Tuesday, May 22, 2007

Me hiciste

Como si se tratara de un laberinto. Un laberito vertical.

Todo va sucediendo, y mientras la rapidez del alrededor se trata de filtrar por cada uno de mis huecos, obtengo fe desesperada. Fe en la existencia de un refugio naturalmente privado.

Las cosas no están saliendo bien. Lo de más cerca se desmorona, y ya no me puedo pretsar tiempo solamene a mí.

¿En eso consiste, verdad? En eso consiste todo... en prestar tiempo a los demás, para pudrirnos como ellos.

Y una mierda. Delízate por mi brazo y vuelve a mí. La angustia de verte perdida ahora la empiezo a comprender. Es la primera vez. No eres mi alrededor, ni eres nada que esté fuera de mí. Tú eres mi otra parte, la que me vió salir de allí, la parte de antes. Eres el meandro que me precede. Diferente y femenino: hueles a mí y yo a ti. Eres una pequeña parte en forma de respuesta a las preguntas que no sé ni sabré formular. Eres mi punta y me dueles si te hacen daño.

Eres un hospital grande y vacío, con los ventanales abiertos y las cortinas blancas hondeando. Y desde allí salté, y no me digas ahora que te vas a caer. No me jodas ahora, tierra bella mía, no me vayas a joder.

Todo te lo debo y me deberé lo que te pueda pasar, tierra demasiado bonita. Te quiero ver reír siempre, porque tu felicidad es mía, porque si tus aguas bajan empantanadas, yo me empantano. Todo lo que arrastras, yo me lo meto. Todo lo que llevas, lo llevaré. Todo lo que sueñas, es mi condena.

No quiero estar así. Sal para arriba y sé de nuevo.

Un beso.

Tuesday, May 15, 2007

Esquela 69: Enciendo mi Nintendo, luego existo.

Quedé pronto para correr por las aceras. Antes de que amaneciera ya no era el único. Se había ido uniendo alguna gente que automáticamente se convirtió en amiga. Me sentí primario e instintivo. Y después reflexioné; quizá los sentimientos y la pureza se sienten solo siendo un animal. Y como un animal corrí.

Las normas no estaban pactadas, y el motivo era sencillo. Esa explosión de voluntad en forma de zancada tenía como combustible el derecho a no renunciar a ti hasta rozar la coacción.

Encendí la nintendo y grité a pecho abierto cada vez que os metía un gol y os teníais que tomar medio cubata. También llegué a perder la cabeza al ver aquellos faros. Yo también quise pegar patadas a las puertas de los coches, porque el cielo es inalcanzable incluso cuando te sientes feliz.

Olvidamos eurovisión, e incluso te olvidé a ti.

Ahora vuelvo al trabajo.

Encenderé mis nintendos cada noche de fin de semana, y a cada joya que me regalen. Encenderé mi nintendo a cada sonrisa, y a cada apelación masculina al orgullo y a la casta. Encenderé mi nintendo para olvidarte o para imaginarme cómo juegas conmigo. Encenderé mi nintendo para hacerme tatuajes en el corazón gratis. Encenderé mi nintendo para romperme la voz justificadamente. Encenderé mi nintendo para calentar mis madrugadas, para vivir a coro, para encontrar la felicidad de un modo sencillo y no por ello menos meritorio... porque al fin ya al cabo, mientras agarro ese mando, sigo siendo yo... ese gilipollas al que le gusta creerse infeliz.

Cuando enciendo mi nintendo, se me olvidan las tonterías, y solo me importa correr más que los demás. Mi mundo es sencillo y tiene unos limites muy bien marcados. Cuando enciendo mi nintendo, pongo al alcance de mi cabeza un ring en donde medirme a mis temores. Cuando enciendo mi nintendo, sé tocar la guitarra, sé tocar el piano, soy el mejor dibujante del mundo, e improviso con lo que me echen.

Cuando enciendo mi nintendo, por fin existo.

Sunday, May 13, 2007

Esquela 68: Allí

Agarró fuerte.
Le agarró bien fuerte.
La vida a veces parece no tener suficientes nombres. Bueno, demasiados, en realidad. Todo parece muy sencillo, tanto que abruma. Otras veces, tan complicado que da vértigo.
Siempre tan cerca las soluciones, los pequeños detalles que debías... retales de postales púrpura. Esquinas amarillentas del hollín del día adía en la ciudad.

La soledad a menudo nos asusta. Sonreiría, yo propondría sonreír y enseñar los dientes con fuerza. Sonreír a la luna. enseñarle nuestros defectos y temores en forma de sarro. Desnudarnos de verdad y ser inmunes a nosotros mismos.

Es difícil, si no imposible. Y las soluciones siempre tan cerca.

Tocaría una canción. Una receta para hacer frente al vacío. Ya no sé cuando voy a volver a tener tiempo de pasear y perderme en mis inquietudes. Ya me están castrando. Lo noto. Los parques, las gentes que habitan en ellos, los carros colmados de productos de primera necesidad, las puertas entornadas...puertas en que se filtra el sonido de la televisión. Son porterías de edificios construidos durante el franquismo. Secos. Allí, está, para que haya un poco de corriente, con la puerta entornada, dando a la escalera. hablando sin importarle que la puedan escuchar... prestando atención a las noticias. hablando sola. 70 años. 80 quizá. No importa que la escuchen, porque a aprendido que está sola.

La puedo querer más que a muchos amigos. En ese momento, te juro que puedo.

Después, después me miro. Soy joven. A veces me derrotan las situaciones, me superan los contextos. "Cada cosa a su tiempo", me digo. Pero estoy sano. La coyuntura, que es el segundo nombre de la vida, tiene un solo elemento que se nos permita comprender: Nada nunca es igual.

Vuelvo a caer a la tierra. Quiero ser lúcido para mí siempre. Sé que nunca voy a salir adelante con tranquilidad, por mucho que estudie mi alrededor. Pero puedo explotar más las relaciones, hasta hacerlas desaparecer.

