundo justo antes de dejar de existir, vale mucho más que todos los que hayas podido tener a lo largo de tu vida. Y yo sólo iba a tener en mi cuerpo angustia y dolor. Mierda, aquello estaba saliendo muy mal. La muerte estaba cerca de verdad. Cuanto más la real era, más cercana la sentía, más increíble era todo.
Mis padres lo habían sabido desde el primer momento. Y no me habían dicho nada. Ellos no iban a acompañarme a mí y a mi hermano a ese viaje. Ellos se iban a Pasar sus últimas horas de vida a Atenas. No sabía porqué. Pero se iban a atenas, en donde iban a morir también. No sabía porqué no íbamos a morir todos juntos. Esa era una de las cosas que más me dolía, pero también había otras: Estaba el hecho de que no iba a existir en unas horas, eso era lo realmente jodido.
De todos modos, me soprendía, recuerdo que me sorprendía mucho, la dignidad y la elegancia con la que mis padres se tomaban el momento final de sus vidas
No, no quería ceder ante aquella idea... debía ser todo una broma. No podía creerlo...de repente me vino a la cabeza también que nuestros clientes del trabajo, habían dejado de pasarnos encargos unos días antes. Parecía ser que los altos cargos de toda empresa mediana y grande también sabían que la humanidad iba a desaparecer. Era una evidencia más de que todo eso iba a pasar realmente. Que íbamos a morir.
Otra vez apareció en mi cabeza un pequeño flash de una situación acaecida el día anterior: En el telediario de la primera cadena, la presentadora homenajeaba a todos los presentadores y periodistas que habían pasado por el plató. Ella misma aparecía en la lista. Se braba a sí misma. Hablaba de todos aquellos que habían participado desde el nacimiento del noticiario hasta aquél mismo momento. De todos. Algunos ya habían muerto. No había motivo aparente para un homenaje así, recuerdo que pensé cuando lo ví. Ahora, sin embargo, lo entendía todo. LA presentadora también se mostraba digna, solemne, elegante. Me impactó cu actitud. En realidad, me daba la sensación de que yo era el único que se temía la llegada del momento. Era el único que temía su propia muerte. El hecho de ver que resto de la gente lo asumia de un modo tan noble, no mejoraba las cosas, al contrario, me hacía sentir más despreciable, más miserable y cobarde. Era una de las peores cosas que sentía, uno de los pirncipales causantes de mi dolor. Tenía la sensación de que no era digno ni de la muerte misma, queno estaba preparado. Y menos preparado me sentía al ver que el resto de gente sí parecia estarlo. me sentía solo. Todo el mundo era fuerte menos yo. Era horrible, doloroso, fatal.
Qué jodida angustia.
Lo peor de todo, es que en el fondo, sabía que todo aquello debía acabar sucediendo. Que el mundo se iba a morir. que iba a ser por nuestra culpa. Sí, era una especie de castigo. LA propia Tierra había decidido jugar su última carta a órdago. La propia Tierra estaba dispuesta a suicidarse para acabar con su enfermedad, la enfermedad que la trataba tan mal, la enfermedad que éramos nosotros.
Después, me he levantado de la cama y he ido directo al balcón. Debían ser las seis de la madrugada. Los coches corrían, la vida seguía igual. Parece que todo había sido un sueño. Sí. Ha sido otra vez un sueño, el segundo que tengo en que sueño que me voy a morir junto al resto de la humanidad. Este toda´vía más intenso que el primero.
Pero esto me incomoda mucho. Creo que realmente un día todo se va a acabar para nosotros. Y nos lo habremos merecido.
Friday, February 29, 2008
Sunday, February 24, 2008
Aún II
Aún sueña, aún sueña.
Se lleva consigo lo mejor de lo vivido. Lanza aún pensamientos jodidos. No reniega de su pasado, ni tampoco de los afilados probables.
Aún no he muerto, aún no he muerto, aunque ahora parezca un cadáver en vida. Aún no se han llevado hasta la última gota de mis pequeñas cosas. Cosas que soy yo y me hacen, me forman. Queda un buen rato de vida por delante, no te pienses que me he dormido sin más. Tengo el compás del buen caminante aún guardado en mis pies, soy capaz de enfilar senderos no alquitranados, veredas que no aparecen en las cartas esféricas convenidas desde lo alto de mesas de roble. Aún hay tiempo para guardarse una última carta, un pequeño recoveco en donde todavía no me han inundado de indiferencia, todavía hay una superficie de mi alma que no han esterilizado.
Es por esto mismo que sigo escribiendo, por esto mismo que aún canto, y que a veces, mientras vuelvo del trabajo, se me escapa una sonrisa extraña. Aún espero algunas sorpresas que no sé en que forma vendrán. No soy inmune a la ternura todavía, ni a las diminutas humanidades, que por ser diminutas, son humanidades. Aún hoy no descarto nada ni a nadie, aún hoy no me atrevo a calificar de negro y de blanco, aún no sé qué es realmente sentir calor, ni sentir frío. Todavía dudo y me siento descolocado, sigo premisas cambiantes para desarrollar mis opiniones. Aún no me ha carcomido el orgullo ni el honor, aún no siento rencor, y no me da miedo rectificar ni pedir perdón. Todavía siento que hay pequeños tesoros escondidos por el mundo, personas sin segundas intenciones, que saben valorar las palabras cuando hay que valorarlas, que saben bromear cuando se ha de bromear, que saben escuchar siempre.
Aún, aún creo que si alguien levanta la mano y se pone a bailar en medio de la calle, hay otros que en vez de quedarse azorados, se van a sumar.
Se lleva consigo lo mejor de lo vivido. Lanza aún pensamientos jodidos. No reniega de su pasado, ni tampoco de los afilados probables.
Aún no he muerto, aún no he muerto, aunque ahora parezca un cadáver en vida. Aún no se han llevado hasta la última gota de mis pequeñas cosas. Cosas que soy yo y me hacen, me forman. Queda un buen rato de vida por delante, no te pienses que me he dormido sin más. Tengo el compás del buen caminante aún guardado en mis pies, soy capaz de enfilar senderos no alquitranados, veredas que no aparecen en las cartas esféricas convenidas desde lo alto de mesas de roble. Aún hay tiempo para guardarse una última carta, un pequeño recoveco en donde todavía no me han inundado de indiferencia, todavía hay una superficie de mi alma que no han esterilizado.
Es por esto mismo que sigo escribiendo, por esto mismo que aún canto, y que a veces, mientras vuelvo del trabajo, se me escapa una sonrisa extraña. Aún espero algunas sorpresas que no sé en que forma vendrán. No soy inmune a la ternura todavía, ni a las diminutas humanidades, que por ser diminutas, son humanidades. Aún hoy no descarto nada ni a nadie, aún hoy no me atrevo a calificar de negro y de blanco, aún no sé qué es realmente sentir calor, ni sentir frío. Todavía dudo y me siento descolocado, sigo premisas cambiantes para desarrollar mis opiniones. Aún no me ha carcomido el orgullo ni el honor, aún no siento rencor, y no me da miedo rectificar ni pedir perdón. Todavía siento que hay pequeños tesoros escondidos por el mundo, personas sin segundas intenciones, que saben valorar las palabras cuando hay que valorarlas, que saben bromear cuando se ha de bromear, que saben escuchar siempre.
Aún, aún creo que si alguien levanta la mano y se pone a bailar en medio de la calle, hay otros que en vez de quedarse azorados, se van a sumar.
Tuesday, February 19, 2008
El amor explosiona en el vientre de una madre.
y a parte de eso, no hay mucha historia.
Los cigarros son caros,
La gasolina es más cara aún
Ambas cosas matan, en exceso
La cicaína ayuda acombatir la soledad
Lo rústico produce confort
Según qué neveras antiguas producen un rumor regular y no por ello poco intenso
Por ende, los vasos de cristal con´un número en el culo y las jarras de plástico blanco, se asocias con los comedores infantiles
La fuerza está a veces en la cabeza
Ser malo mola
¿Un pensamiento? tener a la infanta helena delante y rociarle la cara con ketchup.
El billar te hace hombre (independientemente de tu sexo original)
Las luces, cuantas más ves, más de noche es
La perdición puede tener sentido
Todos en el colegio se creían genios
De ilusiones no se vive, y una mierda
Entra el bajo
Garajear hasta vomitar
El pincho sigue en o'conelly
Cuanto más al sur, más pesado
La ingenuidad se paga cara, pero no tan cara como debiera
Las botellas abiertas... y no precisamente por su cuello...
por enmedio va bien...
Tirado y solo
Tirado y solo
Tirado y solo
y a parte de eso, no hay mucha historia.
Los cigarros son caros,
La gasolina es más cara aún
Ambas cosas matan, en exceso
La cicaína ayuda acombatir la soledad
Lo rústico produce confort
Según qué neveras antiguas producen un rumor regular y no por ello poco intenso
Por ende, los vasos de cristal con´un número en el culo y las jarras de plástico blanco, se asocias con los comedores infantiles
La fuerza está a veces en la cabeza
Ser malo mola
¿Un pensamiento? tener a la infanta helena delante y rociarle la cara con ketchup.
El billar te hace hombre (independientemente de tu sexo original)
Las luces, cuantas más ves, más de noche es
La perdición puede tener sentido
Todos en el colegio se creían genios
De ilusiones no se vive, y una mierda
Entra el bajo
Garajear hasta vomitar
El pincho sigue en o'conelly
Cuanto más al sur, más pesado
La ingenuidad se paga cara, pero no tan cara como debiera
Las botellas abiertas... y no precisamente por su cuello...
por enmedio va bien...
Tirado y solo
Tirado y solo
Tirado y solo
Friday, February 15, 2008
Esquela 140: Drunk again/borratxo novament
¿Y si la vida fuera un puto rock?
¿Y si quien lo llevara mejor, lo llevara todo en forma de alcohol en vena?
¿Y si los tontos fueran los sobrios, y los listos los ebrios?
¿Y si creerte especial fuera lo raro y creerte normal fuera lo habitual?
Por desgracia creo que no pasa nada de eso.
¿Precisamente lo anhelo porque no lo tengo, no?, porque no tengo ninguna de esas convicciones socavadas en el corazón.
Ojalá me pudiera pasar la vida ahogandome en el agua y con la cabeza pegada en la arena de la playa. Ojalá el sol pegando en la espalda fuera una bonita perdición para mi alma. Ojalá me pudiera empachar de viento y de marea, y no tuviera ninguún tiempo para penbsar en nada más.
DE un día a otro me puede cambiar el metabolismo. me puedo convertir en una foca. Al convertirme en uan foca, puedo comenzar a cambiar y tener más morro con las mujeres. Me veré obligadoa ello, en realidad, siempre que lo quer quiera es triunfar con ellas. Porque ellas, no se van a fijar en un gordo seboso de por sí.
Entonces, diré a los jóvenes que yo crea que me adoran, que precisamente empecé a ligar cuando me engrosé. PEro esa no ser´más que una lívida explicación que hará las veces de ungüento- pomada que pretenderá alviviar mi alma. Todos sabemos que cuanto más te rasques, más te va a picar. Pues eso es lo que me va a pasar. Que seré gordo y trataré de creer que siendo gordo todo me va mejor.
LO únicop que habrá pasado en realidad es que me habré tenido que enfrentar de cara a la crudeza de la vida. Tendré que haber luchado mucho por lo que otros tipos de cuerpo atlético no habrán luchado nada.
Pero no por ello, tengo que ser hipócrita y tratar de dar a entender que ahora que soy gordo la vida me va bien y soy fuerte.- Y una mierda!... todos sabemos que yo siendo ahora gordo, desearía siempre, estaría condenado a ansiar en definitiva, mi cuerpo atlético original.
Así que no hagamamos, no creemos, más moral de la que pertoca. Porque quien se pasa de mora, es igual de amoral que el que se queda corto.
Entonces, si llego a ser un gordo, aprenderé cosas que no aprendiere siendo atlético, sí. Pero creedme, no las habrñe aprendido por gusto. Tampoco pienso regodearme hipócritamente de lo seboso que estoy ni de las buenas cosas que me ha conllevado ser un ser mugirento.
Nadie se lo debería tomar así.
¿Y si quien lo llevara mejor, lo llevara todo en forma de alcohol en vena?
¿Y si los tontos fueran los sobrios, y los listos los ebrios?
¿Y si creerte especial fuera lo raro y creerte normal fuera lo habitual?
Por desgracia creo que no pasa nada de eso.
¿Precisamente lo anhelo porque no lo tengo, no?, porque no tengo ninguna de esas convicciones socavadas en el corazón.
Ojalá me pudiera pasar la vida ahogandome en el agua y con la cabeza pegada en la arena de la playa. Ojalá el sol pegando en la espalda fuera una bonita perdición para mi alma. Ojalá me pudiera empachar de viento y de marea, y no tuviera ninguún tiempo para penbsar en nada más.
DE un día a otro me puede cambiar el metabolismo. me puedo convertir en una foca. Al convertirme en uan foca, puedo comenzar a cambiar y tener más morro con las mujeres. Me veré obligadoa ello, en realidad, siempre que lo quer quiera es triunfar con ellas. Porque ellas, no se van a fijar en un gordo seboso de por sí.
Entonces, diré a los jóvenes que yo crea que me adoran, que precisamente empecé a ligar cuando me engrosé. PEro esa no ser´más que una lívida explicación que hará las veces de ungüento- pomada que pretenderá alviviar mi alma. Todos sabemos que cuanto más te rasques, más te va a picar. Pues eso es lo que me va a pasar. Que seré gordo y trataré de creer que siendo gordo todo me va mejor.
LO únicop que habrá pasado en realidad es que me habré tenido que enfrentar de cara a la crudeza de la vida. Tendré que haber luchado mucho por lo que otros tipos de cuerpo atlético no habrán luchado nada.
Pero no por ello, tengo que ser hipócrita y tratar de dar a entender que ahora que soy gordo la vida me va bien y soy fuerte.- Y una mierda!... todos sabemos que yo siendo ahora gordo, desearía siempre, estaría condenado a ansiar en definitiva, mi cuerpo atlético original.
Así que no hagamamos, no creemos, más moral de la que pertoca. Porque quien se pasa de mora, es igual de amoral que el que se queda corto.
Entonces, si llego a ser un gordo, aprenderé cosas que no aprendiere siendo atlético, sí. Pero creedme, no las habrñe aprendido por gusto. Tampoco pienso regodearme hipócritamente de lo seboso que estoy ni de las buenas cosas que me ha conllevado ser un ser mugirento.
Nadie se lo debería tomar así.
Tuesday, February 12, 2008
Esquela 139: Olvida las implicaciones, anda. Sólo somos amigos
El sentido en el que funcionan las cosas no tiene porqué ser el sentido de las agujas del reloj. Las plegarias que lanzamos, las lanzamos precisamente porque en realidad desconocemos si llegarán a su destinatario. Si los códigos fueran decodificables por todo el mundo, ya no serían códigos.
En el paso entre lo que se cree y lo que se sabe que es dificil, o muy improbable que ocurra, es donde quizá se esconde el peso del alma, aquél del que algunos ya han hablado.
En el margen entre el ser y el creer, en la laguna muerta, en lo que los abogados definirían como "vacío legal". Allí es donde está la esencia, en el puente justo, en el roce preciso, entre lo ya indivisible de dos partículas.
Las cosas van cambiando, las costilladas van sucediendo, y los amigos son lo único que va quedando, junto con la música. Incluso las huellas se borran. El momento de felicidad que siento es terriblemente intenso, y temo que se escape para dejanrme hundido de nuevo en la mierda. Ley de vida. Pero bueno, hoy en día, hablar de ley de vida es como decir que todo el monte es orégano.
Porque la vida para unos, no tiene nada que ver con lo que para otros. Aguirre y Gallardón, sin ir más lejos, distan en el punto de vista con que abordan tan banalmente usada expresión.
Gallardón es un buen hombre. Aguirre cree en sus convicciones. Cree en la imposición como medio válido. Y al final, la derecha acaba creyendo menos que la izquierda en la individualidad de las personas. La acaba temiendo, más bien. Pero eso es otro tema.
En el paso entre lo que se cree y lo que se sabe que es dificil, o muy improbable que ocurra, es donde quizá se esconde el peso del alma, aquél del que algunos ya han hablado.
En el margen entre el ser y el creer, en la laguna muerta, en lo que los abogados definirían como "vacío legal". Allí es donde está la esencia, en el puente justo, en el roce preciso, entre lo ya indivisible de dos partículas.
Las cosas van cambiando, las costilladas van sucediendo, y los amigos son lo único que va quedando, junto con la música. Incluso las huellas se borran. El momento de felicidad que siento es terriblemente intenso, y temo que se escape para dejanrme hundido de nuevo en la mierda. Ley de vida. Pero bueno, hoy en día, hablar de ley de vida es como decir que todo el monte es orégano.
Porque la vida para unos, no tiene nada que ver con lo que para otros. Aguirre y Gallardón, sin ir más lejos, distan en el punto de vista con que abordan tan banalmente usada expresión.
Gallardón es un buen hombre. Aguirre cree en sus convicciones. Cree en la imposición como medio válido. Y al final, la derecha acaba creyendo menos que la izquierda en la individualidad de las personas. La acaba temiendo, más bien. Pero eso es otro tema.
Thursday, February 07, 2008
Esquela 138: Antes de Ponerme con el puto CAD
Estoy que me muero. Reventadísimo, vaya. Estoy que se me va la vida por los ojos. Soy capaz de visualizar los cientos de vasos sanguíneos que se reparten por el globo ocular. Noto que se me sale la cara por la cara, o que si no, se me sale por la boca. Estoy hecho caldo y hay un montón de cosas del curro por hacer todavía.
Tengo tres opciones: la opción A y la opcion B1 y la B2.
Opción A: Venirme abajo, pasarlo mal mientras experimento el dolor de la angustia en mi estómago. Decirme que nunca ya voy a ser el que antes era, que me no sé qué coño hago aquí, metido en este negocio, que cuando esto se acabe no me habrá servido de nada, y que me sentiré como un tonto que ha desperdiciado su tiempo. Dejarme seducir por el miedo, por la desubicación, por la pretensión de incomprensión, por el derrotismo, por el victimismo, cautivarme por la abrumación que yo mismo me causo con estos pensamientos. Acabar diciéndome que nada tiene sentido, y que si lo tiene, vaya tomadura de pelo más puta que me han cascado. Vaya borma fea y sucia que es la vida.
Opción B1: Pensar en la mujer en que más me apetezca pensar, desarrollar distintas situaciones hipotéticas con mi imaginación y acabar saltando sin darme cuenta, de esta sensación de cansancio y estrés que ahora me invade, a otra basada en improbabilidades amorosas que cuajarán en una frustración sentimental, pero frustración al fin y al cabo.
Opción B2: Venerar el verano y por ende el mar. Darme al calor, a los pensamientos eróticos que aparecen en cualquier esquina de julio, al rumor de las olas y a la gratitud de los cielos despejados. Allí en donde no hay absolutamente nada más que agua y aire, mis pensamientos patinan sin toparse con ningún obstaculo. Mi sangre se oxigena y mi cerebro se refrigera. La puta mierda que llevo dentro tiene mucho lugar para esparcirse. Es el único pensamiento que no crea adicción ni provoca resaca. El mar y el cielo son la única cosa limpia que me queda.
Bien, pues ya está. Ya he pensado un rato en el mar y en las chanclas, y en follar, y en la amabilidad de los vendedores de helados ambulantes y el talento de las masajistas asiáticas que esporádicamente pululan por las atestadas costas de Calafell.
HA sido genial, ahora toca volver a trabajar, pero antes, antes me quiero cagar de nuevo ne los putos medios de comunicacion madrileños. Fijate tú, lo que voy a hacer un día de estos:
Voy a ir as un entrenamiento de la selección española, y voy a portar una pancarta enorme en donde se pueda leer "no vengo a ver un entrenamiento de "la roja", jamás lo haría, solo vengo a ver a un heroe, un tipo con carácter que aguanta el borchorno de la capital, vengo a venerar a Luís Aragones" Y esque creo que no hay tipos más fuertes en el panorama público de este país de pandereta. Poca gente en el mundo aguanta ese aluvión de críticas y sigue sin convocar al simbolo de los visionarios más rancios, que no es otro que el propio Raúl González.
La selección sigue recuperando crédito, y los gilipollas de los periodistas madrileños siguen cebandose con "el sabio". Ahora dicen que vale, que ganamos los partidos, pero que jugamos fatal. Y lo dicen con saña, con ganas de provocar reacciones en el seno de la federación, con la intención en definitiva de desestabilizar a aragones en su cargo de seleccionador nacional.... Pero con el Madrid no hacen eso eh? Juega igual de mal o peor, y no reaccionan así eh? Hijos de puta, hipócritas. Qué pena me da la vida a veces por culpa de esta gente. Cómo me decepciona aún la especie humana. Cuando creo que hemos tocado fondo moral y éticamente, ahí aparecen los periodistas madrileños, para recordarme de que aún podemos oler más a mierda, que aún podemos ser más rastreros, y que en definitiva, es un "logro" que el mundo esté como está.
Vaya puñado de estúpidos. Fomentan valores que aceleran el proceso de destrucción del planeta tierra.
A ver si nos damos cuenta, joder.
Pues eso, que es hora de trabajar y que yo soy catalanista, pero que me interesa la antropología.
Tengo tres opciones: la opción A y la opcion B1 y la B2.
