Tuesday, September 30, 2014

Ser baladí


Desidia, la princesa de mi culo, pasea pateando a sus vasallos. A las puertas de octubre, menopáusico yo, seco por dentro, arrugado como una pasa que no tiene una suerte de jugo en su interior. Una esponja acartonada, cuya membrana se convierte en un mero manto de ceniza al posar mi mano sobre ella. Es otoño, la época tardía para los tardíos. La nostalgia, nutriente principal de las raíces del alma, esta temporada no parece ser precisamente de mucha calidad. Hoy, podría notar revuelto mi estómago y hacer escupir a mi ano un chorro impresionante de mierda mientras ando arqueado hacia dentro, en posición fetal. Como bien te puedes imaginar, ese chorro de mierda me sacudiría caliente en la propia cara mía. Lo que sentiría en ese momento es bajeza. Una bajeza tan bien definida que por maravillosos instantes no cabría esperar nada peor. Y es que igual que los momentos de felicidad son terribles porque no volverán, los momentos de bajeza son bellísimos y placidos, porque no hay un lugar más profundo donde caer. Sentir el confort y la seguridad que propicia en mí mi propio chorro de mierda caliente en mi cara, es algo impagable y que te transporta a un videojuego del que eres protagonista. Algo así como un San Andreas donde hay  muchas putas que reventar y civiles que abatir sin remordimiento alguno. Cuando visitas la bajeza, generas un ejercicio baladí del cual tú eres el origen. No vales nada. Pero tampoco nada vale nada. El chorro de mierda, y su calor en tu rostro se encargan de recordártelo.  Ser baladí es acercarse a lo absoluto por la puerta de atrás. Columpiarse al filo de la existencia, asomarse al sinsentido y mantenerse allí racionalmente.  Yo quiero ser baladí.

Tuesday, September 23, 2014

Un tipo de vuelta a casa


Cuántas cabecillas habré dejado de acariciar porque la jauría se habrá desvanecido antes de que logre salir de mi asombro. El sol se habrá puesto antes de que deje de sentir su calor en la piel, y los árboles me habrán susurrado el secreto antes de poder comprender…. De poder comprender nada.

Algunos hablan de su hogar, de su casa, les es fácil imaginarla. A mí me cuesta mucho,  me cuesta mucho imaginar la forma de mi casa, pero eso no me asusta. Mi hogar, se podría decir que es el de todos. Solo hay que sentirlo, y aunque no esté en ningún lugar, puedes encontrarlo en cualquier parte donde te trepe el silencio por la espalda. Mi casa es así, ruega por respeto, eso es lo único que pide a cambio de lanzarme sus brazos enormes, fuertes y confortables por encima, para recogerme y hacerme sentir a salvo. Entre sonrisas, mi hogar y yo viajamos… Tomamos sendas distintas y nos cruzamos de vez en cuando, pero el destino siempre va a ser el mismo. Lo puedo notar en las caras de algunas personas, en sus gestos, lo puedo sentir en algunas canciones, pero también en los ladridos de algunos perros por la noche. No sé cómo se llega a mi casa, no sé cómo dar las indicaciones, pero siempre que necesito encontrarla, aparece cerca de mí. Tendré que caminar más, tendré que caminar menos, pero siempre me lanza los respiros.

Monday, September 15, 2014

La tarjeta de la defenestración




Badhog, el cerdo calamitoso de anteayer, hoy puedo ser yo, y mañana tú. Badhog, supongo que es un estado de  ánimo. Pero no uno cualquiera. Badhog hace que se repita en tu cabeza que haces algo mal. Que sigues ahciendo algo mal. 30 años mal. Habrá que cambiar cosas, y habrá que fortificar los hábitos saludables.  Yo antes solía pensar con mucho más desparpajo. Pero 4 años parece que son  suficientes para tirar por la borda la funcionalidad de tus neuronas. No sólo eso… en este periodo de tiempo, puedes conseguir adormilar su sed para volverte un oficinista ejemplar más. Cojo el ascensor 4 veces al día y siempre que haya alguien dentro digo “hola”. Ahora nos reparten una correa a modo de collar para que luzcamos nuestra tarjeta de acceso al edificio orgullosamente. No entiendo la facilidad con la que la gente asume ser eso, ser gente, ser indiferentemente gente. Todos se han cansado de brillar. No niego ser especial, ya se sabe, pero lucho por probar con reflexiones, allí donde me está permitido llegar. Y sólo por eso no se me puede considerar igual a la gran mayoría de gente de este edificio, que se cuelga esa tarjeta del cuello tan felizmente. No se dan cuenta de lo que simboliza ese gesto. Que dios les tenga en su haber.

