Tuesday, June 26, 2012

Desde Vancouver

Tenemos 7 asientos en la parte trasera del melocotón de solapas melocotón. Sigo teniendo la jodida sensación de que hay demasiado por hacer. Necesito jugar a la videoconsola como quien necesita las drogas más adictivas del mundo para encontrar su camino. Necesito crear algo nuevo; un nuevo grupo de música quizás; algo más fresco, más honesto, desenfadado y resuelto. Necesito hacer algo ya. Necesito dar salida, dar más salida a todo esto; a mis visiones de grandes ejecutivos disfrutando con la música punk rock de los 2010; a aquellos que beben cerveza después el trabajo en un bar no excesivamente cool; a todos aquellos que no se dejaron bigote porque los cánones lo mandaban, a esos que jamás se compraron unas gafas de sol de colores o de montura de pasta, o sin graduar; a aquellos que permanecieron bajo el parasol de la autenticidad; Esa gente es la que conforma mi visión idílica de la vida; la gente consciente de sus debilidades y virtudes; La gente que a mí no me agobies que ya tengo mi conciencia lo suficientemente viva; a la gente que jamás votó al PP, a la gente práctica y sencilla; con algo de carácter; a la gente que no tiene una cabeza de alambre.

Monday, June 25, 2012

Dolor en los huesos (dp de San Juan)

Tengo la sensación de que me duele el cuerpo de tanta felicidad. Tengo la sensación de que si en esta ocasión escucho música como lo sueño hacer cuando escribo, romperé a llorar y mi corazón sentirá tal desolación que dejará de latir. Es esa extraña sensación que me asedia justo después de los momentos más sensibles de mi vida: tengo ganas de morir, tengo miedo de morir. Todo por culpa de esta felicidad tan enfermiza que me derrite los huesos.
Esto volvió a pasar en San Juan, otra vez empeñándome en ser joven y en azuzar mi vida; en sacarle la lengua, en doblegarla y casi despreciarla de amor….
Caras nuevas, caras de siempre… otra vez hubo espacio para creer en el amor, en la eterna juventud, en la fortaleza de mi destino… Vaya mierda, cuando sabes que has sido más feliz que nunca, o que prácticamente nunca si más no. Cuando sabes que puede ser la última vez que seas así de feliz. Vaya enorme desazón.
No me importa lo más mínimo mi día a día después de ese San Juan. Quiero despojarme de mis amigos y retener sólo sus almas, sus pinturas; quiero separar lo humano de lo que realmente pueden ser a ojos de la eternidad; una esencia emocionante, un golpe en el estómago que me hace sangrar por la boca…
No sé qué quiero ahora mismo; me desborda una histeria horrible que me aplaca las ganas de de seguir existiendo como hasta ahora lo había hecho. Lo que más me aterra es que no sé con qué quedarme de lo vivido; no sé qué hacer ahora. Es como si hubiera volado todo un fin de semana, y ahora de nuevo me encontrara enjaulado en un cuerpo humano; pero con el recuerdo intenso y dañino de haberlo podido ver absolutamente todo desde ahí arriba.

Justo antes de San Juan (aunque este publicado justo dp)

¿Te acuerdas de  cuando reinábamos en el puerto? De las luces cayendo; la noche haciéndose; ¿recuerdas aquellos trayectos en el suburbano? El metal que tragábamos junto a la botella de Martini; todo en menos de 15 paradas;
Después el mar nos esperaba, las risas y la excitación de entrar en los clubes; de conocer alguna chica nueva; nos encontrábamos en plena competición;  Yo llevaba una desacertada camisa a cuadros con la que me sentía muy poco a gusto; tú, mucho más contento contigo mismo, destilabas seguridad y don de gentes por allí dónde pasabas; Yo apenas logré besar el cuello de una australiana; hacerme con el número de teléfono de una peliroja del extrarradio que tonteaba con marroquíes; tú te llevaste una vez a la más guapa, y a mí me tocó soportar a su amiga descaradamente gorda.
Después de todo este tiempo, me parece divertido. Ahora mismo, lo pienso y sonrío; allí, en el puerto donde los sudamericanos aparecían flotando como cadáveres cada dos por tres. Sus ajustes de cuentas no nos echaron atrás; las extranjeras que por allí merodeaban eran demasiado tentadoras para nosotros.