Opción A: Venirme abajo, pasarlo mal mientras experimento el dolor de la angustia en mi estómago. Decirme que nunca ya voy a ser el que antes era, que me no sé qué coño hago aquí, metido en este negocio, que cuando esto se acabe no me habrá servido de nada, y que me sentiré como un tonto que ha desperdiciado su tiempo. Dejarme seducir por el miedo, por la desubicación, por la pretensión de incomprensión, por el derrotismo, por el victimismo, cautivarme por la abrumación que yo mismo me causo con estos pensamientos. Acabar diciéndome que nada tiene sentido, y que si lo tiene, vaya tomadura de pelo más puta que me han cascado. Vaya borma fea y sucia que es la vida.
Opción B1: Pensar en la mujer en que más me apetezca pensar, desarrollar distintas situaciones hipotéticas con mi imaginación y acabar saltando sin darme cuenta, de esta sensación de cansancio y estrés que ahora me invade, a otra basada en improbabilidades amorosas que cuajarán en una frustración sentimental, pero frustración al fin y al cabo.
Opción B2: Venerar el verano y por ende el mar. Darme al calor, a los pensamientos eróticos que aparecen en cualquier esquina de julio, al rumor de las olas y a la gratitud de los cielos despejados. Allí en donde no hay absolutamente nada más que agua y aire, mis pensamientos patinan sin toparse con ningún obstaculo. Mi sangre se oxigena y mi cerebro se refrigera. La puta mierda que llevo dentro tiene mucho lugar para esparcirse. Es el único pensamiento que no crea adicción ni provoca resaca. El mar y el cielo son la única cosa limpia que me queda.
Bien, pues ya está. Ya he pensado un rato en el mar y en las chanclas, y en follar, y en la amabilidad de los vendedores de helados ambulantes y el talento de las masajistas asiáticas que esporádicamente pululan por las atestadas costas de Calafell.
HA sido genial, ahora toca volver a trabajar, pero antes, antes me quiero cagar de nuevo ne los putos medios de comunicacion madrileños. Fijate tú, lo que voy a hacer un día de estos:
Voy a ir as un entrenamiento de la selección española, y voy a portar una pancarta enorme en donde se pueda leer "no vengo a ver un entrenamiento de "la roja", jamás lo haría, solo vengo a ver a un heroe, un tipo con carácter que aguanta el borchorno de la capital, vengo a venerar a Luís Aragones" Y esque creo que no hay tipos más fuertes en el panorama público de este país de pandereta. Poca gente en el mundo aguanta ese aluvión de críticas y sigue sin convocar al simbolo de los visionarios más rancios, que no es otro que el propio Raúl González.
La selección sigue recuperando crédito, y los gilipollas de los periodistas madrileños siguen cebandose con "el sabio". Ahora dicen que vale, que ganamos los partidos, pero que jugamos fatal. Y lo dicen con saña, con ganas de provocar reacciones en el seno de la federación, con la intención en definitiva de desestabilizar a aragones en su cargo de seleccionador nacional.... Pero con el Madrid no hacen eso eh? Juega igual de mal o peor, y no reaccionan así eh? Hijos de puta, hipócritas. Qué pena me da la vida a veces por culpa de esta gente. Cómo me decepciona aún la especie humana. Cuando creo que hemos tocado fondo moral y éticamente, ahí aparecen los periodistas madrileños, para recordarme de que aún podemos oler más a mierda, que aún podemos ser más rastreros, y que en definitiva, es un "logro" que el mundo esté como está.
Vaya puñado de estúpidos. Fomentan valores que aceleran el proceso de destrucción del planeta tierra.
A ver si nos damos cuenta, joder.
Pues eso, que es hora de trabajar y que yo soy catalanista, pero que me interesa la antropología.
Tuesday, February 05, 2008
Esquela 137: Todo es lo mismo
Tótems emergentes, paralelismos entre formas fálicas y tabiques de conglomerado. Idéntica solemnidad y misma sensibilidad. llego a casa, me despojo de la americana y la arrojo sobre la misma moqueta, me desabrocho la camisa y entre las finas láminas de metal de mi moderna cortina, observo cómo cae el sol. Imagino que ojalá tuviera el suficiente dinero para comprar tan gran backlight. Perforo mi mente con una broca del 18, capaz de llegar hasta las intimidades de la tarima de melamina que pisas y que pisamos. Allí en donde tú vas a firmar, lo sabes, allí en donde vas a firmar cientos de contratos.
Tú no lo habrás pensado, pero estás en mi reino efímero, tan efimero que es casi eterno. El arte por amor, y el amor por dinero, la creatividad al orden del mercado inmobiliario, y el mercado inmobiliario vestido de dama de noche, o el mundo de la empresa representado en stands. Qué más da, si todo acaba siendo lo mismo.
Yo sólo quise que me quisieras, y de tanto quererlo, acabé siendo inmune a la sensibilidad de la vida. Y es que la sensibilidad no es más que una farsa que no permite bucear hasta el fondo de nuestra alma, en donde, cómo no, al final, acabas dando con todo, y es que todo es lo mismo, el secreto es ese.
Los paralelismos son únicamente la herramienta para una mente que cabalga cual caballo desbocado por la pradera del misterio y la angustia. Yo no soy el más listo, ya lo sé. Pero sí que visto cuidadosamente todas mis historias de lo mismo, las engalano con la misma prenda, porqué todo es lo mismo. Sólo es cuestión de sentirlo y admitir que la meta es llegar, y que lo que no importa es el camino. Lo que importa es moverse y cercenar las dudas. En el mundo del pensamiento nada esta prohibido, y si te lo prohibes, ya no llegas al agua, no llegas ni al agua ni al sol, ni a esta ventana por donde miro, ni a este apartamento californiano, ni al corazón de la gran ciudad, ni al de una sola persona, porque todo es lo mismo. El amor y el dinero, la pasión por la vida y la atracción por la muerte.
A partir de ahí, elige que forma le quieres dar a lo que crees que ves. Porque todo es lo mismo, pero a veces nos apetece ver más unas cosas que otras.
Tú no lo habrás pensado, pero estás en mi reino efímero, tan efimero que es casi eterno. El arte por amor, y el amor por dinero, la creatividad al orden del mercado inmobiliario, y el mercado inmobiliario vestido de dama de noche, o el mundo de la empresa representado en stands. Qué más da, si todo acaba siendo lo mismo.
Yo sólo quise que me quisieras, y de tanto quererlo, acabé siendo inmune a la sensibilidad de la vida. Y es que la sensibilidad no es más que una farsa que no permite bucear hasta el fondo de nuestra alma, en donde, cómo no, al final, acabas dando con todo, y es que todo es lo mismo, el secreto es ese.
Los paralelismos son únicamente la herramienta para una mente que cabalga cual caballo desbocado por la pradera del misterio y la angustia. Yo no soy el más listo, ya lo sé. Pero sí que visto cuidadosamente todas mis historias de lo mismo, las engalano con la misma prenda, porqué todo es lo mismo. Sólo es cuestión de sentirlo y admitir que la meta es llegar, y que lo que no importa es el camino. Lo que importa es moverse y cercenar las dudas. En el mundo del pensamiento nada esta prohibido, y si te lo prohibes, ya no llegas al agua, no llegas ni al agua ni al sol, ni a esta ventana por donde miro, ni a este apartamento californiano, ni al corazón de la gran ciudad, ni al de una sola persona, porque todo es lo mismo. El amor y el dinero, la pasión por la vida y la atracción por la muerte.
A partir de ahí, elige que forma le quieres dar a lo que crees que ves. Porque todo es lo mismo, pero a veces nos apetece ver más unas cosas que otras.
Tuesday, January 29, 2008
Esquela 136: De camino a Santropez
Sinceramente, echo mucho de menos las bandas que adornaban mis veranos en el pueblo con sus melodías facilonas y con sus ritmos bailones. Sinceramente, echo de menos las muchas carreteras de tierra que debieron haber tiempo atrás, cuando la gente se desplazaba con carros y las fiestas consistían en la reunión por corros en las plazas. Echo de menos que bajo mis pies se reescriba el pasado, o que enfrente mío crezca la hierba de antaño, hecho de menos el auténtico peinado a ralla, los chalequitos de lino a juego con el pantalón, o incluso los zapatos de charol.
Si bien es cierto que no puedo renunciar a este equipo de estéreo que tengo delante de mi. Así que he pensado que voy a hacer un experimento, que consiste en llevarte conmigo a todas partes. Porque contigo, vaya donde vaya, siempre es la primera vez, siempre es una época distinta, o siempre hay otra cosa de qué hablar.
Mira, mi cuerpo se mueve solo, entre la heladería y la biblioteca, te lanzo como una peonza al centro de la carretera, y entonces, decimos que extrañamos los días que nunca conocimos, pero poco nos importa, porque nosotros creamos nuestro propio momento y escribimos nuestra propia historia. Con eso, hay más que suficiente:
Agarramos un poquito de la charanga callejera de John, un pedacito del engalanado gimnasio del West Institute, un montoncillo de la inocencia femenina de los barrios residenciales del Newjersey de los '60, unos pocos vinilos de Billy Holiday, una noche en vela de cualquier bochornoso verano del sur, y lo bañamos todo con nuestro encantador toque especial: la aurora boreal de Islandia.
¡Es tan empalagoso como las galletas de la tía Jane, pero es nuestro!
Así
Si bien es cierto que no puedo renunciar a este equipo de estéreo que tengo delante de mi. Así que he pensado que voy a hacer un experimento, que consiste en llevarte conmigo a todas partes. Porque contigo, vaya donde vaya, siempre es la primera vez, siempre es una época distinta, o siempre hay otra cosa de qué hablar.
Mira, mi cuerpo se mueve solo, entre la heladería y la biblioteca, te lanzo como una peonza al centro de la carretera, y entonces, decimos que extrañamos los días que nunca conocimos, pero poco nos importa, porque nosotros creamos nuestro propio momento y escribimos nuestra propia historia. Con eso, hay más que suficiente:
Agarramos un poquito de la charanga callejera de John, un pedacito del engalanado gimnasio del West Institute, un montoncillo de la inocencia femenina de los barrios residenciales del Newjersey de los '60, unos pocos vinilos de Billy Holiday, una noche en vela de cualquier bochornoso verano del sur, y lo bañamos todo con nuestro encantador toque especial: la aurora boreal de Islandia.
¡Es tan empalagoso como las galletas de la tía Jane, pero es nuestro!
Así
Sunday, January 20, 2008
Esquela 135: La perla robada
Entre las imponentes torres de Talentos, encuentras una corriente oscura, un copia prácticamente sublime, una imprenta de placer sobre el cuerpo tuyo... el secreto, en definitiva, llamado "perdición".
Nunca aceptes un pañuelo con las yemas de los dedos de un extraño marcadas en él. Forman una figura parabólica que espera ser nombrada para volverse así la propia cara de Simplicidad.
Ellos han abandonado la perla que robaron tiempo atrás. Es el error más común, y no por ello, el menos grave.
Ahora, suelen enviarse señales ultramarinas en código morse que persuaden a las criaturas mágicas que vagan por las oscuras profundidades con el fin de despertarme de mi abrumador y excitante letargo. Me quieren llevar a la cara sencilla de la vida, y noto el punzón oscuro de la existencia, y la pagana estrella en la piel, noto la pagana estrella en la piel, noto la pagana estrella en la piel.
Y al final elijo el camino marcado.
Nunca aceptes un pañuelo con las yemas de los dedos de un extraño marcadas en él. Forman una figura parabólica que espera ser nombrada para volverse así la propia cara de Simplicidad.
Ellos han abandonado la perla que robaron tiempo atrás. Es el error más común, y no por ello, el menos grave.
Ahora, suelen enviarse señales ultramarinas en código morse que persuaden a las criaturas mágicas que vagan por las oscuras profundidades con el fin de despertarme de mi abrumador y excitante letargo. Me quieren llevar a la cara sencilla de la vida, y noto el punzón oscuro de la existencia, y la pagana estrella en la piel, noto la pagana estrella en la piel, noto la pagana estrella en la piel.
Y al final elijo el camino marcado.
Sunday, January 13, 2008
Esquela 134: Límites (o espejismos)
Si dices que vaya, yo voy corriendo. Como un alivio momentáneo, de esos que sabes que no va a durar. Me voy a hacer moderno. No moderno en el sentido que los "modernos" entienden la palabra moderno. Para mí, moderno, es correr a toda velocidad, sin mirar lo que vas dejando atrás, sabiendo que si te detienes, el dolor te va a alcanzar. Moderno, es saber que cuanto más trecho llevas recorrido, peor es parar, a pesar de que cada vez te puede más el cansancio. El cuerpo humano está aquí para ser reventado.
No me apetece demasiado interactuar con el grueso de la capa social. Con los míos tengo suficiente.
Tengo muchos cientos de billetes que gastar, tengo muchos yates que ver, yates en los que entrar, degustar su lujo. el olor de madera de roble recién barnizada, el crujir que se le permite a un barco de lujo, solo para agasajar a sus adinerados tripulantes inexpertos en el arte de interpretar cartas esféricas. Sí, voy a ser uno de esos. Seré feliz en solitario, compartiendo mis sonrisas con mis espejos y con la música que me llevaré mar adentro.
Aún hoy sigo viendo todo igual de borroso que ayer (cuando dejé colgadas todas las cosas que me gritaban que merecían la pena). ¡Esque este mundo no para de agobiar! Tantas emociones en tan poco tiempo, tantas ilusiones, tanto dolor, tanto remordimiento, tantas decisiones que tomar sin el tiempo suficiente de regocijarte en tu propia desorientación.
Es por eso que he ganado todo este dinero y he renunciado a aquellos que me han tildado de avaricioso. Yo solo era ambicioso. Y ahora, me meto en el mar yo, junto con aquellos que me han seguido... vaya, no hay nadie que me haya seguido. frente a los ojos de mis queridos, habré muerto solo, frente a los míos (mis ojos) habré muerto empachado de vida y amor.
Lo único que hace falta es dinero.
Dinero para comprarte un yate y morirte tranquilo y como dios manda.
Que aquí estamos para morir, joder. Que la vida es como un trampolín hacia el gran salto final.
No me apetece demasiado interactuar con el grueso de la capa social. Con los míos tengo suficiente.
Tengo muchos cientos de billetes que gastar, tengo muchos yates que ver, yates en los que entrar, degustar su lujo. el olor de madera de roble recién barnizada, el crujir que se le permite a un barco de lujo, solo para agasajar a sus adinerados tripulantes inexpertos en el arte de interpretar cartas esféricas. Sí, voy a ser uno de esos. Seré feliz en solitario, compartiendo mis sonrisas con mis espejos y con la música que me llevaré mar adentro.
Aún hoy sigo viendo todo igual de borroso que ayer (cuando dejé colgadas todas las cosas que me gritaban que merecían la pena). ¡Esque este mundo no para de agobiar! Tantas emociones en tan poco tiempo, tantas ilusiones, tanto dolor, tanto remordimiento, tantas decisiones que tomar sin el tiempo suficiente de regocijarte en tu propia desorientación.
Es por eso que he ganado todo este dinero y he renunciado a aquellos que me han tildado de avaricioso. Yo solo era ambicioso. Y ahora, me meto en el mar yo, junto con aquellos que me han seguido... vaya, no hay nadie que me haya seguido. frente a los ojos de mis queridos, habré muerto solo, frente a los míos (mis ojos) habré muerto empachado de vida y amor.
Lo único que hace falta es dinero.
Dinero para comprarte un yate y morirte tranquilo y como dios manda.
Que aquí estamos para morir, joder. Que la vida es como un trampolín hacia el gran salto final.
Tuesday, January 08, 2008
Esquela 134: más mierda
A veces, como un perro cuando agacha la cabeza y pronto mira hacia otro lugar, me siento incomprendido. Jugar a parecer honesto mientras bromeas, o buscar la razón de porqué anhelas lo que anhelas, regresar al vecindario que te vio crecer, volver a fumar del tabaco negro de verdad...
No hace mucho hubo reunión de la escalera. Cuando acabó, te vi intentando esconder algo. Pero no sabías cómo esconderlo; te reíste, y me dijiste que había muchas cosas que aún seguían igual. Me propusiste pasarnos por una fiesta a la que sólo van los que viven para el rock. "vamos, si todavía amas el rock, si todavía lo amas".
Minutos antes, cuando me recibiste en tu casa, sin quererlo querer, miré de reojo en tu habitación, y vi una foto nuestra en la esquina del corcho. Placidez.
La fortuna únicamente existe dentro de nuestra cabeza, y los dados son sólo una explicación de mentira, que atinamos a buscar pero que nunca encontramos. Las cosas, en donde he estado todo este tiempo, no son tan distintas. Veo que no me preguntas por la guitarra que llevo colgada a la espalda. Bueno, lo entiendo; yo tampoco te he preguntado qué hacía nuestra fotografía aún enganchada en la pared de tu cuarto. Hablando de cuartos...son las tres y cuarto de la madrugada, y todavía no me has preguntado acerca de ella (de mi dichosa guitarra), así que voy a tocar una canción que compuse durante el tiempo que he estado fuera.
Las paredes de estos edificios, los que nos han visto crecer, no son demasiado robustas. Podemos molestar a los viejos vecinos, pero no me va a importar. Al contrario, vamos a recordar lo inoportuna que siempre ha sido la música que suena entre nosotros. Vamos a repartir calamidad en forma de tontadas, y después con un poco de suerte, gatearemos hasta tu cama.
Quiero provocar en ti la presunción de mi incomprensión. Es algo difícil conseguirlo de manera natural y desinteresada. En realidad, ahora que vuelvo y te tengo al lado, me doy cuenta de que las cosas más importantes, nunca cambian si son auténticas. Me doy cuenta justo ahora, y todo lo que he aprendido en este viaje, son sólo tonterías. Ni soy un incomprendido, ni me vale seguir mintiendo.
Únicamente te puedo agradecer haber seguido siendo tan genuina, tan nada pretenciosa, tan totalmente ejemplar para mí. Sólo con personas como tú en el mundo, quienes malgastamos el tiempo en soñar no perdemos el norte. Sólo contigo son sencillos los aterrizajes, y sólo contigo me puedo sentir plácidamente pequeño y contento por tener mis cuatro cosas. Has transformado mi triste realidad en nada, y mis fantasías en fantástica realidad, así que vamos a ponernos en este hueco si te parece bien, y vamos a escupirle a la vida, por enésima vez (como tan bien sé que recuerdas), que le damos las gracias...
"Gracias, gracias gracias, gracias!!!!"
Vida descolocada, pregunta:
"Sólo hay un motivo verdadero para que alguien me agradezca su existencia"
Y le contestamos:
"gracias por nada! Por nada, Por nada!"
Más tarde, pasamos al siguiente eslabón de la concepción, percepción, o qué más da qué. Por llamarle, le podemos llamar irritación de alma, le podemos llamar golpeo estéril del corazón contra las costillas, le podemos denominar cruzada espiritual, o combinación neurálgica determinada, o incluso podemos referirnos a ello con la expresión "poner palabras por poner en un mundo donde sobran de esas y faltan silencios" o también le podemos decir "canción festiva ocasional"... da igual si igual es nada.
"Vida, oh, Vida, que qué piensas tú de mí?
No voy a dejarme seducir por tu aparente interés ni por tu imponente significado. No voy a caer en esa trampa ahora que asimilo lo más sencillo:
Preocúpate tú, por saber qué pienso yo de ti, si lo crees conveniente".
Voy a pillar un par de cosas.
No hace mucho hubo reunión de la escalera. Cuando acabó, te vi intentando esconder algo. Pero no sabías cómo esconderlo; te reíste, y me dijiste que había muchas cosas que aún seguían igual. Me propusiste pasarnos por una fiesta a la que sólo van los que viven para el rock. "vamos, si todavía amas el rock, si todavía lo amas".
Minutos antes, cuando me recibiste en tu casa, sin quererlo querer, miré de reojo en tu habitación, y vi una foto nuestra en la esquina del corcho. Placidez.
La fortuna únicamente existe dentro de nuestra cabeza, y los dados son sólo una explicación de mentira, que atinamos a buscar pero que nunca encontramos. Las cosas, en donde he estado todo este tiempo, no son tan distintas. Veo que no me preguntas por la guitarra que llevo colgada a la espalda. Bueno, lo entiendo; yo tampoco te he preguntado qué hacía nuestra fotografía aún enganchada en la pared de tu cuarto. Hablando de cuartos...son las tres y cuarto de la madrugada, y todavía no me has preguntado acerca de ella (de mi dichosa guitarra), así que voy a tocar una canción que compuse durante el tiempo que he estado fuera.
Las paredes de estos edificios, los que nos han visto crecer, no son demasiado robustas. Podemos molestar a los viejos vecinos, pero no me va a importar. Al contrario, vamos a recordar lo inoportuna que siempre ha sido la música que suena entre nosotros. Vamos a repartir calamidad en forma de tontadas, y después con un poco de suerte, gatearemos hasta tu cama.
Quiero provocar en ti la presunción de mi incomprensión. Es algo difícil conseguirlo de manera natural y desinteresada. En realidad, ahora que vuelvo y te tengo al lado, me doy cuenta de que las cosas más importantes, nunca cambian si son auténticas. Me doy cuenta justo ahora, y todo lo que he aprendido en este viaje, son sólo tonterías. Ni soy un incomprendido, ni me vale seguir mintiendo.
Únicamente te puedo agradecer haber seguido siendo tan genuina, tan nada pretenciosa, tan totalmente ejemplar para mí. Sólo con personas como tú en el mundo, quienes malgastamos el tiempo en soñar no perdemos el norte. Sólo contigo son sencillos los aterrizajes, y sólo contigo me puedo sentir plácidamente pequeño y contento por tener mis cuatro cosas. Has transformado mi triste realidad en nada, y mis fantasías en fantástica realidad, así que vamos a ponernos en este hueco si te parece bien, y vamos a escupirle a la vida, por enésima vez (como tan bien sé que recuerdas), que le damos las gracias...