Monday, September 01, 2014

De vuelta

 Hemos vuelto, con la fe en lo alto. Hemos vuelto, con las promesas bien colocadas de tanto repetirlas. Encajadas en las muescas del alma malnutrida. Hemos vuelto como si nunca hubiéramos partido. Con los mismos deseos de cambio que nos han hecho quedarnos exactamente igual que como estábamos.
Hemos vuelto, pero nunca nos fuimos.  Llevamos la marca de los hábitos. Buenos y malos. Llevamos el hábito.
Nos contamos nuestras vacaciones. Nos contamos grandes bromas. No somos quienes decimos ser, y aunque hayamos ido donde decimos, nunca hemos estado allí. Lo hacemos más bien por aquello de tener algo que contar… pero qué más nos da un lugar que otro, unos lugareños que otros, unas culturas que otras.
Sólo queremos explicar que hemos viajado, aunque nunca nos hayamos movido.

Thursday, July 31, 2014

Un negro

El tocino fecundado en tierras marcianas tiene un sabor especial, por mucho que el tratamiento que recibe sea el mismo que en el planeta tierra, tierra madre. En la unidad de desplazamiento hay muy pocas ventanas, y las pocas que hay son pequeñas. Aún así, reptando antigravitatoriamente me acerco a una de ellas y me empapo de soledad, revisando la inmensidad, la negrura, el vacío de nuestro espacio interestelar.

Este mes me ha tocado subir solo a realizar la misión. Repaso telemetrías, analizo los resultados, compruebo el correcto funcionamiento de los carburadores, y me da por pensar en la orgía que debió tener lugar en su día en nuestro querido planeta, la madre Tierra. Hablan de una raza, los maestros hablan de una raza que existió hace miles de años, la raza negra. Hombres oscuros como el ébano. No como este vacío interestelar. Hombres  en cuyas pieles se reflejaban los destellos de la luna llena.

Me hubiera gustado conocerlos. Ahora somos tan parecidos todos… incluso la patronímia  mental es casi idéntica entre nosotros. Y a la vez que pienso esto, sé que los demás pueden haberlo llegado a pensar también: es la condena de nuestra sociedad perfecta, en donde hemos erradicado el dolor,  en donde somos aparentemente libres por mucho que los humanos de hace miles de años no nos creyeran capaces. Somos felices, pero sin embargo, hemos tenido que renunciar a algo maravilloso, algo fascinante y hermoso. Es cierto. Hemos tenido que renunciar a sabernos únicos, a creer que puede haber individuos virtuosos, a creer que alguien sea capaz de sorprender a los demás con una tonada, un verso, una reflexión.
Nos hemos despojado de la sorpresa, y el resultado ha sido un acercamiento a la soledad. Porque de conocernos tan bien, palpamos la soledad que hay detrás de unas relaciones sin entresijos.  Por eso, a mí, al igual que a los demás, no me importa subir aquí arriba y pasar un mes entero sin tener una sola conversación.

Negros… qué increíble…

Cuando me cuentan que fueron ellos mismos los que progresivamente fueron eligiendo una pigmentación más blanca para sus hijos, no me dejo de sorprender. Cuando pienso en que cuando teníamos el don de la diferencia, todos quisimos ser iguales y asemejarnos a un único patrón… me digo qué lo hemos conseguido. Pero echo de menos, aún sin conocerla, la sensación del asombro que produce observar algo inusitado.

No cabe duda de que se han evitado guerras, por el color de la piel, por motivos religiosos, económicos, culturales  o políticos… No puedo llegar a imaginarme cómo fueron esas guerras, y si la especie humana eligió voluntariamente este camino para evitar el dolor, ¿quién soy yo siquiera para anhelar tener en mi vida alguien que me sorprenda? Quizás, como dicen los maestros, la raza humana supo identificarse a sí misma como una plaga, y esa plaga que somos, decidió no infligir más daño a su huésped, que no es otro que el planeta madre, la tierra. Lástima que nos diéramos cuenta cuando ya no lo podíamos salvar.


Ahora no tenemos ni planeta, ni culturas, ni diferencias. Pero la raza humana pervive bajo una suerte de esterilización para su propio veneno. Paradójico como el sentido mismo de la vida.

