Thursday, January 23, 2014

Aeroplane

http://www.youtube.com/watch?v=wmaPZIqytGE

Las trompetas suenan a chiste a menudo. El shaker, la caña llena de arena, es la serpiente cascabel. Los bongos, son el vientre de la jungla. Son el latido de la selva.  Las trompetas suenan a chiste, el swing de la batería  nos traslada tibiamente a la parte occidental del mundo, y su voz, su voz es hasta el momento indescifrable.  El alma de la parte natural siempre estará presente en la forma de esta canción.

Wednesday, January 22, 2014

Filtracén

Crezco entre edificios de corte europeo.
Crezco entre inviernos grises y urbanos.
Y a veces, anhelo lo que los demás tienen.
Anhelo echarte de menos.
Anhelo encender un cigarrillo cuando te echo de menos.
Anhelo el abrazo de una ciudad que me entiende.

Crezco entre oficinas colmadas de tedio.
Pero también de ilusiones de gente  que a veces obtiene lo que busca.
Creo en sus vidas. Sobre todo cuando les veo solos.
En su soledad algunos prenden la televisión y ven series.
Crezco al mismo ritmo que los demás.
Sólo nos tenemos a nosotros, cuando nos tenemos.

Me gustaría que me esperaras.
Me gustaría que pasaras una tarde lluviosa pensando en mi.
Me gustaría que confabularas con nuestra ciudad.
Me gustaría que me sorprendieras con algún videojuego nuevo.
Cuando existamos juntos, sé que cada vez que te mire, serás recuerdo.
Cada nuevo instante será revivir una memoria que nunca ha existido.

Venceremos el presente y el pasado.

La nada que hay entre nosotros

Yo también he querido mirar a un punto que permanezca fijo cuando no entiendo nada ni nadie. Hoy por ejemplo, me ha parecido oportuno buscarlo. Y como siempre, no lo he llegado a encontrar. O quizás sí.

Lo he buscado cuando te has sentado en la mesa de mi compañera y habéis empezado a hablar. Hablar de vuestras cosas. He visto tus ojos, que me gustan mucho. He pensado en los dos besos que nos dimos, he pensado en ello como quien piensa en un grato recuerdo familiar, o una escapada con amigos. He pensado en ello sin ningún tipo de complejo ni miedo. He pensado en cómo me cogiste la mano, o cómo me clavaste tu mirada justo antes que me lanzara a por ti. Nunca una invitación había sido tan cautivadora, y a la vez, tan discreta. Después me dijiste “no puedo”, y no me sentó mal. Sencillamente me pareció bien.

Ahora no me parece bien. Porque si entonces me pareció bien, fue porque creí que de algún modo aquello era un inicio suficiente. Un comienzo lleno. Pero han pasado los días, la semanas, ya igual meses. Te veo pasar a menudo por aquí y ahora noto que somos más extraños incluso que antes de conocernos. Es una pena, porque se te ve guapa y me gustaría saber más cosas de ti.

Nunca imaginé una historia tan tonta y a la vez tan reconfortante. No encuentro maldad en tus actos, ni angustia en los míos. De tan lleno que fue el presunto inicio, tan vacío ahora es nuestro día cuando estamos el uno cerca del otro. Tú seguirás con tus cosas. Yo con las mías.


Pienso en todo lo que nos podríamos decir, en todo lo que nos podríamos reír, y al final, en todo lo que nos guardamos. Y eso, ese enfoque sobre lo nuestro -y ya me entiendes cuando digo “lo nuestro”- eso sí que me provoca algo de tristeza.

Tuesday, January 21, 2014

Mamá Kabuto y Gardel

Mamá Kabuto sale del comedor, mamá Kabuto irrumpe con fuerza y le dice al Gardel que tiene que tramitar mejor el tiempo, que tanto pasarse la vida  pensando en lo que mañana vendrá, la angustia por el cuello hace trepar, que el rollete este de pensar en lo que en dos horas será de uno, lleva a todas partes menos a lo que debería estar sucediendo en ese periodo de tiempo. Que tanto frenesí, tanto agobio le hace a uno perder los estribos.

Gardel recoge la merienda de Mamá Kabuto. Su sándwich sin corteza es tremendamente cortante para un alma tan pura y niña. En la terraza, le dice mamá Kabuto, en la terraza con los pies colgando al aire, u con la vista colgada en el firmamento. Pásate ahí ese par de jodidas horas. Tanto hacer y qué no hacer, coño. Hay que ver. Comete ese sándwich, saborea el queso y el jamón, y porfavor, cierra los ojos e intenta no pensar en nada más que en lo que tus sentidos te brindan. Siente a través de las texturas, los colores y el sonido.


