La verdad es que merecería que desaparecieras ahora mismo de mi vida.
Que te marcharas sin dejar una sola señal.
¿Quién soy yo en tu vida? Podría decirse que soy un maleducado. Un descortés, un INaplicado.
¿Porqué te quiero retener, y especular con el amor que siento hacia ti?
Pensar que lo que ahora es insignificante después puede ser enorme, le quita la gracia a todo el asunto.
Maniobro con mis sentimientos, como si estos fueran una enorme steady cam. Giro mi espalda de un lado a otro, pesadamente y con dificultades, y el chorro de imagen que capta mi cámara, se convierte en una especie de cola muerta, de rabo relajado, a merced de los quiebros de mi cuerpo contra el viento.
Deberías irte ahora que estás a tiempo, ahora que vuelven para rescatarte. Tú me hablaste de un amor duro y puro, que te embrujó enfermizamente. Quédate con él si quieres, ahora que aparece. Yo, a su lado, soy incapaz de ofrecerte nada. La infelicidad, si nace por culpa de quien quieres tener al lado, se convierte en una adicción más fuerte que cualquier amor sano.
Consúmete,
pues dudas.
Consúmete y déjame pasarlo mal sanamente.
Thursday, December 25, 2008
Wednesday, December 17, 2008
Esquela 212: FRASE MOLONA
Una iluminación,
Un nuevo amigo,
Una apuesta por el individualismo resolutivo,
Una más que posible pedantería, sí
Pero me siento histórico al escribirlo:
"La crisis desaparecerá cuando se deje de hablar de ella, y no al contrario"
Un nuevo amigo,
Una apuesta por el individualismo resolutivo,
Una más que posible pedantería, sí
Pero me siento histórico al escribirlo:
"La crisis desaparecerá cuando se deje de hablar de ella, y no al contrario"
Tuesday, December 16, 2008
210: Ligero de cansado
Desaliñarse; dejarse aliñar azarosamente, que te cae todo encima, y no te importa que te caiga el aceite donde te cae, te doblas hacia donde más te pesa el cuerpo. Lo que más pesa, pesa poco.
No es igual caer que flotar. No es lo mismo. Y van y vienen los síes, los noes. Pasan cerca de ti, rozándote, tratando de engañar. Vienen con su forma de manos, y te intentan arrancar de tu estadío, de tu fluctuar álmico.
Tantas cosas que hacer, que decir. Tanta gente ante la que responder, objetivos que cumplir. Tanto, que te aprieta y te aprieta el poco espacio.
Y después, te acabas quedando con las briznas de hierba, el dolor del sol y los susurros del viento, los tijeretazos de él. Te corta las patillas.
Sé que floto, caigo ligero, planeo. Mientras el mundo y sus obligaciones y compromisos revolotean a mi alrededor, tratando de desorientarme, ya les he pillado. He desenmascarado al mundo. Te atacan si huelen tu miedo, te sobrepasan si les prestas atención.
Si te sientes tranquilo, te entra el cosquilleo y te apetece dormir y esperar a que salga el sol. No te van a tocar. No va a haber histeria en ningún lado, no vas a alimentar la desconfianza desconfiando, en primer lugar, de ti mismo.
Te escuchas un poco. No eres nada, todo tu alrededor se te filtra por el cuerpo, y al final te sientes de la única manera que te puedes sentir.
Es un momento de paz.
Y una vez realizas este ejercicio, te cae el mundo encima. No puedes vivir con los ojos cerrados.
¿No volveré a viajar ya más? Sí, volveré a viajar. ¿Pero viajaré en silencio? ¿Ya renuncié a la juventud? Renuncié a ella el mismo momento en que me di cuenta de que era lo más valioso que jamás encontraría. Solo los que lamentamos que ya no podremos tener, contribuimos a mitificar estos valores tan magnánimamente.
Como un testimonio de lo que sucede, acabo siendo. Un testimonio de lo que pasa a mi alrededor.
Cortando manzanas con una navaja, sobre la descubierta parte de carga de una furgoneta campo a través durante la última parte del día. A mil quilómetros de donde agarre a imaginar. Siempre a mil de allí a donde agarre imaginar.
No es igual caer que flotar. No es lo mismo. Y van y vienen los síes, los noes. Pasan cerca de ti, rozándote, tratando de engañar. Vienen con su forma de manos, y te intentan arrancar de tu estadío, de tu fluctuar álmico.
Tantas cosas que hacer, que decir. Tanta gente ante la que responder, objetivos que cumplir. Tanto, que te aprieta y te aprieta el poco espacio.
Y después, te acabas quedando con las briznas de hierba, el dolor del sol y los susurros del viento, los tijeretazos de él. Te corta las patillas.
Sé que floto, caigo ligero, planeo. Mientras el mundo y sus obligaciones y compromisos revolotean a mi alrededor, tratando de desorientarme, ya les he pillado. He desenmascarado al mundo. Te atacan si huelen tu miedo, te sobrepasan si les prestas atención.
Si te sientes tranquilo, te entra el cosquilleo y te apetece dormir y esperar a que salga el sol. No te van a tocar. No va a haber histeria en ningún lado, no vas a alimentar la desconfianza desconfiando, en primer lugar, de ti mismo.
Te escuchas un poco. No eres nada, todo tu alrededor se te filtra por el cuerpo, y al final te sientes de la única manera que te puedes sentir.
Es un momento de paz.
Y una vez realizas este ejercicio, te cae el mundo encima. No puedes vivir con los ojos cerrados.
¿No volveré a viajar ya más? Sí, volveré a viajar. ¿Pero viajaré en silencio? ¿Ya renuncié a la juventud? Renuncié a ella el mismo momento en que me di cuenta de que era lo más valioso que jamás encontraría. Solo los que lamentamos que ya no podremos tener, contribuimos a mitificar estos valores tan magnánimamente.
Como un testimonio de lo que sucede, acabo siendo. Un testimonio de lo que pasa a mi alrededor.
Cortando manzanas con una navaja, sobre la descubierta parte de carga de una furgoneta campo a través durante la última parte del día. A mil quilómetros de donde agarre a imaginar. Siempre a mil de allí a donde agarre imaginar.
Thursday, December 11, 2008
¿Territorios de por sí?
Todo lo de antes apesta. Me pongo música de grandes grupos GB de los 90. La escucho. Ahora tengo, antes no tenía nada. Antes no tenía nada: ahora creo poseer tantas cosas que me cuesta distinguirlas entre ellas. Antes mataba por según que motivos. Ahora me río de todo. " una etapa más". Procuro pensar que siempre atravieso una etapa. Nunca lograré estar tranquilo conmigo mismo. Había olvidado según qué canciones que ahora escucho y me parecen emocionantes.
La vida es igual. Nada se logra escapar de la distancia, ni del tiempo.
Podría haber vestido de un modo distinto, podría haber elegido una manera de actuar diferente. Me hubiera arrastrado por otras personas, me hubiera aceptado, incluso, de otro modo.
Después, te paras a pensar en qué te queda. En qué es lo que eres. Es estúpido. No logras retener nada. Nada de nada. Eres una línea delgada que es línea siempre que hayan otras alrededor.
Perder el tiempo da su fruto cuando lo pierdes hablando de todo menos del tiempo.
Hay billetes de avión hacia atrás. Te dan la vuelta, te devuelven al punto original. Por bodegas, gallineros, y por guitarras eléctricas sitares. Los recuerdos se vuelven solo la risa de hoy. No tienen nada más. Suben, pero no bajan. No te desangran el corazón. No provocan hemorragias emocionales. Solo son la primera etapa del efecto de cualquier droga dura.
Ojalá
La vida es igual. Nada se logra escapar de la distancia, ni del tiempo.