Monday, July 28, 2014

Another biliard song

Teothicán podría ser otro nombre mitológico más. En realidad todo podría ser otra cosa. Hay una tela de araña horrible que parece entorpecer mis movimientos. El tiempo va pasando, mis asuntos pendientes engordando. Verás, escribo siempre desde el mismo lugar, y eso no ayuda. Noto el nudo, el tapón  que se descorcha lentamente en la tráquea. Algo que escribir, me pregunto.
El escualo asoma, husmeando. No carraspea. Parece nunca dudar.  Es de acero. Debe ser eso. Es de hierro colado. Enduro. Implacable, una frecuencia en infrasonido se me viene a la cabeza. El sabor metálico de la sangre. Su óxido. Los negros suelen morir con cierta facilidad en los largometrajes. Yo soy una suerte de negro pero en el mundo laboral.

No he hecho nada tan mal, creo yo. Que la desmotivación me invada es algo humano y comprensible. 

Wednesday, July 23, 2014

Yo, la maricona


Soy un joven apacible y mar. Soy una brisa, que mece las orquídeas, poco más. No busques en mi un predicador, o un jugador que sabe los mejores trucos para ganar las apuestas. Solo soy un tío que va por la carretera, he elegido una bastante desierta, y creo que me felicito. Puedo considerarme sorprendente en algunos momentos, alguien que  suele resistir a las corrientes, tengo mis gilipolleces, y sé que no merezco que pierdan más tiempo del justo en mi. Las oportunidades se balancean frente a mí. Algunas las aprovecho, pero la mayoría las dejo pasar. Podría pasarme el día haciéndome promesas, podría decirme que no va a volver a pasar esto o lo otro, pero en vez de eso, me dedico a disfrutar de mi propia ilusión.

Podrías pensar que soy un maricón, y en cierto modo es así. A veces me siento maricón. Ahora me siento maricón. Sensible como una puta ante el primer polvo que cobrará. Pocas cosas hay más maravillosas que sentir el dolor a flor de piel. Soy una maricona divertida y amigable. No te imaginas lo mariconaza que puedo llegar a ser, ya te lo digo. Pasamos días de ostentación, dueños de la playa, del mar, del color, de los pepinos. Indulgencia a parte, suelo lamentar que mi cuerpo no me hable con más frecuencia… pero supongo que tendré que vivir con ello. Soy tu conejito, soy tu coñete cañero, soy nada. No soy ni no. ¿Quién soy? Ya te lo he dicho, nada, y más nada al lado de la gran carcajada. 

Friday, July 18, 2014

La implacable DISCORDIA

Cuando apareció la red social DISCORDIA, nadie pareció abrumado ni escandalizado. Supongo que fue porque no hicieron mucha promoción del asunto, pues no debían tener mucha pasta. ”Una app más” debió pensar el montante de la población humana. Una app más como lo fue fb en su día. Y mira lo que pasó después.

Bien, paulatinamente, DISCORDIA se empezó a popularizar y en cuestión de 4 años, ya era el segundo portal social más utilizado, superando a twenty y google cerquels ese o como se llame. El factor diferencia de esta herramienta con respectoa  sus competidores era muy sencilla. Tenía el botón “dislike”, además del like, algo que hacía tiempo que los internautas reclamaban a fb, pero que los de Zuckerberg se negaron a incorporar, dios sabe porqué. Es allí donde la cúpula de la inminente start app DISCORDIA vio el filón. “hagamos una red social exactamente igual que la de FB, pero incorporando aquello que le demandan desde hace tiempo sus usuarios y ellos no les dan.

Dicho y hecho.DISCORDIA empezó como un aparato inofensivo. Solo algunos iluminados, visionarios trasnochados, vaticinaron desde el principio la amenaza que suponía su irrupción. “Es peligroso para los adolescentes tener un indicador tan claro como los dislikes que les juzguen como personas.  Ante los ojos de la mayoría de la gente,  DISCORDIA no era más que un portal controvertido, como tantos otros contenidos que a día de hoy pululan por el mundo digital.

La cuestión fue que de repente, una persona, podía tener más detractores que fans por el hecho de existir. Muchos de los que tenían más dislikes que likes en su perfil de Discordia, se daban de baja, pero entonces automáticamente, eran considerados por los de su alrededor como residuos incapaces de ser reconocidos como merecedores de vida. Sí, así fue. Tan malo era tener más dislikes que likes en tu perfil, como directamente no tener perfil.