Wednesday, June 20, 2012

Aprendiendo a vivir de nuevo


Hay un lugar, allí, al final de todo lo demás, donde sólo estás tú; donde solo quedas tú, Donde solo eres lo que eres; lo que de verdad tienes, aquello a lo que te debes. Me doy cuentra a medida que escribo estas líneas. Hay algo que por fin, en el fondo de todo, nadie nos va a poder arrebatar, algo a lo que no pienso renunciar, pues está por encima de todos los momentos que pueda vivir.
Hay una pieza de nosotros que es pura; es la esencia, es tu razón de ser. No lo has sentido nunca? Yo ahora lo noto como no lo había notado jamás. Puede que deba ser lo que es; puede que caiga; pero ahí estoy, voy en busca de la felicidad. Un camino que había olvidado retomar, pero no puedo dejar de pensar en lo que será de mí, no puedo fallarme a mi mismo; si te paras a pensarlo, siempre hallas una respuesta. Quizás la única certera: Estás a la altura de lo que tú mismo te impones? Yo hace tiempo que estoy abandonándome. Es una hemorragia de indiferencia que he de taponar ya.

Friday, June 15, 2012

En mi época de emancipado juvenil

Sales del trabajo a las tres de la tarde; excepcional diurnuidad; aún retienes algo de tu cabellera; te echas una goma de mascar a la boca al recibir los rayos de sol en la cara, y te dices que la ciudad, por fin te atiende; caminas y puedes sentir los problemas de los demás, te parecen nimios no por ser superior a ellos; Es solo porque eres una novela que nunca quiso ser hombre.  
A tu alrededor, los choches se mueven, pitan, hay atascos; la gente grazne, chicas guapas de compras en sandalias paseando por el gran centro comercial. Si llevaras gemelos, te los arreglarías; la urbe te sienta bien, la urbe te mata lentamente; piensas en lo que vas a hacer tranquilamente, y sin darte cuenta, estás pensando en lo que hiciste ayer, en el bigote que te pusiste, en cómo follaste, en la salvaje manera; piensas en el anonimato, piensas en que la vida pasa, piensas en el equilibrio entre lo que escondes y lo que muestras, piensas en tus amigos, piensas en si lo son verdaderamente, piensas en el listón que les has puesto para considerarles como tales, piensas de nuevo en el equilibrio entre tu vida interior y la vida que hay ahí fuera; deseas llevar una chaqueta tejana, la goma de mascar pierde progresivamente su sabor, pronto la tarde caerá, los rascacielos imponentes impondrán su ley; tu serás un minúsculo punto perdido en un corazón que late vehículos, pronto serás nada; pero ahí estás, es tu Manhattan, es tu vida sellada en tu piel, por encima de las risas, de lo contractual… notas que lo consigues; estás haciendo  algo espectacular, gustarte a ti mismo, sentirte ciudad, acercarte a la desaparición, al aire cargado; a lo que realmente quedará de ti cuando te vayas; de nuevo logras el acuerdo; después de haber follado salvajemente en un piso de la parte alta de la ciudad,  después de haber vuelto a verte con aquella que solo te quiere como amante; después de haber comprendido varios de los significados del trayecto de la vida; Estoy tan feliz que me importa un poco menos morir.

Monday, June 11, 2012

Sentirme encontrado

Las lágrimas caen sobre mi cuerpo; son mis propias lágrimas las que caen sobre mi cuerpo, son ellas las que arrastran consigo el cielo cargado; Nos vimos; fuimos felices; nos cruzamos más bien; reímos en medio de nuestro encuentro que sólo nosotros entendemos. Que solo nosotros entendimos a la perfección; ese guión que nadie más va a disfrutar tanto; por encima de los arboles de plástico. Me invadiste con esa sensación que tanto suelo echar de menos; un hogar, una comprensión, los pilares dispuestos en los huecos justos para que me siga teniendo en pie tal y como soy; Tu me aportaste mi porpia continuidad en el tiempo, y me llevaste a lo más alto varias veces; Después te reías, y yo también me reía; y sabíamos que nuestros caminos estaban escritos; pero qué bonito es cuando incluso la tristeza te parece bella; y contigo lo conseguimos; sobrepasamos las barreras que hacen caer con tanta facilidad a los demás; Disfrutamos de nuestro momento de una manera poética; transformamos la carne en algo que tenía muchísimo significado… Me hiciste creer en lo bueno que es que seamos así como somos….porque a veces dudo, dudo por mi alrededor. Pero eres tan auténtica, tan original, que te he podido entender desde el principio. Te voy  a aprender, te voy a aprender de cualquier manera, y tú te vas a golpear contra mi espalda; te vas a esparcir y me vas a quemar entero.
Y me voy a sentir jodidamente vivo, como hiciste conmigo aquella noche: jodidamente ubicado, jodidamente congelado en el tiempo; jodidamente familiar, jodidamente maduro.