Gardel es joven y está preparado para entender aunque no lo quiera. Cierra los ojos cuando se sienta en la terraza, y ni la niña más guapa lo va a detener ahora. ¡No te conviertas en mísero monaguillo, Gardel! Hemos venido para observar, pero no estamos aquí para recibir órdenes de nadie que no sea mamá Kabuto. No olvides divertirte, no olvides ser uno más cuando estás con los demás. Y cuando la luna asome y no haya nadie en la calle, vuelve tu mirada atrás sin dejar de caminar hacia adelante. Relámete de ser tú mismo entonces y estrangula la noche en secreto. Piensa en el camino, en la casa,  piensa en ser normal mientras te diriges hacia donde quiera que vayas. Pero piénsalo en secreto.

Monday, January 20, 2014

El invasor del espacio

Un canuto con la O, dicen que no sabe hacer. El invasor del espacio, a menudo es juzgado por los ignorantes habitantes de otros planetas. Pero si por él no fuera, la calma que se cuela por todos los huecos del universo, sería otra leyenda más. Otro lugar épico fuera de un alcance real.

El invasor del espacio siente debilidad por los planetas áridos. Aterriza en ellos. Yo no sé si es casual o no, pero cuando desciende de la nave, cientos de niños acuden a su llegada. Le regalan prendas hechas de tejidos que jamás podrías imaginar. Brillantes, resistentes, y le dedican enormes sonrisas. Sólo en esos lugares parecen devolverle con gestos todo lo que él hace por ellos. El invasor del espacio, dicen los verdaderamente entendidos, no tiene entidad propia, es solo un reflejo de quién se lo encuentra. Quizás por eso los ignorantes le temen, y los niños lo veneran. En su gusano temporal vive, y para nosotros es difícil dotarlo de una entidad definida. Pero existe. Tiene una forma distinta ante cada persona. Todos lo describen de modo diferente. Y en realidad lo que hacen, es hablar de sí mismos. El invasor del espacio viaja por encima de la locura y de la cordura, y cuando aterriza en los planteas áridos y los niños corren tras él para ofrecerles sus sonrisas puras, el da un trago al combustible de la garrafa, y con una antorcha prendida, empieza a hacer juegos mágicos de luces, que con el atardecer se entremezclan. Con las dunas entrelaza sus dibujos. Los mayores raras veces se acercan al espectáculo. Muchos creen que carece de sentido, otros directamente murmuran que es una forma de blasfemia. Suerte, suerte para los niños.  A ellos no les parece, ese juego de luces más que una especie de anexión a sus sueños, un limbo donde la realidad desgarra la fantasía para proclamarse victoriosa ante la por fin mirada sorprendida de la apatía, la indiferencia, y varios sultanes de lo común más.


Hace tiempo que yo perdí, como adulto, mi capacidad para deleitarme de los juegos del invasor del espacio. Hace tiempo que el destino me tienta para que caiga como los demás; para que tema su forma, desde mi corazón cansado. Pero cuando noto que la sinrazón me alcanza, me dedico a soltar una carcajada con cada salto de cada niño, con cada quiebro que se regalan, con cada grito y con cada ofrenda. Y no, yo no soy oscuro.  Quizás quien me juzga, es quien se tenga que preguntar de qué parte está su corazón.

Friday, January 17, 2014

El Coste de la VIDA


Me irritó la estupidez de Josh, y mira que de por sí, llega a hacer de la estupidez algo habitual en sus actos. Pero esta vez fue especialmente molesto, aunque no sabría decir porqué exactamente.

“eh, venga Chad, despiértate dormilón, tienes que ver esto”

Al principio traté de ignorarle, pero rápidamente, supe que iba a ser imposible conciliar el sueño de nuevo. La resaca que llevaba encima estaba justo en ese instante desatando una especie de orgia en mi estómago.  Aún así, cerré los ojos e intenté pasar del gilipollas de Josh.

“Chad coño, que esta vez no es una puta broma, estoy flipando, venga, mira esto!”

De repente noté el impacto en mi cabeza de algo así como una de las revistas porno que tenemos tiradas siempre en la mesita del comedor, vengan nenas o no a nuestro piso compartido.  Sea como fuere, ese era mi límite, me había dolido.