Cuando empezaron a detectarse suicidios en masa, con pertinentes notas de despedida donde claramente se  aludía a “el juicio de DISCORDIA” como elemento determinante a la hora de decidir desaparecer del planeta, por supuesto que los gobiernos trataron de eliminar el portal. Pero el daño estaba hecho y mientras los complejos engranajes de la ley trataban de elaborar un plan para parar al portal a paso de tortuga, la gente que se quitaba la vida crecía en línea inversamente proporcional a la torpeza de las autoridades por dar con un marco legal que justificara acabar con una red global que traspasaba países.

Cuando se empezaron a poner de moda las “INMISERICORDES BARRIDAS” tampoco nadie se escandalizó sobremanera. Lo que empezaron siendo movimientos puntuales de caza, donde se daba muerte a gente sin perfil en DISCORDIA o con un baremos negativo en likes, se convirtió en una suerte de practica global que ya ningún gobierno podía parar.

De repente, todo se salió de madre, y conforme se iba eliminando a gente con baremo negativo, la gente con baremos positivo en DISCORDIA se enviaba votos negativos entre sí, con lo que la raza humana iba destruyéndose en una especie de proceso de “selección social” más que selección natural.  Al final, se aceptó esta dinámica en todos los países y se convirtió en un proceso legal, el matar a gente con saldo de votos negativos en DISCORDIA.

Y en esta nos encontramos, mi amigo Johnson y yo, votándonos negativamente el uno al otro. Sólo sabemos que millas allá, un tal Roschid nos ha votado a nosotros. Si no me equivoco, somos las 3 últimas personas del planeta.  

En DISCORDIA, no puedes cambiar o revertir tu voto. Cuando voté a Johnson no sabía que  aún había otro usuario más en la tierra, por lo que ahora, Roschid tiene nuestros dos votos negativos. Johnson tiene el mío y el de Roschid, y yo tengo el voto negativo de ellos dos.


¿Y ahora qué?

Thursday, July 10, 2014

La Gran Demócrata

Si esto es en lo que consiste; si estás son las paredes, entonces lo he logrado.
Puedo decir que he marinado mi polla en azúcar, puedo decir que he liderado una expedición a bordo de un patín, puedo decir que he robado porno con mis propias manos.
Paseo por la calle donde vomitamos las cuentas pendientes. Me pregunto qué dirán os demás, cuando se pregunten a sí mismos lo que han hecho con sus vidas.
Mi cabeza da muchas vueltas, he procurado no reírme demasiado de nadie. Cuando era pequeño ya me burlé todo lo que me tenía que burlar del mundo, así que ahora procuro tratarlo con algo de respeto. Cuál es mi sorpresa al ver que a mi edad, hay gente que sigue sin respetar nada. Algunos ahora se ríen de mí. Por suerte me importa más bien poco, pues la muerte nos acaba enfrentando a todos. Y aquellos que piensan que han obtenido mayores logros que un servidor, ¿quiénes son para realmente juzgar?
Cuando nos encontramos todos en la misma fila, esperando el veredicto final, qué más va a dar si has llegado descalzo o con tacones? Cuando esperemos, disciplinados y sin manera de evadirlo, el último suspiro, quién coño se va a poder jactar de qué? Lo he visto en algún lugar, lo he oído alguna vez. La muerte, la herramienta más democrática.

Si lo piensas cuando aun dura el fugaz paseo de la vida, se te van las fuerzas de la maldad. Es imposible querer perturbar a nadie cuando sabes que todos acabamos en el mismo hoyo.  Y en ese lugar donde pudo haber oscuridad, solo hay una especie de cortina de agua transparente. Aunque no sepas en qué consiste nada, te sientes limpio y sin cargas. El arte del respeto hace más llevadero el camino. Y eso, eso no te lo enseña ninguna religión. No te lo enseña absolutamente nadie. Para entenderlo de verdad, lo aprendes solo.

