Wednesday, December 03, 2014

Gris Brillante


 
Si me cae el traje gris, si me aplasta el cielo ceniza, si lo que creía que era capaz de aportar no lo valora quien debería valorarlo, pues entonces me voy a convertir en el mejor de los mediocres. Por eso mismo voy a volar llevando a cabo arriesgadas inversiones que cuestiónen toda ética y moral. Si quieren que sea como ellos, pues voy a serlo. A partir de ahora, soy mi propio gestor, y ellos son la source. Básica su aportación, pues el líquido que me ofrecen a final de mes es la materia prima para conseguir realmente aquello que debiera haber merecido desde hace años. Mientras esto siga así, voy a adaptarme a lo que haga falta. Quiero que entendáis algo, agarradme fuerte de la mano ahora que aún coleo. Quiero que entendáis que siempre he sido bueno haciendo de las vicisitudes virtudes.
Por eso, voy a beber de su mala condición. Quizás el aliento incluso me llegue a oler tan mal como el suyo, quizás mi mentón se convierta en una prominente figura que desgarra cualquier perfil craneal lógico y racional. Quizá babee como un jodido engendro y desprenda un tufo tóxico… Ya sabes, si no puedes con el enemigo únete a él…
Y me voy a  regocijar, me voy a regocijar de ser más hijo de puta que el hijo de puta que me ha creado. Voy a hacerle sentir como un pedazo de mierda inútil. Esto es lo que va a pasar entre las cuatro paredes. Esto es lo que me habrás enseñado….
Yo, yo me regocijo

Tuesday, December 02, 2014

El código de París


El indigno, allí, tomando su café, resguardado del mundo que no se cree… En ese mismo bar, también hay restos de mi juventud. También hay pedazos de un muelle fluvial del Sena. Sí, están los cigarrillos, tu ausencia. Viene a ser, a día de hoy, un destello a pesar de toda la ceniza que te envuelve. ¿Dónde estarás hoy? La verdad es que en realidad no me importa. Cada uno sigue su camino. Lo nuestro nunca fue demasiado traumático, aun así, llevabas toda la nostalgia por la espalda. Es imposible haberte conocido y desprenderse de ti. O de lo que emanabas. Nunca nos acercamos apenas. Incluso cuando los dos quisimos, nunca nos acercamos. Y sin embargo, pude notar perfectamente entre el vaho, la humedad, el frío, los destellos de los faros con los que me pedías ayuda. Noté cómo quisiste que te salvara. Sí. Y no acudí. Demasiadas cosas en la cabeza, supongo.  

Ahora que ya soy mayor, prefiero hacer las cosas a mi manera. Estoy por perder el tiempo. Cuando dudo, prefiero recordar nuestros muelles fluviales. Sobre todo en invierno. Me sienta muy bien recordarlos. Lo nuestro nunca se empantanó, sencillamente nunca llegó a suceder del todo. Es una historia muy ligera.

Friday, November 28, 2014

Pequeño último placer



Supongo que tiene que llegar el día en que me vista de coronel, me ponga ese uniforme de gala con las mejores acreditaciones, supongo que ha de llegar ese día en que saliendo a la calle con paso firme, yerga la cabeza y mire al firmamento sin ningún atisbo de duda. Ha de ellegar el día en que un punto empiece a brillar en la espesura; entre las nubes grises. Algo que abra el cielo como si fuera el vientre de un cerdo recién cercenado. Una lluvia sanguinolienta de riñones e intestinos debe caer sobre todos nosotros. Lo más jodido será que poco me va a importar.

Aún me siguen preguntando porqué digo este tipo de cosas. Yo les contesto que hay quien saborea un helado mientras sabe que niños mueren. Así, que ¿qué tiene de extraño lo que yo hago? Supongo que la gente suele habituarse a vivir en el centro de su pequeño círculo de percepción, obviando así tanto dolor que se produce alrededor. No voy a ser yo quien cambie esta decisión. Pero claro, que ellos tampoco intenten cambiar la mía. En mi habitación, cuando jugaba con mi hermano a derribar pequeñas murallas de madera, empecé a suponer lo que realmente se cocía en el mundo. Llevo tanto tiempo dándole vueltas que ya casi ni me duele. No me duele que mañana pueda ser mi última noche en la tierra, si sé que la mía no es una muerte puntual. No me asusta dejar este mundo si lo hago con todos los demás. 