“Pero qué coño te pasa, desgraciado, no te enteras de dónde está el límite de tus putas tonterías o qué”
“calla y escucha”

El televisor estaba puesto, y los ojos de Josh estaban abiertos como platos. Miraba a la caja tonta con una expresión de fascinación total. Realmente invitaba a uno a querer enterarse de lo que estaba sucediendo.
Se trataba un especial de noticias, y mientras se sucedía una batería de imágenes de lo que parecía ser un científico, ahora trabajando, ahora siendo entrevistado por feroces periodistas, ahora presentando su libro… se oía la voz de la presentadora.

[…] Sin duda alguna, si esta noticia es cierta, estamos ante el descubrimiento más importante de la humanidad, incluso más que el fuego o la rueda, pues se trata de un hallazgo que influye directamente en la duración de nuestras vidas… Sin embargo, muchas dudas surgen, y muchas incógnitas quedan pendientes de resolverse. Primero, ¿cómo puede intercambiar un año de esperanza de vida una persona con otra? Segundo, ¿quién puede permitirse pagar un millón de dólares para alargar un año su vida, tomando ese año de vida de otra persona? ¿Es moralmente correcto, aunque las dos partes estén deacuerdo en el trato? Sin duda, este increíble avance, cuyos entresijos se desconocen, a buen seguro provocará una revisión de los fundamentos de todas las leyes habidas y por haber en las sociedades civilizadas. Una revisión ética desde la base misma de los fundamentos que nos definen como personas… Pero lo que está claro es que estamos ante una realidad. Lo demuestran los pacientes que se han sometido voluntariamente a la prueba del Dr Emmerald Hussein.”

En ese momento, en la televisión aparece un hombre de unos 50 años, de aspecto enfermizo, cuya única vestimenta es una bata de hospital.  Le rodean un montón de micrófonos. Parece una rueda de prensa improvisada…

“Es increíble, cuando diagnosticaron mi tumor cerebral, me dieron dos meses de vida y llevo 8 entre los vivos. El proceso cancerígeno se ha detenido, y voy a comprar otro año, cueste lo que cueste… ¿Quién quiere un millón de dólares a cambio un año de su vida?”

*****


Monday, January 13, 2014

Openning

Había tres cosas de las que quería hablar en este inicio brillante de año.

Una de ella serán las fotografías. “Las fotografías,- pensé borracho en medio del fragor de nochevieja- no deberían nunca haber retratado un momento bello, si más no, en un contexto social/familiar”. ¿Quién necesita fotografías cuando se encuentra bien avenido con su entorno, cuando vibra con los suyos? ¿Quién puede recordar en esos instantes, tomar una fotografía? Sé que exagero, ¿pero de qué coño trata la vida? ¿De exhibirla? De saciar el anhelo de saberse reconocido por un anillo social gigantesco pero secundario, o de ir un poco más allá siempre en  dirección opuesta, rumbo a la raíz de la emoción, y compartir la pureza del instante con aquellos que en ese instante tienes delante? A veces siento como un arroyo de amor quiere partirme el pecho para machacar a todo aquél que encuentre a su paso. A veces tiemblo cuando me desborda la intensidad… y procuro contenerme, y en ese eterno equilibrio entre lo que haría y lo que hago, encuentro algo que jamás podré compartir con quién no esté cerca de mí en ese momento.

La vida.

Cada vez tengo más por la mano la vida.  Cada vez noto más su fugacidad, cada vez más a la medida de mi bolsillo. ¿De qué se trata? No sé, pero prefiero ser de los que no toman fotografías.

                Ya hablaré cuando me de la puta gana de los otros dos temas.

Friday, December 20, 2013

Cabeza escamada

Tiene la mente seca y arrugada, tiene la cabeza como una esponja al sol, tu cerebro es ya solo filamento, hojas de otoño, nada que pueda dar mucho más que hablar. Mis botas. Míralas, mis botas, siempre allí, raiéndose, permíteme decirlo, de raídas. LA fiesta en el pueblo y mi cabeza seca, sin embargo retengo buenos recuerdos, dios lo sabe. Hasta ahora nunca me había arrepentido de perder el tiempo. Es ahora cuando la cosa empieza. Por eso he de bajar, ir al sur de los asuntos. Mimética de la polla. Lo dicen y lo decimos. En el trabajo, en la intimidad, en el traspaso social, lograr ser uno mismo. El mérito está ahí. Vomitas y te duele la cabeza, y todo te la suda. Es cuando más vivo te sientes. Cuando no tienes nada que ocultar. Porque cuando no escondes nada, vuelas. Me ha pasado alguna vez. He sentido cómo se abrían mis alas, como, se me ensanchaba el torso y entraba el aire por mis fosas, he notado como el pecho se hinchaba. Es entonces cuando te miran con respeto. Y te ves bonito. Es entonces cuando dices “coño, merece la pena estar aquí después de todo”.  Cuando te descargas de todo lo que te ha enseñado el sistema.