Monday, July 07, 2014

Quedándonos

Tmuriel el pera da el último repaso a su magnífico proyecto. Mis amigos me preguntarán si estoy orgulloso de haber formado parte del mismo.
Yo les contestaré que “estar cerca de alguien” no significa “trabajar con alguien”.
En los días de verano como el de hoy, la lluvia cae empañando la ilusión. Aún así, desde la tecnología más pura, subsisto.
Etoy cansado de ser ignorado, cansado de perder mi talento, cansado de marchitarme en vivo.
Menos mal que la tecnología está de mi lado.
Por eso mismo, decidiré comprar una casa en la calle de mis verdaderos maestros. Un piso alto y con luz, donde el sol se refleje sobre las piezas metálicas de mis coches en miniatura. Ha de tener un parquing grande, con una rampa pronunciada y en curva. Ha de vivirse la navidad y el invierno calar de forma intensa incluso en estos días de calor. En la juguetería, entraré por primera vez más como padre que como hijo. La balanza, se va inclinando inexorablemente. Y como tributo a los mejores videojuegos de mi vida, me planteo tener un retoño.  Será una manera distinta de vivir lo de siempre, comandando un muñequito a través de las mismas fases que hoy me sustentan.
Eso, hay padres que no aciertan a entenderlo.


El gris, tapado cielo, pesado, denso. Aquí, también sabemos sentirnos tristes, que no os engañen. El cielo, a ras de piel, machacándote los huesos, apretándote entero, estrangulándote, y el alma se te sale por la boca; no hay otro lugar. Muy pocos lo saben, y los que lo saben, no se molestan en contarlo. Pero la certidumbre, al final del camino, existe. Y aunque no se pueda contar en palabras, es reveladora. 

Thursday, July 03, 2014

¿PARA QUÉ HAS NACIDO?


La bata blanca, el ejemplo de ir a casa. Obtuso él en su dilación, al igual las nubes le ignoraban. Ignorarle a él puede parecer ardua tarea, pero siendo jueves y llevando 4 años rendido al capital, uno ya no sabe ni lo que escribe. Ni le importa. Ni tampoco le importa lo que crean esperar de él. Fui al despacho del Mayor, con las alas cortadas y un desgarro en la entrepierna.  Al ver cómo sangraba, lejos de preocuparse, Mayor sonrió, y el muy puto me contestó con la más grande de las calumnias: “en un tiempo quizá sabremos”. Y en ascuas sigo, fulgurando indefinidamente, desgastándome en la flor.

Van a dar las 3 de la tarde, y el perro, nimio, olisquea la superficie. Qué más da que sea parquet sintético, o un fresco de Zurbarán. ¿A dónde van, las viñetas eléctricas que nos prometieron para con nuestros tiempos, si papel y bolígrafo  continúan más vigentes que nunca?

Ni siquiera sacará la patita hoy, temeroso de ser molido a palos o a dentelladas de Tiburcio, nominalizado para ser humanizado. Y es que cuando recorro dos metros más allá de la zona de confort, sí que tiemblo. Yo no he nacido para esto. He nacido para dorar mi lomo al sol.


Algunos psicólogos sentenciaron. “Tendencias suicidas”. Qué fácil es tratar de comprender el mundo de los demás cuando se mira con cierta distancia, cuando uno se toma una copa de pacharán para caldear la garganta. Qué fácil es hablar desde la barrera. Comprender sin recibir golpe alguno, le hace creer al analista, que tiene un don divino. Y juzga como quien agasaja a un bebote de pocos meses, un bebote que ya responde a sencillos estímulos que a buen seguro le llenan la cavidad emocional hasta los topes. Cosa que a nosotros, los humanos viejos, ya no nos pasa ni con los azotes más cruentos ni con las sacudidas más secas. ¡Cuanto hace que no me rellenan el agujero vacío, que parece que tenga un cartel de “cerrado por derribo” desde el día que me supe uno más!

Monday, June 30, 2014

Pensamiento en cinta

Pienso en cinta, me embarazo en cinta. Pienso que debo tener algo que ofrecer. Me encinto. Pido con fuerza a mi ano, que se deje de honor tejano. Que si tengo que tener un hijo, lo tendré por recto, por esfínter y de estómago. Menstruo psicológicamente, y estas letras son viscosas como la bilis misma de mi poesía. Si alguna vez hubo algo, está claro que ya no lo hay, pienso. Mi ano tose como una  abuela octogenaria. El deber me puede, el orgullo me llaga trasero. En mi bilis me recreo, me desparramo en mi desespero. Se me pegan los dedos, los unos con los otros, a razón del flujo viscoso que se reseca al sol. Mi ano arde, picante. Muy picante. Tabasco, mi culo es una fuente incontrolable de tabasco por la que muchos pagarían una fortuna. ¿Pero qué obtengo yo con este pensamiento en cinta, este órdago que lanzo contra mi propio techo? Las paredes se han cansado de generar jugo gástrico para digerir tanta estupidez; ahora solo queda bilis por culpa del deber. 

