Y allí estábamos Pedro y yo.
Dando golpes a la pelota en el prado.
Creo que se asemejaba bastante a un campo de fútbol. Por lo menos en el tacto mullido del suelo. Claro que el césped estaba quizá menos cuidado, y crecía desacompasado. Es lo que tiene estar en un prado virgen, no?
El cielo era abierto. Seguro que Pedro también lo notaba. Corría el aire, y la amplitud del lugar se podía percibir por el soplido del viento o por el tacto del mismo deslizándose entre los dedos de las manos.
Le invité a que chutara el primero.
Pedro pegó con fuerza al esférico, que se elevó en parábola, mientras a mi amigo se le escapaba una carcajada incontrolada. La pelota se perdió en un lugar al que incluso a mí me costó llegar más tarde.
Pedro corría ahora, mezclandose como no he visto a nadie mezclarse con su entorno. Intuyendo el sol por el calor en la piel, apuntándolo con sus ojos inútiles.
A veces se aprende mucho de poco. Mejor dicho, normalmente se aprende mucho con poco.
Allí me dí cuenta de un puñado de cosas.
Como que los caballos son libres.
O que las tardes son tardes de verdad cuando se te atraganta la risa.
Que la tiza proviene del cielo y no viceversa.
Que los ojos vienen de las manos y nunca al revés.
Que primero es la potencialidad del amor propio, y después lo que solemos llamar felicidad.
Hay unas herramientas sensoriales que a veces se ausentan por distintos motivos.
Hay unas herramientas más difíciles de utilizar, pero que todos tenemos.
Pedro experimenta. Yo voy con cuidado. No vaya a hacer ninguna locura y se meta en los zarzales sin darse cuenta.
Monday, October 20, 2008
Saturday, October 18, 2008
Esquela 199: Caballos salvajes
A veces no te queda nada. te cae encima el agua, y se lleva lo poco que te podía identificar. Lo único que te iba a dar un nombre en el lugar en el que te ha tocado vivir.
Y cuando eso pasa, te quedas vacío, y ni el vértigo es vértigo. Caes siempre, pero al no haber paredes ni haber suelo, ya no retienes ni el vértigo.
No hay absolutamente nada.
Y pensar que ahí fuera llegaste a ser un caballo salvaje, un potro corriendo por una pradera mientras el sol desgarra el cielo púrpura.
Cuando ni aquello es suficiente para encontrar tu lugar, te invade una tristeza que es como el frío: Está ahí porque sencillamente no hay nada de felicidad. Y donde no hay felicidad ni calor, hay tristeza y frío.
Cuando no te queda nada, te enfrentas a este tipo de "dolor", si se le puede llamar así.
Hubo un tiempo en que incluso Andorra fue mi lugar favorito para vivir. Enterrado en las montañas, entre electrodomésticos magníficos y altas rentas, chaquetas de cuero y pizzerias sin demasiada clase. Pero necesitaba que lloviera. Que lloviera. También necesitaba un vehículo de potente cilindrada. Necesitaba la mejor videoconsola del mercado y que los remontadores me llevaran más allá de las cumbres nevadas. Necesitaba eso. Solo eso.
Era la vida de soltero más preciosa.
Pero hoy mi cuerpo se ha enjuagado. Ya no quedan ni los restos de aquél tipo de ilusión. Hoy me he quedado sin metas y sin colores.
Solo puedo esperar que el tiempo que ahora me arrebata, más tarde me otorgue.
Y no habrá más remedio que preguntarse siempre el "porqué". El "porqué" el tiempo es el juez sumarísimo. En qué se basa para darte y quitarte. Porque todos nuestros procesos vitales se deslizan a través de él. El único elemento del que jamás podemos escapar, es el que esconde toda nuestra razón de ser.
El tiempo que pasa y se ríe de nosotros. Un árbitro en un juego del que solo somos las piezas de plástico. No sabemos ni qué somos, no tenemos potencia para ponernos la altura del tiempo, ni para interpretar la verdad total. A menudo ni te enteras de que juegas. Y si alguna vez te llegas a enterar, de repente sencillamente te ves así, cayendo sin tener nada a lo que agarrarte.
Y cuando eso pasa, te quedas vacío, y ni el vértigo es vértigo. Caes siempre, pero al no haber paredes ni haber suelo, ya no retienes ni el vértigo.
No hay absolutamente nada.
Y pensar que ahí fuera llegaste a ser un caballo salvaje, un potro corriendo por una pradera mientras el sol desgarra el cielo púrpura.
Cuando ni aquello es suficiente para encontrar tu lugar, te invade una tristeza que es como el frío: Está ahí porque sencillamente no hay nada de felicidad. Y donde no hay felicidad ni calor, hay tristeza y frío.
Cuando no te queda nada, te enfrentas a este tipo de "dolor", si se le puede llamar así.
Hubo un tiempo en que incluso Andorra fue mi lugar favorito para vivir. Enterrado en las montañas, entre electrodomésticos magníficos y altas rentas, chaquetas de cuero y pizzerias sin demasiada clase. Pero necesitaba que lloviera. Que lloviera. También necesitaba un vehículo de potente cilindrada. Necesitaba la mejor videoconsola del mercado y que los remontadores me llevaran más allá de las cumbres nevadas. Necesitaba eso. Solo eso.
Era la vida de soltero más preciosa.
Pero hoy mi cuerpo se ha enjuagado. Ya no quedan ni los restos de aquél tipo de ilusión. Hoy me he quedado sin metas y sin colores.
Solo puedo esperar que el tiempo que ahora me arrebata, más tarde me otorgue.
Y no habrá más remedio que preguntarse siempre el "porqué". El "porqué" el tiempo es el juez sumarísimo. En qué se basa para darte y quitarte. Porque todos nuestros procesos vitales se deslizan a través de él. El único elemento del que jamás podemos escapar, es el que esconde toda nuestra razón de ser.
El tiempo que pasa y se ríe de nosotros. Un árbitro en un juego del que solo somos las piezas de plástico. No sabemos ni qué somos, no tenemos potencia para ponernos la altura del tiempo, ni para interpretar la verdad total. A menudo ni te enteras de que juegas. Y si alguna vez te llegas a enterar, de repente sencillamente te ves así, cayendo sin tener nada a lo que agarrarte.
Friday, October 10, 2008
Esquela 196: Una esquela desde el sistema
Me sienta genial separarme durante unos momentos de toda esta dinámica que es el curro en sí.
Y aprovecho para reordenarme, como es habitual en mí durante estos tiempos muertos, que no por ello (por muertos) son menos fantásticos. al contrario. Bueno, da igual,
La crisis va a ser como una mujer que es mujer a pesar de tener solo 17 años. Aún está por llegar lo peor. Y tiemblo como tiembla el resto del mundo. Tanto bombardeo mediático debía tener sus consecuencias.
pero los pequeños comercios siguen abriendo, la gente continua riendo en los vestuarios de los gimnasios, y los despidos en masa aún no son escandalosos.
Después resulta que hablan de la confianza de los consumidores, o de los propios bancos, los unos y los otros, a la hora de prestarse dinero. Que dicen que el 70% de la crisis se debe a la falta de confianza.
Y después sueltan artículos catastróficos por ahí. Y dicen que no saben qué va a ser del sistema.
Así van las cosas. Que si muere el sistema, esta será otra esquela más.
Sea como sea, este mundo injusto, lo es porque no existe la justicia dentro de nuestro conjunto social. Haber personas justas, las hay. Claro. Pero también las hay injustas. Y ellas son una especie de infección por sí mismas. Nada nunca va a cambiar y siempre va a ser lo mismo. Hecha la ley, hecha la trampa. Está claro. Buen lema para la bandera de nuestra sociedad.
Y después me pregunto porqué me siento tan tranquilo. No me sé responder.
Pero por lo menos, sé porqué no me sé responder.
LA cuestión es sencilla. ¿Porqué me gusta una cosa? ¿Cuando me convence algo? ¿Cuando me siento identificado con algo?
Soy el primero en reconocer que si no hay nadie a mi alrededor, yo tampoco soy nadie. Partiendo de esa base, me parece imposible decir si una cosa realmente me gusta o no. Nunca se puede descartar nada. Trato de adaptarme, y busco alcanzar mis intereses, en tanto en cuanto, estos de momento no se han comido a ninguna otra persona. De momento. Pero esque de momento, ese es uno de mis principios.
Pero ya empiezo a entender un poco mejor como funciona todo. Tenemos tantas cosas... demasiado y más... y seguimos queriendo todavía más de lo que ya hay... cuando no somos unos, somos los otros. Y aludiendo a aquello que antes comentaba acerca de la infección que representamos como conjunto social para nuestra propia especie, asumo, consecuentemente, que no hay más remedio que superarse cada día y ganarse el respeto de los demás. Hay caminos más largos y más cortos para conseguirlo. Pero amigo, lo importante es estar bien, estar agusto. Yo procuro no pisar a nadie, pero sucumbo ante las leyes de este sistema. Sistema que hoy por hoy queda más en entredicho que nunca.
Pero bueno, pero bueno, después de esto, no va a venir nada mejor, por desgracia. Soy capaz de imaginar un mundo mucho más equilibrado y justo. Todos somos capaces. Pero eso no va a suceder nunca.
Tenemos una sola vida, o por lo menos, eso es lo que tendemos a creer. ´No me apetece pensar en lo que podría haber sido, pero tampoco quiero aceptar el lado oscuro de todo lo que me rodea. Es una lata. Necesito una novia ya, para olvidarme de toda esta mierda y ver pelis de walt disney y convertirlas en algo real gracias a la emoción que supone estar con alguien a quien amas y que comparte contigo en ese preciso instante esa cinta de VHS. Necesito drogarme de amor para ser tan gilipollas como todo el mundo y olvidarme de este sinsentido.