"Gracias, gracias gracias, gracias!!!!"
Vida descolocada, pregunta:
"Sólo hay un motivo verdadero para que alguien me agradezca su existencia"
Y le contestamos:
"gracias por nada! Por nada, Por nada!"
Más tarde, pasamos al siguiente eslabón de la concepción, percepción, o qué más da qué. Por llamarle, le podemos llamar irritación de alma, le podemos llamar golpeo estéril del corazón contra las costillas, le podemos denominar cruzada espiritual, o combinación neurálgica determinada, o incluso podemos referirnos a ello con la expresión "poner palabras por poner en un mundo donde sobran de esas y faltan silencios" o también le podemos decir "canción festiva ocasional"... da igual si igual es nada.
"Vida, oh, Vida, que qué piensas tú de mí?
No voy a dejarme seducir por tu aparente interés ni por tu imponente significado. No voy a caer en esa trampa ahora que asimilo lo más sencillo:
Preocúpate tú, por saber qué pienso yo de ti, si lo crees conveniente".
Voy a pillar un par de cosas.
Monday, January 07, 2008
Easquela 133: Lo último que hice fue ser lo que debería haber hecho hace tiempo
Debían ser dos o tres. Las copas estaban aún sobre la mesa. en la habitación todavía olía a la mierda que se habían tomado. Los tabiques eran de papel, como aquél que dice.
Con un poco de suerte algún otro cliente se podría haber enterado de donde se dirigían.
Aún así, solo el viento conoce ese con certeza. Es algo que ya es sabido por quienes creen en el destino cambiante y en los dioses de madera. "Solo el viento lo sabe", dicen. La gasolina no tiene porqué ser un inconveniente. Tampoco tiene porqué serlo la física.
Cuando te encargan esa faena, la de cazar a alguien que solo se quiere dejar la piel en la vida, cando tu trabajo es enjaular a quien ha tenido la desvergüenza de plantar cara a lo escrito, cuando te dan de comer aquellos que temen cualquier cambio, cuando tú has elegido el camino fácil solo por miedo a lo desconocido, y para colmo te topas con la ironía más dura de tu existencia, que no es otra que la de sancionar a aquellos que solo han hecho lo que tú sentías que debías, pero que no tuviste valor... entonces puedes arrojar todo por la borda a la desesperada y buscarte muchos enemigos.
Me encañonan con una pistola por haber dejado volar el único amigo que tuve. Me di cuenta cuando se canso de mí, y de mi tiranía. Le dejé escapar con los 150.000 dólares que me debía. No he llegado a tiempo, se ha esfumado. Mejor.
Ahora ya me he cansado, socio. Mátame, joder. méteme una bala en la cabeza.
Con un poco de suerte algún otro cliente se podría haber enterado de donde se dirigían.
Aún así, solo el viento conoce ese con certeza. Es algo que ya es sabido por quienes creen en el destino cambiante y en los dioses de madera. "Solo el viento lo sabe", dicen. La gasolina no tiene porqué ser un inconveniente. Tampoco tiene porqué serlo la física.
Cuando te encargan esa faena, la de cazar a alguien que solo se quiere dejar la piel en la vida, cando tu trabajo es enjaular a quien ha tenido la desvergüenza de plantar cara a lo escrito, cuando te dan de comer aquellos que temen cualquier cambio, cuando tú has elegido el camino fácil solo por miedo a lo desconocido, y para colmo te topas con la ironía más dura de tu existencia, que no es otra que la de sancionar a aquellos que solo han hecho lo que tú sentías que debías, pero que no tuviste valor... entonces puedes arrojar todo por la borda a la desesperada y buscarte muchos enemigos.
Me encañonan con una pistola por haber dejado volar el único amigo que tuve. Me di cuenta cuando se canso de mí, y de mi tiranía. Le dejé escapar con los 150.000 dólares que me debía. No he llegado a tiempo, se ha esfumado. Mejor.
Ahora ya me he cansado, socio. Mátame, joder. méteme una bala en la cabeza.
Tuesday, January 01, 2008
Pensamiento guay para empezar el 2008
Que sí, que hay que invertir en la capital de Portugal. Es el momento. Creedme. Estuve allí hace un tiempo, y oíd lo que os voy a decir, es un diamante en bruto. Sí, sí, enserio. Os sorprenderíais de lo paupérrimo de muchas de las infraestructuras del lugar. Su economía está estancada. No siguió el tirón de España fruto de su transición.
Sin embargo, Lisboa no deja de ser un enclave con un valor estratégico impresionante. El estuario que da al pacífico, el muelle fluvial... la convierten en la barcelona del Atlántico. Se ha de tener en cuenta, amigos. Hay muchas más colonias de portugueses en barcelona de las que imaginamos. lo que pasa es que pasan más inadvertidos que otros inmigrantes. Quizá porque culturalmente coinciden mucho con nosotros y son de raza occidental, al fin y al cabo... pero... os habéis preguntado alguna vez porqué hay tantos aquí?
Es sencillo. Saben que su país esta haciéndolo mal.Llegan aquí y trabajan por salarios casi tan miserables como los de los polacos. Quizá no son tan trabajadores, pero al fin y al cabo, cualquier persona inmigrante es más voluntariosa que cualquier autóctona, por lo menos, para desempeñar tareas duras y mecánicas.
Demosles, pues, aquello que necesitan. Invirtamos en el país vecino: nos va a ser fácil. se trata de una apuesta cómoda, no demasiado arriesgada: el marco constitucional europeo permite que nos podamos centrar sin apenas trabas burocráticas en la región lusa. Los precios son más que asequibles, por lo que no hemos de hacer un esfuerzo capital gigantesco. Y os aseguro que los beneficios llegaran amigos, llegaran.
Otra cosa que os quería comentar es que me he convertido en independentista catalán. Aquí, en Barcelona, también necesitamos un empujoncito últimamente. No podemos desarrollar todo aquello que tenemos en la mente, en forma de ideas. El rendimiento económico de nuestra, por ahora, comunidad autónoma, esta siendo lastrado desde Madrid. ya no nos dejan ni ser el referente cultural. nos roban las ferias, la proyección internacional que logramos desde que celebramos las olimpiadas, nos roban, incluso las ideas (el negocio de la publicidad ya solo les pertenece a ellos).
Abrí los ojos hace poco, caballeros, y creo que estamos preparados para dar el primer paso. Un referéndum y un estado confederado para empezar. Con la globalización tecnológica y cultural parece que Madrid ha encontrado al excusa perfecta para machacarnos. Muchas otras capitales gestionan de una manera bastante más elegante la época en la que vivimos. Dan protagonismo al resto de las ciudades del mismo país, las publicitan, las convierten en seductoras.
Nosotros no tenemos esa suerte. Tenemos una cultura que perece. Una lengua que muere. Yo soy antinacionalista, pero independentista también. No es cuestión de ensalzar mi cultura, es cuestión de impedir su linchamiento mediático.
Sin embargo, Lisboa no deja de ser un enclave con un valor estratégico impresionante. El estuario que da al pacífico, el muelle fluvial... la convierten en la barcelona del Atlántico. Se ha de tener en cuenta, amigos. Hay muchas más colonias de portugueses en barcelona de las que imaginamos. lo que pasa es que pasan más inadvertidos que otros inmigrantes. Quizá porque culturalmente coinciden mucho con nosotros y son de raza occidental, al fin y al cabo... pero... os habéis preguntado alguna vez porqué hay tantos aquí?
Es sencillo. Saben que su país esta haciéndolo mal.Llegan aquí y trabajan por salarios casi tan miserables como los de los polacos. Quizá no son tan trabajadores, pero al fin y al cabo, cualquier persona inmigrante es más voluntariosa que cualquier autóctona, por lo menos, para desempeñar tareas duras y mecánicas.
Demosles, pues, aquello que necesitan. Invirtamos en el país vecino: nos va a ser fácil. se trata de una apuesta cómoda, no demasiado arriesgada: el marco constitucional europeo permite que nos podamos centrar sin apenas trabas burocráticas en la región lusa. Los precios son más que asequibles, por lo que no hemos de hacer un esfuerzo capital gigantesco. Y os aseguro que los beneficios llegaran amigos, llegaran.
Otra cosa que os quería comentar es que me he convertido en independentista catalán. Aquí, en Barcelona, también necesitamos un empujoncito últimamente. No podemos desarrollar todo aquello que tenemos en la mente, en forma de ideas. El rendimiento económico de nuestra, por ahora, comunidad autónoma, esta siendo lastrado desde Madrid. ya no nos dejan ni ser el referente cultural. nos roban las ferias, la proyección internacional que logramos desde que celebramos las olimpiadas, nos roban, incluso las ideas (el negocio de la publicidad ya solo les pertenece a ellos).
Abrí los ojos hace poco, caballeros, y creo que estamos preparados para dar el primer paso. Un referéndum y un estado confederado para empezar. Con la globalización tecnológica y cultural parece que Madrid ha encontrado al excusa perfecta para machacarnos. Muchas otras capitales gestionan de una manera bastante más elegante la época en la que vivimos. Dan protagonismo al resto de las ciudades del mismo país, las publicitan, las convierten en seductoras.
Nosotros no tenemos esa suerte. Tenemos una cultura que perece. Una lengua que muere. Yo soy antinacionalista, pero independentista también. No es cuestión de ensalzar mi cultura, es cuestión de impedir su linchamiento mediático.
Monday, December 31, 2007
Esquela 132: mucho que sentir
Me jode no poder escribir nada porque el "sobre escribir" no me deja redactar a mi aire.
Oh, hoy tenía tanto que decir como tanto de que huir.
Soy un bastón de madera clavado en un lugar donde alguien creía que había algún tipo de meta.
Oh, hoy tenía tanto que decir como tanto de que huir.
Soy un bastón de madera clavado en un lugar donde alguien creía que había algún tipo de meta.
Sunday, December 30, 2007
Esquela 131: 31-desembre
A veces tengo miedo de equivocarme. Y quién no, en realidad.
He dejado escapar según qué cosas. Puede que me vaya a arrepentir. Cuando tomé cualquiera de esas decisiones, cuando creí que había cosas de las cuales podía prescindir, en el fondo pensaba que tenía toda la vida por delante, y que ya volverían a aparecer otras oportunidades doradas disfrazadas de la manera menos previsible.
Pero llevo aquí mucho tiempo, sentado bajo el viejo zaguán, y al final, me he acabado dando cuenta de que hay trenes que solo pasan una vez. Y que no puedes menospreciar el destino, escupiéndole a la cara frases como "ya volverá a pasar" o "hay tiempo por delante".
Tengo miedo de perder algo que nunca he tenido. Algo que siempre me ha dado miedo tratar de guardar. No quería acercarme yo, pensando que se acabaría rindiendo a mi lado. Siempre la veía merodear por mi jardín. Nunca la he querido dentro de mi hogar. Pero ahora que se ha marchado y no la veo desde la ventana, me doy cuenta de lo gilipollas que soy.
Si pongo un dedo allí, hay algo que se conecta misteriosamente con él. Es como una sombra sin ser sombra. Algo que predice todos mis movimientos. Y no me preocupa.
Ahora ya se ha esfumado.
He dejado escapar según qué cosas. Puede que me vaya a arrepentir. Cuando tomé cualquiera de esas decisiones, cuando creí que había cosas de las cuales podía prescindir, en el fondo pensaba que tenía toda la vida por delante, y que ya volverían a aparecer otras oportunidades doradas disfrazadas de la manera menos previsible.
Pero llevo aquí mucho tiempo, sentado bajo el viejo zaguán, y al final, me he acabado dando cuenta de que hay trenes que solo pasan una vez. Y que no puedes menospreciar el destino, escupiéndole a la cara frases como "ya volverá a pasar" o "hay tiempo por delante".
Tengo miedo de perder algo que nunca he tenido. Algo que siempre me ha dado miedo tratar de guardar. No quería acercarme yo, pensando que se acabaría rindiendo a mi lado. Siempre la veía merodear por mi jardín. Nunca la he querido dentro de mi hogar. Pero ahora que se ha marchado y no la veo desde la ventana, me doy cuenta de lo gilipollas que soy.
Si pongo un dedo allí, hay algo que se conecta misteriosamente con él. Es como una sombra sin ser sombra. Algo que predice todos mis movimientos. Y no me preocupa.
Ahora ya se ha esfumado.
Tuesday, December 25, 2007
Esquela 130: Esto sublima
Siéntase en un éxtasi fenomenal, más aún que total. No haya abusado de alevosas mezclas químicas que le hagan llegar a este punto basto de solemnidad, cuya esencia reside en el hecho de hacerle sentir como un árbol fuerte, como un roble que se deja doblar ante las ráfagas de viento, pero que se siente fuerte en el momento de respirar y de mostrar sus extendidas y extensas hojas al sol.
Sea una enorme roca que recibe el calor de dicha estrella, el estallido de la ola marina, o la espuma descuajaringada saltimbanqui de la furia elemental. Construya su propia caña de bambú, a la vez que redacta las bases de su nueva e íntima cultura. Manifiestese si hace falta, contra los autómatas pensamientos que su propia mente esboza en el momento en que decide pasar su mano por todo lo sociológicamente deducido.
Usted está ardiendo, usted se llena de un deseo que hasta ahora no concebía. usted llena bombonas de oxígeno para bucear y convivir con una serie de seres vivos que hasta ahora creía medio estúpidos. Usted se hunde a sabiendas de que más de la mitad de las respuestas no las va a encontrar en la superficie. Y se lleva consigo las instrucciones para prender la venidera llama de la vida. Usted siente que arde. El agua le permite sobrevivir pese as las llamas que desprende su cuerpo. No se abrasa, simplemente irradia brillo como una ascua. Sencillamente piensa demasiado, y su pensamiento se encapricha en llamarse plancton.
Pronto las ballenas que chocan con los pedruscos colmados de verdín, se afanarán en comer de su fruto, amigo, y las personas que amen el mar y la costa se preguntarán porqué aparecieron allí los cetáceos moribundos. Ellos comían de las ideas de algún ser humano lúcido. De usted, amigo, de usted.
Creame, las trompetas romanas no sonaban como en millones de documentos semi ficticios se encargan de enseñarnos. Los verdaderos genios nunca supieron conectar sus ideas con las del resto del mundo. Los traductores siempre han sido necesarios, en cualquiera de los campos que hayan sido requeridos. Ellos son en gran medida, tan determinantes como nuestro plancton. Tan básicos como el potentísimo pensamiento que nosotros somos capaces de convertir en pequeña materia. Es un fifty-fifty. Es una historia en donde cada conciencia juega su papel.
El resultado es nuestra realidad. Mejor o peor.
Sea una enorme roca que recibe el calor de dicha estrella, el estallido de la ola marina, o la espuma descuajaringada saltimbanqui de la furia elemental. Construya su propia caña de bambú, a la vez que redacta las bases de su nueva e íntima cultura. Manifiestese si hace falta, contra los autómatas pensamientos que su propia mente esboza en el momento en que decide pasar su mano por todo lo sociológicamente deducido.
Usted está ardiendo, usted se llena de un deseo que hasta ahora no concebía. usted llena bombonas de oxígeno para bucear y convivir con una serie de seres vivos que hasta ahora creía medio estúpidos. Usted se hunde a sabiendas de que más de la mitad de las respuestas no las va a encontrar en la superficie. Y se lleva consigo las instrucciones para prender la venidera llama de la vida. Usted siente que arde. El agua le permite sobrevivir pese as las llamas que desprende su cuerpo. No se abrasa, simplemente irradia brillo como una ascua. Sencillamente piensa demasiado, y su pensamiento se encapricha en llamarse plancton.
Pronto las ballenas que chocan con los pedruscos colmados de verdín, se afanarán en comer de su fruto, amigo, y las personas que amen el mar y la costa se preguntarán porqué aparecieron allí los cetáceos moribundos. Ellos comían de las ideas de algún ser humano lúcido. De usted, amigo, de usted.
Creame, las trompetas romanas no sonaban como en millones de documentos semi ficticios se encargan de enseñarnos. Los verdaderos genios nunca supieron conectar sus ideas con las del resto del mundo. Los traductores siempre han sido necesarios, en cualquiera de los campos que hayan sido requeridos. Ellos son en gran medida, tan determinantes como nuestro plancton. Tan básicos como el potentísimo pensamiento que nosotros somos capaces de convertir en pequeña materia. Es un fifty-fifty. Es una historia en donde cada conciencia juega su papel.
El resultado es nuestra realidad. Mejor o peor.
Monday, December 24, 2007
Esquela 129: Reyes Falsos
Cerca de Orión, hay mensajes que nuestro intelecto es capaz de descifrar. No dejan lugar a las dudas. La mayoría de cosas que encontramos cerca de nuestros cuerpos, suelen ser chatarra. Basura cósmica que solo nos entretiene. Las respuestas, las tienen embotelladas cerca de Orión.
Debería escribir a un Rey. A cualquiera de los tres magos. Que es lo que viene siendo tradición. posiblemente no existáis. Pido un coche a control remoto. Pido ganas de volver a jugar a la consola. Pido cierta mierda en vez de carbón. Pido un mundo a parte que no esté tan gastado como el que tengo dentro (me empiezo saber de memoria). Pido una reducción de la población mundial progresiva, acompasada con el cauce económico,para que este no se resienta. Pido no tener que renunciar nunca a nada y tenerlo todo. Pido un remonte para mi solo hacia cualquier buena pista de esquí. Pido un huracán hermoso. Pido dejar de un lado el miedo que ocasionalmente me nubla la vista. Pido un poco de pan con tocino, y salud para los seres vivos que nazcan a partir de este preciso instante, más que para los que ya llevamos un tiempo sobre la tierra. nosotros no merecemos algo tan anhelado como esto. Pido que navidul quiebre y que todos sus trabajadores encuentren curro en otro lugar pronto. Pido que los gobiernos se disuelvan y que vuelvan las guerras cuerpo a cuerpo y en el campo de batalla. Pido regímenes para defender según que valores si es necesario. porque la libertad, yo la entiendo solo desde el respeto, la igualdad y la verdadera justicia. Pido olvidar los números que siguen después del ocho. Pido explotar al máximo nuestras humanas facultades, poder contaminar tanto como sea necesario para seguir descubriéndonos. Por eso pido también muchos preservativos para todo dios y muchas campañas para concienciar a la población de que adopte más y embarace menos. Pido un mundo sostenible, pido muchos libros y mucho arte, pido dar la cara. Pido no huir. Pido acabar con las palomas, evacuar las ciudades, pido urbas vacías, pido masturbaciones en grupo e higiénicas, pido más debates televisados, pido menos coyuntura y más estructura. Menos achaques y más responsabilidad. Pido que aparezcan misteriosamente algunos seres fantásticos que hasta ahora solo existían en las películas. pido una excelente cuarta temporada de lost. Pido un tirachinas y una onza de algo que no sea chocolate. Pido que sarcozy salga del armario y que blair haga público su affair con zapatero. Cámara de gas para bush, hasta el momento en que esté apunto de diñarla. Pido un cerro para cada persona a partir del 2100. Pido unos zapatitos un gorrito, una mierda para ti y...
Debería escribir a un Rey. A cualquiera de los tres magos. Que es lo que viene siendo tradición. posiblemente no existáis. Pido un coche a control remoto. Pido ganas de volver a jugar a la consola. Pido cierta mierda en vez de carbón. Pido un mundo a parte que no esté tan gastado como el que tengo dentro (me empiezo saber de memoria). Pido una reducción de la población mundial progresiva, acompasada con el cauce económico,para que este no se resienta. Pido no tener que renunciar nunca a nada y tenerlo todo. Pido un remonte para mi solo hacia cualquier buena pista de esquí. Pido un huracán hermoso. Pido dejar de un lado el miedo que ocasionalmente me nubla la vista. Pido un poco de pan con tocino, y salud para los seres vivos que nazcan a partir de este preciso instante, más que para los que ya llevamos un tiempo sobre la tierra. nosotros no merecemos algo tan anhelado como esto. Pido que navidul quiebre y que todos sus trabajadores encuentren curro en otro lugar pronto. Pido que los gobiernos se disuelvan y que vuelvan las guerras cuerpo a cuerpo y en el campo de batalla. Pido regímenes para defender según que valores si es necesario. porque la libertad, yo la entiendo solo desde el respeto, la igualdad y la verdadera justicia. Pido olvidar los números que siguen después del ocho. Pido explotar al máximo nuestras humanas facultades, poder contaminar tanto como sea necesario para seguir descubriéndonos. Por eso pido también muchos preservativos para todo dios y muchas campañas para concienciar a la población de que adopte más y embarace menos. Pido un mundo sostenible, pido muchos libros y mucho arte, pido dar la cara. Pido no huir. Pido acabar con las palomas, evacuar las ciudades, pido urbas vacías, pido masturbaciones en grupo e higiénicas, pido más debates televisados, pido menos coyuntura y más estructura. Menos achaques y más responsabilidad. Pido que aparezcan misteriosamente algunos seres fantásticos que hasta ahora solo existían en las películas. pido una excelente cuarta temporada de lost. Pido un tirachinas y una onza de algo que no sea chocolate. Pido que sarcozy salga del armario y que blair haga público su affair con zapatero. Cámara de gas para bush, hasta el momento en que esté apunto de diñarla. Pido un cerro para cada persona a partir del 2100. Pido unos zapatitos un gorrito, una mierda para ti y...
Sunday, December 23, 2007
Cuando el barça pierde
Es sencillo. Me la suda todo porque el barça ha perdido.
Horriblemente deformado, me dedico a pasear por las callles con tres eles. La gente huye al mirarme la cara. yo me acostumbro. Mi deformidad es fruto de su mal juego. Frank debe irse ya. Ronaldhino igual.