Bien es cierto que en ese caso, yo como la generalidad de las personas, caería en un profundo desespero.... pero a la vez, el morbo me invadiría. El morbo de ver cómo reacciona esa gente que siempre tuvo preocupaciones tan estúpidas. Un pequeño placer que envuelve la gran angustia de la desaparición. Un pequeño regalo que saborearía en medio de la desazón. Me gustaría ver qué hacen todos aquellos que nunca tuvieron tiempo para darse cuenta de lo que significa vivir, instantes antes de desgajarse, en por ejemplo, un mar de cuchillas. Me he dado cuenta de que paradójicamente, quién menos piensa en lo que le rodea, en el milagro de la existencia, más teme desprenderse de su propia vida. Hay tanta gente -suspiro- cuyo comportamiento promete tanto, en caso de saber que su propio fin está cerca...

Por eso, me coloco mi traje y voy repasando instantáneas de la última noche en el mundo. A mí también me va a doler, pero sé que toda esa poca elegancia, toda esa falta de honestidad que ha llevado a unos cuantos gilipollas tan alto en un mundo asqueroso que ellos se encargaron de blindar, va a ser también la que les haga parecer tan ridículos cuando caigan.

Disfrutaría tanto…

Cercenado



Prácticamente son 5 los años. 5 putos años en donde no he encontrado respeto de ningún tipo. Algunos pretenderán que siga asistiendo a mi puesto con la misma ilusión del primer día, que siga viviendo de la esperanza de que algún día lleguen a valorar mis aportaciones. Algunos esperarán a que me pudra silenciosamente hasta que los que vengan detrás se pregunten “¿Qué hace ese mueble viejo ahí?”

En su favor, aquellos que nunca han confiado en mí alegarán que nunca estuve por la labor. Y mentirán. Porque al principio lo estuve e incluso ahora estoy dispuesto a estarlo. Pero al final uno se cansa de dar sin recibir. Y más después de 5 años. No hubiera estado de más una muestra de respeto, o ya ni eso; consideración.

Toda mi vida he creído ser capaz de valerme por mi mismo, de crear cosas interesantes, de tener algo de ingenio, de en definitiva, poder desempeñar un buen trabajo a la altura, por lo menos, de lo que una empresa espera. Pero estos 5 años para lo único que han servido es para minar mi confianza, para arrinconarme, para hacerme dudar de mí mismo.  Por surte no he perdido aún la cabeza, y sé que son ellos los que se han equivocado. Me lo demuestran mis amigos, y mis quehaceres fuera de este lugar. Me demuestran que aporto valor en distintas formas.

¿Pero qué hago con estos 5 años? Me pregunto si se creen que soy tonto, o simplemente un vago. Me pregunto por quién me tienen, aquellos que me niegan algo básico. Seguramente no habré ocupado apenas lugar en sus reflexiones diarias, semanales, mensuales, anuales…

Hay una persona en especial que merece todo mi desprecio. Yo no soy de desearle a nadie mal. Pero hay una persona por la que primera vez he sentido completa indiferencia. Nunca fue tan fácil no dudarlo. No dudar dejar languidecer a alguien.

 

Wednesday, November 26, 2014

La profundidad hacia la referencia


Ya en la lejanía, me pareció leer hace bien poco algo interesante que me hizo evocar una idea importante en este tiempo de permanente desubicación y pérdida:¨La búsqueda de referencias absolutas e infalibles”. Ya sé que he hablado muchas veces de ello, pero es que casi lo olvido. Por eso me lo repito otra vez. Nunca pasar algo por alto había significado tan descaradamente renunciar a un tipo de fe. Las referencias, vienen a presentarse de muchas maneras. En mi caso puedo contar lugares, sonidos, olores… No se trata de nada sorpresivo, se trata de puentes directos hacia aquello que podría ser el hogar de uno., el emplazamiento de la redención. También alguna amistad que hace aflorar a uno al esencia de su ser. Me puede catapultar en cierto modo hacia la placentera esencia de un cometido que    Se necesita espacio y tiempo para obtener la profundidad necesaria para interpretar la referencia. Si no te tomas tu tiempo, vas apañado chato.