Sería genial ser un animal con cabeza. Pero por desgracia sólo soy un hombre.

Wednesday, December 18, 2013

Mordiendo cloaca

No, no es que esté mal. Me han enseñado a pensar que no es que esté mal. No es que esté yo mal. Me han enseñado que hay una ciudad solitaria, y es allí donde debo dirigirme. De camino a ese lugar, atravesada me he encontrado la villa de Calafell. En ese pueblecito, los asuntos pendientes y las promesas por cumplir aun tienen cierto peso sobre mi espalda. Pero creo que allí, se empieza a estar bien. Nunca, nunca antes, había notado tan claramente todo lo que me falta. Algunas cosas me abandonan. Me abandonan. La que más me preocupa es la frescura, que va de la mano de la motivación por el día a día. Todo ello acaba afectando a mi capacidad creativa.

Antes veía más que personas, cuadros. Furia y dentelladas. Podía machacar a cualquiera sólo por su aspecto. Cada visión era incisiva y profunda. Veía los objetos y los animales detrás de las personas. Viajaba llevado por la rabia y la potencia a lugares maravillosos.

Mi piel actualmente es amarillenta, mi tez desprende aroma a muerte. La luz del flexo es la luz de mi vida, enfermiza, cerrada, viciada y vacía. Llena de polvo. Yo en su día creí que las cosas llegarían solas. Pues bien, aquí estoy anclado en mis propios anhelos.

Algo debe cambiar en la ciudad.

Friday, December 13, 2013

La casa arde, vas dos por debajo; Calafell arde, dos a bajo. Ellos sangran, uno arriba. Aún hay tiempo para rescatar al pequeño, Dos arriba. Aún hay tiempo para rescatar al pequeño. Dos, joder, dos arriba. Entras, la madera dificulta el paso,  la cerveza, el dolor de estomago. Calafell sigue ardiendo, tres abajo, MaJesús arde, 4 arriba. MaJesus estaba prodigiosamente buena, te acuerdas? Tomaba el sol en el césped junto a Silvia y a Núria. 

Wednesday, December 11, 2013

Lo que da de sí el maxilar


Sin embargo, allí donde la carga del estrés se manifiesta, es más la zona temporo-maxilar derecha, aquella que no ha sido aboyada tras el traumatismo. Es ese hecho, el que me hace pensar, que quizás tal y como obramos por naturaleza, no acabamos de encontrar la solución adecuada a nada. Sí, porque hoy en día, obrar por naturaleza es dejarse llevar. Nada que  ver con la idea de obrar CON naturaleza.

Hoy leía un artículo interesante sobre las reflexiones de la gente que se enfrenta a sus últimos días de vida. Me sorprende  coincidir con sus reflexiones de un modo tan preciso cuando, que yo sepa, la muerte todavía no me acecha a la vuelta de la esquina.

Ojalá hubiera tenido el coraje de vivir una vida fiel a mí mismo, no la vida que otros esperaban de mí.

Me ha dejado más que preocupado leer esto. La gente se suele arrepentir esto justo antes de marcharse. Entonces, en qué lugar quedo yo? ¿Cuál es, de tan alto, el grado de ineptitud que ostento?

Mi temporo-maxilar  me recuerda muchas cosas. Por ejemplo, que quise querer a quien pedí diagnóstico después del fatídico incidente. También me recuerda que a menudo, obrar por naturaleza no es correcto. Hay que hacer un esfuerzo frente a las corrientes venideras, que ya no son las que eran. Pues esas, te hacen creer que lo correcto es sobrevivir siempre direccionado a la competencia frente a tus semejantes, tratando de sobresalir para que los que te conocen digan que eres mejor o te tengan envidia.
“Hay que cultivar valores en la tierra para trascender de un modo armónico”, me atrevería a decir, desde mi humilde punto de vista de aficionadillo a la reflexión.  

Después de esto, pienso en ir a calafell, ese lugar metafísico donde desemboca mi desespero, pienso en eso, en una muchacha de 19 años, pienso en dar por culo a todo, pienso en la música, en mi galopante alopecia, pienso en que todo, absolutamente todo, fuera cortarse un brazo para dejar atrás la angustia que llevo dentro. Después pienso en el daño que nos inflige el sistema de la manera más vil, aplacándonos sin nosotros ser conscientes. Entonces espero a que digas que tengo salud y trabajo, que gano poco, pero gano. Espero a que digas que tengo juventud, mientras veo como te has convertido en otro lacayo de las corrientes, en un valedor de las condenas que nos imponen los grandes inversores del mercado, verdaderos dueños de nuestras vidas.