Thursday, June 26, 2014

Implacable

Otro concierto más. La pereza rondándote el cuello, apretándote  el pecho. La angustia hace tiempo que perdió su poder de convicción. O eso, o tu piel se ha vuelto más correosa aún. No lo sabes, ni tampoco lo quieres saber. El tiempo pasa, pero pasa congelado. Las mismas, caras, los mismos gestos. Ya lo habrás oído alguna vez. Todos vamos en busca del cambio. Yo pensé que acababa de encontrar uno importante. Quizá sí que he dado con él. Porque me empeño en dar con él, o en que sea importante. Pero ¿a caso lo importante no debería venir dado? ¿Lo verdaderamente importante no golpea duro? Cuando tú haces el esfuerzo mental de que algo sea importante, es que no es tan importante. Respirar no se piensa, follar tampoco. Cagar, comer, moquear. La cruzada de la amistad tampoco se traza sobre un itinerario marcado, pero existe. La del amor me dijeron que también. En ese caso, ¿porqué ni siquiera voy dando tumbos?

Friday, June 20, 2014

Ni cuando uno se conforma



Ladrones. Ladrones de almas a los que intento voltear con mi estómago. La verdad es que hay quien ha perdido el hilo de la vida.  Una cabeza de haba sumamente amargada, y una TPXA  que roza los porqués fatales de su sino. Yo en medio. Lanzan bombas y a mi me pilla el fuego cruzado. Llevo 4 años en el mismo lugar, renunciando a jugarme la vida y dejar huella sobre mi propio espíritu. Si me he quedado aquí, es porque me he rendido. Y como tío que se rinde, quiero a cambio la calma de la resignación. La tranquilidad del conformista. No pido mucho, no? Pues va y este par la hace saltar por los aires. Ya ni en los lugares viciados y estancos uno puede estar tranquilo. La verdad es que es dificil vivir incluso rendido: Si lo sé, lucho.

Friday, June 13, 2014

Revisión de un pasado turbio


Didac, perro babeante, chuta fuerte, golea. Clava el balón por la escuadra de la puerta del parking.

Didac grita como el retrasado mental que es: “Yavéh, obradoiro!” Es mentira, no grita eso, grita “Abreu”, y no lo grita cuando mete gol, lo grita cuando fallo yo. Se ve que Abreu falló un gol cantado y claro, le colgaron el sambenito de fallagolescantados. Verdad o consecuencia de la verdad, es que a didac le gustaba enseñarnos su polla y leernos relatos eróticos. Ya lo he explicado alguna vez. Didac era nervudo, un joven retrasado pero con nervio. De carne correosa. Ahora sin embargo, él solo llena un bar. Porque está gordo como una morsa. Está orondo, rollizo. Está descomunal, que digamos. Y esos montones blanquecinos de baba que se le acumulaban en las comisuras de los labios, ahora son más bien fuentes de espuma. Espuma fontaines, vaya. Dicho así suena incluso a bello accidente fisiológico. Pero bueno, yo no lo veo así. Lo veo más como un despropósito de una natura que va a  contra natura. Aún recuerdo su polla de pértiga. Polla espada, que le apodó el Miguelón, el gordo Miguelón. Siempre ha estado gordo Miguelón. A mi si me viene un tete que lleva toda su puta vida gordo, pues me creo lo que me dice joder… ahora, si me viene un flaco que ha sido la gran parte de su vida gordo, no me fío de el ni que me paguen. Miguelón era un gordo ágil. Quizás por haber sido siempre gordo, por haber convivido toda su vida con esa gordura, el ser ágil no le supuso un esfuerzo enorme. Porque al fin y al cabo, competimos contra lo que una vez tuvimos nosotros mismos. No contra lo que tuvieron los demás.  Miguelón era un buen amigo, pero fue expulsado del grupo inmisericordemente por abusar de su mirada de cordero degollado y ser gordo. Los del grupo, debatimos acerca del tema asambleariamente primeramente y luego lo sometimos a  votación, como jóvenes de hoy, tolerantes y modernos. Todos votamos a favor de que el gordo de miguelón fuera expulsado del grupo, convirtiendo así sus venideros veranos en una suerte de horrible exilio, en un itinerante ir y venir en soledad, en un danzar huérfano entre los setos de las comunidades del dichoso Calafell Playa. Ese gordo perdió su alma poco a poco. A pesar de seguir obeso, su alma se fue desinflando ante nuestros ojos. Fuimos nosotros quienes lo permitimos. Quienes dejamos que aquello sucediera. Así de oscuras brillaban nuestras almas cada atardecer allí en la urba.