Veamos, son los recuerdos que cada vez cuesta más evocar, aquellos que ubican, aquellos que aportan calma.  Es el tiempo y el espacio para pensar sobre ello. Ya sé que suena redundante, pero allí se encuentra la paz, en la dilatación de la reflexión.  Deben ser este tipo de cosas contagiosas: La calma de alrededor, lleva a la calma interior. El espacio y el tiempo te dan la profundidad para rememorar. Buscas entre los sonidos, entre los lugares que pisaste y los olores que te marcaron.  Y entonces, das con algo que te hace sentir aliviado. Algo por lo que no dejar que te venza la muerte.

Puede que no haya dicho nada. Incluso yo mismo lo pienso. Pero hace dos o tres horas lo veía todo tan claro como cuando tenía potencia e ilusión. Ahora por ahora, la neblina  de la monotonía, del ser gris, ha vuelto a dificultar la llegada de la clarividencia, pero juro que hace dos horas  estaba ahí…

Es inevitable reconocer que cada vez me cuesta más evitar  hallar la profundidad. Noto como me hundo irremediablemente en el lodo.  Aun así, forcejeo, coño… Espero que antes de desaparecer, pueda dejar constancia de un modo más clarificador de lo que significa conservar las referencias absolutas, para nunca dejar de ser auténtico.

Monday, November 24, 2014

CEBICHE


 

The happy chewing haerted boltman está más alicaído que de costumbre. Yo a veces le llevo a su mesa un cestito con hierbas que he cogido en el campo. Tengo la ilusión de que se las coma y purgue así su estómago. Pero eso nunca sucede. The happy chewing haerted boltman (HCHB) siempre se enfada, y empieza a hacer el gamberro. Es que es un gamberro con cuerpo de anciano. Él se saca la tita y se empieza a mear encima de todos sus subordinados. Esta un poco mal acostumbrado, diría yo. Normal, ya que nadie le levanta la voz. Claro, así hace y deshace a su antojo. En mi mesa se ha meado muchas veces. Digamos que mi mesa tiene una atracción especial para él. Supongo que al ser su subordinado más próximo, el cede con facilidad a la tentación. Se hace pipo encima de mí. Yo no abro la boca. Aunque a veces me lo pide no abro la boca. Nunca no abrir la boca, nunca no quejarse de forma verbal había sido tan digno.  Creo que me odia. O más que eso, creo que no acepta nada de lo que sale de mí. YA puedo ofrecerle algo genial, que a él se la suda. Diría que es muy clasista, mi querido HCHB. Creo que le podría llamar Cebiche. Cebiche me gusta, es un buen nombre. Ay cebiche, ay como te la endiche. Hay cosas que ya nunca van a cambiar. Él no es de los que cambie, y más cuando le ve las orejas al lobo. Prefiere no ceder un centímetro, no arriesgarse a conocer nada nuevo por miedo a lo que pueda acabar siendo. Hace buena la expresiones de más vale malo conocido que bueno por conocer.

Mal asunto para mí.

Un abrazo desde los dominios CEBICHE.

Thursday, November 20, 2014

Las noticias de esta mañana


Sin hacer ruido, sin hacer ruido nos colamos en la factoría. Los instrumentos son grandes e impresionantes. Tommy es el primero en asumir los riesgos y prueba de maniobrar con ellos. Soltura, solidez, los demás muchachos nos vamos sumando, Jeff, Marc, Peter… Todos queremos nuestra parte. ¿Has sentido alguna vez la sensación de conocer perfectamente algo que nunca antes habías utilizado? Es impresionante, todos experimentamos la emoción de control total a la vez. En la explanada de afuera, las alarmas continúan sin tener motivos para saltar. Somos silenciosos y limpios. Los acaudalados siguen con sus quehaceres, como si no pasara nada. Y mientras tanto, nosotros creamos bellas historias, como nunca antes se han escrito. Tenemos la estrella desde el principio. El baile es perfecto y sentido. La carretera hacia la ruina de los demás se allana. Brillamos sin depender de nadie, y a fuera, en la explanada de la factoría, el sol quema el cemento. He tenido que esperar 30 jodidos años para tener esta idea tan sencilla. No es tanto eso, es más bien el valor de haberlo propuesto a los demás chicos. Y ahora, dios, qué bien sienta lograr surfear por encima de tus propias emociones. Es magnífico sentir que pilotas de manera pretty smooth tu propio piruetaje. Miro a los demás, sé que piensan lo mismo que yo. Podríamos decir que ahora, por fin y de verdad, somos uno.