Y aprovecho para reordenarme, como es habitual en mí durante estos tiempos muertos, que no por ello (por muertos) son menos fantásticos. al contrario. Bueno, da igual,
La crisis va a ser como una mujer que es mujer a pesar de tener solo 17 años. Aún está por llegar lo peor. Y tiemblo como tiembla el resto del mundo. Tanto bombardeo mediático debía tener sus consecuencias.
pero los pequeños comercios siguen abriendo, la gente continua riendo en los vestuarios de los gimnasios, y los despidos en masa aún no son escandalosos.
Después resulta que hablan de la confianza de los consumidores, o de los propios bancos, los unos y los otros, a la hora de prestarse dinero. Que dicen que el 70% de la crisis se debe a la falta de confianza.
Y después sueltan artículos catastróficos por ahí. Y dicen que no saben qué va a ser del sistema.
Así van las cosas. Que si muere el sistema, esta será otra esquela más.
Sea como sea, este mundo injusto, lo es porque no existe la justicia dentro de nuestro conjunto social. Haber personas justas, las hay. Claro. Pero también las hay injustas. Y ellas son una especie de infección por sí mismas. Nada nunca va a cambiar y siempre va a ser lo mismo. Hecha la ley, hecha la trampa. Está claro. Buen lema para la bandera de nuestra sociedad.
Y después me pregunto porqué me siento tan tranquilo. No me sé responder.
Pero por lo menos, sé porqué no me sé responder.
LA cuestión es sencilla. ¿Porqué me gusta una cosa? ¿Cuando me convence algo? ¿Cuando me siento identificado con algo?
Soy el primero en reconocer que si no hay nadie a mi alrededor, yo tampoco soy nadie. Partiendo de esa base, me parece imposible decir si una cosa realmente me gusta o no. Nunca se puede descartar nada. Trato de adaptarme, y busco alcanzar mis intereses, en tanto en cuanto, estos de momento no se han comido a ninguna otra persona. De momento. Pero esque de momento, ese es uno de mis principios.
Pero ya empiezo a entender un poco mejor como funciona todo. Tenemos tantas cosas... demasiado y más... y seguimos queriendo todavía más de lo que ya hay... cuando no somos unos, somos los otros. Y aludiendo a aquello que antes comentaba acerca de la infección que representamos como conjunto social para nuestra propia especie, asumo, consecuentemente, que no hay más remedio que superarse cada día y ganarse el respeto de los demás. Hay caminos más largos y más cortos para conseguirlo. Pero amigo, lo importante es estar bien, estar agusto. Yo procuro no pisar a nadie, pero sucumbo ante las leyes de este sistema. Sistema que hoy por hoy queda más en entredicho que nunca.
Pero bueno, pero bueno, después de esto, no va a venir nada mejor, por desgracia. Soy capaz de imaginar un mundo mucho más equilibrado y justo. Todos somos capaces. Pero eso no va a suceder nunca.
Tenemos una sola vida, o por lo menos, eso es lo que tendemos a creer. ´No me apetece pensar en lo que podría haber sido, pero tampoco quiero aceptar el lado oscuro de todo lo que me rodea. Es una lata. Necesito una novia ya, para olvidarme de toda esta mierda y ver pelis de walt disney y convertirlas en algo real gracias a la emoción que supone estar con alguien a quien amas y que comparte contigo en ese preciso instante esa cinta de VHS. Necesito drogarme de amor para ser tan gilipollas como todo el mundo y olvidarme de este sinsentido.
Wednesday, October 08, 2008
Esquela 195: LLora, no te cortes
Chubascos prostituyéndose sobre la colina. Chubascos. Chubascos, y los bajos de la radio del coche excesivamente altos.
No es excusa.
Buuuuuffff... esto está peor de lo que pensaba... aquí dentro ya no hay nada...
¿qué ha pasado? ¿te has vaciado? ¿o es que ahora ya no arrancas con la misma facilidad de ayer?
En ese último caso... se supone que te tenemos que dar tiempo, ¿no?
Ok, está bien, está bien. Sé que tú mismo no dejas de pensar que lo que te sucede es algo preocupante.
Jajajaja, y los demás seguimos creyendo en ti, pero el crédito se agota. Eso ya lo sabías, no me jodas.
Después, después, quizá ya no esté ni yo aquí para salvar tu culo. Siempre he estado tan pegado a ti, que te creías que formaba parte de tu cabeza.
Pero no, no te creas eso, anda. Yo estaba aquí, pero me debo ir en algún momento. Nada es para siempre.
Cuando ya no esté aquí, no notarás mi ausencia, tranquilo. te olvidarás de que una vez hube existido en tu interior.
Cuando me separe de ti definitivamente, justo en el memento en que ya no habite en tu cabeza, me olvidarás como un abuelo senil olvida a su nieto.
No va a haber mal trago, tranquilo. Yo, a diferencia de las personas, no tengo ninguna identidad, no llevo encima ningún tipo de papel o de documentación. nadie me espera ahí fuera, ni tampoco en el otro mundo. Soy la única cosa que no deja huella cuando se va, pero imprime carácter mientras persiste.
Me alojaré en la cabeza de otra persona, me alojaré lejos de ti. Pero no te preocupes. Casi todos los que hay ahí fuera están tan vacíos como tú lo estarás. Es más, sientete afortunado mientras escribes (o escribo) estas lineas de despedida. Sientete bien por haberme conocido.
¿Qué quién soy?
Pregúntate quién serás cuando sucumba esta fase.
No es excusa.
Buuuuuffff... esto está peor de lo que pensaba... aquí dentro ya no hay nada...
¿qué ha pasado? ¿te has vaciado? ¿o es que ahora ya no arrancas con la misma facilidad de ayer?
En ese último caso... se supone que te tenemos que dar tiempo, ¿no?
Ok, está bien, está bien. Sé que tú mismo no dejas de pensar que lo que te sucede es algo preocupante.
Jajajaja, y los demás seguimos creyendo en ti, pero el crédito se agota. Eso ya lo sabías, no me jodas.
Después, después, quizá ya no esté ni yo aquí para salvar tu culo. Siempre he estado tan pegado a ti, que te creías que formaba parte de tu cabeza.
Pero no, no te creas eso, anda. Yo estaba aquí, pero me debo ir en algún momento. Nada es para siempre.
Cuando ya no esté aquí, no notarás mi ausencia, tranquilo. te olvidarás de que una vez hube existido en tu interior.
Cuando me separe de ti definitivamente, justo en el memento en que ya no habite en tu cabeza, me olvidarás como un abuelo senil olvida a su nieto.
No va a haber mal trago, tranquilo. Yo, a diferencia de las personas, no tengo ninguna identidad, no llevo encima ningún tipo de papel o de documentación. nadie me espera ahí fuera, ni tampoco en el otro mundo. Soy la única cosa que no deja huella cuando se va, pero imprime carácter mientras persiste.
Me alojaré en la cabeza de otra persona, me alojaré lejos de ti. Pero no te preocupes. Casi todos los que hay ahí fuera están tan vacíos como tú lo estarás. Es más, sientete afortunado mientras escribes (o escribo) estas lineas de despedida. Sientete bien por haberme conocido.
¿Qué quién soy?
Pregúntate quién serás cuando sucumba esta fase.
Sunday, October 05, 2008
Tiempo
Me encuentro tan enteramente solo como definido.
No tengo tiempo. ¿Tiempo? ¿Para qué?. No me hagas reír, anda.
Tiempo, tiempo, tiempo. Siempre igual; tiempo.
Todos estamos colocados del mismo modo. Somos muchos y nuestros hombros se rozan inevitablemente. Tiempo, tiempo, siempre el tiempo. Y cuantos más somos, más nos tememos los unos a los otros. pero más apretados estamos, también.
Qué cosas.
Después aparece Sara Palin en escena. Y no me lo creo. No me creo lo que dice. ¿cómo lo puede decir? ¿Cómo pueden creer en ella? ¡Qué mala educación, la de la gobernadora de Alaska! Que le den por el puto culo.
Y a pesar de todo, el barça sigue teniendo momentos de excelencia y exquisitez. A veces se muestra sublime. Y aún cauterizando bien prontito yo la raja por la que me entra la pasión que los bluagrana desprenden, me dicen que no.
Le pido el móvil a la mujer menos adecuada de toda la discoteca; la más clásica. Y era ella, quién me había abordado a mi. ¿Qué es lo que espera? su amiga baja y semi-obesa no me deja de avasallar a preguntas. Pero a la mujer menos adecuada le gusto, que lo sé yo.
Y una mierda, y una mierda, mañana es lunes porque así lo hemos decidido.
Y todo pasa otra vez. Y la misma historia otra vez. La misma historia... ¿en otro tiempo? ¿"Tiempo"? ¿Para qué?. No me hagas reír, anda.
Tiempo, tiempo, tiempo. Siempre igual; tiempo.
No tengo tiempo. ¿Tiempo? ¿Para qué?. No me hagas reír, anda.
Tiempo, tiempo, tiempo. Siempre igual; tiempo.
Todos estamos colocados del mismo modo. Somos muchos y nuestros hombros se rozan inevitablemente. Tiempo, tiempo, siempre el tiempo. Y cuantos más somos, más nos tememos los unos a los otros. pero más apretados estamos, también.
Qué cosas.
Después aparece Sara Palin en escena. Y no me lo creo. No me creo lo que dice. ¿cómo lo puede decir? ¿Cómo pueden creer en ella? ¡Qué mala educación, la de la gobernadora de Alaska! Que le den por el puto culo.
Y a pesar de todo, el barça sigue teniendo momentos de excelencia y exquisitez. A veces se muestra sublime. Y aún cauterizando bien prontito yo la raja por la que me entra la pasión que los bluagrana desprenden, me dicen que no.
Le pido el móvil a la mujer menos adecuada de toda la discoteca; la más clásica. Y era ella, quién me había abordado a mi. ¿Qué es lo que espera? su amiga baja y semi-obesa no me deja de avasallar a preguntas. Pero a la mujer menos adecuada le gusto, que lo sé yo.
Y una mierda, y una mierda, mañana es lunes porque así lo hemos decidido.
Y todo pasa otra vez. Y la misma historia otra vez. La misma historia... ¿en otro tiempo? ¿"Tiempo"? ¿Para qué?. No me hagas reír, anda.