Thursday, June 07, 2012

Lo que cabe esperar de un idiota

Una vez. Una, que yo recuerde, estuve al límite.  Una vez, tuve esa sensación de no poder aguantar más. Fue ese momento en el que me di cuenta de todo lo que había tragado en anteriores ocasiones; las implosiones por las que había tenido que pasar; ahora estoy en el presente, ahora en el pasado; ahora en el futuro, antes estaba en el futurible, en un ratito en el plausible pasado; anteayer viví el presente de el futuro alternativo al probable una vez escoja mi siguiente café. Caras muy redondas a las que todo les va viento en popa, caras buenagente (lo escribo junto expresamente), caras de Blas, pero en chica, de las que no he de separarme excesivamente. ¿Por qué futuro estoy luchando? Por uno que me va a aportar el mayor sinsabor? Debería haber salido a por aquella mala puta, la primera venezolana; Alexandra es su nombre. Total, para verla como la veo ahora, en las grabaciones clandestinas a las que le somete el ninfómano (si hay un hombre que padece esta enfermedad es sin duda ÉL) compañero cada vez que esta le chupa el miembro…. La técnica es buena:
(allí en el interior del coche, a oscuras)
“Quiero verte mientras follamos,  deja que active la aplicación de la linterna en mi móvil”
“¿Qué aplicación?”
Entonces el chico le enseña la susodicha, consistente en una imagen de una linterna que ocupa la pantalla entera del móvil, que al entrar en contacto con la yema del dedo, activa la luz del flash indefinidamente, hasta el momento que se vuelva a tocar la pantalla.
“ah, bueno, ponla”
Dice, la chica. Él sonríe, y en un hábil gesto (esa es la parte sobre la que más dudas tengo, debido a mi tembloroso pulso), lo que activa es la cámara del móvil, y la pone a grabar con el flash activado. Ella, como acaba de ver la aplicación de la linterna, da por sentado que esa luz no va a dar mucho que hablar. Pero se equivoca. Él, rápido acomoda el móvil en la parte superior del bolsillo de la parte trasera del asiento del copiloto, de tal manera que el flash y la cámara captan más de la mitad del espacio de los asientos traseros. Ella empieza a chuparle el pene de la manera más desinhibida posible. ÉL SE CONVIERTE EN LEYENDA.
Ahí estoy yo, viendo como le come el rabo aquella chica que se había interesado más por mí que por él, pero que había cedido a la insistencia de mi compañero antes de ceder a mi “saber estar”. Saber estar digo, como podría decir mi despliegue de insulsa gilipollez.

Esta viene siendo la metáfora de mi vida. Entre estrellas deambulo. Y digo yo, que si admiro su brillo, debería tratar, por lo menos, de emanar la misma luz. Luz de flash de cámara.
Próxima parada: La grabación del acto sexual sin el consentimiento de una de las dos partes contratantes.

PD. ¿Lo has hecho de verdad, YO del futuro? … Qué cabrón… ese silencio es un sí, no me jodas.

Tuesday, June 05, 2012

El inicio de la nueva era

Tenemos cien cipreses al borde de la quiebra, o lo que es lo mismo, a un paso de ser talados. Si no los cien, 90 de ellos dejaran de existir en los próximos dos días. Solo vosotros podéis hacer algo para salvarlos del desastre; habéis sido entrenados para combatir la furia de los Hombres de Siempre, sois un equipo de élite; todos vosotros repudiados de vuestros antiguos trabajos, familias y vidas, encontrasteis aquí una verdadera razón por la que continuar viviendo día tras día. Y no os penséis que esos cipreses, por no yufarse o hacer caca, son peores seres vivos que vosotros. Al contrario, a ellos no les tenían que cambiar cada dos por tres los pañales sus madres, ni tampoco limpiarles la maldita boca llena de mocos; esos cipreses, por plantados que estén, han hecho más bien a la tierra que vosotros. Tú, por ejemplo, qué es lo que has conseguido en los 25 años que tienes de vida? En qué has contribuído a mejorar el funcionamiento del planeta? Ah, no, tu maldito Yaris no es que se caracterice por echar una mano a las flores del globo, tus cigarrillos digamos que no emanan esporas reproductoras… en definitiva, eres un maldito cerdo… peor aún, eres un humano standard… Ve asegurando tu culo para cuando el día del juicio final te encuentres haciendo cola ante Dios, esperando su veredicto, y delante tengas un ciprés y detrás una cobaya... quién crees que se llevará la peor sentencia?