En el concesionario de al lado hay coches de gama alta. No diría de lujo, pero sí de gama alta. Hay vendedores con traje que saben hacer muy bien su trabajo, saben hacer volar a los clientes aún sin prender el motor de las máquinas. Ellos adoran su trabajo. Eso me hace cerciorarme de que no puedo odiar a nadie que cree en lo que hace. Ellos son bienvenidos en mi mundo. Que vengan todos los vendedores de coches del concesionario de al lado, que vengan porque esto también les va a gustar a ellos.

Friday, November 07, 2014

KU KU KUPA KU KUKUPA X 2


Mientras las manos se ensucian y las sabandijas recubren los huecos que hay entre mis dedos, muerdo fuerte mi lengua para tratar de evadir el dolor del alma.  En el pozo de la mierda, según que escollos pueden servir para escalar un poco más alto. Para recibir un poco más de luz.  A veces, cuando caigo contra el césped y los rayos del sol me azotan en la cara, no puedo evitar sentirme bien. Aunque el golpe sea fuerte. Da igual.

Me imagino con mi banda, atendiendo tansolo a los golpes de la batería. Tienen dúnicamente por preocupación asimilar el golpeo ajeno como mío. Tiemblo con la voz, y visualizo su onda como un extraño ente físico consumido por su propia fuerza. Un especímen que va dando brincos por el aire, apoyándose en variaciones melódicas, quebrando el vacío, atravesándolo sin miramientos.

Las luces de neón, ver que todo funciona si el ritmo se comprende. Tener la sensación de que caminas con algo más que tus piernas, y no halo de la polla, tener esa sencación del que todo el paisaje te complementa. De que si giras hacia un lado de repente, el mundo gira suavemente contigo.

KU KU KUPA KU KUKUPA X 2

Monday, October 27, 2014

Anoréxicos bloggers gays


Anoréxico y gay. Mal. No debes ser anoréxico. Puedes ser gay. Me caen mal los gays anoréxicos, siempre que se hayan metido la enfermedad en vena a través de su entrega a la moda, a través de su entrega al mundo de la farándula y de la fama, que sustenta cánones de belleza tan asquerosos. Gays trendys  bloggers anoréxicos, mira, mejor os quedáis en vuestra puta casa. Sois unos derrotados de la vida, y vuestra manifestación no hacen más que convertir en derrotados a los demás.

Friday, October 24, 2014

Vampiro o víctima dependiendo de quien se acerque


Entre la pena de quién no siente ni para bien ni para mal. Entre quienes tienen la carcasa metálica, el estuche soñado, Entre aquellos que obviaron el contenido para agasajar el continente. Los días de playa y sol, la entrega hacia el furor de las olas, su sonido chapoteando en mis oídos. Los cálculos de la renta variable. La inestabilidad gubernamental, el trabajo menos emocional de mi vida. Y tú, aún, un poco más lejos, tú.

Hay una pasarela que lleva al mar, pero que no tiene barcas. Una especie de altar que parece reclamar mi presencia. El horizonte, es exactamente como lo imaginas: liso y azul. Tan abierto que se percibe la curvatura de la tierra. El paso de lo terrenal a lo espiritual, sólo se puede conseguir por la vía rápida si tienes una buena moto de agua. Eso por lo menos es lo que hubiera pensado 10 años atrás. Ahora no estoy seguro ni siquiera de eso. Nadie demuestra nada. De los de toda la vida, solo unos pocos merecen la pena. Los otros viene n y van, como brisas otoñales que no hacen más que recoger hojarasca muerta, sabe dios para qué. La rescatan para volver a colocarla en otro lugar en una especie de danza ritual sin sentido.

En mi terraza hay unas cuantas plantas. No te creas que cuando las miro no guardo un espacio para ti. Para nuestra realidad alternativa, donde vemos cómo van ganando terreno  a las baldosas.  Cómo los dinteles se van ennegreciendo, cómo las tardes apoyan tus vestidos en nuestra cama, cómo adquiero el vehículo necesario, y cómo ols reflejos en los cristales de los rascacielos se vuelven parte habitual del día a día. Tú miras la hora, yo preparo el almuerzo, la televisión sigue encendida, y el sol, probablemente nos observa con cariño cada vez que ilumina nuestro pequeño ático...