Podría haber vestido de un modo distinto, podría haber elegido una manera de actuar diferente. Me hubiera arrastrado por otras personas, me hubiera aceptado, incluso, de otro modo.
Después, te paras a pensar en qué te queda. En qué es lo que eres. Es estúpido. No logras retener nada. Nada de nada. Eres una línea delgada que es línea siempre que hayan otras alrededor.
Perder el tiempo da su fruto cuando lo pierdes hablando de todo menos del tiempo.
Hay billetes de avión hacia atrás. Te dan la vuelta, te devuelven al punto original. Por bodegas, gallineros, y por guitarras eléctricas sitares. Los recuerdos se vuelven solo la risa de hoy. No tienen nada más. Suben, pero no bajan. No te desangran el corazón. No provocan hemorragias emocionales. Solo son la primera etapa del efecto de cualquier droga dura.
Ojalá
Wednesday, December 10, 2008
Esquela 211: Condenado a la salvación
¿el curso de la vida?
Oigo unos tambores lejanos. Tras las colinas al principio; están al acecho.
Después noto como alcanzan las cumbres, como rebasan las crestas de las montañas. Como empiezan el consiguiente descenso, lenta, pero obstinadamente.
Después, sé que hay algo que está llegando. No sé si tomármelo como una cicatriz más que me está mostrando orgullosa la vida. No sé si asumirlo como quien asume que una fruta que cae de la rama, si no se recoge se pudre. Se consume. No sé si tomarlo como una pieza más del rompecabezas que he de completar. Una pieza como cualquier otra. Igual de sórdida que las demás. Igual de hueca, pero igual de indispensable.
Es como si no supiera con qué cara mirar a un tipo que hace algo que nunca antes habían hecho por mi. Con qué cara mirar a un extraño que ha hecho algo que nadie antes ha hecho por ti. ¿cual se supone que ha de ser la expresión de mi cara? ¿cómo se supone que le han de mirar mis ojos?
¿me he de sentir afortunado? ¿es esto lo que tenías reservado para mi? Sabía que me ibas a venir a rescatar. ¿pero de qué me estás rescatando? Todos hablan de ti, como si fueras un héroe. ¿pero en qué consiste la salvación que me ofreces? ¿Qué mérito tiene que salven mi pescuezo, si quien lo salva, al final lo salva como quien sopla una maltrecha vela.
¿Qué he de agradecer?
Oigo unos tambores lejanos. Tras las colinas al principio; están al acecho.
Después noto como alcanzan las cumbres, como rebasan las crestas de las montañas. Como empiezan el consiguiente descenso, lenta, pero obstinadamente.
Después, sé que hay algo que está llegando. No sé si tomármelo como una cicatriz más que me está mostrando orgullosa la vida. No sé si asumirlo como quien asume que una fruta que cae de la rama, si no se recoge se pudre. Se consume. No sé si tomarlo como una pieza más del rompecabezas que he de completar. Una pieza como cualquier otra. Igual de sórdida que las demás. Igual de hueca, pero igual de indispensable.
Es como si no supiera con qué cara mirar a un tipo que hace algo que nunca antes habían hecho por mi. Con qué cara mirar a un extraño que ha hecho algo que nadie antes ha hecho por ti. ¿cual se supone que ha de ser la expresión de mi cara? ¿cómo se supone que le han de mirar mis ojos?
¿me he de sentir afortunado? ¿es esto lo que tenías reservado para mi? Sabía que me ibas a venir a rescatar. ¿pero de qué me estás rescatando? Todos hablan de ti, como si fueras un héroe. ¿pero en qué consiste la salvación que me ofreces? ¿Qué mérito tiene que salven mi pescuezo, si quien lo salva, al final lo salva como quien sopla una maltrecha vela.
¿Qué he de agradecer?
Friday, December 05, 2008
Esquela 210: Punto y seguido
La mejor canción nunca va a salir de mi boca. Tampoco los mejores robos serán urdidos por mi cabeza. Nisiquiera llegaré a la suela de los zapatos de Romeo...
Pero soy bueno haciendo grafittis, querellándome contra blasfemos incompetentes, y bailando torpemente.
Hoy se me ha colado un animal extraño, una especie de insecto gigante que, sin embargo, mira tú, no me asusta, por la nuca, por el cuello. Se me ha colocado a lo largo del homoplato, debajo de mi jersey de lana.
Hoy he dormido solamente una hora. me he levantado sin que el cuello me duela y besándola en la frente, diciéndole que ya pasó todo, que no tiene de qué preocuparse. Después, se ha largado sin parecer vulnerable.
Ayer, me dijo que necesitaba tiempo, que no se quería obsesionar con lo nuestro. Cogió, pilló un cigarrillo, se lo puso en la boca, y rápido esquivó mis ojos. Quién iba a decir que después estaría desternillándose al escuchar como se me resbalaba el vaso de cerveza lleno de mi propio meado.
Antes, he aprendido a ser bueno, honesto. Y me agrada saber admirar, ser plenamente consciente, de que las cosas, no aparecen y desaparecen. Van transformándose. Sí. Deformándose, disfrazándose de una manera y de otra.
No me da miedo. Sus nuevas botas son más humanas, tienen un tacón más bajo. La hacen accesible y deduzco yo, que las risas, se deben recoger cerca del suelo, porque desde que tiene ese nuevo calzado, sonríe sin parar.
Pero soy bueno haciendo grafittis, querellándome contra blasfemos incompetentes, y bailando torpemente.
Hoy se me ha colado un animal extraño, una especie de insecto gigante que, sin embargo, mira tú, no me asusta, por la nuca, por el cuello. Se me ha colocado a lo largo del homoplato, debajo de mi jersey de lana.
Hoy he dormido solamente una hora. me he levantado sin que el cuello me duela y besándola en la frente, diciéndole que ya pasó todo, que no tiene de qué preocuparse. Después, se ha largado sin parecer vulnerable.
Ayer, me dijo que necesitaba tiempo, que no se quería obsesionar con lo nuestro. Cogió, pilló un cigarrillo, se lo puso en la boca, y rápido esquivó mis ojos. Quién iba a decir que después estaría desternillándose al escuchar como se me resbalaba el vaso de cerveza lleno de mi propio meado.
Antes, he aprendido a ser bueno, honesto. Y me agrada saber admirar, ser plenamente consciente, de que las cosas, no aparecen y desaparecen. Van transformándose. Sí. Deformándose, disfrazándose de una manera y de otra.
No me da miedo. Sus nuevas botas son más humanas, tienen un tacón más bajo. La hacen accesible y deduzco yo, que las risas, se deben recoger cerca del suelo, porque desde que tiene ese nuevo calzado, sonríe sin parar.
Sunday, November 30, 2008
Esquela desclasificada: Este adentro
la vida depara sopresas incluso en forma de no-sobresalto.
Y así es como ha ido. Ha ido construyendo mediante pruebas concluyentes, la hipótesis que yo ya me atrevía a barajar.
He entrado su este. En su "norte", según ella mismo dijo. Había árboles salvajes, criaturas milenarias que más tarde los hombres confundimos con dioses ancestrales. Había material que los espeleólogos del siglo que viene se afanarán en interpretar.
Su este, su "norte", era salvaje, corrosivo, y muy cercano a la verdad pura, si esta existe;
En un juego muy atrevido, basado en el intercambio de emociones y sentimientos, en el análisis de lo que a nuestro alrededor sucede, he osado competir con ella a pecho desnudo. Me he ido comiendo su olor, devorándomelo por el cuello, y doy las gracias por creer que aún retengo algo.
Cierro los ojos, y gano. Cierro los ojos, y gano. Después los abro:
He salido tocado. A decir verdad moribundo. Pero le he rebanado una pieza de su tiempo, y le he conseguido llamar la atención. Es cuestión de espera, el que regrese con más ejercitos y centuriones.