Tiempo, tiempo, tiempo. Siempre igual; tiempo.
Wednesday, September 24, 2008
Esquela 193: Ponme en mi sitio
Las ferias pasan, y con ellas el estruendo mayor, las voces aglomeradas, las cosquillas en la barriga, los descensos inolvidables que siempre acaban con un chapuzón. Y a veces te gusta que no todo salga del todo bien. A veces te gusta confiar en tu suerte, hasta el punto, de pensar que el destino lo arreglará todo. Va bien ceder la última palabra a los factores exteriores, siempre y cuando lo hagas porque te desborda tu propia convicción; la confianza que tienes en ti mismo.
Porque, efectivamente, todo lo que sube baja.
Y, precisamente, lo que ayer subió, hoy baja. Pero esta bien sentirse un poco inseguro, perder alguna apuesta. Y así me mantengo en los cauces de la cordura.
Las carreteras son bastas. Los volantazos no se pueden descartar nunca. Hay que saber digerirlos. Y por ello, entiendo que lo mío es jodido en tanto en cuanto es bueno para los demás. O viceversa.
Y aún sigo teniendo algo que decir. Aunque sea solo por necesidad. Aunque sea algo absurdo. Y esa es la llama que me hace pensar que hay cosas que se me revelarán todavía. Y si las cosas a veces no salen del todo bien, no pasa nada. Si intentas algo desastroso porque estabas lleno de confianza, no pasa nada. Si crees gustar a alguien, y te has enterado mal del asunto, no hay problema.
A veces es lo de fuera, lo que te coloca en tu sitio. Porque todos estamos cayendo al vacío. Por eso andamos tranquilos.
Sea como sea, cuando le pegas un puñetazo a un colchón inchable, el aire de dentro siempre se sitúa en las partes menos afectadas por la ostia, pero nunca desaparece. Después, además, al sacar la mano, aún tiene la poca vergüenza de volver allí donde habías golpeado.
Porque, efectivamente, todo lo que sube baja.
Y, precisamente, lo que ayer subió, hoy baja. Pero esta bien sentirse un poco inseguro, perder alguna apuesta. Y así me mantengo en los cauces de la cordura.
Las carreteras son bastas. Los volantazos no se pueden descartar nunca. Hay que saber digerirlos. Y por ello, entiendo que lo mío es jodido en tanto en cuanto es bueno para los demás. O viceversa.
Y aún sigo teniendo algo que decir. Aunque sea solo por necesidad. Aunque sea algo absurdo. Y esa es la llama que me hace pensar que hay cosas que se me revelarán todavía. Y si las cosas a veces no salen del todo bien, no pasa nada. Si intentas algo desastroso porque estabas lleno de confianza, no pasa nada. Si crees gustar a alguien, y te has enterado mal del asunto, no hay problema.
A veces es lo de fuera, lo que te coloca en tu sitio. Porque todos estamos cayendo al vacío. Por eso andamos tranquilos.
Sea como sea, cuando le pegas un puñetazo a un colchón inchable, el aire de dentro siempre se sitúa en las partes menos afectadas por la ostia, pero nunca desaparece. Después, además, al sacar la mano, aún tiene la poca vergüenza de volver allí donde habías golpeado.
Monday, September 22, 2008
Unos y otros
la primera vez que me vi la herida, pensé que pronto se cerraría.
Poco a poco, fui perdiendo la esperanza de poder empezar una partida nueva, o de poder encontrar un lugar descatalogado. La única opción es limar asperezas. Limar asperezas. Las cicatrices nunca se marchan.
por mucho que te muevas, por muchos depósitos que rellenes, por los miles de propósitos formulados, se acaba consiguiendo sólo un puñado.
No se puede olvidar nada de lo que se ha sido. Hacerlo, solo llevaría a la equivocación, no?
Hay demasiadas cosas que no logro entender, y en días lluviosos como hoy, las dudas cobran fuerza. El corazón se limpia y se vacía, y las penas se filtran por los dedos.
Siempre creí ser infeliz por complicarme innatamente la cabeza. A veces desaba ser un poco más tonto. Creía que la gente que siempre tuvo las alas cortadas era más feliz que yo, únicamente por no calentarse tanto la existencia con tonterías.
Pero esque no son tonterías. Y ellos tampoco tienen las alas cortadas. Nadie se las cortó. Sencillamente, nacieron sin ellas. A nadie le puede parar un televisor, una sociedad podrida, o la indiferencia del resto de la gente. Si lo necesitas sacar, lo sacas de la manera que sea.
Es por eso que no son más felices que yo. Sencillamente han hecho de la resignación su mejor compañera, y han enterrado en lo más profundo de su alma la cosnternación que cada día les asolaría si trataran de llegar a donde nosotros llegamos. Lo cubren todo con munerosas sonrisas de medio y bajo alcance. Y nosotros solo escupimos unas pocas de esas, porque la vida no nos da juego para más. La situación no invita a desternillarse. Pero cuando las lanzamos, salen desnudas de nuestra boca, llegan lejos, y... milagro... se contagian.
Poco a poco, fui perdiendo la esperanza de poder empezar una partida nueva, o de poder encontrar un lugar descatalogado. La única opción es limar asperezas. Limar asperezas. Las cicatrices nunca se marchan.
por mucho que te muevas, por muchos depósitos que rellenes, por los miles de propósitos formulados, se acaba consiguiendo sólo un puñado.
No se puede olvidar nada de lo que se ha sido. Hacerlo, solo llevaría a la equivocación, no?
Hay demasiadas cosas que no logro entender, y en días lluviosos como hoy, las dudas cobran fuerza. El corazón se limpia y se vacía, y las penas se filtran por los dedos.
Siempre creí ser infeliz por complicarme innatamente la cabeza. A veces desaba ser un poco más tonto. Creía que la gente que siempre tuvo las alas cortadas era más feliz que yo, únicamente por no calentarse tanto la existencia con tonterías.
Pero esque no son tonterías. Y ellos tampoco tienen las alas cortadas. Nadie se las cortó. Sencillamente, nacieron sin ellas. A nadie le puede parar un televisor, una sociedad podrida, o la indiferencia del resto de la gente. Si lo necesitas sacar, lo sacas de la manera que sea.
Es por eso que no son más felices que yo. Sencillamente han hecho de la resignación su mejor compañera, y han enterrado en lo más profundo de su alma la cosnternación que cada día les asolaría si trataran de llegar a donde nosotros llegamos. Lo cubren todo con munerosas sonrisas de medio y bajo alcance. Y nosotros solo escupimos unas pocas de esas, porque la vida no nos da juego para más. La situación no invita a desternillarse. Pero cuando las lanzamos, salen desnudas de nuestra boca, llegan lejos, y... milagro... se contagian.
Sunday, September 14, 2008
Aprobado
He decidido pulsarlo a fondo. Usarte--- Sólo por la manera en que hablas, las cosas que dices....
Te voy a usar.
Hay momentos en que eres ligero.
Te vuelves la línea, el dibujo. Te vuelves la estampa misma. Te reconoces en todo lo que haces. Es bendito.
La vida se vuelve un metraje. Una tira de cuero raído. Ahora no es cuestión de pensar en lo cíclico y en lo fatal. Solo tienes tiempo de abarcar, extendiendo tus brazos, la cinta entera.
Sientes la estructura de todo lo que vas a poder tener. Y, a mí me da por reírme.
Las ciudades siguen depié.
Y hay cosas que ya se ven venir de verdad. Ya notas como has dejado mucho atrás. Ya no tienes tanto por delante. Ya no puedes decir que "aún hay tiempo". No gratuitamente, por lo menos.
Es el primer examen. Lo has hecho, y te da pavor preguntar la nota. Pero tú mismo la sabes, tú mismo te la has puesto. Y has aprobado.
Has aprobado. Tú mismo te diste cuenta. No muchos lo consiguen. Aquí, si bien es cierto que no hay un patrón establecido para todos, si bien es cierto que cada persona es un mundo y que no tienes que competir con el resto de la clase, te aseguro que se han de soportar otras cosas igual o más duras.
Competir contra uno mismo es una lata. Yo me marco unas metas. Otros se marcan otras. Creo que las mías me exigen mucho, me desgastan. pero siempre sé colocarlas al límite de mi extenuación.
A veces las cosas salen mal.
Los exámenes y sus resultados nos caen en la cabeza. Es algo inevitable obtenerlos.
Te voy a usar.
Hay momentos en que eres ligero.
Te vuelves la línea, el dibujo. Te vuelves la estampa misma. Te reconoces en todo lo que haces. Es bendito.
La vida se vuelve un metraje. Una tira de cuero raído. Ahora no es cuestión de pensar en lo cíclico y en lo fatal. Solo tienes tiempo de abarcar, extendiendo tus brazos, la cinta entera.
Sientes la estructura de todo lo que vas a poder tener. Y, a mí me da por reírme.
Las ciudades siguen depié.
Y hay cosas que ya se ven venir de verdad. Ya notas como has dejado mucho atrás. Ya no tienes tanto por delante. Ya no puedes decir que "aún hay tiempo". No gratuitamente, por lo menos.
Es el primer examen. Lo has hecho, y te da pavor preguntar la nota. Pero tú mismo la sabes, tú mismo te la has puesto. Y has aprobado.
Has aprobado. Tú mismo te diste cuenta. No muchos lo consiguen. Aquí, si bien es cierto que no hay un patrón establecido para todos, si bien es cierto que cada persona es un mundo y que no tienes que competir con el resto de la clase, te aseguro que se han de soportar otras cosas igual o más duras.
Competir contra uno mismo es una lata. Yo me marco unas metas. Otros se marcan otras. Creo que las mías me exigen mucho, me desgastan. pero siempre sé colocarlas al límite de mi extenuación.
A veces las cosas salen mal.
Los exámenes y sus resultados nos caen en la cabeza. Es algo inevitable obtenerlos.