Wednesday, May 02, 2007

El testigo de la esperanza

Podría ser una película.
Podría estar metido en ella.

Bailaríamos ambos, no con los pies. Sí con las palabras. Derrotaríamos a Rafa Nadal en tierra batida, si el granate anaranjado de la pista fuera un sencillo guión de cortometraje.

¿Has sentido alguna vez cómo funciona una coreografía de palabras, interpretada a dos?

Es como si al dejar de hablar, siguieras pensando con palabras. pero es que no las piensas, si no que brotan de otro lugar. Ese lugar eres tú.

En muy poco tiempo me vinieron cientos de escenas espectaculares a la cabeza: Noches destartaladas en desvalijados parques de atracciones, perritos calientes en el caminillo que se pierde en la espesura de la arboleda del parque central, pequeñas constelaciones en tus filtros de tabaco que no atino a memorizar...

Yo no sé si nada es verdad, pero esta vez ojalá pueda comprobar si hay algo detrás de mi, o todo esta detrás de mi cabeza. Hay mucho, hay mucho que descubrir, cual espeleólogo adentrado en la gruta humana espiritual.

No me quise acostar contigo. lograste que no me importara tener la casa vacía, taladraste a mi peor enemiga lo que duró el colchón de tu norte, contra el que dulcemente me estampé para salir rebotado hacia en donde ahora estoy: el punto más alto de la expectativa, allí donde tuteas al testigo de la esperanza.

Empieza la caída: es tarde, estoy cansado y mañana, entre Paseo de Gracia y Aragón,-del lado de la montaña,- me espera una realidad humana. Un "Sí, la vida misma puede saber a película" o un "la película no esta en la vida, sólo en tu cabeza".

Nunca tuve tan claro que en la búsqueda de los límites, no existen las medias tintas.

Tuesday, April 24, 2007

Esquela 67: Los chicos me van a odiar cuando cante

Es tan evidente que ya se ha acabado todo lo que rezaba que empezara...

Tú eras un detonador de ojos verdes y grises. Los metros se contaban por puñados desde el inicio de tu expresión, hasta tu colchoneta suave. Tú, podrías haber significado para mí.

Te hubiera enviado un millar de postales con atardeceres hermosos, hubiera coleccionado miles de corales sólo para que los vieras tú.

Cada puto día parece peor de lo que podría haber sido si no andas ahí. Todos los coches del mundo nunca estarán llenos por mucho que los conduzca. Las carreteras serán largas e insulsas, y siquiera el surf y su soledad me harán sentirme lleno de emoción.

Es muy duro ver que te escapas sin haberte parado a pensar que todavía quedaban algunas fichas de autos de choque en tus bolsillos.

Podría ser todo ahora -con el sol y el buen tiempo-, tan perfecto si te hubiera seguido viendo... me hubiera gastado todo lo que tenía en ti, y así por fin hubiera entendido.

Me hubiera esforzado por hacerte reír. Hubiera cerrado todos los bares y hubiera tenido contigo cosas tontas que hubieran pertenecido a la naturalidad y a la literatura.

Pero parece que tú andas en otra etapa y quieres anudar la luna al cielo alzándote de puntillas. Es un momento en que no quieres depender de nadie.

Tú subes y yo bajo. Mi hermano me pide el mp3 porque mañana tiene una hora muerta en el instituto. Y justo en ese momento me siento increíblemente miserable. Mañana trabajo 9 horas, y no te tengo ni a ti, ni le tengo a la música.

Ojalá te conociera un poco más para tener fuerzas de odiarte, decirte que eres tonta por despreciarme, y que no haces más que perder la cabeza. ya sé, que lo único que pasa es que tu vas por otros caminos. Y sólo es eso.

Cómo duele el amor más mundano.

Nunca me va a joder más ver lo preciosos que son los días, notar cómo la gente ríe a mi alrededor, cómo pasean todos tranquilamente y cómo el calor azuza mis ganas de vivir. Odio tenerlo todo menos la última pieza del puzzle.

Debo prescindir de lo más divertido. Y nunca me vas a esperar a la salida de la tienda de tatuajes, tampoco vas a empezar a correr antes de pique a todos los timbres, ni vamos a restregarnos en la misma hierba a escondidas. No tendré un montón de promesas secretas de que presumir contigo cuando sea viejo. Nunca podré decir aquello de que éramos demasiado jóvenes para morir, porque nunca lo habré sentido. Tú no habrás estado ahí.

Thursday, April 19, 2007

Sentido

Ayer tuve la pesadilla más horrible que he podido sufrir. No es demasiado original. Tampoco puede presumir de tener contenido más allá de lo angustioso de saber que se te acaba la vida.

De un día para otro, anunciaron -después de una serie de sucesos horribles y aparentemente inexplicables acaecidos en los últimos meses- que el calentamiento global se enervaría en cuestión de menos de una semana, provocando temperaturas que acabarían con todos nosotros.

Efectivamente, en el Sahara ya habían empezado a estallar géiseres de fuego. Brotaban de la nada, como aparentemente lo hace una llama que prende en un papel a raíz del efecto del cristal de una lupa.

¿Pero como podía ser? ¿Cómo no lo habían pronosticado antes? Se debía tratar de una tomadura de pelo... Cómo algo con lo que siempre había crecido (el calentamiento global) se había trastornado de repente? Quizá no le habíamos dado demasiadas vueltas, lo habíamosa arrinconado allí en un hueco de nuestra memoria... como aquél que se habitua a ver desgracias en la tele hasta el punto que se hace inmune a ellas. ( a las noticas, no a las balas que ocasionalmente aparecen en las noticias). Quizá era eso... y yo qué sé

Todo parecía demasiado horrible para ser verdad, pero en cuestión de unas horas yo ya empezaba a notar el calor. Me asomé por la ventana... mis padres trabajaban, estaba solo en casa. En la calle, la gente corría anunciando el fin del mundo. Realmente hacía mucho calor.