La acritud de saberse muerto en vida

Calvas oscilantes. La acritud de saberse muerto en vida. Como cuando se fuerza una maquina cuyo fin, cuyo propósito, es, cuanto menos, difuso.


Veo a TPXIXA especialmente irritante, hoy. O es que yo estoy sumamente irritable.  No sé, la bolera con marina me viene a la cabeza. Una noche, la de fin de año, estábamos borrachos y me pidió varias veces que la follara. Mientras me lo pedía babeaba. No se daba cuenta. Acababa de salir de vomitar el lavabo. No me excitó la estampa, precisamente. Menos mal que los amigos están para esas situaciones, y el entrañable cuello ancho sació su necesidad dándole polla a cuatro patas. ¿Cuánto hace de eso ya? a saber. Esa puta bolera… Pero un recuerdo más difuso y mágico es el de Manel colándonos en la Mallola el verano antes de que empezara el primer curso de nuestras vidas en ese instituto. Su madre trabajaba allí limpiando. Fue fácil colarse. Después, en aquellos lavabos soñé con descoyuntar a alguna descuidada. A alguna nena descuidada digo, encarnando la furia de diez mil dioses en mi rabo. Pero no pudo ser. Benditas expectativas, que cocidas a fuego lento se convierten en el perfume imborrable que acompaña a uno hasta el día de su muerte. LA experiencia, dilatada en un tiempo en donde las preocupaciones se pueden abrir en canal, donde se puede sondear cada rincón de tu propio temor. Donde tienes la pausa en la mano. Sí, es goteo constante pero suave, de estímulos que de verdad merecían la pena. Estímulos vivos, lejos de las luces en RGB. Esa capacidad de analizar por las tardes de las tardes. La ausencia de grandes objetivos de “grandes culturas”. El perpetuo descubrimiento de tus propias entrañas, atizarte fuerte  en el culo, dolerte a ti mismo sin que te duela nada por los demás. Cuanto hace qué no siento el dolor que yo mismo me pueda infundir. Cuanto he pasado a depender de las expectativas extranjeras, el ser para los demás. Y aquí, como resultado, estoy.

Thursday, June 05, 2014

Porminoriced Soggers


“Soggers como  misiles ultramarinos”. Así las describieron  los primeros científicos que pudieron observar el extraño fenómeno.

Sí, eran suegras catapultadas hacia el infinito, desde el fondo del océano. Desde las profundidades marinas, alcanzaban velocidades endiabladas. Algunas de ellas reventaban los cascos de los titánicos cargueros que cruzaban la helada Antártida. Suegras marinas de potencia descomunal, que en algunos casos, emergían a la superficie espectacularmente, como si de meteoritos de tratara, pero a la inversa.

En el antiguo testamento, por fin cobró sentido el parágrafo en que se aludía a aquel extraño prodigio de la naturaleza. En ese caso, parece que varias de ellas emergieron en un intervalo muy corto de tiempo.


“Suegras de dios, de abajo arriba, en busca del infinito, portan las almas de los que nos quedamos rezagados, para hacer entrega de ellas al firmamento que decidirá inmisericordemente si nos ganamos la eternidad o una vida sencilla más.”

Wednesday, June 04, 2014

En busca de la pausa

Conforme ha ido pasando mi vida, me he dado cuenta de algo. Y ese algo es que definitivamente, me hubiera gustado vivir algo más relajado, un poco más aislado del constante bombardeo informativo al que me veo sometido. Me hubiera gustado poderme cubrir un poco más frente a la gigantesca cascada de estímulos que azotan mis sentidos. En otro momento, otro lugar, quizás podría haber creído más en mis posibilidades. Si no hubiera visto tantos destellos de calidad en cada rincón del mundo y no me hubieran llegado tantas buenas ideas que han tenido los demás, quizás hubiera confiado más en mi talento, y en alcanzar unos objetivos más elevados de los que ahora me marco. Quizás me hubiera dejado llevar por mis corazonadas, creyéndome valedor de mis razones. Pero no, allí donde apunto, ya hay alguien que ha disparado. Y eso desgasta y mina, también a los soñadores como yo. Este mundo en que somos tantos y además cada vez nos exhibimos con más facilidad, es un buen mundo para los que se conforman con observar, pero muy frustrante para los que querríamos generar contenidos originales. Aunque pensándolo detenidamente, no es solo la cantidad de buenas ideas la que me echa atrás, si no la gran aceptación que tiene para la gran mayoría de la masa social la basura que también  se crea por el camino.  No solo son las obras buenas, también la mierda. No es solo el acto de la creación en sí, son también los criterios de valoración que usa la gente. Demasiado de todo. Empezando por demasiada gente. Falta de pausa, reflexión, acopio de energía y confianza en uno mismo.