Thursday, December 05, 2013

La protesta más dulce


Venga, ven aquí, acerca tu mano, apóyala sobre mi pecho, apoya tu cabeza, déjate llevar por la suavidad de un ritmo incesante, déjate seducir por las luces de color. Es tarde, ya lo sé, pero la música va a seguir sonando el tiempo suficiente para dejar de pensar en ella. Va a sonar lo suficiente para que dejemos de estar pendientes de todo lo demás y nos dediquemos a navegar por un mar en donde sólo estamos tu y yo, y la brisa que mece nuestro espacio.

Los compañeros toman cerveza, ríen, parecen pasarlo bien, y al fin todo cuadra.

Aquí nunca se hará tarde. Todos irán pasando, y nosotros seguiremos en el mismo lugar, bien juntos, balanceándonos levemente, de un lado al otro, al son de una música que ha dejado de preocuparnos.

No se te ocurra, no se te pase por la cabeza lo que hay ahí fuera. Creo que lo hemos visto suficientes veces. Desespero, mucha velocidad, rivalidad, ansias por llegar a algún lugar, el que sea. Egoísmo.

Con nuestras manos entrelazadas, y tu cabeza en mi pecho, Pedimos que dejen, los de ahí fuera, que nos rindamos. Pedimos, por favor, que dejen que nos demos por derrotados, pedimos que nos olviden, que nos dejen tirados, que nos declaren  vencidos, que nos expulsen de sus vidas.


Así, bailando entre el gentío, tan discretamente como el viento que sopla en una mar en calma, lanzamos el manifiesto  más salvaje: no merece la pena existir para nadie más.

Tuesday, December 03, 2013

PsaicaMar

Escucho su latido, marco la ubicación en el mapa, el mar se calla: pronto echo en falta su rumor. De repente en la parte superior de la popa, el viento encuentra un hueco  en donde ponerse a silvar. Ella empieza a respirar dificultosamente, algo la anega. Apoyo mi cabeza en su estómago. Una roca, un mineral, o quizás algo menos romántico, un plástico, por ejemplo. La cubierta está húmeda, y la embarcación no puede avanzar más de 10 nudos por hora con el peso de ella. Vuelvo a recostar la cabeza en ella, ahora un poco más cerca de su parte superior. Acaricio su aleta. Noto su pulso lento, y tengo la sensación de que no aguantará el trayecto hasta la costa. Pienso en usar la radio para llamar a una embarcación de mayor eslora y potencia, para que venga a recogerla y se haga cargo.

Es preciosa, pienso. Es preciosa y brillante. Y entiendo a quién pudo a llegar a creer en ellas… la acaricio, me atrevo a acariciarla, y noto que me habla. Me dice que no tiene nada, que nunca ha tenido nada y que por eso eligió el mar. Tener nada no te ata a nada. La verdadera libertad duele más que la herida que le ha causado el objeto que la ha traído hasta aquí. ME dice que yo soy de los pocos que puede entenderla, y a medida que habla, su curvatura se va pronunciando, y su melena se dora. Allí tirada, ángel de dios, me explica que nada es nunca lo que parece. Que me lo digan a mí, le contesto, que ahora que la veo no parece para nada aquello que he recogido del mar. Ella sonríe, me dice que le parezco tierno, y que una vez, ellas y nosotros compartimos hogar. Le pregunto que cuánto hace de eso, y entonces me contesta que fue” hace dentro de diez mil años”, que no me preocupe. ME dice que no cuente nada de eso, que sólo creerán que estoy loco. Que guarde el secreto junto al mar, y que si alguna vez siento la necesidad de compartirlo, me coloque en la borda, y lo comparta cuando tenga la certeza de que no hay nadie más cerca.


Ya lo sé. Ya sé que hay cosas que merece la pena guardarse. Ella disiente, tose, mi cabeza se desliza por su masa viscosa, resbalo, pierdo el equilibrio y caigo al suelo. El mar se ha enfurecido de repente y ella ya no está. No me importaría ser engullido por la tormenta. Nadie me espera, y yo, lo poco que puedo esperar, está al borde de la fantasía.