No recuerdo con claridad lo que seguía, pero guardo aún en mi memoria la sensación de saberme muerto.

Creo recordar que sólo me pude despedir por teléfono de los míos. Ellos tampoco sabían qué tipo de credibilidad darle a las noticias de televisión. Pero todos notábamos el calor. En cuestión de un par de días aquello sería insoportable si seguía creciendo al ritmo que lo estaba haciendo a lo largo de aquella tarde.

Poco después, llegó la hora de asumirlo. La gente no hacía más que decidir de qué forma morir.

Yo monté en un tren atestado de gente. No sé hacia dónde iba.

Una cara, una chica. No tenia ni idea de quién era. Su rostro no era el de nadie que conociera en realidad. Me pidió que hiciéramos el amor en el mismo tren mientras empezaba a notar que las ruedas de este se tambaleaban demasiado. El hierro de las vías se debía estar dilatando en exceso. Podría ser que volcáramos en cualquier momento. Eso es lo que pensé mientras ella me pedía que nos enrolláramos allí mismo.

Yo estaba solo en mi periplo hacia la muerte, y en ese momento, ella me pareció más una hermana que una mujer angustiada. Le di un beso, porque en ese momento la quise muchísimo. pero no quería tener sexo. No podía. Tenía demasiado horror concentrado en la cabeza. Me sentí cobarde mientras ambos caíamos entre el resto del gentío del vagón hacia un flanco. Las chispas saltaron, pero nadie pareció morir. Sólo lamentos y gritos.

Todos seguíamos vivos. Pero el calor empezaba ya a ser asfixiante. No sé cómo coño me fui a meter precisamente en un tren el día que me iba a morir de calor. Sencillamente lo que hacía, era ironizar con la muerte, cuando en realidad lo único que pretendía era huir de ella de modo desbocado.

Empecé a mirar el paisaje tirado en las láminas metálicas ardientes, y todo a mi alrededor empezó a estallar. Lenguas de fuego aparecían al azar por doquier. Sentí como me moría de calor. Sentí que me quemaba hasta el punto en que el dolor se convertía en algo secundario. Estaba a las puertas de la muerte. Pensé con todas mis fuerzas que no podía ser... que porqué habíamos ignorado todo aquello del calentamiento de la tierra. Que el planeta por fin se cobraba su venganza, y que nosotros, por mucho tiempo más que hubiera pasado, jamás hubiéramos sido capaces de rectificar el rumbo para enfilar otra ruta que no fuera la del petróleo y la del placer para nuestra generación. Pensé que todos nosotros decimos que nos importan nuestros hijos, pero que también sabemos que nuestras palabras se las lleva el viento, y que en realidad vivimos solo para nosotros mismos y que nosotros somos nuestra propia medida. Pensé que la forma de razonar de todos y todas, ha sido en los últimos tiempos la que se apoyaba en nuestra grandeza. Siempre nos hemos creído superiores al planeta mismo, y nos hemos apoyado los unos en los otros cuando hemos tenido miedo. pero esta vez nadie nos iba a salvar.

Yo ya ardía. Un dolor que se convertía en una línea eterna resumía toda mi existencia. Un chastquido de dientes... un aptretar intensamente la mandíbula hasta que los dientes se convierten en harina. Ya no pensaba en nadie absolutamente. Solo tenía pavor. Solo era pavor. Horror, angustia. La eternidad le viene grande a cualquiera. La empezaba a palpar y una histeria silenciosa se apoderó de mi. Me quise agarrar a las faldas de no sé qué, pero no había nada. Me di cuenta de mi miserabilidad cuando me cercioré de que solo pensaba en salvarme yo. Solo pedía salvarme yo. No tenia tiempo para desear nada más. Todo yo era horror e instinto.

Aún no lo lograba creer del todo. Nadie está preparado para ese momento si es mínimamente feliz. Nadie absolutamente puede estar preparado. Lo juro. Yo ya ardía y deseé por último que todo fuera un sueño.

Fue una pesadilla tan fuerte que alcancé la vida del revés. Lo prometo. Fue un sueño tan real que juro que llegué a estar unas décimas de segundo muerto en la cama de verdad. Pero deseé tan fuerte volver a la vida que se me concedió la voluntad y me cayó esta existencia de regalo. Unas décimas de segundo muerto. Tan fuerte fue aquello que en ninguna otra ocasión he temido a la muerte.

Deseé con tanta vehemencia, tanto fervor y tanto convencimiento retornar a lo que hasta entonces había sido mi vida real, que ahora me siento extremadamente dichoso.

Lo primero que he pensado al salir de esa realidad paralela, es que habíamos dicho que este fin de semana nos íbamos a ver. HE deseado durante todo el día escuchar la canción que tanto me recuerda a ti "lugares destartalados", se llama. ME he puesto el doble de feliz porque estoy vivo y porque además, parece que te voy a ver.

Lo de la muerte ya me imaginaba que iba a ser así. Ya me imaginaba que sólo iba a desear mi resurrección y la de nadie más. Solo tenia fuerzas para eso. No creo que por ello deba ser un monstruo. Deberías haber tenido tú, aquél sueño.

Da igual, da igual. Te voy a ver, vamos a cenar, y vamos improvisar sobre la marcha. Cada vez que pienso en ti, pienso en eso otro y viceversa. Los extremos se tocan, dicen. Yo estoy de acuerdo con eso. Vamos a columpiarnos hasta dar la voltereta.

Sunday, April 15, 2007

Esquela 66: ...ehhh!! que va a hablar...

Antes de todo, querría agradecer a mi madre el hecho de haberme parido. Sin sus esfuerzos y una pizca de mi padre, hoy yo no pordría estar aquí, con todos vosotros. Esta cena no hubiera sido posible sin ella.