Pues bien, aquí estamos, para cambiar desde la base ese horrible sentido común humano que siempre ha sido tan obsceno, soberbio y sin fundamentos absolutos.

Thursday, May 31, 2012

No tiene porque acabar bien

A veces es la manera en que algo empieza, lo que marcará absolutamente todo algo más tarde. Entre tanta frase recargada suele haber algún mensaje. Lo prometo. Voy a petarlo, porque esa es la manera en que voy a empezar mis nuevos estudios: con la decisión y la energía de quien percibe el estudio como algo fantástico, ávido de conocimientos que me van a llevar hasta los mejores estudios musicales -en este caso me refiero meramente a infreastructuras- de California; Cultivaré mi cuerpo como el mismísimo Iggy Pop, compraré motos de agua y me plantearé consumir cocaína y pagar a prostitutas de lujo sobre el trasero de las cuales me haré mis rallas. Antes de que esto venga, antes de que la parte del sueño se me aparezca como una persona real y física el día de mi muerte, voy a hacer lo que pueda en el marco en que me ha tocado existir reteniendo lo más esencial de esta filosofía: el amor por lo mío, lo que me envuelve.

He decidido empezar con fuerza con una chica que me recuerda bastante al mar.

Wednesday, May 30, 2012

La degeneración que somos

Unos buenos sintetizadores te pueden hacer retroceder en el tiempo… pero sólo si son extraordinarios, durante el viaje te presentarán varias sensaciones de antaño en su estado puro, para que las vuelvas a sentir.
Esto es lo que me pasa ahora mismo; Veo terrazas en la noche; veo plantas silvestres en la terraza... es como si ese emplazamiento no hubiera sido edificado por la mano del hombre, sino por la caprichosa naturaleza; Veo los capullos peludos de exóticas plantas mientras naves voladoras surcan las plantas inferiores del bloque en la gran urbe; Veo cosas que nunca cambian, como el arreglarse los gemelos o el cuello de la camisa antes de salir a cenar; Veo focos enormes, neón descarriado, y lo peor de todo: veo oportunidades perdidas.

Veo a Marga; A Jordi, veo las grandes empresas de toda la vida, como IBM, hundirse como grandes carabelas en el mar de la cosmópoli que es la niebla de azufre; las veo naufragar en el océano humano, formado por intereses oscuros, mórbido canibalismo, por millones de cabezas, gusanos que anuncian la fase final de una enfermedad terminal que empezó cuando el primero de los nuestros pisó este paciente moribundo que hoy es la tierra.

Somos esos, esos gusanos. Lo sabemos, y aún así seguimos nuestro camino hacia la perdición, porque en lo más profundo de nuestro corazón podrido, sabemos que no hay espacio para nuestra salvación, ni aquí ni en ninguna otra vida, así que nos conformamos con llevarnos al infierno algo que no tenga nada que ver con nosotros, como es este planeta en donde vivimos.
Gusanos siempre, gusanos condenados a ver nuestra naturaleza triste desde fuera, gusanos condenados a protagonizar y a admirar a la vez nuestra propia condena.

Friday, May 25, 2012

Mil caras

En las caras de ellos veo cosas que no se reflejan en la mía; viajan a otra velocidad; No toman cigarrillos por la frente, no pasean apoyándose permanentemente en las paredes abiertas, restregándose sobre el color rojizo de los tochos del ayer. No respiran la fidelidad a los valores de  antaño; no se saben columpiar; caen, estas caras descoyuntadas sobre un lodo jodido porque esta en el parque del centro; Lloros con el alma? Qué van a saber ellos?
Claro, yo sigo restregándome por la paredes, los hospitaletes van pasando, sucediéndose a mis lados; las luces cada vez son más amigas, las personas me parecen más pasajeras que nunca. Las farolas mis confesoras, y sus caras, que van a una velocidad inimaginable, no fuman por la frente. Nunca lo harán; ni tampoco se restregarán por las paredes abiertas. Un poco de terciopelo y piernas cruzadas; El calor del hombre me parece repulsivo; no tengo más que angustias reservadas para ellos, no tengo más que ganas de amortiguar, amortiguar todos los movimientos que las caras provocan a mi alrededor. A veces no soy capaz de seguir haciendo algo tan sencillo como respirar, convivir, reír. Las paredes se derrumban con facilidad, las respuestas, cada vez me canso más de fingirlas, cada vez soy más yo, y eso me acerca al precipicio de la eterna incomprensión. Caras que me miran, y la extenuación aparece en forma de permanentes justificaciones; equilibrios permanentes, trabajo extra para mi cerebro.