No, no te creas que cuando las miro no guardo ese espacio.

Thursday, October 16, 2014

Estrellas de octubre


Dime, le dije, dime que nuca habrá una puerta entre nosotros que se cierre definitivamente. Dime que podremos saltar por la ventana, dime que habrá un tejado común, una lanzadera secreta para nosotros dos. Dime que estás tan segura como yo, de que no hay nada seguro. Dime que tengo derecho a soñar contigo, dime que después de todo, hemos ganado algo maravilloso. Dime que aunque suene a mariconada, miras las estrellas y piensas en mi, que en tus tiempos muertos te acuerdas, igual que yo, de instantes que te desbordan la emoción. Dime que tengo derecho a hacer algo más que limitarme a recordar.  

Nos hemos dado cuenta de que vida solo hay una. Y eso nos ha llenado de miedos. El tiempo se clava en la piel, y decidir nunca se me ha dado bien.  Menos aún borrar algo que es mío. Pero sentirme legitimado a relamerme en lo que me has regalado, me cuesta mucho si no estás cerca. No puedo, aún retengo la intensidad de tu presencia. De tu olor. A veces se hace muy cuesta arriba todo. Deja que piense que puedes disfrutar también sola. Dame permiso para imaginar que vuelves aquí después de un largo camino. Déjame fantasear con la idea de que nunca en realidad te he perdido. Que en el fondo los dos tiramos de manual. Que sabemos que siempre va a continuar ahí esa ventana, o esa puerta que nunca se cierra del todo. Conseguí tenerte como alguien con quien no había una sola barrera. Con quien me podía vaciar. Con quien me acerqué al valor absoluto en una suerte de unión.

Claro que te quise, coño.

 

 

Wednesday, October 15, 2014

El sonido sordo de pegarte contra el suelo


Tienes un paquete de cigarrillos aunque no fumas. Lo llevas a menudo encima. La última vez que te lo olvidaste en mi casa, ya no regresarías a por él.  Lo supe desde el primer momento. Sacrifiqué todo lo nuestro para desangrarme letra a letra. Para esto que está sucediendo. Para recibir un golpe en el estómago que me recuerda que estoy vivo. Sigo siendo así de estúpido.  Hay destinos, como Belfast, que han incidido sobremanera en mi manera de actuar. Debería pensar en  cambiar mi estrategia. Debería pensar en dejar de pensar. Debería pensar en ignorar mi cabeza. Sí, quizás debería encontrar otro destino que me duela. Pero de otra manera.

Tuesday, October 14, 2014

Ya no tengo 23


En la banda, los chicos van a la suya. Siguen unos caminos que no comparto. Yo, me quedo más solo que nunca. Es algo que nunca me había importado. Me gusta la soledad. Pero nunca me había entusiasmado tan poco. Me esperaba otra cosa, hoy que me la vuelvo a encontrar. Sigo echando de menos muchísimas cosas. No tengo tiempo para emplearme a fondo  en asuntos que no me emocionan. La música, cuál es el cometido de la música, si no es otro que emocionar? Qué hago yo ahí si ni siquiera logro erizar mi piel con nuestras propias canciones. Siempre deseé tener un grupo, ir de sala en sala para desplegar mis temas, mis canciones… Ahora me encuentro luciendo algo que no es mío. Tenía tanto que decir, tanto que demostrar, y resulta que cuando estoy a las puertas nadie valora absolutamente nada de el camino que hemos recorrido. Y para colmo, si alguien ha creído en mí, voy y lo aparto de mi vida. No me imagino cuán duros pueden ser los días ahora. Las dudas permanecen, no se disipan tan fácilmente. Quizás he cambiado lo único que no debía cambiar.

Monday, October 13, 2014

Desde el vértigo de la decisión


Este dolor que se ancla y no se va. Nunca antes lo había sentido. Aún sin música lo puedo reconocer. Puedo recordar muchas cosas, muchísimas de las que compartimos cuando estábamos juntos. Y ahora que todo es tan reciente, siento la necesidad de inmortalizarlas una a una, lleno de tristeza.