El motivo que ha llevado hoy a que el vino sea nuestra bebida, a que los camareros nos atiendan y a que no tengamos que limpiar los lavabos en los que vamos a orinar- y hemos estado orinando- durante gran parte de la noche, es el hecho de existir.

(¿Sois sólo un sueño, o sois actores desorientados que partís de la nada como yo?)

Guardo unas palabras en mi buzón para la Mujer Jarra, Hermética Jarra. Coloque donde coloque mis palabras, ella siempre tiene espacio para mí. Mis reconocimientos también van dirigidos a aquellos con los que sangro y quemo caucho... ¿qué sería de mí sin el espacio que me prestais en vuestras vidas? No me quiero olvidar de mi hermano, que crece sano y fuerte y desarrolla un sentido común propio e instransferible. Verle desde aquí, no tiene precio.

¿Cómo no voy a pensar en los amores fugaces, de los que apenas recuerdo sus nombres, pero si las lunas y los soles que se pusieron deacuerdo para ofrecérmelos? Lo contractual, transformado en balón de cuero, siempre ha sido importante de tan fatuo.

A todos, gracias por haber inventado el futbol en época de londinense hambruna. Si fuera un deprote de ricos, me trataría de convencer de que no es bueno. Gracias, por tanto, a la londinense hambruna, garante de la modestia a la que el balonpié apela.

Amigos, queridos, y enemigos, odiados. Todos sabemos que el verano se acerca, y que no hay nada mejor que cultivar el cuerpo y mostrarlo a golpe de dedos. El voley playa nos hará libres. No me gusatría pasar por alto todos aquellos culos, que mientras adoraba, me parecían los únicos y los sublimes; todos aquellos culos de todas aquellas chicas que alguna vez jugaron cerca de mí a voley playa. Mientras los miraba, incluso me parecía que las gabiotas cantaban. Y si en alguna ocasión tocaba compartir equipo con alguno de ellos... me deberíais haber visto... como si tuviera al mismísimo Don Felipe de Borbón a mi lado.

Aún hay quien me pregunta poruqé siempre ando enamorado. Antes me preocupaba relamerme incluso de mi angustia. Ahora ya no.

Tengo los dientes rotos y podridos, pero sigo sonriendo a la soledad.
Un beso para todos aquellos, tadas aquellas, y todo aquello que se cruzó en mi vida y me hizo estar como estoy.

Tuesday, April 10, 2007

Esquela 65: La decadencia

Estaba yo en la salita de espera fumando el último cigarrillo. Ya sabes que siempre que hablo de mí utilizando la escritura, me gusta decir que fumo. Contractualmente a lo estipulado según muchas almas que por aquí han pasado, yo sólo fumo en fantasías.

A la lumbre del fuego de la leña más molona, y más solo que ninguna otra vez, me lamento y soy feliz. Hoy choca más que nunca mi miserabilidad contra mi alegría. Otras veces andan un poco más separadas la una de la otra, pero al final, siempre acaban necesitándose.

Podría hacer varias cosas con mi vida: Podría masturbarme y darme, entregarme al viento merced. Sería angustioso... También podría hacer como Sadie, y lanzarme de un quinto piso al vacío... pero yo todavía no he tenido cinco hijos, ni he intentado ganarme la vida con trabajos de mierda... bueno, eso último quizá sí... Podría perderme entre las luces de la ciudad y convertirme en un amante del pop y del underground, que absurdamente acaban siendo lo mismo, por mucho que les pese a los más "alternativos". Podría ser una prostituta de lujo. Pero soy hombre.

Hoy, en mí, quedan muy pocas cosas identificables: nostalgia por los lugares que nunca he conocido, y pasión por el alcohol si lo tomo de vez en cuando.

Yo ya nunca escribiré mi historia con letras de dorada bohemia. Yo ya me empiezo a fundir en la multitud y a ser anónimo incluso en mis pensamientos. Noto cómo muero, oigo mi propio llanto desde el fondo de mi alma... allí donde la fe redentora sigue tratando de alimentar una convicción que los demás me comen. Pero esque mi fe está perdiendo terreno progresivamente. Lo noto.

Sucede lo mismo noche tras noche, y todo aquello que supe que debía haber hecho, noto que ya no es el momento de hacerlo. Me doy a la supremacía de la ignorancia y me resigno. Bajo la cabeza y todos nos ponemos contentos. Pronto nadie sabrá nada de mí. Desapareceré del mapa habiendo querido ser espectacular, como el resto de los que mañana compartan sus vidas conmigo. Lo más triste es que nos creeremos especiales dentro de nuestra condición. Raül de los 40, ya te lo digo, me avergüenzo de ti. Espero que por lo menos tengas una buena mujer, puestos ser convencionales.

Monday, April 09, 2007

Mis conceptos

Sé que de debería haber escuchado cada una de tus palabras. De ese modo hubiera aprendido a temer la vulnerabilidad de los demás. No pensé que tuviera que cuidar de quien más quiero, ni tampoco que existiera ningún límite.

Yo quiero que cada pequeña cosa no suponga ningún obstáculo. Aún somos un poco jóvenes. Quería quemar unos cartuchos más, sólo era eso... pero jamás pensé que tuviera que tener cuidado con lo que te decía. Pensaba que en eso consistía lo nuestro; en irnos desnudando sin saber que íbamos a encontrar debajo, pensaba que esa era la más grade de las relaciones, la del redescrubrimiento, la de los pestillos sin echar, la de la carta blanca... Soñaba en cavar un hoyo en tu alma obstinadamente, sin temer lo profundo que iba a llegar. Creí que te parecería bien, porque así, tú te encontrarías con tus miedos y los podrías combatir. Yo quería que conmigo hicieran lo mismo; que fueran duros y me obligaran a mirarme al espejo, porque creía que en eso consistía todo esto. Creía que uno ha de ser riguroso con los mejores, para que todavía lleguen más lejos.