Monday, December 02, 2013

8 años


Noviembre o diciembre, qué más da. Es la despedida a ti, y a la zona aquella dónde crecí pasando de la post adolescencia a la parte que hay delante de la edad adulta. Recuerdo que pisaba los mismos locales musicales que tú pisarías más tarde. Recuerdo que me enamoré donde tú después te enamorarías, que besé allí dónde tu besabas. Recuerdo también que cometí los mismos errores que tú ahora cometes. El problema, es que cuando tú te equivocaste, lo hiciste conmigo. Yo ya era de otra generación, te sacaba unos cuantos años, y quise vivir aquello que sucedía entre nosotros sin ningún tipo de miedo. Sabía que tú no te lo ibas a tomar igual por tu parte, pero ¡qué podía hacer yo? ¿Querer como solía querer hace 8 años, para así estar a tu altura?


No pasa nada, ahora te has ido, y yo lo llevo bien excepto en los momentos en que escucho la música que tu hubieras escuchado si hubieras tenido esta misma edad que tienes, pero ocho años antes en la historia. Lo llevo bien excepto cuando aprieta el frío industrial, aquel que sentía en el polígono del extrarradio. No pasa nada, cuando me asedia tu recuerdo, aprovecho para escribir, porque con todo lo que se estropea, como aquella tontería de historia que tuvimos, siempre se puede arreglar otras cosas, como esta tediosa tarde de noviembre en el trabajo.

Y por mucho que digan los demás, yo prefiero que me hagas escribir a nunca haberte conocido. 


Thursday, November 28, 2013

La fugacidad de tus rizos

Por esos momentos que sólo tú y yo entendemos, por nuestra despedida, y por todo lo que dijimos que quedaba por vivir juntos después de lo compartido, todo aquello que nunca llegó.


Todo empezó cuando éramos aún niños, y ahora, que han pasado 10 años, ya no nos tenemos. No tenemos nada. Y me veo obligado a decir que si te tuviera que pedir un abrazo, te pediría uno como el primero y nunca como el último. 

Tuesday, November 26, 2013

La navidad nos descubre

Cientos de gatos y chuchos se amontonan en las callejuelas. Escena recurrente donde las haya. Cuando el invierno aprieta, el helor arrecia y las fiestas se aproximan; los pequeños detalles parecen cobrar importancia. Hay mucha, muchísima gente que no tiene donde ir, donde cobijarse del frío; los cajeros, los portales, se convierten en moradas improvisadas. Los cartones son tesoros valiosos, serán la colcha de esta noche y la de mañana, si llega el mañana. Nosotros, los de bien, nos llamamos por teléfono los unos a los otros, nos enviamos mensajes, hablamos de nuestros problemas como siempre hemos hecho. Queremos que se preocupen por nosotros, y nosotros tratamos de preocuparnos por los nuestros. Pero ahí fuera anda una muchedumbre sin nombre a la que nos hemos acostumbrado a ignorar. Son personas, eso lo sabemos. Personas como nosotros, pero que han perdido el anhelo de ser recordadas. Personas que han renunciado a todas esas gilipolleces que a nosotros creemos que nos mantienen en pie. Pensamos que pensamos en la familia, los amigos, en nuestros seres queridos. Pero no es en eso en lo realmente que pensamos cuando decidimos que hemos de seguir como seguimos. Cuando decidimos seguir como seguimos, es porque pensamos en el miedo a caer al vacío, en perder el reconocimiento, el prestigio social alcanzado.  Las personas que nos quieren deberían, digo yo, estar ahí siempre.  Todos estamos preparados para dar lo mejor de nosotros mismos. Pero amenudo nos equivocamos, raras veces llegamos a la expresión final del amor, que no entiende de lazos ni vínculos. Tampoco de fronteras. Solo entiende de injusticias. Porque el amor de verdad es justo y frío. Implacable como el propio invierno.


Así que quizá, ser buena persona  no consiste en lo que nos explican aquellos que tenemos más cerca. Consiste en una búsqueda individual que debería llevarnos, ojalá no me equivoque, a un lugar común. Porque cuando hablamos de valores absolutos, como el amor y la justicia, es más sencillo de lo que parece encontrar la respuesta  a cualquier pregunta.