La próxima vez vamos a vencer sin que haya ninguna baja. (¬¬').
Y así es como ha ido. Ha ido construyendo mediante pruebas concluyentes, la hipótesis que yo ya me atrevía a barajar.
He entrado su este. En su "norte", según ella mismo dijo. Había árboles salvajes, criaturas milenarias que más tarde los hombres confundimos con dioses ancestrales. Había material que los espeleólogos del siglo que viene se afanarán en interpretar.
Su este, su "norte", era salvaje, corrosivo, y muy cercano a la verdad pura, si esta existe;
En un juego muy atrevido, basado en el intercambio de emociones y sentimientos, en el análisis de lo que a nuestro alrededor sucede, he osado competir con ella a pecho desnudo. Me he ido comiendo su olor, devorándomelo por el cuello, y doy las gracias por creer que aún retengo algo.
Cierro los ojos, y gano. Cierro los ojos, y gano. Después los abro:
He salido tocado. A decir verdad moribundo. Pero le he rebanado una pieza de su tiempo, y le he conseguido llamar la atención. Es cuestión de espera, el que regrese con más ejercitos y centuriones.
La próxima vez vamos a vencer sin que haya ninguna baja. (¬¬').
Wednesday, November 26, 2008
Esquela 209: Casi la lío
He estado trabajando duro todo el jodido día. Y me ha faltado tu jodido apoyo. me ha faltado tu jodido apoyo, y el vértigo me ha vuelto a sorprender. yo ahí arriba, colgado, jugándome la vida sin saber porque- no tenía motivación para arriesgarme de ese modo. no merecía la pena dejar de pensar en el seguro. Debería haber bajado, escupido.
Debería haber tirado el casco, darme por vencido, debería haber mordido polvo, sí. Debería haber machacado mis propósitos. Porque todos eran tuyos. Y tú no estabas.
No estabas, y me veía ya recuperando mi vida monacal. olvidándome ya del sudor en la espalda, del sol pegando duro en la cara, de los bocadillos envueltos en papel de plata, de la lluvia fría y los temporales endemoniados.
Después te has disculpado. te has disculpado, porque no has podido venir antes. Y entonces me he temido. He temido todo lo que había estado dispuesto a dejar atrás si no volvía a saber nada de ti.
Y después me has dado una tarjeta para ser libre. Me has invitado a hacer alguna canción, y me has hecho pagar provocándote alguna risa.
Dirán, después que, han visto a unos granujas corretear por la ciudad. Dirán que los han visto de nuevo.
Va a ser divertido ver sus caras mientras hacemos arder el caucho, mientras lo gastamos contra el alquitrán, y nos despedimos de la ciudad. Después, mientras volamos, rogaremos canciones, y seremos felices solos.
Debería haber tirado el casco, darme por vencido, debería haber mordido polvo, sí. Debería haber machacado mis propósitos. Porque todos eran tuyos. Y tú no estabas.
No estabas, y me veía ya recuperando mi vida monacal. olvidándome ya del sudor en la espalda, del sol pegando duro en la cara, de los bocadillos envueltos en papel de plata, de la lluvia fría y los temporales endemoniados.
Después te has disculpado. te has disculpado, porque no has podido venir antes. Y entonces me he temido. He temido todo lo que había estado dispuesto a dejar atrás si no volvía a saber nada de ti.
Y después me has dado una tarjeta para ser libre. Me has invitado a hacer alguna canción, y me has hecho pagar provocándote alguna risa.
Dirán, después que, han visto a unos granujas corretear por la ciudad. Dirán que los han visto de nuevo.
Va a ser divertido ver sus caras mientras hacemos arder el caucho, mientras lo gastamos contra el alquitrán, y nos despedimos de la ciudad. Después, mientras volamos, rogaremos canciones, y seremos felices solos.
Friday, November 21, 2008
Esquela 208: La canción de Bleach
Me siento como en una pesadilla que por las palabras con las que se podría describir, me parece ilusionante. me parece terriblemente emocionante, me parece negra y espesa, tristemente profunda. Pero lo tramito como si fuera algo que necesito. Esta niebla, este lugar cubierto de tereciopelos negros, este espacio que hay desde donde yo estoy, hasta aquella luz de candil que balancea la figura de un crio que nunca había visto... todo ello lo noto como mi historia, como parte de lo que soy. El hilo de distancia entre el lugar donde estoy y el lugar en donde permanece sentado el niño, haciendo balancear el pequeño farol, es la explicación de toda mi vida. Hay muchas paredes arrancadas del pueblo de mis abuelos. Es sorprendente que ahora que gozo de esta visión, me de cuenta de que lo que me llevo, sobretodo, son las corrientes de aire seco y frío que se colaba entre los muros destrozados del huerto que hay tras el caserón.
Mi oscuridad, mi vida, se explica así. Desde fuera se explica así.
También hay un lugar para el coche a radio control perdido en la inmensa esplanada de cemento del colegio. Me sentía tan desorientado como él. El cementerio contiguo, con su bañera oxidada, medio enterrada entre los escombros de los muertos. La parte más dura de la ilusión, la peor opción posible...
Mi oscuridad, mi vida, se explica así. Desde fuera se explica así.
También hay un lugar para el coche a radio control perdido en la inmensa esplanada de cemento del colegio. Me sentía tan desorientado como él. El cementerio contiguo, con su bañera oxidada, medio enterrada entre los escombros de los muertos. La parte más dura de la ilusión, la peor opción posible...
Thursday, November 20, 2008
Esquela 207: Mi Este
Yuschenko fue envenenado, dicen algunos. Parecía como si tuviera las mejillas carcomidas.
Yuschenko habla de una época de hambruna en su país. No recuerdo el nombre con el que denominan aquellos tiempos infernales. Va del 32 al 33 sobretodo. Yuschenko habla de unos 10.000.000 muertos de hambre.
Alguna gente de las calles de Kiev, me comenta "hambre es la que vamos a pasar en nada como ese tío no deje hablar de nuestra historia de una vez. Nos hemos de poner las pilas en los asuntos económicos"
Yuschenko... ¿fue envenado? Yuschenko sólo quiere que Rusia reconozca que su régimen comunista les trató mal. Peor que al resto. Joseph Stalin fue especialmente cruel con ellos.
Yuschenko no clama explicaciones a Rusia. Yuschenko no tiene nada en contra de Rusia, pero si contra del régimen que desarrolló durante aquellos años pasados.
Y yo me encuentro todo esto en las páginas internacionales del país. He visto "Ucrania" y me he vuelto loco. Como si fueran noticias tuyas.
Ayer, un loco de nariz puntiaguda y resuelta me comentó que me dedicaron una canción en un concierto al que hubiera ido encantado contigo. El estilo de música no te hubiera gustado, supongo. Pero creo que aún tienes que descubrir muchas cosas. Lo que más loco me vuelve es que tienes la capacidad para hacerlo.
Esta última vez te has humanizado, y la sensación que he sentido, ha sido la misma que hubiera experimentado si porfin hubiera conseguido bajar el volumen de un equipo de música que emite los sonidos más perfectos del mundo.
Antes el sonido era atronador. Ahora te siento mejor, y menos mitificada. Te reconocí vulnerable incluso. Pero solo lo justo. Te gané algo de respeto. La cosa estaba descompensada.
No entiendo como Yuschenko habla de la historia. Para eso ya tendrán allí su versión rubia de Garzón, no? Bueno, aunque visto lo visto...
Da igual,
A lo que íbamos.
Yuschenko habla de una época de hambruna en su país. No recuerdo el nombre con el que denominan aquellos tiempos infernales. Va del 32 al 33 sobretodo. Yuschenko habla de unos 10.000.000 muertos de hambre.