Yo quería que cada pequeña cosa no supusiera un obstaculo. Aún somos jóvenes, y prefiero dormir mientras tengo los ojos abiertos, y yo, sin tu ayuda, no puedo expandirme. Yo pensaba que tú también querías. Pero te debería haber escuchado. Nadie es de hierro.

Saturday, April 07, 2007

Esquela 64: Lírica destacada del humano contemporáneo

Eres peligrosa porque eres honesta
Eres peligrosa por no saber lo que quieres
Convertiste mi corazón como una carcasa hueca
Para que cualquier otro espíritu, se recogiera en él

Eres un accidente esperando suceder,
Eres un pedazo de cristal enterrado en la arena de la playa
Me dices cosas que sabes que nunca llegarás a hacer
Y me dejas al borde de un precipicio

¿Quién montará tus caballos salvajes?
¿Quién nadará en tu mar azul?
¿Quién se va a acabar precipitando al final?

¿Dónde lo has robado?
No me sirve que necesitaras el efectivo.
Ni que lo hayas rajado sólo porque yo quería esa venganza

Y te ríes de mí cuando te pregunto cosas serias...
Por favor, podemos seguir siendo amigos???

Cuanto más profundo es más puro...
El tacto se convierte en una tromba de agua
Y el bello, en un torrente de aire cálido

Vamos a pasear por los bosques
Vamos a los lugares donde aún queda magia
Mientras que los ríos y los árboles se ríen de nosotros
Hallujah, sólo el cielo sabe de las puertas que tu abres...
Yo no puedo hacer más que cerrarlas

Nunca te gires, por favor
Nunca te gires una vez más
Nunca vuelvas tu corazón gitano
Nunca mires atrás
Nunca te vuelvas y mires atrás
Vamos, nunca más vuelvas a mirar atrás

¿Quién montará tus caballos salvajes?
¿Quién nadará en tu mar azul?
¿Quién se va a acabar precipitando al final?
¿Quién se va a jactar de haber probado todo el mar entero de una sola bocanada?

u2

Thursday, April 05, 2007

Esquela 63: spokojnoj nochi

Yo no muero por los países,
Sí por una mujer de cada país.
Sí por las rusas de mi amor y de mi sexo

Tengo miedo de enamorarme
De un alma fría y sobria

Y de zarandearme rítmicamente
Al compás de sus caderas

Seguirla como la cola de un cometa
Sigue la ropa abierta que hace hermosuras en el viento
Ojalá piruetear fuera un verbo y no solo lo que es, esto es un sustantivo.

Ahora bien, te prometo que voy a hacer de tu número de teléfono
Mi bandera

Y con ella, voy a cruzar cada una de las diezmil fronteras que los demás, con su miedo, nos imponenen
Yo haré pedagogía del amor, como la que un corrupto hoy,
Guerrillero ayer,
Nos recomienda

Ahora, con tu teléfono en mi mano, y con tus orígenes en mi conocimiento
Me dispongo a aprender la melodía más bonita en mi harmónica
Bailaré para tu estatua de porcelana
Y brindaré con pañuelos en cabezas de ancianas analfabetas
Anudados en mi garganta

Eres rusa, y me siento más cerca de ti que de cualquiera
No he hablado contigo
Pero nuestras barreras son sólo lo que los otros piensan
¿A que sí?

Yo conseguiré que me mires en el momento cumbre
Tus ojos entonces me abrirán la verdadera biblia,
Manchada en tinta roja y aprovechable y sabia por algun lado

Tuesday, April 03, 2007

Esquela 62: Con amargura para Lena

No valgo para nada. Siquiera soy capaz de oír correctamente los automóviles. Todo es una llanura. Mire donde mire, no hay absolutamente nada.

Y me jode. Me jode que te hayas marchado, y que me saludes únicamente para recordarme que me derrotaste, y que ya no me necesitas para anestesiar la angustia de tu soledad.

Sé que has encontrado a alguien. Sí, para eso sí soy bueno; puedo saber cuándo alguien que alguna vez ha querido estar conmigo quiere estar con otro. Se te nota en la manera que tienes de hablarme: Ya no sientes la necesidad de decir ninguna palabra por encima de las mías. Tampoco me rebates ni me sugieres.

Mis relaciones con las mujeres siempre han sido como una carrera: Rivalidad y ganas de hacer daño. Pero eso solo era para que me sintiera más orgulloso de ti cuando te levantaras. Siempre supe donde estaba el límite. Y tu fuiste la única que adoptó bien el papel.

Ahora es como si abandonaras la competi de repente, no por que te falle el corazón, si no porque mira sencillamente a otro lado. Y yo ando sin mi liebre ya y me siento desorientado, en lo que fue un sendero y ahora es llanura.

Si me preguntan, nunca tengo reparo en reconocer que has sido sumamente perfecta bajo mi percepción. Ideal, y todas esas mierdas. Yo necesitaba saber que iba a ir a tu cuidad y que me ibas a ofrecer tu morada. De ese modo, hubiera conseguido sacar fuerzas para currar cada día y así amasar una fortuna. Fui feliz durante la primera jornada laboral. Y lo seguiría siendo si el dinero para mi tuviera un sentido. El sentido de comprar un pasaje hacia el Charles.

Si bien callejero, no soy un chucho baboso. Sé admitir cuando he perdido.

Friday, March 30, 2007

Esquela 61: ¡Esto es un lío!

Ayer dijeron en las noticias que habían encontrado entre los túneles de alcantarillado una especie de restos de otra civilización.

Ahora el sitio huele mal y está infestado de nuestras propias heces. Les teóricos duchos en estos temas, señalan aquellas ruinas como los únicos vestigios de un pueblo desconocido. El maltrecho bastión de otra sociedad sin referentes en nuestros libros.

Ahora pasa nuestra basura por allí, erosionando los fundamentos de sus construcciones. Yo me he dicho que voy a bajar algún día a las profundidades, aunque huela a mierda, tan sólo para averiguar.