Saturday, September 13, 2008
Cómo funciono
Campanas sobrevuelan los cielos, y caen, pesadas ellas, sobre las adoquinadas calles. Las abren. Y mientras tanto, yo me digo.... "oh, sólo tiene 17 años". Si bien me escandalizo, también me la sopla.
Las campanas han ido cayendo a mi paso,. Algunas han destrozado las lunas de coches que hay aparcados cerca del lugar por el que camino. Y mientras tanto, pienso que qué les digo a mis amigos, y como yo soy un tio de pensamiento lateral más que de pensamiento horizontal, me encuentro deleitándome con una de las ramificaciones del pensamiento principal, y me traslado, en consecuencia, a una de las playas que pisé con uno de ellos, con uno de mis amigos. Pronto construyo una fantasía fundamentada en recuerdos, y uno a mi "she's only 17" con el paisaje de sensaciones que aún retenego de aquél maravilloso viaje. Aquél que hice con un viejo zorro.
Coloco cerca un chiringuito que descubrí en un viaje más reciente. Un viaje no tan intenso, pero da igual. El chiringuito era la polla. Siento felicidad, pero a medida que mis dedos pulsan las teclas, o mejor dicho, las engullen, siento una tristeza, derivada del mismo suceso que ahora mismo acaece, que no es otro que el de la concepción de la retrospección que ahora me asola.
Caigo en la realidad por unos instantes. Solo la música que suena me salva de sentirme profundamente miserable. Debería decirle algo a una chica del mundo real. Una que me espera, me ofrece caricias, y durante las noches me da mucho amor. Somos como perros callejeros que se encuentran en cualquier esquina. Nos husmeamos en la cama. Eso es verdadero amor.
Me da algun momento muy cálido y agradable. Yo también necesito de esos. Pero no quiero nada más. No quiero nada más. Yo me encuentro muchas veces solo. En la mayoría de ocasiones, ello no me importa. ¿No lo entiendes? Le he de decir algo ya. Lo he de parar.
Así de frenética discurre mi actividad mental. Y lo mejor es que, de lo trascendental paso a lo terrenal en un abrir y cerrar de ojos. Solo porque Pep así lo quiere. Solo porque tengo una cita con su equipo, con el Barça de mis amores. Esta tarde la vamos a pillar buena; un plácido ocaso nos espera: cervezas, música, fútbol, y un montón de lobos en un cuarto repleto de tremendas historias. Vamos a vibrar. Y después, después, solo nos quedará la noche, y espera, una promesa. una promesa que me hicieron unas chicas que conocimos en el sur. Igual las vemos también.
El plan de hoy no está mal. Vivir, a veces, no está mal. No.
Las campanas han ido cayendo a mi paso,. Algunas han destrozado las lunas de coches que hay aparcados cerca del lugar por el que camino. Y mientras tanto, pienso que qué les digo a mis amigos, y como yo soy un tio de pensamiento lateral más que de pensamiento horizontal, me encuentro deleitándome con una de las ramificaciones del pensamiento principal, y me traslado, en consecuencia, a una de las playas que pisé con uno de ellos, con uno de mis amigos. Pronto construyo una fantasía fundamentada en recuerdos, y uno a mi "she's only 17" con el paisaje de sensaciones que aún retenego de aquél maravilloso viaje. Aquél que hice con un viejo zorro.
Coloco cerca un chiringuito que descubrí en un viaje más reciente. Un viaje no tan intenso, pero da igual. El chiringuito era la polla. Siento felicidad, pero a medida que mis dedos pulsan las teclas, o mejor dicho, las engullen, siento una tristeza, derivada del mismo suceso que ahora mismo acaece, que no es otro que el de la concepción de la retrospección que ahora me asola.
Caigo en la realidad por unos instantes. Solo la música que suena me salva de sentirme profundamente miserable. Debería decirle algo a una chica del mundo real. Una que me espera, me ofrece caricias, y durante las noches me da mucho amor. Somos como perros callejeros que se encuentran en cualquier esquina. Nos husmeamos en la cama. Eso es verdadero amor.
Me da algun momento muy cálido y agradable. Yo también necesito de esos. Pero no quiero nada más. No quiero nada más. Yo me encuentro muchas veces solo. En la mayoría de ocasiones, ello no me importa. ¿No lo entiendes? Le he de decir algo ya. Lo he de parar.
Así de frenética discurre mi actividad mental. Y lo mejor es que, de lo trascendental paso a lo terrenal en un abrir y cerrar de ojos. Solo porque Pep así lo quiere. Solo porque tengo una cita con su equipo, con el Barça de mis amores. Esta tarde la vamos a pillar buena; un plácido ocaso nos espera: cervezas, música, fútbol, y un montón de lobos en un cuarto repleto de tremendas historias. Vamos a vibrar. Y después, después, solo nos quedará la noche, y espera, una promesa. una promesa que me hicieron unas chicas que conocimos en el sur. Igual las vemos también.
El plan de hoy no está mal. Vivir, a veces, no está mal. No.
Thursday, September 11, 2008
Esquela 191: Producción total
El cielo está azul metal y se encalla en él tanto el granel, como lo plateado de éste, confiriéndole de este modo, un aire eléctrico-navideño pseudo noventero.
Aún así, los suspiros que llegan a mis oídos son incluso de una o dos décadas antes. Para entonces, ya se levantaban algunos edificos altos e impresionantes. Y aunque no recuerde el nombre de ninguno de ellos, sus azoteas siguen existiendo, allí arriba, y más de una persona habrá utilizado alguna para siucidarse. La habrá utilizado en su beneficio.
Solo una vez he estado en Belfast, pero ya he conocido su silencio varado y su fuerza contenida. Estuve allí y lo comprendí. Pero en otros muchos lugares he estado y también he comprendido. A menudo, son sitios comunes. El coche de mi padre, por ejemplo. Allí también me di cuenta de muchas cosas, como que Simply Red pega con los ejecutivos eurpeos.
Después, los conocimientos se van modificando, y voy creando una verdad a la que achacar todas mis desgracias. Porque las verdades de verdad apenas existen. Sólo son un recurso más para obtener explicaciones.
¿Y quien te dice a ti que no formamos parte de la gran broma? Sí, es lo de siempre. Pero es que nunca se puede estar seguro de nada. Nada de nada. Tansiquiera de si quieres a alguien. Quizá por eso; por ser amor, y por ser tan puro. Quizá por ser tan directo y no pasar por nuestra cabeza, el amor dista de asociarse con cualquier verdad en forma de regla. En el amor no hay normas, dicen. En el acto humano reflejo por excelencia no hay reglas.... entonces.... ¿de dónde coño brotamos? Qué coño pretendemos.
Somos lo que para nosotros son los perros que tratan de morderse el rabo mientras dan vueltas como peonzas. Eso es lo que somos.
¿Para quien? No creo que sea una persona. Puede ser sencillamente el aire, que fue tan listo, que decidió adjudicarse la forma más leve de existencia. Por eso solo sopla, mece y provoca el movimiento de los demás.
Los parques y las luces me siguen invitando a ir un poco más allá, a no marcharme todavía a la cama, a montar en la última atracción, a regalarte un último algodón, a morirme de risa en vida, y quien sabe, si al final, implosionar en vez de explosionar.
Aún así, los suspiros que llegan a mis oídos son incluso de una o dos décadas antes. Para entonces, ya se levantaban algunos edificos altos e impresionantes. Y aunque no recuerde el nombre de ninguno de ellos, sus azoteas siguen existiendo, allí arriba, y más de una persona habrá utilizado alguna para siucidarse. La habrá utilizado en su beneficio.
Solo una vez he estado en Belfast, pero ya he conocido su silencio varado y su fuerza contenida. Estuve allí y lo comprendí. Pero en otros muchos lugares he estado y también he comprendido. A menudo, son sitios comunes. El coche de mi padre, por ejemplo. Allí también me di cuenta de muchas cosas, como que Simply Red pega con los ejecutivos eurpeos.
Después, los conocimientos se van modificando, y voy creando una verdad a la que achacar todas mis desgracias. Porque las verdades de verdad apenas existen. Sólo son un recurso más para obtener explicaciones.
¿Y quien te dice a ti que no formamos parte de la gran broma? Sí, es lo de siempre. Pero es que nunca se puede estar seguro de nada. Nada de nada. Tansiquiera de si quieres a alguien. Quizá por eso; por ser amor, y por ser tan puro. Quizá por ser tan directo y no pasar por nuestra cabeza, el amor dista de asociarse con cualquier verdad en forma de regla. En el amor no hay normas, dicen. En el acto humano reflejo por excelencia no hay reglas.... entonces.... ¿de dónde coño brotamos? Qué coño pretendemos.
Somos lo que para nosotros son los perros que tratan de morderse el rabo mientras dan vueltas como peonzas. Eso es lo que somos.
¿Para quien? No creo que sea una persona. Puede ser sencillamente el aire, que fue tan listo, que decidió adjudicarse la forma más leve de existencia. Por eso solo sopla, mece y provoca el movimiento de los demás.
Los parques y las luces me siguen invitando a ir un poco más allá, a no marcharme todavía a la cama, a montar en la última atracción, a regalarte un último algodón, a morirme de risa en vida, y quien sabe, si al final, implosionar en vez de explosionar.
Esquela 190: Lo que me gustaría que dijera mi grupo de rock favorito
"Los americanos republicanos se preocupan antes por el cielo que por la otra mitad del mundo.
Y ahí entramos nosotros, los grupos de rock que hacemos giras internacionales. A veces incluso tenemos miedo, sentimos vergüenza, porque no nos extrañaría que la gente de fuera de EEUU pensase que somos unos ignorantes.
Es por ello que nos ha sido tan fácil hacer unas canciones con este contenido político tan marcado. Es como la necesidad que tiene uno de sacarse de encima la ropa mojada después de que le caiga un chaparrón."
Y ahí entramos nosotros, los grupos de rock que hacemos giras internacionales. A veces incluso tenemos miedo, sentimos vergüenza, porque no nos extrañaría que la gente de fuera de EEUU pensase que somos unos ignorantes.