Yo ya no puedo vivir a lo loco si mi equipo no gana. Solo tengo ganas de quedarme tirado en el sofá, intentándome decir que voy a ser el amante perfecto de cualquier mujer que solo adore las mantas, calientes mantas.
No estaría tan mal: Gastar tu vida estirado en el sofá, dedicándote a observar cómo se desarrollan los acontecimientos.
Hoy me siento muy vacío. No hay vítores que valgan. Masturbarse no es una salida adecuada. Lo sabes, tú lo sabes. Los temores se han de afrontar valerosamente, si se les quiere derrotar. Las huidas solo valen para que te disparen por detrás.
No sé qué tengo, ni lo que voy a tener de ahora en adelante. Sabes, voy a ver una película. la primera que pille on-line. y más que vivirla, voy a sentirla desde todas las puntas de mi cuerpo. Voy a olvidar quien soy, voy a olvidar a qué me dedico, voy a olvidarme por completo de mi vida. Voy a rezar por conciliar el sueño mientras miro la pantalla. Voy a esperar que la historia que se explica sea mi historia. Voy a desear que tenga un final feliz.
Y cuando aparezca la chica de la película, desearé sentir lo que siente un matemático cuando resuelve el enigma más complicado de su vida, lo que siente el físico cuando la providencia se presenta en forma de manzana, lo que siente el buzo cuando la morena le rodea cariño/sorpresivamente, lo que siente un pintor cuando decide que por fin se puede morir tranquilo, o lo que experimenta un músico cuando tiene una melodía que nunca ha sonado en ningún lugar, excepto en su cabeza.
Y es ahora, es ahora cuando aparece (la chica, que no la escuadra azulgrana),por fin, como un espejismo, obligándome a despojarme de montones de clichés, de complejos, de prejuicios... haciéndome renunciar a los mac donald's incluso. Ahora, solo es ella mi problema y mi victoria, mi asunto y mi meta, es mi única preocupación, el faro, la brújula, el camino hacia la perdición, el pecado, el "cómo hacerlo mal, y darse cuenta cuando es demasiado tarde".
Y mis amigos me preguntan qué ha sido de mí. Yo les contesto que la estabilidad es el mejor remedio para cualquier bala perdida también. Que los aventureros se vayan a casa.
Y es que hoy ya no creo en las ilusiones. Solo en las drogas y en las expresiones tristes de los perros. Hoy ha perdido el barça. Solo algo nuevo puede sacarme de esta mierda espesa que me traga poquito a poco.
Horriblemente deformado, me dedico a pasear por las callles con tres eles. La gente huye al mirarme la cara. yo me acostumbro. Mi deformidad es fruto de su mal juego. Frank debe irse ya. Ronaldhino igual.
Yo ya no puedo vivir a lo loco si mi equipo no gana. Solo tengo ganas de quedarme tirado en el sofá, intentándome decir que voy a ser el amante perfecto de cualquier mujer que solo adore las mantas, calientes mantas.
No estaría tan mal: Gastar tu vida estirado en el sofá, dedicándote a observar cómo se desarrollan los acontecimientos.
Hoy me siento muy vacío. No hay vítores que valgan. Masturbarse no es una salida adecuada. Lo sabes, tú lo sabes. Los temores se han de afrontar valerosamente, si se les quiere derrotar. Las huidas solo valen para que te disparen por detrás.
No sé qué tengo, ni lo que voy a tener de ahora en adelante. Sabes, voy a ver una película. la primera que pille on-line. y más que vivirla, voy a sentirla desde todas las puntas de mi cuerpo. Voy a olvidar quien soy, voy a olvidar a qué me dedico, voy a olvidarme por completo de mi vida. Voy a rezar por conciliar el sueño mientras miro la pantalla. Voy a esperar que la historia que se explica sea mi historia. Voy a desear que tenga un final feliz.
Y cuando aparezca la chica de la película, desearé sentir lo que siente un matemático cuando resuelve el enigma más complicado de su vida, lo que siente el físico cuando la providencia se presenta en forma de manzana, lo que siente el buzo cuando la morena le rodea cariño/sorpresivamente, lo que siente un pintor cuando decide que por fin se puede morir tranquilo, o lo que experimenta un músico cuando tiene una melodía que nunca ha sonado en ningún lugar, excepto en su cabeza.
Y es ahora, es ahora cuando aparece (la chica, que no la escuadra azulgrana),por fin, como un espejismo, obligándome a despojarme de montones de clichés, de complejos, de prejuicios... haciéndome renunciar a los mac donald's incluso. Ahora, solo es ella mi problema y mi victoria, mi asunto y mi meta, es mi única preocupación, el faro, la brújula, el camino hacia la perdición, el pecado, el "cómo hacerlo mal, y darse cuenta cuando es demasiado tarde".
Y mis amigos me preguntan qué ha sido de mí. Yo les contesto que la estabilidad es el mejor remedio para cualquier bala perdida también. Que los aventureros se vayan a casa.
Y es que hoy ya no creo en las ilusiones. Solo en las drogas y en las expresiones tristes de los perros. Hoy ha perdido el barça. Solo algo nuevo puede sacarme de esta mierda espesa que me traga poquito a poco.
Tuesday, December 18, 2007
Esquela 125: Tukamán y sus romanticonadas
(...)
"Antes venía diciendo que hay dos tipos de personas en el mundo, las normales y las raras. Hueeelga decir que lo normal es ser raro, y que ser normal es algo raro."
Preguntado por su adicción a los casinos, Tukamán siempre contesta lo mismo:
"También se puede decir que la vida la conforman una pareja de dados dorados. Puedes quedarte mirando cómo los demas los lanzan, o puedes tratar de arrojarlos tú mismo y ver qué sucede."
(...)
Quizá, Tukamán mañana vuele a cancún en primera clase con varios maletines repletos de billetes morados.
Quizá surque los mares hacia ese mismo destino en una maltrecha balsa de madera y con sus costillas marcadas en el torso como trofeo de lo que hasta entonces llevará vivido.
Sea como sea, Tukamán habrá arrojado los dados.
"Antes venía diciendo que hay dos tipos de personas en el mundo, las normales y las raras. Hueeelga decir que lo normal es ser raro, y que ser normal es algo raro."
Preguntado por su adicción a los casinos, Tukamán siempre contesta lo mismo:
"También se puede decir que la vida la conforman una pareja de dados dorados. Puedes quedarte mirando cómo los demas los lanzan, o puedes tratar de arrojarlos tú mismo y ver qué sucede."
(...)
Quizá, Tukamán mañana vuele a cancún en primera clase con varios maletines repletos de billetes morados.
Quizá surque los mares hacia ese mismo destino en una maltrecha balsa de madera y con sus costillas marcadas en el torso como trofeo de lo que hasta entonces llevará vivido.
Sea como sea, Tukamán habrá arrojado los dados.
Monday, December 17, 2007
Esquela 124: Un mal pedazo de Nada
oooooohooohoooooooooooooooooooooooooooooooooooooo
Pediré, pediré que me excusen mientras empiezo a cometer actos dignos del más senil de los viejos, y es que no hace más de diez años, la cosa iba de un modo distinto. Ciertas calamidades asolaban mi cabeza, cosas que ahora me parecen ciertamente pasajeras. Ese personaje en permanente combustión, aquejado de un mal tormentoso que no le dejaba conciliar el sueño por las noches, ese hombrecillo que se llego a creer sencillamente un efecto de la infinitamente lenta implosión sideral...
Y sí, sí, hace diez años no me imaginaba llegar a los 23, no me imaginaba tener los mismos errores que los demás, y aún albergaba la posibilidad de ser el primer caso de juventud eterna dado en el planeta. pero ahora necesito el reconocimiento que necesita cualquier mortal, esto es que necesito que me escuches, que me veas y que me acaricies si hace falta. necesito que entiendas que a veces se me salta un pedazo de cuerpo como un pedazo de madera que crepita a causa del fuego. Soy poco más que un montón de leña entrenado para ser hipócrita, un conjunto de buenas y malas intenciones, o un manojo de neuronas con eléctricos delirios de grandeza. Pequeñas conexiones inconexas hacen de mí, un pedazo de nada con pretensión. Soy un critiquí, quiticrí.... 23 años en realidad no significan nada. Leo libros, y amo el arte. Y no me lleva a nada, sobretodo cuando lo que más me emociona es ver a un hombre que empieza arder sobre la base de sus rodillas. Y solo me gusta porque creo que se soy yo, y que poco me falta para que toda la mierda me llegue hasta la cabeza, pero que más da, que más da, si no soy nada. No eres nada, no somos más que un montón de coincidencias en combustión, una pizca más de energía, la más sostenible de todas. Somos tantos por freír, y hay tanto bien para la tierra en nuestro propio consumo...
Así, así, que, hoy si me ves impasible según tu percepción, si me ves insolidario, si me ves cansado, harto, si me ves victimista, fatalista, si me vs pesimista, si me ves desesperanzado, apático, clavado en el sofá, muerto en vida, impertérrito, ESPECTADOR.... te diré "oh, oh, perdona! no quería herir a tu montón de neuronas estúpidas, no quería herir a tu ecuación celular, no quería putear tus impulsos eléctricos, no quería tocar los cojones a un cúmulo de circusntacias, una combinación de información y energía peculiar, que es lo que eres. Bueno, no tan peculiar, si hay seis mil millones como tú! PERDONA, VALE, PERDONA, DE ENERGÍA A ENERGÍA! Qué absurda es la vida, y que absurdo es creer que hay vida. Qué pedazo de la nada tan tonto que somos. El pedazo de nada más chulo, el más flipado, el más magnífico.
De mayor quiero ser anémona. y no es la primera vez que lo digo. Son más inteligentes que todos nosotros juntos. O por lo menos, no se pronuncian.
Pediré, pediré que me excusen mientras empiezo a cometer actos dignos del más senil de los viejos, y es que no hace más de diez años, la cosa iba de un modo distinto. Ciertas calamidades asolaban mi cabeza, cosas que ahora me parecen ciertamente pasajeras. Ese personaje en permanente combustión, aquejado de un mal tormentoso que no le dejaba conciliar el sueño por las noches, ese hombrecillo que se llego a creer sencillamente un efecto de la infinitamente lenta implosión sideral...
Y sí, sí, hace diez años no me imaginaba llegar a los 23, no me imaginaba tener los mismos errores que los demás, y aún albergaba la posibilidad de ser el primer caso de juventud eterna dado en el planeta. pero ahora necesito el reconocimiento que necesita cualquier mortal, esto es que necesito que me escuches, que me veas y que me acaricies si hace falta. necesito que entiendas que a veces se me salta un pedazo de cuerpo como un pedazo de madera que crepita a causa del fuego. Soy poco más que un montón de leña entrenado para ser hipócrita, un conjunto de buenas y malas intenciones, o un manojo de neuronas con eléctricos delirios de grandeza. Pequeñas conexiones inconexas hacen de mí, un pedazo de nada con pretensión. Soy un critiquí, quiticrí.... 23 años en realidad no significan nada. Leo libros, y amo el arte. Y no me lleva a nada, sobretodo cuando lo que más me emociona es ver a un hombre que empieza arder sobre la base de sus rodillas. Y solo me gusta porque creo que se soy yo, y que poco me falta para que toda la mierda me llegue hasta la cabeza, pero que más da, que más da, si no soy nada. No eres nada, no somos más que un montón de coincidencias en combustión, una pizca más de energía, la más sostenible de todas. Somos tantos por freír, y hay tanto bien para la tierra en nuestro propio consumo...
Así, así, que, hoy si me ves impasible según tu percepción, si me ves insolidario, si me ves cansado, harto, si me ves victimista, fatalista, si me vs pesimista, si me ves desesperanzado, apático, clavado en el sofá, muerto en vida, impertérrito, ESPECTADOR.... te diré "oh, oh, perdona! no quería herir a tu montón de neuronas estúpidas, no quería herir a tu ecuación celular, no quería putear tus impulsos eléctricos, no quería tocar los cojones a un cúmulo de circusntacias, una combinación de información y energía peculiar, que es lo que eres. Bueno, no tan peculiar, si hay seis mil millones como tú! PERDONA, VALE, PERDONA, DE ENERGÍA A ENERGÍA! Qué absurda es la vida, y que absurdo es creer que hay vida. Qué pedazo de la nada tan tonto que somos. El pedazo de nada más chulo, el más flipado, el más magnífico.
De mayor quiero ser anémona. y no es la primera vez que lo digo. Son más inteligentes que todos nosotros juntos. O por lo menos, no se pronuncian.
Sunday, December 16, 2007
La escritura y yo somos como Woody y el jazz
Me gustaría regresar al pasado. retroceder unos cuantos años. Más de los que tengo. En realidad, lo que quisiera, es pertenecer a los 60, o los 70 (neoyorquinos, claro). Sé que ahora se ha puesto de moda anhelar esto. Pero yo solo lo voy a desear durante el tiempo que escriba.
Algunos viajarían allí para explicar sencillamente que han estado. Viajarían para contarlo. Para contarlo al regresar a su verdadero tiempo. Se fijarían en las prendas que la gente de entonces llevaba. Las compararían con las suyas. las contrastarían. Tratarían de entender la música que sonaba en aquella época. En ocasiones, incluso se llegarían a convencer de que podrían llegar a ser felices en caso de quedarse encallados en ese tiempo.
Mi particular cruzada, sin embargo, consistiría en acostarme con alguna estrella de del calibre de Lou Reed o David Bowie.
Una época de contrastes, sin duda.
Después de lograrlo, esperaría seguir siendo tan heterosexual como siempre, para no quitarme de la cabeza según que cosas, cosas que me han pasado gracias a mi presunta condición sexual. A continuación de haber participado en camas redondas con sábanas de seda brillante, me gustaría darme cuenta de que no hacía falta que me demostrara nada.
Así, me podría dedicar a mi siguiente misión: oler suburbios, partes traseras de restaurantes, utilizar productos que desprenden gases nocivos sin preocuparme demasiado, y quedar contigo echando un cigarrillo.
Sí, en los setenta fumaba, estoy seguro.
Seguramente te acompañaría a tu clase de trombón, y en lo que dura el trayecto, te trataría de convencer de que saliérmos aquella misma noche a cenar juntos. "vamos a salir! vamos a salir! deja de lado aquella serie".
Sí, las series solo sirven para Satelizarte, para convertirte en un alma errante y sin huella hecto-digital, Las series solo sirven para convertirte en un astro giratorio que se vuelca en una realidad que no es la suya. Mira, la semana tiene siete días, cada uno de esos días puedes visitar a alguien distinto. Mientras, mejoraré mis habilidades con el mimbre.
Nunca me plantearé regresar. Nunca volvere a mi época verdadera. Reviviré una etapa social conociendo de antemano su desarrollo, y me reiré en secreto. Habrá muchas cosas por hacer! Habra mucho por hacer! habrá mucho que intentar cambiar (lo de los gases nocivos, por ejemplo)!
Te contaré mi secreto o no lo haré? Sé que alguien como tú solo puede encontrarse en aquella época. Me complicaré la vida explicandote que vengo del futuro? y cuando me preguntes por mis padres? cuando los quieras conocer? Supongo que lo que haré es cortarte cómicamente, y decirte que hoy toca la banda en alguna glorieta de central park.
Nos llevará un buen rato encontrarla entre todas las que hay. Así que mejor no perdamos el tiempo con bobabadas.
A Woody Allen!
Algunos viajarían allí para explicar sencillamente que han estado. Viajarían para contarlo. Para contarlo al regresar a su verdadero tiempo. Se fijarían en las prendas que la gente de entonces llevaba. Las compararían con las suyas. las contrastarían. Tratarían de entender la música que sonaba en aquella época. En ocasiones, incluso se llegarían a convencer de que podrían llegar a ser felices en caso de quedarse encallados en ese tiempo.
Mi particular cruzada, sin embargo, consistiría en acostarme con alguna estrella de del calibre de Lou Reed o David Bowie.
Una época de contrastes, sin duda.
Después de lograrlo, esperaría seguir siendo tan heterosexual como siempre, para no quitarme de la cabeza según que cosas, cosas que me han pasado gracias a mi presunta condición sexual. A continuación de haber participado en camas redondas con sábanas de seda brillante, me gustaría darme cuenta de que no hacía falta que me demostrara nada.
Así, me podría dedicar a mi siguiente misión: oler suburbios, partes traseras de restaurantes, utilizar productos que desprenden gases nocivos sin preocuparme demasiado, y quedar contigo echando un cigarrillo.
Sí, en los setenta fumaba, estoy seguro.
Seguramente te acompañaría a tu clase de trombón, y en lo que dura el trayecto, te trataría de convencer de que saliérmos aquella misma noche a cenar juntos. "vamos a salir! vamos a salir! deja de lado aquella serie".
Sí, las series solo sirven para Satelizarte, para convertirte en un alma errante y sin huella hecto-digital, Las series solo sirven para convertirte en un astro giratorio que se vuelca en una realidad que no es la suya. Mira, la semana tiene siete días, cada uno de esos días puedes visitar a alguien distinto. Mientras, mejoraré mis habilidades con el mimbre.
Nunca me plantearé regresar. Nunca volvere a mi época verdadera. Reviviré una etapa social conociendo de antemano su desarrollo, y me reiré en secreto. Habrá muchas cosas por hacer! Habra mucho por hacer! habrá mucho que intentar cambiar (lo de los gases nocivos, por ejemplo)!
Te contaré mi secreto o no lo haré? Sé que alguien como tú solo puede encontrarse en aquella época. Me complicaré la vida explicandote que vengo del futuro? y cuando me preguntes por mis padres? cuando los quieras conocer? Supongo que lo que haré es cortarte cómicamente, y decirte que hoy toca la banda en alguna glorieta de central park.
Nos llevará un buen rato encontrarla entre todas las que hay. Así que mejor no perdamos el tiempo con bobabadas.
A Woody Allen!
Thursday, December 13, 2007
Esquela 123: Reminiscencias y soledad
La máquina de refrescos no funciona de nuevo. Cuando más la necesitas, más problemas te da. Le propinas una patada con rabia. No cae nada. nunca cae nada. Das la vuelta y enfilas el pasillo otra vez. Si hubiera algun espejo, te habrías mirado, a pesar de saber que el color de los fluorescentes no te favorece.
En realidad no favorece a nadie. Ese tipo de luz jamás debería haber sido inventada: Los tubos son altamente tóxicos, y el brillo que emana, desprende de todo menos vida.
Por ello, al salir al patio del colegio público en donde creciste, te sientes doblemente acogido. Por una parte tienes la luz del día, que sienta mejor que ninguna otra. por otra tienes el bosquecillo de pinos, en donde auún permanecen entramados muchos de tus mejores recuerdos.
Fugazmente, te reencuentras contigo; ves a los niños columpiándose en el parquecillo, y también les ves utilizar los escondites que tú creíste únicos cuando tenías su edad. No siento dolor al experimentar esta cantidad de emoción... ¿o quizá sí?
Aún hoy, no logras encontrar ninguna respuesta. Y quizá, inconcientemente, esa es la razón por la que dedecides sustituir tus ansias de aprender y de revelarte, por la sensación que te aportan las convicciones más sociales: Mírate, tienes a una mujer que te ama, tienes un buen trabajo y un buen vehículo. No creo que nadie te pueda culpar por ello.
Tú eres el único que te puedes reprochar haber suspendido en algunas etapas de la vida. Solo tú te puedes sentir orgulloso de tus hazañas. Y sí, quizá tu seas amenudo, sencillamente lo que eres para los demás. Pero ello no quita que tengas que renunciar a la última de tus posesiones, que es el acto reflejo de la soledad, del secreto incompartido, del sentimiento de incomprensión, de la fórmula de la aprticular felicidad, del espacio absoluto y virgen que hay en tu cabeza. Allí donde solo tú puedes decidir si otros entran para manosearte.
Aún sigues sin saber si está bien o no cerrar del todo o abrir completamente tus fronteras. Tampoco sabes cuando merece la pena dejar a alguien pasar. No sabes conectar con los pensamientos de los demás los tuyos, pero hay algo que nadie puede negar: La verdadera soledad es siempre éticamente absoluta.
En realidad no favorece a nadie. Ese tipo de luz jamás debería haber sido inventada: Los tubos son altamente tóxicos, y el brillo que emana, desprende de todo menos vida.
Por ello, al salir al patio del colegio público en donde creciste, te sientes doblemente acogido. Por una parte tienes la luz del día, que sienta mejor que ninguna otra. por otra tienes el bosquecillo de pinos, en donde auún permanecen entramados muchos de tus mejores recuerdos.
Fugazmente, te reencuentras contigo; ves a los niños columpiándose en el parquecillo, y también les ves utilizar los escondites que tú creíste únicos cuando tenías su edad. No siento dolor al experimentar esta cantidad de emoción... ¿o quizá sí?
Aún hoy, no logras encontrar ninguna respuesta. Y quizá, inconcientemente, esa es la razón por la que dedecides sustituir tus ansias de aprender y de revelarte, por la sensación que te aportan las convicciones más sociales: Mírate, tienes a una mujer que te ama, tienes un buen trabajo y un buen vehículo. No creo que nadie te pueda culpar por ello.
Tú eres el único que te puedes reprochar haber suspendido en algunas etapas de la vida. Solo tú te puedes sentir orgulloso de tus hazañas. Y sí, quizá tu seas amenudo, sencillamente lo que eres para los demás. Pero ello no quita que tengas que renunciar a la última de tus posesiones, que es el acto reflejo de la soledad, del secreto incompartido, del sentimiento de incomprensión, de la fórmula de la aprticular felicidad, del espacio absoluto y virgen que hay en tu cabeza. Allí donde solo tú puedes decidir si otros entran para manosearte.