Alguna gente de las calles de Kiev, me comenta "hambre es la que vamos a pasar en nada como ese tío no deje hablar de nuestra historia de una vez. Nos hemos de poner las pilas en los asuntos económicos"
Yuschenko... ¿fue envenado? Yuschenko sólo quiere que Rusia reconozca que su régimen comunista les trató mal. Peor que al resto. Joseph Stalin fue especialmente cruel con ellos.
Yuschenko no clama explicaciones a Rusia. Yuschenko no tiene nada en contra de Rusia, pero si contra del régimen que desarrolló durante aquellos años pasados.
Y yo me encuentro todo esto en las páginas internacionales del país. He visto "Ucrania" y me he vuelto loco. Como si fueran noticias tuyas.
Ayer, un loco de nariz puntiaguda y resuelta me comentó que me dedicaron una canción en un concierto al que hubiera ido encantado contigo. El estilo de música no te hubiera gustado, supongo. Pero creo que aún tienes que descubrir muchas cosas. Lo que más loco me vuelve es que tienes la capacidad para hacerlo.
Esta última vez te has humanizado, y la sensación que he sentido, ha sido la misma que hubiera experimentado si porfin hubiera conseguido bajar el volumen de un equipo de música que emite los sonidos más perfectos del mundo.
Antes el sonido era atronador. Ahora te siento mejor, y menos mitificada. Te reconocí vulnerable incluso. Pero solo lo justo. Te gané algo de respeto. La cosa estaba descompensada.
No entiendo como Yuschenko habla de la historia. Para eso ya tendrán allí su versión rubia de Garzón, no? Bueno, aunque visto lo visto...
Da igual,
A lo que íbamos.
Monday, November 17, 2008
Esquela 206: De cabeza es una garantía
Después de todo este tiempo, por fin llega el momento.
Los cirios cantan.
Y no de dolor. Porque no hablamos del malogrado ariete realista.
Hoy el día está claro. Podríamos decir que se trata de un día de verano, si lo viéramos en una fotografía. Podríamos pensar que de milagro no se oyen las gaviotas. Cabría esperar ver aparecer correteando un grupo de mocosos con chanclas y una barca inchable.
Se trataría de un día de verano plácido, ligero, y rematado en calma. Un día de esos en que decides convertirte en pescador, pero solo para lo bueno.
Regresar al mar, es una de esas cosas que siempre es motivo de celebración. Hay pocas así. ni cumpleaños, ni ritos urbanos, ni pollas en vinagre.
De nuevo tú y yo, a ver quién se retuerce con más rabia en la arena.
Porque al fin y al cabo no es un día de verano. Es un día de invierno. Las olas están bravas.
Y piensas que siempre lo vas a tener ahí. Y te alivias el alma. El mar siempre va a estar ahí. Y no voy a hacer ninguna fiesta, ni va a haber un día en particular dedicado al mar.
No.
Las cosas buenas no necesitan de protocolos.
Una relación ejemplar y un balance de sensaciones idílico.
Los cirios cantan.
Y no de dolor. Porque no hablamos del malogrado ariete realista.
Hoy el día está claro. Podríamos decir que se trata de un día de verano, si lo viéramos en una fotografía. Podríamos pensar que de milagro no se oyen las gaviotas. Cabría esperar ver aparecer correteando un grupo de mocosos con chanclas y una barca inchable.
Se trataría de un día de verano plácido, ligero, y rematado en calma. Un día de esos en que decides convertirte en pescador, pero solo para lo bueno.
Regresar al mar, es una de esas cosas que siempre es motivo de celebración. Hay pocas así. ni cumpleaños, ni ritos urbanos, ni pollas en vinagre.
De nuevo tú y yo, a ver quién se retuerce con más rabia en la arena.
Porque al fin y al cabo no es un día de verano. Es un día de invierno. Las olas están bravas.
Y piensas que siempre lo vas a tener ahí. Y te alivias el alma. El mar siempre va a estar ahí. Y no voy a hacer ninguna fiesta, ni va a haber un día en particular dedicado al mar.
No.
Las cosas buenas no necesitan de protocolos.
Una relación ejemplar y un balance de sensaciones idílico.
Thursday, November 13, 2008
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La lotería es una manera de llamarlo.
A veces, sencillamente es quedarte sentado, mirando cómo sucede lo que
habías imaginado. Notando en la piel aquello que hasta entonces solo te habías
figurado.
"Me lo he pasado bien, tengo ganas de volverte a ver, porque realmente me lo
he pasado muy bien".
Y todo eso vale por mil. Y después de los esfuerzos por parecer íntegro,
por parecer adecuado, solo tienes ganas de regresar al origen, ser de
nuevo lo que siempre has sido: ser todo aquello delante de ella.
Y empezar a reescribir los recuerdos en pareja.
Ahora, por fin, ya no es que no estés seguro por tu parte. Ahora no estás
seguro por la suya. No sabes si querrá volver a ir aquél bar en donde os
tomasteis cinco chupitos por cabeza. No sabes si te querrá volver a ver.
Y eso te hace sentir increíblemente vivo. Y no tiene precio. No tiene
precio el riesgo de la pérdida. Porque ya no depende de ti. Depende de lo que le
has gustado. Depende solo de la sinceridad de su sonrisa, depende solo de
lo que ella quiera.
Tú, eres un espectador, solo eres un espectador que desea un final feliz.
Pero eso solo depende de ella. Tú volverías a entrar a la sala una y otra vez,
volverías a verla proyectada todas la veces que hiciera falta y más.
Porque ahora la sientes como parte de tu destino. Como tu apuesta personal, como
el mejor caballo.
Y me encanta tener que contenerme, tener que evitar preguntarle cómo está,
que cómo llegó a casa, que si la bebida fue demasiada.... Me comentó que valoraba
la soledad, y que amaba pasar días a solas paseando prescindiendo de su MP3. No
lo necesitaba desde el día en que se dio cuenta de que los colores claros tenían
también su encanto, y que transmitían positividad. Se dio cuenta de que aquello
de oír a los pájaros cantar, tiene su cosa linda. Aunque no sepas bien el
qué.
Ella me abruma y merece mis respetos y dedicación. Por lo menos hasta un poco
más allá.
Y después de tanto, tanto, tanto tiempo, deseo que me quieran volver a
ver. Y después de tanto, tanto, tanto tiempo, temo no importar a alguien.
Wednesday, November 12, 2008
Esquela 205: Instantes como esos
Es aquello típico... típico porque nunca pasa. Y bonito , también.
Cuando estás harto, y ya no encuentras fuerzas para... para apoyarte en nadie.
Y te viene la moneda de al fondo de la bolsa de patatas.
Justo antes de que te fueras a deshacer de ella, te da por meter la mano. Como si no lo hubieras hecho muchas veces antes.
Sí, con la vida de cada persona se puede construir una película de 2 horas fantástica. pero con la vida de una persona, no se puede cosnstruir una vida de película.
A veces notas como suceden esos momentos en tu piel. Los hueles justo antes de que te caigan encima. Es una especie de premonición, y muchas veces no se ve ratificada... pero son menos veces de las que crees.
Hoy vuelves a sacar un resquicio de esperanza. Has notado algo allí abajo, justo cuando cerrabas la puerta y habías apagado la luz.
Todos tenemos unos instantes mágicos esperando en alguna escalera. Y si es justo, este el momento. ¿Y si en unos instantes se va a escribir una parte del guión de la película de tu vida?
Son instantes como esos.
Cuando estás harto, y ya no encuentras fuerzas para... para apoyarte en nadie.
Y te viene la moneda de al fondo de la bolsa de patatas.
Justo antes de que te fueras a deshacer de ella, te da por meter la mano. Como si no lo hubieras hecho muchas veces antes.
Sí, con la vida de cada persona se puede construir una película de 2 horas fantástica. pero con la vida de una persona, no se puede cosnstruir una vida de película.