Es por ello que nos ha sido tan fácil hacer unas canciones con este contenido político tan marcado. Es como la necesidad que tiene uno de sacarse de encima la ropa mojada después de que le caiga un chaparrón."
Wednesday, September 10, 2008
A mi amigo
Solbes está harto, y ya no aguanta más.
Después del quinto correo proveniente de un oyente que Francino le lee, el oso panda número 1 estalla.
Estalla mentalmente, claro está.
Pero yo, que soy la mente de Solbes, sé de todos sus secretos.
El pobre hombre siempre esforzándose, como el resto de políticos, en dar explicaciones sin cuestionar nunca lo gilipollas que es la gente.
Claro, la primera norma de esta gran mentira que es la política, es que, para ser lo que es, que no es otra cosa que mentira más que política, uno nunca puede tratar de estúpidos para arriba a la gente a la que se debe.
"Mal empezamos", se dice Solbes a menudo al recostar su cabeza de oso panda sobre la mullida almohada. "¿Cómo van a cambiar las cosas, si no somos capaces de reconocer el problema abiertamente? Estamos haciendo el tonto, prometiendo cambiar las cosas a través de un estado que no tiene la fuerza para hacer nada solo. Ningún gobierno es capaz de superar una crisis por sí mismo.
Y la gente no sabe aprovechar los días prósperos, la gente no se sabe educar económicamente a sí misma en el mundo. Y después, cuando es la sociedad misma la que se busca encontrarse hundida en la mierda, me apuntan todos a mí.
Y claro, cualquiera les dice, que lo que pasa es que se han de informar más, y que a quién se le ocurre pillar hipotecas a 40 años. Qué cosas! Si les llamas ignorantes se te echan al cuello, y si asumes toda la responsabilidad, solo consigues que te apunten todavía muchos más dedos."
Al final, mi amigo Solbes también concibe ya la mentira. Se siente miserablemente farsante, y a pesar de ello, también se considera un mártir. ¿Cómo puede ser? No se le puede arrojar a toda esa gente la verdad, porque una cabeza como la suya, se vende barata, y hay muchos que prefieren ver como caen los que debían ser sus salvadores, a tratar de entenderlos.
Pobre Solbes, me digo. Pobre Pedro Solbes. Si yo te entiendo... déjalo ya, que vivimos a merced de unos majaderos, amigo. Cualquiera, desde allí arriba, desde un frágil podio de cristal, llama estúpida a esta sociedad, eh? te machacarían los huesos.
Yo lo puedo decir sin ningún problema, desde esta plataforma que de cercana, casi está hundida en el suelo de la cruda realidad. Yo lo digo: Hay mucha gente tonta. Demasiada.
Después del quinto correo proveniente de un oyente que Francino le lee, el oso panda número 1 estalla.
Estalla mentalmente, claro está.
Pero yo, que soy la mente de Solbes, sé de todos sus secretos.
El pobre hombre siempre esforzándose, como el resto de políticos, en dar explicaciones sin cuestionar nunca lo gilipollas que es la gente.
Claro, la primera norma de esta gran mentira que es la política, es que, para ser lo que es, que no es otra cosa que mentira más que política, uno nunca puede tratar de estúpidos para arriba a la gente a la que se debe.
"Mal empezamos", se dice Solbes a menudo al recostar su cabeza de oso panda sobre la mullida almohada. "¿Cómo van a cambiar las cosas, si no somos capaces de reconocer el problema abiertamente? Estamos haciendo el tonto, prometiendo cambiar las cosas a través de un estado que no tiene la fuerza para hacer nada solo. Ningún gobierno es capaz de superar una crisis por sí mismo.
Y la gente no sabe aprovechar los días prósperos, la gente no se sabe educar económicamente a sí misma en el mundo. Y después, cuando es la sociedad misma la que se busca encontrarse hundida en la mierda, me apuntan todos a mí.
Y claro, cualquiera les dice, que lo que pasa es que se han de informar más, y que a quién se le ocurre pillar hipotecas a 40 años. Qué cosas! Si les llamas ignorantes se te echan al cuello, y si asumes toda la responsabilidad, solo consigues que te apunten todavía muchos más dedos."
Al final, mi amigo Solbes también concibe ya la mentira. Se siente miserablemente farsante, y a pesar de ello, también se considera un mártir. ¿Cómo puede ser? No se le puede arrojar a toda esa gente la verdad, porque una cabeza como la suya, se vende barata, y hay muchos que prefieren ver como caen los que debían ser sus salvadores, a tratar de entenderlos.
Pobre Solbes, me digo. Pobre Pedro Solbes. Si yo te entiendo... déjalo ya, que vivimos a merced de unos majaderos, amigo. Cualquiera, desde allí arriba, desde un frágil podio de cristal, llama estúpida a esta sociedad, eh? te machacarían los huesos.
Yo lo puedo decir sin ningún problema, desde esta plataforma que de cercana, casi está hundida en el suelo de la cruda realidad. Yo lo digo: Hay mucha gente tonta. Demasiada.
Sunday, September 07, 2008
Septiembre, abrázame
Septiembre, abrázame.
Septiembre, abrázame.
Septiembre, abrázame.
Septiembre, abrázame y llévame de paseo por los últimos resquicios de la inocencia. Llévame de nuevo al lugar de los xilofones, llévame a otro tiempo, de otro lugar. Septiembre de siempre, el único que viene como los demás, el único que es el de siempre, pero que siempre parece distinto.
Septiembre, acércame a la nostalgia. Septiembre, lánzame una sonrisa honesta y espontánea, como haría cualquier niño. Hazlo, y de paso, llévame contigo, llévame al orígen y al final de todas las cosas. Déjame allí tirado, en mi propia infancia, en el hueco de siempre, en donde ni la marea ni las olas alcanzan. Déjame descansar allí, y déjame ser. Viájame, viájame a mi propio centro, a mis propias profundidades, y logra, tú que eres el único que puede, logra fundirme de nuevo con la línea del tiempo y del espacio. Permíteme ser el árbol aquél que tuve a mi lado mientras crecí, o el aliento vacío de las voces del patio que se vuelven a amortiguar, déjame ser la negrura propia de cualquier lugar lejano, el sonido muerto de cualquier ciudad del norte. Conviérteme en noche, traspasando la vida de un soplido, y tórname negrura y felicidad. Trasládame al corazón de cualquier niño. Cualquiera que no tenga tiempo para pensar en las tonterías en que todos ahora pensamos, cualquiera que esté ocupado volcando un sinfin de risas en su alma, cualquiera que no piense mientras siente, cualquiera que no sea capaz de comparar nada con nada, para así poder juzgar desde el verdadero estrado.
Septiembre, llévame otra vez más contigo. ¿Puedo llevar el bocata envuelto en plata? Septiembre, vierte todas las toneladas de nostalgia sobre mi. Asfixiame de recuerdos y fúndelos con viejas ilusiones y con las esperanzas de los tiempos venideros. Septiembre, mézclame todo lo que tengo dentro y después desparrámame por cualquier piedra fría. Allí esperaré que salga el sol, y nunca me voy a cansar de verlo. De una vez por todas.
Sptiembre, crudo y dulce, inicio y final.
Septiembre, abrázame.
Septiembre, abrázame.
Septiembre, abrázame y llévame de paseo por los últimos resquicios de la inocencia. Llévame de nuevo al lugar de los xilofones, llévame a otro tiempo, de otro lugar. Septiembre de siempre, el único que viene como los demás, el único que es el de siempre, pero que siempre parece distinto.
Septiembre, acércame a la nostalgia. Septiembre, lánzame una sonrisa honesta y espontánea, como haría cualquier niño. Hazlo, y de paso, llévame contigo, llévame al orígen y al final de todas las cosas. Déjame allí tirado, en mi propia infancia, en el hueco de siempre, en donde ni la marea ni las olas alcanzan. Déjame descansar allí, y déjame ser. Viájame, viájame a mi propio centro, a mis propias profundidades, y logra, tú que eres el único que puede, logra fundirme de nuevo con la línea del tiempo y del espacio. Permíteme ser el árbol aquél que tuve a mi lado mientras crecí, o el aliento vacío de las voces del patio que se vuelven a amortiguar, déjame ser la negrura propia de cualquier lugar lejano, el sonido muerto de cualquier ciudad del norte. Conviérteme en noche, traspasando la vida de un soplido, y tórname negrura y felicidad. Trasládame al corazón de cualquier niño. Cualquiera que no tenga tiempo para pensar en las tonterías en que todos ahora pensamos, cualquiera que esté ocupado volcando un sinfin de risas en su alma, cualquiera que no piense mientras siente, cualquiera que no sea capaz de comparar nada con nada, para así poder juzgar desde el verdadero estrado.
Septiembre, llévame otra vez más contigo. ¿Puedo llevar el bocata envuelto en plata? Septiembre, vierte todas las toneladas de nostalgia sobre mi. Asfixiame de recuerdos y fúndelos con viejas ilusiones y con las esperanzas de los tiempos venideros. Septiembre, mézclame todo lo que tengo dentro y después desparrámame por cualquier piedra fría. Allí esperaré que salga el sol, y nunca me voy a cansar de verlo. De una vez por todas.
Sptiembre, crudo y dulce, inicio y final.
Fuegos de artificio
Tiene muchas formas distintas, se presenta de un montón de maneras diferentes, pero al final, siempre eres tú quien acaba yendo tras ellos, mientras golpeas con fuerza tus deportivas contra el suelo del pasillo del polideportivo.
Después, también puedes llegar rendido una noche cualquiera. El mundo te puede haber escupido que eres una mierda, pero tú aún tienes tiempo de sacar la guitarra y dar el último golpe de gracia. Entonces escribes una canción y te das cuenta de que, mientras lo haces, ya no sólo eres tú.
Y de repente, te encuentras en tu acto más íntimo después de la masturbación, que es el de la creación, dependiendo de otra persona. Y por fin, llega así, el día en que entiendes que hay algunas cosas que sí se pueden compartir. Unas cosas que si repartes, que si confinas en la delicadeza de otra persona, multiplican maravillosamente su valor.