Wednesday, November 20, 2013

Histerismo en la red

  • Dobbie

    no sé qué está pasando
    hoy he notado mis 30 años cuando al pedir el desayuno por segunda vez me ha tocado una lata de Cocacola que ponía "Abuelo"
    no lo soporto, es una señal maquiavélica
    Lobby estamos alicaídos, hemos de levantarnos, mi polla está más dura que nunca gracias a la jalea real de mi madre
  • Lobbie

    el tiempo es un tren que hace del futuro el pasado, de repente te deja en una estación cualquiera, con tu cabeza presionada contra un cristal

  • Dobbie

    y no la aprovecho nada, nada de nada

  • Lobbie

    voy a tomar jalea, porque jaleará a mi polla

  • Dobbie

    ajajajajajjaja
    noto que se me escapa el amor lobby, lo noto cada día ma´s
    que me acerco a la música pero pierdo el amor

  • Lobbie

    es tarde para nosotros. El amor luce en el firmamento y nosotros cometimos el error de clavar nuestros pies en la tierra.
    la música es el revitalizante, la hogaza sucia y nutritiva que da alivio a nuestra existencia
    la música es la vía, pero el origen es el amor. Aún no tenemos nada claro

  • Dobbie

    el Universo quiere que esté en esta situación para hacer canciones que valgan la pena él sabe que con novia me dormiría, esto lo pedí hace tiempo al Universo y me lo ha concedido hasta el punto que me bloquea cualquiero posibilidad de encontrar el amor

  • Lobbie

    estar solo es una oportunidad para superarse, pero son necesarias también pequeñas historias en forma de romance, para salpimentar este paseo solitario; convertir cada beso pasajero en la chispa que combinada con nuestro amor propio, va a devenir la canción límpida y vívida que anhelamos

  • Dobbie

    Y no se conforma con ello sino que me llama "Abuelo" para que espabile porque el tiempo pasa rápido, es todo tan fascinante...
    parecía una pequeña broma al principio, que todo cambiaría y con el tiempo estoy comenzando a ver la cruda realidad, que simplemente soy un fractal más y que puede que nunca más halle el amor

  • Lobbie

    la vida, según tú, contra ti conspira. Yo prefiero pensar que somos dueños incluso de neustras últimas acciones. Que el mérito está en encarar las vicisitudes y casualidades con la cabeza alta y con la sonrisa preparada.

  • Dobbie

    sólo me puede salvar algo

  • Lobbie


  • Dobbie

    follar en espirales

  • Dobbie

    en eso coincidimos
    follar en espirales o calafell
    pero bueno, son dos maneras de decir lo mismo

Monday, November 18, 2013

Lunes a bocajarro



Dime dónde has estudiado y te diré quién eres.
Dime cuánto has pagado y te diré donde estudias.
Y a todo esto la virtud permanece en lo más profundo de mi culo.

Paso la lengua por el reverso del lunes, por su patilla, a contra pelo. Chupo a bocajarro el desperece del lunes, dejo que sus zarpas me abran la espalda, que se rebote, que saque su lado más oscuro a la superficie. Lunes y yo tenemos unas palabras, de hombre a hombre, por encima de la cafeína, hoy lo que entra en vena es la bruma que ahoga las cumbres de la pequeña sierra que rodea mi ciudad. Todo va pasando, y lo mejor de la lucidez en forma de maraña que nos acerca el lunes,  es que lo que debe importar verdaderamente poco, importa poco. Un sonido sofisticado, pero que sin embargo emula aquello que brota de los instrumentos de madera-aire más cuidados, me ayuda a recocordar lo que pensaba antes de nacer: No importa ni el trabajo, ni el prestigio, ni mi agenda, no importa todo aquello que no te debe importar en el suspiro antes de tu vuelta al útero materno.


En la cima, instantes antes de la muerte, miraré hacia atrás y hallaré la incomprensión con la que damos todos. Y si alguna cosa le resta intensidad en su absoluto sentido,-hablo del sentido de la incomprensión-, será haber llenado mi tiempo con las cosas que verdaderamente me hayan importado. Y esas cosas, a veces tiendo a creer que son las que interesan a los demás, que son aquellas cosas por las que he de responder al resto. Y algo es claro: para nada esa visión me salvará de la angustia de desaparecer en la eternidad.

Wednesday, November 13, 2013

Graduándome a 0

Ni siquiera la respuesta, ni siquiera merecí aquél tipo de compensación; ni siquiera el respeto, ni siquiera alguna forma de aprecio. A veces las personas somos tan poco humanas, que uno siente envidia de los atardeceres, de la curvatura que dibuja el sol en el firmamento mediante cualquier manido lapse time. A veces, incluso para mi, es extenuante este mundo. Te vacía como si fueras una gallina descabezada, y después has de recoger los restos de lo que una vez fuiste. Todos esparcidos por las ciudades que te han visto pasear con ella.