Aún sigues sin saber si está bien o no cerrar del todo o abrir completamente tus fronteras. Tampoco sabes cuando merece la pena dejar a alguien pasar. No sabes conectar con los pensamientos de los demás los tuyos, pero hay algo que nadie puede negar: La verdadera soledad es siempre éticamente absoluta.
Tuesday, December 11, 2007
Esquela 121: Durante la vuelta
Ha venido a representar "transformer", el emblemático vinilo de Lou Reed. No sé si el motivo es que llegué a los 150 km/h mientras la recordaba. Muchos piensan que alcanzar los 150 no es nada raro. Yo hace un año que no agarraba un vehículo. Y la última vez que lo hice fue para sacarme el práctico.
Algunos nos han llamado renegados porque vamos de pedazo de tierra en pedazo de tierra. Hay gente que cree que vivir así es de bastardos, de vagabundos, de marginados. A nosotros nos da igual.
Mientras avanzo algún otro vehículo inocente, y la noche se empieza a hacer, recuerdo mi última hazaña, que no es otra que la de tener valor de mirarte a los ojos. Mirarte y ver música. Ver a Lou Reed y su Transformer. Verte en "vicious", sentirte en "perfect day".
Creo que me va a ser difícil olvidar la manera en que vestías. Unas botas a cuadros rojos, un chaquetón negro, y por debajo, asomando, unas medias del mismo color. Una cabellera pirotécnica ((((a juego con tu espíritu)))) que tu amiga estilista te había arreglado con muchísimo acierto y que conjuntaba alocadamente con tus botas. Tenías una piel muy pálida, pero no de aquél pálido enfermizo, habitual en la mayoría de los mortales. Se trataba de un blanquecino vital y puro como el de la nieve que tenías tan cerca, en la sierra. Se podría decir que brillabas por dentro, y que precisamente tus botas y tu pelo, eran el rojo de tu propia llama.
Después, al desprenderte de tu abrigo, nos diste la oportunidad de observar tu figura esbelta. A mí, personalmente, me pareció muy delicada y a la vez exuberante. Dos términos que hasta ahora no pensaba que fueran tan espectacularmente compatibles. Qué coño, tienes unos pechos que quitan el hipo y una figura llena de personalidad, que encuentra su identidad más arrebatadora precisamente en los recovecos que forman todas tus articulaciones.
No soy ningún monstruo, y cuando te veía allí, rodeada de hombres sedientos que no acertaban ya ni a bailar a tu lado, si no que se limitaban devorarte con la mirada, yo trataba de imbuirme en una realidad paralela en la que rezaba porque no existieras.
"Rahú!, Rahú!", pronunciabas mi nombre. De ese modo me arrancabas del letargo, destruías el castillo de naipes que me costaba tanto esfuerzo levantar para cubrirme la cara... Después me ponías un dedo en la cabeza y me hacías rodar como una peonza. Recuerdo que lo hisicte tres veces. Recuerdo que no tuve fuerzas para proponerte que nos fuéramos de allí.
A ti te la suda todo.
Me comentan que hay muchas otras cosas que podría contar de Granada, y de Lou Reed. Pero yo contesto que no quiero ser redundante.
Algunos nos han llamado renegados porque vamos de pedazo de tierra en pedazo de tierra. Hay gente que cree que vivir así es de bastardos, de vagabundos, de marginados. A nosotros nos da igual.
Mientras avanzo algún otro vehículo inocente, y la noche se empieza a hacer, recuerdo mi última hazaña, que no es otra que la de tener valor de mirarte a los ojos. Mirarte y ver música. Ver a Lou Reed y su Transformer. Verte en "vicious", sentirte en "perfect day".
Creo que me va a ser difícil olvidar la manera en que vestías. Unas botas a cuadros rojos, un chaquetón negro, y por debajo, asomando, unas medias del mismo color. Una cabellera pirotécnica ((((a juego con tu espíritu)))) que tu amiga estilista te había arreglado con muchísimo acierto y que conjuntaba alocadamente con tus botas. Tenías una piel muy pálida, pero no de aquél pálido enfermizo, habitual en la mayoría de los mortales. Se trataba de un blanquecino vital y puro como el de la nieve que tenías tan cerca, en la sierra. Se podría decir que brillabas por dentro, y que precisamente tus botas y tu pelo, eran el rojo de tu propia llama.
Después, al desprenderte de tu abrigo, nos diste la oportunidad de observar tu figura esbelta. A mí, personalmente, me pareció muy delicada y a la vez exuberante. Dos términos que hasta ahora no pensaba que fueran tan espectacularmente compatibles. Qué coño, tienes unos pechos que quitan el hipo y una figura llena de personalidad, que encuentra su identidad más arrebatadora precisamente en los recovecos que forman todas tus articulaciones.
No soy ningún monstruo, y cuando te veía allí, rodeada de hombres sedientos que no acertaban ya ni a bailar a tu lado, si no que se limitaban devorarte con la mirada, yo trataba de imbuirme en una realidad paralela en la que rezaba porque no existieras.
"Rahú!, Rahú!", pronunciabas mi nombre. De ese modo me arrancabas del letargo, destruías el castillo de naipes que me costaba tanto esfuerzo levantar para cubrirme la cara... Después me ponías un dedo en la cabeza y me hacías rodar como una peonza. Recuerdo que lo hisicte tres veces. Recuerdo que no tuve fuerzas para proponerte que nos fuéramos de allí.
A ti te la suda todo.
Me comentan que hay muchas otras cosas que podría contar de Granada, y de Lou Reed. Pero yo contesto que no quiero ser redundante.
Tuesday, December 04, 2007
Esquela 120: Con un par
Es como mi madre, como una jarra, o como un pez que no respira pero sigue vivo. Te da por croar a veces, o por retener historias. Y de repente, el tren que has estado esperando, se marcha. Solo te has despistado un momento.
Después, caminas hasta el final del andén, y cuando se acaba la parte asfaltada, bajas al campo que sigue. Al principio hay malas hierbas, y si alguien te ve metiéndote por allí, fijo que piensa "esa tía está loca". Te das un poco de vergüenza, y te aseguras de que nadie se percate de tu incipiente incursión en lo desconocido. Sabes que no estas haciendo nada malo, solo algo raro. Pero lo raro amenudo se asocia con lo negativo. No tendría que ser así. Sigues adentrándote en el campo. Las malas hierbas te llegan ahora por la cintura, y el ramaje es tan espeso que no te ves los pies. Ve con cuidado, hay algunos hierros oxidados de verjas que debieron ser levantadas lustros atrás. Continuas ahora menos preocupada, y de repente ya no te sientes tan ridícula. No crees que nadie te pueda ver ya, incluso ni te importa. Sigues adelante perdiéndote en las profundidades íntimas del bosque, hasta dar con aquél árbol que siempre has visto de lejos, que siempre has visto desde el andén, y qué sin saber exactamente porqué, ha representado siempre algo especial para ti.
En el momento que pasas por debajo de él y el sol se filtra entre sus hojas, estableces un paralelismo hermoso entre esa nueva forma de ver el árbol, y el nuevo modo de concebir lo que siempre habías percibido como algo establecido e incambiable a nivel filosofico, social, cultural y toda esa polla...
Y justo al dejar atrás el tronco del solemne árbol, das con una herrumbrosa harmónica que debe llevar ahí tirada quién sabe cuánto. Piensas que alguien estuvo allí antes que tú, y te sientes menos sola, a pesar de no haber una alma a tu alrededor. Después, caminas un poco más allá, invadida de una felicidad extraña, y sientes como no es necesario que pase nada extraordinario a tu alrededor para sentirte importante. Hay suficiente con fundirse con el paisaje.
Más allá, ya a un trecho del árbol, el campo se ha convertido en un bosquecillo en donde bien se podrían haber esplayado algunos perros labradores persiguiendo liebres. Pronto suena el río y te dejas caer, plácidamente rendida. Entonces piensas en todas as cosas que has dejado atrás durante este trayecto. Te has ido despojando de tus valores y costumbres, ahora haces lo mismo con tu ropa también. te metes en el río, y te bañas en sus aguas de cristal. Está fría. Está muy fría. "ojalá ahora él me estuviera espiando", reflexionas. Y a la vez, te sorprendes al darte cuenta que en este paraje, en donde has olvidado todo lo que te ata a tu vida de siempre, paradójicamente reservas un espacio privilegiado para ése chico. Con un poco de suerte, te darás a los placeres de tu cuerpo y te querrás más que nunca. Eso sí: con la imagen del chaval por testigo en tu cabeza así como la estampa del claro del valle abrazándote y el canto de algún grillo agradablemente tocacojones taladrandote y taladrándote y taladra...
Y lo mejor, es que en realidad tampoco ha pasado nada fuera de lo normal.
Después, caminas hasta el final del andén, y cuando se acaba la parte asfaltada, bajas al campo que sigue. Al principio hay malas hierbas, y si alguien te ve metiéndote por allí, fijo que piensa "esa tía está loca". Te das un poco de vergüenza, y te aseguras de que nadie se percate de tu incipiente incursión en lo desconocido. Sabes que no estas haciendo nada malo, solo algo raro. Pero lo raro amenudo se asocia con lo negativo. No tendría que ser así. Sigues adentrándote en el campo. Las malas hierbas te llegan ahora por la cintura, y el ramaje es tan espeso que no te ves los pies. Ve con cuidado, hay algunos hierros oxidados de verjas que debieron ser levantadas lustros atrás. Continuas ahora menos preocupada, y de repente ya no te sientes tan ridícula. No crees que nadie te pueda ver ya, incluso ni te importa. Sigues adelante perdiéndote en las profundidades íntimas del bosque, hasta dar con aquél árbol que siempre has visto de lejos, que siempre has visto desde el andén, y qué sin saber exactamente porqué, ha representado siempre algo especial para ti.
En el momento que pasas por debajo de él y el sol se filtra entre sus hojas, estableces un paralelismo hermoso entre esa nueva forma de ver el árbol, y el nuevo modo de concebir lo que siempre habías percibido como algo establecido e incambiable a nivel filosofico, social, cultural y toda esa polla...
Y justo al dejar atrás el tronco del solemne árbol, das con una herrumbrosa harmónica que debe llevar ahí tirada quién sabe cuánto. Piensas que alguien estuvo allí antes que tú, y te sientes menos sola, a pesar de no haber una alma a tu alrededor. Después, caminas un poco más allá, invadida de una felicidad extraña, y sientes como no es necesario que pase nada extraordinario a tu alrededor para sentirte importante. Hay suficiente con fundirse con el paisaje.
Más allá, ya a un trecho del árbol, el campo se ha convertido en un bosquecillo en donde bien se podrían haber esplayado algunos perros labradores persiguiendo liebres. Pronto suena el río y te dejas caer, plácidamente rendida. Entonces piensas en todas as cosas que has dejado atrás durante este trayecto. Te has ido despojando de tus valores y costumbres, ahora haces lo mismo con tu ropa también. te metes en el río, y te bañas en sus aguas de cristal. Está fría. Está muy fría. "ojalá ahora él me estuviera espiando", reflexionas. Y a la vez, te sorprendes al darte cuenta que en este paraje, en donde has olvidado todo lo que te ata a tu vida de siempre, paradójicamente reservas un espacio privilegiado para ése chico. Con un poco de suerte, te darás a los placeres de tu cuerpo y te querrás más que nunca. Eso sí: con la imagen del chaval por testigo en tu cabeza así como la estampa del claro del valle abrazándote y el canto de algún grillo agradablemente tocacojones taladrandote y taladrándote y taladra...
Y lo mejor, es que en realidad tampoco ha pasado nada fuera de lo normal.
Saturday, December 01, 2007
Esquela 119: hatefood
Tener miedo y no encontrar la salida es algo que está, pero no está. En la discoteca me tiran un cubata encima, y lo último que espero, es que el color de mi piel sea el motivo de insultos.
Les pregunto cual es la razón de su estupidez, de su locura y de su ignorancia.
De repente, uno de ellos me saca la navaja y volvemos a lo de siempre. Entrar en lugares de blancos siendo negro es para ellos como una provocación. yo lo sé, pero no falto el respeto a nadie.
Empezamos a correr por las calles del barrio, mientras nos vuelven a tirar algunas botellas. A mi no me importa, esta actitud me sigue dando alas para luchar, me sigue dando fuerzas para escribir y desarrollar.
Me voy a cortar el pelo. llevo rastas desde que llegué a este inhóspito lugar. Aún nadie me ha tendido la mano. Me rapo para decir cosas sin utilizar palabras. Y es que nadie me ha preguntado qué color de piel debía elegir en el momento de nacer. Nadie me ha preguntado nada desde que llegué a esta ciudad porteña, y nadie se interesa por mis dificultades diarias.
Solo mis hermanos y yo frente a los cabrones.
Nadie me escribe palabras, y si lo hacen, lo hacen calumniándome en columnas de articulistas descerebrados que igual que el resto de gente de por aquí, dispara antes de preguntar. Me cuesta reconocer que yo también soy capaz de odiar si se empeñan en que odie. No sé donde quieren llegar, pero no puedo quedarme mirando, viendo como distorsionan y tergiversan la realidad a su gusto. no puedo dejar que nos estigmaticen, y que digan que estamos a la cola de todo el mundo. No le deseo esta situación a nadie.
No soy violento, pero tengo algo de orgullo, y si no me dejan levantarme del suelo cuando no hay ningún motivo para que siga comiendo mierda, no me importa nada jugarme lo poco que tengo en favor del resto de mi grupo. "Quizá", he llegado a pensar, "quizá los mártires no estén tan locos". La policía también carga contra nosotros, y mientras nos matan a porrazos, veo en su cara ira. No veo justicia, no veo ley, no veo nada más que IRA. Por eso, por eso, mis hermanos que murieron allí, dentro del armario de fusibles o lo que sea aquello, son hoy honrados por el resto. Por eso quemo coches, por eso esta es mi forma de abrir los ojos. Ellos solo huían de los palos, ellos solo querían comer algo caliente.
Me da igual la manipulación mediática, me da igual la "money-pulation", me da igual que en las televisiones me llamen desgraciado, me da igual... si solo una persona, si solamente una, se da cuenta de lo hipócritas que son todos.
Les pregunto cual es la razón de su estupidez, de su locura y de su ignorancia.
De repente, uno de ellos me saca la navaja y volvemos a lo de siempre. Entrar en lugares de blancos siendo negro es para ellos como una provocación. yo lo sé, pero no falto el respeto a nadie.
Empezamos a correr por las calles del barrio, mientras nos vuelven a tirar algunas botellas. A mi no me importa, esta actitud me sigue dando alas para luchar, me sigue dando fuerzas para escribir y desarrollar.
Me voy a cortar el pelo. llevo rastas desde que llegué a este inhóspito lugar. Aún nadie me ha tendido la mano. Me rapo para decir cosas sin utilizar palabras. Y es que nadie me ha preguntado qué color de piel debía elegir en el momento de nacer. Nadie me ha preguntado nada desde que llegué a esta ciudad porteña, y nadie se interesa por mis dificultades diarias.
Solo mis hermanos y yo frente a los cabrones.
Nadie me escribe palabras, y si lo hacen, lo hacen calumniándome en columnas de articulistas descerebrados que igual que el resto de gente de por aquí, dispara antes de preguntar. Me cuesta reconocer que yo también soy capaz de odiar si se empeñan en que odie. No sé donde quieren llegar, pero no puedo quedarme mirando, viendo como distorsionan y tergiversan la realidad a su gusto. no puedo dejar que nos estigmaticen, y que digan que estamos a la cola de todo el mundo. No le deseo esta situación a nadie.
No soy violento, pero tengo algo de orgullo, y si no me dejan levantarme del suelo cuando no hay ningún motivo para que siga comiendo mierda, no me importa nada jugarme lo poco que tengo en favor del resto de mi grupo. "Quizá", he llegado a pensar, "quizá los mártires no estén tan locos". La policía también carga contra nosotros, y mientras nos matan a porrazos, veo en su cara ira. No veo justicia, no veo ley, no veo nada más que IRA. Por eso, por eso, mis hermanos que murieron allí, dentro del armario de fusibles o lo que sea aquello, son hoy honrados por el resto. Por eso quemo coches, por eso esta es mi forma de abrir los ojos. Ellos solo huían de los palos, ellos solo querían comer algo caliente.
Me da igual la manipulación mediática, me da igual la "money-pulation", me da igual que en las televisiones me llamen desgraciado, me da igual... si solo una persona, si solamente una, se da cuenta de lo hipócritas que son todos.
Friday, November 30, 2007
Picha
La noche es una paloma que se queja desolada. Por mucho que grite, su pecho eminentemente desarrollado amortigua el chillido, y no suena tan agudo como debería.
Una paloma en esta situacición, es como yo cuando tengo ganas de vivir y se me acumulan los planes. Va todo tant rápido que no me relamo de mi última azaña, cuando ya hay otra a la vuelta de la esquina.
Es aquello de no parar ni un segundo, porque no puedes. No hay tiempo de mirar arás. tampoco sé si algo así es vida.
Que vaya todo tan rápido no le gusta a nadie, y si hay alguien que prefiere pasarse la vida a toda velocidad, es que huye de su identidad.
y aunque aún hoy no sé si alguen habrá sido capaz de encontrarla (su identidad), si puedo afirmar que hay gente que tiene la intención de intentarlo.
Nos acabamos dando golpes contra el cristal, y solemos rellenar los huecos que ya están más que rellenos. Cometemos los mismo errores que la gente que vino antes que nosotros con las inquietudes universales. Pero nos gusta igual.
¿Puedo ser yo mismo conmigo mismo? Me parece la manera de empezar todo. Una cartulina y unas tijeras, un panal de abejitas, perros llorando, muelles que amortiguan, latidos que mandan callar, carreteras que solo tienen sentido según el model de vehículo que conduzcas, fachadas destartaladas que paradójicamente al desconcharse encuentran su identidad, certezas de medio pelo que provocan denotativos silencios y bruscos frenazos en la búsqueda de cada día.
Una paloma en esta situacición, es como yo cuando tengo ganas de vivir y se me acumulan los planes. Va todo tant rápido que no me relamo de mi última azaña, cuando ya hay otra a la vuelta de la esquina.
Es aquello de no parar ni un segundo, porque no puedes. No hay tiempo de mirar arás. tampoco sé si algo así es vida.
Que vaya todo tan rápido no le gusta a nadie, y si hay alguien que prefiere pasarse la vida a toda velocidad, es que huye de su identidad.
y aunque aún hoy no sé si alguen habrá sido capaz de encontrarla (su identidad), si puedo afirmar que hay gente que tiene la intención de intentarlo.
Nos acabamos dando golpes contra el cristal, y solemos rellenar los huecos que ya están más que rellenos. Cometemos los mismo errores que la gente que vino antes que nosotros con las inquietudes universales. Pero nos gusta igual.
¿Puedo ser yo mismo conmigo mismo? Me parece la manera de empezar todo. Una cartulina y unas tijeras, un panal de abejitas, perros llorando, muelles que amortiguan, latidos que mandan callar, carreteras que solo tienen sentido según el model de vehículo que conduzcas, fachadas destartaladas que paradójicamente al desconcharse encuentran su identidad, certezas de medio pelo que provocan denotativos silencios y bruscos frenazos en la búsqueda de cada día.
Wednesday, November 28, 2007
Esquela y Moraleja
Ni cansado ni dormido. Tampoco en activo---//// ni por pasiva. Sencillamente caminando, fue a dar contra la persona menos lista que creía que podía existir....
¿Pero qué significa ser listo hoy en día?
A veces, a raíz de cómo vienen las cosas dadas en los tiempos que uno vive, la verdad y la certeza universal se revelan de modo soprendente. Salía por la boca de metro el muchaho. Emergía de entre aquél entresijo de túneles, como el moribundo entre la basura. Se revolvía en la superficie, harto de haber estado oliendo a los demás, harto de casi hurgar en sus narices sin quererlo, harto de pasarse un ratito fatídico en aquella lata de sardinas. Iba él, sumido en su mal humor, cuando, al enfilar las escaleras mecánicas, se topó con lo que creía, el colmo de los colmos: Un séquito de muchachos y muchachas con síndrome de down. "una excursión de retrasados", se dijo, "vaya mierda de atasco forman en la acera, como si no hubiera tenido suficiente con lo del metro". Iba ya maldiciéndose, planteandose cómo rodear al grupo. Iba, el gilipollas de él, dando de ante mano por sentado que en ese tumulto nadie iba a molestarse en abrirle paso. Incluso fugazmente, involuntariamente, pensó que las cortesías son para los listos, que los tontos tienen suficiente con lo que tienen. Así Iba...
Cuando de repente:
"disculpa, puedes pasar por aquí"- Una jóven de aspecto risueño, tierno y expresivo, se hizo delicadamente a un lado dejándo al muchacho hueco para que pudiera atravesar sin rodear la cera.
De repente, resulta que él no era tan listo, y tampoco tan tontos,(ni mucho menos descorteses), los chicos y chicas con síndorme de down.
Al fin y al cabo...
¿qué significa ser listo hoy en día?
¿Pero qué significa ser listo hoy en día?
A veces, a raíz de cómo vienen las cosas dadas en los tiempos que uno vive, la verdad y la certeza universal se revelan de modo soprendente. Salía por la boca de metro el muchaho. Emergía de entre aquél entresijo de túneles, como el moribundo entre la basura. Se revolvía en la superficie, harto de haber estado oliendo a los demás, harto de casi hurgar en sus narices sin quererlo, harto de pasarse un ratito fatídico en aquella lata de sardinas. Iba él, sumido en su mal humor, cuando, al enfilar las escaleras mecánicas, se topó con lo que creía, el colmo de los colmos: Un séquito de muchachos y muchachas con síndrome de down. "una excursión de retrasados", se dijo, "vaya mierda de atasco forman en la acera, como si no hubiera tenido suficiente con lo del metro". Iba ya maldiciéndose, planteandose cómo rodear al grupo. Iba, el gilipollas de él, dando de ante mano por sentado que en ese tumulto nadie iba a molestarse en abrirle paso. Incluso fugazmente, involuntariamente, pensó que las cortesías son para los listos, que los tontos tienen suficiente con lo que tienen. Así Iba...