No sé que voy a encontrar. No sé si hago lo correcto, pero ya he pedido los permisos para poder palpar lo que allí queda de vosotros; una huella en el aire estanco de la silueta de vuestras caras. Los cuerpos deben andar podridos, y los huesos, blandos del vinagre, deben haber seguido el recorrido de la corriente. Aún quedará tu tocador, por lo menos las asas metálicas y brillantes, encalladas ahora ya en la nada o en un amasijo de maderas podridas y malolientes.

Seguro que encontraré allí tu nota y lo entenderé todo. Entre tus vestidos de volantes inverosímiles, entre tus corsés de fulana y tus dioses con contenido. No sé a qué perteneces. Pero parece ser que los paseos por las soleadas avenidas atestadas de gente son una expresión de la felicidad para todo el mundo. Te probarás gafas de sol y me preguntarás si lo haces bien. ¿No es tan difícil adaptarse a otra cultura, verdad? Yo me preguntaré qué habrá sido de todo lo que tú misma habrás dejado atrás. te sientes bien así? Yo no acabo de sentirme tranquilo viendo como asumes mis costumbres como las tuyas. ¿ Qué ha sido de la antigua lengua, y de las manifestaciones artísticas de tu fe? Es demasiado complicado, y ya sé que lo haces para que el mundo se lleve mejor contigo. Y que al fin y al cabo, qué más da renunciar a todo lo que allí dejaste, si lo importante es este momento, y estar aquí conmigo y bla, bla bla...

Creo que la única solución no es otra que manifestarnos unidos para exigir muchos más fondos para la investigación espacial. Quizá cuando encontremos otras culturas en otros lugares en donde no nos hayamos meado encima, aprenderé a sentirme unido al resto de la raza humana y no querré conservar mi esencia frente a los demás. Cuando demos con aquél extraño planeta, esta problemática acerca de donde empieza y acaba la integridad de una persona, cobrará nuevos cálices. Todos nos querremos un poco más. Quizá sea así de sencillo.

Ahora me gustaría amarrarte y bailar un vals en cualquier glorieta de cualquier jardín del mundo. Y ver desde allí pasar entera nuestra vida.... mirar como corretean alrededor nuestros hijos... ver allí a nuestros amigos tumbados en el césped, y seguir encontrando cosas asombrosas en cada uno de nuestros besos.

Monday, March 26, 2007

Esquela 60: Décimo aniversario

Hay cosas mejores que los super poderes. Son cosas un poco sencillas, como prestar atención y otros temas similares.

Cierta nostalgia se hace conmigo, como viene siendo habitual; Imagino recogerla y embriagarme de ligeras emociones y anécdotas.

Sentir el silencio está al alcance de pocos edificios. Ver ciervos al amanecer desde la ventana de la cocina, mientras un manto de hierba verde cubre la faz de la tierra, suavizándola y dándole olor... es algo demencial. Lo más increíble es que estas estampas no producen resaca.

Sabemos, ante todo, que no podemos empezar por lo inalcanzable; por eso criaremos a nuestros niños cerca del colegio al que tengan que ir. Pero gozarán de algunos privilegios infravalorados por la gran mayoría, precisamente por ser gratuitos: Conocer las ardillas y las pequeñas ranas que se cuelen en neustro sótano, acompañarnos a desmenuzar la leña, y confesarse al silencio.

Claro que como cualquier otra pareja, tendremos miedo de verlos emerger... cualquier pequeño contratiempo puede provocar que se desvíen del rumbo que nosotros hubiéramos querido que ellos hubieran seguido. Pero nunca les vamos a parar los pies si ellos deciden con la cabeza y el corazón. Nuestra felicidad se solapa con la suya. Y si ellos gritan de felicidad allí donde estén, solo esperaremos que nos recuerden y nos envíen caricias.

Sólo han pasado dos días juntos. Se separaron y ella siguió estudiando paisajística. Él se aferró a lo que ella le inspira y le sigue inspirando para continuar confiando en el futuro. Ya dice sin tapujos que sea ella quien comparta lo que les queda con él. La va vistiendo de deseos íntimos desde el ultramar, como si la preparara para la mejor función que está escribiendo.

Sabe que nada de esto va a ser verdad... que los sueños están para ser soñados, y que la vida está para ser vivida; también el sol que pega en la piel y la calienta está lejos y es inalcanzable, pero es por él que ve la matrícula, ve el número y todas esas cosas.

Ayer me preguntó Patricia porqué lo escribía. Porqué desnudaba nuestras tonterías. Hubo muchas risas. Gente aplaudió: ella estaba un poco desorientada y yo no supe que decir. No pensaba que ella lo fuera a notar nunca. No pensaba que se cerciorara de que estoy escribiendo acerca de nuestra vida y que ella solo existe porque antes la he pensado.

Y como en aquellas películas en que las máquinas acaban sometiendo a los hombres, quien a mi me somete es mi cabeza tonta, con su ejercito de fantasías, que ha conseguido hacerse con la totalidad de mis realidades. Ahora es mi imaginación quien me lleva por la vida. Sé que no puede ser bueno.

No encuentro el cargador de mi Nokia, sin él jamás podré encender mi móvil, y no podré mirar su dirección de correo que peleándome con las teclas apunté. No podré escribirle y pedirle que me devuelva el cargador. Y es que el dichoso cargador me lo dejé precisamente en su casa, allí, a 2000 km de la mía. Es un círculo cerrado y perfecto, ¿no crees?

Sunday, March 25, 2007

Esquela 59: Descripción

Sencillo. Todo bien y fugaz. Es un recipiente vacío. Correcta. Conductora y filarmónica. Educada en la tosquedad del amor de quienes fueron hippis y consiguieron rescatar del paso del tiempo la esencia y verdadero premio de aquella etapa. Contenida y reservada. Un tierno tallo del amor más sano y limpio.