Por ejemplo, cuando fuimos al teatro, nuestra última aventura, allí en el lliure de gracia, la botella de cava que bebimos después, o el restaurante argentino al que fuimos antes. Las salidas con Carla y Juju reventando la madrugada, tú abrazándome fuerte, haciéndome saber que siempre ibas a estar ahí. Las promesas que me hiciste. No dudé en ningún momento de que no fueras capaz de cumplirlas. Las plantas… cada vez que veías una en un escaparate te detenías valorando si quedaría bien o no en mi, nuestra, terraza. Recuerdo muchas cosas que no tienen demasiada importancia. Los momentos en el sofá, fumando maría. O tú liándote los porros detrás de la barra, sigilosa. También otros momentos mucho más elaborados y realmente especiales. Como el día de mi cumpleaños, cuando me regalaste todas aquellas cosas. Todas, absolutamente todas, hablaban de mí. El dibujo que me hiciste se me sigue clavando en el corazón cada vez que lo veo o lo pienso. Toda esa ilusión y talento colocados en un papel del tamaño de un LP. Cuando cantabas, lo bien que lo hacías y cuánto te costaba siempre que te lo pedía. Cuando saltabas encima de mí o me pedías besos, cuando cocinabas para mí o íbamos a cenar y estudiabas detenidamente todas las cartas de los restoráns. O cuando íbamos al cine, o cuando te quebajas de esto y de aquello con tu gracia natural. Yo siempre quise quererte. Lo juro. Siempre quise quererte muchísimo, y el cariño que siento ahora mismo es mayor de lo que nunca hubiera imaginado. No puedo imaginar no volver a saber más de ti. Pero entiendo que no tenga derecho a destruir tu letargo, tu voluntaria desaparición, si no es para recuperarte y volverte a colocar allí donde estabas. Debo esperar aunque a mi también me reviente por dentro. Me siento exhausto y vacío. Ayer lloré como un gilipollas en la cama. Lloré, y sollocé, me sorprendí  gimiendo como un mariconazo, con la nariz llena de mocos, aparentando mi cara contra la almohada y pidiéndote perdón, diciendote que lo sentía. No me imaginaba esta clase de dolor. No me imaginaba esta sensación que tengo ahora que escribo. Nunca antes había perdido una parte tan importante de mí. Y maldigo toda la sinrazón que me lleva a no poder quererte como te mereces siendo mi pareja, pero a echarte tanto de menos ahora que ya no lo eres. Maldigo la sinrazón de  no enamorarme de ti con locura y tener claro que quiero pasar el resto de mi vida contigo, y a la vez no poder hacerme a la idea de no abrazarte o compartir mis victorias, mis historias contigo antes que con nadie, para que tú hagas lo mismo conmigo. Noté todo tu calor, todo tu apoyo como nunca lo había sentido de nadie. Noté cómo te esforzabas por salvar todo lo nuestro día tras día. Nunca me había sentido así de querido. Y yo voy y te lo agradezco así. Debes pensar que soy un desgraciado, un monstruo, o qué se yo. Quizás aún no encuentras explicación. Yo tampoco, y mira que la busco. Te he cambiado todo lo que tenías en la cabeza de un día para otro. Contabas conmigo para todos tus pormenores, y ahora por inercia, aún de tu corazón debe seguir brotando esa sensación. Pero tu cabeza, acto seguido, te dice que no estoy, y entonces sientes esa punzada en el estómago, y el dolor en los ojos. A ti también te pasa, no?

Han sido muchísimas cosas. Y sabemos que todo va a ir bien y que vas a encontrar tu lugar. Me gusta pensar que puede que yo te haya ayudado un poco en tu camino. Desde luego tú a mí me has enseñado cosas que nadie nunca me había regalado. Ayer por la noche me dí cuenta mientras lloraba como un memo. Me enseñaste esta increíble forma de dolor y el valor del tiempo que hemos estado juntos; Ésta forma de sentirse vivo y agradecido de haber dado contigo.  Lo único que quiero ahora mismo, lo que deseo, es que no te arrepientas para nada de lo que hemos vivido, que te sirva para avanzar y que encuentres la felicidad  en cualquiera de sus formas. No mereces menos. Estás cargada de sueños y debes dispararlos bien alto para convertirlos en realidad. Y debes hacerlo por ti misma. Eso es lo que deseo, que sigas disfrutando de lo que te viene encima, que no es poco. Estás preparada para tener una vida mucho más intensa que la que has tenido hasta ahora. Y puestos a pedir, yo quiero ser, de un modo u otro, partícipe de ella.