Cuando de repente:
"disculpa, puedes pasar por aquí"- Una jóven de aspecto risueño, tierno y expresivo, se hizo delicadamente a un lado dejándo al muchacho hueco para que pudiera atravesar sin rodear la cera.
De repente, resulta que él no era tan listo, y tampoco tan tontos,(ni mucho menos descorteses), los chicos y chicas con síndorme de down.
Al fin y al cabo...
¿qué significa ser listo hoy en día?
Saturday, November 24, 2007
Belfast anda, y mi sangre... mi sangre...
Muchísimas pintadas en la pared del poli. Allí, estábamos. A ti te daba un poco de miedo. A mí eso me parecía muy excitante. Vigilabas por si venía la pasma, mientras yo acababa con todos los sprays que tenía en mano.
Desde el principio, siempre procuré no hacer un dibujo absurdo. Nunca entendía aquellos se limitan a firmar mediante un garabato monocromático. Eso es algo feísimo.
Si pintas, pintas de corazón. Es una frase que siempre te he dicho frente al cemento, frente al lugar escondido, frente a la pared que da al bosquecillo. Es nuestra manera de protestar y mi forma de demostrarte lo que te aprecio. Es nuestra manera de manifestarnos, de mostrar al mundo nuestras emociones, de nadar en este sin sentido.
Los graffitis, para nosotros, son como los primeros besos para los quinceañeros. Los colores que elegimos, son como los amigos con quien quiere cada uno gastar su vida. Los dibujos, son nuestra familia.
A unos les da por escribir, a otros por cantar. A nosotros nos da por unir en la fachada de un edificio destartalado nuestras mejores intenciones.
Te voy a decir una cosa. yo fui a belfast durante un día de cada día. Yo fui a Belfast y me encontré un celular enmedio de la carretera. tuve miedo de cogerlo, no fuera a estallar. Después me repugné. Me dí asco por el miedo exagerado que sentí al sopesar la opción de hacerme con él.
En belfast había pintadas. Muchas realizadas sin talento, pero gritadas desde dentro. Incluso vi una en que se exigía la independencia de castilla. Me dio que pensar. Y mientras pensaba, Belfast hacía el amor con mi alma. Se unía silenciosa y dramáticamente conmigo. LA sangre derramada se confundía con mis lágrimas, su noche se convertía en mi sueño, y las promesas de independencia se tornaban mi necesidad de existir frente a ti.
Belfast, mezclado con los graffitis, resulta apasionante. Cuánta emoción contenida, cuanto llanto representado, cuanta tienda cerrada al toque de queda, cuantas carreras de niños que no pueden ser niños, y cuantas risas violadas en sus caras.
Desde el principio, siempre procuré no hacer un dibujo absurdo. Nunca entendía aquellos se limitan a firmar mediante un garabato monocromático. Eso es algo feísimo.
Si pintas, pintas de corazón. Es una frase que siempre te he dicho frente al cemento, frente al lugar escondido, frente a la pared que da al bosquecillo. Es nuestra manera de protestar y mi forma de demostrarte lo que te aprecio. Es nuestra manera de manifestarnos, de mostrar al mundo nuestras emociones, de nadar en este sin sentido.
Los graffitis, para nosotros, son como los primeros besos para los quinceañeros. Los colores que elegimos, son como los amigos con quien quiere cada uno gastar su vida. Los dibujos, son nuestra familia.
A unos les da por escribir, a otros por cantar. A nosotros nos da por unir en la fachada de un edificio destartalado nuestras mejores intenciones.
Te voy a decir una cosa. yo fui a belfast durante un día de cada día. Yo fui a Belfast y me encontré un celular enmedio de la carretera. tuve miedo de cogerlo, no fuera a estallar. Después me repugné. Me dí asco por el miedo exagerado que sentí al sopesar la opción de hacerme con él.
En belfast había pintadas. Muchas realizadas sin talento, pero gritadas desde dentro. Incluso vi una en que se exigía la independencia de castilla. Me dio que pensar. Y mientras pensaba, Belfast hacía el amor con mi alma. Se unía silenciosa y dramáticamente conmigo. LA sangre derramada se confundía con mis lágrimas, su noche se convertía en mi sueño, y las promesas de independencia se tornaban mi necesidad de existir frente a ti.
Belfast, mezclado con los graffitis, resulta apasionante. Cuánta emoción contenida, cuanto llanto representado, cuanta tienda cerrada al toque de queda, cuantas carreras de niños que no pueden ser niños, y cuantas risas violadas en sus caras.
Friday, November 23, 2007
Esquela 118: Canciones de Iván en el coche de David
No suelo poner el título de la esquela antes de empezar a escribir. pero esta vez sí lo he hecho. lo tenía claro.
Son las canciones de Iván Ferreiro mientras vuelvo medio borracho, medio dormido en el coche de David. Me recuerdan a ella. Me recuerdan al Four Roses, me recuerdan a Javea, me recuerdan las fuerzas que me quedan para creer que puede que haya una persona destinada a "cada otra persona". Me recuerdan a cuando volvíamos después de ir a cualquier discoteca medio muertos, tú encima de mí, y yo sintiendo tu cuerpo sobre toda mi piel: Aún hoy soy capaz de volverme loco. Reuno en unos segundos espectaculares todo lo que puedo vender a favor del amor, colapso las salidas sanas de mi convivencia con mi alrededor por tu puta culpa.
Cuando voy excesivamente borracho, siempre acabo igual: Levando banderas medio imaginarias, medio manchadas de sangre, con tu nombre bordado, con tus verdades como únicas en el marco de mi vida, con tus caricias como sobresalientes de entre el resto.
Aún hoy, paseo por la playa y recuerdo a todos mis amigos y todas tus toallas, todos mis placajes para tirarte a la arena y agarrarte antes de que el sol asome, todas las tonterías que tengo reunidas en una batería de confesiones secretas, en un guión que marcan las olas del mar, en un febrero caluroso después de dos años, en unas mantas de Calafell enredadas todavía hoy en nuestros cuerpos, en unas escusas que ahora mismo prefieres utilizar antes de hacer uso de nuestros propios cuerpos como salvavidas de nuestras almas y nuestros deseos más íntimos.
Tú me has pedido que te deje hacer tu vida, por favor. A mí me cuesta, pero acepto las sonrisas que siempre me has brindado como el mejor justificante de tu propia libertad, tus brazos como el documento más valioso para acabar con cualquier juicio que desde mis tribunales más emocionales pueda emitir, tus peticiones de respeto como la integridad de la niña menos afortunada... oh, señor!!!!
Ya no sé por donde andar, y por esa razón trepo como el que más sin rumbo alguno por las paredes de la insolución, de la disolución, del desespero, del pelo revuelto, de las bolsas bajo de los ojos, de las respuestas prohibidas a las preguntas eminentemente humanas.
Hoy tú me has pedido que no nos veamos. Me dices que no me lo tome a juego, que piense enserio en ello. No hay ningún motivo más que el del amor potencialmente contaminante que albergas en tu interior. Yo voy en el coche de David, escuchando las canciones de Iván, y me entretengo pensando en nuestras mil y una historias.
Nunca estudio nada: todo yo soy mis propios recuerdos y la posibilidad de formar parte de tus ilusiones. No soy nada más. No pienso en frío, cuando pienso en ti solo soy capaz de mirarme el corazón y gritar lo que siento. Solo soy capaz de interpretar cartas esféricas, solo soy capaz de aprender a tocar le piano, solo soy capaz de componer un montón de canciones y de pintar cientos de cuadros, de escribir miles de tonterías y de construir peñascos imaginarios en mi corazón, a través de los cuales me inclino y dejo gran parte de mi alma caer. Caer al vacío.
Son las canciones de Iván Ferreiro mientras vuelvo medio borracho, medio dormido en el coche de David. Me recuerdan a ella. Me recuerdan al Four Roses, me recuerdan a Javea, me recuerdan las fuerzas que me quedan para creer que puede que haya una persona destinada a "cada otra persona". Me recuerdan a cuando volvíamos después de ir a cualquier discoteca medio muertos, tú encima de mí, y yo sintiendo tu cuerpo sobre toda mi piel: Aún hoy soy capaz de volverme loco. Reuno en unos segundos espectaculares todo lo que puedo vender a favor del amor, colapso las salidas sanas de mi convivencia con mi alrededor por tu puta culpa.
Cuando voy excesivamente borracho, siempre acabo igual: Levando banderas medio imaginarias, medio manchadas de sangre, con tu nombre bordado, con tus verdades como únicas en el marco de mi vida, con tus caricias como sobresalientes de entre el resto.
Aún hoy, paseo por la playa y recuerdo a todos mis amigos y todas tus toallas, todos mis placajes para tirarte a la arena y agarrarte antes de que el sol asome, todas las tonterías que tengo reunidas en una batería de confesiones secretas, en un guión que marcan las olas del mar, en un febrero caluroso después de dos años, en unas mantas de Calafell enredadas todavía hoy en nuestros cuerpos, en unas escusas que ahora mismo prefieres utilizar antes de hacer uso de nuestros propios cuerpos como salvavidas de nuestras almas y nuestros deseos más íntimos.
Tú me has pedido que te deje hacer tu vida, por favor. A mí me cuesta, pero acepto las sonrisas que siempre me has brindado como el mejor justificante de tu propia libertad, tus brazos como el documento más valioso para acabar con cualquier juicio que desde mis tribunales más emocionales pueda emitir, tus peticiones de respeto como la integridad de la niña menos afortunada... oh, señor!!!!
Ya no sé por donde andar, y por esa razón trepo como el que más sin rumbo alguno por las paredes de la insolución, de la disolución, del desespero, del pelo revuelto, de las bolsas bajo de los ojos, de las respuestas prohibidas a las preguntas eminentemente humanas.
Hoy tú me has pedido que no nos veamos. Me dices que no me lo tome a juego, que piense enserio en ello. No hay ningún motivo más que el del amor potencialmente contaminante que albergas en tu interior. Yo voy en el coche de David, escuchando las canciones de Iván, y me entretengo pensando en nuestras mil y una historias.
Nunca estudio nada: todo yo soy mis propios recuerdos y la posibilidad de formar parte de tus ilusiones. No soy nada más. No pienso en frío, cuando pienso en ti solo soy capaz de mirarme el corazón y gritar lo que siento. Solo soy capaz de interpretar cartas esféricas, solo soy capaz de aprender a tocar le piano, solo soy capaz de componer un montón de canciones y de pintar cientos de cuadros, de escribir miles de tonterías y de construir peñascos imaginarios en mi corazón, a través de los cuales me inclino y dejo gran parte de mi alma caer. Caer al vacío.
Wednesday, November 21, 2007
Esquela 117: Esto no es una novela
¿Te acuerdas? La procesión nos pilló enmedio; Tú en una acera, yo en otra, y todo el séquito marchando entre los dos. Algunos borrachos suelen aprovechar ese tipo de días para despotricar contra el aire, para lanzar sus botellas contra el vacío, y para exigir explicaciones a la nada.
Yo esperaba que cuando pasara todo aquél gentío, tú continuaras allí, esperándome aún. Confié en que aguardases. Mientras las piras de fuego se comían la oscuridad del firmamento, yo miraba las ventanas de los vecinos. Todas abiertas a pesar del viento y el chispeo. Alguna familia asomada; algunos críos en los brazos de sus madres señalando los pasos.
Y yo allí, tranquila y plácidamente, haciendo tiempo mientras el tráfico se desvanecía progresivamente hasta permitir que pudiera ver la otra acera de nuevo.
Tú ya no estabas.
Siempre he pecado de lo mismo. "Que el sea mi sino quien se escriba a sí mismo, en vez de ser yo quien lo haga". Siempre me he dicho lo mismo: "que las cosas vengan, que no sea yo el que vaya". Siempre delegando en el destino. Hasta ahora, creía que aquella manera de entender las cosas me había servido para ser feliz. Ahora me doy cuenta de que aquella felicidad en realidad sos eran pequeñas victorias que llevaban hasta la derrota final.
No quiero ser tan dramático. Los trenes, algunos, vuelven a pasar. Quizá tú no andes en el próximo. Sea como sea, esta vez no seré yo quien se siente en el banco del andén hasta que el traqueteo del convoy me saque de mi (hasta ahora) atontamiento.
Me he mirado al espejo y me he dado cuenta de que ya soy un viejo más. Para lo malo, y también para lo bueno. En esta ocasión no voy a coger el tren, voy a ir a pié, y si en el camino me encuentro algún acompañante ocasional, le invitaré a un cigarrillo y a un trago. Si hay suerte, habrá buena conversación, y si me conviene, incluso le alargaré mi mano para postrarla en su hombro.
No voy a esperar a ser YO para "alguien". Esta vez "alguien" será para mí.
Y con ello, la procesión ha ido pasando, la banda detrás, y la gente del pueblo ha cerrado el grupo. Ahora solo estamos las fachadas, las ventanas con sus portones chocando contra el yeso de la pared, y el viento riéndose de todos. Quizá son los borrachos los únicos que se dan cuenta.
Yo esperaba que cuando pasara todo aquél gentío, tú continuaras allí, esperándome aún. Confié en que aguardases. Mientras las piras de fuego se comían la oscuridad del firmamento, yo miraba las ventanas de los vecinos. Todas abiertas a pesar del viento y el chispeo. Alguna familia asomada; algunos críos en los brazos de sus madres señalando los pasos.
Y yo allí, tranquila y plácidamente, haciendo tiempo mientras el tráfico se desvanecía progresivamente hasta permitir que pudiera ver la otra acera de nuevo.
Tú ya no estabas.
Siempre he pecado de lo mismo. "Que el sea mi sino quien se escriba a sí mismo, en vez de ser yo quien lo haga". Siempre me he dicho lo mismo: "que las cosas vengan, que no sea yo el que vaya". Siempre delegando en el destino. Hasta ahora, creía que aquella manera de entender las cosas me había servido para ser feliz. Ahora me doy cuenta de que aquella felicidad en realidad sos eran pequeñas victorias que llevaban hasta la derrota final.
No quiero ser tan dramático. Los trenes, algunos, vuelven a pasar. Quizá tú no andes en el próximo. Sea como sea, esta vez no seré yo quien se siente en el banco del andén hasta que el traqueteo del convoy me saque de mi (hasta ahora) atontamiento.
Me he mirado al espejo y me he dado cuenta de que ya soy un viejo más. Para lo malo, y también para lo bueno. En esta ocasión no voy a coger el tren, voy a ir a pié, y si en el camino me encuentro algún acompañante ocasional, le invitaré a un cigarrillo y a un trago. Si hay suerte, habrá buena conversación, y si me conviene, incluso le alargaré mi mano para postrarla en su hombro.
No voy a esperar a ser YO para "alguien". Esta vez "alguien" será para mí.
Y con ello, la procesión ha ido pasando, la banda detrás, y la gente del pueblo ha cerrado el grupo. Ahora solo estamos las fachadas, las ventanas con sus portones chocando contra el yeso de la pared, y el viento riéndose de todos. Quizá son los borrachos los únicos que se dan cuenta.
Sunday, November 18, 2007
Esquela 116: Preámbulo navideño
Estos días hace mucho frío. Temo por la tierra y por mi integridad física. Me pica la garganta mientras me asomo al balcón y observo como engalanan las calles. Luces de navidad subvencionadas por los comerciantes de esplugues. He de empezar a pensar en regalos, en descontarme una parte del sueldo y reservarla para los grandes centros comerciales. He de quemar billetes sumido en la gran multitud; a saber; tiendas atestadas dee gente al borde del orgasmo, que ríe y solloza, que corre y que pisa, que pega codazos y babea.
El invierno, a diferencia de lo que los científicos nos puedan explicar, no existe antes de que existiera la especie humana.
El invierno, ha sido una medida que ha tomado la propia tierra para hacernos un favor a las personas. El invierno, con su frío, impide que sudemos lo que deberíamos sudar dentro de los centros comerciales. Imagino unas compras navideñas en pleno verano: Tumultos en las puertas de acceso de las grandes superficies. Gente cayendo desmayada por el hedor de sus iguales. Unidades del SAMUR superadas por los acotecimientos, histeria y descontrol.
En el hemisferio sur lo deben pasar mal.
No sé. Igualmente me gusta la navidad, y me gusta mi pueblo. Y el aceite.
El invierno, a diferencia de lo que los científicos nos puedan explicar, no existe antes de que existiera la especie humana.
El invierno, ha sido una medida que ha tomado la propia tierra para hacernos un favor a las personas. El invierno, con su frío, impide que sudemos lo que deberíamos sudar dentro de los centros comerciales. Imagino unas compras navideñas en pleno verano: Tumultos en las puertas de acceso de las grandes superficies. Gente cayendo desmayada por el hedor de sus iguales. Unidades del SAMUR superadas por los acotecimientos, histeria y descontrol.
En el hemisferio sur lo deben pasar mal.
No sé. Igualmente me gusta la navidad, y me gusta mi pueblo. Y el aceite.
Saturday, November 17, 2007
Esquela 115: Sopresas de la vejez
Tenía muchas cosas que reunir, ya sabes todo el papeleo que conlleva un cambio domiciliario. Tuve que recoger varios documentos que se escondían en cajones que hacía años que no abría. Di con los formularios de matriculación de nuestros hijos, di con algunas fotos que tomamos para el tercer aniversario de Pedro. Di con su álbum de 2do de primaria.
¿Cuántos años debía tener para entonces? no más de ocho.
Después, mientras seguía hurgando, empezó a llover. Eran las ocho de la tarde, y tú debías estar al caer.
Tenía miedo de que me vieras llorar. últimamente en el trabajo no me van muy bien las cosas, y no sé bien porqué, no encuentro las fuerzas para tratar de superar este mal momento. Ya sé que pronto lo dejaré... pero... Veo a nuestros hijos y pienso que ellos tienen muchas cosas que hacer, muchas ilusiones que culminar en caso de que su estado anímico flaquee alguna vez. Son jóvenes.
Yo, sin embargo, a mis cincuenta y pico, solo pienso en alcanzar de un modo digno el día que me jubile. Y para ello es necesario que cotice durante unos años más. Pedro me ha dicho que pinte, que baile, o que levante un restaurante. Pedro me ha dicho que en la ciudad, no voy a encontrar un trabajo como el que tuve hace años. Era demasiado feliz, y todo estaba demasiado bien, me ha dicho. Ahora, dice, todos los trabajos que tengo es normal que me parezcan duros.
Es curioso que a mi edad me entre vértigo, me entre miedo y sienta esta excitación extraña. Me has convencido para que lo deje todo y me vaya contigo al pueblo de tus padres. Estoy aterrada. Hemos discutido mucho, pero es cierto que aquí llevo mucho tiempo aburrida, y que quizá, el miedo a la novedad que supone el empezar en otro lugar, es el único motivo que me retiene aquí.
Son sólo unas horas en coche. A Pedro y a Toni espero tenerlos cerca. Espero que no se olviden de mí y que vengan a verme. Al fin y al cabo, son mis hijos, son mis piezas. Debería confiar en ellos.
Los árboles, el campo, las liebres... de verdad serán la medicina que necesito? No tengo ni idea. Me llevaré libros y enseres de ciudad. Acondicionaré la casa adheriendo la última tecnología. Me comparé un caballete y óleos, un lienzo y un piano, abriré un pequeño colmado, cada mañana subiré haciendo footing hasta el castillo, y encontraré alguna vecina de buen corazón, a pesar de su más que probable talante fascista.
No quiero más sobresaltos. Envejeceré sosegadamente, aunque ahora mismo eso me parezca imposible lejos de la capital. Iré contando el cabello que se me cae, iré viendo fotografías y regando los geranios, barriendo las hojas de la calle, contando los copos de nieve, leyendo las cartas de amor que me enviabas con 20 años, una a una, para ir encajonandolas en mi corazón. Uno a uno, los días se irán a la cama conmigo, uno a uno, iré robándote momentos en que estemos juntos, una a una, escucharé las palabras que aún te quedan por decirme, uno por uno, sentiré los besos que te quedan por regalarme dulcemente, una a una, te pediré que vuelvas a hacer todas las tonterías que recuerdo de ti, una a una, una a una...
******
Una a una, una a una... iré agarrando las últimas monedas que me quedan en el bolsillo, las apilaré y recontaré en la palma de mi mano, y ojalá me quede para la cocacola y el último paquete de tabaco de la máquina. Y que sean los últimos artículos de cada una de sus máquinas, por favor, Así me sentiré más especial. Después me preguntaré porqué la gente dice amar la poesía más que nada en el mundo, y después se asusta si se le acerca alguien extraño y sin malas intenciones por la calle.
Yo, como mi madre, solo quiero aire fresco y alguien que me quiera. Todas las cosas las cosas malas que haya dicho, son en realidad mis deseos más fervientes de que todo te vaya bien. Sabes que volvería a nacer si pudiera y tú me lo pidieras.
Te vas a una casa de pueblo, justo el día en que te das cuenta de que ya no tiene importancia tu día de mañana. Has de aprender a valorar los recuerdos y lo que te ocurre en el momento en que vives, has de averiguar como dejar de lado las ilusiones que yo, por ejemplo sigo teniendo, y que para mi ahora son tan necesarias. Yo también me tendré que deshacer de ellas algún día si no quiero que mi cabeza se muera de desidia antes de que lo haga mi cuerpo.