Tuesday, May 22, 2012

Y tu madre también

Me duele el pecho, y sospecho, o mejor dicho SOSpecho, que me voy a morir antes de lo previsto. YA he hablado otras veces de los millones de muertes en vida que acaecen en el mundo occidental hoy en día sin que nadie se de cuenta; tan integradas estas defunciones espirituales en la dinámica urbana, en nuestro estilo de vida, apenas se perciben como los grandes problemas del siglo XXI que son.
Cientos de veces habré dado con la solución, que no es otra que hallar un referente absoluto en nuestra existencia, como puede ser el mar. Dios me libre de olvidar alguna vez, que si algo va mal, he de correr hacia la costa y pasear mojándome los pies. Ojalá lo pudiera hacer ahora mismo. Estoy harto. Son más de dos años enfermando de sopor, y sigo sin remediarlo porque hay algo que me impide romper con mi actual estilo de vida: Mi grupo de música, en el cual deposito tantas esperanzas.
El problema es que a medida que los días pasan, el objetivo principal de la banda, en vez de aproximarse, se desplaza hacia el horizonte a mayor velocidad. Eso me desanima. Me desanima mucho.  Mírame: a las puertas de los 28 cuando creo no haber cerrado aún las de los 27. Así ando yo, abriendo tantas puertas como puedo, pero sin cerrar ninguna. No es bueno.

Tuesday, May 15, 2012

Habbah Negra 3ra entrega, ¿no?

“En todas partes se cuecen habas”
Eso solía decir el sabio de la región que habito.
Hace tiempo que murió y ninguno de sus discípulos fue digno de sucederle según sus últimas voluntades. Por todos es sabido lo horrible que es para un sabio no señalar a un pupilo al que considere digno de cargar con su legado y sus conocimientos sobre la vida.
Algunos de los hombres del barrio me animaron a que me diera al sacerdocio, pues el viejo sabio me tenía mucho aprecio y se paraba siempre a charlar conmigo aunque no formara parte de su cuadrilla. Yo nunca quise. Ël tampoco me presionó. Ni siquiera me lo insinuó. Supongo que sirve de algo ser sabio, después de todo.
¿Pero acaso contaba con que fuera a juntar el Habbah Negra con las ramas?
Ahí estaba ahora, escuchando “TAlkin’ about my generation” a todo gas. Y en frente de mi emergía con fuerza la figura de Belcebú, surgida de la nada, o del contacto de la habbah negrah con las ramas secas…
“Ahuuuuuuuuuuuuuuuhhh”, volvió a ladrar. La música sonaba muy fuerte, y el tocaba su guitarra con una maestría endiablada. Era el mejor guitarra de este mundo, y del suyo… vaya riffs, qué energía, qué potencia desplegaba… No había ningún amplificador, sólo guitarra. No sé si es que era inalámbrica o simplemente resultaba que Belcebú se servía de su magia Negrah para lograr un estruendo de enooorrrrrme calidad.

“Ahuuuuuuuuuaaa”, profirió ahora… inclinándose hacia mí, para volver a desternillarse con sus movimientos rápidos y eléctricos. Era una bestia de más de 2 metros, eso seguro, pero se movía con la agilidad de un pequeño simio de esos que los piratas y las exóticas princesas lucen a menudo sobre el hombro. Me recordaba un poco a Pepe, aquel desafortunado jugador del real Madrid... aunque sin duda, Satanás me caía más simpático…
Se subió sobre la mesa para seguir con su frenética coreografía. Yo hacía rato que bailaba en forma de twist. El pánico inicial había dado lugar a una especie de necesidad de sacar todo mi flow…  Ahí estábamos Satanás y yo, dándolo todo.  Entonces, en el momento en que me miró y sonrió cómplicemente, supe que no tenía ningún miedo de morir. Es más, tomé certeza de que esta vida era un engaño…