Friday, October 10, 2014

Brilistupid head


Hay algo en la mirada que tienes ahora mismo,

Dice el calvo. Entonces yo con una soltura impresionante, le escupo en la cabeza. Sé que en ese momento, si hubiera sonado una música, hubiera sido muy pretty smooth flying. Algo que muy pocos directores entenderían. Él, por ejemplo, no lo entendería. No está preparado para recibir cosas nuevas. Está cerrado como el coño de una monja. Cerrado y acartonado. A ese cabrón le agarro fuerte con la mano de los carrillos, se los aprieto y sus morros se contraen. Entonces le escupo en la boca. El cierra sus ojos, balbucea alguna cosa. Él, tan elegante, tan correcto, tan protegido, tan conformado. Ese hijo de puta al que no le importa ver como se anquilosa la fuerza de la juventud de sus subordinados.

Un coño oxidado tiene el derecho a volverse a ilusionar y remojar sus paredes. Él, debería tener el deber de lubricar sus recursos. Pero no. Todo está bien así. Almacenando En el cuarto del olvido todo lo que se pueda almacenar.

Tuesday, October 07, 2014

Octubre bajado


 

En octubre, esta vez la velocidad difumina de modo irreconocible todo lo que veo. Me parece percibir el saludo del Delatorre, el olor agrio de la gorra de les estades que me he colocado cada año desde que regresé del pueblo donde se celebraron. Actualmente me siento cansado, me sudan los pies, mis dientes tienen manchas marrones. Oigo menos de un oído que de otro, se me cae el pelo abundantemente. Mi apetito sexual disminuye cada día.  Esta vez, como decía, las caras se difuminan más que nunca. No vibro apenas al escuchar los temas que me hicieron llorar hace años, que me hicieron soñar, que provocaron que me entregara a la música en una suerte de juego acrobático, en un cortejo plagado de piruetas hermosas. Ahora soy ese gimnasta que toca el fin de su carrera. Sus herramientas, insustituibles, empiezan a  fallar y nunca van a regresar. La lucidez es lo poco que le queda, y duda de si eso es bueno. Ver cómo la gente tiene miedo conforme se hace mayor. Ver cómo tratan de sortear sus complejos pero siempre acaban reventando contra ellos. Notarnos en caída libre, sentir a mi lado a todos aquellos que se han cruzado en mi vida, notarles esquivar las evidencias. Pero en este declive  inexorable, la única salida que hay es dejar que el cansancio te venza. No por tratar de postergar algo que irremediablemente sucederá, vamos a conseguir nada. Somos como animales enjaulados, sí, arrinconados en una esquina de nuestra celda, esperando nuestro turno, amontonados… viendo como una mano gigante se nos va llevando a quién sabe dónde. Y gente que me ha ignorado, gente que no ha creído en mí, también tiene miedo. Somos iguales, como dije una vez. El punto más democrático de la existencia es su inicio, pero también su final.

Tuesday, September 30, 2014

Ser baladí


Desidia, la princesa de mi culo, pasea pateando a sus vasallos. A las puertas de octubre, menopáusico yo, seco por dentro, arrugado como una pasa que no tiene una suerte de jugo en su interior. Una esponja acartonada, cuya membrana se convierte en un mero manto de ceniza al posar mi mano sobre ella. Es otoño, la época tardía para los tardíos. La nostalgia, nutriente principal de las raíces del alma, esta temporada no parece ser precisamente de mucha calidad. Hoy, podría notar revuelto mi estómago y hacer escupir a mi ano un chorro impresionante de mierda mientras ando arqueado hacia dentro, en posición fetal. Como bien te puedes imaginar, ese chorro de mierda me sacudiría caliente en la propia cara mía. Lo que sentiría en ese momento es bajeza. Una bajeza tan bien definida que por maravillosos instantes no cabría esperar nada peor. Y es que igual que los momentos de felicidad son terribles porque no volverán, los momentos de bajeza son bellísimos y placidos, porque no hay un lugar más profundo donde caer. Sentir el confort y la seguridad que propicia en mí mi propio chorro de mierda caliente en mi cara, es algo impagable y que te transporta a un videojuego del que eres protagonista. Algo así como un San Andreas donde hay  muchas putas que reventar y civiles que abatir sin remordimiento alguno. Cuando visitas la bajeza, generas un ejercicio baladí del cual tú eres el origen. No vales nada. Pero tampoco nada vale nada. El chorro de mierda, y su calor en tu rostro se encargan de recordártelo.  Ser baladí es acercarse a lo absoluto por la puerta de atrás. Columpiarse al filo de la existencia, asomarse al sinsentido y mantenerse allí racionalmente.  Yo quiero ser baladí.