Si vierais a sus padres… ¡Qué manera de pasar los domingos!... Solo contribuían con aquellas acciones a que yo comprendiera un poco más. Las horas caen en la arena húmeda, en la negra tierra. Se hunden sordas. Impregnan de fertilidad todo el jardín mediante su prodigiosa penetración en el terreno blando.

Yo temo ser indiscreto, temo sobrepasar los límites y ser descortés. Decidimos jugar a ver quién es más educado y más contenido. No hablo aunque quiera hacerlo. Ella tampoco. Los silencios se convierten en pequeños homenajes al deleite por lo que nos brinda el alrededor. Trato de pensar flojito, temo que lea mi mente y se dé cuenta de que me encuentro en ese fase mental (hacia la que ella me ha catapultado) que consiste en obtener sosegadas revelaciones acerca del amor a través de lo que los poros de mi piel me hablan. Trato de evitar que sea capaz de adivinar que empiezo a creer que la quiero mucho, y que la quería incluso antes de que el mundo existiera y se pusieran de acuerdo los animales para evolucionar.

Tengo al final una sola certeza: Somos completamente distintos. Mi camino es bueno, y el suyo también. Yo quiero vivir machacándome el cuerpo y siendo duro. Me escudo en la verdad para acreditar el dolor que siembro. Ella es completamente sensata y también quiere crecer, pero se encapricha en hacer equilibrios y no dañar nada. Nos profesamos respeto mutuo y nos convertimos en valerosos protectores de las debilidades del otro. Nunca le va a pasar nada a mi lado. A mi nada tampoco al suyo. Ella es sencillamente una ratificación de que lo tierno ya aparentemente insulso puede ser irremediablemente casi perfecto.

Es una niña que se ha hecho mayor... una ofrenda en forma de criatura llegada hasta mis puertas de cemento, mecida por las nanas más hermosas que las mejores madres regalaron a todos sus pequeños... mira sus labios y su voz de fresa… mira sus eternas motas en sus livianas mejillas… sus ojos azules y cautelosos no hacen más que atestiguar que la vida de jardindicto no está nada mal. Que se puede vivir sin abusar de una sola gota de alcohol, que se puede sentir desde la sutileza y la constancia, desde el orden y la regularidad, desde la fragilidad de la entrega de intenciones- buenas intenciones- al desconocido, desde el voto de confianza casto y sin corromper, desde la voluntad y la rigurosidad. Honra la lealtad, y tiene el don de no hacer daño a nadie defendiendo con rectitud sus ideas.

Ella ha elegido un camino, y yo otro. Nuestro destino es el mismo. Nos respetamos como los dos mejores adversarios en la competición de la existencia, y a la hora de la verdad, no dejaremos de protegernos, porque sabemos que lo que uno consiga nunca tendrá sentido si el otro no alcanza al final la misma meta.

Sunday, March 18, 2007

Esquela 58: Tú, siempre tú

¿Se vale decir que me arrepiento?

¿Puedo, con ello, encontrar la tranquilidad y superar esta angustia?

¿Se puede uno sentir liberado al admitir sus errores?

Yo creo que nunca es suficiente.

Cada momento sublime y solitario que me embarga parece casi tener un fin. El fin de recordarme que una vez lo tuve todo: Un billete, alguien a quien visitar, seducir, alguien a quien seguir, alguien con quien arriesgarme.

Los días pasan y tú no apareces ya. Te has esfumado. Y yo sencillamente no tengo nada mejor que hacer que recordarte a cada instante, a cada momento sublime y solitario que me embarga. Mi garganta no descarta hacerse un nudo a sí misma algún día de estos. Tampoco mis ojos han renunciado a soltar un montón de lágrimas por ti. Mi fe, sin embargo, sí que ha perdido el norte, y mis manos parecen más bien chuchos hambrientos que esperan enfermos frente a la puerta trasera del restaurante para que les echen las sobras del día.

Ahora que no tengo nada, tus picos me parecen mucho más altos. Me desprendo de lo que me queda, que no son más que resquicios de historias contadas por contar con todas las demás, para reconocer que tú eres la única novela que nunca me atreví a escribir. La impensable y la que me dibujaba a mí.

Los días pasan y no sé nada de ti. Y a veces te parece que la vida, más allá de no tener sentido, te trata mal.

Wednesday, March 14, 2007

Duerme amor mío

Duerme, te diría. Duerme, hermosa. Lo has hecho estupendamente, lo has hecho muy bien. Ahora duerme, y deja que hoy sea yo tu padre. Lo has dejado todo delicadamente preparado. Duérmete ya, hijita mía, duérmete, y ojalá se vayan a lo largo de esta noche tranquila, todos tus temores. Porque no te mereces nada de lo que te está pasando, porque lo has hecho todo muy bien. Ahora déjame que te abrace y te apriete muy fuerte. Llora si quieres, y yo lloraré contigo. Porque te tengo en fortuna, porque nunca te he dado las gracias por ser como soy y porque siempre he sido yo quien ha buscado tu hombro para apoyar mi cabeza. Duerme, hermosa, y que se vayan todos tus males esta noche, para que mañana vuelvas a sentirte feliz conmigo y con los demás. Hiciste bien tu trabajo, me criaste, me viste crecer y hoy la lluvia cae sobre ti. Déjalo, déjalo, nos tenemos por encima de todo. Esta noche todas tus felicidades se van a volver verdad. Y si hubiera un trueno, remóntate a nuestra Irlanda. y si te cae todo el agua encima, piensa que has sido bendecida. Yo te voy a reservar toda mi confianza y mi amor, y voy a probar el querer más puro desde tu flor. Eres la que me hace llorar y sentir bien, ahora lo veo, y lo siento. Ahora noto como corre tu sangre por mis venas. Ahora que me necesitas, noto que soy tuyo, y me entrego con todas mis fuerzas y te rodeo con mis brazos para que te sientas orgullosa no de mí, si no de ti.


Y si el trueno que suena anuncia la lluvia, deja que llueva y mójate el cuerpo. Te estarán bendiciendo.