A veces notas como suceden esos momentos en tu piel. Los hueles justo antes de que te caigan encima. Es una especie de premonición, y muchas veces no se ve ratificada... pero son menos veces de las que crees.
Hoy vuelves a sacar un resquicio de esperanza. Has notado algo allí abajo, justo cuando cerrabas la puerta y habías apagado la luz.
Todos tenemos unos instantes mágicos esperando en alguna escalera. Y si es justo, este el momento. ¿Y si en unos instantes se va a escribir una parte del guión de la película de tu vida?
Son instantes como esos.
Sunday, November 09, 2008
Esquela 205: Tenía que decirlo
Vaig cridar al cel, i em va caure a sobre el pes de l'esperança, tota la meva esperança, transformada en energia negativa.
Va ser aquest motiu, el que em va incitar a anar a parar al poble dels meus avis, un lloc aparentment inhòspit per a un jove que ha crescut en la meva terra.
De sempre que m'ha agradat escriure, i ara que tenia temps i m'empenyia la desgracia més literaria que fins llavors m'havia envaït, vaig pensar que passar uns mesos en aquell poble podia ser d'allò més productiu pel meu esperit.
Normalment, jo havia pensat de vorejar el turó que presideix el conjunt radial de cases antigues del poble. Al bell mig del cim hi romanen únicament els murs d'un castell que ves a saber si en la seva època més esplendorosa va ser mínimament atractiu. També hi ha un crusifix de ferro d'uns dos metres d'alçada, i a l'esplanada del centre, hi ha el museu de l'aigua, una especie de cub de ciment sense cap mena d'nterès arquitectònic, amb unes comportes gegants a la part frontal. Sempre que hi he pujat, estàn tancades.
He sentit que la única manera d'entrara aquell museu és demanant les claus a l'"aguacil", la mà esquerra de l'alcalde. Deu ser l'unic museu del món on tu mateix has de demanar les claus per a que t'obrin. L'unic museu del món que es dedica plenament a tu, segons com t'ho miris.
Sempre he escrit desde allí dalt, arrepenjat a una de les baranes del castell, convertint en una anexió harmònica als meus peus el mantell de camps llaurats, les planes de secà i la serra del Moncayo. Les tardes son plàcides, i els udols dels gossos mai semblen plors orfes, més aviat formen pinzellades sonores d'una postal mansa i amiga, d'un deixar-se caure, o una nuesa de l'ànima.
No pensava que aquest cop fos diferent a la resta. Amb això en tenía prou. Amb l'atmosfera hi havia suficient.
No m'hagués pensat que l'anglès misteriós i solitari, aquell del qual em va parlar el meu avi, transformaria la meva vida d'aquella manera.
Va ser aquest motiu, el que em va incitar a anar a parar al poble dels meus avis, un lloc aparentment inhòspit per a un jove que ha crescut en la meva terra.
De sempre que m'ha agradat escriure, i ara que tenia temps i m'empenyia la desgracia més literaria que fins llavors m'havia envaït, vaig pensar que passar uns mesos en aquell poble podia ser d'allò més productiu pel meu esperit.
Normalment, jo havia pensat de vorejar el turó que presideix el conjunt radial de cases antigues del poble. Al bell mig del cim hi romanen únicament els murs d'un castell que ves a saber si en la seva època més esplendorosa va ser mínimament atractiu. També hi ha un crusifix de ferro d'uns dos metres d'alçada, i a l'esplanada del centre, hi ha el museu de l'aigua, una especie de cub de ciment sense cap mena d'nterès arquitectònic, amb unes comportes gegants a la part frontal. Sempre que hi he pujat, estàn tancades.
He sentit que la única manera d'entrara aquell museu és demanant les claus a l'"aguacil", la mà esquerra de l'alcalde. Deu ser l'unic museu del món on tu mateix has de demanar les claus per a que t'obrin. L'unic museu del món que es dedica plenament a tu, segons com t'ho miris.
Sempre he escrit desde allí dalt, arrepenjat a una de les baranes del castell, convertint en una anexió harmònica als meus peus el mantell de camps llaurats, les planes de secà i la serra del Moncayo. Les tardes son plàcides, i els udols dels gossos mai semblen plors orfes, més aviat formen pinzellades sonores d'una postal mansa i amiga, d'un deixar-se caure, o una nuesa de l'ànima.
No pensava que aquest cop fos diferent a la resta. Amb això en tenía prou. Amb l'atmosfera hi havia suficient.
No m'hagués pensat que l'anglès misteriós i solitari, aquell del qual em va parlar el meu avi, transformaria la meva vida d'aquella manera.
Friday, November 07, 2008
Esquela 204: Milagro
Despierta.
Después de todo aquello despierta.
Y se siente de vuelta al corazón que lleva enganchado, pero a muchos quilómetros. Siente las palmas de las manos tiernas, y las decisiones duras. Siente que se desprende de conocidos, que tiene que correr bajo la noche, porque cada gota de lluvia, a veces puede ser peor que un obús.
Puede que los otros no sepan de lo que hablamos. Puede que no sepan que lo único que tratamos de decir es que intentamos acercarnos todo lo que pudimos al origen de nuestro encuentro. al significado de todo lo que encontramos. El uno en el cuerpo del otro. Cuando la carne y el paisaje no encuentran diferencia en la transición, o cuando la tormenta, el agua que llora y el sentimiento que permanece encerrado en el cuarto, portan la misma seña frente a todo aquél que pregunta, cuando los quilómetros recorridos son en pos de las rocas y de aquél amigo granuja... no sabes por dónde dejar caer lo que se derrite de tu alma.
Pero el conjuro está. Está, y lo tratas de abrazar. y se cuelga de tus brazos como se cuelga de las copas de los árboles altos la nieve severa, y tienes ganas de querer a todo aquél que existe sin molestar. Empiezas a amar, y de ese modo, encuentras parte del significado, y éste te cosquillea la barriga, mientras el cielo tiembla en tu nombre, mientras la ilusión encuentra la manera de convertise en tu huella, para que cuando estés muerto, ella permanezca, ya sea pegada a un pedregal, ya sea mezclada en el aire puro de los emplazamientos agrestes, sea en esta sonrisa que te veo ahora mismo.
El significado se aleja de nosotros, y nosotros somos el mismo significado. Nos cazamos al vuelo, y nos encontramos dentro de la red. No tenemos remedio. Solo nos podemos quedar con lo que nos dejan las gotas que pegan en nuestros párpados, y después, después, escuchas el canto bello de la mejor mujer de todas, y catalizas todo lo que puedes catalizar de lo que te recorre la piel.
Entonces decides casarte, o si no, sencillamente decides vivir con ella, que es un catalizador prodigioso. Y te abrazas fuerte, y mientras te proteges de las preguntas más huérfanas, la proteges de los asuntos más inmediatos. Y encuentras la manera de estar espiritualmente ocupado. Y encuentras la manera de sentirte feliz de verdad.
Después de todo aquello despierta.
Y se siente de vuelta al corazón que lleva enganchado, pero a muchos quilómetros. Siente las palmas de las manos tiernas, y las decisiones duras. Siente que se desprende de conocidos, que tiene que correr bajo la noche, porque cada gota de lluvia, a veces puede ser peor que un obús.
Puede que los otros no sepan de lo que hablamos. Puede que no sepan que lo único que tratamos de decir es que intentamos acercarnos todo lo que pudimos al origen de nuestro encuentro. al significado de todo lo que encontramos. El uno en el cuerpo del otro. Cuando la carne y el paisaje no encuentran diferencia en la transición, o cuando la tormenta, el agua que llora y el sentimiento que permanece encerrado en el cuarto, portan la misma seña frente a todo aquél que pregunta, cuando los quilómetros recorridos son en pos de las rocas y de aquél amigo granuja... no sabes por dónde dejar caer lo que se derrite de tu alma.