Thursday, May 10, 2012

Mis dioses no son los suyos

Que Dios me mantenga a salvo; me mantenga al salvo de este olor viciado, de la trama del todo; de la habitación estanca; Tus pensamientos son tan densos, que llegan a pesar algunos gramos.
Que dios me mantenga a salvo; pues la habitación está maldita; Cada vez que respiro, mis pulmones se contaminan; Tú eres la fuente de aquello que me provoca dolor y me hace sentir vivo.
Muchas cosas extrañas han pasado, pero no son nada en comparación de lo que sucederá en adelante:
Banjo y Kazooie se convertirán en personajes reales; y su mundo virtual será el mío; trepando por tejados lila; convirtiéndome en entrañable pumpkin; y no sólo vendrán ellos; también el resto; los que me hicieron soñar, los que han conformado el recorrido; Vendrá Link con su espada, con sus templos horribles; con sus tragedias… y me arrancará otra vez lágrimas; “¿son dioses?” me  preguntaré junto a él. “Quienes son mis dioses de leyenda?”. Yo no respondo ante el que describen unos hijos de puta que por ahí andan sueltos. Yo respondo ante las criaturas que se crearon para hacerme viajar; esas que no se perciben a primera vista, pero que hacen  reír a mi corazón. Mario Bross también tuvo su momento de gloria, también el ha traspasado las fronteras de la pantalla y se ha mezclado con mis veranos; ellos son mis dioses de leyenda; Mucho más que aquellos de los que unos hijos de puta me hablaron.

Wednesday, May 02, 2012

El cubo de playa

Verano del '87; corren los niños por la playa; y por una vez, tú y yo no somos ellos, Somos los jóvenes de hoy entonces.


Está el sol rico rico; que calienta lo justo para notar el salmerón de la vida. Entiendes a lo que me refiero? Tú si que lo entiendes; estamos justo en la gracia, en la brecha, estamos justo acariciando donde nace la crin, estamos allí donde la despreocupación puebla las calles, donde la comprensión es total, estamos en el límite; tú lo entiendes, sí. Estamos allí donde la transgresión arriba en su justa medida, en lo bueno del verano. Tu piel lo sabe, lo nota, hueles entera a libertad; Es eso, sabes entera a libertad. Combinas con esa playa, con ese ritmo perfecto de verano, esa suerte de arrebato que es un atardecer de julio. Eres una pieza que conserva su sentido en cualquier lugar, en cualquier tiempo, y ahora que te noto en medio de este verano, resuelta, arrolladora en tu presencia, inconfundible en tu esencia, carácter en estado puro. Tienes licencia para soñar. Se te ve en la cara…


Verano del '87, hoy regresamos en nuestra forma actual, pero con la ilusión de los niños que éramos entonces. Sólo podía suceder contigo.

Sobre la HabbahTecnología

La primera tecnología desarrollada en la era post digital, la que marcó un cambio drástico en la concepción de ésta, no fue fruto de la eclosión de la nanotecnología. Fue más bien  la aparición de la HabbahTecnología, una tecnología con mucho menos recorrido espacial, pero mucho más revolucionaria desde el primer momento en que se empezó a investigar. A grandes rasgos, y pasando de tecnicismos; diremos que la Habah-tecnología, basada en el T-system y el T-Monnie, se acerca de un modo definitivo en su funcionamiento al de los sistemas nerviosos de los seres vivos; También en la utilización de tejidos, en su mayoría cartilaginosos. Dejamos atrás, pues, los materiales duros y poco flexibles, para partir de la base de materiales mucho más “orgánicos”. Pero ¿Cuál es el verdadero origen de la HabbahTennología? Sencillo: La decodificación íntegra desde un punto binariamente viable del ADN de una haba negra, simpatico y adoptable mini tubérculo. Código revelador sin duda, sobretodo por su sencillez, simplicidad, y por ende, por su fuerza, su vigor. No cabe duda, ha abierto las puertas a la fusión de la tecnología desarrollada por el hombre, y lo orgánico en sí.
El habbah Negra nos ha revelado importantes certezas sobre nuestra realidad, nos ha ofrecido sus límites (los de nuestra realidad) y los ha situado en un espacio y tiempo definidos. Tanto es así, que la religión preconizada por nuestros conciudadanos  ha virado notablemente hacia el Habbaísmoh, relegando al cristianismo como religión mayoritaria. Es más el cristianismo se empieza a percibir como una entrañable opción, y a sus practicantes ya se les conidera exóticos salvajes, hacinados ellos en reservas especiales por todo el país.
Rouco Varela se ha convertido en el principal atractivo de la mayor reserva de la que podemos presumir en nuestro territorio. Son muchos  los conciudadanos que pasan días,o insluso semanas en la reserva, siguiendo los ritos que propugna Rouco con su casposa pero más que curiosa devoción. Muchos homosexuales se suman a los ritos, emocionados por pasar o que ellos mismos denominan “jornadas anti-yo”. Jornadas en las que se despojan espiritualmente de su identidad sexual y se insultan y desprecian a si mismos. Gays sados, que no gays asados. O bueno, qué diablos, las dos cosas son posibles, pues dentro del sado, esta la opcione de asarse para procurarse dolor.