A veces, pues, necesitamos que nos den un empujón para seguir creyendo en nosotros mismos. Es importante discernir lo que de verdad nos aporta de lo que no. Y nadie puede llegar a ser persona si sólo confía en sí mismo, nadie puede descifrar parte del mensaje si no recoge algo de lo que hay a su alrededor.
No somos ciegos, ni sordos, y cuando aparece una amistad, hay que cuidarla. El silencio es mucho más limpio que cualquier palabra, y ahora que aún me queda camino, pero ya he dejado atrás una parte importante de mi vida, me noto abismalmente maduro. Hay algunas cosas que acabo de aprender, y que noto que vana a ser eternas en mí. Ya he lanzado algunos cohetes espectaculares, ya he quemado algunos cartuchos, y han sonado deliciosamente. Yo los miro muy contento, y veo cómo dibujan formas fascinantes en el cielo. Y es eso, eso es.
Es el mapa de lo vivido junto a mis amigos, a mi familia, a la gente que ha pasado por aquí y por allí. Ya veo, ya veo, que estoy en la etapa en la que los primeros cartuchos han trazado piruetas que ahora mismo acabo de observar.
Noto cómo las luces se desvanecen en la inmensidad del firmamento. Las luces de mi fuego. Aún quedan muchos cartuchos que quemar, pero porfin, veo el proceso entero de la desaparición de los primeros que he lanzado. Eso es ser maduro.
Es algo que aprendes en tu interior, y que sabes que no va a cambiar.
Y después, con las primeras cosas claras, decides decir la primera palabra. La primera certeza sólida de los jardines de tu alma. Y decides compartir algunos de tus secretos. Decides que puede estar bien dormirse de una manera en que nunca antes has dormido.
Después, también puedes llegar rendido una noche cualquiera. El mundo te puede haber escupido que eres una mierda, pero tú aún tienes tiempo de sacar la guitarra y dar el último golpe de gracia. Entonces escribes una canción y te das cuenta de que, mientras lo haces, ya no sólo eres tú.
Y de repente, te encuentras en tu acto más íntimo después de la masturbación, que es el de la creación, dependiendo de otra persona. Y por fin, llega así, el día en que entiendes que hay algunas cosas que sí se pueden compartir. Unas cosas que si repartes, que si confinas en la delicadeza de otra persona, multiplican maravillosamente su valor.
A veces, pues, necesitamos que nos den un empujón para seguir creyendo en nosotros mismos. Es importante discernir lo que de verdad nos aporta de lo que no. Y nadie puede llegar a ser persona si sólo confía en sí mismo, nadie puede descifrar parte del mensaje si no recoge algo de lo que hay a su alrededor.
No somos ciegos, ni sordos, y cuando aparece una amistad, hay que cuidarla. El silencio es mucho más limpio que cualquier palabra, y ahora que aún me queda camino, pero ya he dejado atrás una parte importante de mi vida, me noto abismalmente maduro. Hay algunas cosas que acabo de aprender, y que noto que vana a ser eternas en mí. Ya he lanzado algunos cohetes espectaculares, ya he quemado algunos cartuchos, y han sonado deliciosamente. Yo los miro muy contento, y veo cómo dibujan formas fascinantes en el cielo. Y es eso, eso es.
Es el mapa de lo vivido junto a mis amigos, a mi familia, a la gente que ha pasado por aquí y por allí. Ya veo, ya veo, que estoy en la etapa en la que los primeros cartuchos han trazado piruetas que ahora mismo acabo de observar.
Noto cómo las luces se desvanecen en la inmensidad del firmamento. Las luces de mi fuego. Aún quedan muchos cartuchos que quemar, pero porfin, veo el proceso entero de la desaparición de los primeros que he lanzado. Eso es ser maduro.
Es algo que aprendes en tu interior, y que sabes que no va a cambiar.
Y después, con las primeras cosas claras, decides decir la primera palabra. La primera certeza sólida de los jardines de tu alma. Y decides compartir algunos de tus secretos. Decides que puede estar bien dormirse de una manera en que nunca antes has dormido.
Tuesday, September 02, 2008
Esquela 187: Peque despedida
Avistando el pájaro inteligente, y esperando a que las montañas abran surcos en las llanuras, para hacerse así, con el paisaje.
A veces me castro los pensamientos, las penas y las inquietudes, y logro fijarme en los maletines de cuero, en los contratiempos de última hora, y en los taxis disponibles en las cercanías.
Otras veces, se me empina la pasión por lo desconocido y lloro salchichas de afección matutina. "Siempre yo", "siempre yo", dirían los más fervientes defensores de la inquietud standard.
Y el techo ha de estar en alguna parte. Mi expansión no debe ser infinita. Lo sé. Temo no percatarme del momento en que deje de aprender de verdad.
Sí, ya sé que las hojas de los árboles, los gestos de los desconocidos, los silencios de la cocina, siempre van a estar ahí, y nunca, los unos se van a parecer a los otros....
Pero quizá, habrá un momento en que por fin yo, entre todo aquél salteado de instantes, aparezca. Aparezca definido ante mis propios ojos. Entonces todo habrá acabado. Y si las inquietudes se marchan de una vez por todas, no me debería preocupar que el momento llegara. Porqué seré como un viejo senil. Seré al que menos le importe el haber perdido todas mis ansias de conocer. ¿A quién voy a dañar, cuando deje de crecer? Aquí, en mi cabeza no hay familiares a los que adolecer, reventándoles los miembros desde mi propia memoria. En mi cabeza solo estoy yo, multiplicado por dos.
Estoy Yo, y el que Creo Ser. El que Cree Ser Yo adora al Yo, y será el único que llore la ausencia de este, cuando el Yo ya no pueda absorber más. Pero es que si el Yo desaparece, el que Creo Ser Yo también lo debería hacer... espero que así sea, porque si no, me pasaré el resto de mi existencia lamentándome de lo que podría haber sido y nunca fue.
Cuando el que Yo Creo Ser vea desde la platea al verdadero Yo definido, moribundo y sin nada que ofrecer, espero que desaparezca del teatro.
Mi muerte como poeta necesita la intimidad absoluta.
Y entonces, siempre estaré castrado del todo. Ciego. Mejor así, no? empezaré a hablar de mi, creyendo conocerme del todo. Quizá incluso llegue a creer que conozco las otras personas. Quizá muera feliz en la ignorancia que no va de dentro a fuera, si no que va de dentro a más adentro. Ignorancia hacia mis propias capacidades, que por entonces ya estarán atrofiadas.
Lo único que lamento de esta muerte anunciada, ahora que reuno los últimos colgajos de lucidez, es el olvidar la sensación que me aportaba el cielo azul o grisáceo. Y con esto me refiero también a todos los detalles de los que alguna vez me hube enamorado cuando aún me expansionaba.
Cualquier cosa valía. El gesto de un desconocido, el silencio en la cocina, las hojas de los árboles....
A veces me castro los pensamientos, las penas y las inquietudes, y logro fijarme en los maletines de cuero, en los contratiempos de última hora, y en los taxis disponibles en las cercanías.
Otras veces, se me empina la pasión por lo desconocido y lloro salchichas de afección matutina. "Siempre yo", "siempre yo", dirían los más fervientes defensores de la inquietud standard.
Y el techo ha de estar en alguna parte. Mi expansión no debe ser infinita. Lo sé. Temo no percatarme del momento en que deje de aprender de verdad.
Sí, ya sé que las hojas de los árboles, los gestos de los desconocidos, los silencios de la cocina, siempre van a estar ahí, y nunca, los unos se van a parecer a los otros....
Pero quizá, habrá un momento en que por fin yo, entre todo aquél salteado de instantes, aparezca. Aparezca definido ante mis propios ojos. Entonces todo habrá acabado. Y si las inquietudes se marchan de una vez por todas, no me debería preocupar que el momento llegara. Porqué seré como un viejo senil. Seré al que menos le importe el haber perdido todas mis ansias de conocer. ¿A quién voy a dañar, cuando deje de crecer? Aquí, en mi cabeza no hay familiares a los que adolecer, reventándoles los miembros desde mi propia memoria. En mi cabeza solo estoy yo, multiplicado por dos.
Estoy Yo, y el que Creo Ser. El que Cree Ser Yo adora al Yo, y será el único que llore la ausencia de este, cuando el Yo ya no pueda absorber más. Pero es que si el Yo desaparece, el que Creo Ser Yo también lo debería hacer... espero que así sea, porque si no, me pasaré el resto de mi existencia lamentándome de lo que podría haber sido y nunca fue.
Cuando el que Yo Creo Ser vea desde la platea al verdadero Yo definido, moribundo y sin nada que ofrecer, espero que desaparezca del teatro.
Mi muerte como poeta necesita la intimidad absoluta.
Y entonces, siempre estaré castrado del todo. Ciego. Mejor así, no? empezaré a hablar de mi, creyendo conocerme del todo. Quizá incluso llegue a creer que conozco las otras personas. Quizá muera feliz en la ignorancia que no va de dentro a fuera, si no que va de dentro a más adentro. Ignorancia hacia mis propias capacidades, que por entonces ya estarán atrofiadas.
Lo único que lamento de esta muerte anunciada, ahora que reuno los últimos colgajos de lucidez, es el olvidar la sensación que me aportaba el cielo azul o grisáceo. Y con esto me refiero también a todos los detalles de los que alguna vez me hube enamorado cuando aún me expansionaba.
Cualquier cosa valía. El gesto de un desconocido, el silencio en la cocina, las hojas de los árboles....
Monday, September 01, 2008
Metamorphosis 1
En algunas ocasiones ella le volvió a escribir, contándole alguna historia de lo que le sucedía, ya fuera en el trabajo, ya fuera cuando se escapaba a alguna capital importante; Cuando se perdía en alguna ciudad de aquellas que años atrás, se antojaban casi fantásticas. Ciudades de donde brotaban términos tan absolutos como "verdad", como "sentido", como "vida".