Pero el conjuro está. Está, y lo tratas de abrazar. y se cuelga de tus brazos como se cuelga de las copas de los árboles altos la nieve severa, y tienes ganas de querer a todo aquél que existe sin molestar. Empiezas a amar, y de ese modo, encuentras parte del significado, y éste te cosquillea la barriga, mientras el cielo tiembla en tu nombre, mientras la ilusión encuentra la manera de convertise en tu huella, para que cuando estés muerto, ella permanezca, ya sea pegada a un pedregal, ya sea mezclada en el aire puro de los emplazamientos agrestes, sea en esta sonrisa que te veo ahora mismo.
El significado se aleja de nosotros, y nosotros somos el mismo significado. Nos cazamos al vuelo, y nos encontramos dentro de la red. No tenemos remedio. Solo nos podemos quedar con lo que nos dejan las gotas que pegan en nuestros párpados, y después, después, escuchas el canto bello de la mejor mujer de todas, y catalizas todo lo que puedes catalizar de lo que te recorre la piel.
Entonces decides casarte, o si no, sencillamente decides vivir con ella, que es un catalizador prodigioso. Y te abrazas fuerte, y mientras te proteges de las preguntas más huérfanas, la proteges de los asuntos más inmediatos. Y encuentras la manera de estar espiritualmente ocupado. Y encuentras la manera de sentirte feliz de verdad.
Thursday, November 06, 2008
Esquela 203: Norteña
Viene desde el norte y hace temblar todo mi mundo. Y después, solo queda la oscuridad, y el repiqueteo presumido de las sirgas enredadas en los mástiles, la brea incrustada en los cascos y el olor a combustible.
Siempre tuve claro que la cultura de la cual menos tenía que aprender era aquella de la que ya me rodeaba. Y después, como un tesoro cualquiera, viene el silencio del norte. La llanura en forma de océano y la razón propia, danzando por encima del agua.
Si la música tiene algún significado, y si lo más preciado para el más desorientado, es la referencia más cercana, primero construiremos un mapa con los secretos de las culturas más alejadas.
Y mientras las dibujemos, dejaré mi cuerpo muerto. Cualquier vehículo debería parar.
Ahora te veo.
Haces luces, ralentizas el ritmo. Hace tiempo que no doy con alguien amable en mi camino. Te has parado unos metros más adelante. El motor, sin embargo, no deja de sonar. Te veo mirar hacia atrás. No me lo creo. Voy a ir hacia donde estás.
Y justo ahora, estoy ahí, yendo hacia adonde estás. Y me parece ya un milagro que te pares con el aspecto desalmado que llevo. Sé que aún puede haber muchos motivos por los que no pueda ir contigo a ningún lugar. Quizá sigas otra ruta. O quizá, sencillamente, seas tú la que necesita ayuda para cambiar una rueda.
Da igual, ahora unos resulta que hacen lo que otros hacían. El paisaje puedes ser tú. Puedes ser la primera piedra o el punto de partida.
Siempre tuve claro que la cultura de la cual menos tenía que aprender era aquella de la que ya me rodeaba. Y después, como un tesoro cualquiera, viene el silencio del norte. La llanura en forma de océano y la razón propia, danzando por encima del agua.
Si la música tiene algún significado, y si lo más preciado para el más desorientado, es la referencia más cercana, primero construiremos un mapa con los secretos de las culturas más alejadas.
Y mientras las dibujemos, dejaré mi cuerpo muerto. Cualquier vehículo debería parar.
Ahora te veo.
Haces luces, ralentizas el ritmo. Hace tiempo que no doy con alguien amable en mi camino. Te has parado unos metros más adelante. El motor, sin embargo, no deja de sonar. Te veo mirar hacia atrás. No me lo creo. Voy a ir hacia donde estás.
Y justo ahora, estoy ahí, yendo hacia adonde estás. Y me parece ya un milagro que te pares con el aspecto desalmado que llevo. Sé que aún puede haber muchos motivos por los que no pueda ir contigo a ningún lugar. Quizá sigas otra ruta. O quizá, sencillamente, seas tú la que necesita ayuda para cambiar una rueda.
Da igual, ahora unos resulta que hacen lo que otros hacían. El paisaje puedes ser tú. Puedes ser la primera piedra o el punto de partida.
Tuesday, November 04, 2008
Obama y Bruce
A veces me preguntan si me gusta soñar.
Si me queda una gota de sentido común en la cabeza, o si confío en la raza humana.
A veces dicen que estoy cansado de ser derrotado antes de empezar cualquier batalla.
Pero también yo a veces canto a favor del hombre, y trato de impulsarlo hasta allí en donde se funde el cielo con el horizonte.
Así, yo también anhelo las cosas más increíbles, y ansío sentirme orgulloso de mis iguales.
A veces, incluso me dejo llevar por sueños poco fundamentados. me dejo arrastrar por ellos, mientras sonrío y olvido mi alrededor. Todo se convierte en una melodía grata, en un trayecto en el cual no existen las desconfianzas. Solo hay espacio para mostrar lo mejor de ti. Y crees que puedes. Y de repente, aparecen las palabras que describen lo más positivo para ti y para todos.
Porque hoy estoy cansado de lamentar, doy un respiro a mi poca fe, y la suelto en el patio trasero.
Hoy solo tengo tiempo para la ilusión, y su agradable carruaje.
Yo también creo que puede haber un cambio de verdad. Yo también creo que algún día me alegraré de lo que pasó esta noche. Lo notaré en la piel, incluso. Una palabra en favor de la verdad, de la honradez, del sentido común.
Hoy ya empieza, hoy ya se deja acariciar, hoy ya se palpa...
Si me queda una gota de sentido común en la cabeza, o si confío en la raza humana.
A veces dicen que estoy cansado de ser derrotado antes de empezar cualquier batalla.
Pero también yo a veces canto a favor del hombre, y trato de impulsarlo hasta allí en donde se funde el cielo con el horizonte.
Así, yo también anhelo las cosas más increíbles, y ansío sentirme orgulloso de mis iguales.
A veces, incluso me dejo llevar por sueños poco fundamentados. me dejo arrastrar por ellos, mientras sonrío y olvido mi alrededor. Todo se convierte en una melodía grata, en un trayecto en el cual no existen las desconfianzas. Solo hay espacio para mostrar lo mejor de ti. Y crees que puedes. Y de repente, aparecen las palabras que describen lo más positivo para ti y para todos.
Porque hoy estoy cansado de lamentar, doy un respiro a mi poca fe, y la suelto en el patio trasero.
Hoy solo tengo tiempo para la ilusión, y su agradable carruaje.
Yo también creo que puede haber un cambio de verdad. Yo también creo que algún día me alegraré de lo que pasó esta noche. Lo notaré en la piel, incluso. Una palabra en favor de la verdad, de la honradez, del sentido común.
Hoy ya empieza, hoy ya se deja acariciar, hoy ya se palpa...
Sunday, November 02, 2008
Esquela 202: Un Big Mac no es mayor de lo que imaginaba
Asociar las melodías que anuncian el fin del mundo con las escalas arábigas, suele dar resultado en el mundo occidentalizado, cuando de lo que se trata es de crear angustia, desconcierto, majestuosidad, desubicación, negrura e incluso cierto toque épico.
Supongo que el estupor, es mayor cuando se tira de recursos culturales lejanos, pero minúsculamente conocidos.
Algo eminentemente extraño, no causa miedo.
Lo que causa miedo es la alteración de algún recurso ya existente.
De ahí que los monstruos sigan teniendo ojos y extremidades, por ejemplo. de ahí, que para enganchar a los espectadores, siempre se pueda, por lo menos, intuir una explicación.
Ojalá la haya, ojalá la haya. Lo bueno de las películas, es que casi siempre la hay.