Thursday, April 26, 2012

Los senderos de alquitrán y tierra

Minogolf hits again. Ramón, con el pelo largo, supuestamente atractivo, se retira algunos mechones de la frente. Su acento sureño me descoloca. No sabría decirte si es de Sevilla o de alguna extraña Guayana. Alex, un joven con decisión, me llegó a apodar “el hombre de las bicicletas”. Jamás uno de los mayores me había tratado con tanto respeto. Hacía sol, sudaba mucho, pero en comparación al resto de los que estaban en el campo, yo apenas mojaba la camiseta. Corría por la banda, y no creo que lo hiciera mal. Había un bar allí al lado de la pista, comprábamos agua fresca. Podía ir en bicicleta por cualquier carretera; de alquitrán o de tierra. Allí, en esos caminos, fue donde me empecé a dar cuenta de que podía ser feliz mirando la tierra sin nadie más. Allí es donde empecé a calibrar la magnitud de la existencia, y lo pronto que todo acaba.

Digo esto, y mírame ahora; mi bici me la robaron, y ya no he vuelto a enfilar aquellos benditos senderos. Sabe Dios que tengo que volver.

A pesar de lo bonito de la soledad, también decidí que compartir aquello alguna vez cuando pudiera, con alguna chica, debía ser magnífico. Perdernos por aquellos campos cargados de estática emoción, que ella me acompañara y tratara de comprenderlo, debía ser quizás lo único que pudiera superar mi ya de por si desbordante felicidad. En los tiempos en que me di cuenta de la importancia de aquellos paseos, de lo que me aportaban como sujeto y de lo que me aportarían si con alguien los compartía, yo era un chico al que no se le daban muy bien las chicas. Demasiado tímido e inseguro. Si hubiera tenido la oportunidad de estar con una, se lo hubiera dado todo, la hubiera sorprendido a cada momento. Lo sentía; estaba hasta los topes de ilusión y la quería mostrar a quien conectara conmigo.

Ahora las cosas han cambiado; he conocido a algunas chicas; algunas estuvieron en el apartamento que está cerca de los caminos de tierra y alquitrán, pero no he encontrado las fuerzas para llevarlas allí. No porque haya perdido interés en la bolsa de energía que reina por aquellos paraderos, no. Más bien, el hecho de no llevarlas a los puntos clave donde se revela con fluidez la concepción de la existencia, no es otro que mi falta de interés por el proyecto que conformaba junto a cada una de ellas. Es así. Escríbelo sin miedo.

Hoy, sigo venerando aquellos mismos lugares y sigo queriendo compartirlos. ¿Llegará el día en que eso suceda? Ya no lo sé, pues si algo me enseñaron los caminos de carretera y alquitrán, es que la vida es corta y sucede sin tener porqué reservarte una historia especial. He de dar yo mismo con la puerta, abrirla, y regresar allí para que me enseñen la otra mitad de la percepción. Entonces, y solo entonces, me plantearé comprarme una moto de agua.