Ciudades que ambos habían construído en su cabeza a base de migajas de esperanza. Ciudades que a pesar de tener historia, tener nombre y poderse señalar en el mapa con un dedo, para ellos relucían como paraísos. Seguro, se decían, que si alguna vez llegaban a andar por allí, no no debieran que preocuparse por qué escribir, no tuvieran ni que pensar en cómo decirlo, y pudieren, por fin, despedirse de la angustia de quien tiene mucho que querer contar, pero nada que contar.
Eran los sueños que todos los que alguna vez amamos la esritura, tuvimos.
Lugares en donde uno existe por sí solo. Lugares en donde uno puede hablar de sí mismo sin abrumarse. Lugares en donde uno puede llegar a tocar lo más profundo de su alma.
Ella después, le explicaba que todo aquello no eran más que un montón de ideas que habían ido a anidar en Europa, un montón de ansias que, eternas ellas, a falta de poder desaparecer, se habían instalado en la otra punta del mundo.
Desde aquí, yo también sueño en ir a Tokio y descubrir en su contención y su sencillez, el camino más plácido para mi alma.
Y los sueños, quizá solo son los pensamientos que llegan al precipicio de lo irrealizable, pero allí se quedan, en el Finisterre, en la otra punta del mundo. Y no puedes deshacerte de ellos. Sólo los puedes catapultar lejos de ti.
Ciudades que ambos habían construído en su cabeza a base de migajas de esperanza. Ciudades que a pesar de tener historia, tener nombre y poderse señalar en el mapa con un dedo, para ellos relucían como paraísos. Seguro, se decían, que si alguna vez llegaban a andar por allí, no no debieran que preocuparse por qué escribir, no tuvieran ni que pensar en cómo decirlo, y pudieren, por fin, despedirse de la angustia de quien tiene mucho que querer contar, pero nada que contar.
Eran los sueños que todos los que alguna vez amamos la esritura, tuvimos.
Lugares en donde uno existe por sí solo. Lugares en donde uno puede hablar de sí mismo sin abrumarse. Lugares en donde uno puede llegar a tocar lo más profundo de su alma.
Ella después, le explicaba que todo aquello no eran más que un montón de ideas que habían ido a anidar en Europa, un montón de ansias que, eternas ellas, a falta de poder desaparecer, se habían instalado en la otra punta del mundo.
Desde aquí, yo también sueño en ir a Tokio y descubrir en su contención y su sencillez, el camino más plácido para mi alma.
Y los sueños, quizá solo son los pensamientos que llegan al precipicio de lo irrealizable, pero allí se quedan, en el Finisterre, en la otra punta del mundo. Y no puedes deshacerte de ellos. Sólo los puedes catapultar lejos de ti.
Monday, August 25, 2008
Miedo
A veces, prefiero pensar que lo que vale de verdad, es sólo lo que hay en mi cabeza, y que todo lo que "existe" a partir de ahí, todo lo que se desarrolla fuera de ella, es sencillamente una película de colores que se diluyen entre ellos y que llaman la atención al crítico por su poca vivacidad. Y yo, no me preocupo demasiado: Todo aquello no va conmigo. Yo solo tengo que lidiar con lo que me grita la cabeza.
Pero después, cuando estoy dando vueltas por ahí, siento la llamada de mi madre desde el balcón, siento cómo me invita a volver al mundo estandarizado.
La merienda, la televisión, los salones de cómic manga... Todo ello es lo que salvo de la parte sencilla de la percepción.
Las cosas que te importan y que no puedes controlar, nunca pueden formar parte de aquella película en la que deseas que se convierta todo lo que fuera de tu cabeza sucede, sobretodo en los momentos en los que te va mal algo.
Soy un perfecto ejecutor de emociones, un tío ducho en la administración y la gestión de los sentimientos. Pero si no entra capital, no hay mucho por lo cual existir. La empresa se va a pique si no hay materia prima. Si no hay rasguños ni arañazos, si no hay metal en la sangre que trago.
Así, no me puedo jactar de lo que soy.
Mientras los animales mueren, y los quipos uzbekos apuestan fuerte por las estrellas del futbol occidental, se desarrollan millones de historias que esperan ser escuchadas. Relatos que se fundamentan en una base muy definida: Lo justo, lo injusto, lo que merecemos y lo que no. Y después, al final todos acabamos igual de fritos. La lengua del diablo acaba siendo curva para todos, y aunque nos vayamos con una sonrisa dibujada en los labios, tenemos el mismo número de serie pegado en el culo.
Nadie aún nos ha dicho que después de todo este trayecto, nuestro esquema de recompensas, premios y castigos, perdure.
Nos pasamos la vida quieriendo responder ante figuras que deseamos que existan en el más allá, cada uno a su manera, y después, todos acabamos igual de fritos. No ha habido nadie suficientemente fuerte para convencernos a todos de lo mismo.
Y sin embargo, seguimos entregándonos sin garantía alguna, seguimos creyendo que nos observan de modo omnipresente. Pero lo que mueve el mundo, más que el amor, es el temor a perderlo. Es el miedo. Es el miedo, acerca del cual nadie nada escribe.
Pero después, cuando estoy dando vueltas por ahí, siento la llamada de mi madre desde el balcón, siento cómo me invita a volver al mundo estandarizado.
La merienda, la televisión, los salones de cómic manga... Todo ello es lo que salvo de la parte sencilla de la percepción.
Las cosas que te importan y que no puedes controlar, nunca pueden formar parte de aquella película en la que deseas que se convierta todo lo que fuera de tu cabeza sucede, sobretodo en los momentos en los que te va mal algo.
Soy un perfecto ejecutor de emociones, un tío ducho en la administración y la gestión de los sentimientos. Pero si no entra capital, no hay mucho por lo cual existir. La empresa se va a pique si no hay materia prima. Si no hay rasguños ni arañazos, si no hay metal en la sangre que trago.
Así, no me puedo jactar de lo que soy.
Mientras los animales mueren, y los quipos uzbekos apuestan fuerte por las estrellas del futbol occidental, se desarrollan millones de historias que esperan ser escuchadas. Relatos que se fundamentan en una base muy definida: Lo justo, lo injusto, lo que merecemos y lo que no. Y después, al final todos acabamos igual de fritos. La lengua del diablo acaba siendo curva para todos, y aunque nos vayamos con una sonrisa dibujada en los labios, tenemos el mismo número de serie pegado en el culo.
Nadie aún nos ha dicho que después de todo este trayecto, nuestro esquema de recompensas, premios y castigos, perdure.
Nos pasamos la vida quieriendo responder ante figuras que deseamos que existan en el más allá, cada uno a su manera, y después, todos acabamos igual de fritos. No ha habido nadie suficientemente fuerte para convencernos a todos de lo mismo.
Y sin embargo, seguimos entregándonos sin garantía alguna, seguimos creyendo que nos observan de modo omnipresente. Pero lo que mueve el mundo, más que el amor, es el temor a perderlo. Es el miedo. Es el miedo, acerca del cual nadie nada escribe.
Thursday, July 31, 2008
Monday, July 28, 2008
Esquela 183: Esclavito
Mierda, mierda. Qué nervioso estoy. Debía haber enviado ya el proyecto al cliente, pero parece que el compañero de los cojones se ha retrasado, y es él quien tiene la presentación.
Me pongo a escuchar brown Sugar de los Rolling, y sólo consigo estresarme más. Entonces pienso en el viernes. En este mismo viernes. Y esque dicho día partimos hacia el sur en furgoneta. linda svacaciones. Trato de desconectar de la mierda de semana que me espera antes de marcharme imaginandome ya recorriendo la carretera con esa maldita ford transit... No, espera,mejor me pongo a pensar en el jueves, que es cuando he de ir a recoger la furgoneta a vilanova... no espera, mejor me pongo a pensar en el miércoles que es cuando he de bajar a calafell a llevar toda la ropa a mis abuelos... no espera, pienso en el martes, que es cuando voy a la sènia a comer con unos posibles colaboradores... no, pienso en hoy mismo, que es cuando debería alquilar el coche para bajar hasta las Tierras del Ebro... y después que quedado también para hablar de cómo organizamos las compras a lo largo de esta semana para cubrir todos nuestros caprichos vacacionales; esto es hacerse con una pequeña portería de playa, comprar cuerdas para la guitarra, tensar los hilos de la caja flamenca, grabar todos los cd's necesarios para el viaje, imprimir un buen "cançoner"...
Oh, mierda, mierda, y mi compañero no viene...
Las llaves de la vida están más lejos de mi de lo que estaban ayer. Pero el viernes las tendré al alcance de mi mano, y servirán para poner en marcha esa condenada furgoneta.
Hoy, me río de toda mi angustia. Y a pesar de pasar una mierda de semana como la que me espera... esto no es lo habitual. Yo trato de disfrutar de cada instante. No es plan de aferrarse solo a los buenos momentos y contar la vida por metas. No tiene ningun sentido, porque una meta, y el presente, son incompatibles. Una meta solo existe en el tiempo futuro.
Pero esta semana me tomo el lujo de querer que ya acabe.
Occidente y su estilo de vida hoy me gana la batalla.
Pero la guerra es mía.
Me pongo a escuchar brown Sugar de los Rolling, y sólo consigo estresarme más. Entonces pienso en el viernes. En este mismo viernes. Y esque dicho día partimos hacia el sur en furgoneta. linda svacaciones. Trato de desconectar de la mierda de semana que me espera antes de marcharme imaginandome ya recorriendo la carretera con esa maldita ford transit... No, espera,mejor me pongo a pensar en el jueves, que es cuando he de ir a recoger la furgoneta a vilanova... no espera, mejor me pongo a pensar en el miércoles que es cuando he de bajar a calafell a llevar toda la ropa a mis abuelos... no espera, pienso en el martes, que es cuando voy a la sènia a comer con unos posibles colaboradores... no, pienso en hoy mismo, que es cuando debería alquilar el coche para bajar hasta las Tierras del Ebro... y después que quedado también para hablar de cómo organizamos las compras a lo largo de esta semana para cubrir todos nuestros caprichos vacacionales; esto es hacerse con una pequeña portería de playa, comprar cuerdas para la guitarra, tensar los hilos de la caja flamenca, grabar todos los cd's necesarios para el viaje, imprimir un buen "cançoner"...