Algo absurdo y sin sentido, es muy difícil que pueda agradar, a no ser que durante el viaje, se entrevea una posible solución final al problema. Igual después no la haya. Pero el director habrá jugado alebosamente con el engaño.
Quizá por eso, también ansío que haya una explicación al final de todo. Pero la misma vida me ha enseñado alguna de sus historias ya. a veces intervengo en ellas, otras veces no... y la mayo´ría de veces... ésta (la vida) no resulta tan poética como la poesía que los humanos tenemos la capacidad de crear.
No merece la pena, seguir buscando, quizá.
Si tienes los recuerdos de alguna noche fantástica, aún presentes, cuelgalos del techo cada noche mientras concilias el sueño.
Tampoco los Big Macs son como aparecen en la fotografía promocional.
Pero la Hamburguesa Mc Nífica, me ha sorprendido gratamente. Uno de los mejores bocatas que he comido en mi vida. Riquísimo:
Efectivamente, el queso -gruoller francés según anuncia el papel de la bandeja-, está sabrosísimo. También la guarnición de ensalada es distinta a lo habitual: Las hojas de lechuga son más grandes, no están cortadas a pedazos. Verdes y de muy buen ver, le dan un toque realmente natural al asunto.
La salsa de carne, es eso. Es la salsa de carne que le echan. Créeme, el mismísimo Frankfurt Pedralbes se debería echar a temblar.
Abedul, abedul. No debería ser nombre para árbol, para planta, o para lo que sea.
Abedul debería ser un jeque árabe que ponga en jaque la jerarquía mundial.
Debería ser quien da la puntilla a este sistema.
Abedul.
Y qué voy a hacer yo sin este sistema... ahora que me empezaba a casar con él?
Yo, al final, lo único que veo, lo único que retengo claramente en mi alma... es la intención de pasear por el bulevar de Miami... ya te lo dije alguna vez... con sus cielos rosas y azules, con su prostitución consentida y gratuita...
Míami, el único lugar donde el sexo es sin compromiso de verdad.
La gente corre, pasa, trabaja, hierve, y se va.
¿Eso seguirá siendo lo que era, cuando los comunistas regresemos?
Supongo que el estupor, es mayor cuando se tira de recursos culturales lejanos, pero minúsculamente conocidos.
Algo eminentemente extraño, no causa miedo.
Lo que causa miedo es la alteración de algún recurso ya existente.
De ahí que los monstruos sigan teniendo ojos y extremidades, por ejemplo. de ahí, que para enganchar a los espectadores, siempre se pueda, por lo menos, intuir una explicación.
Ojalá la haya, ojalá la haya. Lo bueno de las películas, es que casi siempre la hay.
Algo absurdo y sin sentido, es muy difícil que pueda agradar, a no ser que durante el viaje, se entrevea una posible solución final al problema. Igual después no la haya. Pero el director habrá jugado alebosamente con el engaño.
Quizá por eso, también ansío que haya una explicación al final de todo. Pero la misma vida me ha enseñado alguna de sus historias ya. a veces intervengo en ellas, otras veces no... y la mayo´ría de veces... ésta (la vida) no resulta tan poética como la poesía que los humanos tenemos la capacidad de crear.
No merece la pena, seguir buscando, quizá.
Si tienes los recuerdos de alguna noche fantástica, aún presentes, cuelgalos del techo cada noche mientras concilias el sueño.
Tampoco los Big Macs son como aparecen en la fotografía promocional.
Pero la Hamburguesa Mc Nífica, me ha sorprendido gratamente. Uno de los mejores bocatas que he comido en mi vida. Riquísimo:
Efectivamente, el queso -gruoller francés según anuncia el papel de la bandeja-, está sabrosísimo. También la guarnición de ensalada es distinta a lo habitual: Las hojas de lechuga son más grandes, no están cortadas a pedazos. Verdes y de muy buen ver, le dan un toque realmente natural al asunto.
La salsa de carne, es eso. Es la salsa de carne que le echan. Créeme, el mismísimo Frankfurt Pedralbes se debería echar a temblar.
Abedul, abedul. No debería ser nombre para árbol, para planta, o para lo que sea.
Abedul debería ser un jeque árabe que ponga en jaque la jerarquía mundial.
Debería ser quien da la puntilla a este sistema.
Abedul.
Y qué voy a hacer yo sin este sistema... ahora que me empezaba a casar con él?
Yo, al final, lo único que veo, lo único que retengo claramente en mi alma... es la intención de pasear por el bulevar de Miami... ya te lo dije alguna vez... con sus cielos rosas y azules, con su prostitución consentida y gratuita...
Míami, el único lugar donde el sexo es sin compromiso de verdad.
La gente corre, pasa, trabaja, hierve, y se va.
¿Eso seguirá siendo lo que era, cuando los comunistas regresemos?
Monday, October 27, 2008
La pell freda
Su pelo era como fuego.
Una vez, cuando la conocí, la conocí en una ciudad real. Envuelta de gente real. Pero aquello no significaba que no pudiera notar la ausencia, vacío, que desprendía su alma. La desidia de sus ojos.
Otra vez, la conocí en una isla sin nombre, y bajo una piel que no era exactamente humana. Allí, no solo ella emanaba vacío. También el lugar. Un pedazo de tierra granítica embutido entre un mar entre gris y blanco, y un cielo borrascoso. De una punta a otra, menos de un quilómetro y medio.
Todo, para darme cuenta de que la ansié mucho más aquella vez rodeados de agua, que la primera.
Siendo hermética y de una especie completamente desconocida, lograba avivar en mí todos los deseos que pretendía que prendiera la mujer más completa del mundo. No fue sencillo. El proceso hasta la primera vez que la poseí, fue un ejercicio de encuentros y desencuentros mentales, una batalla constante entre sentimientos como la soledad, la agonía y el despido eterno.
Al principio, solía creer que era un animal. Pero en el fondo de todo, sabía que sencillamente, eso era lo que quería creer. Alterar mis pensamientos, ya de por sí exhaustos por la situación misma en que me encontraba (aquella isla desierta, aquellos monstruos rodeándome, y ella, congénere, adiestrada por el anterior desgraciado que naufrago en este lugar inhóspito), era algo que, por lo menos las primeras semanas, directamente me parecía inconcebible.
Después, cuando emprendes el camino hacia el odio y el amor, y ella, se abre cada vez que lloras y te lleva a las estrellas convirtiendo vuestros dos cuerpos en uno, te das cuenta de que sí, de que los vasos se comunican,
Y nunca puedes estar lo suficientemente lejos de quien odias, ni lo suficientemente cerca de quien amas.
Una vez, cuando la conocí, la conocí en una ciudad real. Envuelta de gente real. Pero aquello no significaba que no pudiera notar la ausencia, vacío, que desprendía su alma. La desidia de sus ojos.
Otra vez, la conocí en una isla sin nombre, y bajo una piel que no era exactamente humana. Allí, no solo ella emanaba vacío. También el lugar. Un pedazo de tierra granítica embutido entre un mar entre gris y blanco, y un cielo borrascoso. De una punta a otra, menos de un quilómetro y medio.
Todo, para darme cuenta de que la ansié mucho más aquella vez rodeados de agua, que la primera.
Siendo hermética y de una especie completamente desconocida, lograba avivar en mí todos los deseos que pretendía que prendiera la mujer más completa del mundo. No fue sencillo. El proceso hasta la primera vez que la poseí, fue un ejercicio de encuentros y desencuentros mentales, una batalla constante entre sentimientos como la soledad, la agonía y el despido eterno.
Al principio, solía creer que era un animal. Pero en el fondo de todo, sabía que sencillamente, eso era lo que quería creer. Alterar mis pensamientos, ya de por sí exhaustos por la situación misma en que me encontraba (aquella isla desierta, aquellos monstruos rodeándome, y ella, congénere, adiestrada por el anterior desgraciado que naufrago en este lugar inhóspito), era algo que, por lo menos las primeras semanas, directamente me parecía inconcebible.