Roman candelights

Nacida del misterio y de lo incongruente, hace del sinsentido su bandera aparente, pero bajo esa madeja de pensamientos contradictorios, de confesiones que hablan de nada y de teorías conspiratorias pueriles, parece que se esconde la delicadeza de una mujer atenta y entregada, mucho más humana de lo que pueda parecer a primera vista. Su cuerpo, cubierto de tatuajes de colores vivos, es el anuncio de una tragedia que puede suceder en cualquier momento, y su cara, arquetipo actual y futuro de la eterna obra de Da Vinci, La mona lisa, guarda esa misma esencia en la mirada, aquella que podría hacer enloquecer a miles de hombres sin haberles ofrecido absolutamente ni un solo motivo pare ello. Ahí me encuentro yo entre ese grupo de desgraciados, nefastos, que van a recibir palos por todos los lados. Y aunque sea consciente desde el principio de este hecho, quiero más. Quiero ser presa de sus cambios de humor, su ira, sus repentinos desapareceres, sus caprichos y también sus intensas muestras de cariño y afecto, su sexo desolador, sus esporádicas ofrendas en forma de gestos de aquella otra vida que siempre soñé. Me va a dejar plantado, va a desaparecer un buen día, romper el corazón en el peor de los casos. ¿Y qué? No me importa ahora. He de conseguir sobrevivir a ella, escaparme del grupo de hombres condenados; empezaré desde abajo; Una Coca-cola, escuchar la radio juntos, un cine, un paseo. Lograr llegar a ese punto es algo que muchos solo sueñan. Candelabros romanos.

Tuesday, April 24, 2012

Haba Negra y Ramas Secas parte 2

Pues lo dicho, tenía una haba negra en mi poder, y las ramas secas ya estaban esperándome en casa, así que cuando entré por la puerta, no perdí tiempo y desaté el manojo de la lámpara de la salita. Con las ramas secas ya en una mano, y el haba en otra, me detuve a pensar un instante… ¿por qué estaba haciendo aquello? Quise pensar que la música es una parte esencial de mi vida, y que si es verdad que Belcebú es el mejor rockero del mundo, era necesario que lo escuchara en vivo, fuera cual fuera el precio. Reprendí el hilo de mis acciones después de esa leve reflexión, y coloqué las ramas secas encima de las brasas que quedaban en la chimenea. Sin pensarlo, metí debajo el haba negra y me alejé casi instintivamente de la chimenea. Al principio no pasó nada: Los pájaros continuaban cantando allí afuera y sus armonías se mezclaban con las carcajadas de los niños. Algún perro ladraba ocasionalmente, y también alguna mujer (enmuñonada, me imagino por lo angustioso de sus quejidos) paseaba por la calle. No sé exactamente cuanto tiempo fue… 10, quizá 10 o 30 segundos… Pero entonces empezó a suceder: El haba negra se contrajo sobre sí misma, a la vez que crecía de tamaño… Desepués de contraerse, empezó a expandirse de nuevo, aunque ahora ya no tenía forma de haba, tenía forma más bien de boniato o de patata, de satánico tubérculo en definitiva… Así siguió creciendo, hasta que pude identificar algo parecido a una cola; la cola de satanas. El origen de la cola se mezcló entonces con las ramas secas, quese transformaron en un batiburrillo de ramajes que pronto se asemejaron al pelo de la bestia: Espeso, duro, marrón grisáceo… No hacía falta tener vista de lince para observar la bola de carne diabólica que se empezaba crear debajo de tan sacrílego pelaje. De repente, un extrañó sonido “emanó” de aquella masa inmunda: “Ahuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuú”… algo así fue…algo parecido a un gruñido de Louis Armstrong en plena actuación, pulmones calientes. Justo entonces empezó a sonar una música atronadora dentro de casa… una especie de ritmo que me invitaba a moverme frenéticamente, aunque el miedo me hubiera paralizado en un primer momento. Sí, de repente identifiqué la música que sonaba, era “My generation”, de “the who”. ¿De dónde salía la música, si en casa no había nada parecido a un reproductor de música?

Sunday, April 22, 2012

Fallida comunión

Ahora que escribo en la soledad de la noche, después de tanto tiempo, me pregunto qué es lo que me ha traído hasta aquí; hasta este punto tan lejano. Ahora que no hay nadie en este piso podrido, ahora que mis compañeros están lejos de aquí. Ahora que creía haber encontrado un espacio que todavía no había pisado, van y entran ellos. Sí, mis putos compañeros entran justo ahora. De putísima madre; a saber: Ellos con sus risas, Ellos con su permanente estado vital. Ello me confunde: ¿Es que sólo lloran cuando están dentro de sus camas? ¿No tienen la necesidad de que la soledad erice sus pieles? Ahora el clima se ha roto, la comunión que había logrado crear con mi alrededor se ha esfumad: La voz nasal de uno, Los pesados pasos del otro, Las atolondradas carcajadas del tercero. No merece la pena seguir escribiendo cuando lo que pretendo es dejarme llevar al escribir y resulta que no me acompañan los elementos. Adiós.