Seguiré tus pasos, y acabaré haciendo lo mismo que tú, madre. Todos acabaremos haciendo lo mismo al final, porque todos tenemos en común el hecho de que en algún momento dejaremos de existir.
De momento, este sábado voy a la discoteca a mover el esqueleto.
¿Cuántos años debía tener para entonces? no más de ocho.
Después, mientras seguía hurgando, empezó a llover. Eran las ocho de la tarde, y tú debías estar al caer.
Tenía miedo de que me vieras llorar. últimamente en el trabajo no me van muy bien las cosas, y no sé bien porqué, no encuentro las fuerzas para tratar de superar este mal momento. Ya sé que pronto lo dejaré... pero... Veo a nuestros hijos y pienso que ellos tienen muchas cosas que hacer, muchas ilusiones que culminar en caso de que su estado anímico flaquee alguna vez. Son jóvenes.
Yo, sin embargo, a mis cincuenta y pico, solo pienso en alcanzar de un modo digno el día que me jubile. Y para ello es necesario que cotice durante unos años más. Pedro me ha dicho que pinte, que baile, o que levante un restaurante. Pedro me ha dicho que en la ciudad, no voy a encontrar un trabajo como el que tuve hace años. Era demasiado feliz, y todo estaba demasiado bien, me ha dicho. Ahora, dice, todos los trabajos que tengo es normal que me parezcan duros.
Es curioso que a mi edad me entre vértigo, me entre miedo y sienta esta excitación extraña. Me has convencido para que lo deje todo y me vaya contigo al pueblo de tus padres. Estoy aterrada. Hemos discutido mucho, pero es cierto que aquí llevo mucho tiempo aburrida, y que quizá, el miedo a la novedad que supone el empezar en otro lugar, es el único motivo que me retiene aquí.
Son sólo unas horas en coche. A Pedro y a Toni espero tenerlos cerca. Espero que no se olviden de mí y que vengan a verme. Al fin y al cabo, son mis hijos, son mis piezas. Debería confiar en ellos.
Los árboles, el campo, las liebres... de verdad serán la medicina que necesito? No tengo ni idea. Me llevaré libros y enseres de ciudad. Acondicionaré la casa adheriendo la última tecnología. Me comparé un caballete y óleos, un lienzo y un piano, abriré un pequeño colmado, cada mañana subiré haciendo footing hasta el castillo, y encontraré alguna vecina de buen corazón, a pesar de su más que probable talante fascista.
No quiero más sobresaltos. Envejeceré sosegadamente, aunque ahora mismo eso me parezca imposible lejos de la capital. Iré contando el cabello que se me cae, iré viendo fotografías y regando los geranios, barriendo las hojas de la calle, contando los copos de nieve, leyendo las cartas de amor que me enviabas con 20 años, una a una, para ir encajonandolas en mi corazón. Uno a uno, los días se irán a la cama conmigo, uno a uno, iré robándote momentos en que estemos juntos, una a una, escucharé las palabras que aún te quedan por decirme, uno por uno, sentiré los besos que te quedan por regalarme dulcemente, una a una, te pediré que vuelvas a hacer todas las tonterías que recuerdo de ti, una a una, una a una...
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Una a una, una a una... iré agarrando las últimas monedas que me quedan en el bolsillo, las apilaré y recontaré en la palma de mi mano, y ojalá me quede para la cocacola y el último paquete de tabaco de la máquina. Y que sean los últimos artículos de cada una de sus máquinas, por favor, Así me sentiré más especial. Después me preguntaré porqué la gente dice amar la poesía más que nada en el mundo, y después se asusta si se le acerca alguien extraño y sin malas intenciones por la calle.
Yo, como mi madre, solo quiero aire fresco y alguien que me quiera. Todas las cosas las cosas malas que haya dicho, son en realidad mis deseos más fervientes de que todo te vaya bien. Sabes que volvería a nacer si pudiera y tú me lo pidieras.
Te vas a una casa de pueblo, justo el día en que te das cuenta de que ya no tiene importancia tu día de mañana. Has de aprender a valorar los recuerdos y lo que te ocurre en el momento en que vives, has de averiguar como dejar de lado las ilusiones que yo, por ejemplo sigo teniendo, y que para mi ahora son tan necesarias. Yo también me tendré que deshacer de ellas algún día si no quiero que mi cabeza se muera de desidia antes de que lo haga mi cuerpo.
Seguiré tus pasos, y acabaré haciendo lo mismo que tú, madre. Todos acabaremos haciendo lo mismo al final, porque todos tenemos en común el hecho de que en algún momento dejaremos de existir.
De momento, este sábado voy a la discoteca a mover el esqueleto.
Thursday, November 15, 2007
Esquela 114: Parece que nos hemos alejado de tanto volver
No es un coche más: la primera razón es que desde aquí dentro, no se ve ningún otro por la carretera. Vale, tampoco hay luces. Es curioso que regresemos a Chicago. Las razones que nos traen de vuelta, son las mismas que arrastrarían a la costa cualquier resto de un naufragio.
¿La corriente?, ¿el amor? ¿la apatía?.
Como un resto de madera blanda es mecida y transportada y después hundida progresiva y suavemente en la propia arena. Luego, el agua espumosa de una ola rota recién, se asemeja a la madre de dicho pedazo inerte de casco de barcaza. Se encarga de arropar con ternura aquél resto de nave. El oleaje encrespado o manso es una madre sobreprotectora para aquél fragmento podrido, una madraza que recubre con su manto blanco a su hijo predilecto, una y otra vez. Todas las que haga falta.
Nosotros volvemos a Chicago porque nuestra madre nos ha llevado hasta allí. Como la corriente arrastra al pedazo hasta su el lecho de su muerte y consumo eterno.
Volvemos a chicago Natalia y yo, y ya no tenemos ninguna utilidad para nadie. No por ello nos sentimos mal. Ya no tenemos ninguna fuerza para preocuparnos. Aquí henos, henos aquí, en este vehículo destartalado, perdidos en una carretera en medio de la nada, dejando que nuestras manos nos guíen, tratando de desatender a nuestro destino, si bien sabemos en donde vamos acabar cayendo rendidos. Sea como hojas otoñales, sea como náufragos perdidos.
Vamos a volver al principio, donde todo empezó. Retornaremos a Chicago, allí donde yo empecé a conocerla, y ella empezó a conocerme a mí. Volvemos al mismo lugar, como vuelven los perros viejos y cansados.
¿Nunca has tenido una sensación así?
¿La corriente?, ¿el amor? ¿la apatía?.
Como un resto de madera blanda es mecida y transportada y después hundida progresiva y suavemente en la propia arena. Luego, el agua espumosa de una ola rota recién, se asemeja a la madre de dicho pedazo inerte de casco de barcaza. Se encarga de arropar con ternura aquél resto de nave. El oleaje encrespado o manso es una madre sobreprotectora para aquél fragmento podrido, una madraza que recubre con su manto blanco a su hijo predilecto, una y otra vez. Todas las que haga falta.
Nosotros volvemos a Chicago porque nuestra madre nos ha llevado hasta allí. Como la corriente arrastra al pedazo hasta su el lecho de su muerte y consumo eterno.
Volvemos a chicago Natalia y yo, y ya no tenemos ninguna utilidad para nadie. No por ello nos sentimos mal. Ya no tenemos ninguna fuerza para preocuparnos. Aquí henos, henos aquí, en este vehículo destartalado, perdidos en una carretera en medio de la nada, dejando que nuestras manos nos guíen, tratando de desatender a nuestro destino, si bien sabemos en donde vamos acabar cayendo rendidos. Sea como hojas otoñales, sea como náufragos perdidos.
Vamos a volver al principio, donde todo empezó. Retornaremos a Chicago, allí donde yo empecé a conocerla, y ella empezó a conocerme a mí. Volvemos al mismo lugar, como vuelven los perros viejos y cansados.
¿Nunca has tenido una sensación así?
Wednesday, November 14, 2007
Esquela 113: Separación Real
Las lágrimas caían de cualquier carne. De cualquier Serhumano. Cada uno de nosotros ha quedado en una plaza, acordando previamente una fecha, exigiendo a la persona con quien se va a reunir, que vaya completamente sola.
Más de una de esas veces, lo único que había por enviar era un beso. Y muy pocas de más de una de esas veces, ese beso solo era para joder.
Eso es lo que debió pensar Su Majestad cuando le comunicó su hija Elena que dejaba al conde de Marichalar.
Hoy me paro a leer todas las portadas de todos lo periódicos. Y me doy cuenta de que todo el mundo y todo el sistema son una farsa. Que la gente ya no vive para vivir, si no que vive para sobrevivir. y si no vive para sobrevivir, vive para que sobrevivan sus ideas por encima de las demás. Todos estamos entretenidos en estas cosas.
El ABC solo ha dedicado una página de su edición del miércoles a la separación Real. El ABC! ...ese diario que publica suplementos extraordinarios que alaban a la realeza cada vez que Leonor saluda a las cámaras.
La Vanguardia, sin embargo, abría su edición con el tema en portada.
Hoy el mundo, se ha vuelto un poco del revés, no? Quienes más hablan de mierda, hoy callan, y viceversa.El diario Qué, ese diario de titulares que atentan continuemante contra la humanidad y que tanto odio pero que tanto llevo en la mano (porque me lo ofrece cada mañana la niña de barrio mórbida, (QUECUALQUIERALEDICE"NOQUIEROESTAMIERDADEPERIODICO"VIENDOCOMO MIRA)...Bueno, ese diario, ese diario reducía la noticia al nivel de "breve" en la escala mediática. El diario ADN, lo ensalzaba bastante más, sin embargo.
Hoy me doy cuenta de cómo de hipócritas son los que defienden que el matrimonio dura toda la vida. Hoy prefieren girar la cabeza y hacer ver que ignoran aquello que en realidad les duele en el alma. Esto es la separación real. Así actúan todos esos hijos de puta. Su mundo se basa en costumbres ´rígidas, que no quieren jamás cuestionar ni que nadie cuestione. Por eso su mundo es de papel, y su pico y pala, de hojalata. Así nunca van a poder cavar lo suficiente profundo para abrirse el corazón. Abrirse el corazón y que note en su superficie el tacto suave y metálico del aire frío.
Nosotros, todo eso lo hicimos hace tiempo. Ahora no tenemos que encargarnos de mantener apuntalados nuestros principios. porque no son de papel, si no de lloro y dureza, de tristeza y de felicidad verdadera, de ávido descubrimiento, redescubrimiento, de carne y hueso, de hedor y de sonrisa.
Nosotros no somos tibios.
Ahora, el Rey llora. Han sido unos días duros para él. Yo siempre pensé que se llevaría bien con mi abuelo. Son igual de enrollados y campechanos. Pero hoy me doy cuenta de que mi abuelo vale mucho más que el rey. Mi abuelo, en su situación, no hubiera mandado callar a nadie. Se hubiera levantado y hubiera desaparecido, sencillamente. Mucho más tacto y elegancia. Quizá la moraleja de todo esto sea aquella que nos explica que cualquiera en cualquier situación se puede ver superado, siempre relativizando en función de su estatus y condición. O lo que es lo mismo: los obstáculos y las angustias, no existen, si no que nosotros nos las creamos. Todo es extrapolable, y todos nos queremos sentir felices. Para eso es necesario que antes nos sintamos tristes. Y como la tristeza se acaba convirtiendo en una necesidad, la gente se inventa motivos para lamentarse. Cada uno lo hace a juego con la vida que lleva.
Rey, hay un sitio en donde la felicidad no es relativa, si no que es absoluta. Te llevarías bien con sabina. José Tomás y Sabina se llevan bien, Mi abuelo y José Tomás también, y como antes he dicho, fijo que mi abuelo se lleva bien con el Rey. Parece que todo cuadra. Ello no quita que, Rey, abdiques de una puta vez y te dediques a vivir como en el fondo te conviene, que es en el pueblo de mi abuelo. teniendo tiempo para ti y siendo menos tibio.
Rey, no llores. Apuesto a que el Marichalar presumía de una fantástica disfunción eréctil. Esa era la verdadera causa. Hoy, abro las ventanas y se me escapa una sonrisa con sorna. No puedo evitar pensar en todos aquellos andaluces agolpados frente a la puerta de aquella iglesia sevillana en donde se prometieron amor hasta el final la infanta y su marido. Toda esa masa lloró por algo que me preocupa. Dediquémonos todos a la música y a lo que tenemos más cerca, ¡por favor!. Cuanto más cerca mejor. Menos ideas y más hechos. Así la felicidad y la tristeza son más autenticas y tiene más fundamento. Menos prestigio y aristocracia.
Más de una de esas veces, lo único que había por enviar era un beso. Y muy pocas de más de una de esas veces, ese beso solo era para joder.
Eso es lo que debió pensar Su Majestad cuando le comunicó su hija Elena que dejaba al conde de Marichalar.
Hoy me paro a leer todas las portadas de todos lo periódicos. Y me doy cuenta de que todo el mundo y todo el sistema son una farsa. Que la gente ya no vive para vivir, si no que vive para sobrevivir. y si no vive para sobrevivir, vive para que sobrevivan sus ideas por encima de las demás. Todos estamos entretenidos en estas cosas.
El ABC solo ha dedicado una página de su edición del miércoles a la separación Real. El ABC! ...ese diario que publica suplementos extraordinarios que alaban a la realeza cada vez que Leonor saluda a las cámaras.
La Vanguardia, sin embargo, abría su edición con el tema en portada.
Hoy el mundo, se ha vuelto un poco del revés, no? Quienes más hablan de mierda, hoy callan, y viceversa.El diario Qué, ese diario de titulares que atentan continuemante contra la humanidad y que tanto odio pero que tanto llevo en la mano (porque me lo ofrece cada mañana la niña de barrio mórbida, (QUECUALQUIERALEDICE"NOQUIEROESTAMIERDADEPERIODICO"VIENDOCOMO MIRA)...Bueno, ese diario, ese diario reducía la noticia al nivel de "breve" en la escala mediática. El diario ADN, lo ensalzaba bastante más, sin embargo.
Hoy me doy cuenta de cómo de hipócritas son los que defienden que el matrimonio dura toda la vida. Hoy prefieren girar la cabeza y hacer ver que ignoran aquello que en realidad les duele en el alma. Esto es la separación real. Así actúan todos esos hijos de puta. Su mundo se basa en costumbres ´rígidas, que no quieren jamás cuestionar ni que nadie cuestione. Por eso su mundo es de papel, y su pico y pala, de hojalata. Así nunca van a poder cavar lo suficiente profundo para abrirse el corazón. Abrirse el corazón y que note en su superficie el tacto suave y metálico del aire frío.
Nosotros, todo eso lo hicimos hace tiempo. Ahora no tenemos que encargarnos de mantener apuntalados nuestros principios. porque no son de papel, si no de lloro y dureza, de tristeza y de felicidad verdadera, de ávido descubrimiento, redescubrimiento, de carne y hueso, de hedor y de sonrisa.
Nosotros no somos tibios.
Ahora, el Rey llora. Han sido unos días duros para él. Yo siempre pensé que se llevaría bien con mi abuelo. Son igual de enrollados y campechanos. Pero hoy me doy cuenta de que mi abuelo vale mucho más que el rey. Mi abuelo, en su situación, no hubiera mandado callar a nadie. Se hubiera levantado y hubiera desaparecido, sencillamente. Mucho más tacto y elegancia. Quizá la moraleja de todo esto sea aquella que nos explica que cualquiera en cualquier situación se puede ver superado, siempre relativizando en función de su estatus y condición. O lo que es lo mismo: los obstáculos y las angustias, no existen, si no que nosotros nos las creamos. Todo es extrapolable, y todos nos queremos sentir felices. Para eso es necesario que antes nos sintamos tristes. Y como la tristeza se acaba convirtiendo en una necesidad, la gente se inventa motivos para lamentarse. Cada uno lo hace a juego con la vida que lleva.
Rey, hay un sitio en donde la felicidad no es relativa, si no que es absoluta. Te llevarías bien con sabina. José Tomás y Sabina se llevan bien, Mi abuelo y José Tomás también, y como antes he dicho, fijo que mi abuelo se lleva bien con el Rey. Parece que todo cuadra. Ello no quita que, Rey, abdiques de una puta vez y te dediques a vivir como en el fondo te conviene, que es en el pueblo de mi abuelo. teniendo tiempo para ti y siendo menos tibio.
Rey, no llores. Apuesto a que el Marichalar presumía de una fantástica disfunción eréctil. Esa era la verdadera causa. Hoy, abro las ventanas y se me escapa una sonrisa con sorna. No puedo evitar pensar en todos aquellos andaluces agolpados frente a la puerta de aquella iglesia sevillana en donde se prometieron amor hasta el final la infanta y su marido. Toda esa masa lloró por algo que me preocupa. Dediquémonos todos a la música y a lo que tenemos más cerca, ¡por favor!. Cuanto más cerca mejor. Menos ideas y más hechos. Así la felicidad y la tristeza son más autenticas y tiene más fundamento. Menos prestigio y aristocracia.
Sunday, November 11, 2007
Esquela 112: La Urba
Esta noche bebemos de ti, juventud. Brindamos para que el tiempo no nos arrebate lo que nos queda de cuando éramos niños.
Bebemos de ti y del alquitrán. De las pelotas que arrancábamos de los setos para tirárselas a los coches. De las veces que picamos todos aquellos timbres, o de aquellas otras que enterramos revistas pornográficas en el bosque. Bebemos del primer cubata de nuestra vida, de los polis y de los cacos. Bebemos de la primera confesión, y del último agarron que una chica nos dió antes de que nos empezaran a poner cachondos las mujeres. Bebemos de las evidencias y de su manera de presentarse: Frases tan socorridas como "el amor duele" tenían más sentido ayer que hoy. Bebemos de las películas en el ático del amigo retrasado mental. Bebemos de la ingenuidad y de la inocencia. De los trenes de cercanías que pillabamos sin pagar y que ahora muchos pagan sin poder utilizar. ¿Tiene cosas raras, la vida eh?
La urba. La urba y los calippos de fresa. Los trayectos cortos y excitantes hasta la playa. Los comentarios obscenos en voz alta al cruzarnos con alguna "breva".
La poca trascendencia que tenía todo aquello ahora se ha esfumado. Ojalá pudiera volver a ver las cosas como las veía entonces. Quizá actuaría amenudo sin tacto, pero no habría tiempo para detenerse a pensar en nada. Siempre habría algo que hacer: una excursión en bici, un baño en el puerto, un partidillo de futbol, la coca-cola, la radio....
Bebemos de ti y del alquitrán. De las pelotas que arrancábamos de los setos para tirárselas a los coches. De las veces que picamos todos aquellos timbres, o de aquellas otras que enterramos revistas pornográficas en el bosque. Bebemos del primer cubata de nuestra vida, de los polis y de los cacos. Bebemos de la primera confesión, y del último agarron que una chica nos dió antes de que nos empezaran a poner cachondos las mujeres. Bebemos de las evidencias y de su manera de presentarse: Frases tan socorridas como "el amor duele" tenían más sentido ayer que hoy. Bebemos de las películas en el ático del amigo retrasado mental. Bebemos de la ingenuidad y de la inocencia. De los trenes de cercanías que pillabamos sin pagar y que ahora muchos pagan sin poder utilizar. ¿Tiene cosas raras, la vida eh?
La urba. La urba y los calippos de fresa. Los trayectos cortos y excitantes hasta la playa. Los comentarios obscenos en voz alta al cruzarnos con alguna "breva".
La poca trascendencia que tenía todo aquello ahora se ha esfumado. Ojalá pudiera volver a ver las cosas como las veía entonces. Quizá actuaría amenudo sin tacto, pero no habría tiempo para detenerse a pensar en nada. Siempre habría algo que hacer: una excursión en bici, un baño en el puerto, un partidillo de futbol, la coca-cola, la radio....
Saturday, November 10, 2007
Esquela 111: Al llegar borracho
No es ni mucho menos la primera vez que me digo que mañana brillará el día. No es la primera vez ni mucho menos, que digo, que las nubes se irán, y que no sentiré nada de miedo, y que intentaré saber cuántos árboles abrazo. Lo que no sé, no lo siento.
Quizá mañana coja la bicicleta sin preguntarme porqué no salí la noche anterior.
Digo recordar a mis padres, mis hermanos y yernos trabajando duro. Y todo es una mentira, pues yo también me empleo duro, pese que nadie me lo haya reconocido.
Y trabajar tan duro como yo trabajo, sin reconocimiento alguno, es una mierda.
Sí, viendo cómo están las cosas, quizá un día cogeré una pistola y mataré a alguien. Después diré "no tengo idea de cómo sucedió". Parece que esta actitud empieza a ser modélica.
Habrá muertos esparcidos por la tierra. No tendré tiempo de limpiar su sangre, porque antes me encerrarán.
Y desearé que la parte de existencia que me quede sea como aquella pieza de blues, como aquél soul retador, como aquél gospel de coyuntura, como aquél rock primeresco, como aquellas migas de con las que las palomas se alimetan sobre el hule.
Sí; Pronto aparecerá una paloma, y mañana ya no quedará nada por lo cual pueda recordar todo esto.
Quizá mañana coja la bicicleta sin preguntarme porqué no salí la noche anterior.
Digo recordar a mis padres, mis hermanos y yernos trabajando duro. Y todo es una mentira, pues yo también me empleo duro, pese que nadie me lo haya reconocido.
Y trabajar tan duro como yo trabajo, sin reconocimiento alguno, es una mierda.
Sí, viendo cómo están las cosas, quizá un día cogeré una pistola y mataré a alguien. Después diré "no tengo idea de cómo sucedió". Parece que esta actitud empieza a ser modélica.