Sunday, March 11, 2007

Esquela 57: Te prometo que sólo somos amigos


Bien, bien. Las cosas van como van. Si se acaban, se acaban, ¿verdad? Lo mejor será que te des una alegría y llenes un depósito de gasolina a tu salud. No dormir hasta haberlo consumido a golpe de volante puede ser un buen recurso para amenizar la crueldad con la que la vida nos trata.

Si me he cansado de verte, si me he ido con otra, si no me haces caso, si creo que te has acostado con otros sin decirme nada, si las tostadas están negras por debajo... Las verdades duelen y nadie se las toma bien. Lo mejor será comprar el reloj más caro y volar.

¿Es cierto? estoy renunciando voluntariamente a aquello que durante tanto tiempo anhelé? Es como si no hubiera paredes a mi alrededor y no fuera capaz de tenerme en pie. Alitas de pollo y campanas de navidad. Un paseo en solitario y la música como acompañante secreta. Entre el gentío se te acerca la invencibilidad y le giras la cara. Es increíble.

Ya no entiendo nada de nada. Me estoy enamorando de mis zapatos. Me voy a quedar solo sin haber encontrado la respuesta. Tendré que revisar los contadores y los fusibles yo mismo. Despegar junto a los días al acaecer y cambiar. Sí, cambiar como una peonza que no para de dar vueltas y destruye todo lo que se interpone en su trayectoria. Una peonza no es para tanto, verdad? Eso es lo que debes estar pensando, que una peonza no tiene tanta fuerza, que una peonza no es para tanto, que no se puede llegar a ningún lugar siendo peonza.

Y una mierda! Te digo que una mierda. Una peonza se puede hacer con un perro y pasearlo orgullosa por un parque, una peonza puede tripular un portaviones entero, y dejarse querer por los más poderosos. Una peonza puede entregarse a los más pobres, una peonza queda y requeda con quien quiere y da vueltas sin parar y nunca acepta un tal vez por respuesta. Sí, o no. Sí o no.

Me encontrarás chocando con mis propios principios, según tus ojos. Pero yo soy una peonza, y antes de que te pueda dar una explicación del porqué de mis decisiones, será demasiado tarde: Cuando llegue a la conclusión cuál fue la causa de haber hecho eso o aquello otro, no estaré deacuerdo ni conmigo mismo, porque mi visión del asunto habrá continuado cambiando durante el proceso de reflexión. Ya no pensaré como cuando te hice daño.

Tienes la sonrisa más tierna del valle entero, quizá es lo único que me haga falta para airearme las venas, quizá lo único que necesito es un baño en tu boca, quizá lo único que necesito es un safari por tus dientes, un aumento de sueldo y un Kart y un circuito. Todo eso es lo más profundo que he dicho en todo el viernes aunque sea domingo.

Cuánto he cambiado, CUÁNTO HE ESTADO SIEMPRE CAMBIANDO. Tanto que cuando deje de cambiar no voy a estar preparado.

Esquela 56: Hueco

Siempre mira la fotografía que le queda de ella: Montada en el caballo más bonito del Tiovivo. Parada, pero dando vueltas. Sus cabellos negros ahora permanecen estáticos pero entonces ondeaban brillantes al viento. Su risa ahora es eterna. El buen día de allí se viene para aquí, a través de la fotografía.

Había muerto ya, de repente. Y esa era la respuesta de él. Luchaba contra la soledad aferrándose a esa fotografía. Se pasaba los días riendo. La vida era ya lo que menos le importaba. Lo que más necesitaba ya no estaba, así que se pasaba el día riendo. Riendo por cada tontería. Enseñando sus dientes al sin sentido.

Es era la manera de luchar contra la soledad. Lo que más necesitaba ya no estaba. Lo que menos le convenía no lo necesitaba. Llenaba su corazón de su cabello. Lo enmarañaba hasta asfixiarlo. Así luchaba, convirtiéndose en un papel mojado que arrastra el riachuelo que se ha formado bajo el bordillo de tu calle de tu ciudad, una tarde de chaparrón.

Así es como se lucha contra la soledad.

Monday, March 05, 2007

Esquela 55: El contencioso

Vuelves, te das la vuelta y estás ahí, tomándote las mejores fotografías, y gritando como lo haría una estrella de rock. Pones caras agresivas y corres con fuerza por la playa y tiras la botella de plástico por ahí. Bailas frenéticamente y dejas huellas alrededor.

Las olas, en forma de póstumo anhelo, llegan hasta allí donde provocaste socavones. Se llevan consigo lo único que había quedado después de tu estallido de alegría.

El sol del atardecer vuelve a ser el culpable de tu desorientación; te chiva que no tienes padres y que andas perdido, creando nuevas grafías en la arena. Las confesiones no duelen, más bien agravan tu felicidad y te hacen sentir dichoso. Miras a tu alrededor y no ves nada más que arena y agua. Un horizonte recto y nadie alrededor. puedes cantar con todas tus fuerzas y por fin ser como el mismo aire que te rodea. Te olvidas de todas tus vergüenzas. Se trata de un momento que te embriaga por sí solo. Te rompes la voz. Espera; hay un amigo. No hay problema, al contrario.

No quedarán, ya te dije, ni las huellas. No quedará la voz ni su eco, pues no hay paredes que retengan ese chorro de energía que en ese momento eres. Es increíble tener el sentimiento de poder explotar y no rebotar en ningún lugar. Es un secreto a voces comentado, pero muy pocas veces lo puedes poner en práctica.

Así, en medio de la nada y desbordante de felicidad, pacto. Pacto, pacto y pacto. Firmo contratos a cada paso que doy. Sello secretos, y la confidencialidad y la oculta complicidad se convierten en la manifestación más potente del significado de la pura concepción.

La confidencialidad es el silencio en forma de rumor del mar. Los agentes contratantes somos el agua, la arena, la brisa y un par de canallas.

Demasiado jóvenes para morir, pero evidentemente muertos.