Tuesday, September 23, 2014

Un tipo de vuelta a casa


Cuántas cabecillas habré dejado de acariciar porque la jauría se habrá desvanecido antes de que logre salir de mi asombro. El sol se habrá puesto antes de que deje de sentir su calor en la piel, y los árboles me habrán susurrado el secreto antes de poder comprender…. De poder comprender nada.

Algunos hablan de su hogar, de su casa, les es fácil imaginarla. A mí me cuesta mucho,  me cuesta mucho imaginar la forma de mi casa, pero eso no me asusta. Mi hogar, se podría decir que es el de todos. Solo hay que sentirlo, y aunque no esté en ningún lugar, puedes encontrarlo en cualquier parte donde te trepe el silencio por la espalda. Mi casa es así, ruega por respeto, eso es lo único que pide a cambio de lanzarme sus brazos enormes, fuertes y confortables por encima, para recogerme y hacerme sentir a salvo. Entre sonrisas, mi hogar y yo viajamos… Tomamos sendas distintas y nos cruzamos de vez en cuando, pero el destino siempre va a ser el mismo. Lo puedo notar en las caras de algunas personas, en sus gestos, lo puedo sentir en algunas canciones, pero también en los ladridos de algunos perros por la noche. No sé cómo se llega a mi casa, no sé cómo dar las indicaciones, pero siempre que necesito encontrarla, aparece cerca de mí. Tendré que caminar más, tendré que caminar menos, pero siempre me lanza los respiros.

Monday, September 15, 2014

La tarjeta de la defenestración




Badhog, el cerdo calamitoso de anteayer, hoy puedo ser yo, y mañana tú. Badhog, supongo que es un estado de  ánimo. Pero no uno cualquiera. Badhog hace que se repita en tu cabeza que haces algo mal. Que sigues ahciendo algo mal. 30 años mal. Habrá que cambiar cosas, y habrá que fortificar los hábitos saludables.  Yo antes solía pensar con mucho más desparpajo. Pero 4 años parece que son  suficientes para tirar por la borda la funcionalidad de tus neuronas. No sólo eso… en este periodo de tiempo, puedes conseguir adormilar su sed para volverte un oficinista ejemplar más. Cojo el ascensor 4 veces al día y siempre que haya alguien dentro digo “hola”. Ahora nos reparten una correa a modo de collar para que luzcamos nuestra tarjeta de acceso al edificio orgullosamente. No entiendo la facilidad con la que la gente asume ser eso, ser gente, ser indiferentemente gente. Todos se han cansado de brillar. No niego ser especial, ya se sabe, pero lucho por probar con reflexiones, allí donde me está permitido llegar. Y sólo por eso no se me puede considerar igual a la gran mayoría de gente de este edificio, que se cuelga esa tarjeta del cuello tan felizmente. No se dan cuenta de lo que simboliza ese gesto. Que dios les tenga en su haber.

Monday, September 01, 2014

De vuelta

 Hemos vuelto, con la fe en lo alto. Hemos vuelto, con las promesas bien colocadas de tanto repetirlas. Encajadas en las muescas del alma malnutrida. Hemos vuelto como si nunca hubiéramos partido. Con los mismos deseos de cambio que nos han hecho quedarnos exactamente igual que como estábamos.
Hemos vuelto, pero nunca nos fuimos.  Llevamos la marca de los hábitos. Buenos y malos. Llevamos el hábito.
Nos contamos nuestras vacaciones. Nos contamos grandes bromas. No somos quienes decimos ser, y aunque hayamos ido donde decimos, nunca hemos estado allí. Lo hacemos más bien por aquello de tener algo que contar… pero qué más nos da un lugar que otro, unos lugareños que otros, unas culturas que otras.
Sólo queremos explicar que hemos viajado, aunque nunca nos hayamos movido.