Habrá muertos esparcidos por la tierra. No tendré tiempo de limpiar su sangre, porque antes me encerrarán.
Y desearé que la parte de existencia que me quede sea como aquella pieza de blues, como aquél soul retador, como aquél gospel de coyuntura, como aquél rock primeresco, como aquellas migas de con las que las palomas se alimetan sobre el hule.
Sí; Pronto aparecerá una paloma, y mañana ya no quedará nada por lo cual pueda recordar todo esto.
Sábado
Los domingos se ciernen encima de todo dios. Descubren los miedos de cada uno. Salvajemente, echan a un lado la sábana que confortablemente nos recubre, para encontrarnos debajo, agazapados y aturdidos.
Ayer me alegré por no tener tiempo de enamorarme de ti. Ya sabes, tengo tantas cosas en la cabeza que no puedo pararme a darme cuenta de el fracaso que representa tu pérdida.
Quizá, si hubiéramos vivido en algún país en donde las cosas no fueran tan rápido, hubiera languidecido queriendo querer olvidarte.
Por suerte, estamos aquí, envueltos en esta dinámica en que no hay tiempo para asimilar derrotas. Tampoco hay tiempo para las victorias.
Hoy es domingo, y es el único momento que tengo para pensar en tu cara prodigiosa rodeada de mantas, o tu cuerpo suave colocado sobre la cama. ¿Quién lo puso ahí? Durante el tiempo que estoy a tu lado, parece que nada haya sido casual.
Y cuando miremos atrás, como estoy seguro de que vamos a hacer, quiero que aparezcan las luces de la ciudad de Tokio, y que nos cansemos solo de observar.
¿Qué porqué?
No tengo nada contra ti. Hemos decidido chocar como bolas de billar. Será difícil que nos volvamos a reencontrar. Y es un poco jodido. Ya sé que lo acordamos de antemano. Pero no calculé aquella fuga de amor que apareció en mi coraza mientras chocaba y chocaba, y volvía a chocar contra ti.
La estética Manga, los stands de academias de cómics, y el edificio de la Farga en un atardecer otoñal... La combinación tiene mucho peso en mi corazón. No sé si lo podré llevar solo.
Ayer me alegré por no tener tiempo de enamorarme de ti. Ya sabes, tengo tantas cosas en la cabeza que no puedo pararme a darme cuenta de el fracaso que representa tu pérdida.
Quizá, si hubiéramos vivido en algún país en donde las cosas no fueran tan rápido, hubiera languidecido queriendo querer olvidarte.
Por suerte, estamos aquí, envueltos en esta dinámica en que no hay tiempo para asimilar derrotas. Tampoco hay tiempo para las victorias.
Hoy es domingo, y es el único momento que tengo para pensar en tu cara prodigiosa rodeada de mantas, o tu cuerpo suave colocado sobre la cama. ¿Quién lo puso ahí? Durante el tiempo que estoy a tu lado, parece que nada haya sido casual.
Y cuando miremos atrás, como estoy seguro de que vamos a hacer, quiero que aparezcan las luces de la ciudad de Tokio, y que nos cansemos solo de observar.
¿Qué porqué?
No tengo nada contra ti. Hemos decidido chocar como bolas de billar. Será difícil que nos volvamos a reencontrar. Y es un poco jodido. Ya sé que lo acordamos de antemano. Pero no calculé aquella fuga de amor que apareció en mi coraza mientras chocaba y chocaba, y volvía a chocar contra ti.
La estética Manga, los stands de academias de cómics, y el edificio de la Farga en un atardecer otoñal... La combinación tiene mucho peso en mi corazón. No sé si lo podré llevar solo.
Tuesday, November 06, 2007
Esquela 110: Buenas maneras
Fregar los platos y sentir el sol en la cara, denunciar lo tóxico de según qué desinfectantes. El olor a amoniaco en pleno invierno, y esos cielos tan característicos de esta etapa: parece que por mucha luz que haya durante el día, una tela de papel cebolla lo cubra todo.
Es un sol cansado.
Hoy me da por pensar en cosas muy tontas.
Tengo minutos por delante, y facturas que enviar. tengo visitas programadas, tengo que comprar café y limpiar las mesas. Tengo que enfrentarme a la cajera del supermercado, y a las suegras que ocasionalmente coinciden conmigo en el ascensor. A veces hay suerte. Una menuda anciana de sonrisa entrañable se vuelve loca de felicidad si le abres la puerta y le sigues la conversación lo que dura el trayecto hasta el décimo piso.
"qué jodido está el mundo", me digo. "Esto es cuestión de respeto, no puede ser que alguien valore tanto el mirarle a la cara". Supongo que nos estamos desacostumbrando de los buenos modales.
Vemos a los niños corretear, a las abuelas charlar... y nos creemos que por no estar en ninguno de esos grupos, somos inmortales. Que estamos por encima. A mi me parece fatal. A veces, cuando los viejos nos hablan, damos por sentado que nos esta diciendo alguna tontería. No les prestamos atención de antemano. Creo que se les podría dar una oportunidad.
En clase de música, me siento en la fila de los viejos. Me molesta queellos mismos me miren con tanto asombro cuando les hablo, les platico y les río las bromas. Y no me enfado con ellos. me enfado con esta sociedad, que se encarga de hacer dar por sentado a la gran mayoría e la gente que mi comportamiento es extraño, y que debería estar en la última fila con los de mi edad haciendo el loko. Eso en una clase de música no lo pienso hacer. Ya tengo el resto de la semana.
Y lo mejor de todo, es que la abuela a la que he abierto la puerta y acompañado en el ascensor, me ha obsequiado con cosas extrañas que aún ahora siguen revoloteando en mi corazón.
Es un sol cansado.
Hoy me da por pensar en cosas muy tontas.
Tengo minutos por delante, y facturas que enviar. tengo visitas programadas, tengo que comprar café y limpiar las mesas. Tengo que enfrentarme a la cajera del supermercado, y a las suegras que ocasionalmente coinciden conmigo en el ascensor. A veces hay suerte. Una menuda anciana de sonrisa entrañable se vuelve loca de felicidad si le abres la puerta y le sigues la conversación lo que dura el trayecto hasta el décimo piso.
"qué jodido está el mundo", me digo. "Esto es cuestión de respeto, no puede ser que alguien valore tanto el mirarle a la cara". Supongo que nos estamos desacostumbrando de los buenos modales.
Vemos a los niños corretear, a las abuelas charlar... y nos creemos que por no estar en ninguno de esos grupos, somos inmortales. Que estamos por encima. A mi me parece fatal. A veces, cuando los viejos nos hablan, damos por sentado que nos esta diciendo alguna tontería. No les prestamos atención de antemano. Creo que se les podría dar una oportunidad.
En clase de música, me siento en la fila de los viejos. Me molesta queellos mismos me miren con tanto asombro cuando les hablo, les platico y les río las bromas. Y no me enfado con ellos. me enfado con esta sociedad, que se encarga de hacer dar por sentado a la gran mayoría e la gente que mi comportamiento es extraño, y que debería estar en la última fila con los de mi edad haciendo el loko. Eso en una clase de música no lo pienso hacer. Ya tengo el resto de la semana.
Y lo mejor de todo, es que la abuela a la que he abierto la puerta y acompañado en el ascensor, me ha obsequiado con cosas extrañas que aún ahora siguen revoloteando en mi corazón.
Monday, November 05, 2007
Esquela 109: Pam i pipa
¿Porqué tuvo que ser tan evidente y tan sencillo? ¿o tan triste y claramente explicado?
Hasta ahora, creía que incluso los rugidos del motor de un camión de la basura, escondían un mensaje oculto. O que la propia mierda que éstos vierten en los estercoleros contiene en sus entresijos algún misterio esperando a ser resuelto.
Son las once de la mañana, y no encuentro nada nuevo. Son mis ganas de pintar las que me han agarrado a mí... qué lástima que no haya sido yo quien las haya cogido a ellas.
Esto provoca una contienda interior. Ya no sé si cuando quiero, creo en lo que quiero, o creo en el momento en que quiero.
Son las 7 de la tarde, el teléfono suena. ¿Quién coño puede ser? a veces intento engañarme a mi mismo diciéndome "hijo de puta el que me despierta de mi siesta". En las sienes retumba el sonido del teléfono. Pero todo es mentira, y en el fondo siempre ansío que solo sea la voz de siempre.
No siempre soy tan oscurantista. Hay muchos momentos en que me sorprendo. No tantos como quisiera, quizá. Lo que me reporta mi sopresa, puede contener a veces una moraleja triste y excesivamente sencilla. pero en según que momentos me gusta dejarme llevar, y olvidarme de historias y debates interiores. Me pasó eso hace poco, me desperté y algo había cambiado en el lugar que ya conocía; algo poco apasionante se había convertido en una pequeña ilusión que cruza la calle.
Y así fue, me desperté y la ilusión cruzó la calle. Ahora ya no sé si seguirla o quedarme aquí, pensando que todo es una mierda.
Hoy, me quiero gritar con fuerza que las personas que traen magia, a veces no tienen porque ser mágicas del modo que yo esperaba. Quiero aseverar que las historias a veces no por ser increíbles y espectaculares en mis sueños, tienen porque ser más fascinantes que las que me puede regalar una realidad sencilla y repleta de detalles de barrio.
De vez en cuando debería aprender a rendirme, a creer un poco más en la vida. A no esperar que todo sea como yo me lo imaginé. A entender que me pueden sorprender sin esperar yo la forma en que me sorprendan. Suena un poco raro, pero viene a ser muy poco complejo, en realidad. Demasiado poco. Tanto como el hecho de no pensar tanto y soltar las riendas de mi cabeza.
Mira, el mundo es una montaña rusa, y no tengo porqué montarme, ja, ja.
Hasta ahora, creía que incluso los rugidos del motor de un camión de la basura, escondían un mensaje oculto. O que la propia mierda que éstos vierten en los estercoleros contiene en sus entresijos algún misterio esperando a ser resuelto.
Son las once de la mañana, y no encuentro nada nuevo. Son mis ganas de pintar las que me han agarrado a mí... qué lástima que no haya sido yo quien las haya cogido a ellas.
Esto provoca una contienda interior. Ya no sé si cuando quiero, creo en lo que quiero, o creo en el momento en que quiero.
Son las 7 de la tarde, el teléfono suena. ¿Quién coño puede ser? a veces intento engañarme a mi mismo diciéndome "hijo de puta el que me despierta de mi siesta". En las sienes retumba el sonido del teléfono. Pero todo es mentira, y en el fondo siempre ansío que solo sea la voz de siempre.
No siempre soy tan oscurantista. Hay muchos momentos en que me sorprendo. No tantos como quisiera, quizá. Lo que me reporta mi sopresa, puede contener a veces una moraleja triste y excesivamente sencilla. pero en según que momentos me gusta dejarme llevar, y olvidarme de historias y debates interiores. Me pasó eso hace poco, me desperté y algo había cambiado en el lugar que ya conocía; algo poco apasionante se había convertido en una pequeña ilusión que cruza la calle.
Y así fue, me desperté y la ilusión cruzó la calle. Ahora ya no sé si seguirla o quedarme aquí, pensando que todo es una mierda.
Hoy, me quiero gritar con fuerza que las personas que traen magia, a veces no tienen porque ser mágicas del modo que yo esperaba. Quiero aseverar que las historias a veces no por ser increíbles y espectaculares en mis sueños, tienen porque ser más fascinantes que las que me puede regalar una realidad sencilla y repleta de detalles de barrio.
De vez en cuando debería aprender a rendirme, a creer un poco más en la vida. A no esperar que todo sea como yo me lo imaginé. A entender que me pueden sorprender sin esperar yo la forma en que me sorprendan. Suena un poco raro, pero viene a ser muy poco complejo, en realidad. Demasiado poco. Tanto como el hecho de no pensar tanto y soltar las riendas de mi cabeza.
Mira, el mundo es una montaña rusa, y no tengo porqué montarme, ja, ja.
Saturday, November 03, 2007
Esquela 108: Al tío Edu
¿Porqué fue... porqué fue que te vi allí, trabajando los campos? El lomo al sol, el lomo al sol. A veces, con un poco de suerte, alguna banda se deja caer ocasionalmente por ahí. Tocan los tambores, y después se cargan a todos los esclavos que encuentran en su camino.
"no tengo ni idea de como sucedió, no tengo idea de porqué los maté"
Eso dicen, y la prensa les cree, les cree gratamente, juvilosamente, llena de virtud, tranquilidad. llena de una paz interior que asombra, más si cabe aún, por lo noble y lo sincero de sus deseos, y a la vez lo endémicamente malo de la humanidad.
Labraban al sol, y así pasaron cierto tiempo, hasta que los enviaron como primera línea de ataque en conflictos armados de la época de la guerra fría. La época de los visionarios, la época de los poco escépticos y milagrosamente prácticos. La época de las triquiñuelas o Knokeos elegantes. Los primeros trajes de línea moderna, las primeras corbatas satinadas.
Así es como lo vivimos en Japón, nos hicieron creer que el fundamental problema era la pérdida de nuestra identidad. Los que nos lo dijeron se ve que eran sordos.
Sondeos permanentes sorpresivamente entre la población. Atlas de juguete, o mundo astral. Las barras que hoy utilizan los crupiers para brindar fichas al "gambler", fueron ayer unas impresionantes y preciadas por sus portadores, baras magníficas con la que se trasladaban las pequeñas figuras de plomo entre los países (carta astral distance".
En el colegio los niños lloran, agarran pataletas porque no hay neskuick suficiente en ninguna parte del mundo para ellos. Y mientras pequeños negros mueren de hambre. Y no tienen fuerza ni para patalear.
Es posiblemente la navidad, la falta de memoria histórica, quizá el cáñamo, quizá la sorpresa inminentemente amorosa, o puede que sólo la banda, que marcha en formación.
Yo me quedo mirándola. Ellos después matarán a algunos esclavos. Y sin embargo, para mí, solo habrán sido una banda marchante, que portaba las estrellas del firmamento enganchadas como globos de helio através de un cable invisible a cada uno de sus instrumentos.
La magia, se hubiera respirado también en alguna casa obrera. Con olor a lavadero y a disolvente feroz, con olor a ti, o a toda la sorpresa que me reporta de vez en cuando la vida.
y es que te lleva de un lado para otro, la vida. Y nunca sabes donde vas a acabar o qué vas a acabar pensando. Donde no había nada, puede que haya algo. Donde había, solo había focalización y nada más.
"no tengo ni idea de como sucedió, no tengo idea de porqué los maté"
Eso dicen, y la prensa les cree, les cree gratamente, juvilosamente, llena de virtud, tranquilidad. llena de una paz interior que asombra, más si cabe aún, por lo noble y lo sincero de sus deseos, y a la vez lo endémicamente malo de la humanidad.
Labraban al sol, y así pasaron cierto tiempo, hasta que los enviaron como primera línea de ataque en conflictos armados de la época de la guerra fría. La época de los visionarios, la época de los poco escépticos y milagrosamente prácticos. La época de las triquiñuelas o Knokeos elegantes. Los primeros trajes de línea moderna, las primeras corbatas satinadas.
Así es como lo vivimos en Japón, nos hicieron creer que el fundamental problema era la pérdida de nuestra identidad. Los que nos lo dijeron se ve que eran sordos.
Sondeos permanentes sorpresivamente entre la población. Atlas de juguete, o mundo astral. Las barras que hoy utilizan los crupiers para brindar fichas al "gambler", fueron ayer unas impresionantes y preciadas por sus portadores, baras magníficas con la que se trasladaban las pequeñas figuras de plomo entre los países (carta astral distance".
En el colegio los niños lloran, agarran pataletas porque no hay neskuick suficiente en ninguna parte del mundo para ellos. Y mientras pequeños negros mueren de hambre. Y no tienen fuerza ni para patalear.
Es posiblemente la navidad, la falta de memoria histórica, quizá el cáñamo, quizá la sorpresa inminentemente amorosa, o puede que sólo la banda, que marcha en formación.
Yo me quedo mirándola. Ellos después matarán a algunos esclavos. Y sin embargo, para mí, solo habrán sido una banda marchante, que portaba las estrellas del firmamento enganchadas como globos de helio através de un cable invisible a cada uno de sus instrumentos.
La magia, se hubiera respirado también en alguna casa obrera. Con olor a lavadero y a disolvente feroz, con olor a ti, o a toda la sorpresa que me reporta de vez en cuando la vida.
y es que te lleva de un lado para otro, la vida. Y nunca sabes donde vas a acabar o qué vas a acabar pensando. Donde no había nada, puede que haya algo. Donde había, solo había focalización y nada más.
Thursday, November 01, 2007
Esquela 107: Spiders
Empezaste a llorar justo después de que te dijera aquello que vi. De noche, y en la cama. Edredonada y sepultada bajo ventanas de colgantes cortinas inclinadas y flexibles. Empezaste a llorar, y te volviste irresistible por enésima vez. por enésima vez me retraje mi condición humana.
Me haces seguir pensando incluso cuando no estás. Al menos en las cosas que he creído que has dicho.
pero si hoy lloras, ya sé porqué es. No crees lo que vi, pero vi un planeta lleno de seres extraños. Una especie de marcianos que se parecían bastante a nosotros. Me llamó de ellos la atención una cosa asombrosa bajo mi punto de vista. Ellos también utilizaban vehículos para desplazarse. vehículos que alcanzaban mayor velocidad que la que ellos podían experimentar si solo se ayudaban de sus extremidades, -piernas, diría, también-.
Esos vehículos, esos coches, esos automóviles, sin embargo, tenían una carrocería prodigiosa. eran pirámides móviles. Sí, su estructura era piramidal. Milagrosamente, me atrevería a decir, piramidales.
Cuántas vidas esos marcianos salvaron, cómo de bien conservaban a su especie! Ahora te explico porqué; porque cuando había un accidente de tráfico, al chocar dos pirámides, una siempre se elevaba a causa de la fuerza cinética por encima de la otra, y de ese modo excepcional el impacto eramuy raramente instantáneamente mortal...
Eso es lo que te expliqué. mientras tu estabas tirada en la cama. me mandaste a paseo, me dijiste que siguiera las golosinas, que al final llegaría hasta el diablo, el que las colocaba. "Sigue al diablo, y vete con él", me espetaste.
Yo esperaba que me recibieras de otro modo. Con os brazos abiertos y tus pechos calientes. Con tus edredones de caricias. Suaves y anímicamnete densas.
Yo vi los planos, cariño. Yo los vi.
No había vehículo piramidal igual. Unos tenían una base más baja que otros, de ese modo, siempre uno se elevaba por encima del otro en el choque.
Todo el mundo se peleaba por adquirir un coche piramidal de base baja. Claro, estos eran los que se mantenían en tierra firme bajo cualquier adversidad. Servían de trampolín para los coches de base más alta, que salían despedidos hacía el cielo.
Si alguien debía morir, siempre acababan siendo los de los cohes piramidales de base alta.
Los coches de base baja pues, eran los más caros, no por una cuestión de carrocería, no por una cuestión de diseño. Solo por el motivo de que eran más seguros. Solo pro una cuestión de selección natural.
En aquél mundo del que te hablé, el dinero se convertía directamente en lo que aquí se trata de disfrazar a través de numerosas etapas psicológicas, esto es, en supervivencia.
Te lo he explicado, y no te ha gustado.
Me haces seguir pensando incluso cuando no estás. Al menos en las cosas que he creído que has dicho.
pero si hoy lloras, ya sé porqué es. No crees lo que vi, pero vi un planeta lleno de seres extraños. Una especie de marcianos que se parecían bastante a nosotros. Me llamó de ellos la atención una cosa asombrosa bajo mi punto de vista. Ellos también utilizaban vehículos para desplazarse. vehículos que alcanzaban mayor velocidad que la que ellos podían experimentar si solo se ayudaban de sus extremidades, -piernas, diría, también-.
Esos vehículos, esos coches, esos automóviles, sin embargo, tenían una carrocería prodigiosa. eran pirámides móviles. Sí, su estructura era piramidal. Milagrosamente, me atrevería a decir, piramidales.
Cuántas vidas esos marcianos salvaron, cómo de bien conservaban a su especie! Ahora te explico porqué; porque cuando había un accidente de tráfico, al chocar dos pirámides, una siempre se elevaba a causa de la fuerza cinética por encima de la otra, y de ese modo excepcional el impacto eramuy raramente instantáneamente mortal...
Eso es lo que te expliqué. mientras tu estabas tirada en la cama. me mandaste a paseo, me dijiste que siguiera las golosinas, que al final llegaría hasta el diablo, el que las colocaba. "Sigue al diablo, y vete con él", me espetaste.
Yo esperaba que me recibieras de otro modo. Con os brazos abiertos y tus pechos calientes. Con tus edredones de caricias. Suaves y anímicamnete densas.
Yo vi los planos, cariño. Yo los vi.
No había vehículo piramidal igual. Unos tenían una base más baja que otros, de ese modo, siempre uno se elevaba por encima del otro en el choque.
Todo el mundo se peleaba por adquirir un coche piramidal de base baja. Claro, estos eran los que se mantenían en tierra firme bajo cualquier adversidad. Servían de trampolín para los coches de base más alta, que salían despedidos hacía el cielo.
Si alguien debía morir, siempre acababan siendo los de los cohes piramidales de base alta.
Los coches de base baja pues, eran los más caros, no por una cuestión de carrocería, no por una cuestión de diseño. Solo por el motivo de que eran más seguros. Solo pro una cuestión de selección natural.
En aquél mundo del que te hablé, el dinero se convertía directamente en lo que aquí se trata de disfrazar a través de numerosas etapas psicológicas, esto es, en supervivencia.
Te lo he explicado, y no te ha gustado.
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