He recibido, me ha tocado recibir más incertidumbre de la necesaria, me ha tocado llamar a una puerta y esperar, cuando debería haber corrido como un niño. Yo también sé jugar a no tener memoria, a borrar de mi expresión cualquier atisbo de emoción. Y si está es la lección, si es que la hay, si es una lección, no entra en mi cabeza. Estoy hecho para otras cosas. Ahora sé que estoy hecho para otras cosas. Ahora sé un poco mejor cuáles son mis valores. Uno de ellos, es el de no juzgar. Colinda con el respeto, es enemigo de la incertidumbre  que me baña. Esta sensación de que estoy vivo, que ya la conozco bien, es un poco distinta hoy. Si bien en otras ocasiones he podido demostrar algo, por descorazonador que fuera a ojos de los demás, esta vez me han robado incluso ese privilegio.  Andaba cogiendo carrerilla y me tumbaron algunos espontáneos. No tengo fuerzas ni para dejarme llevar por lo que escribo, ni para emocionarme por la pérdida. De nuevo me encuentro únicamente contra las malas formas. Deseando colocarme solapas y lucir gemelos. Como si así demostrara cuánto ansío la amabilidad.

La lesión de messi no ayuda, tampoco mi ausencia en el salón. Mi demencial fase en calafell es preocupante. EL grupo trastea como siempre, el avance es exasperante de tan nimio. Se ciernen las luces de la navidad, y no tengo dinero suficiente para comprar toda la tecnología que quisiera. La tecnología necesario para llevarme bien con el mundo de hoy. Una vez alguien me dijo que si compras muchos elementos tecnológicos mueres en vida, pero de forma placida. Digamos que te mimetizas con el alrededor, pero siempre incapacitándote para interactuar con las emociones humanas más autenticas. Te gradúas a cero. Dejas de existir sin hacer ruido, no molestas a nadie. La melodía de tu desaparición es dulce; como que suscita sonrisas sin saber muy bien porqué… para ti tampoco es doloroso… bebes leche en el colegio, tienes problemas y te vuelves reactiva a la lactosa, los días pasan, sales de casa, de allí al cole, del cole al teatro, del teatro a a los bares, en los bares los conocidos, y entre los conocidos un desconocido, una mirada, una sonrisa y ninguna palabra. De allí a  su casa, de su casa a tu terraza, de tu terraza al desespero y de allí a la barandilla. Equilibrios en la barandilla, y entre la confusión, quizás un hueco para mí. Y si ese hueco sirve para que te quedes un rato más entre los vivos, te juro que me voy a sentir bien.

Monday, November 04, 2013

Luces de domingo (alt)

Me rasco el cuerpo, una parte de él cuando dicha parte me pica. Me rasco y el hijputa me sigue picando. Puede que tenga cáncer. No es broma. Puede que lo tenga. Este es uno de esos síntomas jodidos.


Pienso entonces que es mejor no pensar. El sueño me machaca. Ayer dormí fatal, hablé con una extraña de ojos de gato. Tenía tanto poder en su mirada que me debatí lo que duró la conversación entre la extenuación y la exaltación de la vida. No la tenía enfrente; jodidos mensajes de textos. Pero ya la había conocido en alguna otra ocasión. A veces pasa que cuanto más te acercas a la piel de una, más extraña te parece. A veces pasa que tener sexo es una manera de desconocerse. Y si estábamos lejos ya al inició, mas lejos estuvimos después de encajarnos, si es que se le puede llamar así a lo que hicimos. Entonces me pongo a escuchar algo de música de los 80, luces del tardecer, por ejemplo, destellos en el firmamento. Entonces pienso que tengo mucho que decirle, pero que lo más difícil es callar precisamente ante el arrollo de planteamientos que se me ocurren para ella. Pero me cuesta y progresivamente voy siendo uno más. Antes de empezar ya voy siendo uno más. Solo juega a mi favor el hecho de saber que ella no sabe que yo me sé tan bien uno más. Aunque nunca se sabe, quizá ella conoce perfectamente mi predisposición a la derrota. Quizá ella es más de lo que me atrevo a pensar. Quizá ella encaje en el vacío, o quizá es que las luces del atardecer, los destellos del neón, han venido para confundirme de nuevo, y hacerme creer lo que no es. Les gusta tanto ponerse una máscara humana… pero siguen siendo nada por dentro, siguen quemándome las entrañas, porque están vacías pero llenas de maldad en forma de incomprensión  Se visten de humanas, las luces del atardecer se visten de sus ojos, y me acaban llevando al mismo lugar de siempre, uno que conozco tan bien a pesar de que se sustenta en algo que se busca pero que no se encuentra. Qué le voy a contara  ella que no sepa, si la única diferencia que hay, si le quitamos el tiempo, es ninguna.