Oh, mierda, mierda, y mi compañero no viene...
Las llaves de la vida están más lejos de mi de lo que estaban ayer. Pero el viernes las tendré al alcance de mi mano, y servirán para poner en marcha esa condenada furgoneta.
Hoy, me río de toda mi angustia. Y a pesar de pasar una mierda de semana como la que me espera... esto no es lo habitual. Yo trato de disfrutar de cada instante. No es plan de aferrarse solo a los buenos momentos y contar la vida por metas. No tiene ningun sentido, porque una meta, y el presente, son incompatibles. Una meta solo existe en el tiempo futuro.
Pero esta semana me tomo el lujo de querer que ya acabe.
Occidente y su estilo de vida hoy me gana la batalla.
Pero la guerra es mía.
Saturday, July 26, 2008
Borrachos en el Salamandra
Había unos gilipollas, y mira que me acuerdio perfectamente.... me acuerdo muy bien aún yiendo borracho. Dejáme explicáte lo que sucedió-. Y es que relatado es bien sencillo.
Uno de mis amigos, mientras hacía cola ante la disco, enloqueció: mepezó a darle golpes a un cristal en donde habñia una pegatina gigante de Rafa Nadal. era un concesiona rio Quia.
No le dejaron entrar, una vez se acercçó a la entrada de la discoteca. No le dejarón entrar por su actitud agresiva.
Yo traté de defender a mi amigo, porque era eso, mi a amigo.... A e´l le pegó un guardia de seguridd porque insistió demasiadas veces en que le dejaran entrar. Al rao me pegaron a mi tambén. pero en ese caso no fueron los seguratas. Fue un cvhaval en conmcreto, unpelao que había recibido óderenes de uno de los capos de seguridad. un tío que era amigo de uno de los seguratas. Un tío que sólo seguía órdenes. me pegó una hostgia que saci me tira al suello.
You había estado diciéndoles quen no tenían dinginad, que me había sentido ultrajado. Después ela hostia, me senti mucho m´ñas contrariado por todo lo que me rodeaba. los malditos gorilas parecían pasarlo bien. yo gritaba que podían carcajear todo lo que siuisiara, pero que si tenían algo de crebro, su conciencia les iba a hacer daño... perpo maldita sea, ellos seguían riendo.... y yo les gritaba que dormirían tranquilos aquella noche tan slo si eran fascistas, y si aceptaban la imposición como vía justificable de orden.
me diareon una ostia, y les dije mil y una cosda. mi amigo,que había recibido una hostia antes que yo, ya dormía en el césped. otro de mis amigos me defraudó un poco. apuesto a que se dío cuenta de lo que sucedía. Pero él estaba tratanhdo de follar a todfa costa. me partece bien. Solo que yo también trataba de intentar conocer a una tía que me comiera la polla. En mi caso, si embargo, el hecho de cuidar de un amigo cobró mucho peso. me quedé con él. XCon aquél que habíua recibido una injustia ostia. Me fui con él a casa mientras le abrazaba la pierna, mientras le abrazaba el cuello.
Llegué allí a donde los dos çibamos a dormir... y me sentí mal por lo injusto del mundo, y me sentí bien por la amistad que me unía con e´l.
Yo he recibido una ostia injustisima: el recibe una hostiainjusta. pero todo aquello me hace vivir, me hace sentir rebelkde, me hace senmtir bohemio, me hace sentir íntegro, me hace sentir escritopr, me hace sentoir forzuodo de mente... yo te juro que esto que ha sucedido me hace palntearkme muchas cosas....
Aquí solo valñen de verdad los que se interponen. Y por poca que sea la huella que dejan. Sobre otros pioneros pesa. Y aquellos pioneros sobre los quer alguna vez escribiran, tienen la portunidad de explicar su verdaderas vivencias, y siempre dirán que lño que consiguieron no fiuesolo cosa suya,que fue cosa de aquellos que griataron fueret antes que ellos yb que depertaron sus agudas orejas, que traspasaronn las más íntimas sensaciones y activaron sus locuaces lenguas.
Todo aquello que sea maltrato, sirve para no olvidar en que consites la salida, en que consites el orgullo, y la verdadera bondad. Hubo algunas personas buena sque se interesaron por nuestra integridad una vez estábamos muertos en el suelo. A esas personas las felicito, y les lloro de alegría, por hacerme saber que el corazón existe, que basta con el abrazo y la mirada cçómplice
Viva esa gente que sabe vivir mirando de cara siempre. Aquellos, entre los que hoy, mi amigo y yo nos contamos,,aquellos, que escupimos la verdad aunque nos estén a punto de pegar la gran ostia. Me sientoagusto aún habiendo recibido una manotada.... esto no tiene precio.... yo defendí una cosa muy potente. Hoy soymás peresona que nucna, Hoy sos ´mñás amigo que nunca, Y a pesar de escribir borracho perdido,, hoy me nombrarían capitán del mundo si los jueces que gobiernann todo este desbarajuiste social creyeran el ñlos ríos, en las aguas, en el, aire, en el buen tiempo y en el mar.... en la arena, y en la música bien hecha, en las frases con gracia, en el amor sin bandas, en el lasser desbocado, en todo aquello que los que nos consideramos "siuetos de pe a pa", defendemos.
Un beso a aquellos que no nos abandonareon a pesar de que sabían que no nos iban a dejar entrar en aquela discoteca. Un lamento por todos aquelloos que primaron la dinámica de la noche.
Aquí estamos para recoger recuerdos gratos que nos conformarán copmo personas. Eso esñ.
Uno de mis amigos, mientras hacía cola ante la disco, enloqueció: mepezó a darle golpes a un cristal en donde habñia una pegatina gigante de Rafa Nadal. era un concesiona rio Quia.
No le dejaron entrar, una vez se acercçó a la entrada de la discoteca. No le dejarón entrar por su actitud agresiva.
Yo traté de defender a mi amigo, porque era eso, mi a amigo.... A e´l le pegó un guardia de seguridd porque insistió demasiadas veces en que le dejaran entrar. Al rao me pegaron a mi tambén. pero en ese caso no fueron los seguratas. Fue un cvhaval en conmcreto, unpelao que había recibido óderenes de uno de los capos de seguridad. un tío que era amigo de uno de los seguratas. Un tío que sólo seguía órdenes. me pegó una hostgia que saci me tira al suello.
You había estado diciéndoles quen no tenían dinginad, que me había sentido ultrajado. Después ela hostia, me senti mucho m´ñas contrariado por todo lo que me rodeaba. los malditos gorilas parecían pasarlo bien. yo gritaba que podían carcajear todo lo que siuisiara, pero que si tenían algo de crebro, su conciencia les iba a hacer daño... perpo maldita sea, ellos seguían riendo.... y yo les gritaba que dormirían tranquilos aquella noche tan slo si eran fascistas, y si aceptaban la imposición como vía justificable de orden.
me diareon una ostia, y les dije mil y una cosda. mi amigo,que había recibido una hostia antes que yo, ya dormía en el césped. otro de mis amigos me defraudó un poco. apuesto a que se dío cuenta de lo que sucedía. Pero él estaba tratanhdo de follar a todfa costa. me partece bien. Solo que yo también trataba de intentar conocer a una tía que me comiera la polla. En mi caso, si embargo, el hecho de cuidar de un amigo cobró mucho peso. me quedé con él. XCon aquél que habíua recibido una injustia ostia. Me fui con él a casa mientras le abrazaba la pierna, mientras le abrazaba el cuello.
Llegué allí a donde los dos çibamos a dormir... y me sentí mal por lo injusto del mundo, y me sentí bien por la amistad que me unía con e´l.
Yo he recibido una ostia injustisima: el recibe una hostiainjusta. pero todo aquello me hace vivir, me hace sentir rebelkde, me hace senmtir bohemio, me hace sentir íntegro, me hace sentir escritopr, me hace sentoir forzuodo de mente... yo te juro que esto que ha sucedido me hace palntearkme muchas cosas....
Aquí solo valñen de verdad los que se interponen. Y por poca que sea la huella que dejan. Sobre otros pioneros pesa. Y aquellos pioneros sobre los quer alguna vez escribiran, tienen la portunidad de explicar su verdaderas vivencias, y siempre dirán que lño que consiguieron no fiuesolo cosa suya,que fue cosa de aquellos que griataron fueret antes que ellos yb que depertaron sus agudas orejas, que traspasaronn las más íntimas sensaciones y activaron sus locuaces lenguas.
Todo aquello que sea maltrato, sirve para no olvidar en que consites la salida, en que consites el orgullo, y la verdadera bondad. Hubo algunas personas buena sque se interesaron por nuestra integridad una vez estábamos muertos en el suelo. A esas personas las felicito, y les lloro de alegría, por hacerme saber que el corazón existe, que basta con el abrazo y la mirada cçómplice
Viva esa gente que sabe vivir mirando de cara siempre. Aquellos, entre los que hoy, mi amigo y yo nos contamos,,aquellos, que escupimos la verdad aunque nos estén a punto de pegar la gran ostia. Me sientoagusto aún habiendo recibido una manotada.... esto no tiene precio.... yo defendí una cosa muy potente. Hoy soymás peresona que nucna, Hoy sos ´mñás amigo que nunca, Y a pesar de escribir borracho perdido,, hoy me nombrarían capitán del mundo si los jueces que gobiernann todo este desbarajuiste social creyeran el ñlos ríos, en las aguas, en el, aire, en el buen tiempo y en el mar.... en la arena, y en la música bien hecha, en las frases con gracia, en el amor sin bandas, en el lasser desbocado, en todo aquello que los que nos consideramos "siuetos de pe a pa", defendemos.
Un beso a aquellos que no nos abandonareon a pesar de que sabían que no nos iban a dejar entrar en aquela discoteca. Un lamento por todos aquelloos que primaron la dinámica de la noche.
Aquí estamos para recoger recuerdos gratos que nos conformarán copmo personas. Eso esñ.
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