Friday, May 30, 2014

Bujcándoh

En la factoría de la vida, abrumado por la luz que entra en esta habitación de cuatro paredes. Todo limpio y clínico. Por suerte hay una ventana desde la cual entran potentes haces de luz natural. Paseo descalzo sobre una superficie que no es exactamente parqué. Es una suerte de material sintético, plasticoso. Los días de lluvia que he vivido con anterioridad, sucumben ante este tap tap.
El arte de mantenerse estancado en esta vida que retrocede, el arte de mantenerse inmóvil pese a los latigazos de la masa social, pese a la corriente, el cauce del maisntream, siempre me ha interesado. De pico en pico me muevo si me muevo. En este lugar donde me hallo, esta atalaya que yo me he creído, no tengo rabo. Carezco de polla. De muñequito. Más bien carezco de huevos. El deseo sexual fue fraguado y sometido años atrás. Empiezo a entender lo que ser un espectador sin instintos en la espalda. Ahora me acerco más a la zona muerta del río, allí en donde el agua se vicia y permanece pervertida, corrupta. Esa zona, por mal que suene ahora que la describo, es la zona sana. La zona libre de terror humano.
Lo que menos me duele de ser de carne y hueso, son mis recuerdos. Todo lo demás, hiede y se clava. El don de la memoria es lo que me mantiene cuerdo y ocioso. Mezclo grandes sensaciones. No sé quién o qué me las ha regalado. No retengo las fuentes, solo el flujo que baña mi cuerpo. Ah, sí, quería aprovechar para dar las gracias a toda aquella gente a la que nunca se la he dado. Toda aquella que me aportó en forma de puñal alguna vivencia. Hay momentos que ganan con el tiempo, memorias que se convierten en leyendas particulares. Por eso, desde aquí, Toni Doblas, gracias.  Evaristo Benitez, gracias. Jordi (el desojado- tuerto perro de Nicolasa) gracias. Albert (mi mejor amigo de la infancia de Calafell, que a día de hoy dudo de si era real), gracias. Gracias malón, que te he escrito tan poco para lo mucho que me has dado. Gracias,…

Si miro atrás no sé por dónde empezar. A otros les invadiría el desasosiego al no tener sus recuerdos bien organizados y clasificados en soportes visuales o audiovisuales.  A  mí me da igual. Todos al final nos vamos a morir,  y no me importan tanto las fotos como el dolor de mi propio corazón, como al sensación, mera sensación de saber que he buscado. He pasado la vida entera buscando ( me lleno la boca diciéndolo) BUJCÁNDOH.

Thursday, May 29, 2014

Mentecato Fortuny


La cabeza de cebolla corretea por la oficina luciendo su grácil posado, cual cervato sintacato, en alípodes de torneo. Yo me dispongo a contraer matrimonio por enésima vez con el escualo abérrimo, celebérrimo asunto, macabro y oscuro deseo. A ver si esta vez alcanzamos la parte final del ritual… aunque ese mentecato de tiburón poco hará por mí de buenas a primeras o de cuartas a quintas.

Que el tiempo pasa ya lo sabemos. Lo sabemos absolutamente todos. Aquí de lo que se trata es de lanzar tu pensamiento un poco por encima de los demás. Yo, ahora, por ejemplo, tengo un volante. Me encanta conducir con ese volante. Lo utilizo para mis videojuegos. Pero creo que lo voy a hacer más grande. Le voy a anexionar un pequeño hula-hoop alrededor. Lo forraré con una suerte de material que emule la piel de cualquier volante de gama alta. Un volante que va más allá de lo chevroleteño. Obvio. Yo también tengo derecho a soñar. Soñar gratis, no? Tengo una pistola de silicona con la que enganchar con fuerza la anexión soñada al volante original. Yo tengo derecho a soñar sin tener que pagar un precio a cambio, no?

Es lo bueno de la descuidada humanidad. Que sueña sin pagar precio alguno. No hablo de precio económico. Hablo de precio moral.