Después, cuando emprendes el camino hacia el odio y el amor, y ella, se abre cada vez que lloras y te lleva a las estrellas convirtiendo vuestros dos cuerpos en uno, te das cuenta de que sí, de que los vasos se comunican,
Y nunca puedes estar lo suficientemente lejos de quien odias, ni lo suficientemente cerca de quien amas.
Friday, October 24, 2008
Esquela 200: Aniversario Feliz
La tierra se devora así misma. El mundo se torna caníbal. Cada día el agujero se hace más grande. Cada día el agujero gana entre 18 y 26 quilómetros de diámetro. El crecimiento es pseudo exponencial.
Es quizá, la progresión perfecta para crear la angustia y el sufrimiento máximo en la población humana. Quizá en 15 días , el agujero ganará en vez de entre 18 y 26, unos 30 o 40 quilómetros.
No hay tiempo para la organización. Algunos ya han muerto. Muerto, o desaparecido, desintegrado.... o quizá el termino más preciso sea axistido. Se han vuelto nada. La nada.
No hay tiempo ni para los más ricos. Colonizar otro mundo llevaría todavía años de estudio. El agujero les ha pillado desprevenidos a ellos también. Solo deseo que no se salven. Que mueran con nosotros.
Y es que si sobrevivieran, ya no habría ninguna moraleja que contar.
Ellos lo han querido.
Las grandes ciudades se vienen abajo.
Saberse muerto mientras aún se respira es una sensación única. Pero cuando todo el mundo está igual que tú, cuando todo el mundo huele el final... ¿eres consiente de la angustia concentrada por hectárea que se puede llegar a crear?
Y entonces, sucede algo muy extraño.
Yo creo que es como cuando a un ordenador se le mandan más tareas de las que puede gestionar con todos sus recursos a plena potencia.
Se bloquea todo.
Cuando creamos aquél flujo de agonía, entre todos y cada uno de nosotros, el mundo se bloqueó. Se bloqueó y entonces por fin adquirimos conciencia de nuestro secuestro. De nuestro zulo. El tiempo, por fin, se colocaba por debajo de nuestra comprensión.
Lo que sucedió después ya no sé si fue mejor o peor...
A gallardón le colgaba un calcetín de la oreja, y Garzon se paseaba vestida de mujer. Solves, por fin, se había convertido en un oso panda. Las tiendas de Londres permanecían abiertas, pero eran ellas las que acudían a ti. Tenías líquido infinito para comprar, pero tu sensación, cada vez que te hacías con una prenda, era la que tiene un joven mileurista cuando le dan un premio de un minuto durante el cual puede hacerse con todos los artículos que le quepan entre los brazos de forma gratuita.
De repente, el error en el sistema, provocaba el máximo placer en cada acción que realizábamos. A la vez, nos desprendíamos de las coyunturas. y las estructuras, transformadas en las mejores posibles gracias a nuestro libre albedrío, actuaban como garantes del éxtasis infinito.
Eramos cuerpos independientes para todo lo bueno, y cuerpos dependientes para todo lo que deseáramos. Aún hoy, no soy capaz de decir si cada uno proyectaba su propia realidad en un espacio yermo y vacío, o si por el contrario, realmente se solapaban las creaciones de nuestros particulares mundos. Ojalá sea la primera opción.
Ahora, ya he aprendido a controlar mis movimientos en esta anarquía. Soy una nanomáquina que aprende a dar sus primeros pasos.
Concretamente, me he quedado con la imagen de un zaguán, y una noche eterna. una pipa y una mecedora. Eso es lo que ahora elijo. Mañana puedo rebanar otros escenarios. Pero algunos me tachan de nostálgico. Se sorprenden de que me dedique a vivir de la manera más humana posible. Yo les digo que había muy buenas cosas en el tipo de vida anterior. También las había muy malas, pero ahora ya las podía evitar. Además, desde que nací, aprendí a disfrutar de mis facultades antropológicas.
No puedo explicar qué son los demás. Solo pasan por aquí de forma discreta. Pero ahora que por fin hay espacio para todos y por ende, para todas sus ansiedades, hambres y deseos, nadie se dedica a meterse en la vida de los otros.
Es quizá, la progresión perfecta para crear la angustia y el sufrimiento máximo en la población humana. Quizá en 15 días , el agujero ganará en vez de entre 18 y 26, unos 30 o 40 quilómetros.
No hay tiempo para la organización. Algunos ya han muerto. Muerto, o desaparecido, desintegrado.... o quizá el termino más preciso sea axistido. Se han vuelto nada. La nada.
No hay tiempo ni para los más ricos. Colonizar otro mundo llevaría todavía años de estudio. El agujero les ha pillado desprevenidos a ellos también. Solo deseo que no se salven. Que mueran con nosotros.
Y es que si sobrevivieran, ya no habría ninguna moraleja que contar.
Ellos lo han querido.
Las grandes ciudades se vienen abajo.
Saberse muerto mientras aún se respira es una sensación única. Pero cuando todo el mundo está igual que tú, cuando todo el mundo huele el final... ¿eres consiente de la angustia concentrada por hectárea que se puede llegar a crear?
Y entonces, sucede algo muy extraño.
Yo creo que es como cuando a un ordenador se le mandan más tareas de las que puede gestionar con todos sus recursos a plena potencia.
Se bloquea todo.
Cuando creamos aquél flujo de agonía, entre todos y cada uno de nosotros, el mundo se bloqueó. Se bloqueó y entonces por fin adquirimos conciencia de nuestro secuestro. De nuestro zulo. El tiempo, por fin, se colocaba por debajo de nuestra comprensión.
Lo que sucedió después ya no sé si fue mejor o peor...
A gallardón le colgaba un calcetín de la oreja, y Garzon se paseaba vestida de mujer. Solves, por fin, se había convertido en un oso panda. Las tiendas de Londres permanecían abiertas, pero eran ellas las que acudían a ti. Tenías líquido infinito para comprar, pero tu sensación, cada vez que te hacías con una prenda, era la que tiene un joven mileurista cuando le dan un premio de un minuto durante el cual puede hacerse con todos los artículos que le quepan entre los brazos de forma gratuita.
De repente, el error en el sistema, provocaba el máximo placer en cada acción que realizábamos. A la vez, nos desprendíamos de las coyunturas. y las estructuras, transformadas en las mejores posibles gracias a nuestro libre albedrío, actuaban como garantes del éxtasis infinito.
Eramos cuerpos independientes para todo lo bueno, y cuerpos dependientes para todo lo que deseáramos. Aún hoy, no soy capaz de decir si cada uno proyectaba su propia realidad en un espacio yermo y vacío, o si por el contrario, realmente se solapaban las creaciones de nuestros particulares mundos. Ojalá sea la primera opción.
Ahora, ya he aprendido a controlar mis movimientos en esta anarquía. Soy una nanomáquina que aprende a dar sus primeros pasos.
Concretamente, me he quedado con la imagen de un zaguán, y una noche eterna. una pipa y una mecedora. Eso es lo que ahora elijo. Mañana puedo rebanar otros escenarios. Pero algunos me tachan de nostálgico. Se sorprenden de que me dedique a vivir de la manera más humana posible. Yo les digo que había muy buenas cosas en el tipo de vida anterior. También las había muy malas, pero ahora ya las podía evitar. Además, desde que nací, aprendí a disfrutar de mis facultades antropológicas.
No puedo explicar qué son los demás. Solo pasan por aquí de forma discreta. Pero ahora que por fin hay espacio para todos y por ende, para todas sus ansiedades, hambres y deseos, nadie se dedica a meterse en la vida de los otros.
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